Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K Rowling.

Marie Weasley DxC: Jejeje! Gracias linda! Que bueno que te guste, realmente no es una pareja muy popular pero a mi también me encanta xD

Que bueno que te pareciera interesante ^^ Yo juraba que sería algo exagerado, pero pues al final de cuentas tiene sus fines prácticos y por eso lo deje así.

Mary: Pues aun falta para esa parte, apenas vamos en el primer año y lo de "Por obligación, ni los buenos días" Pasa en el segundo año de la Greengrass. Tampoco aseguro que sean mucho tiempo antes de llegar a eso, pero intentaré hacer la historia un poco larga e interesante... pero descuida que el momento llegará y he pesando en poner diferentes eventos hasta el momento que se lee en el epilogo del ultimo libro :3

Faaa: Jajaja pues la verdad, no estoy muy segura de como se torne, pero tranquila, tampoco es que valla a ser como Bella xD

Clioprongs: Lo sé, lo sé xD Pero tomemos en cuenta que eso aun no se sabe, pero ya luego veras como toma Astoria la información de que su futuro esposo es un Mortifago :3

¡Gracias por leerme y dejarme Reviews! ¡Me hicieron muy feliz!


Por obligación, serán un dragón y una vivora

4.-Primer Año: Soy Slytherin

Las manecillas de aquel reloj negro, colgado en una pared de viejos y gastados ladrillos, marcaba las diez de la mañana con cuarenta y cinco minutos. Y eso solo significaba una cosa: Que en un cuarto de hora, en ese sombrío y frió primero de septiembre, partiría el expreso de Hogwarts para llevar a todos a su nuevo año escolar.

El ruido de las cientos de pisadas y las ruedas del equipaje que rechinaban, le exasperaban tanto como los murmullos y el aliento de la gente que se encontraba en aquella sombría estación. Y ni hablar de los trenes, cuyo ruido la hacían rechinar los dientes.

La elegante familia de los Greengrass caminaba por el corredor hasta las plataformas 9 y 10. No reparaban en los muggles que les miraban, quizás la cara de asco era más evidente en Samael que en el resto de la familia, pero igual siguieron hasta llegar y atravesar la pared para llegar a la verdadera estación del tren. Caminaron entre la gente, el equipaje de cada una de las niñas no era más que un bolso con respectivos encantamientos para que todas sus cosas estuvieran allí y mientras el Señor Greengrass cargaba la jaula con la lechuza de su hija mayor, su esposa llevaba la gata de Astoria.

—Tengan cuidado – sonrió la madre de ambas, dándoles un beso a cada una y luego entregándole su mascota a la menor de sus hijas.

—Dejen en alto el nombre de nuestra familia – les animo su padre, viendo como sus dos herederas subían al vagón.

Daphne ya tenía puesto su uniforme de Slytherin y tomando su lechuza se despidió, sin siquiera reparar en esperar a su hermana menor, pues cuando Pansy le habló, la chica se olvido de aquel detalle.

Astoria poco le importó aquello. La niña se había negado a usar el uniforme indefinido y grisesco de Hogwarts, a pesar de que su hermana le dijo que tenía que hacerlo aunque fuese su primer día. Sin embargo, la pequeña alegó que la dejaran soñar aunque fuera durante el viaje. Y es que al final de cuentas la pequeña Greengrass le pidió a su madre que arreglara los vestidos azules que tanto le gustaban, al igual que varias de sus cosas. Cosas que pertenecían a un sueño pasado.

Atoria vestía como una pequeña francesa, un vestido suelto y a media pierna en color azul, una sudadera color blanca que solo cubría sus brazos y parte de su pecho para el frió, además de una bufanda de seda blanca que caía graciosamente al frente, una boina de lana que hacia juego con su vestido y unos zapatitos azules muy cómodos y sencillos, los mismos que hace días había roto por coraje. El cabello amielado y sedoso se ondulaba plácidamente a lo largo de su espalda, pues había optado por traerlo suelto. Debía admitir que se veía muy linda y que a pesar de tener solo 11 años, robaba la mirada de muchos pasajeros, algunos de cursos superiores. Sin embargo aquello no parecía importarle a la niña.

Viendo que su hermana se había perdido y que ella no conocía a nadie, e ignoraba completamente a los que le hacían alguna seña para que se sentara con ellos. Siguió caminando hasta encontrar un compartimiento vacío. Dejo su bolso sobre la repisa y sacó a su gato para sentarlo junto a ella, mientras apoyaba su cabeza en el cristal de la ventana y tarareaba al mismo tiempo que acariciaba el suave y dorado pelaje de su gato.

