Hola ¿Qué onda?

de entrada, si, lo sé mil mil mil disculpas, no he podido actualizar muchas razones pero todas de ellas tienen algo en común y es el hecho de que la facultad me absorbe y mucho, en verdad lo siento, trataré de actualizar lo más pronto, tuve un momento de crisis en el que no supe que escribir, espero y me comprendan lo siento, sin más , disfruten

Capitulo 4 "Nuevo Profesor"

La sala estaba en total silencio, escuchaban con tanta atención a Ana, quien se quedo callada unos escasos segundo su mirada, orgullosa y segura, se veía algo decaída incluso se podría creer que tenía miedo, había agachado la cabeza, respiró y dirigió su mano al frente, esa mirada fría seguía, como si hubiera puesto de nuevo esa barrera de hielo, pero ahora más delgada, en cualquier momento podría romperse.

Ese fue el primer día que lo vi y el destino hizo que esa no fuera la última, esa misma tarde, Yoh tenía clases, su horario nunca fue el mejor, pero siempre nos hacíamos de muy buenas estrategias para vernos el caso es que tenía ganas de salir con alguien y elegí salir con algún amigo a caminar y me había decidido por tu hermano, Horokeu pero estaba dormido y nunca se dignó a contestar su celular por lo que llamé a Ren.

Eran las 5 de la tarde y fuimos a un polideportivo, el sol ya no era tan intenso y estaba por llegar el atardecer, vi varias personas acercarse, eran chicos de mi curso como siempre mirándome como si fuera pedazo de carne, y una que otra tipa estúpida mirándome como si fuera alguien inferior no me sorprende que la mayoría sólo terminaron la preparatoria para irse con un chico y hacer de su vida un desperdicio, en fin, fue en ese momento en el que lo vi, alto, cabello lacio color morado con ese raro peinado, su pose de superioridad, ese porte arrogante que puedo asegurar aun sigue así.

-Llegas tarde, me sorprende de ti Renny-

-No me llames así Annie, que te dijeron- contestó entrando al lugar, colocaron su mochila en el césped y empezaron a caminar.

-Lo mismo que yo creía, un simple resfriado, mañana me sentiré mejor, por cierto Ren, el tipo que me atendió era algo, extraño- Seguían caminando pero el chico le dirigió posó sus dorados ojos en ella dándole una mirada curiosa.

-¿extraño en qué sentido Anna? –

-Extraño en el que era amable, pero se veía tétrico, unas ojeras ya moradas, pálido y algo despeinado, no tenía olor a hospital, solo olor a sangre, alto y…-

Ren la miró algo sorprendido y la interrumpió – ¿de casualidad el tipo era rubio, unos labios que parecían estar morados?-

-Sí, ¿lo conoces?-

-Sí, hace mucho en mis viajes una vez fui a Alemania y Jun me llevó junto con su novio en turno a una conferencia-premiación a los mejores doctores del país y lo premiaron a él, en ese entonces no se veía tan mal como ahora supongo, pero ya tenía ese aire siniestro Johan Fausto se llama-

-Si, que buena memoria, en fin sólo dijo eso y me fui del lugar, a este paso creo que no seré doctora no me agradan los hospitales-

-Yo quiero estudiar relaciones internacionales-

-De eso ya sabes lo suficiente, niño de papi pero al fin y al cabo es tu perfil-

-Y al fin y al cabo todas las empresas Tao serán mías y quiero estar verdaderamente preparado, sentir que merezco eso, no sólo heredarlo porque si-

-Lo sé, es bueno que pienses eso-

-¿Cómo vas con Yoh? Hace cuanto que no lo ves?-

-Creo que son 3 días, no importa tal vez mañana ya lo vea, ha estado ocupado, ahora si tiene miedo de reprobar alguna materia-

-Cierto, es mitad de semestre si tiene tiempo para reponerse, oye la fiesta del viernes de la próxima semana, tengo que ir por ti ¿cierto? Estoy harto de tener que ser el novio falso para que tu mamá te deje salir-

-No tienes opción y yo lo sé pero si no fuera así nunca saldría y no quisieras que me desquitara contigo en la escuela-

Siguieron caminando una hora y el chico se ofreció a acompañarla a la estación del bus, cuando este llego antes de subir el chico le dijo a su amiga:

