Yunmoon Projects

Presents

FOR BOTH

Capítulo cuatro

My reality

::

.


Para el momento en el que Sakura despertó ya era muy tarde, realmente imaginó que no vería a Sasuke con ella cuando se despertara, pero él estaba a su lado; laptop sobre las piernas y la vista fija en un montón de documentos. Se preguntó cuánto tiempo llevaría despierto, supuso que bastante, olía a jabón y loción para después de afeitar. Ella también necesitaba tomar un baño. El cambió entre dormida y despierta debía ser muy notorio ya que Sasuke la miró con sus ojos negros. El aliento se atoró en su garganta.

-Buenos días. Deberías tomar un baño, me gustaría que tomáramos el desayuno afuera. ¿Te parece?

Asintió con la cabeza entonces, Sakura salió de debajo de las sabanas y se sentó en el borde de la cama. Sasuke se levantó con la laptop en las manos y la dejó en la mesita de noche y no se movió después, de alguna manera Sakura sentía que algo debía de hacer, pero no sabía qué; no hacer nada era lo mejor, pero de alguna manera eso no le gustaba. Se colocó de pie y se acercó a Sasuke.

-Buenos días. -Entonces, Sakura se estiró con ayuda de las puntas de los dedos de sus pies y besó su mejilla.

Se fue después del gesto y realmente no le importó girar, era consciente que su comportamiento era similar al de una chica virginal. Pero era inevitable no hacerlo cuando estaba con Sasuke, simplemente le hacía sentir insegura de sí misma, el sentimiento era tan peculiar que le hacía sentir bastante intranquila. No era normal. No lo odiaba en particular.

Tomó un baño rápido y se vistió con uno de los vestidos que se había comprado ayer, era rojo sangre y combinaba con un par de zapatos que amaba. Sasuke la esperaba en la sala, vestía una camisa blanca y pantalones oscuros, finalmente se colocó una chaqueta oscura, el cabello peinado hacia atrás. Sakura se acercó a él, las zapatillas le daban altura y no parecía un hobbit como siempre que estaba a su lado.

-Vamos.

Para su sorpresa Sasuke estiró la mano en su dirección y sin dudar Sakura la tomó, entrelazaron sus dedos y la llevó fuera del departamento, hacia el elevador. Después de dos meses juntos aún no estaba acostumbrada a estar a su lado, estar con Sasuke era un poco estresante porque no sabía cómo actuar a su alrededor. No se conocían tanto, ella no había dicho nada sobre sí misma y él pocas veces tenía algo que decir.

-No te lo había preguntado, -comenzó Sasuke, -¿estamos bien?

Ella lo miró entonces y descubrió que él también la miraba. No sabía bien lo que Sasuke preguntaba con eso. Pero supuso que estaban bien, ella se sentía cómoda a su lado, segura. Sin embargo no podía opinar por Sasuke y no saber lo que sentía él era estresante.

-Yo estoy bien, ¿lo estás tú?

Sasuke la miró significativamente antes de sonreír de lado. -Bastante bien.

Una sola vez ellos se habían besado en los labios y fue el día de su boda, sin embargo ahora ella realmente quería hacerlo. No lo miró a los ojos y tampoco apretó el agarre de su mano, pese a eso Sasuke se agachó y le besó la sien. El lugar se sentía tibio. Ella sintió que se estaba enamorando un poco.

Viajaron en el Mercedes negro de Sasuke rumbo a lo que recordaba perfectamente como su antiguo hogar. Vivió con su abuela desde que tenía diez, por lo mismo estaba sorprendida de no haber escuchado de Sasuke hasta hace tan poco. Su madre había dicho que Sasuke era el protegido de su abuela pero ella no había escuchado sobre él nunca. Probablemente Sasuke se había alejado de su abuela al tiempo en el que ella se había ido a vivir ahí, con los ocho años de diferencia que se llevaban Sasuke debió haber estado ya en la universidad, probablemente en una fuera de ese lugar si no lo había conocido. Sin embargo no quería profundizar en el tema.

