SEDUCIENDO A NEJI-NIISAN
Capitulo 4: Espiando al objetivo
Por Okashira Janet
Hinata estaba decididamente descorazonada, sentada en los jardines traseros de la mansión Hyuuga no le prestaba la más minima atención a los planes dementes que sus dos celestinas estaban haciendo para ella. En primera, ¿cómo se le había ocurrido confiar en Kiba y Hanabi?, el primero era demasiado coqueto y la segunda bastante arrojada, era lógico que los planes que hicieran juntos sólo sirvieran para aterrorizarla.
Cerrando los ojos Hinata recordó la noche anterior, los largos minutos que pasó con el brazo de Neji sobre sus hombros. En aquel momento había sentido que una delgada línea empezaba a romperse entre ellos, eso claro hasta que la posición que mantenían se volvió incomoda. Su primo había decidido dormir en el suelo, la espalda recargada en la pared, por alguna razón en la mañana Neji había caminado de manera que parecía dolorosa por espacio de varios minutos.
—¡Escucha!, —un grito particularmente fuerte de Hanabi le provocó girar la cabeza para ver a su hermana—, ¡no podemos empezar ningún plan contra Neji si no lo conocemos!
—¡Y yo ya dije que todos los hombres respondemos más o menos igual! —Kiba parecía particularmente exaltado, Hinata lo relacionó con el hecho de que a su amigo nunca le había gustado perder.
—Neji no es un hombre corriente. —Hanabi sentenció poniendo una mano bajo su barbilla—. Mira que ver los melones de Nee-san y no hacer nada.
—¡O-oye! —Hinata se sonrojó al instante tapándose el pecho con pudor.
—Bueno, tienes razón. —Kiba coincidió espantosamente fácil con semejante observación.
—¡Ki-kiba-kun!
—Digo, según lo que Nee-san nos contó él ni siquiera se mostró interesado o sorprendido lo más mínimamente.
—¿Seguras de que no es gay? —Kiba preguntó con recelo.
—Empiezo a pensármelo seriamente. —Hanabi hizo un mohín con la boca.
—¡Yo ya he dicho que Neji-niisan no es así! —Hinata chilló cerrando los ojos, pero sus compañeros pasaron de escucharla.
—Yo opino que para quitarnos completamente de dudas habría que seguirlo. —Kiba arrugó un poco la nariz como meditando.
—¡Que buena idea! —Los ojos de Hanabi se iluminaron.
—A-a mi no me parece que… —Hinata quería ponerlos en antecedentes de que perseguir a Neji sería poco menos que imposible dadas sus habilidades, pero ambos castaños estaban demasiado emocionados para siquiera considerarla.
Bufando la joven volvió a hundir la cabeza entre sus manos musitando por ayuda divina. Neji que pasaba por el corredor vio semejante escena a lo lejos y arqueó una ceja, Kiba y Hanabi chillaban argumentos alzando en alto su puño de la victoria mientras su prima parecía sumirse en una profunda depresión en medio de ellos. Por un momento el joven se permitió el pensamiento de acercarse para averiguar que ocurría, pero muy pronto una imagen lo disuadió de sus propósitos. La imagen de Hinata-sama mientras dormía, la manera que tenían sus labios al entreabrirse y su dulce respiración de musa encantada. Mejor dejar las cosas como estaban.
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Era una mañana fresca. Neji se levantó antes de que los rayos del sol pudieran tocar su ventana, estaba tan acostumbrado a despertar temprano que lo hacía mecánicamente así no tuviera misión. Se pasó una mano por el enmarañado cabello recordando la platica que había tenido el día anterior con el patriarca Hyuuga.
Ciertamente su tío se mostraba extraño, había dicho que de ese día en adelante tenía que estar muy al pendiente de su prima, que le daría más detalles conforme la situación se fuera aclarando. También había puesto las manos sobre sus hombros mirándolo fijamente a los ojos.
—Tú eres el hombre Neji. —Cualquier cosa que le hubiera querido decir en realidad no la entendió así que dio un paso rígido hacía atrás, por precaución.
Sacudió la cabeza alejando de su mente cualquier insinuación extraña que hubiese podido acompañar a esas palabras. Sus pies descalzos hicieron contacto con el frío suelo, entreabrió ligeramente los ojos. Tomó una toalla y salió de su habitación, tuvo el vago, muy vago sentimiento de que no estaba solo, pero hacía mucho tiempo había dejado de creer en el monstruo shinobi debajo de la cama.
Anduvo con paso lento hasta los baños, dio una vuelta cerrada en la esquina de un pasillo y pasó al descuido los dedos por la superficie esquinada. Se introdujo al baño con los movimientos fluidos de siempre, dormía solamente con sus pantalones así que solo fue cosa de quitárselos, cuando iba a hacer lo mismo con la ropa interior se quedo quieto y levantó la vista de golpe, no había nada ahí, solo las cortinas del baño, un poco de humedad en el suelo de la persona que había entrado a bañarse antes que él.
—Tonterías. —Agitó un poco la cabeza, entró a la ducha y cerró la cortina. Ya adentro se quito los boxers y procedió a bañarse, el agua fría cayendo sobre su cuerpo sin que él soltara un solo quejido. Se bañó rápido y maquinalmente como lo hacía todas las mañanas, después jaló la toalla que había dejado expresamente colgada del tubo de la bañera y se la enredó en la cintura. Apartó la cortina y salió, su cabello mojado dejaba gotitas de agua en el suelo. Se dio un segundo para revolvérselo con una toalla más pequeña mientras pensaba en lo que le esperaba para aquel día y entonces volvió a él la sensación de que el monstruo shinobi lo estaba observando.
