HISTORIA DEL PRIMER AMOR
by Sonia-chan
Los personajes utilizados en esta historia le pertenecer a:
CLAMP
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia…
Carta del Pasado II
(China)
Megumi llevaba unas cajas en su auto. Se dirigía a un albergue para niños, siempre le había gustado ayudar a las personas y se había inscrito como voluntaria para ayudar. Llegó al lugar y se estacionó frente a ella. Le tomaría tiempo bajar esas cajas de juguetes que también le había ayudado a conseguir su padre. Suspiró resignada y bajó primero una, pero era tan pesada que se le cayó de las manos.
– ¡Hay no! – decía mientras que con dificultad trataba de meter algunas muñecas que se habían salido de esta. Decidió entonces primero ingresar y dejar las cajas en el auto, debería buscar a alguien que le ayude. Ingreso y pudo apreciar que varios niños corrían alborotados y felices con unos globos en sus manos, otros con orejitas de animales y algunos con figuras pintadas en sus caritas. Se acercó al único adulto ahí presente, que se encontraba de espaldas a ella, y le palmeó el hombro – disculpe…
El joven dio vuelta y miró desconcertado a la persona frente a él. Megumi parpadeó un poco, se le hacía completamente familiar. Si no fuera por ese traje de payaso y esa nariz roja no le habría sido difícil identificarlo.
Ambos jóvenes rieron nerviosamente.
– ¡Shaoran…!
Shaoran Li, dejó caer la bolsa de dulces, estupefacto. ¡Que hacía Megumi ahí!
–Me… Megumi…
– ¡Señorita Mao! – gritó una señora en ese momento, apareciendo por una de las puertas de la gran sala. Shaoran aprovechó esta distracción para salir corriendo hacía otro cuartito del alberque.
– ¡Shaoran…! – dio un respingo al reconocer esa voz, Megumi venía detrás de él – ¿Así que es aquí donde practicas con tu tío?
–Eh…
–Bonito lugar…
–Pues si… practico aquí… – decía el joven nerviosamente – y aquí… y más aya… donde se pueda…
Megumi rió de su "payasada" – Así que… el gran Shaoran Li viene al albergue a pasar sus ratos libres ayudando a cuidar a los niños…
Shaoran soltó un suspiro resignado –…si…
–Eso es muy gentil de tu parte… habla muy bien de ti…
–Por favor no se lo digas a nadie… – casi rogó Shaoran.
–Pero… ¿ni siquiera lo sabe Sakura?
–Claro que lo sabe… es un secreto solo nuestro, muy intimo… nadie debería de sab… – se dio cuenta de lo que decía – …mmm… ahora tu lo sabes…
–No te preocupes… no se lo diré a nadie… – Megumi sonrió de oreja a oreja – Pero.. ni siquiera lo sospechan los chicos de la prepa…
–No se lo dije por que ellos no viene a hacer actos comunitarios…
–Pero tu si…
–... si…
–¿Todas las semanas?
–…si…
–… es muy tierno…
–No digas eso…
–Entonces será muy divertido hacer esto contigo… – Megumi se acercó más a él y le apretó la naricita roja…
Shaoran se sonrojó furiosamente por su cercanía, Megumi le sonrió una vez más y se alejó de él. No sin antes voltearse a pedirle que lo ayudara con las cajas.
Sakura, caminaba de puntillas por la casa. Trataba de no encontrarse con Tomoyo. Ingresó entonces a su habitación. Se acercó al tocador y hurgó entre los joyeros. Se miró al espejo y trató de colocarse un arete.
–Si!... póntelo Sakurita… ¡te verás divina!
Sakura se sintió nerviosa y soltó el arete, que calló lejos de ella.
– ¡Que haces Tomoyo! ¡No me asustes de esa forma! Además… trataba de ponérmelo solamente… no se como se hace…
–Pero de eso no te preocupes… acá estoy yo… verás que haré que te pongas hermosa… Porque no hay ningún problema en que a veces te veas como una chica Sakura…
La ojiverde la miró entre enojada y sorprendida.
– ¡Ya vas a estar tu también con eso! Tú y mi Nana se han puesto de acuerdo con decirme eso ¿no?
–Bueno… bueno… dejemos eso… ¿a que no sabes que te traigo? – decía la amatista muy emocionada.
