Todos habían podido ver como el estado de ánimo de Harry iba decayendo a lo largo de la semana, haciéndolo más irritable y letárgico a la vez probablemente debido a la falta de sueño. Ninguno se había atrevido a decir nada delante de él pero al ver como las ojeras se hacían cada vez más pronunciadas y oscuras Hermione no tuvo más remedio que preguntarle a Ron, el cual confirmo sus sospechas rápidamente diciendo que habían tenido que volver a recurrir a los tapones para dormir sin escuchar los gritos o quejidos de Harry.

Finalmente a Hermione se le acabó la paciencia viendo como a Harry estropeaba un caldero del aula de pociones por saltarse varios pasos en la elaboración. El humo había provocado que tuvieran que abandonar el aula hasta que el profesor Slughorn se hizo cargo de la situación y finalizaron la clase antes. Ron había sido el que había arrastrado a Harry fuera del aula, quien apenas se había inmutado por lo sucedido. Llevaba toda la mañana dando cabezadas, intentando no dormirse en todas las clases y claramente era incapaz de concentrarse. En la hora del desayuno apenas había comido y prácticamente se dormía en cualquier lado hasta que le daba por pegarse así mismo para espabilarse o sacudir su cabeza.

-Harry, deberías ir a la enfermería a dormir- dijo Hermione intentando controlarse.

-¿Por qué? estoy bien.

Harry abrió los ojos fingiendo estar despierto pero apenas se abrieron, aunque sin duda para él había supuesto un gran esfuerzo. Matt quería echarse a reír pero se contuvo y Ron y Hermione se miraron con las cejas levantadas y la incredulidad brillando en sus caras.

-Sabemos que tienes pesadillas otra vez- Harry se giró para ver a Ron y Hermione captó el gesto- No ha hecho falta que Ron me diga nada, lo tienes escrito en toda la cara. ¿Por qué no me has dicho nada? Te podría haber dado una poción para dormir sin sueños.

-No quiero tomarme una poción para dormir-dijo entre dientes.

-¿Por qué?- preguntó confusa.

-¿No te has tomado ninguna?- preguntó Matt divertido, tenía que reconocerle al chico que tenía aguante.

-No son simples pesadillas Hermione, es cosa de Voldemort.

-¿Cómo lo sabes?- preguntó Matt.

-Porque no solo sueño con la muerte de Cedric o Sirius ni con lo que pasó en el cementerio o en el ministerio-dijo con un suspiro cansado- ahora también veo como me posee Voldemort, veo cómo morís, veo como me captura y cómo me tortura. Lo siento todo taaan real, es cómo si verdaderamente estuviera pasando.

-Pero Harry las pesadillas siempre se sienten reales, eso no prueba nada.

-¡No lo estás entendiendo! Cuando son mis pesadillas si, siento el dolor de las maldiciones pero toda esta semana ha sido más intenso, más vivido- cuando vio que Hermione iba a protestar añadió- ¡Se la diferencia!

-Está bien Harry, pero tienes que dormir. Una poción sin sueños te puede ayudar.

-¿Y luego que? ¿Al día siguiente me tomo otra? Sabes que causan dependencia- Hermione no pudo decir nada ante eso- No quiero dormir, no sabes lo que es ver todo eso cuando cierras los ojos- dijo con los ojos nublados de lágrimas.

-No me digas que has estado tomando pociones vigorizantes- dijo Hermione pero Harry desvió la mirada- Por dios Harry, a este paso vas a morir pero por agotamiento. Tienes que dormir.

-Solo han sido dos- dijo pero el enfado de Hermione no disminuyó.

-¿Pero Harry estás seguro? De normal Quien-Tu-Sabes empieza a molestarte después de Navidad- repuso Ron.

-Ya no tiene que preocuparse por recuperar su cuerpo ni por la profecía, tiene más tiempo libre- dijo exasperado Harry.

Voldemort no pudo enfadarse del todo por esa afirmación. En cierta forma, tenía menos cosas de las que preocuparse pero no es que tuviese más tiempo libre sino que la prioridad de matar a Harry había escalado puestos y si antes era uno de sus principales objetivos ahora lo era más, faltaba muy poco. No obstante, el hecho de que no hubiese tomado en toda la semana ninguna poción para dormir le había sorprendido. Más lo hizo todavía que estuviese tomando las vigorizantes. Si bien había tenido al chico bajo lupa toda la semana y había notado como las ojeras se hacían paulatinamente más visibles, no esperaba que estuviese evitando dormir. El no era de tener pesadillas así que no entendía del todo lo que podían ocasionar en alguien, digamos que Potter estaba siendo su conejillo de indias en esto y estaba resultando muy interesante.