Cerró los ojos con frustración, ya estaba bastante grandecito para pensar en cosas de aquellas. Sin embargo no pudo evitar el escalofrío y tampoco el impulso infantil de abrir un ojo y observar a su alrededor. Cuando era pequeño su padre se lo decía, que si se portaba mal el monstruo shinobi lo perseguiría y entonces cuando usara el Byakugan para intentar atraparlo se horrorizaría tanto con la visión que quedaría loco de por vida.
—Vamos Neji. —Se amonestó a si mismo con su voz glacial de siempre al tiempo que salía de la habitación dando un portazo—. No hay ningún monstruo observándote. —Sin embargo al decir aquello un chillido salió del cuarto donde anteriormente se había duchado y contrario a todo lo que pudiera esperarse de él Neji abrió los ojos muy grandes y continuó su lento caminar a su habitación, haría como que no había escuchado nada.
Por los largos caminos de la mansión se consoló pensando que todo había sido cosa de su imaginación, últimamente estaba un poco presionado por extrañas circunstancias ajenas a él.
—¿Uh? —En acto reflejo levantó la mirada hacía arriba—. ¿Hanabi-sama? —Arqueó ligeramente su ceja al ver a su prima pescada como araña al techo observándolo—. ¿Qué esta haciendo?
—Estoy espiándote.
—Ah, con que era eso. —Avanzó dos pasos, luego algo hizo luz en su mente y regresó lo que había avanzado—. ¿Qué?
—Que te estoy espiando. —La adolescente se dejo caer al suelo mientras sacudía su ropa—. Pienso que Ottou-san debería ser más estricto en quitar las telarañas del techo.
—Sí, yo también lo pienso. —Apenas la mente de Neji empezaba a divagar sobre una araña particularmente grande en su cuarto cuando un sentimiento de alarma le volteó el estomago al revés—. Hanabi-sama, ¿usted estaba en el baño?
—¿Cuál baño? —Había tal ingenuidad en los ojos de la chica que Neji se dijo con un suspiro que no podía haber sido ella.
—Nada. —Volvió a avanzar y en acto reflejo paró de golpe—. Hanabi-sama, ¿Por qué me esta espiando? —Pero cuando volvió la vista su prima ya no estaba.
Decir que Neji estaba confundido cuando volvió a su cuarto sería quedarse corto, se vistió de cualquier manera aguantando la curiosidad de asomarse bajo la cama para ver si el monstruo shinobi estaba ahí debajo. Salió a paso veloz de la mansión y sólo cuando se hubo alejado lo suficiente se permitió soltar un suspiro aliviado.
Sintiendo que definitivamente necesitaba unas vacaciones avanzó lentamente por las calles de la aldea, se suponía que había quedado de verse con Lee y Tenten en la tienda de armas, hacía tiempo que no entrenaban juntos y siempre era bueno recordar buenos tiempos.
Se le hizo extraño no encontrarse con Lee parado de manos haciendo flexiones o alguna cosa por el estilo, el de cabello a lo honguito siempre era el primero en llegar con su llama de la juventud ardiendo. Mecánicamente se cruzó de brazos y se recargó en la pared esperando por sus compañeros, tuvo la sensación de que lo observaban y giró violentamente a la izquierda pero sólo pudo ver un mechón de cabello castaño siendo jalado por una mano. Arqueando una ceja se dispuso a usar el Byakugan, pero antes de que pudiera hacerlo alguien interrumpió su línea de pensamientos.
—¡Ey Neji! —Volvió a concentrar la vista al frente, Tenten estaba parada frente a él levantando una mano en alto, una sincera sonrisa en la cara—. Tiempo sin verte.
—Sí. —Él asintió secamente con la cabeza.
—Lee dijo que no podría venir. —La castaña se encogió de hombros poniendo cara de circunstancias—. La Hokage lo mandó de último minuto a una misión, creo que iba a ir con Naruto y Sakura así que estaba muy emocionado.
—Me imagino. —Neji se despegó lentamente de la pared, Tenten llevó ambas manos a su cintura.
—Creo que ya te esta pesando la edad.
—No molestes. —Y sin embargo una tenue sonrisa se pintó en sus labios.
—Ya las reumas están en su punto más alto. —Tenten señaló al cielo con energía.
—Te recuerdo que tenemos casi la misma edad. —Neji arqueó una ceja con humor. Tenten colocó las manos en su cadera murmurando alguna diferencia de meses entre ellos. Caminaron así un largo trecho hasta que llegaron al área del bosque prohibido donde habían empezado a entrenar desde que se habían vuelto Chunnin.
—¿Qué quieres hacer primero? —Tenten ladeó la cabeza tronándose los huesos del cuello.
—¿Qué sugieres? —Neji se rascó al descuido la cabeza.
—Cualquier cosa estará bien.
—¿Cualquiera?
—Ah no ser, claro, que no aguantes como antes.
—Bueno, personalmente creo que aún soy lo suficientemente fuerte para aguantar tu ritmo.
—No esperaba menos de Neji Hyuuga. —Tenten preparó kunais entre sus dedos, pero apenas estaba por arrojarlos cuando el árbol que estaba cercano a ellos se derrumbó.
—¡Ah! —Neji dio un brinco y sujetando a Tenten por la cintura la puso a salvo.
—¿Qué diablos? —La castaña aferró los hombros de su compañero sin dejar de ver el lugar donde el enorme árbol había caído—. Nunca había pasado esto antes.