–Que es Tomoyo…
–Para que veas que no siempre me gusta molestarte… me llegó una carta de Japón…
– ¿De Japón?
–Así es… – sacaba un sobre de entre la bolsa que llevaba consigo – Iba a comprar unas cosas y llegó hace poco… es de tu madre…
Sakura tomó el sobre con sorpresa y emoción –Entonces tengo que leerlo…
Tomoyo siguió a su amiga hasta su cama. Donde se echaron leer la carta. Estuvieron largo rato hablando luego de leerla. Hasta que luego, anocheció.–
–Ya se lo dijiste…
–Eh? ¿Decir que a quien?
–A Shaoran por supuesto.
Sakura se sonrojó y respondió con nerviosismo.
–N…no… a… aun… no se l…lo… he di... dicho…
–Tienes que hacerlo ya Sakura…
–No entiendes… no es tan fácil hacerlo, no quiero arruinar nuestra amistad. Además siento que es muy probable que este interesado en otra persona…
Tomoyo rió con ganas…
–Obvio que este interesado en otra persona… por Dios… ¡Es Shaoran! El mujeriego con el ego más grande del mundo… pero eso no significa que su intereses sea amor… no pierdes nada en confesárselo…
–No lo se Tomoyo.
–¿Qué es lo que quieres?
–¿Quiero?
–Claro… ¿Qué lo que te falta para que de una vez te decidas decírselo a Shaoran?
–Valor…
–Pues es muy fácil conseguirlo – Tomoyo se levantó de su cama y sacó una cajita de sus cajones – Esto es lo que te falta…
Sakura la miraba muy confundida, mientras que Tomoyo regresaba a ella con dicha caja entre sus manos.
Megumi entraba a su habitación, en el segundo piso de la casa. Se acercó a la ventana y la abrió, para mirara mejor su jardín.
– ¡Hola Megumi!
– ¡Ahhhhhh!
Sintió que alguien le tapaba la boca por haber soltado ese grito. ¡Pero que eso lo que esperaba que hiciera! ¡Si le había dado un gran susto apareciéndose de esa forma por su ventana!
Shaoran tenía una de sus manos sobre los labios de Megumi y con la otra ponía un dedo en los suyos, declarando silencio. Alguien tocó la puerta
– ¡Que pasa Megumi!
Shaoran soltó a Megumi, quien se acercó hacía la puerta a contestarle a su padre.
– ¡Nada papá! ¡Es que no encontraba algo…! Pero ya lo hallé.
–Esta bien… – Megumi pudo escuchar los pasos de su padre que se alejaba.
La chica soltó un suspiró y se acercó de nuevo a la ventana donde Shaoran había quedado, apoyándose en una escalera.
– ¡Shaoran que haces acá! … ¡Y a esta hora!
–Lociertoesquenopudedormir… ypenséquetutampocoporqueestabaspensadoenmi, así que decidí venir a verte…
– ¿Ah…? – Megumi no entendió por lo rápido que lo dijo Shaoran.
–No importa… dime ¿te gustan los chocolates o las flores?
– ¿Que?
–No traigo ninguno de los dos, solo quería preguntártelo…
Megumi sonrió, Shaoran metía una mano dentro de su chaqueta y sacaba una flor blanca para dársela.
–Gracias…
–Tengo chocolates también… – Shaoran rió despacio y miró a su alrededor – Me imagino que me invitaras a pasar, por que esta muy frío acá afuera…
–Pasa…
–Esta bien... si insistes…
Shaoran ingresó con gran agilidad y miró la cama, echándose sobre ella.
–Linda cama… y muy cómoda también – miró a Megumi a su lado, que lo miraba sorprendida – Ven siéntate… no sientas pena… estas como en tu casa en tu casa.
Megumi se sentó a su lado y cogió un libro. Shaoran se levantó y se sentó de rodillas sobre el mullido colchón. La miró y encontró que estaba leyendo un libro. Agachó la mirada hasta dar con la portada.
– ¡Ah…! No es esa la historia donde la pareja se encuentra después de tanto tiempo y ahora tienen una hija, pero luego alguien lo asesina y meten a la cárcel a uno de ellos por que lo acusan de matar a la niña?