-Nos vemos mañana y Ana, yo tendría cuidado de ese tipo-

Ana asintió, el camino a su casa fue como siempre normal y algo rápido, llegó, su mamá de seguro estaba dormida en su habitación, tomó una ducha y al salir escuchó un ruido en la cocina, se cepilló su rubio y en ese entonces, corto cabello y bajó y vio a su mamá llegando a la casa con bolsas con lo que se notaba era la cena, su madre era una modelo rusa, tuvo a Ana siendo una jovencita pero no le impidió seguir su sueño, los abuelos cuidaban de la niña, eran muy amorosos con ella pero fallecieron cuando ella cumplió los 5 años y la única figura paterna que tuvo después del abuelo fue Pino, el representante de su madre era como su padre y muchos creían eso ya que él era delgado, reservado, amable y rubio pero no era así, Pino desde que supo de Ana se ofreció a darle su apellido, Kyoyama.

-Oh Ana, supuse que desde hace rato estabas aquí, estuve ocupada anda traje la cena-

-Gracias- se sentó en la mesa y vio las bolsas, comida italiana, eso significaba que…-

-¿Adivina quién soy?-

Era imposible que olvidara esa voz, sonrió y tomó una de las manos que le tapaban sus ojos.

-Hola Pino- el hombre soltó una agradable risa, apartó las manos de la cara de la chica y la abrazó.

-Ana, dulzura cómo estás un mes sin verte y te veo más hermosa, segura que no quieres ser modelo como tu madre, incluso creo que le haría competencia-

-No, gracias- tomó una de las bolsas y sacó lo que parecía era lasagna y empezó a comer tranquilamente, Pino al ver que ella ya había terminado esa conversación, suspiró y se dispuso a comer lo que había en la segunda bolsa, sacó el paquete, su favorito, ravioles.

La madre de Ana estuvo de hacer lo mismo pero su celular sonó, lo miró y abrió los ojos como platos y una leve sonrisa adorno su rostro, se pasó a la cocina y contestó.

-Pino, no me digas que ya está saliendo con otro imbécil-

El rubio soltó una carcajada y la miró.

-En verdad no lo sé, dice que hace poco lo conoció y se le hizo familiar y ya sabes cómo es tu mamá-

-De acuerdo, oye Pino ¿estarás en la ciudad?-

-A dónde quiere que la lleve mi nena-

-Basta no seas tonto, sólo quisiera que tú fueras a la reunión de padres, odio que los chicos miren a mi madre como estúpidos- lo decía escuetamente e incluso en voz baja parecía haberlo murmurado para sí misma pero Pino la entendió.

La verdadera razón de que Ana quería que Pino fuera era para callarles la boca a las estúpidas que hablaban a sus espaldas y decían que no tenía padre, Ana muy en el fondo siempre fue insegura, pero supo cómo protegerse y alzar una fuerte y enorme barrera, pero sobre todo quería que él conociera a Yoh, sabría que ese día iría a verla y también presentárselo a sus amigas, les había hablado mucho de él pero nunca habían tenido la oportunidad de verlo.

-Claro princesa, lo que tú quieras, no creo que tu mamá se enoje creo que le haré un favor-

-Gracias Pino-

-Sabes que puedes decirme papá-

-No tengo papá-

-Bueno, me tienes a mí, no tienes un padre pero tienes un pino-

-Claro, gracias- lo dijo sin emoción alguna, le hombre ni se inmuto sabia que esa era la forma en que Ana siempre respondía.

Llevaba apenas 2 días después de la consulta y parecía un día normal, la rubia le había dicho a su madre que tenía un trabajo en equipo por la tarde, claro que solo era una excusa para ver a su novio.

Se veían en un parque no muy lejos del centro, era pequeño y lleno de arboles columpios, sube y bajas y un resbaladero inmenso, cuando llegó el viento soplaba, era una brisa fresca que te aliviaba al menos unos segundo del calor que se sentía y estaba sentado en uno de los columpios, su cabello castaño parecía brillar, sólo a él se le ocurría sentarse donde más daba el sol, lleva sus jeans desgastados, unas sandalias y una camisa blanca con los primeros 3 botones abiertos, estaba fumando.

I remember when I saw you for

The first time

You're sparkling like a new dime

I came over

¿Hello, can you be mine?

