Sobre vino y profecías en el Cabeza de Puerco
Despertó sobresaltado, con el corazón latiéndole tan fuertemente que llegaban a temblar sucias mantas sobre las cuales estaba recostado.
Había perdido el conocimiento y, para su mala fortuna, tuvo un sueño. Un muy mal sueño bordado con retazos de hebras de fuego y risas inocentes, entonado por una voz quebrada dispuesta a cantar una desafinada canción de cuna y culminado con ambiciones que desgarran el alma y se graban dolorosamente y de por vida en tu piel, específicamente en tu antebrazo izquierdo.
Sin duda, seguía ebrio.
La botella de vino de elfo estaba volcada en el suelo junto con su contenido. Unas cucarachas tanteaban el líquido de elfos y delirios con sus patas, la reacción fue inmediata: El líquido comenzó a borbotar y llevarse a los insectos con él, convirtiéndolos en una mancha marrón y espesa que se fundió junto al vino. Magia accidental. ¿Quién diría que un hábil mago adulto no se pudiera contener aún?
Sin duda, seguía ebrio.
Repasó mentalmente su sueño y recordó a sus protagonistas: Lily, su madre, y su nuevo amo. Las tres personas que marcarían su vida, una incluso su piel. Trataba de unir a esas piezas de su vida, tratando de encontrarle algún sentido, alguna conexión. Pero no encajaban. Porque su vida entera no encajaba. De seguro algún tipo de entidad superior, sádica y manipuladora que se alzaba como una nube negra expulsada por una chimenea, había formado la historia de su vida arrancando y escogido a la fuerza con sangre incompatible que llegaba a dividir su esencia, piel, huesos, putrefacción, mugre e insultos. La vida de un hombre que no auguraba nada bueno. Como si eso no hubiese sido suficiente, el destino había decidido burlarse de él, introduciendo en su vida a un intenso rayo de aurora que brillaría para él unos instantes, para luego extinguirse. Sin duda, el destino lo estaba pasando bomba a costa de él.
Maldijo en voz alta, con la voz pastosa y la cabeza dándole vueltas. No había tenido ningún sentido haberse unido a los mortífagos. Para él su motivación había sido simplemente parte de un obvio designio del destino, como si alguien al nacer le hubiese profetizado su servicio al Señor Tenebroso por compartir con éste su afición a las Artes Oscuras. Pero él, después de aquel obvio movimiento, no sintió su vida cerrada, nada cobraba sentido, nada empezaba, y nada concluía.
Le interesaban las Artes Tenebrosas, experimentarlas y probar sus límites, mas no le atraían las restantes promesas de tortura y sometimiento de su amo ¿Por qué el Señor Tenebroso tenía el patético objetivo de dominar el mundo? Qué poco sutil, qué básico. Golpeó la muralla de barro que había a su lado y ésta se desprendió unos centímetros ¿Qué demonios querían de él? Ahhh todo era culpa del destino. Miró hacia el techo, desafiante, y arrojó lo primero que tanteó entre las mantas: Una copa. Rió con amargura al pensar en su amo. El Señor Tenebroso se creía el más importante, pero no sabía leer su mente. A menudo jugaba con él, pensando delante de él todo lo que él pensaba respecto a sus objetivos, y éste no podía sondearlo. Su mente era más fuerte.
Sintió deseos de volver a tomar vino de elfo y se maldijo a sí mismo al recordar su arrebato de magia accidental. Aprovechó ahora que los insultos surgían arrebatadamente en su boca para alzar su torpe puño contra el destino. Sabía que seguía ebrio, porque lúcido jamás hubiese dado indicios de creer en tal estupidez como el destino…
Hablando de destino…
Una fanfarrona mujer, nieta de una vidente, se alojaba junto a él. Severus siempre la oía murmurar al pasar ésta por fuera de su cuchitril. "Ahhh, el ojo interior se inquiera con la presencia de éste individuo… el destino le ha trazado senderos inexpugnables llenos de bifurcaciones confusas…." Bah. Eso no importaba ahora. La supuesta vidente siempre le pedía al tabernero que le llevara una buena ración de vino de elfo a su habitación.
Se levantó torpemente y llegó hacia la puerta con paso zigzagueante. "El sendero de bifurcaciones" Pensó extrañamente divertido. Alcanzó apenas a asomar la nariz al exterior para luego cerrar la puerta bruscamente ¿Qué hacía Albus Dumbledore ahí? Había sido apenas un instante, donde vio al director de Hogwarts entrando a la habitación de Trewlaney. Aquello era extraño, sin duda. Abandonando toda prudencia, decidió dirigirse de todas formas a la habitación contigua, y ver qué se traían aquellos dos entre manos.
Caminó por el mugriento y áspero pasillo apoyado por la pared para no caerse, abrió levemente le puerta y aguzó el oído. La mujer quería trabajar en Hogwarts y le estaba leyendo las hojas de té para comprobar sus dotes de vidente. Un fracaso total. Albus le da las gracias y ella se muestra decepcionada, un brusco ruido y… ¿Qué es esa voz? Alguien comienza a hablar de manera gutural y enfermiza. Hablaba de un nacimiento al concluir el séptimo mes que marcaría el fin de… el Señor Tenebroso. Sin duda era una profecía.
Pero no pudo seguir escuchando más. Todo fue tan confuso como rápido Perdió el equilibrio por su estado de embriaguez, cayó dentro de la habitación de la vidente. Dos pares de ojos se clavaban en él con saña, y acto seguido era arrastrado por el dueño de la taberna hacia la salida. Ahora se encontraba en la calle a ras de suelo y disfrutando de una exclusiva degustación de tierra, hongos y suciedad.
Otra vez, se encontraba maldiciendo el destino, ahora más específicamente las profecías. Aquella voz desgarrada al parecer había provenido de la supuesta vidente ¿Habrá sido algún fraude? ¿Y si realmente las profecías existían? Con esa determinación, detonada en gran medida gracias al exceso de vino, tomó una decisión que marcaría su vida: Detendría el curso imparable del destino avisándole a su amo, no porque le interesaba realmente el triunfo del Señor Tenebroso, sino porque estaba harto del destino, y quería jugarle a éste una mala pasada, demostrarle que no puede hacer con los humanos lo que se le antoje.
Sin duda, seguía ebrio.
Bueno, originalmente este capítulo iba a ser de Peter revelando el paradero de los Potter, pero coomo ya hice algo así en "Maldito Querubín" (insinuando que alguien aún sigue esa historia, lol), decidí viajar un poco más atrás en el tiempo y mostrar a sevie. Este capi es un poco vertiginoso, pero bue, es Sevie ebrio xD.
