Hola a todos este es el capi espero que os guste y gracias por lo reviews.
Liz: Sobre todo gracias, por todo, y por esperar a que yo termine la otra historia, espero que te guste el capi buybuy.
Sandy0329: Siento decirte que la venganza de Hermione será un poco más tarde ya veras por que, espero que te siga gustando y gracias por leer, hasta el próximo capi buybuy.
Damari: Tranquila que tendrá su venganza pero no ahora, aquí tienes el capi aquí si entenderás el avance.
Espero que te guste buybuy.
Karili: Aquí esta el otro capi, gracias por la reviews, y espero que te siga gustando y yo poder actualizar siempre tan rápido, bueno te dejo con el capi buybuy.
Emmadrake: Gracias por el reviews, aquí tienes el capi, espero que te guste igual que hasta ahora la historia, bueno te dejo pa que leas buybuy.
Carolina: No se si esto te parecerá rápido o no aquí tienes el capi, espero que te guste, y gracias por leer hasta el próximo buybuy.
La orden del fénix. Un nuevo miembro.
Las cosas en el castillo de Hogwarts de magia y hechicería habían cambiado en parte para Hermione, uno de sus mejores amigos en ese tiempo era una de las personas más odiadas en el suyo Severus Snape.
Y ahora la amistad poseedora de una verde mirada esmeralda no pertenecía a un chico sino a una chica, a la madre del chico para ser más exactos.
Lilian Evans.
Hermione iba casi todos los días a la biblioteca, sino era acompañada de uno era de otro, nunca estaba sola, y siempre estaba con una sonrisa en su rostro, ese tiempo le gustaba más que el otro.
En su tiempo todo era oscura, todo guerra todo dolor y sufrimiento sobre todo para su mejor amigo, en este sin embargo Harry tenía algo de lo que no había podido disfrutar aun, y ella solo buscaba cada vez con más ansia la cura para que Harry pudiera disfrutar de lo que ella estaba disfrutando, de su madre.
Las cosas con los merodeadores no iban ni bien ni mal, Remus cada vez que la veía apartaba la mirada muy rápido, no sabía el motivo de por que pero tal vez el chico temiera que ella dijera algo de lo que sabía.
Pero la razón que Hermione desconocía es que Remus Lupin, a la edad de diecisiete años es decir en ese tiempo creía sentir algo por esa chica nueva.
No sabía por que sentía eso pues era la primera vez que se sentía tan confundido respecto a una chica.
Era raro que ella supiera sobre su pequeño secreto, ya que era nueva en Hogwarts y solo le quedaba una salida y era que al ser la sobrina de Dumbledore este se lo hubiera dicho.
Esa era una posibilidad y le preocupaba si eso era así, pues eso quería decir que el director había advertido a la joven sobre él, lo que le hacía llegar a la conclusión de que él no se fiaba de él.
No era algo que le sorprendiera pues ni él mismo se fiaba, pero era un poco duro el saber que Dumbledore que le había brindado tanto apoyo no confiara en él.
No era capaz de preguntarle a su director si él se lo había contado a su sobrina por lo tanto prefería estar cayado sobre ese punto e intentar olvidarlo todo.
Tampoco se lo había comentado a sus amigos, al igual que James no les había contado sobre lo que él creía que ella sabía.
Lo que Remus no sabía es que si se lo hubiese dicho a su director le habría dado algo con lo que poder averiguar algo de esa misteriosa chica.
El director de Hogwarts, estaba muy intrigado por esa joven, no era una mala estudiante, ningún profesor tenía queja de ella.
Era inteligente, había defendido a Snape, y a Lily, era de Slytherin pero no encontraba nada en ella que pudiera hacerle ver que debía pertenecer a esa casa.
Se estaba planteando si el sombrero seleccionador no estaría ya muy viejo para seguir con lo de las selecciones, pues al parecer se había confundido por completo con esa joven.
No había visto miedo en ella en el bosque prohibido ni cobardía, claro que estaba al tanto del incidente del bosque, pero prefirió no intervenir pues también se dio cuenta de la intervención de cierto merodeador a las espaldas de sus amigos.