La miró y corrió hacia ella, la cargó y la hizo girar varias veces y ella se limitó a abrazarlo con fuerza, cuando dejó de girarla puso sus blancas y suaves manos en el bronceado rostro del chico y los ojos negros de ella miraron a los ojos color café del chico, ella le sonrió y fue entonces que lo besó, un beso cariñoso, tranquilo que fue volviéndose ansioso, los brazos de él que rodeaban su cintura la apretaban poco a poco se apartaron por la mera necesidad de respirar el chico la volvió a abrazar y le dijo : -¿Lista para un paseo?-

-Claro-

Se tomaron la mano y se dirigieron al auto del chico un viejo impala negro, su hermano Hao se lo prestó para la ocasión, cuando el coche arrancó no hubo marcha atrás.

All the world is ours

Get in trouble like our parents did

They'll never know

Cause baby we were born to live fast

Move on

Built to go fast

Stay strong; honey you and me and no one,

Just Believe

La brisa revolvía su cabello con gracia, los lentes oscuros que se había puesto le daban un toque misterioso y seductor, la brisa hacia que el hipnotizante olor del perfume de ella llegara hasta Yoh.

-A dónde vamos señorito Asakura, sabes que dispongo de poco tiempo- miraba el camino, no lo conocía muy bien, viajaba constantemente pero este lugar, esta ciudad la había cautivado, un lugar pequeño con mucha gente, un clima misterioso, frío, caliente, pero lo que más amaba era que todas las noches había un gran cielo estrellado, ese hermoso cielo.

Send me to the stars,
Tell me when I get there kid,
I can be your Nancy,
You can be my Sid,
Get into some trouble like our parents did,
Hey, they'll never know

-Solo quería darte un pequeño recorrido por aquí, nada fuera de lo normal, te llevaré a un lugar especial –

-tú lugar especial?- la chica trató de no mostrarse sorprendida, desde la primera vez que se conocieron él había hablado de su lugar especial

El se limitó a asentir, llegaron en menos de 5 minutos, era un edificio abandonado, no entendía porque de igual forma él le cubrió los ojos con un pañuelo, sintió un ambiente frío cuando entró en el lugar, así como un olor a viejo como solía decir ella, subió unos escalones, muchos y en un momento Yoh la cargó, este tierno detalle no duró mucho ya que estuvieron a punto de caer, se detuvieron y él le quitó el pañuelo.

Y ante sus ojos estaba algo que jamás iba a olvidar, estaba en el techo del edificio y podía ver toda la ciudad, incluso podía ver su casa y la de Yoh, la de sus amigas, todo, y lo más sorprendente era el atardecer, siempre creyó que era trillado ver el atardecer junto a alguien a quien amabas pero ahora cobraba significado, el cómo empezar era diferente a terminar algo, podría haber sido un día aburrido pero, tal vez la noche no lo sería, y que no siempre la oscuridad era malo, era un lugar donde no te puedes ver con claridad ni a otros pero puedes escuchar, tocar y pensar, un lugar perfecto para conocer lo más importante de las personas, su interior.

-Es hermoso, Yoh- su tono de voz era tranquilo, pero esa calidez valía todo.

-Casi tan hermoso como tú- Ese tipos de comentario era suficiente que la blanca piel de la chica se tornara roja, la hacía ver más dulce y encantadora.

Ana no lo pensó dos veces y lo abrazó con fuerza, tomó el rostro del chico entre sus manos y lo miró a los ojos, la mirada tranquila del chico, era lo que más amaba Anna, la tranquilizaba, atrajo su rostro al de ella y lo besó, lo besó como la primera vez, de una forma tranquila, tierna, él, era su todo, parecía que el mundo se detenía poco a poco.

-Ana, yo…- no tenía miedo a decírselo pero no sabía como reaccionaría.

-No, no lo digas, lo sé y sabes que yo te amo más-

Sonrieron, el celular de la chica sonó, ella sabía que era Pino, diciéndole que el paseo había terminado, partieron en silencio hasta que Yoh le hablaba de sus planes está semana.

-Nos veremos en la fiesta, y en la reunión de padres-

-Claro, a menos que a mi madre se le ocurra una idea para que no salga o algo así- Anna odiaba que su madre le arruinara sus planes.

-Anna, yo, yo quisiera que fueras a cenar o comer a mi casa, quisiera que conocieras a mi familia-

Eso la dejó sin palabras, si bien Yoh era su primer novio pero eso sabía que era algo muy formal, tenía los ojos muy abiertos, la reacción le dio a Yoh tan gracia que se empezó a reír a carcajadas, ella lo miró como si así el pudiera ver su propia muerte.