–Si… – decía resignada Megumi cerrando el libro y tirándolo sobre la colcha. Miró medio enojada a Shaoran.
– ¿Porque pierdes tu tiempo leyendo esa historia tan larga…? – Shaoran agarró el libro soltado por su acompañante y empezó a ojearlo – Anda… pregunta y lo te contaré la historia.
Megumi meditó un poco.
–Shaoran… no terminaste de contarme tu historia…
– Bueno… haber, secuestran a la niña y piden un rescate por ella pero luego descubren que es una fachada y que ya la había matado y todos estaban implicados, hasta su niñera y….
–No esta historia… – decía Megumi quitándole el libro.
– ¿Entonces…?
–La que me estabas contando en el albergue…
–No conozco ningún albergue…
– ¿Enserio? – decía la joven siguiéndole el juego.
–Claro… debió de haber sido mi gemelo…
–Ya pues… eso de que un hombre solo debe tener ojos para tres mujeres y por ende solo inclinarse frente a ellas: a la Diosa, a su madre y…
– ¿Y…?
–Y… ¡Shaoran!
– ¡Megumi!
– ¡Shaoran!
– ¡Megumi! ¿Puedo entrar?
La chica lo miró extrañada.
–Ese no fui yo…
– ¿Papá?
Shaoran rió con ganas por la desesperación de Megumi.
– ¡Tienes que salir!.. – le decía empujándolo por la puerta – no… mejor… – ahora lo empujaba a la ventana – ¡Ay no! Que va a pensar de mí.
–Cálmate…
–Pero mi papa va a entras que va a empezar con sus cosas y no me dejara en paz…
–Cálmate…
–Tienes que irte Shaoran, no quiero que te encuentre acá…
–Ya Megumi… cálmate… – le decía tomando de sus hombros, haciendo que ella se detuviera de su éxtasis, la miró a los ojos y lentamente fue inclinándose delante de ella…
–Shaoran…
–Y… – Shaoran le sonrió y le guiñó el ojo antes de salir corriendo por la ventana y bajar ágilmente las escaleras. Siguió corriendo hasta llegar a la casa de Sakura, que por ser un barrio pequeño y tranquilo, vivía a unas cuantas cuadras. La encontró entrando a su casa y apresuró el paso.
– ¡Sakura!
La joven dio la vuelta, y encontró a su amigo. Un rubor asomó por sus mejillas y le sonrió. Su rostro enrojeció aun más al sentir a Shaoran abrazado a ella.
–Shaoran…
–Estoy muy feliz de encontrarte Sakura…
– ¡Ay Shaoran…!
– ¿Siempre serás mi amigas cierto?
–De eso no lo dudes…
Y así quedaron ambos amigos abrazados, compartiendo la felicidad.
…
Shaoran corría feliz por los pasadizos de la Preparatoria, llegando hasta los jardines. Encontró a su grupo de amigos y con ellos a Megumi que estaba un poco más lejos de ellos leyendo el libro. Se acercó a ella y se sentó a su lado.
– ¡Miren eso…! – escuchó el joven. Varios más rieron viendo llegar a Sakura con ropas extravagantes.
La joven Kinomoto vestía de una falda verde muy clara y una blusa rosada. Ambos colores demasiado llamativos. Unos aretes color canela. Y unos zapatos marrones. Con un maquillaje muy cargado sobre sus ojos verdes. Los labios de un rojo muy fuerte. Los colores no combinaban para nada pero eso no borraba la gran sonrisa en su rostro. Al parecer la joven abría decidió cambiar su imagen pero por no haberlo hecho hace tanto tiempo lo había hecho mal. Pero lo que valía era la intensión.
– ¡Hola chicos! – decía la ojiverde con una gran sonrisa, acomodándose unos cabellos que salían del moño muy alto.
– ¡Hol..a! – la voz de Shaoran sonaba distorsionada.
– ¿Qué tal me veo? No estoy como Megumi…
Shaoran no aguantó la risa y rió fuertemente seguido de los demás acompañantes en ese momento.
– ¡Parece un pavo real! – se escuchó gritar de uno de ellos.