Esa muchacha parecía feliz allí, rodeada de esa gente, había conseguido parar a los merodeadores por lo menos un tiempo, y además estaba esa amistad con Lily Evans, cuando le pregunto a Evans por su sobrina la chica le dijo que se notaba que eran familia.
Cosa un tanto extraña pues ni la conocía, luego estaba el chico que se encontraba en la enfermería, su compañero, la chica no había dejado de visitarlo ni un solo día, además no cesaba con su investigación, la había visto todas las tardes en la biblioteca rodeada de libros unas veces en compañía de Snape, y Black, y otras de Evans.
¿Cómo conseguir saber algo de ella?, esa era la pregunta que se hacía cada vez que la veía por el castillo, la oclumancia no le servía de nada ya lo había intentado varías veces y nada no había manera siempre se topaba con un muro que daba vértigo, y nunca disponía del tiempo suficiente para poder deshacerse de él, tiempo que era entre cinco o diez minutos o eso creía.
El verla todos los días le había echo comenzar a pensar que tal vez sería bueno ofrecerle un puesto en la orden del Fénix después de todo por lo que había observado era buena en eso de Dcao, su profesor le había dicho que era una de las mejores, y él había pensado en eso durante unos días ya.
Mientras tanto en Slytherin las cosas no eran muy buenas, Not y Narcisa estaban que echaban chispas, el chico había sido informado por la chica de que había sido la nueva la que le había quitado el disfrute de Evans el otro día, y la que le había echo sangrar por la nariz.
Y los motivos de la chica eran dos.
Uno Lucius Malfoy desde que había llegado esa mosquita muerta como la llamaba ella, Lucius pasaba olímpicamente de ella, era como si fuera el trozo de una pared, siempre que le hablaba o le saludaba él la ignoraba y si esa aparecía por algún lado se iba de su lado y se encaminaba hacía donde ella estaba solo para recibir un plante de la chica.
La otra era Severus Snape, el chico siempre estaba para ella, si necesitaba ayuda para algo, él estaba allí para ayudarlo, pero ahora solo ayudaba a esa chica, y además estaba siempre con ella, incluso se reía con ella, cosa que nunca antes había echo.
Al menos no con ella, nunca había recibido una sonrisa de Snape por más que había intentado ser su amiga, no lo había conseguido y desconocía el motivo, y eso la cabreaba mucho más.
Por delante de ella paso Bellatrix su hermana y la gota que colmo el baso fue cuando esta se sentó a su lado en la mesa de Slytherin y le dijo:
-¿Oye sabes donde esta ese bombón?-
-¿De quien hablas?-
-Hombre pelo castaño, ojos color miel, sonrisa limpia, cuerpo divino.- dijo Bella mientras la miraba.
-No se de que demonios hablas Bella.-
-Esta hablando de la nueva Slytherin.- dijo un chico de la mesa de Ravenclow.
-Así es, ¿la has visto?-
-No ni me interesa saber donde esta esa maldita criaja.- dijo esta levantándose de la mesa enfadada.
-¿Celosa?- preguntó una voz detrás de ella, Narcisa se giró y al ver a Lucius dijo:
-No se de que, no creo que haya nada de lo que ella tenga a lo que yo le pueda tener celos.- sonrió de forma coqueta y se fue de allí como un vendaval.
Al llegar a la puerta del gran comedor se choco de pleno con la causante de su enfado, Hermione la miró directamente a sus ojos y solo recibió una mirada de advertencia, no sabía a que o por que pero Narcisa Black en ese tiempo la estaba amenazando claramente.
Al llegar a la mesa de Slytherin recibió la mirada asesina de Not, y las típicas chorradas de Lucius y Bella.
Se levantó un poco fastidiada de todo eso, lo que ella no sabía es que los de su casa, tenían un pequeño secreto escondido y que en esa tarde ella descubriría.
Se dirigió a la enfermería una vez más y al llegar se acercó a donde Harry estaba tumbado, su estado era como antes de que volviera a empeorar.
