Disclaimer: Digimon no es de mi propiedad. La historia aquí presentada es sólo con el fin de entretener.
04: Amor a primera vista y caída
Sora se sentía aliviada de que Mimi ya no estuviera con ellos, aunque realmente no entendía bien el porqué, bueno, tal vez sí pero quería que no fuera por eso. Los demás se sentían contentos de volver a verlos, sobre todo los digimons e Izzy que a pesar del intercambio de cuerpos, pudo notar a Ashley más bonita que la última vez la vio. El pelirrojo dejó escapar un suspiro, el cual fue motivo de burla por parte de los chicos, logrando hacer que el chico se ruborizada.
Los chicos estaban celebrando que el plan hubiera funcionado a la perfección, justo estaban chocando sus tazas de chocolate caliente, cuando escucharon las noticias en la televisión.
—Un extraño suceso sacude al Central Bank ya que sufrió un intento de robo, aunque pasaron cosas muy extrañas, lo más raro es que no robaron absolutamente nada, aunque fue muy aparatoso, ya que la puerta que dirige a las oficinas principales, fue quemada y congelada para después ser derribada, es un hecho que nadie se explica por falta de pruebas y de sospechosos, seguiremos informando —decía la reportera que mostraba el interior del banco.
—Yo sí quería mi millón de dólares —masculló Mimi que infló las mejillas.
Se felicitaron entre ellos porque toda la semana no dejaban de hablar del asalto al banco, la paranoia se había hecho presente con los clientes, pensando que a lo mejor habían robado datos, hecho transferencias, se hablaba de un robo cibernético, pero la verdad, era totalmente diferente.
La escuela hizo un magno evento para recibir a los jóvenes estudiantes de secundaria pues ahora serían sus jóvenes, hasta podrían convivir con los de la preparatoria. A muchos, aquello no le hizo gracias pues tenían hermanos en secundaria, entre ellos Eidan, su hermanita no dejaría de acosar a chicos como Chris porque tenía banda u otros compañeros que también estaban atractivos, eso no le causaba ninguna alegría, ahora tenía que estar tras de ella.
—Es una lata, ahora tengo que cuidar a mi hermana… —bufó Eidan.
—¿Pero qué dices? Amy es muy linda —dijo Ashley.
—Eso es porque no vives con ella —Eidan le dirigió una mirada cansina a su amiga.
Mimi como de costumbre llegaba corriendo a la escuela, se había quedado dormida y si no es porque se cae de la cama, ni se hubiera despertado. En su prisa, por llegar a la clase, no le importó a quien empujaba, hasta que topó con alguien que la hizo caer de espalda.
—Lo siento —dijo aquel muchacho de ojos color azul claro, le extendió la mano para ayudar a levantarse.
—¡Willis! —Mimi se le echó encima para abrazarlo, hasta unas lágrimas se le salieron por la emoción.
—¡Mimi! —exclamó Willis al reconocerla.
El muchacho estaba un poco más alto que la chica, ella se le quedó viendo con mucho cariño, era como su hermano.
Willis le explicó que se había venido a vivir con su abuela y su tía porque sus papás se fueron a trabajar a África.
—Pensé que estabas en otra escuela, desde que te viniste ya no tuve comunicación contigo —le dijo el chico.
—Pero mírate, cómo has crecido, lo último que recuerdo de ti, es que estabas enano… bueno, eras más bajito que yo, y ahora, Dios, pareces una garrocha, eso sí, no le ganas al poste andante que es Jesse, pero te has puesto muy guapo, seguro que las chicas estarán loquitas por ti en cuanto te vean ¡Willis! —el chico rubio se quedó atónito de ver toda la energía que su amiga tenía.
A unos cortos metros de Mimi, Eidan no dejaba a Chris ni a sol ni sombra y eso le molestaba mucho al ojiverde que lo detuvo en seco.
—¿Qué diablos te pasa, eh? —interrogó el pelinegro enfadado.