– ¡No! Es un payaso…
Sakura reía nerviosamente siguiendo al resto, mientras miraba a Megumi, quien por un momento rió con ellos y que ahora trataba de detener la risa de Shaoran golpeándolo en el hombro con el libro. Se encontró con la mirada de Sakura que había parado de reír y se sentía extraña entre todos ellos. Sakura miró dolida a Megumi y salió corriendo del lugar, con muchas lágrimas en sus ojos verdes.
La joven se sentía humillada y con gran vergüenza. Encontró entonces un banco y arrojó su bolso sobre este, mientras que con sus manos trataba de sacarse todo el maquillaje del rostro. Entonces sintió que alguien le pasaba un pañuelo, encontrándose a Megumi a su lado.
–Gracias… – le dijo entre sollozos – Tu también te vas a burlar de mí…
–Yo no lo haré Sakura…
– ¿Estoy loca no es cierto? – dijo riendo con ironía – Quería verme linda como tu… pero no se como hacerlo…
–Eres linda Sakura…
–No mientas… no has visto como esa gente se rió de mí…
–Esas personas son…
–…Idiotas como yo… – escucharon las voces de un hombre a sus espaldas que tocó el hombro de Sakura y le hizo voltearse a verlo.
–…Shaoran…
–A decir verdad eres la mas hermosa de todas… por que eres muy especial… Al menos no eres como esas muchachas tontas a las cuales "cazo".
Shaoran rió despacito con ella, mientras que Megumi quedaba en silencio.
–Sabes, puedes tener a cualquier chico que quieras…
– ¿Cualquiera?
–Cualquiera
– ¿En serio?
–Claro… pero debe ser visco…
Ella rió y se dejó abrazar de Shaoran.
– ¿De donde conseguiste esas ropas tan raras?
–Miré a Tomoyo como se vestía y compre de la misma tienda pero…
Megumi los miraba en silencio y sonrió por los dos. Sabía que ese no era el lugar apropiado para estar así que se fue alejando silenciosamente. No se movió más pro que Shaoran tomó de su mano y no le permitió moverse de su lado.
…
Megumi llegaba a su casa y cerraba la puerta. En el ambiente se podía escuchar el sonido del piano, tocado con maestría. Sonrió, recordando su niñez, y se acercó a la sala principal. Su padre estaba tocando el piano. Así que silenciosamente se acerca para poder sorprenderlo, como lo hacía cuando era muy pequeña.
–Ya se que eres tu Megumi.
Ella soltó un suspiro y se sentó a su lado.
–Siempre sabes que soy yo…
–Es por que eres mi hija…
Ella le sonrió mientras que su padre empezaba de nuevo la tonada en el piano.
– El amor… el amor es tan extraño… no le importa la felicidad… o el dolor… el amor sigue siendo extraño… – empezaba a tararear su padre, siguiendo la canción.
– ¡Papá!
–…Shaoran… – seguía canturreando su padre.
– ¿Papá?
– No puedes guardarle secretos a tu propio padre, Megumi.
Ella se sonrojó y agachó la mirada.
– ¿Pero por que a Shaoran? ¡¿No pudiste encontrar a otro chico?!
– ¡No fastidies papá!
– De igual forma, me iba a asentir triste si fuera otro…
– ¿Por que?
–Porque vas a tener que dividir tu amor en dos.
Ella le miró y lo abrazó.
–No importa papá, igual así te quiero mucho.
–Yo también Megumi, eres mi única hija y mi única familia – el se soltó un poco y la miro – ¿Pero ya le dijiste?
Megumi quedó en silencio y soltó un suspiro.
–Aun no… – se soltó de él y volvió a su sitio – Siento que Shaoran y Sakura…
–Megumi… Shaoran te quiere solamente a ti… y Sakura es su mejor amiga solamente…
–No papá… muy oculto en alguna parte de esa amistad, esta el amor profundo… y no quiero interponerme en ese amor…
–Pero todo el colegio entero sabe que ellos solo son mejores amigos… y que no hay nada más…
–No hay nada más hermoso que confesarle a la persona amada lo que sientes en realidad Sakura – decía la Nana, mientras que la castaña estaba recostada en sus piernas.
