Hola, y pues sí, este es el… ¡último capítulo! que espero que les guste.

Disclaimer: El Tigre: Las aventuras de Manny Rivera es propiedad de Sandra Equihua y de Jorge R. Gutiérrez

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Salvando al enemigo

Capítulo 4: Ayudando al enemigo

Realmente La Cuervo se había quedado estupefacta por la repentina aparición del Señor Siniestro, prácticamente no se lo esperaba mientras que Manny todavía seguía tendido sobre el suelo y adolorido por los golpes, a tal grado que había quedado inconsciente.

- Pero… pero… -se decía La Cuervo, sin entender todavía lo que pasaba

- Jajajaja, muchas gracias por ahorrarme todo el trabajo –le dijo el Señor Siniestro -, al parecer veo que el nuevo cañón láser funcionó y lograste debilitarlo.

- Qué quieres decir – le preguntó ella, comenzando a molestarse -, además qué rayos haces tú aquí.

- Nada qué debas saber, y ahora será mejor de que no intervengas en mi camino.

Sí, todo era parte de otro plan maligno del Señor Siniestro en el que sólo había utilizado a La Cuervo para que debilitara a El Tigre y entonces él poder vengarse.

Después el Señor Siniestro miró a su archienemigo, logrando darse cuenta de que se encontraba inconciente, ya tan sólo era aprovechar el momento para vengarse, pero de pronto las reacciones de La Cuervo no se hicieron esperar, comprendiendo ella de que sólo la habían utilizado, algo que en verdad la enfureció demasiado y que por supuesto no iba a dejar que el Señor Siniestro cumpliera su cometido.

- ¡¿Así que tan sólo me utilizaste para debilitarlo?! – le preguntó La Cuervo, furiosa

- Jeje, vaya, pensé que no te habías dado cuenta –se ríe maliciosamente

- Ni creas que te dejaré salirte con la tuya – la amenazó La Cuervo con su nuevo cañón láser -, El Tigre es mío.

Pero el Señor Siniestro sólo se río un poco maliciosamente, la verdad no se sentía asustado ante tal amenaza, además él sabía que tenía todo bajo control y se mostraba seguro de que nadie ni nada esta vez podría interferir con su venganza, entonces el Señor Siniestro se dio media vuelta y se preparó para encargarse de ella.

- Jeje, qué vas a hacerme –la enfrentó el Señor Siniestro

- Será mejor que te largues de aquí o si no…

- Si no qué –la interrumpió el Señor Siniestro, al mismo tiempo que sacaba una especie de control remoto -, nadie puede vencer a la poderosa armadura del Señor Siniestro –se ríe maliciosamente

- Yo me vengaré de El Tigre –dijo La Cuervo, molesta-, así que aléjate de él antes de que convierta toda tu armadura en chatarra.

Pero el Señor Siniestro no le respondió y sólo se río de ella pues ya todo lo tenía bajo control, La Cuervo se enfureció más y entonces preparó su nuevo cañón láser listo para atacarlo, sin embargo, justamente cuando planeaba atacarlo, de pronto el Señor Siniestro tomó aquella especie de control remoto que traía, luego apretó un botón y provocó que el nuevo cañón láser de La Cuervo dejara de funcionar, evitando así el ataque.

Mientras el Señor Siniestro reía maliciosamente, La Cuervo no sabía lo que le había pasado a su cañón láser, lo examinó luego un poco por si algo había fallado pero de pronto sucedió lo inesperado y de repente su cañón láser explotó, dicha explosión fue tan fuerte que mandó a estrellar a La Cuervo contra la pared del almacén al igual que como había pasado con Manny anteriormente.

La Cuervo ahora se encontraba algo débil y trataba de recuperarse, realmente no se esperaba que su cañón láser explotara de esa manera, pero luego el Señor Siniestro se acercó para encargarse de ella, para que de ninguna otra forma pudiera interferir con su plan malvado.