—Es que a mi hermana le gustan los chicos guapos y aunque yo suene gay, tú estás muy guapo y seguro te va a estar acosando a cada rato… ¡Diablos, también debo de checar a Daniel! —Eidan se dio media vuelta y fue en busca del rubio.
—Eidan sí que está loco de celos —Chris se llevó una mano a la frente pero al ver que un chico de secundaria veía embobado a Kate, rápido se fue hacia ella y la apartó del niño—. Tan chiquitos y tan coquetos.
Mimi estaba tan contenta de volver a ver su amigo, a quien consideraba como a un hermanito que no dejó a hablar a Willis ya que cada pregunta que ella le hacía al rubio, no permitía que él le respondiera. Llamó a sus amigos para que lo conocieran, se sentía muy orgullosa de él. Eidan iba resguardando a Daniel como si lo estuviera ocultando de algo y Chris hacía lo mismo con Kate quien se veía muy molesta por el comportamiento tan exagerado de su primo.
—¿Qué les pasa? —Interrogó Mimi, en su rostro se reflejaba su desconcierto—. Bueno para lo que me importa, les presento a mi hermano, ¡Willis!
—¡¿Hermano? —repitieron todos al unísono, sorprendidos.
—No de sangre, sino mi amigo de Nueva York, es como mi hermanito, también fue mi vecino y estoy muy contenta de que él esté aquí —explicó la castaña, haciendo que todos liberaran un «Ahhhhh».
Mimi no tenía necesidad de decir que tan feliz estaba, se le notaba, no le habían visto esa gran sonrisa desde… desde que cobró el cheque que le pagaron por hacer unos capítulos con Michael en la serie.
Eidan miró al chico, era rubio y de ojos claros… era un peligro, así que no tardó nada en soltar a Daniel e ir por Willis para ocultarlo, parecía que quería que desapareciera el muchacho.
—¿Qué diablos te pasa? —esta vez era Mimi que jaló a Eidan con una fuerza sobrehumana porque hasta lo alzó con facilidad.
—Es que Amy… —antes de que terminara la frase, apareció una jovencita unos años menor que ellos, de ojos grandes de color azul cielo y cabello largo color castaño claro, se veía algo molesta pues sus ojos eran muy expresivos.
—¿Yo qué? —se trataba de la hermana de Eidan, los chicos que no la conocía se sorprendieron, era una niña muy bonita, pero hubo uno entre ellos que quedó impactado.
—Amy, eres muy niña para andar pensando en tener novio y es que aquí encontraras muchas opciones… —Eidan trató de explicar pero cuando se dio cuenta, su hermana ya estaba admirando a Chris, a Daniel pero se quedó quieta al ver a Willis.
—¿Por qué no abrieron la secundaria aquí hace años? —soltó la jovencita liberando a la vez un suspiro de encanto, no dejaba de ver los claros ojos del rubio amigo de Mimi.
—Te advierto que mi hermana es muy enamoradiza y se emboba con cualquier chico guapo, así que no te hagas ilusiones —habló el hermano de Amy a Willis quien se veía encantado con la chica.
—¿Enamoradiza? —Amy volteó a ver a su hermano con rabia—. ¿Qué te pasa? ¿Y tú qué? ¡Eh! Estás así por la chica nueva de la cafetería, que Adrith esto, que Adrith lo otro, Adrith por aquí, Adrith por allá —Eidan puso una cara de susto y trató de callar a su hermana chitándole con el dedo y luego intentó taparle la boca a Amy, pero esta le mordió—. Sólo Adrith.
Se notó cierto enfado en el rostro de Mimi ¿Celosa? Quién sabe, pero la castaña se veía molesta por eso.
—Y me quedó corta, porque luego llegas hablando de las chicas que llegan a tomar un café, que una parece modelo, que otra estaba hecha por Dios mismo… ahora entiendo porque sigues trabajando y es pretexto que sólo quieres ahorrar —listo, había lograr hacer que su hermana se enfureciera y de paso, que Mimi también se molestara con él.