Antes de llegar a casa de Haruka se detuvieron en una cafetería, era bastante grande pero ahora estaba medio vacía, Sasuke la guio a una mesa cerca de una ventana y tomaron la carta que se encontraba en el centro de la mesa.

No pasó mucho tiempo cuando llegaron a atenderlos, fue un hombre y Sakura sintió una piedra en el estómago cuando lo reconoció; sería tonta al intentar ignorarlo así que le sonrió en cuanto lo tuvo a su lado.

-¡Sakura! -El chico soltó con sorpresa, luego le sonrió, Sasuke al lado de ella apartó la mirada de la carta pro un breve momento, pero enseguida volvió a ella. -Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vimos, ¿por qué no nos dijiste que te cambiarías de escuela? Karin fue la que nos contó.

Deseaba tanto levantarse y marcharse, pero era terriblemente consciente que Sasuke estaba analizando la interacción y por ello debía ser cuidadosa. Fingir que todo había demasiado para que pudiera decir algo fue lo mejor que se le ocurrió en ese momento.

-Lo lamento. Todo sucedió muy rápido y no tuve la oportunidad de decirles; pero ahora ya está todo mejor. En cuando termine de arreglar todo los reuniré.

Realmente no lo pensaba, realmente no quería verlos de nuevo. Pero ahora estaba Sasuke y ella quería ser madura o al menos fingirlo. Todo fue muy rápido, sin embargo al casarse ella sólo deseo dejar todo atrás, inclusive a aquellos que la acompañaron, Karin incluida, aunque fuera su mejor amiga.

-¡Eso será estupendo! Avísanos en cuanto todo se arregle, todos te extrañamos. -Entonces él pareció notar a Sasuke y Sakura sonrió; para su mala suerte este amigo no era el de dejar las cosas al aire.

-Él es Kiba, un amigo de mi antiguo instituto, Kiba, éste es Sasuke, -se cortó entonces, pero rápidamente prosiguió, -es mi prometido.

Su familia era influyente y todos sus amigos lo sabían (gracias a Karin), muchas veces hicieron bromas sobre ella teniendo un prometido y Sakura siempre lo aceptó por seguir la broma. Hoy estaba utilizando eso a su favor porque sabía que sería creíble, sin embargo no sabía si había sido imprudente al decirlo, ciertamente Sasuke podía decir cualquier otra cosa y ella lo aceptaría, pero Sasuke siguió lo que dijo y estiró la mano en dirección de Kiba.

-Mucho gusto.

Kiba tomó la mano y sonrió, había sido una suerte que lo encontrara a él y no a alguien más. -Mucho gusto.

Su anterior escuela había sido muy diferente de la nueva, Konoha era una escuela de personas influyentes y con una vida acomodada. Sakura había estado asistiendo a una escuela más humilde, para personas de una clase media alta o media, Kiba pertenecía a la segunda, Karin a la primera y ella a una clase que no debía de saber la existencia de una escuela así. Sin embargo Sakura había disfrutado de todo y todos. El día que la dejó espero no ver a nadie, ver a Kiba era doloroso y recordó la razón por la que no deseaba que Sasuke los conociera. Todos sus amigos fueron muy unidos.

Todos recordarían a Sasori, Kiba era su mejor amigo y Karin sería la principal, era su hermano después de todo. Kiba se alejó sin embargo pudo ver el desconcierto detrás de su sonrisa y ella fue feliz cuando no agregó más y se marchó con sus pedidos. Fue aún más feliz cuando Sasuke no habló sobre ello.

Sin embargo sabía que esto no quedaría impune y tarde o temprano esto volvería a ella. Haruka se lo había dicho también, las cosas nunca quedaban sin saldar, todo siempre se pagaba, ella pagó caro antes, ¿por qué no ahora que toda parecía ir bastante mejor?