—Cierto, no es cómo si Lee estuviera aquí dando patadas. —Neji observó el árbol con interés hasta que pasados unos segundos Tenten lo soltó y se puso de pie.
—Eso ha terminado un poco con mi concentración. —La joven arqueó una ceja tomando mucho aire—. Bien, ¿dónde estábamos?
—Pienso que quizás deberíamos ir a otro lugar. —Neji giró alrededor, tenía la vaga impresión de que alguien lo observaba.
—¿Por qué?, no creo que los árboles sigan cayendo.
—Bueno, espera. —Activó su Byakugan, pero lo desactivo de inmediato poniéndose rojo como grana.
—¿Qué? —Tenten sonrió de manera casi demencial—. ¿De nuevo viste a Kakashi-sensei y Anko en lo suyo?
—No. —Neji la fulminó con la mirada, aún ligeramente sonrojado—. Solo unos chicos besándose.
—¿Quiénes, quienes? —Tenten canturreó.
—¿Cuántas veces te lo he dicho?, sólo puedo ver el chakra, no es como si reconociera a quien le pertenece.
—Que aburrido, ¿entonces no puedes ver por debajo de la ropa?
—Que no tengo un desnudador integrado o algo por el estilo. —Neji se cruzó de brazos, el sonrojo lentamente desapareciendo—. Si no los Hyuuga seríamos considerados como pervertidos y no cómo el mejor clan de Konoha.
—Ay sí, vengo del clan Hyuuga y me creo mucho. —Tenten levantó la barbilla despectiva, Neji bufó.
—Olvida eso, vamos a entrenar.
—Lo que digas, lo que digas. —La chica se pasó las manos tras la cabeza estirándose mientras Neji se colocaba a una distancia prudente. Cuando estuvieron listos Tenten llevó ambas manos rápidamente a su cintura, kunais, shurikens y agujas fueron lanzadas al tiempo, Neji giró sobre si mismo para bloquear todos los ataques, pero mientras lo hacía Tenten extendió en el aire un pergamino, las armas más letales empezaron a surgir de sus manos sin control.
Neji estaba verdaderamente activo esquivando todo aquello, Tenten no era la clase de chica que le daría un respiro, con tal de lastimarlo y anotar un punto era capaz de apuntarle directamente a la yugular, pero así había sido desde el principio, sus entrenamientos nunca habían sido para débiles.
Con un último movimiento el joven desvió un hacha particularmente peligrosa que fue lanzada a su izquierda con fuerza, ambos jadeaban, ella con una sonrisa de superioridad y él con una ligera curvatura de labios.
—Eres bueno.
—Lo mismo digo.
—Ya había olvidado lo divertido que era entrenar contigo.
—Siempre es un honor. —El joven se echó hacía atrás el cabello humedecido.
—Aunque es más divertido con Lee en medio lanzando las armas a ambos lados.
—Supongo.
—¿Te han mandado a una misión divertida últimamente?
—Sólo lo usual.
—Yo extraño cuando éramos un equipo, ya sabes, tú, Lee, Gai-sensei y yo. Dormir en la casa de campaña, contar historias de terror por las noches y asustar a Gai-sensei.
—Era bueno. —Neji asintió secamente, pero sus ojos tenían un tenue brillo ante los recuerdos.
—¡Outch! —Tenten se sobó la cabeza—. Maldito bosque, se esta cayendo en pedazos.
—¿Algo te pego?
—Sí. —La joven se levantó malhumorada—. Mejor vámonos de aquí, ¿qué horas son?
—Mediodía supongo. —Neji giró la mirada al cielo.
—Vamos a comer, yo invito. —Tenten se señaló a si misma sonriendo ampliamente—. Me acaban de pagar de una misión rango A.
—¿A dónde?
—¿Qué te parece ese puesto de fideos?, ¿te gustaba ese lugar, no?
—Supongo. —Neji metió los brazos en sus mangas entrelazando las manos al frente de su pecho y echando a andar.
—Siempre eres tan poco animado, —Tenten bufó alcanzándolo—, por eso aún no tienes novia.
—Tenten. —Neji la reconvino arqueando una ceja.
—¡Es de verdad Neji! —La chica negó con un dedo cerrando los ojos—. De nada te sirve tener buen tipo y ese aire de misterio si te empeñas en pasar de todo.
—No estoy interesado justo ahora en una relación por el estilo. —Cuando acabó de hablar Neji giró hacía atrás, le hubiera parecido escuchar un quejido.
—Siempre dices lo mismo, desde que éramos niños, si sigues así voy a dejar de estar enamorada de ti y me voy a buscar a otro.
—Pienso que sería lo mejor. —Neji sonrió suavemente, casi como si sus ojos se iluminaran tenuemente.
—¡Lo digo en serio Neji Hyuuga! —Tenten le pegó con la cadera haciéndole perder momentáneamente el equilibrio—. Me enamorare de otro y cuando me veas con mi novio te entraran celos y dirás "¿por qué no le hice caso a Tenten?".
—Espero no sufrir mucho entonces. —Neji soltó con calma y ella giró a verlo con una vena latiendo en su sien.
—De verdad Neji, ¿acaso no tienes sentimientos o algo así? —Antes de que el joven pudiera decir algo en su defensa entraron en el restaurante, comieron al fondo pero Neji ya no tuvo la sensación de que lo observaban. Cada quien pagó la mitad de la cuenta y después de salir se despidieron y tomaron diferentes caminos.
