Capítulo 4.-
En el jardín, Sakura, Tomoyo, Meiling y Eriol detallaban la boda. Habían prescindido de sus guardias para hablar con más libertad.
-Falta menos de una semana y queda mucho por discutir.- decía Tomoyo anotando cuanta idea llegaba a ellos.
-Creo que te buscan.- Eriol le dijo a Sakura al notar que un guardia real se aproximaba
-Discúlpenme.- Sakura se aproximó a Shaoran, controló el impulso de besarlo pero fue evidente que se aproximó a él
-Sakura, tengo que partir.- dijo Shaoran con pesar
-Lo sé… mi padre te envía a la guerra.-
-No, me iré por mi cuenta. Tengo que encontrar a la chica que intentó secuestrarte.-
-Pregunta a los caballeros que encarcelaron.- sugirió Sakura
-Escaparon, de alguna manera encontraron la forma de salir sin romper las cerraduras.- dijo Shaoran al ver el reporte
-Entonces déjalo así; al fin que no pasó nada.- Sakura pensó que así evitaría que se fuera.
-Escucha, tengo que convencerla de que me ayude. Ella podría ayudarme a infiltrarme al reino de Li, dentro del castillo desafiaré al rey Yue y así ganaré la guerra.-
-¡Estas loco! ¿Cómo vas a vencer al rey Yue? Usa magia muy poderosa.-
-Aprenderé, haré todo esto antes de tu boda el sábado. Así que ten confianza en que no te casarás.-
-Shaoran qué tantas cosas dices…- entre su conversación escucharon la voz de la institutriz del reino Clow que se había acercado a los herederos y llamaba a la princesa.
-Meiling, por favor acompáñeme.-
-Desde luego.- contestó la princesa. Shaoran entonces la observó de espaldas, ese sonido de voz, dulce y a la vez molesto, el color del cabello y la altura le era muy familiar.
-Shaoran no quiero que te vayas.- pidió Sakura atrayendo la atención del joven
-Si… lo siento debo irme inmediatamente. Te veré antes del sábado.- dio un beso en su mano y se fue.
Para el mediodía, el príncipe Touya llegó entre la gran admiración de su pueblo. Muchos salieron a darle la bienvenida al as calles del reino. Cuando el príncipe llegó al salón real, el rey, la princesa y sus invitados reales lo recibieron.
-Padre, logramos que retrocedieran más de 15 kilómetros, la frontera está a salvo y he regresado como lo pidió.- Touya hizo reverencia al rey, se levantó y recibió un abrazo de su padre. Era una falta al protocolo real mostrar afecto en público pero el ver a su hijo después de dos años era demasiado.
-Hermano…- Sakura se disponía a abrazar a Touya
-¡Ah! Es Sakura, pensé que el monstruo se había salido del calabozo.-
-¡Hermano!- el protocolo real se rompió de nuevo cuando la princesa le dio una patada en la pantorrilla a Touya. Fujitaka no sabía cómo excusar el comportamiento de sus hijos ante las visitas.
-Touya deberías ser más delicado con tu hermana.- pidió un joven de lentes de cabello blanco
-Si te tratara como me trata entenderías.- contestó el príncipe.
-Tú debes ser Yukito, el mago que nos ha ayudado tanto en el frente.- dijo Fujitaka.- Touya habla mucho de ti en sus cartas.-
-Si, es un honor pelear al lado del príncipe.- respondió algo apenado. Algo en la expresión de Yukito hizo que Sakura recordara a Shaoran y se preocupó por él ya que su plan parecía demasiado arriesgado y sin sentido.
-Joven Yukito…- habló Sakura
-Princesa puede dirigirse a mí por mi nombre.- pidió amablemente el joven
-Muy bien, Yukito. Enséñame magia.- todos se sorprendieron, así que el rey pidió que los acompañaran al comedor real. Donde hablaron sólo de tácticas de guerra, posibles alineaciones del enemigo, conjuros para aliviar pesares y cada vez que alguien pronunciaba la palabra magia Sakura intervenía pidiendo que le enseñaran a usarla a lo que cambiaban de tema.
-¡Qué desesperación!- dijo Sakura cuando dejó el comedor. Tomoyo estaba con ella escuchándola.
-¿Te preocupa Shaoran?- preguntó su dama
-No… bueno si. Pero decía con respecto a la magia. Sé que puedo hacer grandes cosas pero nadie me enseña.- Sakura abrió las puertas de un gran salón, ahí sacó varias burbujas
-Te enseñé a hacer eso.- dijo Tomoyo
-Y aprendí por mi cuenta esto.- Sakura chiqueó los dedos y algunas burbujas explotaron.- Eso sería útil en la guerra.-
-Esto sería más útil.- Eriol señaló algunas burbujas y las a travesó con agujas que las congelaron.- Si esa aguja toca a alguien lo hace estatua.- Tomoyo se asustó ante tal demostración de magia pero Sakura se emocionó.
