Debería pegarme un tiro... Otra vez dejé esta cosa a medias XD, pero bueno, aquí traje un capítulo corto de la que es mi historia favorita (Del momento).

He de advertir una cosa muy importante: Este capítulo tiene más de un trozo con contenido erótico, es decir, más de un trocito de Xanxus y Squalita haciendo cositas no aptas para menores de 18 años XD... Pero, como la gente no hace caso a las advertencias (Ni siquiera tengo más de 18 años XD)... Ya en serio, sigan leyendo si consideran tener la madurez suficiente para seguir leyendo, aunque lo puse de un modo suave (para que no me cierren el fic en ¬¬), pero igual se entiende el doble sentido.

Así como escenas sersys (En las que me proyecto lol), tiene un ligero toque de comedia, espero les guste n.n

¡Enjoy!


Seducción, Tentación y Pasión
Sueños, Espejismos y Delirios
Cuídate de las Travesuras de la lujuria
O acabarás cediendo a tus deseos

La Autora.


Capítulo III: Espejo de Sensaciones

Sutilmente el invierno se hacía notar en Italia, pese a ser un país mediterráneo, la temperatura descendía ligeramente con la llegada de la época más fría del año en el hemisferio norte. Ya las hojas prácticamente no yacían adheridas en los árboles, sino danzando al compás del viento en el suelo. Cada vez el tiempo transcurría más velozmente, ya dentro de nada sería Navidad, época fructífera para las mafias, especialmente para las organizaciones de asesinos, como lo era Varia.

Habían pasado tres largas semanas desde la transformación de Squalo a mujer. La situación temporalmente era irreversible. Por palabras propias del ilusionista de la Niebla, el acontecer no volvería a la normalidad, si la ilusión no cumple su propósito, es decir, si Xanxus no aprende a amar a Squalo, como típico cuento de hadas. Ella solo consideraba eso como infantiles excusas inventadas de Belphegor y Fran, los responsables de su desgracia sexual.

**Flash back**

Belphegor no paraba de reír ante la cara de disgusto de la mujer, al recibir respuesta a su incógnita planteada. Era tan pesado oír esa risa llena de sorna, que estaba gritando como histérica… Para variar.

-"Voooooooooooooooiiiiiiii… ¡TIENE QUE SER MENTIRA ESO!" --- Se desesperó la peliplateada, a medida de que zarandeaba a Fran.

-"No, comandante Squalo. Toda ilusión y hechizo tiene un objetivo… Y no se romperá hasta que se cumpla" --- Soportaba los zarandeos.

-"Que escena tan bonita… Shishishishishi" --- Se burlaba descaradamente

-"¡NO JODAS!, ¡Ni que esto fuera un cuento de hadas!"

-"Lamento decirle que no… No lo es" --- Le respondió el peliverde muy seriamente

-"¡VOOOOOOOOOOOIII!.... No sé que harás, como lo harás y donde lo harás… Pero vas a revertir esto o te va a pesar, Fran… La idea no es tuya, lo sé, el maldito de Belphegor te usó, pero por cómplice y prestarte, las vas a pagar"

-"Pesará tanto como tus pechos… Shishishishi…Aaaajajajaja"

-"Voooi… Cierra el pico, cabrón de segunda"

**Fin del Flashback*

Actualmente todo iba de mal en peor, Squalo le estaba costando demasiado adaptarse a su nueva apariencia, y a Xanxus aceptarla con su nueva forma, ya que seguía sin bajar la agresividad contra ella, sólo que, como hombre al fin, no podía dejar de sentirse atraído hacia sus voluptuosas formas que le daban ese toque tan salvajemente femenino que, aunque no lo admitiese abiertamente, le enloquecía el contoneo de sus caderas al caminar en sus botas de tacón, o el bamboleo de sus pechos al saltar en batalla.

•~•~•~•~•~•~•~•~•

Sudorosos cuerpos tendidos en una cama King Size de tipo Isabelino, revestida en sedas de color vino tinto combinadas con champagne, con una elegante cabecera que respaldaba dicho mueble… Desnudos, amándose de modo salvaje y sin miramientos.

-"Ahhhh" --- Sonaban débilmente los gemidos de la mujer de cabellos plateados, sus largas hebras regadas por toda la almohada, su clara piel se abrazaba al cuerpo moreno marcado por quemaduras.

