Levanto su mirada pérdida para fijarla en la morena, quien había permanecido observándola durante toda su divagación mental.

- Alya yo ...

No sabía que responder.
¿Cómo le explicaría la razón de sus dibujos?, obviamente no podía decirle que todo había surgido como una forma de conocer más los gustos de su felino favorito con la idea de descubrir quien realmente era.
¿Cómo podría seguir ocultándole su identidad?, tan solo bastaba atar cabos; como su amiga ya lo había hecho, para darse cuenta de la razón de sus extrañas desapariciones y de las cada vez más ridículas excusas que utilizaba.

- Lo sé, tú no lo sabías.

La morena fue la primera en hablar.

- Escucha, es solo una suposición pero para mí está más que claro. Puede que me equivoque pero quiero arriesgarme a que es así. Aun que, ahora que lo pienso ...

Esa pequeña duda en la vos de Alya le había dado una idea a Marinette, primero debía buscar la forma de ayudar a Chat para que este convenciera a la reportera de que Adrien y el eran personas totalmente distintas, incluso si eso significaba revelarle su tesoro más grande al chico, todo con tal de que sus identidades no fueran descubiertas ya que algo peor que un simple colapso mental podría suceder, algo con nombre y un poder perfecto para quitarle sus miracoulus.

- Alya, creo que estás exagerando.

La reciente certeza en la voz de la peliazul llamo la atención de la susodicha.

- Puede que se parezcan, después de todo ambos son rubios, pero me es difícil comparar a Adrien con Chat.

Un pequeño sonrojo se apodero de sus mejillas a la hora de pronunciar sus nombres, el mentirle a su mejor amiga era algo que aún le costaba y dolía de sobremanera tener que hacerlo, pero se tranquilizaba pensando que todo era por su bien, la ignorancia la protegería si en adelante alguien intentaba hacerle algo.

- Solo piénsalo, Chat es demasiado inmaduro solo siquiera para compararse con él.

Marinette había luchado para que su vos no se quebrara al pronunciar esas palabras; y sin que Alya lo notara, intentaba permanecer atenta al rubio que se sentaba frente a ella, rogando que no la escuchara ya que se le partiría el corazón si este se alejara de ella luego de todo eso.

- Sus personalidades son completamente distintas, piensa en cómo trata a Ladybug, hemos visto muchas veces en las noticias o reportajes su comportamiento y me cuesta imaginar a Adrien haciendo eso.

Las palabras de su amiga le habían caído como un balde de agua fría, y Marinette lo notaba por la expresión en su rostro. Alya pareció comprender lo que la peliazul le decía, pero algo en sus ojos insistían en que tenía la razón.

- Entiendo tú punto, pero lo investigare y prometo demostrarte con pruebas que mi teoría es cierta.

Su amiga era un hueso duro de roer, ella la conocía y ahora más que nunca tenía que tener cuidado.

La campana sonó dando termino a la clase, Marinette se levanto aún confundida por lo dicho por la morena, por lo que al intentar avanzar con la mirada perdida en las múltiples ideas que cruzaban por su mente no se percato de que Adrien aún no había retirado su bolso del camino por lo que le fue imposible reaccionar a tiempo para no caer. Cerro sus ojos a la espera del golpe, pero este jamás llego. En su lugar ella logro sentir como alguien había alcanzado a agarrarla de los hombros, sorprendida volvió a abrir sus ojos solo para toparse con un par de bosques verdes que la observaban con duda.

- Marinette, ¿estás bien?

El rubio mostro su evidente preocupación al susurrar aquella pregunta. La chica quiso responderle, pero su mente estaba perdida en la posibilidad de que ahora quien realmente la sostenía era realmente su fiel compañero de batallas. Casi por inercia, se alejo un poco de Adrien y fijo su vista en la mano derecha del chico. Fue solo un instante, ya que basto que ella hiciera esto para que el Agreste se percatara y; atolondradamente, se disculpara de la chica para luego correr del lugar. Solo basto un segundo, un segundo perfecto donde Marinette lo vio, el pequeño anillo plateado que no había notado antes y que ahora confirmaban sus sospechas.