En cuanto Kiba volvió y se fue comenzaron a hablar de nuevo, sobre Haruka, sobre lo que le dirían a ella. Aún más importante que su pasado era su presente, ellos dos. Ambos tenían un trato entre ellos, sin embargo tenían uno aún más importante con Haruka, uno que aún ahora Sakura no entendía pero ese contrato fue el que convenció a Sasuke de casarse con ella, con una chica bastante menor a él; cuando era evidente que lo que menos buscaba Sasuke era compañía y si la buscara definitivamente Sakura no entraría en sus estándares.

Por esa razón Sakura concordó con Sasuke en no hablar demasiado sobre su vida privada y dejar las riendas al momento, Haruka era una mujer inteligente después de todo, si ellos mentían ella lo notaría. Por otra parte era verdad que no habían convivido mucho los últimos dos meses, Sasuke tenía mucho trabajo y Sakura no tenía la intención de iniciar nada.

La casa de Haruka se alzó ante los dos, mientras el departamento de Sasuke era grande (y Sakura estaba bien con eso) la casa de Haruka era una mansión, el espacio no era comparable y Bruno, en la entrada principal, le hizo recordar la razón por la cual le gustaba ese lugar; sin embargo no lo extrañó y eso se le hizo un poco extraño.

En cuanto bajó del auto, no notó que bajó incluso antes que Sasuke se quitara el cinturón de seguridad, Bruno salió corriendo, Sakura corrió a su lado y lo abrazó en cuanto lo tuvo a su lado, el gran perro lamió su cara pero ella estaba más preocupada por abarcar lo más que se pudiera del perro con ambos brazos. Sasuke la siguió por detrás y se detuvo a una distancia considerable entre el perro y ella.

-¡Bruno! Mi lindo nene, ¿cómo has estado?

El perro sólo lamió su rostro y ella soltó una carcajada. La puerta principal se abrió y ella miró a ese lado. Haruka salió de la casa y le sonrió.

-Vamos dentro linda, Bruno puede pasar, mientras se tranquilice.

Sakura miró al perro y con la mirada le ordenó estarse quieto, Bruno movió la cola y le siguió en completa calma. Fue entonces cuando notó, al otro lado, en el estacionamiento, un inconfundible Audi color rojo brillante, ni siquiera vio a Sasuke cuando entró a la sala y la vio. Alta, bonita, delgada, largo cabello castaño y ojos azules, como los de su padre.

Kana.

Haruka sonrió en cuanto entraron todos en la sala.

-Esto es una sorpresa, tenerlos a los tres aquí.

Su hermana mayor se levantó entonces y sonrió, era mucho más bonita cuando sonreía, era atractiva y era mayor. Superaba a Sakura por seis años, cuando Sakura estaba en séptimo grado Kana paso a la universidad y poco después se fue del país, se marchó a Alemanía después de ganar un concurso con su violín; desde entonces habían pasado casi cinco años y en esos cinco años Sakura la había visto a lo mucho cuatro veces. Kana estuvo más veces en el país pero nunca quiso verla.

Sasuke se acercó a ella y le dio un saludo formal, tomó su mano y eso fue todo. Cuando saludo a Haruka Sasuke inclinó la cabeza y besó los nudillos de su mano, podía notar la admiración y se sentía un poco abrumada, deseaba saber lo que significaba su abuela para Sasuke, pero no deseaba entrar en un tema que no fuera de su incumbencia.

Cuando Sasuke la miró supo que debía de moverse. Se acercó a Kana y le dio un beso en la mejilla, su abuela en cambió la abrazó.

-Sakura, has crecido un poco en estos meses.

