- Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi, para su creación "Ranma ½". Esta humilde servidora los ha tomado prestados para llevar a cabo un relato de ficción, sin ningún afán de lucro.
"La flauta mágica"
* * *
Capítulo IV
"Algunos problemas nocturnos"
Sentada en su escritorio, con la luz de la pequeña lámpara como única iluminación, la chica de cortos cabellos azulados se encontraba inmersa y concentrada en la lectura de un gran libro de apariencia muy antigua.
-"La diosa Benzaiten, la única mujer de los siete dioses de la buena suerte es reconocida por sus numerosos talentos. Representada con ocho brazos, en sus manos tiene una espada, una joya, un lazo, una flecha, una rueda, y una llave. Las dos manos restantes están juntas en oración. Se dice que cuando un dragón devoró a muchos niños, ella descendió a la tierra para parar su maldad. Los diez reinos de Benzaiten están debajo de las aguas del Lago Biwa, en donde se cree que Benzaiten se casó con un Rey Dragón. La Diosa fue capaz de amansar al Dragón a través de su amor. Según cuenta la leyenda, la Diosa Benzaiten se puede transformar en serpiente, de ahí viene la creencia de que si una serpiente blanca aparece en tus sueños es un símbolo de buena suerte"-la chica suspiró-. Vaya, gran parte de lo que dice aquí ya lo sabía.
Se saltó un par de párrafos y sus ojos captaron una nueva información.
-"Los Templos dedicados a esta diosa son variados, generalmente se encuentran cerca del mar, aunque en Tokio se venera en un pequeño Templo a orillas de un lago en el Parque Inokashira. Las crónicas relatan que este parque fue un regalo del Emperador Taisho. Según la leyenda, Benzaiten lanzó un hechizo maléfico a las agua para las parejas que naveguen por ellas terminen su relación o con la muerte" –Akane hizo una pausa y se quedó mirando escéptica el libro que tenía abierto y en donde aparecía una imagen de una hermosa mujer de negros y largos cabellos, montada en una serpiente blanca tocando una Biwa-. ¿Qué no eras la diosa del amor? –le preguntó a la imagen, luego negó con la cabeza y siguió con su lectura-. "Una leyenda que se remonta a siglos de antigüedad es la que dice relación con la desaparición de dos poderosos instrumentos musicales que pertenecieron a la diosa" –la chica se detuvo-. ¿Dos?, Ranma sólo me habló de una flauta mágica, pero...-volvió a enfocar su mirada en el texto y prosiguió su lectura-. "Se dice que los instrumentos fueron encantados por la diosa al extraviarlos. Según la leyenda, se trata de dos flautas de bambú, en apariencia ordinarias, pero que llevan la marca inconfundible de la diosa grabada en oro. Una de ellas tendrá el talento de cumplir cualquier deseo a quien devuelva el instrumento a su dueña, pero tendrá la capacidad de atraer desgracias a quienes fallen en su cometido, aunque las desgracias cesarán una vez que se cumpla el plazo para devolver el instrumento. Por el contrario, la otra destruirá para siempre la felicidad y prosperidad de quien la encuentre, comenzando a atraer desgracias desde el instante mismo en que es sacado el primer sonido de su cuerpo de bambú y sólo por el hecho de encontrarse separada de su gemela. Pero si una de las dos, sea la flauta de la dicha o de la desdicha, logra finalmente ser devuelta a su dueña a tiempo mediante el llamado que emita con su suave y delicada melodía, el hechizo impuesto a las flauta flautas gemelas será destruido y la diosa premiará al indicado concediéndole el deseo que éste le solicite y brindándole prosperidad por el resto de su vida. Claro está que se trata sólo de una antigua leyenda sin bases sólidas y que ha pasado de generación en generación a través de los guardianes del Templo consagrado a la diosa y..." –Akane se interrumpió y cerró el libro de un golpe, estornudando por el polvo que se desprendió de sus ajadas hojas.
