Hola! Como estan? Realmente les agradezco mucho sus reviews, muchas gracias, son geniales los adoro. Y realmente lamento no poder contestar los reviews anonimos, quisiera poder hacerlo, chicos ustedes son fabulosos. En esta ocasion, casi no logro publicar el capitulo debido a problemas con mi señal de internet

Disclaimer: Naruto no me pertenece, esa es una triste realidad con la que tengo que vivir cada dia.


Capitulo IV

Leer

Una semana había pasado desde aquel dulce momento en la azotea y en aquel instante Hinata se encontraba sentada en el pasto, debajo de un enorme árbol lleno de flores rojas y azules, en su regazo descansaba un libro escrito en braille que había estado leyendo hasta hace unos segundos. Sus ojos brillaban con melancolía y alegría al mismo tiempo.

Dejo escapar un suspiro y clavo sus ojos invidentes otra vez en las desgastadas páginas, sintiendo aquellas pequeñas arrugas en el papel, que delataban su edad, más no su descuido. Recordaba cuando recién había perdido la vista, Kurenai, quien había sido la que le había enseñado el lenguaje braille le había regalado el libro en su cumpleaños, poco después de que sus clases hubieran terminado. Había sido el regalo que más le gusto, siempre había disfrutado de las buenas lecturas y al perder su vista se le había arrebatado aquel placer de las manos.

Recordaba haberlo leído codiciosamente, regocijándose de poder entender lo que estaba escrito y de saber que aún era capaz de reproducir los bellos paisajes con su revoltosa imaginación; los largos y frondosos bosques llenos de flores de todos los colores y peligrosos animales, las playas cuyos mares parecían continuar eternamente, las imponentes montañas cubiertas de nieve.

Recordaba que cuando era pequeña, su madre solía decirle que sonriera, no importando la situación en que se encontrara, no debía privar al mundo de disfrutar de sus bellas sonrisas. Sin embargo, desde que perdió su vista era difícil encontrar motivos para sonreír, para reír, y recordaba que aquella fue la primera sonrisa que mostro al mundo desde que quedo ciega.

El libro trataba de un joven que habiendo nacido ciego tenía que aprender a manejarse en el mundo. Años después, cuando entra a la secundaria se enamora de una chica que fue trasladada ese año durante el invierno. Su amor floreció dulcemente durante aquel invierno, sin embargo, la historia no es del todo feliz y los problemas comienzan a aparecer. A pesar de que ella lo ama, él no quiere entregarle la carga de estar con alguien que jamás podrá ser del todo independiente y que jamás entenderá un mundo lleno de colores, luces y formas y entonces se va. Ella lo persigue y le explica que no le importa, que quiere estar con él. Así, detalles más detalles menos, se desarrolla la historia.

Una pregunta que su libro le dejaba en la boca era: ¿Cómo podrías amar a alguien que no puedes ver?

— ¿Qué haces? —Pregunto Sasuke asomándose a ver que tenía entretenida a la chica. En sus manos cargaba unos libros que dejo en la grama para sentarse atrás de ella y ojear desde su hombro que sostenía y por qué ella se veía tan entretenida con ello.

—Leyendo. —Ella contesto ausentemente. Podía escuchar la risa nerviosa de Naruto mientras se disculpaba con Sakura por algo que había dicho. — ¿Quieres intentar? Es realmente fácil y es lo que me permite escribir y leer. —Ofreció suavemente, volteando la cabeza en su dirección.

—Parece interesante —Se limitó a decir. La verdad, el solo veía un grupo de puntos intercalados de manera poco ortodoxa.

Y sin esperar a que tuviera tiempo de arrepentirse, ella tomo suavemente su mano, que se encontraba dentro de un guante azul oscuro y quitándolo la coloco sobre las degastadas páginas. Le dedico una tierna mirada y sus mejillas se sonrojaron. Sasuke sonrió y cerró los ojos; no le costaba nada complacerla. Ella paso su mano por un solitario punto de tinta.

—Esta es la "a" —Ella susurro. — La "m" —agrego al pasar por un grupo de puntos— la "o" y esta es la "r". "Amor"

Sus manos se quedaron quietas un momento, mientras disfrutaba de aquel momento e imaginaba su rostro. El ruido de las ramas chocando entre si a causa del viento, las voces excesivamente altas, y la fragancia de aquellas flores que sabía eran de color azul debido a que alguna vez las vio desaparecieron, eclipsados por aquel tierno momento. Su corazón latió demasiado rápido en su pecho, mandando sangre desesperadamente por sus venas, sentía la respiración de él acariciar su cuello, dejando su piel de gallina. Sonrió suavemente, pensando que le gustaba aquella sensación, mientras se recostaba más cerca de él, disfrutando aquella sensación de seguridad que él le brindaba. Su mano se enredó más seguramente, y sus mejillas se tiñeron de un suave color rosado mientras le susurraba la historia en medio de inseguros tartamudeos y movía su mano a través de las marcas.

Él se mostró paciente —una de las pocas situaciones en su vida en que realmente lo fue— y escucho la historia, pese a que le pareció cursi y un poco absurda. Sin embargo aquellos pensamientos hostiles no abandonaron sus labios, y simplemente se quedó allí, abrazándola desde atrás suavemente, su corazón galopante en su pecho. Se sentía bien estar así, casi como aquello fuera lo correcto, y por un instante mientras la calidez se aglomeraba en su pecho junto a la ternura, se dijo que tal vez no tan solo era correcto, sino más bien, era perfecto.

Y por un instante el mundo se detuvo a su alrededor.


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¿Merece un review?

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