- ¿Y a este que le paso?

La vos de Alya la saco de sus pensamientos, no había notado que su amiga permanecía allí y que mucho menos había tenido que ver aquella extraña escena.

- No lo sé, ¿tal vez tenía prisa?

Tomo sus cosas y sin prestarle mayor atención a sus propias palabras procedió a salir del aula acompañada de la morena, quien se despidió de ella al llegar a la puerta del instituto.

Camino a su casa, no pudo más que repasar el día parte por parte. Unió el rompecabezas denominado por ella misma como "El gatito Agreste" y se sintió la tonta más grande del universo al no haberse dado cuenta antes de algo tan evidente como la identidad de su compañero. Era cierto que ella misma le había hecho jurar que jamás se dirían quienes eran, pero la situación comenzaba a exigir que tanto él como ella supieran sus identidades; o que al menos su felino amigo fuera consciente de que ella sabía, ahora el dilema era básicamente pensar como decirle sin que este se enojara con la heroína, o la terminara odiando por el resto de su vida. La sola idea de que el chico se alejara de ella hizo que su corazón se apretara, sus sentimientos por el modelo siempre habían sido intensos, al principio se había planteado la sencilla idea de que lo que realmente sentía por él era fanatismo; algo similar a cuando amas a un integrante de tú banda favorita, pero con el pasar del tiempo se había dado cuenta de que ello no era así, todo había empeorado cuando Chat apareció y alboroto sus hormonas y neuronas ya que no lograba procesar como podía gustarle ambos chicos, lo que ahora; tras encontrar la verdad, se había vuelto claro y sencillo ... no amaba a dos chicos, solo a uno.

Llego a su casa y casi volando subió a su habitación, necesitaba hablar con Tikki y solo allí podría hacerlo.

- Tikki, lo has escuchado, ¿no?

La pequeña criatura roja voló de su bolso para sentarse frente a ella en el escritorio y fijar su vista en ella.

- Sí, Alya me sorprende día a día.

- No creí que fuera ella quien lo descubriría.

Marinette abrió sus brillantes ojos azules a modo de sorpresa.

- Tú, lo sabías ...

Tikki, no pudo más que bajar su cabeza y suspirar.

- Lo siento, lo sé hace mucho pero no podía, no debía contarte ...

- Como kwami tengo la habilidad de sentir vagamente la presencia de otro, el primer día de clases logre diferenciar la presencia de Plagg; el compañero de Chat, me fue inevitable no hacerlo, después de todo ambas estamos unidos a ellos.

La chica no sabía cómo sentirse, no podía enojarse con su amiga ya que entendía el dilema en el que se había encontrado y asumía que lo mismo había pasado con el compañero de Adrien, pero las palabras de la criatura solo la habían hecho sentirse peor.

- Tanto tiempo lo tuve cerca y jamás logre verlo.

Agobiada por ese pesar, hecho su cabeza hacia adelante y cerro sus ojos dejando que una pequeña lagrima bajara por su mejilla.

- Marinette ...

Tikki había volado para acercarse a ella y abrazarla con sus pequeñas manos.

- No te tortures así, es un siclo perfectamente normal entre uds.

- Por siglos esto ha sucedido así, Chat Noir representa la mala suerte, de cierta forma podemos traducirlo en que su energía "negativa" siempre impidió que la buena suerte; ósea tú, lo encontrara. Es parte de la naturaleza de ambos, sus energías fueron hechas para estar juntas, pero a la vez también para complicarles sus encuentros.

- Tarde o temprano, el o tú lo descubrirían, ahora lo que realmente importa es como le dirás que lo sabes.

Tikki tenía razón, ella no podía seguir lamentándose por no haberlo podido encontrar antes, ahora su mente debía centrarse en cómo ayudarlo a cuidar de su identidad y a la vez hacerle ver lo que ella sabe. Fijo su vista en el escritorio, y dejo que una vaga o tonta idea se apropiara de su cabeza, tenía la forma perfecta de hacerlo, y rogaba que esta sí funcionara.