-Tranquila, pienso invitar a todos, pero el propósito será presentarse a mis padres, sé que es algo rápido quizá pero recuerda el día antes que aceptaste ser mi novia, te dije que a ti te veía incluso como mi esposa-

-Sabes que a la mayoría de las personas les gustaría ese comentario pero a mí no Yoh, no sé si en verdad quiero casarme, quiero viajar, conocer mucha gente, tal vez ayudarla-

-No importa el camino que quieras siempre y cuando tengas con quién ir- esto último lo dijo tomándole la mano

Ella suspiró él la dejó cerca de su casa, se despidieron, empezó a caminar hasta su hogar cuando alguien salió de la nada.

-Parece buen chico, pero a juzgar por su apariencia creo que sé porque tu mamá no te deja salir con él-

Ana se sobresaltó y pero después volvió a su cara seria.

-Pino qué demonios haces aquí-

-Salí a dar una caminata, tu mamá salió y estaba aburrido, de pronto vi el auto, me oculté y bueno lo demás es historia, dime cómo se llama, así nos ahorramos la presentación mañana en la junta de padres-

-Yoh Asakura, tal vez lo saludes de lejos, mantendrás a mamá ocupada porque iré a comer a casa de sus padres-

-Curiosamente mañana tiene una sesión de fotos en otra ciudad, me encargó que yo fuera a la junta y te llevara a comer y estuviera contigo, más que manager creo que soy tu nana-

-Bueno, puedes ir por mi en la tarde a casa de los asakura-

-Eso significa que comeré solo- Pino fingió llorar pero Ana, fue indiferente, llegaron a la casa intercambiaron unas frases y cosas de la escuela que Pino debía saber así como a que salón debía ir a la junta, Anna se duchó y se acostó.

Al día siguiente, transcurrió normal ya en la ultima hora se notaban las ansias de salir o el temor de que los maestros contaran los exámenes reprobados o materias que estaban a punto de reprobar.

-Me muero por conocer a Yoh, vendrá por todos nosotros, eso es genial- Anna había olvidado que estaban en clase y estaba por gritarle de desesperación a su amiga cuando Ren la interrumpió

-Jeanne por cuarta vez no tienes por qué emocionarte, es sólo Yoh y es idéntico a Hao ya que son gemelos-

-¿Enserio son gemelos, Ren?- la hermosa chica lo miraba con incredulidad con sus extraños ojos rojos, pero le sonrió y miró a la chica que tenía al lado, pálida con ojos y cabello rosa –Tamao, ¿por qué no me dijiste?-

Suspiró, Tamao era la mejor amiga de Jeanne desde que junto con Anna llegaron en segundo semestre, ambas de París y después Horo-Horo les presentó a su hermana Pilika quien había entrado cuando ellos estaban en 3er semestre.

-Jeanne, te lo dije 2 veces Yoh es casi idéntico a Hao la diferencia es el carácter y el cabello-

-Yoh lo tiene más largo-

-No boba, Yoh lo tiene más corto y cállense que la clase está por terminar- Ana estaba harta de que no dejaran de hablar

Terminaron las clases y ellos salieron, todos estaban en la entrada de la preparatoria, estaban sentados en la banqueta, cualquiera que pasara los podía juzgar como vagabundos y más porque el chico de cabello azul, yacía acostado en la banqueta y durmiendo, un chico moreno y con un gran afro, tocaba una guitarra, mientras que tres chicas estaban sentadas muy juntas y otros dos chicos, una linda rubia y un tipo guapo estaban hablando de libros.

Alguien se acercaba a ellos con sigilo, no quería que voltearan a verlo, se acercó al chico dormido en la banqueta levemente y lo pateó, el chico se levantó de golpe, y asustado.

-¿Quién?!, ¿Cuántos? Hao! ¿Por qué me despiertas así?-

-En primer lugar no debes dormir aquí y segundo, porque puedo- Hao era idéntico a Yoh, alto, moreno, ojos castaños al igual que su cabello, sólo que a diferencia del de Yoh, Hao lo tenía mucho más largo, iba acompañado de un chico alto, blanco de ojos y cabello verde, era muy parecido y llevaba puesto al igual que Hao, blue jeans , camisa blanca y una corbata no muy bien puesta.

-Es lo único que odio de la facultad tengo que vestirme semi formal- dijo el moreno quien ofrecía su mano para levantar a las chicas.