Mimi se retiró del lugar, se le borró esa gran sonrisa y dejó a sus amigos.
—Eres un idiota —le dijo Chris a Eidan, ver a Mimi así no le había gustado absolutamente nada.
Amy sin embargo, se veía satisfecha de lograr desquitarse de su hermano y siguió admirando a Willis. Había sentido algo muy bonito en cuanto lo vio y al parecer, el sentimiento era mutuo.
Los jóvenes se presentaron, pero Willis quería hablar con ella porque no le gustó ver a Mimi así.
Para Willis no le costó nada ganarse la admiración de sus compañeros, pues varios lo vieron con Mimi y ese hecho hizo que los chicos pensaran que el rubio era genial por estar al lado de una joven hermosa y de preparatoria y de las chicas porque el joven era muy guapo, y aquello hizo que Amy se sintiera única pues ella fue la primera en conocerlo.
Debido al recibimiento a los estudiantes de secundaria, ese día hubo suspensión de clases, pero debían de asistir uniformados ya que eso equivalía a un punto extra en sus calificaciones finales. Después de lo que Amy dijo, no encontraron a Mimi y Eidan fue a buscarla a su casa, pero ella no estaba ahí ni en la azotea. De todos que la buscaban, él era el menos pensado en encontrarla y eso que fue pura casualidad. ¿Por qué Mimi estaba subida en un árbol del parque que se encontraba cerca de la cafetería donde Eidan trabajaba?
—¡Ardilla! —gritó para llamar la atención de la castaña que se veía pérdida.
Mimi volteó a ver para abajo y ahí encontró unos bellos ojos verdes.
—¿Qué haces allí? —preguntó Chris.
—Nada —respondió seca y miró hacia la cafetería.
—Eidan te andaba buscando, supongo que no vino a trabajar —parecía saber por qué Mimi estaba allí.
—No, no está en la cafetería —ella ni siquiera volteaba a verlo.
Hubo un silencio por unos segundos pero a Mimi no le importaba, estaba pendiente de lo que pasaba en la cafetería que ni sabía si Chris estaba ahí o ya se había ido.
—Los chicos están preocupados por ti, te han llamado y no contestas, Eidan fue a buscarte a tu departamento y mira dónde estás, arriba de un árbol como si fueras un gato.
Se escuchaba más cerca, para su sorpresa aunque no fue tan grande, Chris ya estaba sentado en la rama de al lado de donde ella estaba.
—Los chicos —Mimi dibujo una media sonrisa irónica— tú no sueles incluirte cuando se trata de mí —lo miró fijamente.
—Sabes que tú y yo somos muy diferentes y no tenemos precisamente una amistad, sabes algunas cosas mías, pero eso no significa que seas mi amiga —dijo sinceramente aunque esas palabras que salieron de su boca le causaron cierto dolor en el corazón.
—Es verdad, respecto a Eidan, él no debería de andar buscándome, no tiene por qué, en fin —Mimi agitó un poco sus pies que colgaban de la rama.
La chica estaba meceando sus pies cuando la rama se rompió de repente, Chris no supo cómo pero bajó en un salto sin importarle la altura y muy ágil, atrapó a Mimi en sus brazos, ella cerraba con fuerza sus ojos esperando el impacto contra el suelo, pensando que el golpe sería muy duro. Cuando la chica abrió los ojos encontró la verde mirada de Chris. Los dos se quedaron viendo a los ojos unos segundos que se hicieron eternos entre ellos. Chris tragó saliva, en sus brazos tenía al ser más hermoso que él jamás haya conocido, a una chica que lo volvió loco pero que no le gustaba admitirlo ni con él mismo. Un fuerte corriente caliente le recorrió su cuerpo, sus verdes ojos se fijaron en los apetecibles labios de Mimi y un fuerte impulso se hizo presente, quería… deseaba...