- Te dije que no podías hacerme nada, jajajaja –se ríe el Señor Siniestro maliciosamente

- Claro que puedo –le respondió La Cuervo quien estaba tratando de recuperarse de la explosión y que estaba tratando de ponerse de pie para intentar atacarlo de nuevo -, aún no acabo contigo –dijo por último

Fue cuando entonces el Señor Siniestro la atrapó con uno de sus brazos robóticos. La Cuervo ahora estaba en muy serios problemas, prácticamente ya no había ninguna forma de escaparse, por más que intentaba liberarse con las únicas fuerzas que le quedaban era imposible, además no podía moverse ni tampoco podía pedir ayuda en ese momento, estaba totalmente atrapada.

Mientras tanto Manny comenzó poco a poco por fin a recuperarse, abrió lentamente sus ojos y luego se quedó sentado sobándose su cabeza, tratando de recordar lo que había pasado.

- Auch, pero qué pasó aquí –se preguntó Manny, todavía algo adolorido

Hasta que en ese momento Manny vio a otro de sus archienemigos, el Señor Siniestro, quien se reía maliciosamente y que había atrapado a La Cuervo.

- No puede ser –fue lo único que dijo Manny, mirando al Señor Siniestro

- ¡Suéltame ahora! –le ordenaba La Cuervo

- Jajajaja, claro que no –decía el Señor Siniestro -, ahora ya no podrás interferir en mis planes y que yo me vengue de El Tigre –se ríe maliciosamente mientras que Manny se queda sorprendido -, además ya no me sirves para nada y fácilmente puedo acabar contigo en este momento, jajajajajajaja.

- ¡Ni creas que te tengo miedo! –la enfrentó La Cuervo

- Jeje, claro que sí.

Y en ese instante el Señor Siniestro comenzó poco a poco a asfixiarla, haciendo más presión con su brazo robótico, realmente planeaba también eliminarla a ella, parecía ya el fin hasta que Manny por fin reaccionó y se dirigió rápidamente contra su archienemigo, logrando cortar con sus garras uno de sus brazos de robot, liberando en ese instante a La Cuervo quien empezó pronto a recuperar el aire para después darse cuenta que otra vez El Tigre la había salvado de nuevo.

- ¿El Tigre? –se preguntó otra vez La Cuervo

- No des un paso más, Sergio –dijo Manny, preparado para pelear

- El Tigre, ¿tú otra vez? –habló el Señor Siniestro, sorprendido -, ¿crees que aún así puedes detener mis planes como pasó esta tarde en la escuela? No lo creo –se preparó para pelear

Y en ese momento el Señor Siniestro lo atacó con su único brazo robótico que le quedaba, pero Manny fácilmente puedo lograr esquivar sus ataques y luego se puso enfrente de él y, con una de sus garras, atravesó de un sólo golpe el traje robótico de el Señor Siniestro.

- Jeje, ¿crees que con eso lograrás detenerme?, jajajajajajajaja… -se burló Sergio hasta que deja de reírse cuando alcanza a ver que su traje robótico comienza a fallar y a sobrecargarse- ¡oh no!...

Sergio trató de manejar su traje robótico pero parecía no responderle hasta que de pronto su traje de robot se dejó caer contra el suelo, pero justamente encima de Manny quien empezó a tratar de liberarse, sin embargo de pronto el traje robótico terminó explotando, mandando a volar a Sergio a miles de metros de distancia.

- ¡Esto aún no termina!, ¡algún día me vengaré…! –gritó Sergio derrotado hasta que se perdió en el aire

Pero mientras tanto, regresando de nuevo al almacén, la explosión desató un gran incendio y las llamas comenzaron a propagarse, dejando al almacén sin salida, justamente como había pasado ya anteriormente.

La Cuervo se quedó en su lugar, no sabía exactamente ahora qué hacer después de todo lo que había pasado, miró por un momento que el lugar estaba incendiándose hasta que de pronto dirigió su mirada hacia su enemigo quien se encontraba de nuevo inmóvil y tendido sobre el suelo. Ella sólo miró a su enemigo por unos segundos hasta que luego sonrío malignamente y luego lanzó una gran carcajada maligna.