-Supongo que en eso tienes razón.

-Mira, yo tengo la última clase ahora. Lleva a Harry a algún lado y asegúrate de que duerma.

-Había quedado con Ginny para entrenar a Quidditch- repuso Ron con una mueca.

-No os preocupéis yo me hago cargo de Harry- dijo Matt con una sonrisa- Me aseguraré de que duerma.

-¿Estás seguro?- preguntó Hermione.

-Si, no tengo nada mejor que hacer.

-Gracias Matt- dijeron ambos Gryffindor antes de irse.

Voldemort arrastró a un somnoliento y cabezota Potter hasta un árbol cerca del lago mientras repetía una y otra vez "no voy a dormirme, no voy a dormirme" hasta convertirlo en una especie de mantra. Voldemort tuvo que poner los ojos en blanco mientras lo sujetaba más de una vez para evitar que se fuera directo al suelo. El gryffindor parecía no darse ni cuenta, sus reflejos habían disminuido considerablemente y era más un zombie que un humano.

Cuando Harry se vio obligado a sentarse con la espalda apoyada en un tronco fue cuando realmente se dio cuenta de donde estaba. El sol le daba en la cara y tenía que cucar los ojos para poder ver, lo cual hacía que se sintiese más adormilado. El sol calentando su piel y sus rasgos le hacían estar más relajado y somnoliento.

-Duérmete- dijo Matt mirándole divertido como luchaba por abrir los ojos.

-No quiero- fue lo único que dijo pero sonó como una protesta infantil.

-Duerme- ordenó estirando del brazo de Harry sin ninguna delicadeza haciendo que apoyara la cabeza en su hombro.

-No- protestó.

Desde luego Voldemort tenía que admitir que el chico era demasiado cabezota para su bien.

-Te despertaré si tienes pesadillas.

Harry bufó.

-Entonces para que dormir si voy a...

Nunca terminó la frase pues se le cerraron los ojos y no pudo volver a abrirlos, cayendo profundamente dormido.

Voldemort no tuvo que esperar mucho, a los poco minutos Harry empezó a removerse, llamando su atención del libro que sostenía. Vio como sus rasgos se contorsionaban y su respiración se volvía más agitada. Al poco empezó a murmurar en sueños con el ceño fruncido.
Voldemort dejó a Harry en sus pesadillas, mirando al frente observando como caían las hojas de los árboles con la suave brisa. Hacía tiempo que no estaba tan relajado. La estampa era bastante extraña, pues Harry era lo contrario a Voldemort, eran la tranquilidad frente a la pura intranquilidad.

Con el tiempo los quejidos de Harry fueron elevándose y las lágrimas comenzaron a bañar sus mejillas como pequeños riachuelos, llamando nuevamente su atención. Estuvo un tiempo viendo como sus lágrimas mojaban su túnica y su rostro lleno de dolor mientras llamaba a Sirius en un tono cada vez más alto.

-Finite incantatem- susurró

El efecto fue prácticamente inmediato, la postura corporal de Harry se relajó completamente y su rostro abandonó todo signo de dolor y su ceño fruncido desapareció, solo quedaron en él el rastro de lágrimas cuyo flujo tardó unos instantes más en desaparecer. Su respiración agitada poco a poco se volvió más lenta y pausada, indicando el fin de la pesadilla. Voldemort, tras observar su rostro apacible un tiempo sin saber muy bien porque había cortado el hechizo acabó por concentrarse nuevamente en su lectura.

Para cuando llegó Hermione que los había estado buscando por medio colegio habían pasado 2 horas y Harry no había vuelto a abrir los ojos ni a agitarse en sueños. Sin embargo, con el paso del tiempo había ido escurriéndose hasta estar dormido con la cabeza apoyada en el regazo de Voldemort, haciendo imposible que se moviera o se fuera sin despertarlo, por lo que siguió leyendo su libro.

-Lo conseguiste- susurró Hermione con una sonrisa cuando observó el rostro en paz de Harry- ¿Ha tenido pesadillas?

-Al principio- Hermione asintió en comprensión.

-Bueno, parece que le ha dado un descanso, estaba preocupada por él. Gracias Matt- dijo sentándose al lado suyo.

-Para eso estamos, aunque se me están durmiendo las piernas- Hermione se rió ante el comentario y Harry se removió.

-¿Y sus gafas?

-Se le cayeron cuando dormía- dijo con un suspiro sacudiéndolas en su mano.