El hombre manoseaba los pechos sin condescendencia de su sensibilidad, arrancando sonoros jadeos en ella, tomándose el atrevimiento a veces, de lamerlos, e incluso morder el oscuro punto más sensible en ellos, provocándole dolor adrede.

La peliplateada gustaba de aruñar y lastimar la espalda del moreno de pelos azabaches, incluso llegando al punto de que se visualizaban hilos de sangre de las marcas. No eran caricias, era como una batalla entre fieras salvajes demostrando su supremacía sobre el otro, hiriéndolo hasta hacerlo caer en esta guerra de deseo.

Sin pedir permiso, abrió sus piernas de golpe, él la hizo suya sin ninguna sutileza, muy al contrario, la embestía con violencia en su afán de sentirse hombre y hacerla sentir su mujer.

-"¡Ahhhhhhhhh!... ¡Aaaaaaahhhhhh!" --- Drenaba su violencia femenina, mordiendo con fuerza el cuello de su contrapartida masculina, era un deseo, un furor de saciar los instintos bajos que los aquejaban, hasta llegar ambos a la cúspide del placer.

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La adormitada Squalo despertó pesadamente de su sueño erótico con Xanxus, gracias al despertador ubicado en su mesa de noche, marcando las seis de la mañana, de hecho, ya se le había hecho bastante tarde.

Para su sorpresa, sintió una húmeda incomodidad con su ropa interior, su calor corporal había repercutido en ella. Con una mano tocó y se cercioró de su mojado estado.

-"Voooooiii…. ¡Otra vez no!, ya es la tercera vez en esta semana" --- Se lamentó sonoramente llevándose la almohada a la cara unos segundos y se dirigió a la ducha en busca de agua fría que la ayudara a controlarse.

Una vez desvestida, entró al baño, y abrió la llave de la ducha, lo más fría que pudiese, le apetecía un baño rápido y relajante. Dejó caer el rocío de las cristalinas gotas por todo su cuerpo, mojando completamente sus hebras grisáceas que se adherían a su espalda como una segunda piel. Reclinó su frente contra la marmolada pared y simplemente no podía dejar de lamentarse de aquello que tanto la aquejaba: Sus nuevas hormonas.

-"Quisiera que esto acabara pronto"

Cerró la llave y buscó una toalla blanca para secarse delicadamente, para luego secarse el cabello para salir después del desayuno.

•~•~•~•~•~•~•~•~•

Xanxus se estiraba para despertarse, había dormido muy bien, como desde hace días no lo había hecho gracias a las misiones designadas. Ya la luz penetraba suavemente en su cuarto, cosa que le irritaba, ya que había olvidado correr las cortinas de color vino de su ventanal. Retiró de un golpe las sábanas que lo envolvían, para dejar su escultural torso desnudo al aire, solo vestido con sus bóxers negros… levantados por su sueño erótico.

-"Que asco haber soñado con esa ramera de Squalo… Chillaba como una perra"

No sabía que hacer, si drenar sus deseos en solitario, tomar y violar a la mujer, o simplemente despejar su mente para olvidar lo ocurrido, y pareciese que la última opción era la que tomaría en cuenta, para en un rato, bajar a desayunar, ya que no había estado comiendo debidamente por la presión.

•~•~•~•~•~•~•~•~•

El comedor de Varia era sumamente amplio. Elaborado desde la caoba más fina, elegante y resistente, entallado delicadamente, igual que sus sillas a juego, acolchadas con un terciopelo carmín con bordados dorados. Vitrales decorados con cortinas de color Champagne y paredes blancas adornadas con cuadros de majestuosos paisajes italianos.

Hoy, dicha sala se encontraba vacía, gracias a las misiones de los demás, o simplemente aún no se habrían despertado, lo cual, para mayor comodidad de Squalo, le permitió comer con mayor tranquilidad y en mayor cantidad después de su reconfortante baño.

Se había preparado una ensalada de frutas con jarabe, en otro plato, unas lonjas de queso mozzarella con jamón de pavo con pan tostado. Algo relativamente ligero en comparación a como solía comer de pesado por las mañanas, y no es que le afectara tanto físicamente ingerir una alta cantidad de alimentos, puesto a la cantidad de ejercicios y las ajetreadas rutinas de trabajo que tenía en la organización.

