Capítulo 4- El primer Amor…

Solía ser un chico sumamente tímido e introvertido, siempre escondiéndome en las espaldas de mi hermano que en contraposición era alegre, extrovertido y ruidoso. Él me adoraba y yo además de eso, también lo admiraba de sobremanera pues no entendía como alguien podía interactuar así con la gente.

En el verano de sexto grado mi madre nos obligó a salir a jugar con los niños del vecindario, en parte porque estaba harta de que mi hermano no saliera de sus juegos y comics, y en parte porque estaba preocupada por mí. Armin, aunque disgustado, no le quedó de otra más que salir con la pelota prácticamente nueva por el poco uso y conmigo tomado de su mano. Recuerdo que todos los niños ya estaban jugando y sabía bien que muchos de ellos iban en nuestra escuela por lo cual a Armin no le costó nada integrarse. Yo por mi parte me quedé a un lado viendo como todos pateaban la pelota de un lado a otro. No sentía particular interés en jugar con ellos, solo quería que Armin dejara de jugar para regresar ambos a casa.

Después de un rato él se acercó. Un niño casi rubio de estatura media que parecía estar igual de incómodo que yo.

-¿Tú también estás enfermo?

- ¿Qué? – lo miré algo extrañado

- No estás jugando, imaginé que estarías enfermo como yo y por eso estás aquí.

-No estoy enfermo, solo no me llama la atención.-me encogí de hombros.

-¿Por qué? ¿No crees que es divertido? – miró en dirección a los otros niños.

-No me interesa eso.

-¿Entonces qué te interesa?

Dudé un poco antes de responder pues sabía que era muy raro, Armin ya me lo había dicho.

-Me gustan las muñecas.

-¿Por qué? – Como no había reaccionado con desagrado sino con curiosidad me animé a responder.

-Porque tienen linda ropa.

-Mi hermana dice lo mismo- Dijo con una pequeña risita mientras me miraba con sus ojos azules todos brillantes.- Me llamo Benjamín, pero todos me dicen Ben.

-Benjamín es un lindo nombre para acortarlo- El soltar esas palabras me sorprendió demasiado. No había hablado tanto con otra persona más allá de mis padres y Armin, y ahora estaba diciendo esas cosas a un desconocido- Pe… perdón- Dije todo sonrojado.

-Me dijiste algo bueno, no tienes por qué disculparte- Dijo con una hermosa sonrisa de la cual no podía despegar mis ojos por más avergonzado que estuviera.

Después de ese primer encuentro solía salir diario a la misma hora a verlo jugar. Benjamín se tomaba siempre un descanso para platicar conmigo, a veces coincidiendo con Armin de quien pronto se volvió amigo también.

-Ustedes son muy divertidos, ¿Por qué nunca salían de su casa?

-Hay demasiados niveles que pasar como para pensar en otra cosa, pero al menos ya tengo a varios a quienes retar a un duelo.

Armin se veía tan natural hablando con él y yo solo mirando de lejos. En un inicio yo solo quería estar con Armin y alejarlo de todos ellos, pero esta vez lo que más deseaba era llevarme a Benjamín y alejarlo de Armin. "Esto está mal" pensé.

-¿Por qué no vienen a mi casa mañana? Estoy seguro de que a mi mamá también le agradarán.-y así fue.

Después de un tiempo nos acostumbramos a ir a su casa en lugar de salir a jugar, Armin lo apreciaba pues Benjamín también tenía videojuegos y no estaría en pleno patio bajo el sol, yo por mi parte era feliz pues podía estar con él más de cerca sin que un "Es tu turno Ben" nos interrumpiera.

Cuando iniciaron las clases e ingresamos al séptimo grado nuestra amistad aún continuaba. Esta vez Armin tuvo a su primera novia por lo cual solía aprovechar todo el tiempo en casa para jugar pues en clases el tiempo que tenía lo pasaba con ella (a veces jugando). Por mi parte eso era perfecto pues podía estar a solas con Benjamín, y a él no le importaba.

-¿Entonces tú no piensas conseguirte una novia como tu hermano?

-No particularmente, él es él y yo soy yo aunque nos parezcamos.

-¿Pero nunca te has enamorado?

