SECRETOS
En la mañana siguiente, la actividad en el santuario comenzó más tarde de lo acostumbrado, y en el pabellón de servicio nada era distinto. Todo comenzó a las 6:30 am, todas las mucamas estaban saliendo de sus cuartos menos "la nueva musa". El señor Andros le había pedido a Al Fayet, uno de los meseros que la despertara, así que fue a su cuarto y abrió la puerta –Erika, levántate, ya son más de las 6:30! –se quedó parado en la puerta, pero ella no se movía –dormilona!- se fue hacia la ventana y le abrió las cortinas, al voltearse contuvo el aire y salió de la habitación gritando.
Lo que Andros pudo ver fue las sábanas ensangrentadas y salió palidecido. Las mucamas llamaron de inmediato a Atenea, pero ella no entendía lo que le trataban de decir, una de ella tomó aire y le contó lo que habían visto. Entre tanto Atenea digería la noticia con serena prontitud bajando hacia el lugar para comprobar. Mientras lo hacía se topó con Aioria quien le avisó a Mü del incidente quién quedó paralizado siendo Shaka el que salió corriendo en dirección a la enfermería.
Al entrar en la alcoba de la empleada, Atenea se dio cuenta que la chica se desangraba y comenzó a gritar –por qué no la llevaron a la enfermería antes de avisarme?
-porque no sabíamos si moverla o no!- respondió Andros temblando
-traigan una camilla, ahora!- ordenó Atenea mientras le buscaba el pulso. La llevaron lo más rápido posible a la enfermería para operarla si era necesario. Le quitaron la pijama y encontraron la herida a la altura del baso, así que llamaron al cirujano de turno para extirparlo si era necesario y cerrar. Al fin y al cabo todo resultó bien, pero debían resolver el problema de inmediato porque si comenzaban a asesinar a la servidumbre también asesinarían a todos los caballeros que se encuentres en el santuario, bien sea dormidos o en un enfrentamiento, aunque no es muy probable siempre hay manera.
HACE SEIS MESES
-recuerden, si no reúnen ese dinero o me traen al fénix o a cualquier otro caballero en seis meses, los niños serán los primeros en morir igual o peor que este siervo!- amenazaba a los habitantes de la isla de Antros un hombre rubio de aspecto cansado, con los dientes podridos vistiendo una armadura negra casi oxidada por el uso. Aquel hombre se llamaba Yango, quien se presumía muerta se estaba apoderando de las islas del Peloponeso.
La gente del lugar estaban alarmados y temerosos por la vida de sus hijos, familiares y sus tierras, pero no tenían idea de qué hacer; sin embargo el jefe de la aldea decidió que era momento de parar todo esto y se arriesgó a ir solo para llegar a un acuerdo con ese hombre, pero Yango se rió a carcajadas ahogadas –mira anciano, yo solo quiero dos cosas en la vida, una es ver morir al fénix en mis manos al tiempo que me adueñe del santuario y otra quiero mi dinero en seis meses- diciendo esto le ordenó a sus secuaces que despojaran al hombre tanto de las uñas de las manos y de los pies ya que se lo merecía –por su estúpida valentía!
Al amanecer el anciano logró llegar a con los dedos vendados con retazos de su túnica y llenos de sangre. Los pobladores no tenían más opción que reunir el dinero y fugarse como fuera del archipiélago por temor a perder sus vidas. No obstante alguien pensó en trabajar en santuario y fue aceptado sin dar sospecha…
Después de lo sucedido todo el Santuario estaba en alerta y en la parte baja en el pueblo la gente estaba igualmente advertida –si alguien sabe de grupos al margen del santuario que los estén atacando o en su defecto esclavizando y torturando no tengan miedo de avisar al jefe de personal en palacio o a algún caballero de oro!- decía casi gritando Shina de Ofiuco parada en el atrio de la plaza principal.
Los ojos de la mujer se abrieron lentamente aclarándose la imagen de un hombre bañado en oro sentado en su cama –que hora es?- preguntó con la voz apagada –son las 4:15 de la tarde, el sol irradia ternura en las olas del mar!- respondió dulcemente
-todo me da vueltas! Fui al baño y cuando regresé sentí que algo me punzó, primero era cálido y luego un aire helado me recorrió la espina dorsal y una voz me dijo ¡no confíes en un dorado, lo que pasó fue solo suerte, ellos jamás te socorrerán!- furtivas lágrimas recorrían el contorno de su cara. La desesperanza y frustración de Shaka no era nada en comparación de lo que afirmaba la chica a través de sus manos temblorosas que trataban de calmarse en el agarre suave del caballero –lograste ver su cara?
Preguntó Milo dejando su casco en un butaca al lado de un pequeño ventanal –no, pero noté que llevaba casco cuando se acercó a mi oído y luego no se que más pasó hasta ahora- contestó aún llorando –tengo que ir a Andros, no puedo esperar más!
