Desclaimer: Los perosnajes pertenecen a Hiro Mashima :3

El Fuego Perdido

Capítulo 3: Misterio

— ¿Lucy?

— ¿Hmm? ¿Sucede algo, Mira-san?

— ¿No encontraron nada?

—No —negué con mi cabeza.

Suspiré y apoyé mis codos sobre la barra, sosteniendo mi rostro con una palma de mi mano mientras que con la otra jugaba con el vaso que me había servido Mirajane.

—Bueno, ha Natsu le tardó muchos años para encontrarlo —comentó la peliblanca tratando de animarme — y la vez que se vieron fue aquella vez— se le resbaló una gotita mientras a mí me rodeó una aura deprimida. Si Natsu no lo encontró antes ¿Cómo diablos yo podré?

—Supongo. Es como que simplemente se borró.

— ¿Y Levy-chan?

—Fue junto con Gajeel para hablar —Vi como Mira sonrió picaronamente — ¿Hay algo que no sepa? —levanté una ceja confundida.

—No —negó con su cabeza tranquilamente, cambiando a otro vaso para secar con el trapo entre sus manos — Pero… hacen linda pareja — me sonrió abiertamente, típico de Mira-san. Le devolví la sonrisa — ¿No lo crees? — asentí en respuesta.

—Bueno... —me levanté del asiento terminando de tomar todo mi jugo — Debo irme. Gracias, Mira-san —Tanto como Mira y yo sonreímos a diferencia de que yo levanté una mano haciendo un gesto de despedida y me dirigía hacia la salida.

—Ten cuidado, Lucy.

—Sí.

Salí del gremio tranquilamente, a pesar de que atrás mío había peleas y desorden como de costumbre; se tiraban sillas, bebidas y cosas que generalmente son normales de ver volando, una gotita estilo anime cayó acompañada de una sonrisa nerviosa, ahora los miembros del gremio se encontraban ebrios.

Respiré profundamente el aire de la noche, mientras miraba el cielo admirando la luna y las estrellas; admirándolas no solo por ser hermosos puntitos brillosos que adornaban aquel manto azul oscuro sino por la estrecha relación que tengo con cada una de aquellas constelaciones.

Las calles estaban adornadas por farolas como también algunos lugares de comida donde habían varias personas sonriendo y por las casas que aún tenían sus luces encendidas aunque otras pocas no.

Al final de la caminata y como toque final, la costumbre de caminar sobre la franja de ladrillo, situada cerca del río no se perdía, aunque el barquero que habitualmente pasa no se encontraba. Frente a mi departamento, miré el río, se encontraba hermoso, era tan hermoso.

Estuvimos fuera por cuatro meses junto con Levy y Happy, buscando como locas a Igneel. Creo que el resultado ya lo saben. También, una parte mía deseaba encontrarle por casualidad a Natsu, al Natsu Dragneel que nosotros conocemos, pero tampoco sucedió. Lo único que conseguimos por las aldeas y las ciudades fue dinero por gracias a Kami los trabajos fáciles que se nos presentaban durante la búsqueda. Así que… al menos tenía con que pagar mi alquiler.

—Supongo que es la única cosa buena — bajé mi mirada.

No miraba nada en específico, no había nada tampoco que mirar. Me sumergí en mis pensamientos sin hacer caso a los escasos ruidos que habían a lo lejos, de las personas que claro, estaban compartiendo momentos junto con sus seres queridos.

Se suponía que yo vendría a mi departamento, entrando por aquella puerta y observando a Natsu y a Happy cometiendo el mismo allanamiento de siempre a través de la ventana, con una sonrisa y probablemente tirándose en la cama diciendo que era cómoda acompañada con una disculpa poco desinteresada por una rabieta mía.

Viendo ahora hacia mi edificio, noto que la ventana estaba cerrada. Ahora que lo pienso, su marca de Fairy Tail había sido sustituida por la de Tártaros. Otro suspiro se me escapa y la misma pregunta que me hago desde que lo vi de vuelta viene a mí ¿Qué habrá pasado para que Natsu vaya allí?