-¡Eriol! Enséñame a hacer eso.- pidió Sakura
-No lo sé… -Eriol se hacía del rogar.
-¡Por favor!-
Afuera del salón, Meiling observaba la escena.
-Ella puede usar magia, y por más que lo intente no puedo…-
-Meiling.- la distrajo una voz
-¡Nakuru!-
-¿Ya encontraste al otro heredero de Li?- preguntó la mujer
-Aún no.- se lamentó Meiling
-Recuerda que si no aparece, tu querido hermano desaparecerá.- Nakuru habló burlonamente
-Te pido más tiempo, si hubiera secuestrado a la princesa Sakura el rey Fujitaka habría hablado…-
-No me interesa saber más sobre ese jueguito te hiciste. Encuentra al otro heredero Li o usaremos la sangre de tu querido Eriol. Tu decides si el sábado soportas verlo caminar al altar o verlo muerto- Nakuru se alejó dejando a Meiling a solas.
-Eriol… tengo que salvarlo.- una sombra cayó del techo a sus espaldas, apenas y tuvo tiempo de esquivar el golpe y regresarlo.- ¿Quién eres?- no obtuvo respuesta de aquél individuo que vestía un traje de ninja azul.-Te metiste con la princesa equivocada en el momento equivocado.- Meiling se deshizo de su larga y pomposa falda para quedar en una minifalda, de un movimiento sus zapatos quedaron sin tacón y se dispuso a atacar a su contrincante desconocido. El ruido de las explosiones en el salón evitaba que los demás notaran cómo se rompían jarrones, mesas, cuadros y la decoración del pasillo. En el comedor había un cuarteto de cuerdas que distraía cualquier ruido del exterior así que la pelea se prolongó por horas hasta que el atardecer aparecía.
-¿Te divierte tanto pelear contra mí Shaoran?- preguntó Meiling, el otro descubrió su rostro.- Lo sabía, eres el único que podría aguantarme tanto tiempo.- se mostró gustosa de haberlo reconocido.
-Princesa Meiling debo pedirle un favor. Necesito que me ayude a derrotar al rey Yue para establecer la paz en el continente.- pidió Shaoran sin quitar su pose de pelea.
-¿Por qué habría de acceder a eso?- preguntó Meiling.
-Porque de ese modo no tendría que ver a su hermano caminando hacia el altar el sábado.- Meiling relajó su pose de pelea.- Sospecho que Eriol es el heredero del reino Li.- Shaoran se quitó su pose de pelea.- si la guerra termina Eriol podría tener parte de su reino, se daría a conocer que ustedes no son hermanos y podrían estar juntos.-
-No es tan simple.- Meiling quitó su pose de pelea.
-¿Por qué no lo es?-
-El rey Yue… tiene espías entre nosotros, localizaron a Eriol desde hace años y toda la guerra es una simple pantalla para sus verdaderos planes.-
-¿De que habla?-
-¿Shaoran?- Sakura, Tomoyo y Eriol salieron del salón donde practicaban magia. El recién descubierto corrió todo el corredor hasta el final y se arrojó por una ventana. Esa distracción la utilizó Meiling para colocarse su vestido y pensar en una excusa creíble para el desorden en el pasillo.
-Touya debo decirte algo…- Yukito buscaba sus ropas entre la habitación del príncipe.
-Habla sin rodeos, ya sabes que puedes decirme lo que quieras.- contestó Touya dándole una sonrisa sincera.
-Entonces hablaré.- Yukito terminó de vestirse, se sentó en la cama del príncipe y después de un fuerte suspiro habló.- No tenía pensado que esto pasaría, pero he decidido traicionar a mi padre.
-¿Tú padre? Dijiste que había muerto.- Touya se sentó a su lado
-Mentí sobre muchas cosas, Touya perdóname. Pero debes saber que lo que te dije hace unos momentos es verdad, y debo ser congruente con mis pensamientos y sentimientos así que… cuando la guerra termine no pediré clemencia para mi familia ni siquiera para mí. Sólo pediré que creas cuando te digo que eres mi persona especial…-
-¿Qué tratas de decirme Yukito?-
-¿Por qué Shaoran me mentiría?- Sakura hablaba con Tomoyo en su habitación. Habían dejado a los príncipes del Clow en la habitación de huéspedes y aún tenían dudas sobre el relato de Meiling
-Dijo que se iría, pero no de inmediato.- Tomoyo trató de calmarla.- Además, si los caballeros negros aparecieron él estaba defendiéndote tal como lo dijo Meiling, ella vio todo. ¿Por qué dudas de ella?-
-Siento que no le agrado.- dijo Sakura
-A Touya tampoco le agrada Eriol, y menos le agrada Shaoran.- ambas rieron
-Casi es hora de cenar, iré a avisarles los invitados.- dijo Sakura
-Espera, eres una princesa yo lo haré.- dijo Tomoyo saliendo de la habitación.
