IV. CONOCIENDO AL PRÍNCIPE 1
Hades abre los ojos con pereza e internamente sonríe, complacido por sentirse por fin completamente libre de sedantes o de alteraciones mágicas.
Lo primero que nota es que está acostado sobre un colchón gris bastante mullido y suave, al parecer completamente relleno de plumas; lo segundo, que tiene un extraño collar sobre su pecho y un brazalete sobre su pata delantera izquierda; lo tercero es que aparentemente está en la habitación de Malfoy puesto que ve al chico rubio durmiendo tranquilamente en la enorme cama de doseles que hay; y en cuarto lugar, que al parecer está amaneciendo por los rayos de luz que logra apreciar que se cuelan por las orillas de las pesadas cortinas.
Se levanta con cuidado y camina silenciosamente hacia la puerta; es su oportunidad de escapar y no la desperdiciará. Agradece que el picaporte de la puerta sea de palanca y no de esfera, levanta su pata derecha y con cuidado abre la puerta, deslizándose con su gracia natural del lugar sin provocar ruido alguno; pero sólo avanza un par de metros fuera de la habitación cuando se detiene en seco al ver a la bruja de ojos violeta sentada en el piso del pasillo y fumando.
— Draco ha cometido un error contigo, Hades.
Los ojos verdes notan como la ceniza cae de la punta del cigarrillo pero desaparece en el aire, el humo sale expelido de los labios de la bruja y Hades muestra amenazadoramente sus colmillos mientras suelta un suave gruñido con la esperanza de ahuyentarla, aunque la mujer sólo observe idamente la pared frente a ella.
— Draco confió tontamente que con el lazo que os une ahora te tiene seguro. Olvidó que un gato no tiene amos, demasiado orgullo y seguridad difícil de doblegar… y el chatailér, una criatura mágica sagrada, es sinónimo de grandeza y poder, pero también de un orgullo indomable… sólo respondes a la lealtad, a la confianza; igual que los fénix, unicornios o dragones… tienes compañeros no amos, eso es lo que debe recordar Draco si quiere que esta unión funcione realmente y no os consuma…
Por fin la bruja voltea a verlo fijamente a los ojos y Hades retrocede un paso por la sorpresa.
— No soy una bruja poderosa, soy un completo desastre en pociones y me distraigo mucho, pero te aseguro que tengo ciertas habilidades e intuiciones… sé que de alguna forma no eres un chatailér común, tus brillantes ojos verdes lo demuestran y la luz plateada que os rodeó anoche también lo dice… pero no es asunto mío, cumplí con lo que me pidió mi amigo y punto.
Hades comienza a caminar para irse pronto de ahí, pero no quita por ningún segundo su mirada de Sehren, inseguro de su actitud; pero al momento de pasar frente a ella se detiene en seco al escuchar lo que le faltaba decir a la ojiviolácea.
— Aunque, cuando Draco me mostró los delicados regalos que compró para ti decidí realizar un sencillo pero muy efectivo encantamiento… no podrás salir de la propiedad, tu pechera y brazalete te retendrán dentro de los límites hasta que Draco decida que deben ir a Gran Bretaña… y no podrás quitártelos transformándote, ambos objetos se ajustan automáticamente a tus cambios
El felino enseguida salta sobre la bruja de manera amenazante pero se sorprende de ver que a pesar del temblor de su cuerpo y sus ojos brillando de miedo, la chica solamente gira su faz a un lado y sigue fumando.
— Draco se merece que le des una oportunidad; no es el joven mago mezquino que te separó de los tuyos, es sólo un chico lleno de miedos e incertidumbres que está solo… sé que eres una criatura sagrada, llena de magia antigua recorriendo tu cuerpo y que mi amigo no es el mago más poderoso de estos tiempos, pero tienes que conocerlo… tienes que darle esa oportunidad… verás que Draco es muy especial…
Hades resopla inconforme contra el cuello pálido de la pelinegra y no sólo siente el temor que la invade, también lo huele y eso le da cierta sensación de poder que nunca había experimentado de esa manera.
— Por favor… sólo te pido que lo conozcas y verás que vale la pena permanecer a su lado…
El felino ve el temblor violento de la bruja y se quita de encima de ella, observándola con su mirada verde entornada, evaluando la petición que acaba de recibir.