Saqué la llave de mi departamento y la abrí. La puerta se abría con un ligero ruido y prendí las luces. Di unos pasos adentro y dejé mis cosas (látigo y llaves) sobre la mesa. Fui hacia mi habitación y por la luz encendida de la lámpara pude ver a Happy durmiendo. Suspiré y me senté a lado de él.

Acaricié a Happy y no sabía que sentir. Si él no hubiese estado conmigo quizás nunca hubiese salido de esta habitación y mi estado de depresión hubiese sido peor. No solo buscaba a Igneel por mí, sino por todos nosotros que queríamos a Natsu de vuelta. Happy… preguntó a todas las personas, tardaba horas buscando desde el cielo y en alguna que otra misión se terminó molestando con Levy y conmigo por no buscar a Igneel y hacer los trabajos pero es Happy, tenía orgullo pero no se enojaba realmente.

Me levanté, cogí una toalla y me metí al baño para descansar mis músculos. Esta tarde habíamos llegado luego de nuestra búsqueda. Estaba muerta y parecía que no era la única.

—No te preocupes, Lucy. Natsu volverá. — escuché murmurar entre sueños a Happy. Sonreí y finalmente cerré la puerta del baño.

No había libros que hablen sobre Zeref, no había rastro de Igneel y no tenía idea de si Natsu se encontraba o no todavía en aquel edificio, a parte aun debíamos encontrar a esa niña… aunque Alzack-san y Bisca-san dijeron que podían hacer aquella misión para enseñarle a Asuka-chan como eran los trabajos.


—Lucy….

Gruñí y me giré.

—Luce, despiértate — sentí algo en mi cara. Maldito gato.

—Lucyyy…si no te despiertas mostraré a todos los magos del gremio tu novela. Maldito gato.

— ¿Cuándo te volviste tan chantajista, Happy? —me senté con Happy sobre mi sábana.

—Yo lo llamaría extorsionar, suena bien con la ''x''.

— ¿Eh? — un tic nervioso saltó en mí. Maldito gato.

—Leí tu novela, jeje — se tapó la boca con sus patas azules, maldito gato. ¿Happy sabía leer? No. ¿A Happy le gusta leer?

— ¿¡Que!? Maldito gato —finalmente lo dije y lo diría un millón de veces ''maldito gato''— ¿Leíste mi novela?

— ¡Aye! Are, Luce. Tampoco es que escribas tan bien —un aura asesina me rodeaba.

—No habrá pescado para ti y eso que mientras tu buscabas por los cielos Levy y yo fuimos a comprar cosas y no te diste cuenta que compre como veinticinco pescados — dije sonriendo socarronamente mientras vi como Happy palideció.

— ¡Ohh Dios Lucy! — me empezó a hacer reverencia.

Reí y me comencé a preparar.

Llegamos al gremio un rato después. El humor era normal, al menos sabíamos que Natsu estaba vivo y eso tranquilizó bastante nuestro ánimo.

— ¡Lucy! —Gritó Gray al verme y vino junto a mí, sin ropa — hagamos una misión.

—Gray, tu ropa — avisé.

— ¡Maldición!

Mientras Gray se había puesto a toda velocidad su camisa, miré detrás de un poste de madera del gremio.

—Gray-sama… ha pedido a Lucy una misión — Juvia como siempre me amenazó con la mirada, yo solo pude murmurar un ''no es lo que piensas'' con una gotita— ¿Por qué Gray-sama no pidió una misión a Juvia? — comenzaron a salir dos cascadas de sus ojos.

— ¡Aye! —dijo Happy como respuesta Gray.

—Supongo que debo comprarme ropa y pescados — sonreí.

— ¿Y tú alquiler? — cuestionó Erza apareciendo detrás de mí.

—Lo pagué ayer — asintió en comprensión con sus brazos cruzados.

— ¿Entonces vamos a completar una misión? — dijo Gray.

—Sí —contestamos sonrientes con Erza.

— ¡Aye Sir!