–No lo se nana…
–Ve a verlo y decirle que lo quieres…
–Pero aun no se si el me quiere…
–No guardes este hermoso sentimiento en tu corazón mi niña… VE y díselo, han compartido tantos momentos juntos que no dudaría que al menos el siente algo muy profundo por ti…
Sakura tomó entonces una determinación y salió corriendo de su habitación, no sin antes mandarle un mensaje a Shaoran para verse en el Parque cerca del Colegio. Grande fue su sorpresa al recibir de este, el mismo mensaje por que según le dijo quería hablar de algo muy importante para él. Así fue que salió Sakura de la casa, muy contenta y nerviosa…
Al llegar se sentía muy agitada y luego vio a Shaoran que también venía corriendo. Pararon y empezaron a recuperar el aliento, perdido a causa de la carrera.
–Veras… – dijeron mutuamente.
–Primero tu Shaoran…
–De acuerdo… pero cuando te lo diga no quiero que te rías ¿Ok?
– No lo haré…
–De acuerdo…
El chico quedó en silencio mirándola y Sakura se exasperaba, tal vez sería mejor que ella comenzara…
–Shaoran yo te a…
–Te amo…
Sakura le miró muy sorprendida, la felicidad asomaba en su pecho.
–Te amo de verdad…
Ella sonrió con ternura y casi creyó morir de felicidad. Entonces significaba que Shaoran también sentía eso por ella ¿o no? Shaoran le miraba también muy feliz, al fin había podido pronunciar esas palabras sin siquiera sentirse nervoso. ¡Eso ya era un logro!
–En serio, nunca creí que podría decirle esto a alguien, pero es la verdad te quiero desde el primer momento que te vi – Sakura quedó petrificada y ahora reía muy nerviosa, aun no pudiéndose creer que él le decía esas cosas, Shaoran la miró y rió con ella – Espero poder decirle esto. Quise decírselo muchas veces… pero no tenía el valor…
La sonrisa de Sakura se borró de su semblante.
–… pero cuando encontraba el momento para decirlo no podía hacerlo, me podía nervioso, pero… de cualquier forma…
– ¿Decir a quien? – susurró apenas Sakura.
–A Megumi… ¿a quien más?
Sakura abrió los ojos desmesuradamente y sintió que algo se le rompió en el corazón. Lagrimas traicioneras trataban de aparecer por sus ojos pero se contuvo un momento.
–Hagámoslos de nuevo – decía Shaoran, mirándola con una sonrisa muy nervioso – Tu serás Megumi y yo Shaoran.
Sakura miraba al vació y Shaoran ahora le tomaba del rostro para verle nuevamente.
–Sakura… por favor hazme caso.
Ella trató de sonreír y no pudo.
Shaoran tomó aire y declaró nuevamente…
–TE quiero…
Ella tenía los ojos llorosos pero igual le sonrió. Sentía que no soportaría más y que se echaría a llorar. Internamente deseo que en verdad Shaoran le dijera esas palabras.
–También te quiero Shaoran…
El le sonrió.
–Dirá eso también ¿no es verdad?
–Si… – apenas susurró.
–Gracias…
Shaoran la atrajo a el y le dio un cariñoso abrazo. Sakura necesitaba ese abrazo y se agarró de Shaoran con fuerza.
– ¿Le digo?
Ella asintió en su pecho, y las lágrimas demandaban por salir.
– ¿Tendré que irme ahora?
Ella no quería dejarlo ir, pero tenía que ser fuerte. Se soltó de él.
–Tienes que ir Shaoran, después de todo creo que no esperaras mucho para confesarle tus sentimientos. Tienes que decirle que la amas.
–Tienes razón.
–Si corre – le empujaba – Ve.
Shaoran le sonrió y no se fue hasta darle otro abrazo y salir corriendo a casa de Megumi.
Sakura lo miraba marcharse, sonrió con tristeza y no soltó lágrima alguna. No hasta que Shaoran se perdió de vista, se abrazó y sollozó con fuerza, para caer lentamente contra el frió pavimento. Su pecho le dolía profundamente. Y las lágrimas salían como cascadas de dolor de sus llorosos ojos verdes. ¡Oh Dios mío como el amor puede estar acompañado con tanto color! ¡Lo que el corazón siente solo se queda en el corazón y ya no puede expresarse a través de los labios! Era lo que sentía en su interior. No soportó más y corrió por todas las calles, sin detenerse hasta llegar a su casa. Su nana estaba acomodando su habitación y ella llegó sollozando hasta su cama y dejarse caer por el dolor.
