ACTO 3 – Eternal Uranus Sailor Eternity
Esto es muy extraño, no entiendo nada, mire al lado que mire todo es oscuridad ¿Qué está pasando? ¿Qué está por pasar?... ¿QUIEN SOY?...
-Y eso es lo que recuerdo. *bajo la mirada al suelo*
Estábamos en la pausa del almuerzo, comía con mi hermano y con Takuro-kun.
-Hermana, deberías mirarte eso, cada vez sueñas cosas más raras. *dice Masaru con tono burlon*
- No te burles Masaru, que realmente lo paso mal *me pongo llorosa*
*Masaru se acerca a susurrarle a Takuro-kun* - Una vez, soñó que se la comía un pez globo disfrazado de nuestra profesora de matemáticas de colegio. Yo que tu, tenia cuidado con ella Takuro.
-Masaru, te estoy escuchando, sigo estando aquí delante y no seas asi que también lo pase mal con ese sueño. *inevitablemente, ambos empezaron a reírse al unísono de mi desgracia*
- Veo que os lo pasáis muy bien ¿eh? *reconozco esa cálida voz *
-Ah, Ichihara-san ¿Qué tal? ¿te gustaría acompañarnos? *le ofrezco sentarse con nosotros*
- Gracias, pero ya tengo planes. *nos hace la reverencia de agradecimiento*
- ¿has quedado con Kaito, Nanami? *le pregunta Takuro a ella*
-sí, como me conoces Tenou *se sonroja un poco* Por algún extraño motivo, me ponía un poco celosa tanta confianza entre Takuro-kun e Ichihara-san, pero ni modo, por lo visto eran amigos de la infancia y yo ahí no podía hacer nada.
-Bueno, que os aproveche el bento. *se da la vuelta y se dispone a irse* - Meiou-san, no olvides la reunión de esta tarde. Te esperamos. *me sonrió*
- Si, claro, allí nos veremos. *me despido de ella con la mano*
Tras terminar las clases, me despedí de mi hermano, que ya se iba a casa y yo me fui a la reunión del club de natación. En ella, nos asignaron unos días de entrenamientos que, por fortuna, ninguno coincidía con mis días de entrenamiento en patinaje, asi que de lujo. A la salida de la reunión, Ichirara-san se ofreció a acompañarme a casa ya que era un poco tarde y vivíamos en la misma dirección.
-Te gusta Takuro ¿verdad? *me preguntó de repente sin venir a cuento*
-¿QUE? *Me puse nerviosa y sonrojada a la ver * Por algún motivo no podía dejar de sincerarme con ella. – Si, me gusta mucho…
-Se te nota, las mujeres notamos cuando estamos enamoradas, y cuando otra lo está, lo notamos más *me sonrió*
-Ichihara-san, ¿tú también estas enamorada? *no pude evitar preguntarle aunque no teníamos mucha confianza*
-Sí, perdidamente enamorada de Kaito Kaioh *su mirada irradiaba felicidad*
- El, ¿es el chico que te gusta? *le pregunté*
-No, es mi novio *me sonrió y me dejo con cara de tonta, pues no me esperaba esa respuesta*
De repente vimos una luz salir de un parque cercano y un grito nos estremeció, fuimos enseguida a prisa para ver que estaba ocurriendo. Una vez llegamos al lugar, vimos como una especie de mujer extraña con forma de planta tenia atrapada a una muchacha de mi instituto. En ese momento, no me lo creía. No tenía ni idea de lo que estaba ocurriendo ni de lo que estaba por ocurrir.
-Déjala en paz. *gritó Ichihara-san a esa mujer monstruo* y márchate antes de que te arrepientas.
La mujer miró fríamente a Ichihara-san ¿de verdad se estaba enfrentando a ella? ¿quizá la mataría? ¿Qué podíamos hacer nosotras contra ella?
-¿y si no?, ¿Qué vas a hacer, mocosa? *increpa a Ichihara-san la cual me mira primero y luego vuelve a mirar a aquella horrible mujer*
-Y si no, atente a las consecuencias.
Entonces, Ichihara-san saca una especie de pequeño caleidoscopio de su manga. Yo estaba atónita, no sabía que iba a pasar ni que estaba pasando. Llegué a creer que era un sueño, cuando de pronto:
-¡ETERNAL NEPTUNE CRYSTAL POWER, MAKE UP! *grita Ichihara-san con fuerza*
Era increíble, estaba presenciando ante mis ojos, como Ichihara-san se transformaba, como su uniforme escolar pasaba a convertirse en un uniforme de marinera que constaba de una falda azul verdosa, con un pañuelo a juego en la espalda que se unía a un lazo azul oscuro en el centro de su pecho. Los guantes blancos a juego con el tono blanco del tronco de su vestimenta llegaban por encima del antebrazo. Su cabello quedó suelto al compás del viento. Como calzado unas botas del mismo color que la falda antes mencionada y en su frente, irradiaba azul y brillante un símbolo muy parecido al tridente del dios Poseidón de la mitología griega. Yo… no entendía nada.