—Gracias —Mimi se bajó y le sonrió a su amigo—. Qué bueno que estás fortachón y en serio, muchas gracias de haber evitado que me diera el golpe de mi vida.
—Estás pesada, por eso la rama se rompió, no soportó tu peso y qué bueno que te bajaste porque si no, a mí también me hubieses roto los brazos… ¿qué tanto comes, eh? —Chris agitó sus brazos como signo de cansancio.
—¡Eres un grosero! —Mimi se molestó que le dijeran pesada, así que no espero más y dio media vuelta y se fue, dejando a Chris.
Sin embargo, Chris estaba agradecido de que Mimi se haya bajado antes de que él hubiera hecho caso a su impulso.
La castaña llegó molesta a su departamento, fue al refrigerador y sacó una rebanada de pastel que empezó a engullir sin dejar de estar enojada.
—¿Qué se cree? ¡Diciéndome que estoy gorda! —el teléfono sonó. Era Eidan.
La voz del chico se escuchaba aliviada de al fin oír a Mimi. Eidan le preguntó cómo estaba y ella contestó con un simple «Bien» y colgó sin remordimiento alguno. El teléfono volvió a sonar y no se molestó en si quiera cortar la llamada. Tomó su rebanada de pastel para irse a su cuarto.
Las clases se reanudaron al día siguiente, Mimi por primera vez y para sorpresa de todos, llegó puntual a la primera clase, hasta el profesor se quedó estupefacto verla allí sentada al frente, leyendo un libro sobre la materia, ¿en serio esa chica era Mimi? ¿No se trataba de un clon o de la hermana gemela, en su caso, la gemela buena? El profesor estaba tan sorprendido que se quitó los lentes, limpió y volvió a mirar a Mimi.
—Señorita Tachikawa, ¿de verdad es usted? —interrogó el profesor que simplemente no salía de su sorpresa y no se convencía con sólo mirarla.
—¿Tan mala fama tengo que no creen que llegue temprano a clases? —Respondió la aludida, dejando de leer el libro y mirar el maestro que asintió sin preámbulo—. Pues aunque no lo crea, sí, soy Mimi Tachikawa, en su clase puntualmente.
—Pero si usted llega como diez o cinco minutos antes de que finalice mi clase y siempre ha llegado más dormida que despierta.
—Pues hoy fue la excepción, así que profesor, por favor, empiece su clase, estoy ansiosa por aprender —Mimi le mostró una gran sonrisa.
El profesor no llevaba ni diez minutos explicando su clase, cuando la castaña empezó a bostezar como hipopótamo, unas lágrimas se asomaron en sus acaramelados ojos, cosa que el maestro no ignoró y aquello le molestó, porque estaba dando su mejor clase.
—Profesor —habló suavemente Mimi, llamando al maestro para que éste se acercara a su pupitre—. ¿Puede darme clases en la noche?
—¿En la noche? —repitió el catedrático sorprendido—. ¿Por qué en la noche?
—Es que últimamente he sufrido de insomnio y su clase es tan aburrida que puede dormir a un elefante, será mi mejor somnífero —respondió Mimi, realmente estaba más dormida que despierta que sin pena alguna dijo lo que dijo.
—Sí mi clase es tan aburrida cómo usted dice, será mejor que se retire del salón y no vuelva más… en pocas palabras, señorita Tachikawa, usted ya está reprobada en mi materia —El profesor se había puesto rojo del coraje y corrió a Mimi señalándole la puerta del salón.
Mimi abrió los ojos como platos, se notaba que acababa de despertar al cien por lo dicho del profesor, trató de abogar por ella y explicarle que no lo había hecho con intención, que la corrieran de la clase, ya estaba acostumbrada pero de eso a que la reprobaran, era otro nivel, así que intentó convencer al profesor de que no hiciera eso, sin embargo, éste no cedió y le exigió retirarse del salón.