Mientras que aquel viejo almacén se incendiaba, Frida sólo esperaba que su mejor amigo se encontrara bien y que saliera pronto de aquel incendio, sin embargo de pronto vió a La Cuervo que salió del almacén y eso le hizo pensar una cosa, que a lo mejor Manny estaba atrapado y no podía escaparse o que a lo mejor quizá algo grave le había pasado, pero mientras tanto La Cuervo sólo se quedó mirando maliciosamente cómo aquel almacén seguía incendiándose, pensando que su enemigo ya no podía escaparse de esta cuando de repente siente que alguien la agita fuertemente de los hombros.

- ¡En dónde está Manny! – le preguntaba Frida, molesta -, ¡qué es lo que le hiciste!.

- ¡Ya suéltame, tonta! – le ordenó La Cuervo, también molesta

- ¡Dime qué fue lo que le hiciste! –le preguntó otra vez

- Solamente te diré que ya me encargué de él –se ríe maliciosamente

- ¿Qué? –se preguntó Frida, alarmándose

Con esa respuesta Frida se dio cuenta que Manny aún seguía atrapado y que estaba en muy graves problemas, entonces Frida corrió rápido hacia el almacén para salvarlo cuando de pronto se detuvo frente a la entrada pues las llamas se lo impedían. Frida comenzó a preocuparse mucho más, no quería que nada grave pasara con él, sin embargo parecía que ya no se podía hacer nada.

- Jajajaja –se reía maliciosamente La Cuervo-, ya no hay nada en este mundo que pueda salvarlo, Frida, jajajajaja.

- ¡No! –se negó Frida a creerlo -. ¡Debes ayudarlo!.

- ¿Ayudarlo? – se preguntó La Cuervo, pareciéndole una broma - por qué debería.

- Él salvó tu vida de aquel incendio en el almacén –le recordó Frida

- Tienes razón, ¡pero lo hizo por que es un tonto! –le respondió La Cuervo, molesta -, no debió salvarme nunca si él quería permanecer con vida, además somos enemigos.

- Pero, aunque ustedes son enemigos, Manny te ayudó a escaparte de ese incendio – insistió Frida - y no lo hizo por que es un tonto si no por que pensó que era lo más correcto que debía hacer.

Sin embargo La Cuervo la ignoró en ese momento, algo que en verdad enfureció demasiado a Frida quien de pronto se dirigió contra ella pero La Cuervo de repente sólo le puso el pie para que se tropezara.

- Nada me hará cambiar de opinión – pensó La Cuervo, mirando de nuevo hacia el almacén -, esta vez por fin me vengaré de El Tigre para siempre.

Definitivamente así parecía ser, además Frida ya no sabía qué más hacer para salvarlo. Mientras tanto La Cuervo sólo siguió mirando con una sonrisa malévola en su rostro cómo el almacén era consumido por las llamas, parecía que la venganza por fin llegaría, cuando, después de unos segundos, algo extraño comenzó a sentir, su mirada cambió y luego de sus ojos empezaron a salir lágrimas hasta que luego ella se da cuenta de su actitud y después agita fuertemente su cabeza.

- Rayos – se quejó La Cuervo, sin entender qué estaba pasando -, por qué siento que debo hacer lo correcto –se preguntó

No podía comprender qué estaba pasando, La Cuervo comenzó a desesperarse un poco mientras que todavía sentía esa sensación en su corazón hasta que por fin comprendió que esa sensación había surgido por que aún ella seguía enamorada de él, de El Tigre, aunque ellos eran enemigos. A pesar de que su mamá y su abuela le habían prohibido muchas veces que se enamorada de El Tigre, debido a la mala suerte que habían tenido con la familia Rivera, ella todavía lo amaba, aún desde lo más profundo de su corazón y eso la obligaba extrañamente a que hiciera lo correcto, ir a ayudarlo, algo que le detestaba.

