Harry Potter y el comienzo de una guerra.

IV. Un ataque y un ángel guardián.

Una lluvia de maldiciones, caían sobre el jardín de los Weasley. Los miembros de la Orden del Fénix hacían todo lo posible por proteger a los invitados.

Remus Lupin y Ojoloco Moody luchaban ferozmente y a su vez buscaban con ojos desesperados a Harry.

-¿Dónde demonios se ha metido ese muchacho?-exclamo Moddy moviendo para todos lados su ojo mágico.

Remus con dificultad logro esquivar una maldición.

-Tenemos que encontrarlo, si no lo encontraran-dijo angustiado el licántropo.

Harry miro con angustia que la marca tenebrosa se alzaba sobre sus cabezas. Miro a la pelirroja y percibió miedo en esos ojos chocolate que tanto amaba, entrelazo su mano con la de ella para tranquilizarla, pero el estaba igual que ella.

Desenvaino su varita y la jalo suavemente de la mano.

-Vamos Gin-

Corrieron hacia la madriguera y lo que vieron los dejo helados. La madriguera poco a poco era consumida por las fieras llamas que la reinaban.

-¡CRUCIO!-

La maldición iba directo hacia ellos. Harry abrazo a Ginny y conjuro un encantamiento escudo.

-¡PROTEGO!- la maldición choco y se desvaneció ante sus ojos.

Bellatrix Lestrange apareció junto con otros cinco mortifagos enmascarados.

-Vaya vaya pero si es bebe Potter-recito con voz melosa - ¿Porque bebe Potter esta tan solo, sin sus guardaespaldas?, ¿acaso ya se cansaron de cambiarte los pañales?-pregunto Bellatrix fingiendo un puchero.

-Eso no te importa-respondió el moreno con odio.

-No seas insolente Potter-exclamo la mortifaga-No estas en posición de pelear ¿o si?-dijo señalando con la mirada a Ginny con una sonrisa.

Harry se puso delante de la pelirroja protectoramente.

-Oh miren-exclamo con sarcasmo -Potter protege a su pobretona noviecita jajajaja.-

Harry solo cerró los puños con furia.

-¿Y mi querido primo? hace mucho que no lo veo-fingió estar buscando a alguien y sonrió con maldad- Claro ya lo recuerdo…ESTA MUERTO COMO EL VIL TRAIDOR QUE ERA-

-¡¡¡CRUCIO!!!-rugió con odio Harry.

La maldición le tomo por sorpresa golpeando de lleno a Bellatrix, quien soltó un alarido de dolor.

-Maldito Potter-jadeo Bellatrix, se levanto de golpe y levanto su varita.-se acabo el juego-

-AVADA KEDR…-

-BOMBARDA-exclamo el moreno.

La explosión abrió un boquete en el suelo, cientos de trozos de tierra salieron volando cegando a los mortifagos.

-Corre-le grito el moreno a la pelirroja.

Corrieron adentrándose de nuevo en el bosque. Una maldición impacto furiosamente en un árbol.

-¡¡POTTER!!-hizo eco la voz rabiosa de Bellatrix

-¿Escuchaste eso?-pregunto el licántropo a Moddy.

Moddy reviso minuciosamente con su ojo mágico las orillas del bosque. Miro dos siluetas corriendo por el bosque, huyendo de lo que parecían ser seis mortifagos.

-Ya los vi-exclamo el auror echándose a correr rumbo al bosque.

Licántropo y auror penetraron el bosque en busca del pelinegro.

-¡¡¡HERMIONE A TU DERECHA!!!-grito Ron.

Una maldición iba impactar en el costado derecho de la castaña.

-¡¡PROTEGO!!-rugió la castaña con fiereza extinguiendo la maldición por completo.

-Maldita sangre sucia, ahora veras-rugio furioso el mortifago-¡¡CRUCI...-

La castaña contraatacó-¡¡DEPULSO!!-el mortifago salio volando estrellándose en un árbol, cayendo de cara al piso.

-¿Estas bien Herm?-exclamo preocupado el pelirrojo acercándose a la castaña.

-Si, estoy bien Ron-dijo la castaña viendo al pelirrojo, sus miradas se encontraron, sintiendo mil mariposas recorrer todo su ser.

-¡¡Gubraith!!-susurro el mortifago desde el suelo cayendo inconsciente esta vez.

El hechizo le dio en el dobladillo de la túnica del pelirrojo, donde brotaron llamas.