Neji sonrió de medio lado al recordar sus preocupaciones por la mañana, en primera no cualquier enemigo entraba a Konoha y aunque así fuera, ¿para que seguiría a un simple jounnin de Konoha?, aún divertido por sus pensamientos matutinos avanzó lentamente y sin venir a cuento dio vuelta para entrar al parque donde solía jugar cuando era niño.
En aquel entonces no era exactamente un chiquillo feliz así que cuando Lee se había acercado a él gritando algo cómo "¡Eleva tu llama de la niñez!" él le había hundido la cabeza en la arena de mala manera.
—¿Ah? —Parpadeó sorprendido, su prima se encontraba sentada debajo de un árbol, parecía ligeramente decaída, llevaba sus pantalones de siempre y una blusa azul de manga corta ligeramente holgada, bueno, por lo menos era un cambio a la pesada chamarra de siempre.
—No creo que pueda… —Hinata susurró por lo bajo hundiendo la frente entre sus rodillas e instintivamente Neji se dirigió hacía ella.
—¿Hinata-sama?
—¿Neji-niisan?
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Kiba se rascó la nariz por décima vez sintiendo que en cualquier momento estornudaría, se había metido al cuarto de Neji aproximadamente a las cinco de la mañana y llevaba dos horas ahí debajo. Sinceramente tener un olfato tan bueno estaba resultando contraproducente, Neji usaba mucho talco para pies y en realidad estaba a punto de ahogarse. Finalmente el genio despertó, Kiba bajó lo más que pudo sus respiraciones y observó fijamente todos sus movimientos. Tomó nota mental de que el cabello del joven amanecía inusualmente enmarañado, pero se supuso que eso era algo normal teniendo semejante caballera, también se fijó en que se paraba descalzo y así salía de la habitación.
—Tomen nota. —Prendió el radio y pulsó el botón de Play—. "Me giro que da gusto" va en camino del baño, repito, "Me giro que da gusto" va en camino al baño.
—¿Po-por que el nombre clave debe ser tan largo? —Hinata tartamudeo y tanto Hanabi como Kiba pudieron imaginársela completamente roja escondida dentro del armario del cuarto de baño—. Y-y, ¿Y po-por que debo ser yo la que lo espía en el baño?
—Por favor nee-san. —Hanabi bajó la voz cuando Neji pasó por el pasillo—. ¿No querrías que tu inocente hermanita viera a un hombre hecho y derecho, cierto?
—Pe-pero Kiba-kun podría…
—"Me giro que da gusto" esta por entrar al baño, —Hanabi chilló—, repito, "Me giro que da gusto" esta por entrar al baño. —Inmediatamente Hinata apagó el radio y cerró los ojos encogiendo las rodillas contra su pecho, el armario era de los que tenía ranuras así que ella podía verlo, pero él no podía verla a ella, por supuesto, si se le ocurría activar el Byakugan todo estaba perdido y ni que decir de que tuviera que abrir por algún motivo el armario.
Sintió que la respiración se le cortaba cuando él colocó la toalla sobre el tubo metálico de la ducha, sólo dormía con los pantalones puestos así que su pecho fuerte y trabajado estaba completamente expuesto, el cabello enmarañado dándole un atractivo aire salvaje.
—Dios… —susurró a punto de llorar de vergüenza cuando él se quito los pantalones, instintivamente echó la cabeza hacía atrás sintiendo que el aire empezaba a faltarle. Neji llevó las manos al borde de sus boxers, fue apenas un segundo pero entonces clavó la vista en el armario y Hinata lo supo, ¡él sabía que estaba ahí!, lágrimas de desesperación empezaron a correr por sus mejillas, ¿qué diablos le diría?, no podría volver a verlo a la cara nunca más.
—Tonterías. —Neji negó con la cabeza y se metió a la ducha, desde ese ángulo Hinata no podía verlo así que tapándose la boca ahogó un suspiro de alivio, el agua corría incesante, Neji no tomaba mucho tiempo en asearse así que muy pronto el correr del agua fue interrumpido.
Lo siguiente que Hinata supo es que Neji Hyuuga, su primo y futuro esposo —si se esmeraba— estaba frente a ella con solo una toalla sobre su cintura, con una toalla más pequeña se secaba el cabello que mojado le caía por los hombros. Por alguna razón Hinata pensó en aquella película que había visto con Hanabi cuando era pequeña, ¡que Tarzan ni que nada!
Neji cerró los ojos, en su rostro una expresión de disgusto, Hinata se sujetó el pecho como si de esa manera su corazón pudiera latir más despacio, ¡ya la había descubierto, ya sabía que estaba ahí!, lentamente Neji abrió un ojo y oteó a su alrededor, Hinata no sabía si sentir miedo o ternura ante esa acción, finalmente Neji pareció reaccionar y agitó la cabeza.
—Vamos Neji. —Se amonestó a sí mismo saliendo del baño y cerrando la puerta de un portazo, ya afuera completó la frase—. No hay ningún monstruo observándote. —Hinata no pudo evitar un chillido, ¿había pensado que ella era un monstruo?, una vez Naruto le había dicho rara, pero creía que monstruo ya eran ligas mayores. Decaída dejó caer la frente contra las rodillas y sintió que definitivamente la vida se la estaba poniendo difícil, ¿por qué había terminado en un baño espiando a su primo?, ¿dónde quedaba la relación fraternal que los unía?, estaba por seguir con sus pensamientos cuando recordó de golpe lo que se suponía debía hacer. Con manos temblorosas tomó el radio y apretó el Play.