-Sólo fue hoy Hao, además es lo que implica estar en la escuela de Criminología- decía Lyzerg con orgullo, dirigió su mirada a la chica de lindos cabellos rosas –Tamao, ¿Qué tal?-

-Yo sólo entré porque ninguna otra carrera me parecía, además para tener un poco más tranquilos a mis padres, hola Anita, lindo vestido, no era necesario arreglarte tanto, después de todo mi padre ya te conoce, bueno, sabe que eres amiga mía pero no que eres novia de Yoh-

-Cállate, dónde está tu hermano-

-Está adentro, pasó de largo porque papá le dijo que ocupaba unas cosas, no tarda-

Cómo si por arte de magia, montones de personas salían del lugar unos muy serios y otros muy contentos, entre ellos salió un hombre alto y fornido, Horo-Horo y Pilika se pusieron derechos como soldados, mirando al señor, aunque solo por unos segundos ya que la chica corrió a abrazarlo.

-Verdad que me fue muy bien papi, llegaré de rato a la casa iré a comer con Hao, Choco, Yoh y el verdecito ese que ves allí, y con las chicas también, mira somos casi más chicas, no te enojes, si, si, si, ¿si?-

-Claro cielo- caminaba con dificultad porque llevaba a la chica colgada del brazo, se dirigió al chico de cabello azul y le tocó el hombro, en ese momento toda seriedad desapareció y le dirigió una muy débil sonrisa- te salvaste esta vez Horokeu, sólo sacaste un 7 en física- el aludido suspiró con gran alivio –Nos vemos luego niños, tengo que irme, adiós muchachos-

-Adiós señor Usui-

-¡CHOCOLOVE! ¿Un 6 en literatura y química? Dónde demonios tienes la cabeza- todos nerviosos miraron al chico que no sabía dónde esconderse de la bella mujer que caminaba hacia ellos –hola chicos, ¿cómo están? CHOCOLOVE –

-Mamacita santa perdóname por favor- estaba arrodillado, todos voltearon a verlo, sabían que el día había llegado.

-Espérate a que llegue a la casa en la tarde, llevo prisa, cuidado Choco- y sin más la bella mujer se fue como llegó

-Tu mamá me da miedo Choco- dijo Pilika abrazando a Tamao quien asentía.

-Al rato se le olvida a mi madre santa, nomas quería hacerse la doña aquí con ustedes- decía nervioso, sabía que tenía pocas horas de vida, si había algo que hacia enojar a su mamá eran las bajas calificaciones.

Ren le dio un codazo a Ana y esta lo vio con enojo, hasta que dirigió su vista hacia donde su amigo le señalaba.

-¿Quién es ese señor tan guapo que va platicando con tu hermana Jun?- preguntó Pilika a Ren

-Es la famosa Jun, Ren, ahora ya no serás llamado odioso sino cuñado- dijeron casi al mismo tiempo Chocolove y Hao

-Si se acercan a ella los mato, por eso no quería que ustedes la conocieran-

Jun era la hermana mayor de Ren, estudiaba en artes visuales, las chicas la conocían un día que fueron a hacer un trabajo en casa de Ren, bueno y Pilika que fue porque si, pronto se hicieron amigas, era divertida pero reservada, esta vez tuvo tiempo de ir a la junta, los padres de Ren estaban en China, dónde estaba el centro de las empresas Tao. Al lado de la chica de cabellos verdes y ojos violetas estaba un hombre, alto, rubio y sonriente, de ojos color cielo, ambos caminaron hacia los chicos que los miraban extrañados.

-Hola chicas, y ustedes deben ser Hao, Chocolove y Hoto-Hoto- todos rieron

-Es Horo-Horo- dijo Ana, mientras veía a Pino muy sonriente, el miró a todos y habló tranquilamente, contestando las preguntas que casi todos tenían en la mente.

-Mi nombre es Pino Kyoyama, soy el padrastro de Ana-

Todos lo miraron con incredulidad, Ren en cambio se encogió de hombros, sabía que nada de eso era cierto pero igual no quería que Ana se sintiera mas incomoda.

-Mucho gusto soy Ren Tao y…- fue interrumpido por las risas de Pino, más bien carcajadas

-¿Ren Tao? Me suena a rentado- Chocolove y Horo-Horo empezaron a carcajearse también diciendo que era cierto y no lo habían notado, en eso Ana empujó a Pino y este se tranquilizó.