—¿Disculpa? ¿Me puedo sentar aquí? - murmuró un joven un tanto robusto que traía puesto un uniforme de Gryffindor, claro que ese detalle no lo sabía la Greengrass, pues nadie le había explicado como se veían los demás uniformes y sobre todo el hecho de que un Slytherin no se juntaba con nadie que no fuera de su casa.

—Mhnf... - la joven hizo un movimiento con la cabeza para dar su aprobación. Luego giró la cabeza para ver el exterior y notar como el tren iba avanzando.

—Hola – saludó el joven, después de dejar su equipaje —Neville, Neville Longbottom — aclaró mientras extendía su mano a la castaña.

—Astoria – contestó de mala gana y sin voltearle a ver.

—¿Astoria, que? - insistió con amabilidad el chico. La joven frunció el seño, le hubiese gustado estar sola y en silencio. ¿Por qué ni siquiera aquello le podía salir bien?

—Greengrass – contestó secamente. No tenía ganas de hacer platica, pero aparentemente su acompañante si.

Así paso todo el camino, él hablaba y contaba historias raras sobre como había hecho explotar una pluma en lugar de hacerla levitar, como había manchado a un tal profesor Snape por hacer mal una poción y sobre un tal Potter y muchas cosas que aburrían a la niña.

—¿Y en que casa te gustaría quedar? - preguntó repentinamente Neville, captando en seguida toda la atención de aquella niña. Esos ojos verdes le miraron con sorpresa y es que aunque conocía la respuesta, no estaba del todo segura si eso era lo que quería.

—No sé – contestó con sinceridad y volteando a ver al gato que estaba dormido en sus piernas.

—¿Como que no? - sonrió ampliamente.

—Pues no sé que distingue a cada casa o lo que sea, nadie se ha tomado la molestia de decirme detalles – resoplo de mala gana y es que era cierto, pero al mismo tiempo sabía que eso había sido porque ella se la había pasado pensando en que iría a otra escuela y cuando se enteró de que no sería así, no se tomo la molestia de saber nada sobre lo que le esperaba.

—Mira yo te explicaré. - empezó a hablar como si fuera un experto en el tema y es que cuando eres de tercer año y hablas con alguien que apenas va a entrar a primero... bueno al menos Neville se sentía más confiado — Hay cuatro casas: Gryffindor, Hufflepuff , Ravenclaw y Slytherin. Yo por ejemplo soy de Gryffindor y como vez nuestros colores son el rojo y el dorado, nos representa un León – añadió mostrando su escudo – Y segun la profesora McGonagall nos distinguimos por ser corteses y valientes – hizo una pausa como para meditar – Aunque esa parte no creo que aplicara mucho a mí – rió levemente y continuo — Luego están los de Hafflepuff, a ellos los distingue ser trabajadores y leales, al menos así lo afirma el sombrero seleccionador. Los representa un tejón o comadreja, no estoy seguro y sus colores son amarillo y negro. Luego Ravenclaw, sus colores son azul y bronce, los representa un cuervo o creo que es un águila negra – se rasco la cabeza – como sea, según esto ellos son inteligentes. La hermana de Parvati asiste ahí – comentó con una sonrisa y luego cambio su expresión a una más seria — Y también están los Slytherin, a ellos los representa una serpiente. Sus colores son verde y plata. Todos se distingues por ser ambiciosos, algo pedantes, orgullosos y de sangre limpia. El año pasado hubo problemas con cosas relacionadas a esa casa y su fundador... Dicen que todos los magos tenebrosos han pertenecido a esa casa – concluyo con algo de apatía.

Una sonrisa se enfatizó en el rostro de la castaña al escuchar lo de las casas. Toda su familia, al igual que los Malfoy, había pertenecido a Slytherin. Sin embargo en los últimos días le había agarrado un odio iraccional a la casa; por tener que asistir ahí, porque su hermana hablaba mucho de ello, porque era de color verde... por cualquier razón sin sentido podía odiarle, pero la verdad era que todo su odio era contra Draco. Mas si lo pensaba bien, si lo pensaba bien podía omitir al Malfoy. ¿Por qué tenía que amargarse la existencia? Cuando aparentemente había algo en su interior que la hacía desear ser una Slytherin.