—E-esto…
—¡Ya sabemos que "Me giro que da gusto" ya salió del baño! —Hanabi vociferó en su oreja—. Acaba de descubrirme.
—Oh, lo siento. —Hinata alejó el aparato de su rostro, la cabeza le había quedado punzando por el grito.
—Como sea, ahora esta con Kiba, así que seguramente saldrá cuando terminé de cambiarse. —Hanabi moderó su tono de voz—. Nos vemos en el jardín delantero en diez minutos, ¿de acuerdo?
—De acuerdo. —Hinata apagó el radio y abrió lentamente la puerta del armario estirando sus piernas. Se encontró con Hanabi y Kiba donde habían quedado, el castaño la sonrojó hasta el punto del desmayo diciendo que la tranca de Neji era una cosa de cuidado.
Partieron tras su primo quien se detuvo frente a la tienda de armas y se recargó en la pared cruzándose de brazos.
—Y he ahí al gran chulo. —Kiba se asomó por una esquina arqueando una ceja, Hinata asomó la cabeza por debajo de él.
—Ne-Neji-niisan siempre se ha parado así. —Aunque debía admitir que tenía porte y elegancia.
—Todo un caza nova. —Hanabi se asomó hasta abajo y asintió con la cabeza. Demasiados ojos sobre él provocaron que Neji girara hacía allí, antes de que cualquier cosa pasara Hinata se echó hacía atrás jalando a los dos castaños por el cuello de sus playeras, como consecuencia los tres se fueron de sentón al suelo.
—¡Outch!
—Vaya reflejos Hinata. —Kiba se sobó el agraviado trasero.
—Oh, Tenten acaba de llegar. —Hanabi volvió a asomarse. Hinata titubeó un instante pero luego volvió a asomarse también, Tenten lucía fresca y bonita. Como estaban tan lejos no podía oír lo que decía, pero era obvio que lo que salía de sus labios divertía a Neji pues su primo tenía una expresión muy relajada en su rostro, algo que usualmente era difícil de ver.
Los dos jóvenes echaron a andar así que no les quedo de otra más que seguirlos, por desgracia tuvieron que retrasarse un poco para que ninguno de los dos los notara y cuando se dieron cuenta ya habían entrado al bosque prohibido y los habían perdido de vista.
—Fue la onda cuando hice aquí mi examen. —Hanabi se pasó ambas manos tras la nuca sonriendo ampliamente.
—Nosotros tenemos un mal recuerdo de esto. —Tanto Kiba como Hinata giraron la mirada mientras unas rayas moradas surgían bajo sus ojos, para los dos estaba muy reciente en sus mentes la imagen de cierto pelirrojo asesinando gente frente a sus ojos.
—¿A dónde se habrán ido? —Hanabi se enredó con una rama y soltó un chasquido con fastidio—. No es muy normal que cuando veas a un viejo amigo lo traigas al bosque prohibido.
—A no ser que… —Un foquito se prendió en la mente de Kiba—. ¿Acaso Neji y Tenten?
—¡Oh! —Hanabi que era rápida para esas cosas chasqueó los dedos—. Por algo se le llama prohibido después de todo.
—N-no creo que… —Hinata se sonrojó. No se imaginaba a Neji y a Tenten en una situación como esa en un lugar tan poco romántico como lo era el bosque prohibido.
—¿Qué quieres hacer primero? —En eso estaban cuando escucharon la voz de Tenten no muy lejos de allí.
—¿Qué sugieres? —No había duda, esa era la voz de Neji.
—Cualquier cosa estará bien. —Tenten respondió con picardía, Hanabi abrió grandes los ojos, que lanzada.
—¿Cualquiera? —Neji parecía escéptico, Kiba se cruzó de brazos y asintió con la cabeza, había muchas y variadas formas de hacer el amor, Tenten debía ser específica.
—Ah no ser, claro, que no aguantes como antes. —La voz de Tenten provocó que Hinata se sonrojara escandalosamente.
—Bueno, personalmente creo que aún soy lo suficientemente fuerte para aguantar tu ritmo. —Fue hasta que Neji dijo eso que los tres presentes dieron un bote, ¡no podían dejar que sucediera eso!, por el bien de su misión y la ley marcial número 69 de Konoha que demandaba no ver, oír, grabar, atestiguar o cosa parecida cuando dos shinobis hacían el amor al aire libre.
—No esperaba menos de Neji Hyuuga. —Tenten sentenció y entonces Kiba hizo lo único que se le ocurrió hacer.
—¡Gatsuga! —El árbol cayó y los tres corrieron despavoridos esperando que ninguno de los dos hubiera escuchado el grito de guerra. Por desgracia quedaron en un sitio poco adecuado para espiar porque debían tirarse al suelo esperando que los matorrales los cubrieran, Kiba se quejó de que las hierbas se le metían en la nariz, Hanabi se tapó la boca lloriqueando porque quería estornudar, Hinata no les hizo caso, por alguna razón no podía apartar la vista de la escena frente a ella. Neji se había quedado abrazando a Tenten por la cintura al momento de salvarla de la caída del árbol, bueno, lo raro era que su primo no se la había quitado de encima y ciertamente Neji no era la clase de hombre que disfrutara de un acercamiento tan intimo. Finalmente Tenten se retiró por su propia cuenta, Neji la dejó ir sin comentarios, pero a Hinata le pareció que sus dedos se curvaban un poco hacía dentro, como si no estuviera muy conforme con soltarla.
