Hola a todos!
Aquí estoy de nuevo,después de semanas sin subir.
Lo siento mucho pero me aceptaron en un campos y luego me fui de vacaciones con mi familia y el acceso a internet era un poco limitado.
Por lo tanto,no podía actualizar,por eso quiero pediros disculpas.
Sé que he dejado abandonada la historia,pero ya estoy de nuevo aquí.
Y actualizaré más seguido.
En este capítulo veremos algún acercamiento y no puedo adelantar más.
Mejor que lo leáis jaja.
Sé que no me lo merezco pero os agradecería que dejarais review,opinando si os ha gustado el capítulo o que os parece la relación de Swanqueen, o que el capítulo no os ha gustado.
Acepto todo tipo de críticas,así que por favor, ¡COMENTAD!
Besos y un saludo a todos!
Capítulo 4: Sentimientos encontrados
-Confía en mí-susurró ella con una sonrisa sincera a la que yo le respondí.
-No puedo confiar en nadie,no puedo simplemente dejar que entres en mi vida-sentencié yo,levantándome con agilidad hasta que la habitación comenzó a dar vueltas y mi vista se nublo,lo último que vi fue a una Emma gritando que no cerrara los ojos.
...
Emma(Pov)
Le grité que no cerrará los ojos pero lo hizo. Su cabeza impactó contra el suelo y de nuevo la herida se volvió a abrir y la sangre comenzó a brotar otra vez.
-Regina,por favor,no te salgas con la tuya-suplicaba yo,arrodillada junto a ella,estaba bloqueada y no sabía que hacer. Mi mano se acercó a su rostro y lo acaricié con lentitud.
De repente,la alcé y salí de aquella casa. La llevaba en brazos,sé que dijo que no quería ir al hospital pero no iba a observar como su vida se acababa. La metí en mi viejo coche amarillo y arranqué.
-Vamos, Regina aguanta-pedía yo una y otra vez a esa morena que estaba inconsciente.
Tras algunos minutos,llegué al hospital,dí un frenazo y paré el coche. La volví a coger y admiré su rostro.
-Alcaldesa,no me hagas esto-decía yo,entrando al hospital.
-Un médico,por favor. Necesito un médico-grité a pleno pulmón,en algunos segundos se acercaron varios enfermeros y el doctor Whale.
-¿Qué le ha pasado?-me preguntaba él.
-Yo..ee..-las palabras no salían de mi garganta, no sabía si decir que había sido Rumpelstiltskin.
-Swan-dijo él, intentando captar mi atención.
-Se enfrentó a Rumpel,bueno más bien, él la atacó-explicaba yo mientras miraba como se la llevaban de mi lado. La seguí pero Whale se interpuso en mi camino.
-Emma,estará bien, tienes que contestarme a unas preguntas-indicó él,agarrando mi brazo y llevándome a un sitio más apartado.
-Tengo que llamar a Henry y a mi madre-dije yo de manera automática. Él asintió y yo saqué el móvil de mi bolsillo.
-Emma,¿estás bien?-preguntó Mary Margaret al otro lado de la línea,una mueca de tristeza apareció en mi rostro.
-Regina..y...hospital-tartamudeaba ,intentando explicarme pero me fue imposible.
-Cariño,tranquílizate-ordenó ella,yo suspiré un par de veces.
-Rumple atacó a Regina y ella está en el hospital-informé yo, un pequeño grito se oyó al otro lado de la línea.
-Emma en unos minutos estamos allí-aseguró ella y yo colgué. Giré mi cabeza encontrándome con la mirada de Whale.
-Ella se ha quedado sin magia-solté yo,él me miró extrañado.
-¿Cómo es eso posible?-se cuestionó él mismo,yo me encogí de hombros.
-No lo sabemos,pero parece ser que Rumpelstiltskin lo sabía y fue a por ella-decía yo,moviendo mi pierna derecha con nerviosismo.
-Voy a llamar a Blue,Emma puedes esperar en recepción-iba a oponerme a lo que él me ordenaba pero Whale me interrumpió.
-Emma,no puedo dejarte verla,está en observación y está inconsciente-musitó él cabizbajo,yo bufé y salí de la habitación enfadada pues aquí parada sin hacer nada,me sentía inútil.
Cuando fui a recepción pude avistar a lo lejos a Henry y a mis padres. Parece ser que me vieron ya que sin dudarlo,se dirigieron a mí.
-Emma,¿qué ha pasado?-preguntó mi padre,rodeándome con su brazo,yo miré a Henry y él lo entendió.
-Henry,¿por qué no vamos a la cafetería y le traemos algo a tu madre?-propuso mi padre,yo le miré y él solo me sonrió,cogiendo al chico y llevándolo lejos de mí.