-Una leyenda sin bases sólidas –dijo con ironía-. Y entonces, ¿qué se supone que Ranma tiene en su poder en estos momentos?. Bueno, tenemos dos opciones, o se trata de la flauta encantada sólo para conceder el deseo al indicado o es la flauta que destruye la felicidad y prosperidad. De cualquier forma, es necesario averiguar más, tenemos que ir al Templo del Parque Inokashira.
La chica se levantó de improviso y se dirigió rápidamente hacia la puerta de su dormitorio, ya en el pasillo se fue directamente a la habitación que su prometido ocupaba junto a su padre y abrió con brusquedad la puerta, sin anunciarse.
-¡Ranma!, ya sé que podemos... –se interrumpió de inmediato al darse cuenta que su prometido no se encontraba en su habitación, aunque lo que llamó su atención fue el ver a su tío y su padre prácticamente desmantelando la habitación.
-¿Qué se supone que hacen? –preguntó la chica.
Su padre y su tío titubearon por unos momentos, hasta que Genma no encontró nada mejor que mojarse a sí mismo con un balde de agua fría que casualmente había en su habitación y sacar un letrero detrás de su espalda.
-"Es su hija Tendo, explíquele que hacemos" –enseño el letrero el obeso panda.
-Muy gracioso Saotome –contestó el señor Tendo con cara de pocos amigos-. Akane, lo que sucede hija es que… verás, yo estoy… ayudando a tu tío Genma.
-¿Ayudándolo en qué? –preguntó la chica enarcando una de sus cejas, mientras se cruzaba de brazos.
-Ayudándole a… ¡A ordenar su habitación! ¿No es verdad Saotome?
El obeso panda asintió y comenzó a reír nerviosamente.
-Comprenderás que desde que Ranma y Genma llegaron a esta casa, ellos no han hecho un buen aseo a su habitación y pues, se nos ocurrió que sería un buen momento para limpiar todo y…
-¿Un buen momento? ¿A las once de la noche?
-"Durante el día estamos muy ocupados"-mostró un cartel el panda.
-¿Ocupados en qué? –preguntó ella. El panda levantó un nuevo cartel para contestar.
-"Comiendo".
-Jugando nuestras partidas de shogui –complementó el padre de la chica.
-"Entrenando" –continuó el panda con un nuevo cartel.
-Tomando el té que prepara Kasumi –dijo Soun sonriendo.
-"Comiendo".
-Eso ya lo dijo Saotome.
-Está bien, no tienen que seguir inventando excusas tontas. Me queda claro que algo están ocultando y que no quieren decirme de qué se trata. Por mi pueden seguir 'ordenando' –terminó de decir la jovencita cerrando la puerta a sus espaldas.
En cuanto la vieron salir, el señor Tendo y el obeso panda suspiraron en conjunto.
-¿Cree que la hemos engañado Saotome? –preguntó Soun Tendo a su panda amigo.
-"Es su hija Tendo, debería conocerla" –contestó el panda con un par de carteles en sus manos.
-Hum, creo que no se ha tragado nada de nada –el hombre del bigote comenzó a gimotear para luego terminar llorando exageradamente-. Mi hija me odiará cuando se entere que buscamos la flauta para lograr que se case con su prometido –decía mientras ríos de lágrimas brotaban de sus ojos.
-"Para eso primero tenemos que encontrar esa flauta" –escribió el panda- "Creo que Ranma debe tenerla consigo"
-Tiene usted razón Saotome –contestó Soun limpiando su rostro para secar las lágrimas que había derramado-. Debemos quitarle esa flauta a Ranma.
Hombre y panda se miraron a los ojos y asintieron.
Akane sabía que algo no andaba bien con su familia. Su padre y su tío se comportaban de forma extraña y eso no era bueno. La forma en que ella había recibido a su prometido un par de horas antes debía haber puesto sobre aviso a los mayores y era muy probable que en esos momentos, sus intenciones fueran apropiarse de la flauta, por lo que rápidamente se fue en busca de su prometido, conociéndolo, era muy probable que lo encontrase en el tejado observando el cielo nocturno para encontrar una solución al problema de la flauta.