Luego Tenten pidió que continuaran el entrenamiento, ambas chicas fulminaron a Kiba con la mirada, habían matado un árbol por nada. Neji dijo que mejor se fueran a otro lugar y ante los cuestionamientos de su amiga decidió finalmente usar el Byakugan, los tres tirados en el suelo se quedaron helados, por una fracción de segundo intercambiaron miradas de terror. El segundo siguiente fue demencial, Hanabi dio media vuelta en el aire y se sentó a horcajadas sobre Kiba, Hinata no tuvo tiempo de chillarle que diablos pretendía cuando Kiba la sujetó por la nuca y la estampó contra el suelo.
Lo siguiente le provocó abrir los ojos a su máxima expresión, Hanabi se inclinó suavemente contra Kiba, él esperó paciente, sus ojos castaños con un tinte que Hinata nunca antes había visto y luego se besaron. Ella estaba tan cerca —tirada en el suelo boca abajo a un lado de Kiba— que podía ver perfectamente los labios de su hermana rozando suavemente los de su amigo, abrió la boca sin importar que se le metiera la hierba dentro.
—¿Qué…?
—Neji-niisan ya desactivó el Byakugan. —Hanabi colocó las manos en el pecho de Kiba y oteó al frente con su propia línea sanguínea—. Ahora parece que Tenten intenta saber si vio a alguien.
—¿Y? —Kiba soltó el agarre que mantenía contra Hinata y se apoyó en sus codos para erguirse un poco, Hinata tartamudeó intentando pedirle a su hermana que se bajara de encima de Kiba, pero ella no le prestó atención.
—Nada más nos vio a nosotros y desactivó el Byakugan. —Hanabi sonrió ampliamente, como cuando una travesura le había salido bien—. No vio a Nee-san.
—Que bueno. —Con un suspiro de alivio Kiba volvió a dejar caer la cabeza hacía atrás—. Hubiera sido raro un trío en el bosque.
—Ciertamente. —Hanabi asintió con la cabeza cruzándose de brazos. Seguía sentada a horcajadas sobre Kiba pero con la espalda bien erguida, el muchacho completamente acostado bajo ella.
—Por cierto, —Kiba sonrió de medio lado—, besas bien.
—Gracias, tú también.
—¿Po-podrían dejar eso? —Hinata arrojó a su hermana por los hombros para que se bajara de su amigo.
—¡Outch! —Hanabi se sobó la espalda—. Mira que te estamos ayudando.
—N-no tienen que irse a los extremos.
—No, era mejor que Neji nos descubriera. —Kiba arqueó una ceja pasando su mano al descuido por su melena castaña.
—Pu-pues no, pe-pero…
—¿Estas celosa? —Kiba la observó sonriendo ampliamente—. ¡He esperado toda la vida para ver esa expresión en tu cara!
—¡N-no estoy celosa! —Aunque se sonrojó por completo.
—Nee-san, que con el que te vas a casar es con Neji-niisan. —Hanabi jugueteó con sus dedos imitándola, Kiba ahogó una carcajada y ella abrió la boca para replicar, o por lo menos para intentar hacer algo parecido, al segundo siguiente un hacha venida a saber de donde pasó por un lado de su cabeza cortándole la mejilla y yendo a clavarse en el tronco tras ella.
—¡Que mierdas! —Kiba se echó hacía atrás—. Esos dos van a matarnos.
—¡Ou! —Hinata se sujetó la mejilla sangrante con la mano, no había traído su chamarra ese día así que no había ningún mágico ungüento que ponerse.
—Nee-san no te quejes tan fuerte. —Hanabi paró sus lamentos colocándose tras un árbol, Kiba fue tras ella como un perrito faldero y ella no tuvo de otra más que seguirlos.
—¿Te han mandado a una misión divertida últimamente? —Tenten preguntó, parecía interesada.
—Sólo lo usual. —Neji respondió con su sequedad de siempre.
—Yo extraño cuando éramos un equipo, ya sabes, tú, Lee, Gai-sensei y yo. Dormir en la casa de campaña, contar historias de terror por las noches y asustar a Gai-sensei. —La voz de Tenten sonaba soñadora, Hanabi frunció el ceño.
—Era bueno. —Neji contestó, esta vez un poco más animado, antes de siquiera pensarlo Hanabi le lanzó una ramita a la castaña.
—¡Outch! —Tenten se quejó y Hinata abrió los ojos asombrada.
—¿Por qué hiciste eso?
—Porque si seguía hablando de días pasados compartiendo una cama la cosa iba a pintar mal.
—Buen punto. —Kiba arqueó ambas cejas y siguió observando. Tenten y Neji echaron a andar, la joven lo invitó a comer fideos diciendo algo como que eran los que le gustaban.
—Toma nota Hinata. —Kiba la golpeó amistosamente en el hombro, ella trastabilló.
—¡Es de verdad Neji!, de nada te sirve tener buen tipo y ese aire de misterio si te empeñas en pasar de todo. —Tenten empezó a regañar a su primo, a Hinata le sorprendió que hubiera alguien que pudiera hablar de esa manera con él que siempre se mostraba tan cerrado.
—No estoy interesado justo ahora en una relación por el estilo. —Tanto Kiba como Hanabi giraron a ver a Hinata ante la declaración de Neji, ella se encogió sobre si misma sin saber que decir.
—Bueno, —Hanabi carraspeó—, en realidad nadie esta interesado en el amor, simplemente llega.
—Sí, eso. —Kiba asintió con la cabeza, antes de que pudieran seguir animándola Tenten volvió a hablar.