Su abuela siempre había sido una mujer alta, un poco más alta que Kana, Sakura por otro lado siempre fue baja, media poco más de metre sesenta, Kana media sesenta y siete centímetros, Sasuke debía medir poco más de metro ochenta. A su lado Sakura era pequeña sin embargo destacaban como si fueran la antítesis del otro. Sakura con su cabello rosado y su piel rosada, Sasuke con el pelo negro y su piel blanca.

-Kana ha venido de visita justamente hoy, es una sorpresa que los tres se encontraran. –No era una sorpresa, no para Haruka. -¿Nos sentamos chicos?

Sasuke se sentó frente a Haruka, en un sofá de dos plazas, Sakura se sentó a su lado, Kana volvió a su lugar en el sofá de una plaza y Haruka se sentó en su sillón. No pasó mucho tiempo cuando una empleada se acercó con té para todos, al lado había galletas pero Sakura las ignoró. Fue su abuela quien comenzó la conversación.

-Supongo que no conoces mucho a mi nieta Kana, Sasuke. Ella ha estado en el extranjero, está en la orquesta Filarmónica de Berlín como violinista. Pero este año va a hacer un cuarteto aquí en Tokio con unos compañeros del instituto. –Kana asintió. –Y supongo que lo mismo va para ti Kana. –Sasuke la miró, Kana lo miraba igual. –Conocí a Sasuke cuando tenía ocho años, su hermano estaba al cuidado de su tío, pero él no así que decidí ser su tutora. Estuve a cargo de él desde entonces hasta que a los quince años se fue a Londres a estudiar, ahí terminó la universidad y después volvió a Tokio para hacer más estudios y finalmente formó la empresa en la que trabaja ahora. Todo un prodigio, debo decir. –Soltó finalmente su abuela, el orgullo era evidente en su voz.

Los ojos azules de Kana se centraron en él y finalmente soltó. -¿Por qué te casaste con mi hermana?

Sakura saltó en ese momento, la taza de té en sus manos temblaba y derramaba su contenido en su propio vestido rojo. –Cállate Kana.

La mirada de Kana se centró en ella y la castaña se puso en pie. –No lo entiendo Sakura, él es mucho mayor que tú, ¿realmente pueden disfrutar la compañía del otro? –Ante el disgusto que mostró el rostro de Sakura, Kana agregó. –Soy tu hermana, entiende que estoy preocupada.

La sonrisa irónica que afloró en los labios de Sakura fue devastador para Kana y sorprendente para Haruka y Sasuke. –Un poco tarde, ¿no crees, hermana? –Kana abrió la boca, pero sólo pudo cerrarla de nuevo. –Quiero que te vayas Kana o me iré yo.

Sin agregar más Sakura salió del salón, Haruka se levantó y fue detrás de ella dejando solos a Sasuke y la morena. Kana se sentó lentamente, no miró a Sasuke pero habló.

-No quería dejarla atrás. –Dijo suavemente, sus manos sostuvieron una galleta rosada, temblaba. –Pero no podía dejar mis sueños, eran muy importantes para mí.

Sasuke miró el lugar en el que Sakura había estado antes de centrarse en Kana. –Fue tu elección, perdiste el derecho que estás intentando ejercer ahora. Ante los ojos de Sakura no eres más que una invasora.

-Lo sé. –Kana mordió la galleta y tragó. –A veces pienso que hubiera deseado no hacerlo de esa manera, tal vez… venir más seguido, estar con Sakura en sus momentos difíciles. –Sonrió entonces, no era algo feliz. –Pero la hubiera decepcionado entonces, aún ahora no puede entender sus elecciones del pasado y yo fui la culpable que mis padres lo supieran; aunque no fue mi intención.

Sasuke se levantó. –Yo soy quien va a cuidarla ahora. –Kana lo miró desde el sillón. –No estoy tratando de limpiar tus culpas ni quitar tus penas. Esto lo hago porque quiero.

-Sé que hubo un contrato de por medio. Un favor que mi abuela te pidió y fue esto lo que ella decidió como retribución. No mientas cuando dices que ella te importa, porque no es así. –Acusó la morena.