-/Protectora de Neptuno, planeta de los mares, guerrera eterna de las aguas profundas y de los hilos del destino. SAILOR DESTINY /
-Sailor Destiny, ¿otra vez tu? Esta vez no arruinaras mis planes *se dispuso a atacar a Destiny con unos látigos que salían de sus manos*
Sailor Destiny, era muy rápida, esquivó rauda el ataque de aquella mujer y se dispuso a atacarla de vuelta. Alzando las manos invocó una ola de proporciones bíblicas que se erigió tras ella y con un juego de manos, se dispuso a lanzar su ataque.
-/ETERNAL DEEP SUBMERGE/
Pero de pronto, aquella mujer lo esquivó casi al momento y en ese instante de recesión, atrapó a Sailor Destiny con sus látigos. Poco a poco comenzó a estrujarla fuertemente. Me aterrorizaba escuchar sus gritos de dolor. Pero… ¿Qué podría hacer yo? Era una simple chica no podía hacer absolutamente nada más que mirar el sufrimiento de la persona con quien hacía apenas unos minutos, reía. En ese momento, Ichihara-san me miró, yo la miré y tras decirme una sola palabra… todo cambió para siempre.
-¡DESPIERTA!
De repente, en mi frente se iluminó un extraño símbolo en color amarillo y frente a mí apareció resplandeciente un hermoso caleidoscopio muy parecido al que portaba Ichihara-san, salvo que este era de color azul oscuro con decoraciones en amarillo. En el centro de él, aparecía el mismo símbolo que yo portaba en mi frente. Miré a Sailor Destiny, quien asintiendo con la cabeza, me confirmo que debía tomar ese caleidoscopio en mis manos.
De pronto, no necesitaba más pistas y todas las dudas desaparecieron. Sabía lo que tenía que hacer, sabía quién era.
-¡ETERNAL URANUS CRYSTAL POWER, MAKE UP!*grité con coraje y determinación*
Me transformé. Mi uniforme escolar se convirtió en un atuendo igual al de Sailor Destiny pero con diferentes colores. La falda era color azul marino a juego con el pañuelo que acababa en un lazo amarillo en mi pecho. Como guantes, los mismos que los de Ichihara-san. El calzado varió siendo, en mi caso, un tacón fino anudado a mis tobillos de estilo puntera de gimnasia rítmica. Mi cabello rubio, un poco más brillante que de costumbre pero suelto sin la pinza que siempre me anudaba una porción del mismo.
-/Protectora de Urano, planeta del viento, guerrera eterna de los cielos y los hilos de la eternidad. SAILOR ETERNITY/
Creo que aquella mujer horripilante estaba más atónita que yo. Aprovechando su despiste, Destiny pudo zafarse de los látigos que la tenían presa y se dispuso a ponerse en guardia junto a mí.
-¿Otra Sailor Senshi? Da igual, acabaré contigo también. *se dispuso a atacarme*
-Eternity, atácala tu también, sabes lo que tienes que hacer y sabes cómo hacerlo. Confio en ti. *me dijo Destiny con la mirada cálida que la caracterizaba pero con algo nuevo, seguridad y determinación*
Si, sabía perfectamente lo que tenía que hacer y cómo debía hacerlo. Con ello, invoque mi ataque. Alce mi mano derecha al cielo y con una luz que salió de ella, me dispuse a lanzar mi ataque.
-/ETERNAL WORLD SHAKING/
Y con mi mano hecha un puño, rozo el suelo para dejar libre la energía de mi ataque que da de lleno en la villana mujer.
-Me… me las pagarás, Sailor Eternity *Desapareció*
Me arrodille en el suelo, anonadada por la situación. Miré a Destiny cuando me tendió la mano para volver a levantarme.
-Sabía que eras tú, lo sentía. *me dijo con una sonrisa mientras yo tomaba su mano para levantarme*
- Destiny ¿Qué acaba de pasar? *le pregunte indecisa*
-Ha pasado, que has despertado como Sailor Senshi.
-He despertado…
Aun no me lo creía, en una tarde había pasado de ser una estudiante de instituto normal y corriente, a ser una guerrera que lucha contra el mal. Me había convertido en una Sailor Senshi. Ya sabía quién ERA