Recordó la varita y la mención de Bellatrix. Su sonrisa se acentuó con un toque de locura. Magos tenebrosos y sangre limpia. Quizás no era lo que había soñado toda su vida, pero si su entendimiento no le fallaba, aquellas dos palabras significaban una cosa: Poder. Y si tenía el poder, llegaría a hacer su santa voluntad en algún momento, lo que desembocaría en vengarse de Draco y todos los que contribulleron a apagar sus sueños.

—En Slytherin – contestó finalmente. Y en ese justo momento se prometió algo a si misma: Lucharía por ser la mejor hechicera y aprendería las artes oscuras. Lograría vengarse de quienes la dañaron. Y sobre todas las cosas, no estaría con Draco Malfoy. Así se tubiera que volver invisible, pero no se acercaría a él. Todo aquello eran los pensamientos confusos de una niña de 11 años.

—¿Qué... qué? - tartamudeó nervioso Longbottom —.. Pero... - pero antes de que dijera algo más, el tren se detuvo y las luces se fueron.

El tiempo paso lento y frió, extremadamente frió, hasta que un prefecto llegó y les explico lo que había pasado. Los dementores habían interrumpido el tren para buscar a Sirius Black. La niña no sabía nada, hasta el momento. Así pues, el prefecto le explico brevemente de la fuga de Azkaban y concluyo indicándole que se tenía que cambiar pues ya casi llegaban.

O-O-O

En el viaje en las carrozas que se movían solas, pudo ver al grupito de su hermana. Iban subiendo a su carroza y esa tal Pansy, que traía el cabello corto, abrazaba a su Malfoy... ¡Momento! ¿Como que SU Malfoy? ¡No señor! ¡NO! Sacudió fuerte la cabeza para apartar ese maldito pensamiento e inhalando fuertemente se tranquilizó, aunque por parte de sus acompañantes se ganó unas miradas de "Pobre niña loca".

—Muevete - le dijo molesta otra niña que estaba detras de ella. Y es que llovía a cantaros, por haber estado pensando en eso no se dio cuenta de que se estaba mojando bajo la lluvia. Apenas y subió la puerta se cerro tras ella y la carroza comenzó a andar.

Acomodó su humedo cabello con un broche azul, pues según le había dicho el inútil del prefecto no podía llevar su boina.

Pasó el viaje en silencio, meditando en como serían las cosas dentro de la casa y haciendo énfasis mental en su odio por Draco y que debía permanecer alejada, así se volviera invisible.

—"Invisible, nadie te tiene que notar" - se repetía mentalmente hasta que llegaron al castillo.

La estructura era buena, al menos eso debía admitir, pero no era el bello y magestual palacio de princesas como en Beauxbatons. Les hicieron acomodarse en un fila y la profesora McGonagall, dando las instrucciones y bienvenida como todos los años.

Los novatos pasaron al gran comedor, siendo observados por los demás alumnos en sus mesas.

—Cuando diga su nombre, pasaran al frente y se les colocará el sombrero seleccionador para que los coloque en las casas a las que pertenecerán, luego tomaran asiento en sus mesas... - la amable bruja hizo una pausa para ver la lista- Astoria Greengrass...

¡Oh! ¿Por qué ella? Se acababa de proponer no llamar la atención ¿Y le tenía que tocar ser la primera en la lista? ¿Quien demonios se encargaba de escribir esa porquería?

—Astoria Greengrass – volvió a llamar la profresora.

¡Genial! Su tardanza había hecho que se volviera más llamativa. Camino de entre el grupo de estudiantes, que inocentemente le abrieron el paso, haciéndola sentir justo como en el callejón Diagon cuando iba con su familia. Llego a la silla y sin mucha gracia se sentó, cruzando ligeramente las piernas de lado, el empeine sobre el tobillo, como lo hacen las señoritas. Y nuevamente aquello atrajo la atención de algunos.

—"¿Qué a caso en este lugar nadie había visto a alguien decente?" - se preguntó a si misma mientras fruncia el seño.

—Interesante... ¿Decente, eh? - hablo el sombrero seleccionado que ya estaba en su cabeza. ¿En que momento se lo habían puesto? Ojala y no la fuera a despeinar, no enfrente de todos. — Orgullosa, vanidosa... y algo más... Muy decidida.