Decidida, acercó la escalera al alero del tejado y se dispuso a subir. Sus sospechas eran acertadas, allí estaba él, recostado de espaldas con su mirada perdida en el cielo y sus brazos cruzados tras su cabeza a modo de almohada. Era una escena que ella había observado con frecuencia, pero que indudablemente, siempre le sacaba un suspiro y una soñadora sonrisa que ella rápidamente se encargaba de ocultar y olvidar.
Terminó de subir los últimos peldaños de la escalera y se acercó a su prometido, sentándose a su lado.
-Tu padre y el mío están actuando de forma sospechosa. Los encontré desordenando tu habitación, salieron con el pretexto de que estaban ordenando, pero estoy segura que estaban buscando la flauta.
-No la encontrarán, la tengo conmigo.
-Sí, pero tratarán de quitártela –contestó ella.
-Que lo intenten, veremos si pueden arrebatármela –Ranma no había mirado a su prometida desde que había llegado a su lado, ella lo observó por unos instantes y se dispuso a decirle lo que había averiguado en el libro.
-Encontré un antiguo libro sobre mitología y leyendas del país. Hay unas páginas dedicadas a la diosa…
-¡Calla! –interrumpió el chico de la trenza mientras se sentaba bruscamente-. Recuerda que ellos no deben averiguar nada más.
-Bueno, pero lo que dice el libro quizá pueda ayudarnos.
-¿Qué dice el libro?
-Que existen dos flautas, al parecer son gemelas. Una que atraerá desgracias sólo por el tiempo que tiene el indicado para llamar a la diosa, pero la otra... –la chica hizo una pausa- La otra tiene la facultad de hacer infeliz por el resto de su vida a quien fracase en llamar a su dueña.
-¿Eso es todo? –preguntó el chico fingiendo indiferencia.
-¡Te parece poco! ¿Qué pasa si la flauta que encontraste es la malvada? ¿Qué pasa si no logras encontrar a quien pueda tocar bien esa maldita cosa?
-Mi vida no puede ser peor de lo que es ahora Akane.
-Eres un ingrato. No puedes quejarte por siempre de todo lo que te sucede. Sé que tu vida no es fácil, pero de ahí a decir que no puede ser peor, creo que estás exagerando.
El chico se encogió de hombros y chasqueó la lengua.
-¿Qué más averiguaste? –ella lo miró con el ceño fruncido y suspiró de forma cansada.
-Entre los muchos Templos que rinden culto a Benz... –se interrumpió nuevamente ante la mirada ofuscada que le regalaba su prometido- A ella, hay uno que queda aquí en Tokio, en el Parque Inokashira. Podemos ir allí y pedir mayor información ¿no lo crees?
-Entonces, es mejor que vaya ya.
-¿Estás loco?, son cerca de las doce, los Templos están cerrados. Mañana es sábado, tenemos todo el día y…
-Akane, me queda hasta la media noche de mañana para encontrar al indicado y ya he gastado treinta y cuatro oportunidades tontamente, además…
-Tú lo dijiste, las gastaste tontamente. Ranma, no puedes seguir dando palos a ciegas, además debes reconocer que este día ha sido desgastador, debes descansar. Lo mejor que puedes hacer es dormir esta noche para ir mañana temprano al Templo y… pasarme la flauta.
-¡Qué!, no, eso nunca.
-Yo la guardaré hasta mañana y…
-Dijiste que el viejo y tu padre la buscaban, eso pone en peligro a cualquiera que la tenga.
-Sólo la guardaré Ranma y ellos no la encontrarán porque piensan que tú la tienes.
-Olvídalo Akane, la flauta estará más segura conmigo.
Ella lo observaba molesta y decepcionada, sólo quería ayudarle, no era que estuviera interesada en tocar el odioso instrumento, ¿es que acaso su prometido no lo entendía? Seguramente no, sabía que él no cedería, así es que con resignación, comenzó a hablar nuevamente.
-Está bien, pero debes prometer que dormirás y que mañana…
-Lo prometo.
-Bien.
Ambos chicos se miraron fijamente por unos momentos y luego, él se puso de pie, ofreciéndole su mano a su prometida. Ella la aceptó y se incorporó, casi en el acto se vio alzada de la estabilidad que le proporcionaba el tejado y al medio minuto se encontraba frente a la puerta que daba al jardín.