-¡¡Ron!! Tu túnica, se incendia-ambos miraron que pequeñas llamas chamuscaban la túnica del pelirrojo.

-¡Diablos!-recito el pelirrojo, apunto a las llamas y recito-¡Glacius!- un rayo blanquecino rodeo las llamas tratando de extinguirlas pero no lo logro.

-Pero que…-exclamo contrariado Ron.

-Ron es fuego eterno, no lo podrás extinguir con nada-

Las llamas poco a poco avanzan decididas a quemar todo a su paso, donde los ojos del pelirrojo las veían con terror

-Quitate la tunita Ron, rápido-

El pelirrojo se quito la túnica con rapidez, arrojando la túnica al piso. Los dos jóvenes observaron como poco a poco las llamas consumían con furia la túnica.

-Rayos, me la había regalado mis hermanos-quien miraba con pesar lo que quedaba de su túnica.

La castaña se acerco y lo tomo del brazo mirando las cenizas de la túnica.

-Lo bueno es que estamos bien-

Una nueva explosión los hizo volver a la realidad, y adentrarse de nuevo a la batalla.

-¡¡Potter, no huirás de nuevo!!-exclamo mientras subían una cuesta.

Otra maldición impacto en el piso haciendo que el moreno se resbalara y soltara la varita, trato de levantarse pero su pie se había atascado en unas piedras.

-¡¡Harry!!-grito la pelirroja. Quizo bajar de nuevo, pero el moreno se lo impidió.

-No Ginny, quédate ahí-le ordeno Harry.

-Vaya, vaya, vaya, que ya te cansaste tan pronto Potter, jajajaja-exclamo mientras se agachaba a su lado e indico con la mirada a sus acompañantes que fueran por la pelirroja.

-Aléjate de mi maldita asesina- susurro con odio.

-Se acabo tu jueguito Potter- exclamo apuntando al corazón del moreno.

-Aquí esta-dijo un mortifago aventando al suelo a la pelirroja.

Bellatrix se levanto y miro a la pelirroja y la tomo de los cabellos y la obligo a ver a Harry.

-Ahí esta su gran Harry Potter, que no es mas que un débil y fracasado…no es mas que un mocoso miedoso-le susurro al oído la mortifaga.

-¡¡Déjala, ella no tiene nada que ver!!-grito el moreno.

Bellatriz la azoto con furia al piso y le apunto con su varita.

-¡¡AVADA KEDABRA!!-

El rayo nunca llego a su objetivo, se había quedado congelado a centímetros de la pelirroja.

-Pero que diablos-exclamo con furia Bella.

Un hombre había aparecido a unos metros de ellos, portaba una poderosa espada y su rostro era tapado por una capucha blanca.

Lentamente se levanto la capucha dejando ver su sabio rostro: de cabellos dorados y ojos amarillentos que poseían una gran sabiduría. Dejo caer por completo la túnica dejando ver una armadura de oro blanca que portaba en dorado el emblema que Harry había visto en sus sueños: Dos espadas entrecruzadas y al fondo un ángel y un dragón.

El extraño desplegó dos enormes alas blancas que sobresalían de su fuerte espalda.

Recorrió con su mirada la escena que tenia enfrente. Y poso su sabia mirada en Harry y hizo una leve reverencia dejando aun mas confundido al moreno.

-Quien osa a desafiar al heredero celestial.-dijo con furia el ser

-¿Quien diablos eres tu?-exclamo Bella alzando su varita dispuesta a atacar al extraño ser.-CRUCIO!!-

La maldición iba directo hacia el ser pero con un movimiento de mano la maldición exploto a centímetros de llegar a su destino. Levanto su mano y la varita de Bella se hizo cenizas.

Los mortifagos atemorizados levantaron sus varitas, pero con otro movimiento de mano se hicieron cenizas.

Los mortifagos acobardados quisieron huir pero el ser los desmayo al instante.

Miro con odio los cuerpos desmayados de los mortifagos y se volvió para observar a los dos jóvenes.

Harry abrazo a Ginny y la protegió del ser.

-No tengáis miedo-dijo el ser con tranquilidad.

-¿Quién eres?-exclamo con desconfianza el moreno.

-Mi nombre es Mikael, soy el ángel de la sabiduría y guardián del aire-se presento el ángel guardián.- tu eres Harry Potter, ángel de luz y guardián de los elementos.