Sehren arroja al aire la colilla del cigarrillo, la cual desaparece enseguida, y saca su cigarrera de plata para tomar un nuevo cigarro y encenderlo con manos temblorosas. Fue muy arriesgada su decisión de esperar a la nueva criatura guardián de Draco para hablarle, no sólo por su peligrosidad sino por que no estaba segura de que el chatailér se detendría a escucharla y por consecuencia, si se tomaría la molestia de comprender lo que le acababa de decir.
Hades retoma su andar silencioso y elegante y se aleja, decidido a respirar algo de aire puro a las afueras de la mansión; por el momento le concederá su capricho a la bruja de ojos violetas pero sólo por que prácticamente le ha obligado a ello y por otro lado por que tal vez pueda reunir información interesante para la Orden.
— Gracias
El gran gato alado la ignora pero se pregunta internamente si el agradecimiento es por dejarla viva o por supuestamente darle una oportunidad a Malfoy.
(NDS: Harry no puede deshacerse del brazalete y pechera o al menos de la magia de estos, puesto que si tales objetos fueron hechos para adecuarse a la poderosa magia de un chatailér por ende no son ni remotamente simples; además, Harry no está acostumbrado ni entrenado para exteriorizar toda su magia en su forma animaga, así que está en una situación complicada.)
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Draco entreabre sus ojos y contrario a su costumbre, rueda sobre la cama para terminar enrollado con las sábanas y cobertor; está de vacaciones y desea dormir, sólo dormir hasta que su cuerpo le diga 'Basta'.
Las pesadas cortinas de los altos ventanales mantienen a oscuras la habitación pero aún así se puede apreciar el delicado y lujoso piso de mármol blanco de Carrara; los caros y exquisitos muebles color arena, como el tocador estilo regencia con su espejo y silla a juego, el par de sillones suaves y bastantes cómodos con su mesa ratona baja o el par de puertas claras además de la de entrada, una del enorme armario-vestidor y la otra del baño; algunos cuadros no-mágicos con una tendencia algo alegre y romántica; un par de tapetes afelpados claros; el enorme cojín-colchón gris pálido donde estuviese Hades descansando con anterioridad y por supuesto la enorme cama donde ahora descansa el dueño de la propiedad, y en la cual las suaves cortinas blanquecinas de muselina se mantienen recogidas contra los postes. Ésta es la habitación principal de la mansión, pero con una decoración algo austera no sólo por el escaso uso de la propiedad en las últimas décadas si no también por la misma reticencia del nuevo dueño a dedicarse a ese vacuo asunto; además de que el joven mago se siente cómodo con el mobiliario que ha escogido, en especial con las valiosas pinturas muggles puesto que nunca ha gustado tener cuadros mágicos en sus habitaciones, mucha falta de privacidad en su opinión.
Pasan los minutos y cuando prácticamente está dormido de nuevo el rubio, abre de golpe sus ojos y con torpeza trata de desenvolverse en un intento de llegar al otro lado de la cama y cerciorarse de la presencia de Hades, ya que una especie de ligero tirón fue lo que lo sacó de sus ensoñaciones y sólo puede achacarlo al enlace mágico.
Ve la cama de su guardián vacía y se talla frustrado con las manos su cara; se levanta con desgana pero apurado, mostrando cómo única prenda de dormir su pantalón flojo de algodón egipcio blanco pendiendo de sus caderas; camina hacia donde su bata a juego cuelga sobre el respaldo de la silla del tocador y mientras se la pone encima se calza al mismo tiempo unas ligeras pantuflas del mismo color.
No acostumbra empezar su día sin tomar primero una ducha o al menos siquiera lavarse la cara, pero hoy tendrá que hacer la excepción ya que no tiene ni idea de donde ande su guardián; aunque seguramente Hades estará reconociendo su nuevo territorio, sólo espera que no se le antoje como presa alguno de los otros guardianes alojados en la mansión por que sería todo un desastre.
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Hades se mantiene echado a lo largo de una rama alta de uno de los árboles de la extensa arboleda que rodea la propiedad; viendo perezosamente los pajarillos trinar y revolotear cerca, extiende sus garras de la pata delantera izquierda y rasguña aburrido parte de la corteza de la rama por un rato.
Abre sus alas un momento para sentir la ligera brisa del viento acariciándoselas, una sensación placentera como para desaprovecharla.