Se sentó a comer sin prisas pero sin pausas, ya que en un par de horas, la mujer tendría que ir a Milán en busca de unos documentos extremadamente necesarios para Vongola para saldar negocios pendientes con una familia amiga.

Inmediatamente de haber terminado, se dirigió al baño de su habitación para cepillar sus perfectos dientes y terminarse de arreglar para irse. Una vez culminada su tarea de higiene bucal, se colocó sus botas típicas del uniforme, y su documentación, más alguna cantidad de euros, para salir al aeropuerto.

Desplazándose con sensual soberbia por los pasillos que la conducirían a la sala principal, Squalo no pudo evitar mirarse al espejo. Era un soberbio como hombre, ahora era una perfecta vanidosa como mujer, no podía evitar jactarse de su cuerpo curvilíneo y muy bien dotado.

-"Vooooiii… Creo que puedo acostumbrarme a ser mujer, al cabo no estoy nada mal"

Posaba seductora ante su reflejo, quien la imitaba totalmente, amaba como le lucía el uniforme. De lo que no se había percatado es que había estado siendo observada por su jefe, que estaba embelesado con las formas curvilíneas que se contoneaban ante él, tenía que admitirlo, la "basura" de Squalo le estaba empezando a atraer físicamente, más no aún de modo sentimental, sencillamente un deseo carnal estaba comenzando a despertar, donde los sueños de las noches anteriores no lo estaban ayudando a mitigar dicha sensación.

-"Vaya, la ramera tiene lo suyo" --- Se decía a si mismo sin dejar de mirarla completamente.

En un gesto osado, Xanxus se acercó sigilosamente, de modo que no lo pudiese notar ella, su mano le dio una pícara palmada sonora al trasero de la mujer, quien de ipso facto reaccionó de manera sobresaltada y desagradada ante tal atrevimiento.

-"No me digas que ahora te entró la vanidad, jajajajaja" --- El moreno buscaba provocarla.

-"¡Voooooiii!... ¡Eres un descarado!, ¿quién te crees que eres para hacer eso?" --- Se irritaba la peliplateada.

-"Si quisiera, te haría eso y mucho más, jajajajaja" --- Una sonrisa zorruna se dibujaba en su rostro.

-"¡Ni se te ocurra, bastardo!" --- Se sonrrojó visiblemente.

-"Jajajaja, sólo bromeo, no aguantas nada, mujer"

-"Vooooiii… Te creo muy capaz, ¿eh?"

-"¿Me estás retando, ramera?" --- Cambió su rostro por una mueca expectante, esperando a ver que le decía la mujer.

-"Que tal si te digo que si…"

Con violencia, el líder de Varia, la tomó de la cintura con ambas manos, la acercó tanto hacia él que sus alientos cálidos rozaban entre sí, y no existía casi separación de sus cuerpos.

-"Más te vale no retarme, basura… Sabes de lo que soy capaz si lo haces" --- Se dirigió a su oído a pronunciarle estas palabras, a lo que las mejillas de Squalo se tornaron carmesí, pero se vio tentada a seguirle el peligroso juego de seducción en el que ambos estaban cayendo.

-"Jajajaja…Voooooiiii… ¿Capaz de qué?, ¿seguro tienes los pantalones bien puestos?" --- Lo retó, como él se lo esperaba.

-"Créeme, no lo querrás saber" --- Ahora sus frentes estaban pegadas una contra otra, no valía evadir la mirada del otro. --- "¿O acaso lo estarás esperando?" --- Otra vez esa diabólicamente sexy sonrisa se dibujó en su rostro, más un ardiente fuego de deseo en sus ojos de color sanguinolento.

Estaban tan cerca uno de otro, que podrían devorarse mutuamente en un beso y terminar pecando de lujuria, desenfrenados en ese mismo pasillo, pero Squalo frenó la situación que ella misma inconscientemente había provocado. Con ambas manos, las puso en el pecho del hombre y tomó impulso hacia atrás, buscando separarse al menos a un metro de distancia de él.

-"Xanxus, antes de irme a Milán, necesito que firmes mi permiso de retirada, y que firmes este informe para los Vongola para entregarlo junto con el documento que iré a buscar"

-"¡Agh!, odio leer estos documentos a estas horas de la mañana, como te encanta fastidiar, maldita ramera del demonio…" --- Los hojeaba con irritación --- "¿Tienes una pluma para firmar?"