¿A caso esa cosa leía los pensamientos? Sacudió inconscientemente la cabeza, causando unas risas por parte de los alumnos.

—¡Aquí tenemos a la primera Slytherin del año! - anunció el sombrero seleccionador.

Aquello trajo consigo los aplausos de todos, en especial los de la casa de Salazar. Daphne aplaudia entusista, le alegraba saber que su hermana estaría con ella, quizás no tendrían las misas clases, pero si compartirían los dormitorios, la sala común y el comedor. Pansy parecía más interesada en el cabello de Draco y este por su parte estaba desesperándose con aquello, que se concentró más en apretar un pedazo de pan hasta deshacerle, que en ver quien era la "Primera Slytherin".

La profesora quitó el sombrero y le dio paso a continuar con la ceremonia.

Astoria camino sin pena ni gloria para irse a un lugar. Parecía que al final de la mesa había uno alejado y solitario. Ese era el que quería. No se daba cuenta de las miradas que le seguían por su tierna belleza y mucho menos notó la cara de decepción cuando pasó aun lado de Daphne. La mayor de las Greengrass no entendió porque su hermana se fue al más solitario rincón. Y la menor, no le dio la más mínima importancia a nada.

Apenas llegó al asiento que quería, se recostó sobre la madera y esperó a que anunciaran que ya se podían retirar. Después del nombramiento, todos olvidaron a la "Primera Slytherin". La niña se repetía esas dos palabras mentalmente y se concentraba en su objetivo, ser la "Primera" y ser la que nadie note. El Coro comenzó a cantar y el solo escuchar a las ranas le provocaron ganas de vomitar. Quería salir corriendo de allí.

Cuando el odioso coro se calló, el Director comenzó a hablar levanto la vista y accidentalmente sus ojos se toparon con algo que no quería ver... mejor dicho, con alguien a quien no quería ver.

—¿Potter? ¿Te desmayaste? - alcanzó a escuchar. Aparentemente no había conseguido irse lo suficientemente lejos. Apenas y era un murmullo... y era la primera vez que escuchaba la voz de Draco... Le pareció tan insoportablemente arrogante. Y aquella risa le puso los nervios de punta. Aunque tampoco pudo omitir el detalle de que esa sonrisa burlona... bueno, era...

—¡No! - se reprendió a si misma. Desvió su mirada y observó al tal "Potter". Recordaba haberle visto en alguna otra parte, pero no lo recordaba. Luego desvió su atención hacía lo que el Director Dumbledore decía, era algo sobre los dementores y luego unas palabras llamaron su atención.

—Y recuerden, la felicidad puede estar en el más oscuro momento... solo no olviden encender la luz - ¿Encender la luz? Según ella se le había acabado la luz a su vida.

La comida apareció y todos comenzaron degustar de las delicias. Todos menos una Slytherin que estaba perdida en sus pensamientos. No comió, no habló, no miró a nadie. Su vista se mantuvo fija en el plato vacío frente a ella, hasta que el banquete terminó y tuvieron que irse a las habitaciones.

Ignoró por completo a su hermana cuando esta le hablo y subió a donde se suponía que le tocaba, encontró sus cosas y a su gato en la cama.

—Aun no te he puesto nombre ¿Verdad? - habló sonrientemente al gato, mientras se sentaba en la cama y ponía al felino en sus piernas — Tienes pinta de Malfoy - dijo mientras acariciaba el dorado pelaje y es que Narcisa era rubia, Lucius era rubio y el desdichado de Draco también —No... mejor no - sacudió la cabeza y apartó aquella idea de su mente. Ponerle Malfoy al gato sería insultante para la familia entera y ella no tenía nada contra Narcisa y Lucius ¿O si? Y decirle Draco al gato sería ridículo y podía llegar a mal interpretarse — ¿Lucifer? - levanto al gato y lo miró — No, tampoco. Luego creerán que soy una loca, aunque eso no me importaría mucho. Mmm... ¿Que tal Serp? - el gato movió la cabeza como si no entendiera y aquello bastó para que la Greengrass sonriera — Esta bien, será simplemente Serp.

Afuera seguía lloviendo a cantaros y el hambiente era terriblemente deprimento. Justo como ella se sentía...


Sé que es cortito, pero me gusta así... además prometo que para hoy mismo puedo tener el siguiente :3

Gracias a todos los que me leen y a los que se toman la molestia de dejar Reviews.

Besos y nos leemos. ^^