–Oh nana… Mi primer amor se quedó incompleto, no pude conseguir a mi primer amor.
La nana llegó a su costado y sintió el dolor de Sakura.
Shaoran corría también muy deprisa a encontrarse con Megumi, tenía que hacer caso a Sakura y confesarle que la quería. La encontró sentada en el columpio fuera de su casa con su guitarra, ensayando unos acordes. Megumi sonrió cuando vio a Shaoran acercarse a ella. Tenía una mirada muy decidida y a la vez se le veía un poco nervioso, pero eso no le quitaba lo encantador. Volvió a su guitarra hasta que sintió a Shaoran recorrer su cintura y acercarse a su oído, muy pegadito a ella.
–Te quiero…
Ese susurró hizo que Megumi quedara en silencio, volvió su vista a Shaoran y este borraba las distancias depositando un beso en sus labios.
Sakura lloraba amargamente sobre su cama.
Si pretendemos que nada pasa entre tú y yo,
estar fingiendo es culpa de los dos,
en silencio grito al miedo,
que se despida y entre el sol,
quiero valor para que hoy
te diga quien soy yo.
No puedo mas
no puedo callarme si yo te amo.
Para siempre así será,
y si tú me quisieras
bajaría el cielo al suelo para ti
y si tú me quisieras
y me permitieras hacerte mas feliz.
¿Por qué la vida era tan injusta con ella? Sentía que ya nada tenía sentido, y el dolor en su pecho no desaparecía. Pero no iba a hacer egoísta e iba a dejar que ambos, Shaoran y Megumi, fueran felices juntos. Además que Shaoran era su mejor amigo de siempre y ella solo deseaba su felicidad.
–Mientras que el sea feliz, yo también lo seré.
Esa frase se repetía mil veces en su cabeza, mientras que las imágenes de los tantos momentos vividos junto a su amigo hacían que añorara esos tiempos, tratando de que al menos algo de aquella felicidad le visitara en ese instante de dolor.
Me estoy muriendo por tenerte aquí
para mi, para vivir la vida para ti,
y llenar la mía,
ven a mí.
Y aunque tal vez tú pienses que es un poco arriesgado
quiero decirte que también yo estoy temblando,
y tengo miedo que quizá todo sea en vano,
al menos yo te pido que hay que intentarlo.
Tomó la almohada entre sus brazos y la abrazo con fuerza, se sentía morir. Había demasiado dolor en su corazón y ella solo deseaba morir. Su nana llegó a su lado y trataba de brindarle un poco de apoyo.
–Sakura… tienes que comer algo.
Ella negaba con su cabeza y volvía a taparse hasta las orejas con su manta. Su nana comprendió su dolor y salió hacía la cocina. Sakura que muy querida para ella, la había criado desde que era muy pequeña y ahora verla sufrir de esa manera le rompía el alma.
Me estoy muriendo por tenerte aquí
para mi, para vivir la vida para ti,
y llenar la mía,
ven a mi.
Si me detienes, te digo desde hoy
que aunque lo intentes, no lo decido yo,
entre tanta y tanta gente le apareciste al corazón
y que hago yo se enamoró, no puedo decirle no...
no puedo mas, no puedo callarme
si yo te amo.
La muchacha sacó un poco la cabeza y lo primero que pudo ver su a lado de su cama fue un pequeño retrato. El cuadro donde había una foto de ella con Shaoran en un festival de primaria. Sonrió un poco recordando esos tiempos. Estuvo un rato más echada en la cama hasta que decidió levantarse e ir hasta su escritorio, donde tomó la carta que había recibido de sus padres. La leyó nuevamente y la abrazó a su pecho.
– ¡Mamá! – dijo sollozando nuevamente. Tenía que tomar una decisión.
Para siempre así será,
y si tu me quisieras
bajaría el cielo al suelo para ti
y si tu me quisieras
y me permitieras hacerte mas feliz.
Me estoy muriendo por tenerte aquí
para mi, para vivir la vida para ti,
y llenar la mía,
ven a mi.
Shaoran sonreía al sentir como Megumi también correspondía su beso.
–Yo también te quiero Shaoran… – decía la chica soñadoramente.
–Megumi… – el chico le miró a los ojos – ¿Quieres ser mi novia?