-Yo le debo mucho a Haruka-sama y es verdad que esto fue porque ella me lo pidió. –Sasuke sonrió, ironía en su mirada. –Ella dijo que lo único que deseaba era que sus nietas fueran felices, pero no estaba segura si podría vivir lo suficiente para verlas a los dos crecer. Ya había conocido a Sakura entonces y no dude cuando le dije que estaba de acuerdo en casarme con ella, sólo si ella lo estaría. Sakura aceptó casarse conmigo. –Y ahora era consciente de por qué. –Y yo prometí hacerla feliz, porque es lo que quería.

Hubo algo en los ojos de Kana, guerra. -¿Y si me hubieras conocido antes?

Sasuke la miró fijamente, su mirada era indescifrable, vivir fijada en una mirada así no estaba segura de poder soportarlo. –Mi elección no sería diferente. Me retiró.

Kana miró el suelo y soltó en el último momento. -¿Por qué?

Sasuke se detuvo apenas. –Porque tú ya eres feliz Kana, perder a tu hermana te afecta, pero no es un determinante para tu felicidad. Hace mucho que tuviste esa elección, tu familia o tus sueños, tú elegiste tus sueños y al hacerlo tu felicidad se ha dirigido a esa dirección. –Sasuke se giró y la miró. –Tener a tu hermana, Kana, no es algo que merezcas pelear; no la necesitas.

Mientras Sasuke se iba Kana continuó comiendo la galleta, de repente sabía más salada y supo que estaba llorando. Era verdad lo que decían, la verdad tal cual era muy cruda y cruel. Se sintió expuesta y fue horrible. Su familia era importante para ella, sin su familia sus sueños no se hubieran cumplido; pero era verdad que no era indispensables. Durante esos años había vivido bien, los había extrañado, pero su familia había perdido su relevancia mientras pasaban los días y los ensayos. La experiencia fue increíble y entonces…

Y entonces ella era feliz.

.


.

Sakura sintió que caía lentamente mientras se marchaba y luego se sintió idiota cuando se dio cuenta que había dejado a Kana con Sasuke, ya que Haruka venía detrás de ella. En ese corto tiempo Kana podría decirle a Sasuke todo y Sakura no estaría ahí para detenerla. Era tonta pero no podía con el peso que su hermana representaba; era difícil porque no podía creer que creyera tener el derecho de preocuparse por ella cuando nunca fue buena hermana, ni siquiera cuando estuvieron juntas Kana le prestó atención. Siempre fueron ella y su violín, Sakura fue lo menos importante en su vida.

Por otro lado, Sasuke había hecho por ella lo que Kana nunca pudo hacer en su vida, dejarle una marca. Perderlo por lo que fuera que Kana dijera no era algo que fuera a permitir, Haruka llegó a su lado y le pasó un brazo por la espalda y la abrazó.

-Lo siento Sakura, no sabía que sería así.

-No es tu culpa abuela. No lo es.

Haruka le alzó el rostro, no lloraba pero tenía los ojos enrojecidos. –Se valiente hija, lo estás haciendo muy bien, no caigas, no ahora.

Sakura sonrió, la tristeza aún en sus ojos. –Lo siento, sólo no puedo, fue mucho; no puedo confrontar eso ahora. Lo siento.

Era difícil y ahora notaba lo mucho que había querido decirle a Kana que la necesitaba, pero era demasiado tarde y realmente no iba a empezar a depender en ella, no quería depender de nadie, ni siquiera de Sasuke, pero estar sola había sido duro, solitario, complicado, cuando todo había terminado todo fue difícil y nadie pudo ayudarla, ni siquiera Karin fue capaz porque ella se enfrentaba a la situación de su hermano y Sakura no deseaba saber nada más sobre él. Separarse de Karin fue inevitable, conocer a Sasuke lo fue igual. Depender de él ya fue cosa de ella.

