Diclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen si no a Stephenie Meyer. Tampoco la historia es mía sino a dolphin231. Yo solo me adjudico a traducirla.


Los padres de Bella se divorcian. Bella se muda a Phoenix lejos de sus mejores amigos, Alice y Edward. Ahora, 4 años después ¿Que pasara cuando Bella regrese a Forks y las cosas se pongan extrañas?

*Diferente*

By: dolphin231

Capitulo 4:Antes de que ella se vaya

Edward POV

Todavía seguía haciendo mi tarea de matemáticas. ¡Ughhh! ¡Odio las fracciones!

Estaba finalmente en la última pregunta cuando mi canción favorita sonó en la radio. Subí el volumen y tararee un poco.

En la mitad de la canción, un sonido fuerte y agudo sonó desde el exterior. Apague el radio para escuchar mejor, pero el ruido había cesado.

Extraño. Pensé. Volví a subirle al radio.

Después de unos minutos, había terminado mi tarea de matemáticas. La metí en mi bolsa y me dirigí hacia las escaleras para hacerme un helado de chocolate.

Cuando estaba al pie de las escaleras, vi a mi hermana regañando a Bella. ¿Qué hacia ella aquí tan tarde? No lo sabía. Se veía como si le hubieran dado una paliza. Su cabello estaba enmarañado y estaba sucia. Su pierna y frente sangraban. Contando su rostros surcado por las lágrimas. Había estado llorando.

Sentí una necesidad repentina de ir a consolarla. No estaba seguro de porqué.

El impulso se fue cuando Bella coloco su mano en la boca de Alice. Alice le dio una de sus miradas de pixie maléfica. Le dijo algo a Alice, a lo que ella asintió vacilante con la cabeza en respuesta.

No pude evitar estallar en carcajadas. Bella fue la primera persona que había visto en mi vida callando a Alice. ¡Fue tan gracioso!

Bella se dio la vuelta para mirarme a la cara. Sus ojos color chocolate todavía bailaba el humor.

"¿Sabes, Bella?" dije "Creo que eres la única persona que ha callado a Alice, ¡Jamás!" expresé. Las mejillas de Bella tornaron ligeramente rosadas.

La miré de nuevo. Fruncí el ceño.

"Bella, ¿qué te ha pasado? Estás sangrado, y mucho." Realmente tenía curiosidad por saber qué había pasado con ella. En ese momento, Carlisle entró en la habitación.

"Bella casi fue atacada por un animal, Edward." mi ceño se profundizo. ¿Qué estaba haciendo ella en los bosques a estas horas de la noche? "Y estoy de acuerdo contigo Alice. Bella no debería estar en el bosque a estas horas de la noche." Carlisle se movió al lado de Bella "Bien, si me disculpan, tengo un paciente que curar" Con eso, Carlisle llevo a Bella a su estudio.

Escuche un suspiro. Me volví para enfrentar a Alice. Se veía preocupada. Sus ojos castaños estaban clavados en las escaleras.

Instintivamente, me moví a su lado.

"¿Qué pasa, Alice? ¿Por qué te vez tan preocupada?" pregunté.

Volvió su cara para mirarme. Ella era muy pequeña pero muy enérgica. Sus ojos estaban en los míos, tratando de decirme lo que estaba mal.

"Cr-creo que esto lo veía venir" dijo ella. Mis cejas se fruncieron por la confusión.

"¿Qué quieres decir, Alice?"

"La noche pasada, tuve un sueño sobre Bella" comenzó. Yo asentí con la cabeza indicando que continuara "Estaba oscuro y caminaba sin rumbo por el bosque. A cada paso que daba, dejaba atrás un charco de sangre" camino hacia el sofá color crema. Tome asiento a su lado "Ella seguía gritando 'Ayúdenme, ayúdenme'. Quería ayudarla, pero yo era como un fantasma, no podía tocarla. Entonces, de entre los arbustos, surgió una sombra gigante. Bella comenzó a gritar. La escena era como en cámara lenta. Del mismo modo que estaba a punto de atacar a Bella, desperté." Alice me miro, el miedo a su sueño estaba en sus ojos. Posicione mi brazo en su pequeña cintura y le di un pequeño apretón.

"No tienes nada de que preocuparte, Alice. Bella esta a salvo. Nada le hizo daño" consolé.