Dos pares de hermosas alas negras tan parecidas a las de una mariposa, las cuatro alas bordeadas por una franja color azul en la parte superior y cada una con un hermoso diseño recorriéndolas en finísimas y casi invisibles líneas azulinas de un tono oscuro y con un par de motas en un tono cerúleo más claro rodeadas por anillos casi blancos y bastante llamativos; aunque las alas posteriores son más pequeñas y terminan en unas prolongaciones en forma de cola. Todo un conjunto que hace pensar en una delicada fragilidad cuando en realidad es todo lo contrario.
De pronto escucha los gritos llamándole y voltea hacia uno de los hermosos jardines de la enorme propiedad; Malfoy es definitivamente mucho más rico de lo que él había imaginado. Escucha nuevamente como lo llaman y suelta un pequeño gruñido disconforme, no es que le desagrade el nombre pero aún le parece increíble que haya sido rebautizado, aunque en parte el trabajo de buscar un nombre para su forma animaga le ha sido ahorrado.
Observa la figura estilizada de su supuesto "protegido" y suelta un resoplido de indignación; pero decide incorporarse y repliega sus alas de manera distinta a la de aquellos delicados insectos y más parecida a la de un ave, se deja caer y aterriza de pie sobre el suelo sin ningún contratiempo.
— ¡Con qué ahí estás, Hades!
Ve la expresión entre fastidiada y aliviada del chico rubio y le ignora para desesperación de éste, aunque cuando se le acerca y pasa a su lado mueve de tal manera su cola que lo golpea la parte baja de las piernas y lo hace caer de espaldas contra el suelo.
— ¡Hades!
Draco se sienta y ve como su criatura guardián gira la cabeza para verlo de reojo sobre su hombro, notando perfectamente la expresión de Hades, se atrevería a decir que es una burlona y ciertamente el empujón no fue nada accidental.
— Tendremos que trabajar esta relación
Hades gira su rostro y sigue su camino a paso lento como si su 'amo' no valiera la pena de prestarle ninguna atención.
Draco se levanta y con una mueca en la boca se sacude su ropa para quitarse la tierra o briznas de césped que pueda tener encima. Al parecer el par de palabras que le dirigió su amiga cuando salió de la alcoba son algo ciertas, Hades no es ningún pequeño minino manso, sino una criatura poderosa y orgullosa que no se doblegara sólo por que sí; tendrá que trabajar duro para poder conseguir que esta parte de sus planes funcione correctamente.
El joven rubio suelta un suspiro y pasa los dedos de su mano derecha por su cabello claro antes de encogerse de hombros de manera resignada y comenzar a caminar para alcanzar a su arisco guardián.
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— Ha pasado una semana y no tenemos ni una pista
Sirius dice entre dientes mientras sus ojos gris tormenta despiden peligrosas chispas y sus manos echas puños se mantienen firmes sobre la superficie de la mesa donde los principales miembros de la Orden del Fénix están sentados a su alrededor.
Toda la comitiva presente al momento de la desaparición de Harry ha regresado a Gran Bretaña y la Orden del Fénix comenzado a trabajar con ahínco aunque en este momento algunos de sus miembros estén reunidos en una de las salas de la antigua Casa Black en el número 12 de Grimmauld Place.
Remus le da un pequeño apretón en la pierna a su amigo para tranquilizarlo sin percatarse ambos de la mirada ónix que no pierde detalle de sus movimientos. Sirius rechina sus dientes pero toma aire profundamente y desvía a un lado su mirada, haciendo caso de la petición muda del castaño.
En la otra cabecera de la mesa Dumbledore mantiene su mirada azul de manera indescifrable, las manos entrelazadas frente a su rostro a la altura de su nariz mientras escucha y observa silenciosamente a todos los presentes. Sentado a su mano derecha Severus Snape, quien sólo observa el mapa extendido frente a él sin pronunciar palabra alguna; y a la izquierda Arthur Weasley acompañado de su mujer, de la que a su lado está Alastor Moody.
— ¿Qué sucede del otro lado, Snape?
Pregunta Ojo-Loco casi escupiendo cada palabra mientras observa con desagrado al espía infiltrado que tienen entre las filas del Lord.