-No…-me quedé algo pensativo- ¿Tú sí?

-Jaja… no –Siempre me hablaba con una sonrisa en su boca y los ojos enormes y brillantes como un oasis, sus pestañas tan largas y unas mejillas que aún denotaban inocencia y que resaltaban con sus rizos miel. – ¿Pero sería lindo tener a alguien así no?

"Sería lindo estar así los dos solos todo el tiempo" fue lo primero que me pasó por la mente. No lo entendía, solo sabía que no quería estar con una chica, ni tomar su mano ni besarla, cosa que parecía emocionar mucho a los demás de mi edad, solo quería estar con Benjamín así siempre.

Me encantaba estar con él, era como platicar con Armin pues podía decir absolutamente todo lo que quería sin sentirme acomplejado, con la diferencia de que Armin solía prestarme poca atención dependiendo de la dificultad del nivel y Benjamín siempre me ponía una gran atención.

-Oye… no me lo vayas a tomar a mal, pero parece que estás enamorado de Ben-me dijo Armin mientras sostenía el control de su PlayStation y miraba a la pantalla atento a una carrera.

-¡¿Queeee?!- Armin se rio pero parecía hablar en serio, yo estaba más que impactado con esa pregunta.

-Lo siento, pero como lo miras… es la forma en que Cristy me mira a mí.

-Estás loco, yo los miro igual a ti y a él.

-Pues yo creo que piensas que él es más lindo que yo.

-Aun así, no estoy enamorado de nadie, ni de él ni nadie más.- Me di cuenta que estaba aceptado el hecho de que me parecía lindo y me sonrojé, esto hizo reír mucho a Armin pues le estaba dando la razón- pero… ya sabes, es un chico, yo también…. No somos como tu novia y tú.

-Alex, ¿qué es lo que te da pena?... Después de todo Ben es muy guapo- Dijo aún entre risas más y más molestas y escandalosas. Me estaba colmando la paciencia y ya no quería hablar de esto, sin embargo de un momento a otro se detuvo, incluso puso pausa a su carrera y dejó a un lado el control de la Play..- Alex, ambos sabemos que no has sentido esto por nadie más que por Ben, y si a mí me parece divertido, ¿por qué a ti no?

-Pero esto no es divertido, no… no creo que sea bueno que me guste, ya sabes…a los demás les parecerá extraño.

-¿A los demás que les importa? A mí me parece divertido… sería mucho más divertido si tú también te divirtieras, en lugar de solo sonrojarte y disculparte con el todo el tiempo, ¿por qué no intentas reírte? Puede que le termines gustando también.

-¿Olvidas que ambos somos hombres?- Lo sé lo sé… en esa época era también más reservado, como dije, Armin era el chico extrovertido, divertido e interesante y yo el huraño… como cambian las cosas ¿no?

-Hay chicas a las que le gustan chicas y chicos a los que le gustan los chicos… veo eso todo en tiempo en comics y series…

-¿¡Que demonios ves, Armin!?

-Calla y deja esa pesadez, enséñale al guapo y genial hermano que tengo.

-Solo me dices guapo porque eso te hace guapo a ti también. Pero… ¿Y si no le gusto?

-Tienes razón, pero es justamente porque ambos somos guapos que lo digo. Si no le gustas… puedes gustarle a muchas más personas, no solo sonrías para él ¿de acuerdo?

-Lo... intentaré.

Los días siguientes Armin se esforzó mucho por introducirme en conversaciones de grupo, a conocer más gente, incluso dejó a Cristy porque decía que necesitaba aprovechar mejor ese tiempo.

-El plan es que Alexy le hable a todos los del vecindario ¿Entiendes Ben?

-Me parece bien, pero si él no quiere cambiar no le veo la necesidad…

-¡Pero si quiero cambiar!-me sentía lleno de vergüenza y nervios.

-Esa es la energía que necesitamos… ¡Bien Alex esa es la actitud! – Ver el entusiasmo de Armin me causaba gracia.