-No quiero perderlo.

Declaró suavemente, sintiendo miedo, si perdiera a Sasuke ahora probablemente se rendiría a lo que fuera que tuviera que combatir, rendirse no era algo que nunca hubiera hecho. Antes renunció a muchas cosas, entre ellas Karin, Sasori y poco después toda su antigua vida. Perder ahora a Sasuke podría significar todo para ella.

No podía.

Haruka la abrazó con fuerza. –No vas a perderlo, Sasuke sabe que lo necesitar. –Sakura tampoco quería eso, pero ahora eso le bastaba. –Tendrás que decírselo algún día cariño, él debe saberlo o nunca llegaran a nada. Quiero que seas feliz Sakura.

Ella había renunciado hace mucho a eso.

Sasuke se detuvo a pocos pasos de ellas en cuanto vio que Haruka abrazaba a Sakura, supo lo que tenía que hacer ahora, se acercó a ambas mujeres y dejó caer una mano sobre el hombro de Sakura, la chica alzó el rostro en su dirección, no lloraba pero no hacía falta que lo hiciera para que notara que ella no estaba dispuesta a enfrentar nada en ese momento.

-Nos vamos Haruka-sama.

-Pero acaban de llegar.

Sakura no abrió la boca, ciertamente irse ahora no le vendría nada mal.

-Vendremos en otra ocasión, por ahora será mejor que nos vayamos; Sakura faltó a sus asesorías de la mañana y me gustaría que preguntara sino sucedió algo que pueda repercutir en sus estudios.

Hubo un momento de vacilación antes que Haruka soltara a la menor. –Entiendo, vuelvan pronto, saben que siempre estaré para los dos.

Antes de marcharse hubo una pequeña charla entre Haruka y Sasuke. No quiso encontrar a Kana y por lo mismo se fueron tan pronto como Sasuke dijo adiós. Por lo visto Kana se quedaría en la ciudad una semana antes de volver a Berlín.

El camino fue silencioso, Sakura dormitó casi todo el recorrido y despertó cuando Sasuke movió suavemente su brazo y volvieron al departamento. Dentro del elevador Sakura dejó escapar un suspiro. Haruka tenía razón, debía contarle todo a Sasuke. Más ahora que su pasado parecía querer salir en cualquier momento.

-Fui invitado a una fiesta de compromiso. –Soltó Sasuke de repente, Sakura lo miró. –Un viejo amigo va a comprometerse, me ha invitado… ¿quieres venir?

-¿No será problemático para ti?

No se habían presentado ante la sociedad y no sabía si su boda con Sasuke le traería problemas a alguno de los dos. Ella bien podría decir que estaba casada, no le traería problemas porque tenía el permiso de su tutora (Haruka) y realmente le daba lo mismo lo que pudieran decir de ella. Pero el mundo de los adultos era muy diferente, era muy consciente de eso.

-No importa, me has presentado como tu prometido delante de tu amigo, podemos hacerlo de igual forma en ese momento.

Oh. -¿Te molestó?

-No. –Sasuke se separó de la pared cuando el elevador se detuvo en su piso. –Nuestra situación es diferente de la de muchas otras.

Sakura se quedó detrás de él mientras abría el departamento, una vez abierta la puerta Sasuke se alejó y le permitió el paso, ella se detuvo en la entrada, sin dejarle pasar, giró y lo miró suavemente.

-¿Recuerdas la primera vez que nos conocimos? –Sasuke no negó o aceptó, se quedó quieto. –Yo estaba mal y tú lo notaste, me dijiste que era momento de tomar decisiones. Yo lo hice, ese día tome una decisión.

Sakura se alejó de la puerta, caminaba de espaldas hasta que sintió el escalón en los talones y se detuvo, Sasuke entró al departamento y cerró la puerta a sus espaldas, no había apartado los ojos de ella y Sakura tampoco. Tal vez hoy era el momento.