—Siempre dices lo mismo, desde que éramos niños, si sigues así voy a dejar de estar enamorada de ti y me voy a buscar a otro.
—Pienso que sería lo mejor. —Neji contestó, al hacerlo sonrió suavemente, casi como si sus ojos se iluminaran tenuemente. Hinata abrió la boca asombrada, nunca había visto una expresión tan genuina en su rostro.
—¡Lo digo en serio Neji Hyuuga! —Tenten le pegó con la cadera haciéndole perder momentáneamente el equilibrio—. Me enamorare de otro y cuando me veas con mi novio te entraran celos y dirás "¿por qué no le hice caso a Tenten?".
—Espero no sufrir mucho entonces. —Neji soltó con calma.
—De verdad Neji, ¿acaso no tienes sentimientos o algo así? —Ambos jóvenes entraron al restaurante acabando así con la plática que sostenían.
—No creo que sea buena idea seguirlos adentro. —Kiba se pasó ambas manos tras la nuca—. No hay manera de que nos escondamos en un lugar así.
—Creo que por hoy aprendimos bastante. —Hanabi tamborileó con un dedo—. Deberíamos dejarlo por hoy.
—Muy de acuerdo.
—¡Choca esos cinco! —Ambos castaños chocaron las palmas, Hinata era ajena a ellos, estaba pensando en lo que Tenten había dicho, ¿de verdad estaba enamorada de Neji? Y si era así, ¿cómo podía lograr decirle sus sentimientos con tanta facilidad?, definitivamente Tenten y ella eran personas por completo opuestas, ¡y Neji se había visto tan relajado a su lado!, con ella Neji era amable, pero nunca había visto que sus ojos se iluminaran, justo hasta ese momento era plenamente consciente de que nunca había visto una sonrisa genuina en el rostro de su primo como la que había visto ese día cuando se encontraba con Tenten.
—Oye Hinata. —Kiba sacudió las manos frente a ella haciéndola volver a la orbita terrestre. —Deberías ir a tu casa, yo también voy a bañarme, hemos terminado siendo un desastre.
—¿Eh? —Hinata giró a ver a su amigo, el pantalón manchado de verde por el pasto y tanto codos como brazos llenos de tierra, Hanabi presentaba un aspecto por el estilo y suponía que ella debía estar peor porque se había cortado en la mejilla.
—¿Te vienes conmigo a casa? —Hanabi la miró de reojo, pero ella negó con la cabeza.
—Hum, te alcanzó en un momento.
—Como quieras.
—Nos vemos mañana. —Tanto Kiba como Hanabi se despidieron y partieron con rumbos diferentes, ella suspiró y sujetando su mejilla herida con la mano echó a andar hacía el parque donde siendo niña había conocido por primera vez lo que llamaban bulling, si, ser Hyuuga no era muy agradable cuando te discriminaban por tener ojos de ciego.
Suspirando la chica se sentó bajó un árbol y escondió la cara entre sus rodillas. Su mente estaba teniendo serios problemas de concentración, por un lado no podía olvidar a su hermana menor besando a su mejor amigo, ¡y esos no eran celos, no señor!, por otro lado tampoco podía olvidar la sonrisa de Neji cuando Tenten le decía que iba a dejar de estar enamorada de él.
Sería idiota, se suponía que debía seducir a Neji no perder la confianza contra su rival, por cierto, ¿cuándo se había vuelto su rival?, aquel plan apestaba y ahora se sentía como en una ruleta rusa.
Ella no era atrevida, graciosa y linda como Tenten, tampoco era valiente, inteligente y audaz como su hermana, ella solo era Hinata Hyuuga, ¡y porque diablos venía a su mente los ojos calidos de Kiba cuando había besado a su hermana!
—¡Ahh! —Gritó dejando caer la frente contra sus rodillas. Error. El golpe que previamente le había dado Kiba para mantenerla contra el suelo se abrió, lo que le faltaba, ahora estaba sangrando de dos lados, pronto caería en anemia y se desmayaría, alguien la encontraría sucia y desangrada, de preferencia desmayada, si la llevaban al hospital entonces Neji y Kiba podrían ir a visitarla y dejarle flores, ¿cierto?
—Es demasiado poca sangre para que pase eso. —Con desconsuelo se reconvino a si misma, no tenía ganas de curarse, el dolor por lo menos la dejaba pensar en otra cosa y no en la sonrisa de su primo, una que a ella nunca le había dejado ver.
Le empezó a dar hambre, el estomago le gruñó de manera nada femenina, pero no quería irse de allí, quería pensar en algo que funcionara. Los minutos fueron pasando, las horas de mas calor se la pasó ahí debajo, hubo un momento en que se ocupó en contar las gotitas de sangre que caían al suelo, pero luego su mejilla empezó su proceso de coagulación y le quito el entretenimiento.
La frente le escocía, le diría a Kiba la próxima vez que lo viera que si quería reducirla contra el suelo aquella no era la manera adecuada. Suspirando se dijo a si misma que lo cierto es que estaba divagando de aquella manera porque no quería hacer frente al problema real. Lo cierto es que dudaba seriamente de lograr seducir a su primo algún día.
—No creo que pueda… —Susurró por lo bajo hundiendo la frente entre sus rodillas, ya había pasado algo de tiempo y empezaba a marearse.
—¿Hinata-sama? —Pensó que la voz había sonado solamente en su cabeza así que levantó el rostro solo para comprobar, con sorpresa vio que su primo estaba frente a ella.
—¿Neji-niisan?