- Rayos, de acuerdo – se convenció La Cuervo

Mientras tanto Manny todavía seguía atrapado dentro del almacén, comenzó a moverse ligeramente mientras que a su alrededor había sólo fuego, consumiéndolo todo. Pero Manny estaba exhausto y ni siquiera pudo tratar de ponerse de pie, entonces sólo se quedó en su lugar, levantando un brazo, con las esperanzas de salir con vida hasta que por fin sintió que alguien lo tomó de la mano para después salirse y escaparse de ese incendio.

En ese momento Frida volvió a ver muy contenta que su mejor amigo se encontraba con vida. Manny empezó por fin a recuperarse, pensó que en realidad iba a ser el fin, pero por suerte había escapado otra vez de esta.

- Muchas gracias por ayudarme –agradeció Manny aún ante esa mirada de indiferencia de La Cuervo

- Sí, como sea –le contestó indiferentemente

Pero luego La Cuervo bajó un poco su mirada y se dio cuenta que aún lo seguía tomando de la mano, algo que también Manny notó en ese instante. Ambos esperaban que uno de ellos reaccionara y dejara de tomarse de la mano, pero extrañamente ambos se quedaron estáticos y La Cuervo comenzó a sonrojarse. Después ella levantó su mirada, al igual que él en ese instante, y ambos se quedaron mirando fijamente hasta que también Manny sintió un ligero rubor en sus mejillas y, unos segundos después, poco a poco fueron acercando sus rostros pero de repente, justamente cuando estaban a punto de terminar en un beso, Frida los separa a ambos rápidamente uno del otro y se interpone entre ellos.

- Oigan, qué es lo que les sucede – les preguntó Frida, molesta

- Oh, tienes razón – se dijo La Cuervo, comenzando de nuevo a reaccionar como antes para después prepararse para irse -. Quizá hayas salido otra vez con vida, El Tigre, pero algún día me vengaré de ti para siempre, jajajajaja. Adiós, llámame –y dicho esto se retiró velozmente

- Qué bueno que ya se fue –dijo Frida -, ¿verdad, Manny?... –pero su amigo no responde- ¿Manny? – y entonces Frida ve que su mejor amigo se queda mirando hacia la dirección por donde se fue La Cuervo - ¡Manny! –le gritó Frida

- ¿Eh? –dijo Manny, reaccionando

- ¿Me estás escuchando? –le preguntó Frida

- Ah, sí –le contestó Manny -, por supuesto que te escuchaba, sólo que… -deja otra vez de hablar

- ¿Aún piensas en esa Cuervo? – le preguntó, tratando de no sonar celosa

- Sí… ¡quise decir!–agita su cabeza fuertemente-, no, jeje, claro que no.

- Bueno, ya es hora de irnos, Manny, mañana tenemos que buscar ese tesoro - y se aleja un poco de él

- Claro –contestó Manny así simplemente, sin importarle ya que el tesoro fuera real o no. Pero luego se queda unos segundos inmóvil y de nuevo dirige su mirada hacia el cielo– Quizá no sea tan mala. –dijo con una sonrisa refiriéndose a La Cuervo

- ¡Manny! –le grita otra vez Frida

Entonces Manny reacciona de nuevo y finalmente se dirigen hacia sus hogares. Aunque Frida seguía con la idea del mapa del tesoro, a eso ya no le importó a Manny quien aún seguía pensando en todo lo que había sucedido, muchas preguntas pasaban por su mente, en realidad no se esperaba que La Cuervo lo salvara y extrañamente seguía pensando en ella, quizá era el inicio de algo nuevo.

Fin

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Y bueno así termina otra historia, sé que el final estuvo muy raro y que me faltaron cosas por agregarle para que se entendiera mejor, pero en fin, espero que les haya gustado este fic que otra vez se trató de otra historia corta y sencilla, y también de verdad muchas gracias por sus reviews, ¡nos vemos/leemos en otra historia!.