Estábamos Gray, Erza, Wendy, Charle y Lily en la ciudad de Oak, donde antes se encontraba el gremio de Phantom Lord, al noreste de Fiore. Habíamos dicho a Gajeel hacia donde nos dirigíamos pero él se negó con tranquilidad a venir con nosotros pero le dio permiso a Lily para venir y la verdad es que, cuando salimos del gremio Levy parecía nerviosa y cuando la saludamos su rostro estaba decorado con un rubor rojo intenso y tropezaba con sus palabras.

Recibimos una petición de un habitante pidiendo ayuda para su local. No tenía personal porque los que salieron decían que algo extraño pasaba en aquella cafetería.

— ¡Gracias por venir! — dijo un señor, estatura pequeña y de unos treinta y dos años aproximadamente —Con todos los inconvenientes que pasan aquí es imposible conseguir trabajadores y como verán yo solo no puedo con todos—suspiró con cansancio pero luego nos miró y sonrió.

—Tranquilo, señor — dijo Erza solemne y con una sonrisa— nosotros nos encargaremos de que no pase nada malo y que usted no vuelva a perder trabajadores.

—La verdad es que temo jovencita… que incluso ya nadie venga, ni como cliente — suspiró y se adentró a su local invitándonos a pasar.

—Resolveremos el problema — comentó Gray.

— ¡Aye!

—No tiene por qué preocuparse — me uní a ellos con Wendy asintiendo.

—Si Wendy lo hace, supongo que debo ayudar — comentó Charle.

—Lo haré por Gajeel que no vino—dijo Lily.

El señor nos dio nuestros trajes para empezar a atender a los clientes y debo admitir que Wendy se veía raramente tierna en su traje de maid.

—Wendy ese traje te queda muy bien —elogió Happy.

—Gracias —dijo Wendy mientras se sonrojaba y Erza asentía pero sabía que la pequeña estaba incómoda, después de todo un grupo de hombres quizás pervertidos de primera clase miraban a Wendy sin disimular.

—Tranquila, Wendy — dijo Erza dándose cuenta también de su incomodidad —Te enseñaré como deshacerse de esa clase de hombres.

Wendy asintió mientras veíamos como Erza se dirigía hacia la mesa de ellos.

—¡Ustedes! — dijo con una voz que atemorizaba. Claro está que ellos comenzaron a sudar y no dudaba que su piel se haya puesto de gallina —¿puedo tomar sus órdenes, amos? —dijo luego para tomar una pose sexy. A todos nosotros se nos cayeron gotitas. ¿ Qué intentaba hacer?

Luego de eso Erza vino junto a nosotros — Ahora solo falta servirles, decirles que paguen una vez que hayan consumido todo y decirles que se vayan —¿Cómo echas a un cliente o lo obligas a salir de tu cafetería? Otra gota se resbaló, la mentalidad de Erza-san era… increíble.

—¿Y cómo se supone que haces para que una vez que consuman todo se vayan de inmediato — es decir muchos se quedan hablando y recordando momentos.

—Ingenua, Lucy — dijo de repente Erza, cruzando sus brazos y sonriendo. Estaba a punto de armarle un berrinche pero me cayó con una mano y una mirada segura—miren.

Hicimos lo que dijo y la observamos. Caminaba en dirección a una pareja y ellos cuando vieron llegar a Erza que la miraron y luego se miraron de vuelta dudosos de lo que estaba pasando.

—Disculpen —dijo Erza — ¿Pueden retirarse?

—¿Qué? — dijo entre alterado y desconcertado el hombre.

—Están ocupando un espacio impotante y hay varios clientes más que quieren ser atendidos — aclaró y era cierto,con la noticia sobre nosotros en aquel lugar muchas personas venían y otras quedaban afuera.

— ¡No! —se negó el hombre de forma rotunda, cruzándose de brazos pero luego miró a Erza y cambió de idea — N-no sería problema, ¿verdad R-Rin-chan?

—Cla-claro— La mujer asintió e inmediatamente se fueron no sin antes dejar el dinero sobre la mesa.