—¡Esta herida! —Neji abrió grandes los ojos y se dejo caer de rodillas frente a ella.
—N-no es nada. —Recordó de golpe cual debía ser su aspecto y se sonrojó hasta la última raíz del cabello.
—Ni siquiera se ha lavado la herida, podría infectársele. —Neji la reconvino frunciendo el ceño y llevando mecánicamente la mano a su frente. Para su sorpresa su prima giró el rostro impidiéndole tocarla.
—E-estaré bien.
—¿Qué esta haciendo aquí?
—Nada… pensaba…
—Podrá pensar todo lo que quiera después de que le ayude a curarse eso. —Sin lugar a replicas Neji la jaló por el brazo, Hinata sintió que las piernas se le hacían de gelatina cuando se puso de pie y para su profunda vergüenza su estomago soltó un sollozo de dinosaurio que la puso en evidencia.
—Oh. —Quiso chillarle "¡Sucio traidor!", pero dudaba de que a sus intestinos les importara el insulto.
—Tampoco ha comido. —Neji la miró de manera reprobatoria, parecía que hiciera lo que hiciera lo único que lograba era molestarlo.
—Yo-yo estaré bien. —En un último acto de sobrevivencia se zafó de su agarre y bajó la mirada al suelo.
—No lo creo. —Pero él no era de los que hacían caso a los demás cuando una idea había entrado en su mente—. La llevare a la mansión, comerá, le ayudare con sus heridas y luego podrá sumirse en sus pensamientos todo lo que quiera.
—Uh. —Sintió que la mirada se le volvía borrosa así que simplemente trastabilló como pudo mientras él la jalaba por la aldea, a cada instante sentía que estaba a punto de caer, la imagen de los ojos de Kiba, la sonrisa de Neji, los ojos de Kiba, la sonrisa de Neji, los ojos de Kiba, la sonrisa de…
—Hinata-sama. —Chocó de mala manera con la espalda de su primo, lo que le faltaba, solo quebrándose la nariz podría coronar ese maldito día.
—Uh, lo-lo siento Neji-niisan.
—Hinata-sama, ¿lo que le esta agobiando hoy tiene que ver con ese nuevo amor por el que iba a pelear o con lo que me dijo hace poco?
—¿Hace poco? —Hinata se frotó la dolorida nariz que a fin de cuentas ni siquiera había sangrado.
—Sí ya sabe.
—No me acuerdo.
—Acerca de… —Neji giró la vista al cielo, cerró los ojos y soltó un suspiro—. Acerca de sus problemas. —Hinata pensó que se refería a los problemas de amor y respiró hondamente.
—Sí, es eso.
—Pienso que debería dejar de preocuparse por eso.
—¿Tu crees?
—Con el tiempo verá que no es tan malo como parece.
—Podría ser. —Hinata llevó una mano junto a su boca.
—Claro, cuando corre debe ser molesto, pero a fin de cuentas creo que también se acostumbrara.
—¿Correr? —Hinata parpadeó, ¿acaso él ya se había dado cuenta de que estaba apresurando sus sentimientos para complacer a su padre?
—Y supongo que es desagradable que los hombres la sigan por eso, pero habrá quien sepa valorarla por lo que realmente es.
—¿Eh? —Por alguna razón Hinata sentía que se estaba perdiendo algo importante en esa conversación.
—En definitiva Hinata-sama, no debería desperdiciar buenos momentos en pensar en el tamaño de sus senos. —Neji colocó ambas manos en los hombros de Hinata, su rostro tan serio como siempre.
—¿Qué? —Hinata sintió que se desinflaba y se desmayaba ahí mismo, pero antes de que pudiera hacerlo Neji la soltó y dio media vuelta.
—Voy por un botiquín Hinata-sama espere aquí. —Y mientras la espalda de su primo se alejaba ella se desvaneció lentamente hasta caer al suelo, se había equivocado completamente con Neji, parecía que no era inmune a los pechos después de todo, lastima que su interés fuera tan poco romántico.
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Notas de Okashira Janet: Hola, me he tardado en actualizar porque he encontrado un anime que me trae en las nubes "Hana yori dango" en cuanto terminé de ver el anime me solté a leer el manga y sólo puedo decir que lo amo. Al principio me causo gracia porque es una historia ya vieja así que el estilo de los personajes es bastante diferente a lo que estamos acostumbrados, pero por lo mismo me agradó, una protagonista que no es la clásica chica con medidas perfectas y un protagonista violento e irascible.
En fin, agradezco a:
Umeki Nara
Hopesol
Diana carolina
Marcia Andrea
Zeldi-chan de Hyuuga
Yue yuna
Leontinees
Hinamel
Hatoko Nara
Tanuki sempai
Bell
Valentia-Crzn
Shizuru-HIME
Rhyannon Eltanin
Kaoru Sakura
L
RAYMAR
Ahome Uchiha-hiuga
Vampirville
Beaty Dark
Ridesh
Kira
Azkaban
Iris
Flordezereso
Neko-C
Lorss
Lalalalau
Sol y luna 0428
VaneUchiha
MissDupre
Taia Mihura
Chie Abi
Este capitulo esta dedicado a mis días de secundaria, una amiga me convenció en aquel entonces de que siguiéramos al chico que le gustaba. Jajajaja, que locos somos de chicos. Un beso, gracias por leer. Ciao
PD- El apodo "Me giro que da gusto" lo saque de Frikipedia, el articulo que habla de Neji es infinitamente gracioso.
29 de agosto del 2011 Lunes