Voldemort estaba exasperado por tener que aguantar a una Sangre Sucia no solo en clase sino en su tiempo libre y además fingir que era agradable, le estaba poniendo de mal humor. Le recordaba a sus años en Hogwarts. Hacía tiempo que no tenía que fingir tanto. Además, era una competidora, siempre levantaba la mano y además se le daban bien las pociones. ¿A que jugaban los otros sangre pura? Eran igual de ineptos que sus mortífagos.

Hermione siguió conversando con él sobre las materias de las clases mientras hacía los deberes sentada en la hierva a su lado. Voldemort dijo algo en lo que ni siquiera pensó y ella estalló en una carcajada. Ni siquiera recordaba lo que había dicho pero tuvo que sonreirle muy a su pesar. Harry comenzó nuevamente a removerse y empezó a restregarse los ojos un par de veces hasta que finalmente abrió los ojos cansados mirándole directamente aunque sin sus gafas en realidad lo veía todo borroso.

-Lo siento, ¿te he despertado?- preguntó Hermione.

-No te preocupes- dijo levantándose- ¿dónde están mis gafas?- dijo tras soltar un bostezo.

-Ten- dijo Matt.

-Gracias- dijo mirándole ahora con sus gafas puestas- ¿me he dormido?- preguntó confuso viendo cómo había oscurecido y ya el sol no le molestaba en los ojos.

-Supongo que soy una buena almohada- dijo Matt provocando que Harry se ruborizase.

-Lo siento, no me di cuenta.

-No me extraña, estabas literalmente muerto de sueño. ¿Has tenido pesadillas?

-Supongo que no- dijo rascándose la parte trasera de la cabeza, algo confuso.

-¿Has visto como puedes dormir sin pesadillas? ¿Estás seguro que era cosa de Quien-Tu-Sabes?

-Estoy seguro- dijo elevando el tono de voz- Mira, no se si es que solo me las provoca por la noche o que, pero estoy completamente seguro.

-Está bien, te creo- dijo soltando el aire retenido- Prueba a dormir esta noche y ya vemos que pasa mañana.

-Pero ya he dormido- repuso Harry rápidamente.

-Un par de horas que no equivalen ni a una noche- dijo Matt, Harry le miró con mala cara.

-Mira, duerme esta noche y si vuelves a tener pesadillas duerme por la tarde como hoy hasta que encuentre algo, ¿vale?

-Está bien- dijo a regañadientes.

Harry se levantó cuando vio venir a Ron con Ginny corriendo con la escoba todavía en la mano. Pero se tambaleó y Matt le agarró, evitando que cayera. Harry le miro con un gesto de disculpa y el simplemente le sonrió de vuelta.

-Más te vale que cenes como dios manda esta noche- dijo Hermione señalándole con el dedo.

-Ha sido por levantarme rápido.

-Eso y por no comer prácticamente nada en dos días.

-¿No has comido?- preguntó Matt.

-No tenía mucha hambre-dijo encogiéndose de hombros- pero cenaré ésta noche- añadió al ver que Hermione iba a seguir regañándolo.

-Veo que he llegado justo en el modo madre de Hermione- dijo riéndose Ron.

-¿Y que haríais sin nosotras?- repuso Ginny.

-Estar más relajados y despreocupados- repuso Ron.

-Sabes que eso no es cierto- dijo Hermione molesta- la próxima vez que necesitéis ayuda no me busquéis.

-Hermione, no te enfades. Sabes que sin ti estaríamos perdidos- dijo Harry.

-O muertos- dijo Ron- probablemente no habríamos pasado de primer año- y Harry asintió fehacientemente.

Hermione se fue con Ginny ignorándolos, siempre se acababan saliendo con la suya cuando se ponían así. Pero no estaba enfadada, simplemente se preocupaba por ellos, sobretodo por Harry quien había pasado mucho y parecía que nunca terminaba.

-Le gusta que le regalen el oído- le dijo Ron a Matt en un susurro.

-Ya lo veo.

-Pero tampoco podemos ignorar que es el cerebro del equipo- dijo Harry.

-Si, bueno... si yo pasara el mismo tiempo que ella en la biblioteca también lo sería- murmuró Ron.

Harry miraba de reojo a Matt. Se sentía un poco avergonzado por haber dormido en su regazo sin darse cuenta. Apenas se sentía descansado, en realidad ahora se sentía más cansado que antes, el sueño lo reclamaba de nuevo protestando por la interrupción.

Se había quedado mirando los profundos ojos azules de Matt sin darse cuenta, siempre presentía que ocultaban algo igual que las profundidades del océano. Algo esperando ser descubierto. Matt le devolvió la mirada y Harry desvió la suya rápidamente con el ceño fruncido, bostezando de forma repetida.