Severus aparta su mirada del pergamino donde detalladamente está señalada el área alrededor donde estuviese Potter los días anteriores; nota perfectamente todas las miradas sobre él pero las ignora mientras se recarga contra el respaldar de su silla. La insistencia de todos en cuanto a afirmar que el Señor Oscuro es el autor de tal situación francamente le está cansando.
— Cómo he dicho con anterioridad, no se tenía ni se tiene previsto trampa alguna para la captura de Potter en ninguno de los círculos mortífagos por el momento. El Señor Oscuro tuvo un extraño talante momentáneo, a mi parecer, el día del cumpleaños de Potter, pero sólo eso
Termina de comentar con cierto fastidio que no intenta siquiera disimular antes de regresar su atención al mapa frente a él, hace un par de observaciones mentales y se percata de que la principal mansión Malfoy está cerca, así como también recuerda de la particular ceremonia mágica que su estimado ahijado le ha terminado de confirmar su realización: "Tengo una nueva familia…".
Tantas cosas en tan breve lapso de tiempo.
Aún ronda por su cabeza cómo ese 31 de julio el Lord se quedó completamente silencioso y quieto de pronto en medio de aquella reunión mortífaga que el había convocado, en especial a mitad del castigo de un mortífago; el semblante de su faz casi humana denotaba algo de curiosidad e impotencia, pero fue algo fugaz ya que sin dar explicaciones hizo despedir a todos para retirarse a sus aposentos privados.
Había sucedido algo realmente interesante aunque aún ignora que sea ese algo.
— ¿Cómo sobrevivirá sin su varita?
Comenta con la voz estrangulada la matriarca del clan Weasley mientras observa con su mirada vidriosa el estuche de madera que está frente a Dumbledore y donde por ahora reposa la varita de Harry, varita olvidada aquella noche en el buró junto a la cama abandonada de Harry.
— Creció con muggles y sobrevivió sin una por once años, él mocoso sabrá que hacer
Arthur se remueve incómodo sobre su silla mientras Molly mira casi boquiabierta al estoico profesor de pociones; Moody gruñe por lo bajo pero en parte tiene que coincidir con la lógica del espía, aunque la idea de una bandada de mortífagos tras el Niño-Que-Vivió le recuerda que Potter no es más que un adolescente inexperto y que de nada le servirán sus habilidades no-mágicas contra ellos. Por otro lado, Remus usa toda su fuerza para mantener en su sitio a Sirius, quien no para de gritarle a Severus un sin fin de cosas.
Por su parte Dumbledore sonríe ligeramente tras sus manos entrelazadas al entender que lo que acaba de decir su protegido es lo más cercano a un cumplido que dirá en relación a Harry. Tal vez deba mantener algo del 'optimismo' de Severus y enfocar sus esfuerzos de búsqueda en otros ámbitos y modalidades fuera de voldemort.
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Hades se estira perezosamente tras haber disfrutado de una excelente siesta de media tarde y se levanta con cierta gracia con la que nunca había estado acostumbrado en su forma humana. Camina hacia fuera de la habitación que comparte con su amo…
Un momento… ¿Amo? ¿Desde cuándo Malfoy es su amo?
Sacude su cabeza para sacarse esos pensamientos estúpidos de la mente; la convivencia con el rubio aristocrático ha comenzado a dañarle algunas neuronas al parecer.
Camina por los pasillos tranquilamente pero sin poder dejar todavía de admirar la escasa decoración aunque bastante elegante y cara; por lo que ha oído está será la última semana que los amigos de Malfoy estarán en la mansión, ya se verán después en el callejón Diagon para la compra de sus respectivos útiles. En realidad no puede decir que se alegra de la partida de estos, al parecer no son tan desagradables cuando están entre los suyos pero aún no acaba de entender ese sentido del humor que comparten.
Siente de repente un peso desconocido sobre su lomo y se detiene, volteando hacia atrás y topándose que tiene encima suyo a la criatura guardiana de Nott: Wiz; una rara criatura mágica parecida a un conejo de orejas caídas, completamente blanco con su cola algo larga pero esponjosa y sus grandes y brillantes ojos color rubí. Pero lo más peculiar es que como tal criatura juguetona e hiperactiva es la acompañante de un chico tan sereno e indiferente como Theodore Nott.