Ranma ingresó a la casa, seguido por su prometida y ambos se dirigieron a sus respectivas habitaciones, ya no había nada más que hacer por esa noche… o eso creían.
La casa Tendo se encontraba en completo silencio a esa hora de la madrugada, tal vez por eso el agudo y chillón grito de una voz femenina se escuchó más elevado de lo que los habitantes de la gran casona estaban acostumbrados.
De inmediato, las distintas luces de las habitaciones de los residentes de la casa familiar se encendieron y se escucharon pasos acelerados en dirección a la habitación de los huéspedes de la familia.
Akane abrió la puerta sin ninguna delicadeza; tras ella, su confundido padre, una asustada Kasumi y una disgustada Nabiki trataban de ver qué era lo que sucedía al interior de la habitación.
-¡Ranma, estás bien! –preguntó la jovencita de cortos cabellos azulados, mientras encendía la luz.
La familia Tendo al completo pudo observar que en una esquina de la habitación, una histérica chica de cobrizos cabellos, empapada de pies a cabeza, hacia lo imposible por escapar de cinco tiernos gatitos que se aferraban a su cuerpo mordisqueando un cordel que envolvía a la pelirroja en el cual se apreciaban suculentos panes de pescado.
-¡¡¡Los gat… los ggga… gaa… tos!!! –gritaba Ranma chica, con abundantes lágrimas que brotaban de sus ojos, tratando de arañar y trepar por una de las paredes de su habitación-. ¡¡¡Sácalos… saca a los gaa… gatooos!!!
Akane se internó en la habitación y espantó como pudo a los tiernos gatitos que no habían hecho nada más que tratar de conseguir un sabroso bocadillo. Luego cortó de un fuerte tirón la soga atada al cuerpo de Ranma y la arrojó lo más lejos que pudo del cuerpo de su prometido, los felinos corrieron tras su presa, pero Ranma seguía temblando, lloriqueando y arañando la pared. Su prometida escrutó con la mirada la habitación hasta que localizó lo que buscaba.
-¡¿Qué se supone que esta haciendo con ese instrumento tío Genma?! –dijo remarcando cada una de sus palabras de una forma amenazante.
-Yo… -Genma Saotome estaba a punto de tomar la flauta de bambú que permanecía olvidada en el futón de Ranma. Miró riendo nerviosamente a su futura nuera y retrocedió dos pasos en un movimiento calculado para tropezar 'accidentalmente' con un balde de agua fría a medio llenar-. "Sólo quería devolverle la flauta a Ranma… Es todo" –se expresó el enorme panda mediante carteles.
-Sí claro y yo soy la emperatriz –contestó la chica acercándose para tomar la flauta-. Supongo que tampoco sabe quién ató esos panes de pescado a Ranma, quién lo convirtió en chica a las cinco de la mañana y tampoco quién metió a esos gatos en su habitación ¿o sí?
-"Ni idea Akane" –levantó un letrero el panda-. "Lo juro" –finalizó mediante otro letrero, mientras llevaba su pata superior derecha a su corazón.
-Hum –fue la respuesta de la chica-. Kasumi, cuida de Ranma ¿sí? Papá, ¿te puedes encargar de sacar esos gatos de aquí?
Su padre y su hermana asintieron y vieron como la jovencita se internaba en su habitación a grandes zancadas. No pasaron dos minutos cuando Akane volvió a ingresar a la habitación de su prometido. Él, o más bien, ella, aún se encontraba en shock.
Akane le entregó una pequeña llave a su hermana mayor, después recogió el futón en dónde usualmente dormía su tío quien la observaba intrigado y luego se acercó a Ranma chica, la tomó de la trenza con la mano que conservaba desocupada y la arrastró, sentada como estaba hacia la salida del cuarto.
-Akane, ¿qué hago con esto?
-Guárdala por mí Kasumi, en unas horas más te la pediré.
-¿Dónde llevas a Ranma? –preguntó Soun con curiosidad.
-Dormirá en mi cuarto, así, ambos podremos custodiar la caja en donde guardé la flauta... con llave –puntualizó mirando al panda quien se hizo el desentendido.
