Bla, bla, bla de Kishimoto.
La historia es mía.
Sentimientos Hospitalizados
Ya se había hecho de mañana. Naruto se levantó muy temprano, se bañó, se cepilló los dientes, tuvo un rápido desayuno y salió corriendo con dirección al hospital.
En cambio Sakura, aún seguía dormida, se le había olvidado completamente poner la alarma, ya que era muy dormilona. La luz del sol entró por su ventana y le dio en el rostro, lo que hizo que ésta diera un brinco, se parara de la cama y corriera al baño a darse una ducha.
-¡No puedo creerlo!- chilló ésta- no puedo llegar tarde, más vale que me de prisa.
Después de esto, salió del baño y empezó a vestirse con gran rapidez. Salió corriendo dirigida hacia la cocina, donde se encontraba su madre preparando el desayuno.
-Mamá me voy- chilló la chica de cabellos rosados al tiempo que salía apresuradamente por la puerta de su casa.-No puedo llegar tarde- decía ésta mentalmente.
Al fin había llegado al hospital, donde se encontraban Naruto y Sasuke.
-¿Lllegaron hace mucho?- indagó Sakura
-Yo llegué hace un tiempo y Sasuke llegó hace menos de 2 minutos- dijo el rubio
-Entremos ya- masculló el Uchiha, y empezó a caminar hacia la puerta principal del hospital.
Atrás del pelinegro se encontraban Sakura y Naruto murmurando entre sí.
-¿Qué le pasa?- preguntó la Haruno
-Ya sabes, el es un amargado- respondió Naruto
Ambos rieron por lo bajo para que el Uchiha no los escuchara.
Se acercaban ya al mostrador donde se encontraba una recepcionista, ella tenía las listas de los internados, habitaciones, motivos por el cual se encontraban allí y todo ese tipo de cosas. Naruto fue el primero en llegar allí, debido a que había apresurado el paso.
-Hyuga Hinata- dijo el rubio de ojos azulados
-¿Es para una visita?- inquirió la recepcionista, era una mujer de unos 30 años de edad, cabello chocolate corto y ojos rojo intenso.
-Sí
-Habitación 132
-Gracias- dijeron los tres gennin
Subieron el primer piso y continuaron al segundo, pasaron por las habitaciones 12, 121, 122 hasta que llegaron a la 132, donde el pasillo se oscurecía, debido a que en esa parte no había ventanas, también hacía más frío y afuera de la habitación había asientos, en fin era la parte más sombría de todo el corredor.
-Hace mucho frío- se quejó la kunoichi del equipo 7
-Es por la falta de ventanas- dijo fríamente, como de costumbre, Sasuke.
Naruto sólo les pudo dirigir una mirada, no quería que sus dos mejores amigos pelearan en frente de la habitación de Hinata.
-Vamos a entrar- masculló Sakura, tratando de evadir la incómoda situación.
-Hai- dijeron al unísono los dos jóvenes.
Naruto fue quien abrió la puerta y entró primero a la habitación de la Hyuga, lo hizo con una sonrisa de oreja a oreja- Ohayo- dijo éste.
-Ohayo- dijo la tímida Hinata, sonrojándose un poco
-Vinimos a ver cómo estabas- masculló Naruto
-Estoy bien- replicó la muchacha, bajando su cabeza
-¿Te sientes bien?- preguntó Sakura, al ver lo que la joven Hyuga hacía
-Sí, lo estoy dijo ésta- sonriendo temerosamente
La puerta se abrió, no porque alguien entrara, sino porque alguien salía.
-Voy a ver qué le pasa- masculló Sakura
La puerta se abrió nuevamente y se cerró con lentitud.
Allí, sentado en una de las sillas próximas a la habitación estaba Sasuke Uchiha, estaba distraído, pensando a lo lejos.
-¿Qué te pasó?- preguntó tiernamente Sakura, sentándose al lado de él.
-Nada- dijo el pelinegro en tono cortante, evadiendo los ojos esmeraldas de su compañera de equipo.
-Dime- insistió Haruno- no tienes nada que perder.
-Ya te dije que nada me pasa- fue la respuesta del Uchiha
Después que dijo esto, bajo su cabeza y fue él quien inició la plática nuevamente.
-Naruto está siempre tan lleno de energía, y se deprime por la Hyuga. No me parece lógico.
-Sasuke, aún no lo entiendes, no tiene que ver con cuánta energía tenga uno, eso no tiene nada que ver- prosiguió la pelirosa- se trata de amor, el amor que una persona siente por otra.
-…..
-¿Sasuke?- dijo Sakura al tiempo que veía al chico Uchiha
-Es que, es sorprendente el comportamiento de Naruto por una chica
-…- Sakura lo veía detenidamente
-Supongo que yo también me sentiría deprimido si algo le pasara- dijo Sasuke
-¿A Hinata?- preguntó velozmente Sakura. Se entristeció por un momento, sería posible que a Sasuke le guste Hinata, no eso era imposible. Sakura se lo repetía mil veces para sí. Bajo su rostro y una lágrima rodó por su mejilla. De pronto, alguien le levantó la cabeza de una manera suave y delicada, era Sasuke.
-No, no a Hinata, a la chica que me… gusta- finalizó el Uchiha mirándola fijamente en los ojos. Ella siempre había esperado ese momento, pero no era el turno de ella de hablar, quería que él lo dijera todo.
-….
-Sakura, me gus…tas- finalizó Uchiha Sasuke
-…- aunque quisiera, Sakura no podía hablar, lo único que podía hacer era ver los ojos negros de aquel que fue su compañero de equipo, luego un amigo y ahora al fin podría ser algo más que eso.
-¿Quisieras ser mi novia?- preguntó Sasuke tímidamente por miedo al rechazo de aquella pelirrosa que le gustaba tanto.
-No lo sé- dijo ésta
-…- Sasuke tenía los ojos cristalizados, su piel se palideció. No podía entenderlo, él sabía que Sakura estaba enamorada de él, y desde el día anterior había planeado esa declaración de amor, ¿qué pudo haber salido mal?, será que Sakura ya no lo amaba.
-¡No aguanto más!- masculló la kunoichi lanzándose hacia Sasuke, abrazándolo- ¡sí, claro que seré tu novia Sasuke!- chilló eufóricamente.
En ese momento Sasuke Uchiha y Sakura Haruno se besaron por primera vez, en el silencio, en lo oscuro y en el frío del corredor del hospital. Se despegaron y Sasuke tomó la palabra.
-Entonces, ¿por qué me dijiste que no al principio?- dijo confundido el Uchiha
Sakura rió por lo bajo y dijo- sólo quería hacerte rabiar.
Luego se volvieron a besar, pero fue un beso bastante corto, ya que se dieron cuenta de que los veían. Se separaron rápidamente y entonces se dieron cuenta de que se trataba de Naruto. Sasuke entró a la habitación y le dijo a Naruto en voz apenas audible: Gracias. Después salió y empezó a hablar con Sakura.
-¿Quisieras salir a comer un helado con…migo?- preguntó éste viendo al suelo
-Por supuesto- dijo la chica de cabellos rosados.
Así se despidieron de sus dos amigos y salieron del hospital a disfrutar de su primera cita, salieron tomados de la mano y a muchos conocidos por ellos les impresionó pero luego lo comprendieron, el amor sólo se da y en el amor nadie le gana al corazón.
Espero que les haya gustado, aquí se acaba, dejen muchos reviews pleasE!!