Atenea se sentó en su escritorio para leer los reportes de las islas pertenecientes al Santuario. Encontró un papiro enrollado a la antigua usanza escrito con tinta de pulpo en griego antiguo de la misma fecha en que la criada Erika empezara a laborar en palacio, describiendo la situación actual de Andros y Pireo. Al saber esto, comenzó a organizar todos los documentos por fechas hasta ese día y descubrió que Yango aspirante a la armadura de Fénix años atrás estaba dirigiendo la red corrupta en el Santuario. Se asesoró del Fénix sobre aquel hombre –varias veces se intentó apoderarse de la Isla de la Reina Muerte fallando en cada intento, por eso me ha perseguido durante mucho tiempo y así ganar el Tresor del Fénix – explicó frunciendo el seño
-en dónde has estado en el último año?- preguntó preocupada –en Andros!- respondió sin interés hasta darse cuenta de la irónica conspiración en contra de todos. Parece que ha encontrado tu paradero temporal. Intimida y asesina a su antojo según el informe que llegó de Aristófanes, sin embargo, lo encontraron descuartizado en la parte norte del Santuario- siguió la lechuza con un tinte de fastidio en su voz –aquí hay un topo que sabe cuando entran y salen los papeles- sentenció Ikky con el mismo fuego en sus ojos cuando descubre un buen adversario –gracias Ikky tomaré correctivos en el asunto- dijo La Señora saliendo del estudio junto con el apusto broncíneo para luego dirigirse al salón de las armaduras y reunirse con los dorados de la orden del zodíaco. al llegar, todos tomaron asiento en una mesa redonda
-bueno señores, lo llamé porque encontré una interesante información de las islas del mar Egeo- suspira pesadamente -hay una lista de personas que llegaron a palacio pidiendo ayuda, desgraciadamente fueron encontrados sus cuerpos mutilados a unos 400 metros del muelle norte. entre éstas personas están Aristófanes, Agatón, Fedro, Nilo, Claudia, Berenice, Aristodemo, Diana, Alcmena y Dánae; todos pertenecientes a las islas pequñas del archipiélago de Peloponeso. Hay algo gracioso en todo esto, estas personas han pasado por el mismo trabajo aquí en el Santuario, fueron sirvientes de palacio. Prece que nadie quería ser descubierto al dar tal informe
-quein recibió el informe- cuestionó Afrodita de Piscis
-Yesenia de Apus- Respondió la diosa
-debe haber un topo- exclamó Aioros de Sagitario
-es posible- respondió-Shaka recuerdas al hombre que acosó a la mucama?
-sí, crees que sea él?
-pienso que tal vez sea él quien la hirió para confundirnos y distraernos en otra cosa que no se eso, pero parece que le salió el tiro por la culata
-entonces...- comenzó a modular -limpiemos el pasillo!- levantaba los brazos y sus ojos brillaban como estrellas porque sabía que las paredes en ese momento estaban escuchando
Terminada la reuniónslieron del salón dejando las puertas abiertas tras ellos, así que el hombre de apodo despectivo referido al pequeño animal que abre túneles bajo tierra para sobrevivir encontró una nueva madriguera en donde ya había un ocupante. Un hombre corpulento de ébana armadura se adentra sigiloso en la sala y comenzó a buscar los papeles que formaban la grandiosa coartada para su posterior eliminación -que haces aquí? vienes a recoger la basura?- era milo de Escorpio con ojos centellantes y sonrisa despiadad detras del sospechoso hombre -ah...
qué pasa? por qué tiemblas?
-ah...
-ya sé, ibas a hacer lo que supongo que ibas a hacer, pero lo ibas a hacer cuando nadie estuviera aquí, cierto?
-ah...
-relájate, estás muy tenso- le tronaba los hombros con tal fuerza que el muchaco solo auyaba de dolor (como no si la armadura aumenta la velocidad y la fuerza). Mientras tanto Atenea estaba sentada en un sofá puesto en el balcón principal de su galeria de habitaciones conversando animadamente con Shun de Andrómeda -oye! no digas eso en público, podría romper muchos corazones!- exclamaba escandalizado el caballero -pero es justo, todos creen que Junet es tu esposa!- responde risueña la joven deidad
-mi esposa? hace dos años decían que éramos novios, ahora esposos? Quién dijo eso?
-m... por ahí, quien sabe...? mucha gente
-ah? m... seiya!!!!!!- esto último lo dijo con irónico enfado como si hubiera caido rendido ante tal ataque de su hermano en armas -ay de él cuando lo encuentre!!!!!
-jajajajaja- y luego callaron para reiniciar el diálogo -sabes! también hay un rumor por haí. Dicen que que a Shaka le gusta una mucama!
-una mucama?. Ah! esta niña Erika, la pequñita de piel canela
-ah? como lo supiste?
-es la comidilla por estos día
En ese momento se escuchan gritos y aparece Milo con el hombre que escuchaba tras la puerta, los dos amigo se levantan del sofá y se dirigen al centro del salón para comenzar el planeado interrogatorio en voz muy baja
-Señora, encontré una especie rara de topo. Siempre pensé que los topos medían 50 centímetros pero este supera las espectativas!- exclamó de jocosa manera siendo la estrategia usada durante años para desprestigiar a los espías
-como te llamas?- preguntó Atenea al guardian, pero el aludido no respondía, solo miraba al balcón frunciendo el ceño
-te hicieron una pregunta!!!- le gritó Milo
-Tirso- respondío sin ganas