-¿Llevas a tu prometido a tu habitación hermanita? –preguntó Nabiki con sorna.
-Sí, y espero que no intentes sacar ningún provecho o inventar alguna tontería. Sabes perfectamente que entre este idiota y yo no podría pasar nada de nada, menos aún siendo una chica.
-Yo no estaría tan segura –murmuró Nabiki.
-¿Qué dijiste?
-Nada.
-Ahora, tengo que levantarme en un par de horas, si no fuera mucho pedir les rogaría que todos nos fuéramos a dormir. No quiero volver a saber de flautas, monstruos, maldiciones o gritos desesperados.
Las hermanas de Akane y su padre la observaron desaparecer tras la puerta de su habitación, arrastrando a una trastornada Ranma chica. Kasumi apretó fuertemente la llave que le entregara su pequeña hermana en su mano y se despidió amablemente del resto de su familia para dirigirse a su habitación. Su padre se encogió de hombros y la imitó. Nabiki observó por última vez al interior de la habitación de los Saotome y negó con la cabeza.
-Tendrás que inventar una mejor estrategia para conseguir esa flauta tío Genma, esto fue una estupidez y te aseguro que cuando Ranma recupere la razón, estará furioso contigo. ¿No sé si sabías que hoy en día los pandas se encuentran en peligro de extinción? Yo que tú, tomaría mis precauciones, no quisiera engrosar la lista de animales extintos. Que duermas bien.
La chica de melena castaña cerró la puerta sonriendo malévolamente. Dentro de la habitación, el panda miró enfadado hacia la puerta y arrojó uno de sus letreros al suelo, luego suspiró. Debía reconocer que el plan había sido tonto, pero también debía reconocer que su futura nuera era una rival digna de tomar en cuenta. Mientras ella estuviera ayudando a Ranma, le sería muy difícil conseguir la flauta que cumpliría su deseo.
Miró hacia el piso y gruño un par de veces. Hasta en eso había pensado la chiquilla, se había llevado su futón y le había dejado el mojado futón de su hijo. Frustrado, sacó un par de mantas del armario y se acostó en el piso, ya tendría tiempo para pensar en cómo arrebatarle la flauta a su hijo y cumplir sus ambiciones, para eso era Genma Saotome y había criado a ese chiquillo.
Notas finales:
1.- Bueno, esto casi no sale. Entre enfermedades, trabajo acumulado durante dos días de ausencia laboral, salidas imprevistas de fin de semana y trabajo de niñera de mi sobrinito, pues tuve poco tiempo, pero ya está y espero que no haya sido tan decepcionante el capítulo. Corto, lo reconozco, pero eso ayuda a que no se aburran tanto ¿no?
2.- Algunas cosas de las mencionadas en la lectura de Akane son verdaderas como el pequeño Templo en el Parque Inokashira o lo de la maldición que supuestamente posee el lago de ese Parque, es entretenido porque las parejas van allí para tratar de romper esa maldición, me recordó a uno de los Ovas, el título en ingles es: "Oh, curserd Tunnel of Lost Love! Let my love be forever", en donde Ukyo y Shampoo intentan separar a Ranma y Akane haciéndoles ingresar al túnel del amor perdido. Si alguien lo ha visto, sabrá de qué hablo (por cierto, es uno de mis ovas favoritos… en realidad todos me gustan, pero este lo encuentro muy gracioso).
3.- Bueno, hasta aquí por hoy. Como siempre y no sería yo si no agradeciera a quienes amablemente me dejaron sus reviews por el capítulo anterior. A sele-thebest, shojo88, Nia06, milk goku, lerinne, Killina88, AkaneKagome y Vero (Bueno Vero, no sé si el papá de Ranma tocará la flauta, pero de que tiene ganas, las tiene jejeje. Gracias por el apoyo). Muchas gracias por tomarse la molestia de leer lo que escribo y mucho más por dejar sus opiniones. Gracias, gracias, gracias!
4.- Que todos estén muy bien, nos encontramos pronto y buena suerte!
Madame De La Fère – Du Vallon.