-Cierto, cierto, un gusto Ren, dejame ver si se me quedaron, la de cabello color plata es Jeanne, la celeste es Pilika, la rosita es Tamao, el morenazo es Chocolve, el otro celeste es Hoto-Hoto, el verdecito es Lyzerg ¿y este greñudo quien es, no es Yoh o si Ana?-

-Es Horo-Horo- lloraba indignado el peliazul, mientras que Hao negaba con la cabeza, estaba a punto de sacar al tipo del error cuando dos personas llegaron de la nada apresurados.

-Señor Kyoyama olvidó su celular en el aula, Hao llegaste, bueno hora de irnos dónde está…-

-Voy… ya estoy aquí papá- decía jadeando Yoh, quien recobró la compostura al ver a Ana y a Pino

-Profesor Asakura, ¿cierto? Gracias y también gracias por ayudarme a no perderme, sabia el salón más no el edificio, gracias Ana por no decirme-

-Calla Pino-

-Ana, el señor Kyoyama es…-

-Es mi padrastro, bueno algo parecido a eso señor Asakura- el señor Asakura era igual a sus hijos, salvo el cabello no tan largo y atado a una coleta baja y unas gafas.

-Bueno, se que no es el momento pero asi nos ahorramos tiempo, papá Ana es mi novia- soltó de la nada Yoh, todos lo miraban comosi estuviera loco, Pino sonreía y Ana tenía una cara de furia.

-Yoh, ya lo sabía, Hao me lo dijo ayer que saliste, los que no saben son tu mamá y tus abuelos, vamos a la casa que ya tengo hambre-, en ese momento todos cayeron al puro estilo anime, -Señor Kyoyama no le gustaría ir a la casa a comer, mi suegra y mi esposa cocinaron de más, saben que irían los tragones de los amigos de mis hijos así que cocinaron como para un ejército.

-Me encantaría- respondió casi de inmediato Pino mientras Ana soltaba un bufido.

Los chicos se fueron en el auto de Hao, el señor Asakura incluido, las chicas en el auto de Pino, Lyzerg, Jeanne y Ren se fueron en el auto de Jun, al cabo de unos cuantos minutos llegaron a la mansión Asakura, la única que siguió en el auto fue Jun.

-Tengo que irme Reni, llego tarde a clase- miró a un lado e hizo una seña y dijo llámame, Ren rápidamente volteó a ver a quien le decía eso, Pino le decía adiós embobado.

Entraron todos amontonados, Pino miraba a su alrededor, la mansión Asakura era inmensa, los recibió una joven mujer, alta, blanca, cabello castaño y mirada dulce, era la madre de Yoh, quien se adelantó jalando detrás de él a Ana.

-Mamá te presento a Ana- Ana la saludó, la señora Asakura la abrazó y estaba a punto de decir algo.

-Hermosa jovencita, de carácter fuerte, inteligente, será una gran madre, a ver si te buscas una igual Hao-

-¡Abuela!- dijo Hao molesto mientras que Ana estaba totalmente roja al igual que Yoh, eso último que dijo la abuela los abochornó un poco, no, no lo de Hao, Ana caminó hacia a la abuela quien la tomo de la mano- para mí ya eres otra nieta y por favor golpea a mi nieto si es necesario, no es muy listo a veces- Ana miró con una sonrisa satisfactoria a Yoh quien sólo tembló y la mitad de su cara se sombreaba de negro, entraron todos, saludando, gritando y sentándose pronto a la mesa, donde el abuelo ya estaba sentado, Ana e Yoh lo saludaron y se sentaron a su lado y todos empezaron a comer, hubo un momento en el que el celular de Hao comenzó a sonar, terminó de comer y se despidió de todos, corrió hacia afuera y se escuchó el ruido de un auto.

-Este chico anda en malos pasos – dijo sin más la abuela Kino

Hao encendió el auto y pisó el acelerador, hasta llegar a un barrio aislado y en mal estado, fue hasta un pequeño motel, allí lo esperaban varias personas, entre ellas un hombre, alto, musculoso y pálido, con el cabello rojizo, rapado de ambos lados, su nombre era Ramiro pero todos lo conocían como Peyote

-Qué bueno que llegas Fuego, está por comenzar una pequeña reunión-

-Y por qué no estás allí Peyote-

-Te estaba esperando-

Subieron las escaleras y entraron juntos a un cuarto grande pero no muy iluminado estaban todos reunidos, unos sentados en una sillas austeras y otros en el piso, recargados en la pared o sentados en la cama, estaban murmurando, aunque se oían leves sollozos, eran unas chicas que estaban en el piso mirando a la persona que acababa de llegar.