-"No, bastardo…"

-"¡Pedazo de basura!... Anda a buscar una, para que te largues ahora mismo" --- Se ponía de mal humor y la empuja por la espalda. --- "Sólo a ti se te ocurre traer esta pila de asquerosos documentos sin una miserable pluma para que firme"

-"¡Voooooiii!... Ni que fuera tu secretaria"

-"Eres mi mano derecha, ofrecida… Inútil, pero mi mano derecha al fin y al cabo"

Squalo, malhumorada se fue a buscar la tan necesaria pluma en el despacho de Xanxus, que no quedaba muy lejos de allí, tomó su bolígrafo favorito del amplio escritorio, a ver si esto ayudaba a bajar el nivel de amargura matutina de su jefe.

-"Toma y apúrate en firmar esa mierda, Xanxus… Ya me arruinaste el día" --- Le entrega el bolígrafo de mala manera a su superior.

-"Voltéate, pedazo de idiota" --- Le dijo Xanxus con sequedad

-"Vooooiii… ¿Pero para qué…?" --- No le dejó terminar, cuando él mismo la hizo voltearse y empezó a firmar los documentos en su espalda.

-"¡Erguida, mujer!, que así no puedo firmar" --- Le comentó

-"¿Tengo cara de mesa?... Maldito imbécil, en Varia hay más mesas que personas… ¿Te costaba mucho firmar en una?"

-"Entonces ponte en cuatro patas y me facilitas el trabajo, jajajajaja" --- Comentó en doble sentido. --- "Me pongo detrás de ti y te… firmo los papeles"

Squalo fue capciosa y entendió lo que le estaba proponiendo.

-"¡Que bruto eres!" --- Se sonrojó --- "Que ganas tan tremendas de joder las tuyas, apóyate de una pared"

-"No pienso dañar el tapizado tan costoso que tuve que poner, gracias a que tú y Belphegor dañaron hace una semana peleando" --- Dijo inmutable --- "Ponte en cuatro, yo en dos, te firmo y ya… ¿Tanto te cuesta, pedazo de mujerzuela?"

-"Más cabrón y te mueres, Xanxus" --- Pero el hombre de ojos rojizos, hizo caso omiso de lo que dijo la mujer de orbes plateadas, simplemente la tumbó en el piso, haciéndola quedar a cuatro patas con la espalda recta, el se posó detrás de ella, se inclinó, colocando los papeles en su dorso, y allí fue que los terminó de firmar, pese a las quejas de Squalo.

-"Que mesa tan eficiente… ¡Todas deberían ser así!, con una mullida terminación al final" --- Dijo refiriéndose al trasero de ella, a lo que simplemente, le quitó los documentos de la mano, con sus mejillas teñidas de rojizo.

-"Vooooooiiii… ¿Sabías que te odio, verdad?"

-"Jajajajajaja… Ya piérdete de aquí, ramera, tienes menos de una hora para llegar al aeropuerto de Nápoles"

Dicho esto por Xanxus, Squalo empezó a correr a toda velocidad para tomar el primer taxi para llegar al aeropuerto, para no perder el vuelo que tanto le costó conseguir.

-"Jajajaja… Mujeres"

El líder de Varia se quedó apoyado al marco de una puerta, sonriente, imaginando los posibles hechos que pudiesen haber ocurrido en ese rato de tentación, en ese juego de seducción, que pronto, tomaría la forma de una gran pasión.

Continuará…


Notas de la Autora: Jajajaja, ante todo disculpen mi tardanza, pero lo prometido es deuda

A lo mejor se preguntarán... ¿Por qué Xanxus es tan pervertido?... Yo digo: Por dios, un hombre tan sexy como él, santo no es, precisamente, más si tiene a su prospecto de mujer ideal frente a él, modelándole frente al espejo XD

Notarán que me centro mucho en Squalita... ¿Pero qué pasa?, el fic se trata básicamente de su sentir como mujer, y los acosos sexuales de Xanxus xD

Espero les guste, que el capítulo 4 viene en proceso, con algo que a Xanxus no le gustará precisamente XD

S A L U D O S ~

n.n