El chico estaba tumbado en la cama, al parecer otra vez tenía fiebre, eso era malo, pues ella sabía que con fiebre Harry comenzaba a delirar y a decir cosas que no era conveniente que dijera en ese tiempo.
Se sentó al lado de su cama y sin darse cuenta se quedo dormida.
Remus Lupin sabía que en una semana sería luna llena así que tenía que acercarse a la enfermería para recordárselo a la señora Pomfrey.
Al llegar se topo con que esta no se encontraba, se acercó a su despacho por si acaso estaba allí, pero no la encontró tampoco.
Al pasar cerca de una cama en la que las cortinas estaban echadas, cosa que le había extrañado mucho pues nunca había habido una cama con las cortinas corridas, y esa llevaba ya desde principios de curso así la miró intrigado.
Estaba apunto de retomar su marcha para encontrarse con sus tres amigos, cuando escucho un susurro proveniente de el otro lado de la cortina.
Remus se acercó un poco para poder escuchar, y reconoció la voz cuando escucho:
-Harry, espera yo te ayudare, te lo prometo.- era un susurro, casi parecía estar rogando perdón, y estaba seguro de que era la voz de Dumbledore, la nueva.
Se acercó un poco más y se llevó un susto de muerte cuando escucho un grito proveniente de detrás de la cortina, era un grito de dolor, de desesperación, y lo que más le intrigo, esa voz no era la de Dumbledore sino la de un chico.
Las puertas de la enfermería se abrieron y por ellas entraron Albus Dumbledore y Madame Pomfrey, esta última iba diciendo:
-Albus enserio no se que voy a hacer, hace un rato lo volvió a nombrar en sus sueños.- dijo la mujer.
El grito volvió a repetirse y eso ocasiono que Dumbledore corriera a la cama que estaba tapada con las cortinas, madame Pomfrey lo seguía de cerca, y ninguno de ellos cayo en cuenta de que Remus estaba allí.
-Harry, Harry por dios Harry ¿qué te pasa?- al escuchar la voz de Dumbledore Remus sintió algo extraño, la voz de ella sonaba preocupada, con miedo.
Algo extraño le estaba pasando, miró a la cortina que había sido cerrada de nuevo y deseó poder ayudar en algo.
-¿Remus qué haces?, ¿por qué tardas tanto?- la voz de James le llegaba distante, y no creyó que estaba allí hasta que sintió una mano en su hombro.
-¿Remus?- preguntó James preocupado, pero un nuevo grito hizo que James mirada a la cortina al igual que su amigo.
-¿Qué demonios?-
-Harry, Harry por dios Harry, dime algo.-
Al escuchar la voz de la chica James abrió mucho los ojos, estaba aterrorizada, preocupada, y él sentía que la tenía que ayudar.
-Hermione.- esa voz era la primera vez que James la escuchaba estaba seguro de eso sin embargo sintió un escalofrío recorrerlo por completo, la sangre se le helo por completo, era extraño, sentía miedo.
-Harry estoy aquí Harry.-
-Cuidado Hermione, cuidado, él…-
-¿Harry qué dices?-
-Él se acerca Hermione cuidado.- Hermione cogió la mano de Harry entre las suyas asustada, tenía miedo no entendía que le pasaba a Harry pero tenía un mal presentimiento.
-¿Quién Harry, quién viene?-
-Hermione, por favor no vayas Hermione, te quiere a ti.- Hermione estaba extrañada, Harry hablaba con miedo, y aunque estaba dormido parecía escucharla y estaba claro que quería decirle algo importante.
-¿De qué hablas Harry?, no te entiendo.- dijo esta en modo suplicante.
-Esta cerca.- dijo este y justo tras decir eso saltaron las alarmas de todo Hogwarts, Hermione miró al director que no apartaba la mirada de Harry sorprendido.
-Voldemort.- dijo Harry y en ese momento Dumbledore abrió mucho los ojos al igual que los dos chicos que estaban detrás de la cortina y la señora Pomfrey hermione miró a su mejor amigo mientras se preguntaba como era posible que él todavía tuviera esa conexión con Voldemort a pesar de no estar en su tiempo.