-Fujitaka, si les entregas al heredero de Li la guerra se acaba.- dijo Clow cuando ambos hablaban nuevamente en la biblioteca.
-Clow… es como si te pidiera que entregaras a Eriol. No lo haré y lo sabes.-
-Sólo quiero que esta guerra termine…-
-No confió en la palabra de Yue, teniendo tanto poder a su disposición… ¿crees que retirará su ejército? Al contrario, la razón que inventamos para explicar la guerra a nuestros súbditos será verdadera. Yue querrá dominar el continente, con semejante poder en sus manos nada lo impedirá.- unos golpes interrumpieron a los reyes.- Adelante.- se asomó la joven institutriz de los príncipes Clow
-Buenas noches sus altezas.-
-¿Sucede algo?- preguntó Clow presintiendo algo en la mirada de la joven.
-Sucede que necesitamos la sangre de un heredero de Li para que papá obtenga todo el poder que necesita.- cuando terminó esa frase, los reyes observaron las manos ensangrentadas de la institutriz justo antes que se abalanzara sobre ellos.
-Pudiste haber dicho algo diferente.- gritó Eriol.
-Entiende, ellas no dudaron nada. Lo creyeron.- contestó Meiling confiada
-Mei.. no puedes protegerme por siempre. Será mejor que me entregue.-
-NO! Eriol cuando sepa quién es tu hermano estarás a salvo usarán su sangre en vez de la tuya y…-
-Y vas a entregar a alguien para que muera en mi lugar.- completó Eriol
-Eriol… cuando supe que no estábamos relacionados por lazos sanguíneos fui tan feliz, supe que nuestros sentimientos eran correctos.- dijo acariciando el rostro de él.- y supe que tenía que protegerte, tal como mi padre te ha protegido todos estos años. No sé quien sea el otro heredero Li, pero cuando lo encontremos terminará la guerra, el rey Yue obtendrá lo que quiere y tu y yo estaremos juntos.- Meiling se acercó a Eriol y él no la rechazó. Se separaron cuando Tomoyo llamó a su puerta.
-¿Si?- Eriol abrió la puerta un poco apenado pues se sentía casi descubierto.
-La cena casi está…- una explosión en la biblioteca hizo que los tres observaran cómo Nakuru salía entre el humo ahorcando al rey Clow
-¡Padre!- Eriol sacó una espada de su brazo y alejó a Nakuru de su padre, Eriol tomó al inconciente rey y lo dejó reposar en el jardín.- ¿Estás bien?- Notó que el rey apenas respiraba, sin embargo estaba con vida.
-¡Papá!- Meiling y Tomoyo asistieron al rey mientras Eriol atacaba a su institutriz, me imagino el sueño de muchos estudiantes.
-¿Qué hiciste?- preguntó Eriol molesto
-Quería que Fujitaka hablara torturando a una persona especial para él.- Nakuru observó cómo desde la biblioteca el rey de Clamp observaba el resultado de su silencio.- Ha sido muy fiel a una promesa realizada a una reina muerta y muy poco fiel al amor de su vida. ¿Cómo habla eso de él?-
-¡Nakuru!- Yukito llegó con Touya tras escuchar el escándalo
-Yukito, ¿sabes quién es el hijo de Li? Obtuviste la información de Touya?- gritó Nakuru
-Soy yo!- dijo Touya
-¡Touya no!- gritó Sakura que recién llegó y vio cómo un ejército de personas aladas se llevaban a su hermano.
-¡Déjenlo! Es una orden.- Yukito sacó sus alas pero lo desobedecían los demás, peleaba con magia igual de poderosa que la de Nakuru, sin embargo cada vez llegaban más personas aladas que lo atacaban.
-Tenemos a uno, pero nos llevaremos a los otros dos.- Nakuru hizo señas para que lanzaran redes sobre Eriol y Sakura.
-¡Eriol!- Meiling saltó lo más alto que pudo y se abrió paso golpeando seres alados hasta subir para liberar a a Eriol pero falló por un poco.- ¡Eriol!- Meiling caía desde una gran altura, Shaoran saltó para atraparla en el aire. Yukito cayó después de recibir tantos golpes de sus similares, sus alas se guardaron cuando quedó inconsciente.
Fin Capítulo 4.
Moraleja: Es malo estar en la biblioteca de un palacio.