El increíble esfuerzo que ponía Armin y la confianza que me infundía Ben poco a poco rindieron frutos. El hablarle a cada persona se me dificultó cada vez menos, de conocer tantas veces a alguien por primera vez perdí la sensibilidad al miedo y la vergüenza del rechazo, además influía mucho la condición de Armin de "Si no le hablas a esa persona , te obligaré a hablarle a otros tres desconocidos". Lo odiaba por momentos, pero yo solo me había metido en este otra parte debo de admitir que el hablar con chicas era más sencillo, si me comenzaban por ignorar lo único que tenía que hacer era decirles qué tan bien les quedaba una u otra prenda, ellas entendían de qué hablaba y poco después ya estábamos entablando largas charlas, me sentí identificado, cómodo y satisfecho a pesar de que eran completas desconocidas, sin embargo había alguien a quien prefería por sobre los demás.

-Me parece increíble el gran paso que has dado Alex, pero aún me pregunto ¿a qué vino ese cambio tan repentino?

-Nada realmente, la verdad es que ver a los demás divertirse y yo solo observando…no era tan agradable como solía pensar…a cualquiera le hartaría ¿no?- sonreí

-Bueno, es cierto, pero si alguien te molestaba, sabes que puedes decírmelo

-¿aaah?- lo observé un momento de forma seria- jajajajaja Por supuesto que no, Ben. O que…¿estabas preocupado por mi?- puse una sonrisa aún más grande.

-Es obvio que estaba preocupado- Ben estaba serio y un poco rojo, escondiendo su hermosa mirada de mí, esa clase de reacciones que me hacían sentir que era la única persona a la que se las mostraba eran la razón de todo esto, el que las pusiera por mi culpa me causaba una emoción y calidez increíble. Dio media vuelta dispuesto a irse.

-Ben, no te vayas- Sin pensarlo lo abracé mientras sentía como mi corazón se aceleraba. A pesar de que Ben estaba tenso por mi inesperada reacción no me alejó y colocó sus manos un poco temblorosas en mi espalda.

-No me alejaré.-susurró en mi oído.

-De verdad me gusta cómo eres, me gusta estar contigo, tú me…

-No me alejaré Alex-Me abrazó fuerte antes de soltarme y, mientras vi como enrojecía más y más su cara, volteó su mirada hacia otro lado. Sus manos seguían temblando y por un corto instante supe que se sentía igual que yo. No pude evitar sonreír enormemente.

-Entonces no tengo de qué preocuparme. Fiuuuu… aquí hace demasiado calor, vamos por un helado o algo.-

-¡¿Y no le dijiste ya nada?!

-¿Era muy necesario que se lo dijera?- miré a Armin atentamente.

-Es que era el momento perfecto Alex… ¿para qué te entrené entonces?

-¿Que no fue para agradarle a más personas y no solo a él?- dije en tono de burla

-¡No uses esas tonterías conmigo!

-Tranquilo Armin, pareces estar más emocionado qué yo.-reí

-Por supuesto, después de todo mi hermanito ha madurado.- dijo con voz y con una pose de orgullo.

-Sí, claro…- le lancé una almohada en la cara.

Los días pasaron y sentí una mayor cercanía con Ben, estábamos solos la mayor parte del tiempo, había una sensación de complicidad, y a pesar de que ninguno decía nada, todo iba perfecto y como de ensueño, hasta ese verano.

-Al parecer habrá una mudanza, es en esa casa con el gran Naranjo.-Mamá soltó durante la cena.- Esperen… ¿Qué no es esa la casa a donde van a jugar? ¿La casa de su amigo Ben?

-¿Quéee?! –Armin y yo casi nos ahogamos al mismo tiempo.

-¡Oh, lo siento!... quizás ni siquiera su amigo Ben lo sabía, la venta de la casa fue muy repentina y de hecho se han ido ya. Solo vendrán para llevarse sus cosas.

Por lo que supe después los padres de Ben se estaban divorciando y estaban en muy malos términos. Su padre se había ido esos mismo días y su madre se había llevado a sus hijos con su familia, se lo mantuvieron oculto a Ben hasta el último momento. Dejó de ir a sus clases y solo me enteré que ese viernes regresaría por sus cosas. Todo era tan repentino y sin sentido. No podía ni siquiera digerir lo que significaba que Ben ya no estaría más ahí, solo quería volverlo a ver. Era lo único.