Las puertas de la enfermería se abrieron por completo dando paso a unos cuantos profesores y a algún que otro alumno, los prefectos y los premios anuales estaban allí.
-¿Qué pasa?- preguntó Dumbledore con la baga esperanza de que no fuera lo que el creía.
-Mortifagos, y creo que él también esta aquí.- dijo Mcgonagall observando como la cara de Dumbledore cambiaba un momento y dirigía sus ojos al chico que yacía inconsciente en la cama de la enfermería desde un día antes de que empezara ese curso.
-¿Has avisado a los de la orden?-
-A algunos, los que he podido localizar.- dijo Mcgonagall.
-Pues andando no podemos dejar que lleguen hasta los alumnos.- dijo Dumbledore y los presentes en la enfermería se dirigieron a la puerta.
Todos menos Hermione que se quedo al lado de Harry el tiempo suficiente de que todos se fueran y tras depositar un beso en su frente y prometerle que tendría cuidado se dirigió ella también a la pelea.
Minutos antes de llegar a Hogwarts el que no debe ser nombrado, el mago más tenebroso de todos los tiempos, el que se hacía llamar a si mismo Lord Voldemort, se encontraba de rodillas tras recibir una fuerte punzada en la cabeza.
Eso solo significaba dos cosas, o estaba enfermo cosa que era segura que no, o alguien estaba entrando en su mente.
Se esforzó todo lo que pudo para cerrar su mente pero pasaba algo extraño, no podía, había alguien dentro de su mente y él no era capaz de echarlo.
Intentó concentrarse todo lo que pudo mientras que algunos de sus servidores se agachaban para saber que le estaba pasando a su señor.
-¿Pero qué demonios?- a su mente vinieron imágenes de él planeando ese ataque, de él interesado en la nueva alumna de Hogwarts la supuesta sobrina de el grandísimo Albus Dumbledore.
Decidió contraatacar y a su vez ver algo en la mente del que le estaba invadiendo su mente, al menos aunque solo fuera ver como era, pues ya se encargaría de matarlo cuando lo encontrara.
Estaba seguro de que tenía que tener un gran poder mágico pues no cualquier persona podía hacer eso con él, estaba seguro que ni el mismísimo Dumbledore podría penetrar en su mente de esa forma.
Cuando puso resistencia e intentó entrar en la mente de la persona que estaba haciendo eso solo una imagen llego a su mente, un chico no más de diecisiete años, de cabello negro azabache muy rebelde, y lo que más destacó de él unos ojos verdes esmeralda escondidos detrás de unas gafas.
No conocía a nadie así, pero se sentía fatal de saber que ese chico era capaz de entrar en su mente de esa forma.
Cuando ya no sintió a nadie allí abrió los ojos y todos sus mortifagos se echaron para atrás pues en la mirada de su señor, solo se veía una cosa, odio, y sed de venganza, ellos no entendían el por que pero al parecer su señor acababa de encontrar algo interesante.
Unos segundos después una sonrisa o algo parecido apareció en su rostro, y una excitación ante la batalla que nunca antes había sentido estaba seguro de que esa batalla le gustaría sobre todo si encontraba a esa persona, dios sabía que eso sería genial para hacer su día completo, sobre todo si la sobrina de Dumbledore caía en sus manos.
-Andando.- dijo este y cuando sus mortifagos vieron que iba a por su capa uno se adelantó y le dijo:
-¿Señor acaso usted vendrá?-
-No lo dudes Marshal, no lo dudes.- y abriendo la puerta de donde se encontraban salió el primero mientras que sus seguidores lo miraban extrañados por su actitud.
Se aparecieron en el camino entre Hosmeade y Hogwarts, Voldemort delante de todos con unas ganas inmensas de volver a Hogwarts.
-¿Ya están los alumnos en sus casa?-
-Absolutamente todos.- dijo Lily.
-No todos por lo que veo.- dijo Mcgonagall mirando a los merodeadores y a Lily.
-Nosotros pertenecemos ya a la orden, no puede esperar que nos quedemos en nuestros cuartos cuando están atacando Hogwarts.- dijo James y los demás asintieron justo en ese momento un grupo de gente llegó por uno de los laterales.