La castaña se dio de topes en la pared una vez afuera del aula. No llevaba más de dos semanas que iniciaron las clases y ya había reprobado una materia, eso era todo un record, solía reprobar los exámenes pero siempre tenía la oportunidad de librarse y lo hacía, pero ahora, ¿qué haría al respecto?
—Bien Mimi eso te pasa por abrir de más la bocota —se dijo enojada consigo misma
No podía reprobar, a diferencia de sus amigos, ella no era millonaria y poderse pagar la universidad, contaba con sus ahorros pero no eran suficientes para solventarse una carrera, necesitaba de un promedio para obtener una beca y con una materia reprobada, no lo alcanzaría.
—Diablos, ¿y ahora qué hago? —la chica caminaba por el pasillo, con su mano en el mentón y una expresión pensativa.
Willis le dio el susto de su vida cuando el muchacho le picó el hombro para llamar su atención y la castaña dio tremendo salto por que la chica se encontraba muy metida en sus pensamientos. Mimi se llevó la mano al pecho y el color pálido se adueñó de su piel.
—Casi me matas —reconoció la chica.
—No era mi intención… es que me perdí… llegué tarde —explicó el rubio de ojos celestes.
—El edificio de la secundaria es el que se encuentra en el otro patio —Mimi lo miró algo extrañada.
—Es que ayer nos dieron un tour pero yo ni caso hice porque estaba encantado con Amy, ella es muy linda y tierna, me cayó muy bien, se ve que es muy dulce… —Willis hablaba con encanto acerca de Amy, pero Mimi concentró su mirada en su amigo, dejando de prestarle atención.
Despertó al escuchar sonar su celular, se frotó los ojos con sus manos para despertar por completo y atender la llamada, vio que la persona que le estaba llamando se trataba de Kari, cosa que se le hizo extraña, porque sus amigos en Japón no la molestaban a esa horas de la madrugada, estaban más que conscientes de la diferencia de horarios que existían en los dos países, pero tal vez se trataba de una emergencia, tal vez tenía que ver con algo del digimundo así que atendió la llamada.
«¡Por favor, ayúdame, no me dejes!» era la voz de la hermana de Tai, se escuchaba desesperada y muy asustada.
—¿Kari? ¿Qué te pasa? ¿Qué tienes? —preguntaba Mimi por el teléfono, despertándose al instante de oír a su amiga.
«Yo no quiero estar ahí, me da mucho miedo… por favor, ayúdame…»
—¡Kari! —Mimi se asustó cuando la pequeña Kamiya ya no respondía—. ¿Kari? —en su teléfono se escuchaba el tono de descolgado.
La castaña cayó al suelo de repente, asustando a Willis.
Dentro del salón, los chicos escuchaban atentos al furioso profesor, nadie pestañeaba por el miedo de que el maestro les hiciera lo mismo que a Mimi, cuando Willis interfirió en la clase, pidiendo a los jóvenes que lo ayudaran a encontrar la enfermería pues Mimi estaba en el suelo convulsionándose.
Los amigos de Mimi fueron los primeros en salir, Chris levantó a Mimi en sus brazos, la cargó y se fue lo más rápido posible llevándola a la enfermería.
Estaba todo blanco, no sabía dónde se encontraba, todo estaba borroso, al recuperar la visión completamente se dio cuenta que era la enfermería de la escuela, se levantó de la cama y encontró a la enfermera escribiendo sobre el escritorio.
—¿Qué me pasó? —le preguntó Mimi, sentándose frente al escritorio.
—Te desmayaste y te dio un ataque epiléptico —respondió la enfermera—. Ahora estoy haciendo un informe para que vayas al hospital y te hagan los estudios necesarios.
—Pero yo no tengo epilepsia —espetó la castaña, alarmada.
—Bueno, tal vez no lo sabes, de todas formas, ve al hospital —parecía que la enfermera odiaba serlo, pues era muy cortante y antipática, y era algo raro pues era joven y guapa.