Todavía recuerda como conoció formalmente a estas criaturas y sus respectivos amos…
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»» Al regresar de los jardines Draco no perdió tiempo en entrar a su baño a tomar una buena ducha, y la curiosidad pudo más con él, así que le siguió y casi se queda con la mandíbula abierta cuando vio el 'sencillo' baño.
Igual de grande como el baño de los Prefectos de Hogwarts con su enorme bañera, la cual se llenaba con el agua que provenía de las ánforas que sostenían las esculturas de hadas alrededor de la bañera; los hermosos vitrales de flores bañando de luz el lugar; los accesorios elegantes como el banquillo de madera, los percheros y las cajoneras de madera tallada y llenas de toallas (de las cuales vio a Draco sacar una toalla blanca bastante mullida y un albornoz azul pálido); el lavabo de mármol blanco con su espejo alto y el toilet; además claro, de la ducha lo suficientemente grande para que tres personas la usasen al mismo tiempo pero con las regaderas en forma de flores de campana con las llaves de hojas.
Cabe decir que por detallar la habitación se olvidó del rubio hasta que escuchó un "splash" y lo vio sumergido en medio del agua y las burbujas de las sales.
Pasó un buen rato sin nada que hacer hasta que decidió probar la cama de su protegido, no perdió tiempo en comenzar a saltar divertido sobre ella, dejándola aún más deshecha. Para cuando Draco salió, la habitación era un verdadero desastre: cortinas de las ventanas y cama tiradas por doquier, muebles volcados, cuadros chuecos, manchas de patas por las paredes y otro par de cosas; así que le tocó recibir una buena regañina del rubio, la cual ignoró olímpicamente y volvió a saltar sobre la cama para exasperación del otro, quien al parecer se dio por vencido y sólo fue hacia su armario a vestirse.
Después de esto y del delicioso desayuno que tomaron en la terraza de la alcoba y en el cual llegó a la conclusión de que la leche en definitiva era la bebida de los dioses, bajaron a los jardines donde el resto de los slytherins ya estaban sentados bajo un kiosco blanco de madera y charlando tranquilamente.
— ¿Cómo dijiste que se llama esa lagartija roja, Pansy?
La pelinegra volteó ofendida hacia ellos y con un gracioso mohín en sus labios puso frente al rostro de Draco la supuesta 'lagartija'.
— Es un dragón!
Estuvo seguro que rió cuando vio la graciosa escena, el dichoso dragón era una cosa pequeña de escamas rojas, delgada y larga, con cuatro patas, cola, graciosos bigotes, orejas y pequeños cuernos; el cual tenía cara de pocos amigos al parecer por las palabras del chico rubio.
— Vamos, Pansy… es una lagartija
— Es un dragón enano, tú bastardo ignorante
El dragón asintió con firmeza en una expresión asombrosamente parecida a la de Pansy y ésta giró sobre sus talones para comenzar a ignorarle supuestamente.
— Era una broma, Pansy cielo… vamos, refréscame la memoria y dime cómo se llama tu guardián… al menos para que Hades lo conozca
Fue el último comentario lo que al parecer calmó a la chica ya que Pansy volteó ligeramente y tras observarlo unos segundos, decidió presentarles.
— Hola Hades, mi nombre es Pansy Parkinson y éste dragoncito es Mushu, mi guardián; espero que puedan llevarse bien y ser amigos
Movió la cabeza en gesto de comprensión y se quedó algo turbado cuando el dragón soltó un par de gruñidos ininteligibles para los humanos pero que para él sonaron bastante comprensibles.
Mucho gusto, mi señor – con una gran sonrisa orgullosa y contenta
¿Señor?
Claro, usted es un distinguido Chatailér y éste, su humilde servidor, sólo un pariente lejano de los poderosos dragones colegas suyos…
La noticia de que entre las mismas criaturas mágicas tuvieran una jerarquía entre los suyos lo dejó sorprendido, aunque aún no entendía cómo es que podía entender tan bien a Mushu aunque el vago recuerdo de cómo Sirius logró entenderse con Crookshanks vino a su mente.
¿Se darían cuenta los guardianes de los slytherins de que es un animago y no un verdadero Chatailér? No, al parecer no, ya que el pequeño dragón frente a él actuaba como si fuera un verdadero chatailér; aunque no le interesaba saber el por qué de eso siempre que no se enterara nadie de su verdadera condición.