-Dumbledore solo nosotros hemos podido llegar.- dijo Alastor Moddy.
-Muy bien Alastor, creo que seremos bastantes.- dijo Dumbledore fijando su vista en las puertas del colegio.
-¿Es verdad que él esta aquí?-
-Eso parece.- dijo Dumbledore.
-¿Pero que es lo que tiene que hacer aquí?- dijo Alastor.
-No lo se amigo, pero el que esta aquí me hace suponer que tiene ganas de luchar.- James y Remus lo miraron pues si era verdad lo que el chico que estaba detrás de la cortina había dicho, el que no debe ser nombrado buscaba a una persona para ser exactos a la sobrina del mismísimo Dumbledore.
Los cuatro merodeadores siguiendo las ordenes de Dumbledore se colocaron en la parte izquierda del camino más adelante que los demás.
Lily y dos miembros de la orden que ya habían abandonado Hogwarts, esperarían en la puerta de este al igual que los merodeadores por si alguien pasaba.
Si ese era el caso, los primeros en plantar cara serían los merodeadores, si ellos eran sobrepasados los dos miembros de la orden y Lily se encargarían.
Mcgonagall era la encargada de Hogwarts, al igual que Hagrid, los dos estaban cerrando todas las puertas del colegio al igual que Filch.
Dumbledore y el resto de la orden estaban esperando a los mortifagos en el camino.
Hermione, llegó justo a la puerta de entrada cuando Mcgonagall la estaba cerrando mágicamente.
-Espere.- grito esta Mcgonagall se giro y al verla le dijo:
-No puede salir de Hogwarts señorita, Dumbledore dio ordenes de no dejarla salir.-
-Deténgame.- dijo esta lanzó un hechizo a la puerta y corrió más rápido mientras paso por la puerta ante la mirada furiosa de Mcgonagall.
Que le dejaba en claro que se llevaría una buena bronca.
Hermione comenzó a correr hacía la puerta cuando ya estaba cerca pudo divisar a tres personas, a una la reconoció enseguida, y se llevo una sorpresa no entendía como ella podía estar allí si solo tenía diecisiete años, aunque ella también pero al fin y al cabo estaba segura de que había luchado mucho más que Lily en toda su vida de bruja.
Al llegar a la puerta la abrió con cuidado, y cuando los otros dos se dieron cuentan comenzó a correr, ella sabía que su lugar estaba con Dumbledore.
Si quería luchar la única manera de poder salir bien era al lado del mejor.
Excepto en su tiempo ya que él no estaba, en su lugar todo recaía en los hombros de Harry.
Y ella sin duda estaría a su lado.
Corría como nunca antes lo había echo, delante de ella pudo divisar a cuatro personas pero como iba tan rápido no las distinguió.
Paso al lado de dos de ellos los que más atrás se encontraban, Sirius y Peter:
-¿Dumbledore qué te crees que estas haciendo?- al escuchar ese apellido los dos chicos delante de ella se giraron a la vez con sorpresa en sus ojos.
Hacía ellos iba la sobrina de Dumbledore, y en su cara solo se veía determinación para la lucha.
Los dos a la vez pensaron que estaba loca, si era verdad que Voldemort iba tras ella ¿cómo se le ocurría asistir al campo de batalla?
Los dos a la vez pensaron lo mismo y tanto James como Remus la cogieron de un brazo cada uno y frenaron su avance.
-¿Qué acaso te volviste loca?- dijo James mirándola a los ojos.
-No es tú asunto, suéltame.- dijo esta soltándose de él, pero el agarre de Remus era mucho más fuerte y por lo tanto difícil de soltar.
-No dejaré que vayas.- dijo Remus decidido ella se giró hacía él y tras sonreír de manera sospechosa, lo miró a los ojos y le dijo:
-Lo siento.- levantó su rodilla y le dio un rodillazo en el estomago, en cuanto Remus la soltó volvió a echar a correr con todas sus fuerzas.