Mimi se encogió de hombros y prefirió salirse después de que la enfermera le tendiera una hoja para que se atendiera en un hospital.
Al salir vio a sus amigos esperándola, invadieron a la ojimiel con preguntas que no sabía cuál responder primero, pero lo cierto era es que no estaba para contestarlas, seguía sintiéndose fuera de lugar.
Apenas sus papás se enteraron de que ella tuvo convulsiones, y ya estaban en el colegio, su papá la cargó y la llevaron al hospital tan rápido como les fue posible. Mimi estaba asustada porque su papá conducía como un loco, le importó un comino los semáforos que marcaban alto, gracias a dios que no atropelló a nadie, una patrulla trató de que se detuviera y no le quedó de otra que obedecer al oficial.
—Por favor señor, muéstrame su licencia de conducir y explicarme porque va a esa velocidad —le interrogó el oficial.
—Mi hija, mi bebé se está muriendo y me urge llevarla al hospital —respondió con prisa su papá.
El oficial miró a la esposa y luego a Mimi, parecía estar buscando a un bebé, vio a su mamá que estaba igual de asustada que su papá y no le quedó de otra que empezar a fingir que tenía convulsiones.
—¡¿Lo ve oficial? ¡Mi hija debe de ir al hospital en seguida o se me muere! —señaló la mamá de Mimi.
—De acuerdo, no les levantaré una infracción, pero por favor respete el límite de velocidad establecida… —el oficial vio que la chica se sacudía horrible—. ¡Llévenla rápido al hospital se les está muriendo, no importa a qué velocidad vayan, pero no atropellen a nadie en su camino, rápido!
Cuando dejaron atrás al oficial, Mimi dejó de fingir, vaya que les tocó uno muy comprensivo, a lo mejor él tenía un familiar con epilepsia y entendió perfectamente lo que ocurría.
Fue atendida inmediatamente, le hicieron los estudios de los cuales los resultados los tendrían esa misma tarde, mientras debía de entrar a consulta con un doctor.
—¿Y qué sientes? —interrogó el doctor que se veía muy simpático, tal vez por el hecho de que tenía un gran parecido a Santa Claus.
—Bueno, en sí no sentí nada, sólo que me caí y que mi cuerpo se sacudía, mientras me vinieron una escenas extrañas a la mente… o recuerdos —recapacitó la castaña, mirando la esquina del escritorio del doctor.
—Dime si se te olvidan algunas cosas —el doctor se veía interesado.
—No —su respuesta denoto seguridad y sonrió al doctor—. Yo no puedo olvidar, doctor.
—Bueno, podré diagnosticarte una vez que tenga el resultado de tus estudios, por el momento te puedo decir que has estado bajo mucha presión…
Bajo mucha presión, ojala y fuera en eso, en realidad no tenía idea de lo que estaba pasando, sólo que extrañaba a Palmon y a Matt y con lo que estaba pasando con Eidan, simplemente la confundía, pero dentro de ella sentía que era algo más y Kari formaba parte de ese motivo por el cual se encontraba así.
El médico salió para ir por los resultados, Mimi vio a sus papás esperando a que ella saliera pero a simple vista se notaban muy preocupado, le causó un poco de gracia, siempre eran muy exagerados, pero los amaba, como ellos a ella. Sabía que así fuera una gripe ellos estaría con ella para consentirla y sobreprotegerla. Esperaba que no tuviera nada malo para no preocuparlos.
Revisó los estudios frente a ella, la castaña estaba atenta como las pupilas del doctor se movían de izquierda a derecha leyendo los resultados. Le dio la hoja para que ella lo checara aunque no entendía absolutamente nada.
—No tienes nada, estás perfectamente bien, aunque… —se quedó callado poniendo algo nerviosa a la castaña—. No es normal lo que te sucede, al parecer tienes la enfermedad de Lafora.