El gusto es mío, Mushu
Luego fue el turno de Blaise, quien casi empujó a Pansy para hacerla a un lado; el slytherin ojiverde se inclinó y con una gran sonrisa le hizo levantar su pata derecha delantera para agitarla como un saludo, aunque la sostuvo con ambas manos.
— Soy, Blaise Amadeus Zabini, pero con Blaise está bien y él – señalando hacia la baranda del kiosco – es Sparks, no le hagas caso si es algo seco al tratar, supongo que son así todos stalcons
Blaise le soltó y casi de inmediato el ave tan parecida a un halcón voló hacia el brazo que su amo le extendió. Su plumaje era de color gris plomo en el dorso y de color blanco en el vientre con unas cuantas motas oscuras, además de un par de mostachos negros en ambos lados de la cara; también pudo notar que a pesar de que enterraba sus garras sobre el antebrazo del chico, no lo lastimaba, tal vez por su relación amo-guardián.
Sparks se inclinó todo lo posible sin caer y él le devolvió una pequeña inclinación con la cabeza a modo de saludo; verdaderamente la situación le era bastante bizarra.
Señor…
Puedes ahorrarte los títulos por favor
El ave asintió y no dijo más, simplemente permaneció en el antebrazo izquierdo de Blaise mientras éste caminaba hacia donde Pansy estaba recargada contra la otra baranda.
— ¡Wiz!
Observó como Nott mantenía su vista hacia alguna parte del jardín; después el castaño sopló suavemente para apartarse parte de su flequillo que le caía sobre los ojos, al parecer una especie de tic del ojiazul.
— ¡Kyuu!
Entonces vio como de pronto una mancha blanca se arrojaba a toda velocidad sobre Nott, pero éste fue rápido y alzó sus brazos a tiempo para sostener y detener a la blanca criatura de arrojársele encima.
— Hades, te presento a Wiz, es un duende de nieve
El slytherin dejó con cuidado sobre el suelo frente a él a la pequeña criatura, enseguida Wiz empezó a saltar entusiasmado y no perdió el tiempo en subirse sobre él, sin darle importancia a su calidad de criatura sagrada. No pudo evitar voltear a ver con curiosidad al castaño y éste se encogió de hombros como muda respuesta a la pregunta no formulada: ¿cómo es que tal criatura hiperactiva fue destinada para él?
Espero no te moleste, pero no pude resistirme
Está bien, sólo no te acostumbres, ¿eh?
Pero Wiz se hizo el loco y comenzó a animar a quién sabe quienes que venían tras él a paso algo lento.
— Y yo Soy Theodore Odhinn Nott
Un último comentario del ojiazul antes de hacerse a un lado y él y Draco casi tuvieron que empujar a Crabbe y Goyle, quienes se veían bastante renuentes a acercársele.
— Vaya cambio de papeles…
No le pasó desapercibida la ironía y estuvo a punto de caer en la tentación de aterrorizar a ese par, pero desistió al recordar su situación.
¡Por fin!
Una exclamación divertida de Wiz, una expresión resignada de Sparks y lo que parecía un aplauso de Mushu con sus patas delanteras cuando un par de esferas de colores rodaron hasta los escalones del kiosco.
Crabbe y Goyle lo tomaron como excusa y enseguida fueron por las pelotas, pero cuando ellos se agacharon para recogerlas pudo apreciar como las bolitas ésas se desenroscaban y formaban ahora un par de criaturas llamativas, sus cortas espinas de colores se desplegaron y fue lo más parecido a un erizo que ha visto hasta ahora.
— Mi nombre es Vincent Crabbe y el de ella es Crema
— Yo soy Gregory Goyle y él es Cocoa
— Son erizos arcoiris africanos – juntos
En realidad no hubiera podido distinguir de ambos erizos si no fuera por el color de sus narices, el de Crema era blanco y el de Cocoa café oscuro. Si otra hubiera sido la situación no hubiera parado de reír y se hubiera burlado de ambos por tener tales mascotas pero el aprecio sincero que vio en los ojos y gestos de ambos para con Cocoa y Crema le hizo sólo estirar su pata y tocar con curiosidad a ambas criaturas en vez de soltar algún sonido parecido a la risa.