Sirius y Peter llegaron justo cuando Remus decía:
-Si será cabezota maldita sea.- se levanto y salió corriendo detrás de ella, James y los otros lo miraron sorprendidos.
-Este acaba de ganarse una buena bronca por abandonar su puesto.- dijo Peter.
-Ya lo creo.- confirmó Sirius, James solo miraba como Remus se alejaba de ellos corriendo detrás de la chica nueva.
Ella siguió corriendo y cuando ya divisaba el enfrentamiento fuerte no se dio cuenta de que alguien con mascara corría en su dirección.
Cuando se dio cuenta era demasiado tarde para lanzar un hechizo, pero de detrás de ella salió un rayo rojo que impactó en el mortifago.
-¿Se puede saber en que estas pensando?-
-¿Por qué me has seguido?- preguntó ella sorprendida.
-No creerías que iba a dejar que te matasen por idiota.-
-Será mejor que te bayas a donde tienes que estar, se cuidarme solita.-
-Ya lo veo.- dijo Remus señalando al mortifago desmayado en el suelo.
Hermione no le hizo caso y se giró para ir a la batalla de delante de ella.
-No pensaras en ir ahí, ¿verdad?, es un suicidio no dudarías ni dos minutos.-
-Te sorprenderías.- dijo esta y comenzó su marcha él la iba a seguir de nuevo pero la voz de ella le llego mientras que corría y le dijo:
-Vuelve a tú lugar o tendrás problemas.-
Remus refunfuñando se giró para irse con sus tres amigos mientras que pensaba en que esa chica estaba loca.
Cuando llego donde los otros tres James se adelantó y le dijo:
-¿Dónde esta?-
-Allí delante.- dijo este señalando detrás de él.
-Esta loca la van a matar.-
-No me cabe ninguna duda.- dijo Remus.
-Chicos atención.- escucharon la voz de Sirius mientras un rayo rojo salió de la varita de este.
Tres mortifagos habían conseguido pasar y se dirigían a ellos.
Los cuatro chicos empezaron con su estrategia Sirius y james un equipo, Remus y Peter otro.
James y Remus ataque, Sirius y Peter defensa.
El rayo impacto en uno de los mortifagos, que por lo visto no los había visto, y cayó al suelo desmayado y así fueron un mortifago por cada dos.
Su batalla comenzó mientras tanto más adelante Hermione se enfrentaba a un mortifago ella sola.
-Vaya para ser una cría eres buena.- le lanzo un hechizo que ella consiguió desviar, en su mente solo tenía una preocupación y era salir bien de esa.
-¿Qué hace usted aquí?- dijo la voz de Dumbledore detrás de ella.
Hermione lo ignoro el tiempo justo en que esquivaba un ataque y le lanzaba un hechizo.
Un rayo de color morado salió de su varita impactando en el mortifago que se dio en la cabeza contra un árbol, quedando inconsciente en el acto.
-Luchar.-
-Eso lo puedo deducir yo solo señorita, lo que quiero saber es ¿por qué esta aquí?-
Hermione le iba a contestar cuando una voz que reconocería en cualquier lugar hablo.
Fría como la noche, cargada de odio, llena de maldad, una voz que helaba la sangre con solo escucharla.
-Vaya el gran Albus Dumbledore en persona que honor.- ambos se giraron a la vez para quedar de frente ante Voldemort.
Este Voldemort, no se parecía en nada a el que ella conocía, sus ojos eran rojos si, pero su cara era normal, su nariz estaba intacta, sus labios aun eran eso labios.
Pero su rostro no era como Harry se lo había descrito en una ocasión en su segundo año, se parecía más al que le describió hacía apenas unos meses atrás que había visto en el pensadero.
…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…,…
Bueno espero que os haya gustado el capi hasta el próximo nos vemos, por favor no tirarme tomates que luego tengo que limpiarlo yo, así que a cambio les dejo que me dejen un reviews con su opinión o tal vez con sus ganas de matarme jeje.
Juro que yo no quería dejarlo así (mentirosa me gritan por aquí)
Mi Hermana que también lo lee y esta enfadada por que no le dejo leer como sigue a la a esperar como todos jeje.