-Lamento que te haya obligado a hacer algo así. –El tonó suave de Sasuke le hizo dudar.

-Ya te dije que estuvo bien para mí. Pienso que tomé la decisión correcta. De no ser así tal vez no me hubiera casado contigo. –De no haberse alejado de Sasori tal vez ahora ni siquiera estaría viva.

-¿Crees que casarte conmigo fue la decisión correcta?

-Sí. Es lo más correcto que hecho en mi vida. –Elegirlo a él fue algo inconsciente, lo que hizo en sí fue alejarse de Sasori y con ello vino Sasuke.

-¿Por qué?

Sakura elevó el pie hacia atrás y subió el escalón, la altura le dio confianza y con ello miró significativamente a Sasuke, el pelinegro se acercó más a ella y colocó las manos en su cintura.

-Estaba saliendo con un distribuidor de drogas. –Sintió como la humedad rodeaba sus ojos, sin embargo no se detuvo. –No lo sabía al principio, pero cuando lo supe no me detuve. Estaba muy enamorada de él. No quería perderlo y sin querer comencé a ayudarle en todo lo que me pedía; ya fuera dinero, ideas, lugares, contactos, encargos, yo le di todo lo que me pidió.

Retrocedió cuando sintió a Sasuke acercarse más a ella, él subió el escalón y de nuevo una gran altura los separó, sin embargo Sasuke se dobló un poco y dejó que su frente tocara la parte de arriba de su cabeza, se inclinó hacia él y dejó su cuerpo reposar sobre el del mayor.

-Lo siento. –Soltó Sasuke.

-Yo no podía sentirlo; lo sentí correcto para mí. Cuando te conocí me encontraba mal… porque… sus drogas mataron el novio de su hermana, mi mejor amiga, y yo no pude decirle a nadie la verdad. Realmente quería hacerlo pero estaba asustada, temía que le hicieran daño. –Suavemente elevó las manos y con duda las dejó sobre la camisa de Sasuke. –Tú me diste el valor que necesitaba, confesé todo a un profesor; entonces Kana cometió un error.

-¿Tu hermana?

Sasuke le rodeo la espalda, se sentía mejor, pero aún no era suficiente. –Ella llamó a mis padres para decir que yo estaba ignorando sus llamadas; ellos iban a volver a Japón esos días y cuando volvieron… cometí un error. –Algo que había afectado a un tercero. –El profesor en el que confiaba comenzó a ayudarme, hablaba conmigo y yo realmente estaba muy agradecida; un día lo abrace y alguien nos vio, el rumor corrió muy rápido y cuando mis padres volvieron lo obligaron a hablar sobre nuestra relación. –Sakura no lo aguantó más, lloró. –Él no dijo nada, porque yo se lo pedí; para mantener la seguridad de la persona que amaba lo despidieron y su historial quedó manchado, no sabía que hacer… así que no hice nada.

Lo rodeo cuanto pudo con ambos brazos, lo apretó y Sasuke aplicó más presión en su agarre, pero no era suficiente, no se deshacía en su piel, no había nada; seguían siendo dos y Sakura deseaba tanto poderse unir a él antes que la alejara por vergüenza a todo lo que hizo, a lo que no hizo y lo que pensó.

-Está bien Sakura, ya está todo bien.

-¡No! No está bien. Sasori sigue libre y no puedo estar segura de lo que hará ahora. Hice todo mal por protegerlo y por mi culpa personas murieron y personas morirán. Pero si él estuviera preso Karin se quedaría sola; no puedo hacer nada porque soy una estúpida.

Deseo alejarse pero Sasuke se lo impidió. Los separó un poco y la miró a los ojos.

-No. –Dijo simplemente.

Entonces la besó.

.


Yo sé que ha sido un largo tiempo, pero ahora deseo terminar esto pronto.

Continuaré subiendo capítulos hasta terminar esta historia!