¡Señor! – al unísono
Enseguida ambos erizos comenzaron a deshacerse en reverencias graciosas y adulaciones y sólo pudo sentarse sobre sus cuartos traseros y observar como comenzaron a discutir entre ellos, parecían un verdadero viejo matrimonio.
Fue una linda mañana que pasó entre risas y charlas humanas y de criaturas mágicas.««
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Wiz comienza a pegar un par de saltitos instándole a caminar y a él no le queda más que acceder, después de todo el duende de nieve es una agradable compañía.
Cuando por fin llegan a la planta baja del lugar percibe un par de voces charlando y no duda en dirigirse hacia el estudio de donde provienen; pero cuando con un leve impulso mágico logra abrir la puerta se queda completamente tieso al ver como su protegido está acorralado contra su escritorio por un chico de cabello largo rubio-dorado.
— Grrr…
Suelta instintivamente un gruñido y ambos sujetos voltean, es entonces que se percata de que Draco estaba jugueteando con ese sujeto, estaban disfrutando de un momento íntimo, y se siente algo avergonzado y ajeno a la escena. Pero el pensamiento que resuena e impera en su cabeza no es otro que: Draco Malfoy es gay…
— ¿Un chatailér?
El hombre desconocido pregunta en un jadeo sorprendido sin poder dejar de observar la criatura sagrada frente a él. Draco rueda mentalmente los ojos y se aparta de éste para acercarse de inmediato a Hades, inclinándose para encararlo.
— Veo que has despertado, ¿apeteces comer o cazarás algo por tu cuenta más tarde?
Hades resopla molesto y no hace gesto alguno de responder de alguna manera la pregunta del rubio ojigris.
— ¿Desde cuándo tienes tú un chatailér, Draco?
— No es de tu incumbencia, Philippe
— Kyuu, Kyuu
Los dos rubios por fin notan a la segunda criatura y Draco levanta una esquina de su boca en un atisbo de sonrisa al ver a Wiz con sus mofletes rojizos de indignación por la falta de atención hacia él.
— Parece que Theodore te ha perdido de nuevo, ¿qué les parece acompañarnos a mi entrenamiento de duelo?
— Pero Draco…
— Pero nada, para eso invité a mi antiguo instructor, ¿no? Recuerda que esto no es una mera visita social
Draco se incorpora y mira fríamente al otro sujeto, éste hace una ligera mueca de inconformidad pero asiente afirmativamente. Ambos salen del estudio y Hades no pierde el tiempo en seguirles, tiene bastante curiosidad de ver ese supuesto entrenamiento y por otro lado, ese tal Philippe no le agrada.
Cuando entran a uno de los salones que él no había visto se queda admirando el fino suelo de madera pulida, los altos ventanales libres de cortinas, los cuadros mágicos pero sobre todo el manto enmarcado con el escudo de armas de los Malfoy: un escudo con una pequeña corona sobre él, dentro del mismo un lirio blanco entrecruzado con una espada, a su costado derecho un chatailér parado sobre sus patas traseras, y una cinta desprendida de la esquina izquierda y casi abrazando el escudo dentro de la que se lee: "Semper familia, familiae de semper ".
Traga saliva al recordar lo que habían hecho esos seis slytherins y en cierto grado comprende al rubio, quien al parecer fue el autor intelectual de todo, la soledad puede llegar a ser abrumadora y absorbente. Lo único que quiso Malfoy fue formar una nueva familia con sus mejores amigos, personas en quienes confía y quiere; aunque de paso lo arrastró consigo al nombrarlo su guardián, pero por ahora no puede más que aceptar la situación.
— En garde
Sacude su cabeza para aclarar su mente y se da cuenta de que Draco se ha deshecho de su túnica para quedar sólo con su camisa blanca, sus pantalones negros y sus botas, lo mismo que el otro rubio; y ahora ambos sostienen en sus manos una espada y sus respectivas varitas. Ignorando a Wiz se sienta sobre sus patas traseras, dejando caer de golpe al duende de nieve, y comienza a observar extasiado algo que nunca había visto: un duelo mágico con espadas involucradas.
Al parecer ambos ya habían mostrado sus respetos y ahora han tomado sus posturas de en guardia anteriores al primer ataque, aunque curiosamente ninguno tiene la misma.
