Capítulo 4

Capítulo 4

Soy la sailor cuyo astro protector es Plutón, que está colgado en el tiempo-espacio. Soy la sailor del cambio, soy Sailor Plutón.

Sora se dio la vuelta y se encontró a una mujer. Su imagen estilizada imponía respeto y sus profundos ojos rojizos parecían haber contemplado cientos de años. En el sitio donde estaban no había luz solar pero la misteriosa dama exhibía un moreno que era prueba de una vida al aire libre. Pero ante todo había un detalle que no se le pasó por alto a Sora: Portaba un cetro enorme con forma de llave y no era de sorprender que fuera…

-¿Una llave-espada? ¿Eres otra elegida?

-Sí, soy la sailor cuyo astro protector es Plutón, que está colgado en el tiempo-espacio. Soy la sailor del cambio, soy Sailor Plutón. Sora… te he invocado para prevenirte…

-¡Del regreso de los sincorazón! –Interrumpió Sora.

Sailor Putón negó con la cabeza –Desgraciadamente esos sincorazón no son la causa del problema que intento explicarte… Sino una consecuencia…

-Creo que me he perdido un poco –gimió.

-Verás Sora, hace menos tiempo del que piensas estalló una guerra entre los portadores de la llave espada. Yo fui la única que no participó. Me… indignó al principio porque pensaba que no era lo suficientemente fuerte para llevar el peso de esa carga, pero al final mirando atrás veo que se me dio una responsabilidad incluso más importante.

-¿Contra quién luchabais?

-Oh, le conoces, yo diría que muy bien.

-¿Xehanort?

Sailor Plutón asintió la cabeza solemnemente.

-Ese tío no se cansa nunca. -Añadió Sora jocosamente.

-Si no hubiera sido por el sacrificio de mis compañeros, quizá no nos hubiéramos conocido nunca. Esa guerra la provocó él.

-¡Ahí va! Entonces no me extraña que fuese tan duro de pelar.

Sailor Plutón hizo acopio de su paciencia para explicarle la situación lo más breve y sin interrupciones posible.

-Lo que te voy a pedir es que uses la llave espada para encerrarle en una dimensión paralela, para eso tendrás que derrotarlo con este llavero.

Le alarga un llavero con forma de llave pequeña y un corazón en la punta de esta, al colgarla de su llave espada, esta se llena de motivos de estrellas y en la forma de la cerradura había una luna.

-Es… una de las espadas más… cursi que he tenido en mucho tiempo.

Ante el comentario de Sora, a Sailor Plutón sólo le quedaba descargarse con un golpe directo a su cabezota con su cetro.

-¡Auch! ¡Eso duele!

-Duele tanto como tu comentario, esa llave la diseñé yo.

Sora mostró una sonrisilla conciliadora.

-Y, quería preguntar, ¿Cómo acabaste aquí si tenías tantas ganas de luchar?