La noche se hizo presente, y como todos los días el cascabel sonó dejándole saber a la chica que su gatito había llegado. De cierta forma había pasado gran parte de la tarde anhelando que este no apareciera, no sabía como lo haría para mirarlo a la cara y no pensar en que aquel coqueto chico también era su compañero y eterno amor Adrien.

Suspiro y antes de comenzar a caminar hacia la puerta se dijo a si misma que debía actuar normal, era eso o asustar a Chat y ahora esa no era una opción.

- Tan puntual como siempre, minino.

Abrió la puerta para dejarle entrar y él; en un gesto digno de un caballero, se inclino y agarro su mano para besarla.

- A las princesas no se les hace esperar.

Aquellas palabras hicieron sonrojar a la peliazul, gesto que no paso de ser advertido por Chat.

- Y dime, ¿qué dibujos me tienes hoy?

Marinette se tenso ante aquel pregunta, era verdad que había pasado la tarde dibujando, pero ahora se arrepentía de lo que había hecho. Temía de sobremanera que todo eso que ambos habían formado se acabara por una tontera como esa.

Casi como un acto reflejo se acerco a su escritorio y escondió una serie de papeles que permanecían sobre él.

- Lo siento Chat, hoy no tengo nada para ti.

El chico puso una cara incrédula y a paso lento se acerco a la chica, fijo su vista en ella y luego la traslado al lugar donde se habían escondido los papeles. Logro ver la esquina de uno y asumió que tal vez el miedo de su acompañante se debía al posible rechazo de un nuevo diseño. Sonrió de la manera más tierna y sincera que pudo y estiro su mano.

- ¿Me permites colorearlos?

El mundo se derrumbo para Marinette, y las lagrimas comenzaron a caer por sus mejillas. Ella no pudo hacer más que negar con su cabeza y bajar su mirada para alejarla del rubio.

- ¿Que sucede?

Él intento calmarla, pero su gesto no funcionaba.

- Tranquila, tus diseños siempre son hermoso, no hay nada allí que pueda disgustarme.

Intento limpiar las lagrimas de la joven con sus manos, pero estas no paraban de caer.

Guiado por su curiosidad y aprovechando el descuido de la joven, retiro rápidamente los papeles del lugar donde permanecían ocultos para fijar su vista en ellos.

- ¡No!

- ¡Chat, espera!

Las palabras de Marinette llegaron a sus oídos cargadas por su angustia y temor, mismo que él estaba sintiendo al observar una serie de dibujos de él, o mejor dicho de Adrien.

Primero, me gustaría aclarar que yo solo soy una fanática más de esta hermosa serie, por lo que no poseo ningún derecho sobre ella ni sus personajes, en está ocasión los tome prestados para plasmar una loca idea.

Segundo, debo pedirles disculpas por la tardanza, la verdad es que la universidad y mi practica me han dejado sumamente agotada, tanto así que a veces tengo tiempo libre y lo uso solo para dormir y no pensar en nada. Estudio una carrera de letras ( Pedagogía en Lenguaje ) por lo que a veces es realmente agotador intentar formar ideas coherentes luego de un largo día de haberlo hecho. Es por ello que; a modo de disculpas, quise hacer este capítulo un poco más largo, también podrán encontrar un oneshort que subiré a la par con este nuevo capítulo, espero que ambos les gusten y agradecería cualquier comentario, sugerencia, critica o bombas que quieran dejarme XD

Tercero, pooom pooom pom, las cosas se ponen cada día peor para nuestra adorable Marinette, ¿qué piensan uds que pueda suceder?

Mis agradecimientos especiales a quienes dedican un poquito de su tiempo a comentarme ~

AlbaSky, por suerte ya se soluciono el problema ~ Alya está hiperventilada, hay que entenderla XD pero ya verás como tengo hartas cositas preparadas para su teoría ~
Sele-02 Muchas gracias, espero que tampoco te decepcione este nuevo capi =) en el siguiente veremos un poquito mas de sentimientos ~ y nop, no me llegan los comentarios al correo =/
Sonrais777, muchas gracias por pasarte! Esperemos que Alya no adivine sobre quien es la Lady (?) XD

¡Nos leemos pronto!

Atte.
Khira Yaxley.