Abren el duelo con un par de hechizos rápidos y no pierden el tiempo en buscar el encuentro cuerpo a cuerpo, se escuchan los golpes de las hojas de sus espadas chocando, un expelliarmus del francés pero Draco gira sobre sí mismo rápidamente y ágilmente termina con su espalda contra la del otro rubio, sin perder ni un segundo lo golpea con la empuñadura de la espada y hace trastabillar a Philippe.
— Es condenadamente bueno
Pero el francés enseguida se recupera mientras Draco recobra su postura para seguir atacando.
— Flipendo!
— Protego! Incendio!
Ve la bola de llama corriendo velozmente de la varita de Draco directamente a Philippe y por inercia se levanta por la sorpresa y la preocupación, pero ve que el sujeto de ojos castaños desvía eficientemente el ataque mientras se acerca y busca asestar un golpe por arriba con su espada pero Draco eleva su propia arma y detiene el golpe. Ambas hojas se deslizan y la adrenalina no sólo corre ferozmente por los cuerpos de los duelistas sino también por el de Hades, quien siente los dedos de sus patas hormiguear ante el recuerdo de sentir su varita entre sus dedos y participar en un duelo.
Golpes y hechizos yendo por todos lados y Hades no puede más que caminar de un lado a otro sin apartar su cara de los duelistas; admirando sus movimientos, sus hechizos pero también preocupado, muy preocupado por Draco aunque no quiera admitirlo.
Pero entonces todo termina y Hades suelta un suspiro de alivio al ver a Draco entero, algo lastimado pero entero, además de ganador del encuentro. No pierde el tiempo y se le acerca, recibiendo las acostumbradas caricias sobre su cabeza y tras sus orejas que tanto lo enloquecen, aunque tampoco eso lo admita.
— Démons! Has mejorado y mucho
— Siempre entrenando
Y Hades se pregunta por que si Malfoy tiene tal capacidad nunca demostró antes en la escuela sus verdaderas habilidades.
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— Oye, Kristoff, todavía no ha salido nada en el diario sobre el chatailér
— ¿Y?
Paul se rasca la cabeza y deja el diario sobre la mesa mientras su compañero de trabajo muerde despreocupadamente su sándwich.
— Bueno, es que es raro ¿no?
— Mira, Malfoy tiene su mascota y nosotros nuestro dinero, eso es lo importante; así que déjate de estupideces y mejor piensa en cómo demonios robaremos esos huevos de Ironbelly Ucraniano
— Cómo digas, Kristoff…
Paul asiente obedientemente pero no puede dejar de pensar que el robo de un chatailér no es cualquier cosa y que debió aparecer enseguida en los diarios y no que después de más de una semana ni siquiera una mención del asunto.
Sí, muy curioso…
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INICIADO: 13 de enero de 2007 --- FINALIZADO: 15 de enero de 2007
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COMENTARIOS:
- Si piensan que Harry es lo suficientemente poderoso para deshacerse del brazalete y pechera o al menos de la magia de estos, deben tomar en cuenta de que si tales objetos fueron hechos para adecuarse a la poderosa magia de un chatailér por ende no son ni remotamente simples; además, Harry no está acostumbrado ni entrenado para exteriorizar toda su magia en su forma animaga, así que en realidad no está en una situación fácil de lidiar o escapar.
- Stalcon es mi abreviatura de "Static falcon" (ya verán después por qué); Chatailér de "Chat ailé" (gato alado) y lo de duende de nieve, pues viene del anime de DNAngel donde Wiz es el duende acompañante del protagonista pero como duende suena algo ambiguo dado el mundo de HP pues le puse de nieve y ya tengo otro plan por ahí para él… Oh! Especiales agradecimientos a Arima, ya que me dio la idea de Mushu (originalmente pensaba en un perro chihuahueño pero estos no son mágicos, así que lo hice a un lado) y luego mejor ella recordó mi idea original de los erizos africanos, aunque claro, ella dijo lo de colores y pum! Resultaron crema y cocoa…
- Y gracias. Muchas gracias a quienes me dejaron sus palabras de aliento y comprensión, el detalle se les agradece y bueno, sólo resta mirar adelante y lidiar con los problemas que vengan…
Próximo apartado: "Conociendo al Príncipe 2"
Vale… ya está el sig cap listo, sólo espero vuestros comentarios de éste para subirlo, así que ya saben: A dejar reviews se ha dicho…
Matta ne…