"Pero Edward, eso no es lo peor. Vi la cara de su casi asesino" ella vacilo antes de continuar "Era Jasper."

La mire como si estuviera loca. ¿Jasper? ¿Un asesino? Si, claro.

"Alice" suspire "se que suena horrible y todo, pero Jasper no es un asesino" Alice movió su cabeza de arriba abajo, pero en sus ojos todavía persistía la duda. La mire de nuevo. "Alice, ¿Por qué no me crees?"

Alice salto del sofá y movió sus manos en el aire.

"Debido, Edward. Que cosas como estas ya me han pasado."

Eso era cierto. La mayoría de la vida de Alice, ella en sus sueños veía premoniciones. Lo mas extraño era que siempre sucedían al día siguiente.

Ella siempre había visto cosas buenas, sin embargo, nada como esto.

"Lo siento, Alice. Lo había olvidado por completo." me disculpé y ella me dio una suave y sincera sonrisa.

El rostro de Alice se suavizo un poco. Pero todavía tenía algo duro en ella.

"Si, si" ella agito su mano como si le quitara importancia al tema. "Lo que sea, Eddie." me encogí. Ella sabía que yo odiaba ese nombre.

"¡Alice! ¡Ahora su libertad esta puesta en tu custodia!" Carlisle grito desde el piso de arriba, en su estudio. Alice se animo de inmediato. La emoción y la curiosidad llenaron sus ojos, como el miedo de antes desapareció.

"¡Me tengo que ir, Edward!"

"A torturar a otra victima" soplé, lo bastante alto como para que escuchara. Se detuvo a medio paso, y se volvió. Me dio una mirada inocente. Me miro y agarro una almohada del sofá y la arrojo. Me dio en la cara.

"Justo en el blanco." declaró Alice. Luego se fue saltando las escaleras como una colegiala.

Reí entre dientes a la ligera, pensado en lo que Alice estaba haciendo pasar a Bella.

Entre en la cocina para encontrar el helado que Esme servia de un gran cubo. También había tres boles, sirot de fresa, grageas y tres cerezas. Ella estaba haciendo sundae de helados, mis favoritos, y por desgracia, los de Alice también.

"Hola, Edward ¿Cómo estas?" pregunto Esme. Ella no tenía la necesidad de mirarme para saber que era yo.

Me acerque a ella. Sirvió una bola de helado y se volvió hacia mí. Le de un rápido abrazo y la bese en la mejilla.

"Estoy bien" respondí. Agarre una cereza y me la metí a la boca. Dulce y jugosa. Me di la vuelta para enfrentar a Esme, que hacia una mueca.

"Eso era para los helados, Edward, no para que te las comas." dijo moviendo su dedo hacia mí.

"¡Aja! ¡Así que yo tenía razón! ¡Estas haciendo helados!" la apunte con mi dedo índice.

"Eres un gran Sherlok Holmes, Edward" Esme bromeó. "¡Ah! Por cierto… No hay cerezas para ti." sonreí, sabiendo que merecía mi castigo. Esme termino de servir el helado, y lo metió en el congelador. Luego, cogió la crema batida y empezó a descargar montones de ella sobre el helado. Al final, agrego el sundae de fresa, mi parte favorito. Empezó a hacer espuma con la salsa cuando hable.

"Debes de saber a estas alturas, mama, que nunca debes de darle azúcar a Alice, y nunca a estas horas de la noche" una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

"Confía en mí Edward. Si puedo manejar Emmett durante el Día de los Inocentes, puedo manejar Alice en una punta de azúcar." Me sonrió y sacudió ligeramente la cabeza. Esme nunca deja de sorprenderme. Nunca.

Esme luego se dejó caer una cereza en la parte superior de los dos de helados, terminando su trabajo. Dio un paso atrás para admirar sus obras maestras. Aplaudió y se gritó 'Bravo' a ella misma. Ella se volvió hacia mí y se inclinó, estirando su delantal de una manera muy similar a una reverencia.

"¡Niñas! ¿Quieren sus helados?" Esme gritó hacia la parte superior de la escalera. Apenas segundos después, oí el golpeteo de sus pies corriendo, bajando las escaleras.

Esme empujó el helado de sin-cereza para mí, dándome una sonrisa socarrona. Cogí la cuchara y tome en una cucharada del helado.

Tragué solo al oír las palmaditas de las púrpuras pantuflas de peluche de Alice entrar en la cocina seguido por los pies descalzos de Bella.