— ¡Gracias! ¡Vuelvan pronto! —les despidió Erza y luego se dio media vuelta para mirarnos y sonreírnos demostrando ingenio, cerrando sus ojos tranquilamente. ¿Cómo lo hace todo tan fácil? ¿Debía practicar mi mirada asesina? Miré a Lily que estaba a mi lado y éste solo negó con su cabeza en desaprobación. Me deprimí.

Llamé a Virgo y a Loke mediante las horas pasaban y cada vez más gente venía dejándose influenciar en que aquella cafetería se encontraban magos de Fairy Tail.

Todo iba normal y realmente ya comenzaba a dudar si las personas antes que nosotras solo imaginaban cosas.

Eran casi las ocho de la noche y estábamos cerrando el lugar. Wendy, Charle, Lily y Happy se encargaban que las mesas estén bien; Erza y Gray atendían a las últimas personas que quedaban; Virgo y yo nos encargábamos de lavar los platos.

—Hime-sama, creo que hemos terminado.

Asentí — Gracias, Virgo. Puedes volver —suspiré cansada y Virgo volvió a su mundo.

Estaba viendo como Erza y Gray atendían ¿será que aquel hombre solo nos utilizó para que hagamos más popular su negocio? Una gotita anime se me resbaló.

Me apoyé contra el lavaplatos y cuando iba a cerrar mis ojos vi que algo negro se movió rápidamente a mi izquierda mientras captaba el ruido que algo se cayó. Me sobresalté,no quería mirar, me quedé congelada y me estremecí ¿Qué demonios era eso? Aguanté la respiración hasta que la dejé salir, si era un fantasma igual me vería y el quedarme en la misma posición por dos minutos no cambiaría el resultado de que… el fantasma me vería.

Fui caminando hacia aquel lugar y miré a los costados. A la izquierda en el suelo había una tasa rota… ¿aunque Natsu no estuviera con nosotros igual todo se destruía?; mi vista de dirige a mi derecha y encontré una puerta de salida. Salí por aquella puerta, dándome como resultado una calle desolada.

Escuché pasos de corrida y comencé a correr detrás de ellos. Ya quizás era demasiado tarde pero me había dado cuenta de que me dirigió hacia una especie de bosque, un lugar montañoso y encontré una cueva.

Caminé sutil hacia la gruta frente a mí, estaba segura que los pasos me guiaban hasta aquí. Traté de agarrar mis llaves de Tauro y de es Escorpio pero por supuesto que no pude, tenía puesto mi traje de Maid, había olvidado mis cosas en el puesto.

Maldecía una y otra vez preguntándome si me aventuraba o no a entrar sola en aquel lugar que se veía bastante oscuro. Si iba hasta donde estaban Gray y Erza… di media vuelta pero inmediatamente comencé a sentir un escalofrío. Todo estaba oscuro y mi luz era la luna que maldita sea nuevamente, habían nubes que solo hacían la noche más oscura de como ya era. No quería pasar por aquel lugar sola.

Escuché un rugido, algo como llamándome la atención y la respiración sobre mi nuca prácticamente. Me salió un pequeño gritito y me puse rígida. Me di la vuelta y el animal tenía una cara de reptil, sus colmillos inferiores sobresalían y tenía el tamaño de un oso con su cuerpo color marrón.

—¡Ayuda! — escuché en el interior de la cueva pero cuando me di cuenta de que el animal ya estaba sobre sus dos patas traseras queriendo aplastarme.

Corrí entre sus patas, esquivando sus dos delanteras que estaban sobre mi cabeza y me adentré en aquella cueva sin ver.

Me adentraba cada vez más y más, no podía divisar nada y comencé a escuchar gotas de agua cayendo. Finalmente, en el centro,el lugar era enorme, y se iluminaba por un pequeño cráter cubierto por enredaderas que dejaba pasar a la luna y su luz que se reflejaba sobre un pequeño depósito de agua. Más en el fondo vi a una niña de unos seis o siete años, sus rodillas estaban juntas cerca de su pecho, con sus manos enjugándose las lágrimas y llorando a todo pulmón.

Caminé lentamente hacia ella, tenía el pelo castaño.