-¡Vamos Armin! Tenemos que despedirlo.- Llegué corriendo de mi última clase.

-Yo acabo de ir a su casa, pronto se marchará pero le pedí que se encontrara contigo en el parque.

-¿Qué? ¿Cuando?

-¡Maldición Alex!, tuve que correr saliendo de la escuela bajo el ardiente sol ¿y tú solo te preocupas porque me salte una clase en lugar de que vayas corriendo hacia allá?

-¿¡Que te qué!?- al parecer se olvidó que mamá estaba ahí.

- ¡Que ya se va! – sonrió nerviosamente.

-¡Okay Okay… Me voy!

Salí corriendo hacia el parque pasando por su casa que para ese momento estaba prácticamente vacía. Sin detenerme a pensar en nada doblé la esquina y vi el parque y justo debajo de un árbol estaba Ben parado esperándome. Jadeante y apenas pudiendo respirar llegué hasta donde estaba y él volteó a verme.

-Lamento no haberte dicho nada.-Su semblante era de completa tristeza, tristeza que en todo el tiempo que llevábamos de conocerlos había visto solo contadas veces, y que aun así…no se comparaban con el sentimiento que en ese momento se reflejaba en su rostro.

-No es tu culpa, no te disculpes.-No podía entender cómo podría dejar de ver sus hermosos ojos, esos ojos que parecían cristalizados por las lágrimas que se mantenían ahí.

-Alex yo…

-Ben, me gustas- Logré reincorporarme y ponerme frente a él con la respiración recuperada.- No… es que más que eso es… estoy enamorado de ti- Dije sin bacilar, esta vez no estaba avergonzado, lo miré a los ojos mientras lo tomaba de los hombros. Mis latidos retumbaban y mi cara ardía pero ya no me importaba. Ben no alejó su mirada ni un momento de mí mientras vi cómo brotaban sus lágrimas.

-¿¡Aaaah!?... ¿por qué lo dijiste? ¿Ahora qué se supone que haga? ¡Ni siquiera sé a dónde iré… no sé si regresaré… no podré comunicarme contigo, ahora ya no sé cómo dejarte y seguir, ya no sé ni qué soy y todo es por tu culpa. No me importaba irme, ya ni siquiera me importó que mi padre nos abandonara, pero cuando Armin llegó a pedirme verte sabía que no iba a poder dejarte. Dudé en venir, no quería despedirme, y aunque me armé de valor, vienes a decir esas cosas y esperas que en un rato regrese con mi mamá a casa de mi abuela como si nada! Te odio Alexy –La última frase apenas como un susurro la dijo al abrazarme mientras lloraba sobre mi hombro. Yo permanecía callado, solo podía sentir su calor y, a pesar de que una gran tristeza me envolvía, también estaba muy feliz porque era correspondido, porque lo había dicho y porque al menos en ese instante lo sentía más cerca que nunca.

-Lo siento, pero de verdad estoy feliz de haberme enamorado de ti- al decir eso volteé mi rostro y alcancé a darle un beso en la mejilla.- Espero que sigas adelante y volverte a encontrar, pero si es imposible al menos espero que puedas querer a una persona como yo te quiero a ti y así sientas la felicidad que yo siento ahora.

-No es suficiente. Lo poético no te queda.

-Mmm…-lo miré con los ojos entrecerrados luego reí- Tienes razón, pero tenía que intentarlo.

-Pero sí te volveré a ver. Te prometí que no me alejaría y puede que ya no me creas pero te prometo que te volveré a ver.-Decía tranquilamente, pero se podía percibir algo de desesperación en su voz.

-¿Sabes? Yo te creo.

De repente sentí como sus manos en mis mejillas acercaron mis labios a los suyos y, aunque apenas fue un ligero roce, me dejó en ese lugar arrodillado mientras se marchaba.

Hasta el momento no sé dónde se encuentra ni si cumplirá su promesa, pero nunca lo olvidaré, porque gracias a él entendí muchas cosas sobre mí. Sin importar quién lo acompañe o quién me acompañe, le estoy realmente agradecido. Ben, mi primer amor.


Un poquito de amor...

Bonnie the sugar - jaja solo un poquito.. xD aquí el siguiente cap! :)