-Emma,por favor-pidió mi madre,me agarró con fuerza la mano y juntas nos sentamos.
Tras algunos minutos,mi voz hizo su aparición.
-Ayer no fui a casa porque me quedé con ella-expliqué yo, ella no soltó mi mano y yo me sentí protegida. Me indicó con la cabeza que continuara.
-Mary...mamá,ella intentó suicidarse-anuncié yo y mi madre abrió los ojos, sorprendida.
-No...no puede ser-repetía mi madre una y otra vez sin acabar de creérselo. Yo hice que me mirara y saqué del bolsillo de mi chaqueta,aquella nota dejada por Regina la noche anterior. Sus dedos temblaban mas la cogieron con firmeza. Miraba sus reacciones y pude ver como una lágrima se deslizaba por el bello rostro de mi madre. En ese momento, mi corazón se encogió,le sequé rápidamente esa rebelde lágrima y la abracé. Ella suspiró y apoyó su cabeza en mi pecho, mi mano comenzó a acariciarle con dulzura su espalda.
-Emma,tenía que haberme dado cuenta de que se encontraba en esa situación-señalo ella.
-Mamá,yo me dí cuenta hace algún tiempo pero no le ayudé-suspiré-cada día observaba a lo lejos como se iba consumiendo y yo no hacía nada para evitarlo-susurré recordando a Regina y sintiéndome más culpable todavía.
Mary Margaret elevó su cabeza y me miró fijamente.
-No es tu culpa-expresó ella,yo negué.
-Tú la habrías ayudado,estoy segura de ello-sonreí con sarcasmo-¿Cómo pueden llamarme la Salvadora cuando miré para otro lado?-me cuestioné a mi misma.
-Cariño,mírame,por favor-suplicó mi madre pero yo solo pensaba en como podía haberle dejado derrumbarse.
-Emma,Swan-vocífero alguien,yo reaccioné.
-¿Qué?-pregunté aún perdida.
-Puedes pasar a verla-sentenció él,yo sonreí. Pero por algún motivo mis piernas no respondían a mis llamadas.
-Emma,vamos-me animó Mary Margaret dándome un pequeño empujón,la miré y le susurré un insonoro gracias.
A cada paso que daba,los latidos de mi corazón aumentaban,observaba cada pequeño detalle.
-¿Cómo está?-consulté yo, el doctor Whale,hizo una extraña mueca,yo le paré.
-¿Qué le pasa?-pregunté con firmeza,él suspiró.
-No despierta,la herida es superficial pero ella no despierta-informó él sin entenderlo.
-¿Y qué podemos hacer?-pregunté yo y él negó sin saber.
-Estará 24 horas en observación para ver como evoluciona-expresó él.
-¿Y si no despierta?- volví a preguntar temiendo su respuesta.
-Físicamente está bien,no podemos hacer nada por ella-sentenció Whale,dejándome sola en frente de la puerta de la habitación asignada a Regina.
Giré el pomo con lentitud y abrí la puerta,que chirrió.
La imagen que vi fue desgarradora,Regina yacía en la cama inconsciente,conectada a montones de máquinas que solo emitían pequeños pitidos. Me acerqué a ella y me senté a su vera.
Alcancé su mano y la rodeé, estaba fría.
-Regina,lo siento-susurré yo y las lágrimas comenzaron a descender por mi cara.
-Por favor,despierta,estamos contigo-anuncié yo ,sollozando.
Apoyé mi cabeza en sus piernas y mis ojos se cerraron poco a poco,sumiéndome en la oscuridad.
…...
Regina (Pov)
No pude evitar cerrar los ojos y sentí un fuerte golpe mas los sonidos eran muy lejanos.
-Regina-gritó una voz que no había oído en años.
-Daniel-vocífere yo,sorprendida. Él salió de entre las sombras,lo observé con detenimiento y una sonrisa se apoderó de su rostro.
-Te he estado esperando-expresó él abrazándome,un sentimiento de hogar invadió todo mi ser.
-Te he echado tanto de menos-suspiré,dejándome reconfortar por aquellos fuertes brazos.
-Ahora nada ni nadie podrá separarnos-expresé yo y él se separó de mí y me miró fijamente.
-Regina-susurró él y yo negué pues conocía ese tono de voz.
-No, Daniel,por favor-imploraba yo,él acarició mi mejilla y sus labios encontraron los míos,lo abracé más para sentirlo.
Segundos después,él se separó.
-No puedes quedarte-aseguró Daniel,sonriéndome, pero podía ver la tristeza en sus ojos.
-Si que puedo y lo haré-sentencié yo.
-Regina hay personas que te necesitan y te quedan muchas cosas por hacer antes de venir aquí-informó Daniel con emoción en su voz.