— ¿Quién eres? —y ojos violetas. Me miró dudosa y noté como agarró con su mano izquierda una roca.

—Soy Lucy, Lucy Heartfilia — me arrodillé frente a ella — soy maga de Fairy Tail— le sonreí mostrando mi marca.

—¿D-de Fairy T-tail?

—Sí —asentí aun con una sonrisa.

La niña me examinó pero luego puso una cara de horror y se abrazó con fuerza las piernas — ¡Vete! ¡Vete! ¡Vete!

Me encontraba desconcertada y acerqué mi mano a su rostro para secar sus lágrimas y ella cerró con fuerza sus ojos —N-no me hagas nada — suplicó.

—Tranquila, estoy aquí para ayudarte… este…

—Lyn… —respondió.

— ¿Apellido?

—No lo tengo — dijo con tristeza. Dudaba si debía seguir preguntando o no —mi pa-padre para mí él ya no es nada.

Me sorprendí al escuchar esas palabras pero no respondí.

— ¿Y tu madre? — pregunté al cabo de unos segundos.

—Muerta.

—… —la abracé sin pensar— Lo siento — susurré y sabía que ella estaba sorprendida por aquel afecto.

Nos separamos — ¿T-tú… conoces a Natsu Dragneel? — preguntó de repente con mucha cautela.

Asentí y ella bajó su mirada — Pero el dejó el gremio —contesté sin saber si estaba bien o no la respuesta. Realmente no sabía si debía preguntar algo o no pero esta niña parecía un misterio.

— ¿Entonces no me harás daño?

— ¿A qué te refieres?

—Él me busca — ¿Por qué Natsu la busca?

— ¿Eh?

—Es por eso que Yo me cuida — ¿Por qué necesita protección?

— ¿Y-Yo? —escuché pasos detrás de mí y mi pelos se pusieron de punta. ¿Era ese monstruo de la entrada?

—Tranquilo, Yo— dijo la niña— Ella es buena.

Escuché un resoplido y como los pasos se alejaban.

—Are… ¿Y por qué gritaste ''ayuda''?

—Creí que eras una enviada de mi padre.

— ¿Tu padre?

—Él… — escuchamos un ruido fuerte seguido por otros sonidos lastimeros que se hicieron eco dentro de la cueva, proveniente de la entrada y me puse de pie protegiendo a la niña.

— ¿Quién anda ahí? —exigí.

Vi a tres hombres entrar y ellos se reían mientras sacaban cuchillos.

Lo malo era que… yo no tenía nada y ellos eran tres armados.


Con Natsu…

Sonreí al captar el olor de Lyn. Lo sabía, aquella niña no se daba por vencida con su padre.

Mientras iba hacia el escondite donde me guiaba el olor pude captar otro olor pero este no lo reconocí.

Escuché un estruendo y algunos pájaros volaban lejos de ahí, aumenté la velocidad y vi un animal enorme derrotado y haciendo sonidos lastimeros y dirigí mi vista dentro de la cueva que había frente a mí, donde el olor de Lyn también se encontraba.

— ¿Quién anda ahí? —esa voz… esa voz si la conocía.


Adelanto del próximo capítulo

— ¿Cambiaste tu perfume?

—Qué te importa —tenía una expresión defensiva.

—Me gusta — se sonrojó, sonreí.

—Na-Na… Id...idio…

—No te esfuerces —seguí sonriendo arrogante, era divertida — ¿vienes sola?

Escuchamos una explosión hacia la ciudad y miré a Lucy. Su cara lo decía todo. Claro que no venía sola.


Muchísimas gracias a todos por sus comentarios, nuevos seguidores y a los que dieron favorito al fic. 3

¿Que tal les parece el fic? ¿Quieren los capítulos más largos o como esta clase de caps?

Lo sé es muy raro pero quisiera hacer un Natsu un poco arrogante ¿como sería para ustedes un Natsu malvado, es decir, su actitud? ;) y para aquellas personitas a las que les dejo con intriga 3 yo también los amo :3

Bueno chicos/as les dejo esta continuación, espero que lo disfruten

Besos. Bye 3