Miré hacia arriba y me encontré con hermosos ojos chocolates de Bella. Le di mi sonrisa torcida. Sus mejillas se volvieron en una tonalidad oscura, de color rojo carmesí. Sentí una necesidad repentina de acariciar su mejilla suave y sedosa. ¿Qué estaba pensando? Saqué esos pensamientos de mi mente.

Seguí observándola, cuando se dirigía a la mesa. Ella mantuvo su cabeza baja, por alguna razón. Miré una vez más su figura. Llevaba su pijama color azul oscuro que Alice había comprado especialmente para ella, para cuando ella dormía aquí. El pijama le quedaba muy bien y el color contrasta bien con su pálida piel.

De alguna manera, mientras ella caminaba hacia la mesa, perdió el equilibrio. Sólo Bella, Bella torpe, podría tropezar y caer sobre el liso azulejo. Ella era la persona más torpe que yo conocía, incluso peor que el torpe Carl.

Yo no estaba dispuesto a dejar que se ganara otros moretones a partir de esta noche. Tendí el brazo para cogerla. La agarré por la cintura, justo cuando estaba a punto de hacer contacto con el suelo. Me puse a su posición vertical.

Ella me miró y de alguna manera fue capaz de ruborizarse aún más profundamente de un color rojo.

"Pareces estar cayéndote mucho hoy." dije con un humor en mi voz. Volviéndose a sonrojar. Pensé. Le di otra de mis sonrisas torcidas. Odiaba mi sonrisa. Se veía tan rara.

Ella nunca dijo 'gracias', solo nos mirábamos a los ojos. Sus me decían gracias. Pero también había vergüenza y… ¿tristeza?

Alice nos interrumpió.

"¿Estas bien, Bella?" pregunto preocupada. ¿Por qué preocupada? Ella sabe que nunca pensaría en hacerle daño a Bella.

Me di cuenta de que todavía tenía agarrada a Bella. Ella había venido a ver a Alice, no a mí.

Bella asintió con la cabeza para indicar que estaba bien. Ella murmuró algo inaudible para mí. Ella entonces tomó el asiento, al lado derecho de mí.

Los tres empezamos a comer nuestros helados. Bella y yo nos quedamos en silencio, mientras que Alice balbuceaba sobre la venta en el centro comercial que había anotado con grandes. Como si, de todas las personas, ella fuera la que necesitara más ropa.

Me quede allí sentado, tratando de descifrar que la había arrastrado hasta aquí, (mire el reloj). La diez de la noche. Finalmente, no pude contenerme. Tenia que saber.

"Entonces, Bella…" comencé. " ¿Por qué viniste aquí a las diez de la noche?" por la mirada de su rostro, la había cogido con la guardia baja.

"Bueno, Edward" un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando dijo mi nombre, "tuve una pelea con mi mama, y me fui de casa" Eso me confundió. ¿Tuvo una pelea con Renee? Pero ellas eran tan cercanas. Tuve que preguntar por la razón de la pelea.

"¿Por qué razón pelearon? Si no te molesta que pregunte esto"

"Mis padres se están divorciando y mi mamá me ha forzado a viajar con ella y mudarme a Phoenix. Pero no quiero dejar Forks." Terminó.

Mi corazón dolió al instante por ella. Esto fue tan repentino. Parecía como si hasta ella no hubiera sabido nada de esto hasta hoy. Ella me miró con sus ojos llenos de tristeza.

"Oh Bella, eso es terrible. Lo siento tanto." respondí. Al instante la atraje en un abrazo suave y reconfortante. Ella no protesto ni se alejo de mí, así que seguí abrazándola. Nos quedamos allí durante unos segundos.

Cuando se alejó, tenía una sonrisa en sus labios.

"Gracias, Edward. Necesitaba eso" dijo.

Después de eso, Esme se le acercó por detrás y empezó a consolarla.

"Muy bien, chicos. Hora de dormir. Es muy tarde, y no los necesito con mal humor por la mañana." En sus ojos bailaba el humor.

Cuando nos dirigíamos a subir las escaleras, todos gruñimos en señal de protesta. Tenía muchas ganas de hablar más con Bella. Quería consolarla, abrazarla, antes de que ella se fuera mañana.

Antes de no volverla a ver.

Disfruten el cap… y disculpen por desaparecerme tanto tiempo ;)