Hola queridos lectores, pues quiero agradecer que le den seguimiento a esta locura que es el buscarle novia al canceriano más famoso del santuario, aprovecho para aclarar que saint seiya y sus personajes no me pertenecen, pues bien disfruten y no olviden mandar reviews!
En la oscuridad de mi pecho: cap4 La respuesta
El sol ya se había ocultado y el manto de la noche se cernía sobre sus cabezas, aun no podían creer lo que ella les decía, se suponía que la misión sería un juego de niños y ¿con que se encontraban? Con el pequeño e insignificante inconveniente de que el tan anhelado collar ni siquiera podía llegar a Grecia. Afrodita seguía acomodando la información en su cabeza mientras que Mascara de muerte echaba pestes en griego y en italiano ante la atenta mirada de Penélope que observaba a ambos santos pestañeando a la espera de una reacción.
-Hg!- de repente el santo de piscis sintió como su armadura se ponía todavía más pesada-Pero… ¿Por qué…mi…armadura…pesa...ta...tanto?
No lo resistió mas y sus rodillas se doblaron hasta llegar al suelo, Mascara de muerte dejo de insultar y reparo pensativo en su amigo, ahora estaba seguro de que no solo era cosa suya, él también sentía su coraza mas cargada e incluso estaba haciendo un esfuerzo por no dejar que sus piernas flaquearan.
-Les recomiendo que se las quiten, podrían hacerse daño- dijo Penélope un poco preocupada puesto que había notado hacía rato el sudor en sus frentes que bien sabia, no eran por la pelea.
-Apuesto a que esto es cosa de esa piedra extraña!-exclamo el del cuarto templo que bajaba a marchas forzadas en dirección a la muchacha-Tú, niña! Me parece que nos debes una muy buena explicación.
Completamente fastidiado estaba por agarrarla de los hombros, pero en cuanto quiso ponerle las manos encima, la piedra volvió a brillar haciendo que la armadura dejara caer todo su peso en oro sobre su portador mandándolo a tierra sin demora.
-Cielos! ¿Estás bien?- Penélope se disponía a ayudar al caballero, pero este le aparto la mano con un brusco movimiento.
-No pierdas tu tiempo- dijo Afrodita luego de zafarse la última pieza de la armadura y guardarla en la caja-Ese hombre desconoce la humildad.
Penélope se vio reflejada en los ojos de cáncer, su mirada lasciva estaba llena de claro y arrogante orgullo, toleraba que le mandaran a misiones absurdas, toleraba las bromas de su compañero, pero verse humillado a los pies de una mujer? Eso era demasiado y más aun si esta pretendía ayudarle, como si de verdad lo necesitara, o si, el italiano solía ser muy arrogante cuando quería, pero hubo un momento en el que su mirada se tiñó de confusión y es que la fémina le había regalado una pequeña y dulce sonrisa. Como pudo se levanto sin despegar sus ojos azules de ella, se sentía extraño, por lo general cuando se portaba si de grosero tendía a recibir un trato similar, lo cual le importaba un comino.
-Aunque yo también pienso que una breve explicación sería lo más justo- la voz del sueco rompió con el contacto visual- Nos enviaron a buscar ese colgante sin decirnos nada, no sabemos de quien es ni para qué, pero lo que es seguro es que afecta a los caballeros que se le acercan.
-En efecto, por eso les pedí que se quitaran la armadura- Mascara que se encontraba justamente en esa labor, no perdía el hilo de la conversación- No es el collar lo que les afecta si no la propia piedra.
Penélope dirigió sus orbes en dirección al cielo y luego dejo libre un largo suspiro, los 2 chicos intercambiaron miradas y tomaron asiento en las gradas, el de piscis le indico con la mano a la joven que comenzara.
-Ustedes saben que desde la época antigua han existido caballeros renegados o aspirantes que no consiguen completar su entrenamiento y desertan- ese dato lo tenían bien presente, no todos los santos luchaban por una causa noble-Desde que se fundó el coliseo los grandes emperadores han venido a ver a los gladiadores pelear salvajemente y derramar la sangre de sus compañeros con tal de sobrevivir y poder comprar su libertad o por el mero gusto de hacerlo, pero más que nada por dinero-Penélope hizo una pausa-Los santos renegados aprovecharon esa oportunidad para hacerse de fama y gloria a costa de sus habilidades poniendo a sus contrincantes en desventaja y haciendo que los enfrentamientos fueran todavía menos justos; esto llego a oídos de Atena quien junto a la diosa de la victoria crearon una gema que tenía el poder de neutralizar el cosmos de cualquier caballero.
-Nike…pero ¿Por qué un collar?- pregunto el de cabellos aguamarina.
-Tenía que ser un objeto inofensivo a simple vista y ¿Qué mejor que un collar? Ningún gladiador sospecharía de una alhaja y menos si esta era portada por la esposa de un monarca- los 2 hombres le vieron extrañados- El collar le fue entregado a una sacerdotisa del templo de Atena, esta tenía la misión de desposarse con el emperador o alguien de su círculo para tener acceso a los eventos de los gladiadores, si esta no podía desposarlo le daba un elixir que lo hacía enloquecer por ella.
-Ridículo- soltó Mascara de muerte interrumpiendo la narración-Bastaba con que la mujer estuviera buena no?- Afrodita le atravesó con la mirada-¿Qué?
-Teniendo asegurado un lugar en el palco principal la gema reaccionaba en cuanto sentía el cosmos de un caballero, por menor que este fuera neutralizándolo al instante y haciendo que la pelea fuera justa, pero con el paso del tiempo las peleas sanguinarias cesaron y el amuleto dejo de ser necesario…la responsabilidad de velar por este objeto a estado en mi familia desde que lo crearon. Yo no tenía la intención de venir por él, pero por alguna razón él me trajo aquí.
La muchacha termino con el relato, los caballeros se hallaban en completo silencio, Mascara se sostenía el mentón con la palma de la mano mientras Afrodita se rascaba la barbilla.
-Suponiendo que lo que dices tiene sentido- comenzó el italiano cruzándose de brazos- ¿Qué eran esas cosas y porque nos atacaron?
-Son las almas de los caballeros que murieron en combate a falta de su cosmos-contesto ella paseando su vista por las gradas-Sus espíritus se han atado al coliseo en busca de venganza al grado de materializarse a través de él.
-Y ¿Qué es lo que buscan? ¿El collar?- espeto Afrodita para luego encontrarse con la expresión pasiva de Penélope.
-No, a mi… el coliseo quiere sangre, mi sangre…
N/A: esto es todo por hoy ,les prometo que mañana les dejare un cap mas largo, no olviden comentar, los quiero, nos leemos.