-Estaba teniendo un gran momento en familia, puedo saber ¿por qué necesitan de mi?- Hao llevaba un año con esas personas y por increíble que pareciera, se podría decir que era el líder o bien el sustituto del líder, era muy bueno administrando, vendiendo.

-deja de ser tan arrogante Fueguito, algo pasó- dijo un hombre alto y musculoso, le decían Silver, fue cuando una de las chicas se puso de pie, estaba siendo detenida por otra que seguía en el suelo , se soltó y caminó hacia Hao, tenía los ojos enrojecidos por las lagrimas, llevaba unos jeans holgados y una blusa color gris sobre una camisa de franela de cuadros verdes, el cabello lacio y rubio lo tenía sin ningún rumbo, esta vez no se veía tan mal, Hao, no lo pensó dos veces y se aproximó y la tomó de los hombros.

-Marion, ¿qué pasa? Dime que no te han dado nada, les dije que ya no le dieran nada a ella-

Lagrimas rodaron por las pálidas mejillas de la chica miró a los ojos al castaño, ahora estaba pálido.

-Encontramos a Matilda, ella, la… la mataron-

-¡¿Qué?! ¿Quién? Pero la última vez que la vimos fue porque fue al doctor, le dijimos que no, la podrían descubrir..-

-Después de eso, recuerda que no volvió Hao, creímos que los X-laws la habían secuestrado pero no, la… la encontramos, hasta que fui en la noche por las calles donde ella suele estar y vi a lo lejos una persona, corrí y era ella, venía huyendo, la sostuve entre mis brazos y murió, ¡murió Hao! Estaba llena de sangre, el brazo, parecía como si se lo hubieran intentado cortar, me dijo…- no pudo más, Marion cayó de rodillas y lloraba, Mati había sido su mejor amiga, Kanna, Matilda, Rutherfor y ella, Kanna estaba fuera, aun no sabía de lo que había pasado

-¿Qué te dijo Mari?- el chico sentía que su corazón se hacía pedazos, si bien Matilda tenía problemas pero él la estaba ayudando, a la mayoría, el les decía que esto era un negocio, y no debían consumir la ganancia, la chica que estaba en el suelo se paró, era muy linda, cabello negro y largo y unos inmensos ojos azules

-Tranquila Marion, Matilda, ella dijo-

-¡¿Qué?! Que fue lo que dijo-

Mansión Asakura

El padre de Yoh, quien daba la materia de Filosofía en la preparatoria, platicaba con Pino y la señora Asakura, de pronto hubo un momento en el que los chicos callaron y escuchaban la conversación de Pino y el señor Asakura.

-Ese nuevo profesor me da miedo, era muy tenebroso, pero bueno los genios siempre tienen aspecto de loco-

-Bueno, no es en sí un profesor, es un reconocido doctor y va a dar clases de anatomía este año, me han dicho que es muy conocido en Alemania- al oír eso del padre de Yoh, Ren y Ana se miraron una con su cara neutra pero el otro frunció levemente el ceño, sin dudarlo preguntó

-¿De quién hablas Pino?-

-Sí , profe Asakura, de quien habla- preguntó Horo-Horo por el simple hecho de ser parte de la plática

-El nuevo profesor se llama Johan…-

-Dime que dijo Ruth, dimelo- estaba totalmente desesperado, la muerte de Matilda no se iba a quedar así.

-Fausto-

En la mansión Asakura al igual que en ese cuarto estaban extrañados por el nombre, nunca lo habían escuchado, a excepción de dos personas Ana y Ren que se veían con los ojos abiertos, sorprendidos

-En ese momento supe que esto no pintaba muy bien- dijo la rubia en la sala donde todos la miraban sorprendidos.

Y bien? espero que les haya gustado personalmente me hubiera gustado añadirle más cosas interesantes pero les prometo que en el proximo capitulo si habrán ciertas sopresas, no les gusta dejar un review, lo quiero

Saludos

Jazmín

P.D. los invito a ver mis otros fics y que me den su opinión estar en esta pagina siempre me ha dado cierta esperanza de que le gusto a la gente (lo que escribo , claro) en fin nos leemos luego