—¡¿Enfermedad de Lafora? Por Dios, mi hija tiene esa horrible enfermedad… ¿cuánto le queda de vida? —entró chillando la mamá de la castaña.
Mimi estaba impactada que sus papás hayan escuchado el resultado si estaban afuera, pero luego pensó que era muy probable que de lo preocupados que estaban se encontraban oyendo tras de la puerta. Su mamá estaba llorando desconsolada en el pecho de su papá.
—Señora, por favor, cálmese —pidió el médico invitando a los señores a sentarse.
—Pero es que suena horrible lo que tiene mi hija —argumentó el señor que se veía al borde de las lágrimas.
—Ni siquiera sabemos qué es la enfermedad de La foca —tranquilizó Mimi.
—Lafora —corrigió el doctor—. Es una enfermedad genética, que tiene como signos ataques epilépticos, pérdida de memoria y otras funciones intelectuales, esta enfermedad degenera las neuronas y puede causar la muerte cerebral —el horror se hizo presente en los rostros de los papás de Mimi y en la chica—. Pero como dije, parece que la tengas, no aseguro que sea tu caso, además existe tratamiento, en Suiza están progresando para encontrar la cura para esta enfermedad. ¿Has sentido cosquilleos en la nariz?
—No, a menos que haya inhalado mucho polvo —respondió Mimi.
—Bueno, para saber si tienes o no la enfermad, lo mejor es que consultes a un neurólogo. Aunque estoy seguro que no es tu caso —el doctor le dio la tarjetita de un colega suyo—. Te lo recomiendo, es excelente médico.
—Gracias… —Mimi quería decirle otra cosa pero sus padres estaban presentes.
Sus padres querían que de una buena vez se dirigieran al neurólogo, lo malo es que éste trabajaba en otro hospital que quedaba al otro lado de la ciudad, pero Mimi no deseaba viajar más, quería estar en su cuarto y dormir.
Llegaron al departamento, Mimi se fue directo a su recamara y cayó a la cama como roca, quedando dormida apenas rozando la almohada. No supo más ni de sí misma, sólo estaba en un profundo sueño.
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NA:
Hola! cómo están? Primero que nada, dejenme agradecerles su tiempo dedicado a este fic, muchisimas gracias =) hacen a una chica muy feliz. En este capitulo, cómo leyeron... aparece Wallace! Sí! bueno, aunque yo le digo Willis, pero si me dicen que lo deje como Wallace, yo lo hago eh y él, haber sido el vecino de Mimi es como una pieza del rompecabezas! que emoción! jaja, yo y mis locuras U.U sorry, que les pareció el pequeño momento del enamoramiento? les gusta la pareja Willis/Amy? Espero que les haya gustado.
Muchas gracias por sus reviews:
Katieishida1390: Hola linda, gracias por tu comentario, sí es verdad de ahí tome algunas ideas, y espero que este capitulo también te guste, nos leemos, cuidate mucho, muak.
Mimichibi-Diethel: Hola linda, muchas gracias por tu review n.n pobre Tai, es que adora a su hermana que haría cualquier cosa por ella U.U cuidate mucho linda, nos leemos n.n
Adrit126: Hola linda, jaja, Mimi celosa por que Eidan se la pasa hablando de Adrith espero que el capi haya sido de tu gusto, nos leemos.
Aliisza Mizrrym: Hola linda, bueno, no he pensado en una tercera temporada de Digimon Advance, porque en sí, este es la última parte de la historia, espero que la historia de DA sea de tu agrado n.n nos leemos.
Gracias por su apoyo, por su tiempo, de verdad lo valoro mucho.
Aprovecho para avisarles que tardare en actualizar, pero tratare de hacerlo lo más seguido posible, debido a que la escuela y que he estado un poco enferma que me ha obligado a faltar a clases (es lo único bueno de la enfermedad) Gracias de antemano su comprensión, son muy lindas conmigo n.n
Cuidense mucho
se despide con mucho cariño
XANHEX =)