-No, nadie me quiere-respondí yo.
-Henry,ese pequeño te ama-dijo él y la imagen de mi hijo vino a mi mente,un punzante dolor en mi pecho me hizo reaccionar.
-Él prefiere a la estúpida Swan y a sus abuelos los empalagosos-grité yo con rabia,Daniel entrelazó sus dedos con los míos y me calmó.
-Él os quiere por igual-aseguró besando mi mano-En cuanto a Emma, ella no te odia, te entiende e incluso se identifica contigo-garantizo él ,pero conocía esa mirada.
-Daniel,¿qué me escondes?-pregunté y él se alejó un poco de mí.
-Regina,te mereces volver a ser amada-susurró él.
-Yo solo podré amarte a ti-contesté pero él miró a otro lado.
-No te pido que me olvides,solo quiero que avances y seas feliz. Quiero que alguien te proteja y te amé como lo hice yo o más-expresó Daniel,volviendo a mirarme.
-Pero yo no puedo amar-aseguré yo y sus labios formaron una sonrisa.
-Tú no te has dado cuenta pero ya lo haces-sentenció él,adentrándose en las sombras de las que alguna vez salió.
-Daniel-gritaba yo una y otra vez,mi voz sonaba rota. No entendía su última frase,no dejaba de pensar en su significado pero no le encontraba sentido alguno. Cerré los ojos y apreté mis puños con fuerza.
De repente sentí como una molesta luz impactaba en mi cara,abrí los ojos y la imagen fue adquiriendo claridad.
Me encontraba en una habitación desconocida, que por el aspecto pulcro y ese olor tan fuerte a desinfectante,intuía que me hallaba en el hospital. Giré mi cabeza con algo de dificultad,ya que aún sentía algo de dolor en la herida que me hice. Y la vi,durmiendo plácidamente en mis pies,no sé por qué me alegré de que ella estuviera aquí,conmigo. Alejé esa idea de mi mente .
-Swan-vocífere yo,moviendo a la vez mi pierna,Emma soltó un gruñido.
-Sheriff-llamé esta vez y se movió bruscamente.
-Regina-susuró ella con incredulidad.
-No te he dicho que me tutees, Swan-repliqué yo y ella suspiró. Sus ojos brillaban y sin esperarlo, se abalanzó sobre mí y me estrecho entre sus brazos.
-Joder, Regina no me vuelvas a dar estos sustos-pidió ella y yo sonreí.
-Bueno,Sheriff,¿puede dejarme respirar?-pregunté yo con sarcasmo y ella se separó de mí,extrañe su calor.
-Mmm..perdona-se disculpó y miró al suelo,avergonzada,sus mejillas adquirieron un tono rosado.
Iba a pronunciar algo cuando la puerta se abrió,dejando pasar a los Charming y a mi hijo.
-Lo que me faltaba-bufé,mirando a los idiotas.
-Regina-gritó Snow y yo, posé la mirada en su hija.
-Snow-respondí yo,imitando su pequeño grito. Y de nuevo se abalanzó sobre mí.
-Lo siento-susurró en mi oído.
-Snow,por favor,aparta tus manos de mí-dije de forma amenazante pero ella me ignoró por completo.
Tras unos segundos en esa posición, se levantó y me miró sonriente.
-¿Por qué me miras de ese modo?-inquirí yo y ella suspiró.
-Porque estás viva y no voy a dejarte de nuevo sola-aseguró Snow y la rabia se apoderó de mí. Miré a aquella rubia y pude ver en su rostro,el sentimiento de culpa.
-No podías mantener la boca cerrada,Swan-grité yo y ella no levantó la cabeza del suelo.
-No puedo quedarme plantada,viendo como te destruyes-replicó ella,mirando a Henry.
David avecinando la pelea,cogió a Henry y se lo llevó fuera de la habitación.
-¿A ti que te importa lo que hago con mi vida?-contesté yo,ignorando su mirada.
-Joder,eres insoportable. Solo intentó ayudarte pero tú te niegas a que te ayuden,estoy harta de esto-señalo ella,cogiendo su chaqueta y dando un portazo.
-Regina-dijo Snow.
-Lo siento-susurré y me sentí culpable.
Ella agarró mi mano y las lágrimas se apoderaron de mí. Me sentía frágil y ya no podía ignorar lo que sentía.
Me dejé reconfortar por aquella morena a la que hace algún tiempo odie pero ella era la única que con el paso de los años no me había abandonado y había seguido convencida de que yo era una buena persona .Y de nuevo,su testaruda hija, hacía lo mismo y la historia se repetía. Tan solo que ahora,yo me sentía culpable por alejar a aquella rubia de mí.