Shaoran esperó por unos instantes que le parecieron eternos hasta que la chica sonrió y deposito un beso leve en sus labios.
–Claro que si Shaoran.
El la volvió a abrazar, sintiendo su cuerpo menudo muy junto al de él.
Tenía todo lo que podía desear, ya nada le faltaba en la vida y ahora estaba seguro que todo sería felicidad.
Y aunque tal vez tu pienses que es un poco arriesgado
quiero decirte que también yo estoy temblando,
y tengo miedo que quizá todo sea en vano,
al menos yo te pido que hay que intentarlo.
Me estoy muriendo por tenerte aquí
para mi, para vivir la vida para ti,
y llenar la mía,
ven a mi.
Canción: Si tú me quisieras
Canta: Lu
Una semana después…
Terminó de cortar la llamada y no pudo evitar que nuevas lágrimas salieran de sus ojos. Salió a la puerta de su habitación y llamó a su Nana. Esta ingresó a su habitación muy apurada y luego sorprendida al ver la maleta en la cama de Sakura.
–Nana… necesito que me ayudes a empacar mis cosas. Me regresó a Japón, por este momento va a hacer lo más sensato que voy a hacer en mi vida. Ellos necesitan estar juntos y felices, y yo también necesito ser feliz. Tal ves no logre enamorarme nuevamente pero esto me servirá de experiencia.
La Nana le miró con ternura y le sonrió comprendiendo todo. Esa semana había sido muy tormentosa, no soportaba ver a Sakura en ese estado. Y ella tenía razón, tal ves irse era la mejor solución que daba para poder curar su corazón roto.
Sakura se colocó un vestido marfil de tiritas, como sentía que hacía un poco de frío se cubrió con su chal azul. No le había avisado a Shaoran por que no quería verlo después de todo lo que estaba sintiendo. No quería volver a recordar lo que no fue y que jamás será. Porque…
Ella lo quería con pasión…
Pero el no la quería a ella… y eso dolía…
Dolía mucho…
La Nana ingresó a su habitación seguida de un joven que tomó la gran maleta y salió del cuarto. Sakura se abrazó fuertemente a su nana, intentando que las lágrimas no volvieran a salir de sus ojos. La Nana le recibió cariñosamente y sitió un poco de tristeza por que ya no volvería ver a Sakura. Era su responsabilidad seguir cuidando de la casa y no podía irse con ella. Una lágrima traicionera se soltó y la Nana intentó secársela, Sakura comprendió que si seguía allí, no lograría irse así que salió corriendo sin volver su vista atrás.
La estación de buses estaba muy congestionada en ese preciso momento, pero era que Sakura tenía que tomar un bus antes de irse al aeropuerto. Subió al bus y se sentó cerca de la ventana no le tomaría ni 30 minutos en llegar al aeropuerto. Sentía que si lo volvía a ver no sería capaz de irse a Japón, es que lo amaba demasiado y le dolía separase de él.
Shaoran recorría los buses intentado descubrir en cual de todos estaba Sakura, la noticia le había caído muy mal. Había estado con Megumi comiendo un helado cerca del parque cuando se encontró con una amiga de Sakura, esta le preguntó que por que a nadie le había dicho que ella se iba. El no lo entendió, tampoco comprendía por que no había vuelto a ver a Sakura toda esa semana. Así que ahora se encontraba recorriendo aquella maldita estación de buses tratando de encontrar a su amiga, y pedirle una explicación del por que se iba. Estaba muy agitado y quiso parar a tomar un respiro, pero no pudo hacerlo, cada segundo era importante. Y si no se apresuraba, Sakura partiría sin haberse despedido de él. Seguía buscando por las ventanas.
– ¡Sakura! – Gritaba Shaoran, antes de chocar con una señora – Disculpe.
Megumi venía detrás de el, también gritando el nombre de la japonesa.
– ¡Sakura!
–Shaoran, tu busca por este lado, yo buscaré al otro lado.
–Si, sí anda.
Shaoran buscaba desesperado por las ventanas, hasta que la encontró recostada sobre una de ellas, casi corrió a la puerta.
Sakura estaba recostada, recordando todo los momentos vividos con Shaoran, hasta que sintió que alguien la observaba y con temor vio a Shaoran. Se secó unas lagrimitas y trato de levantarse y acomodar mejor su maleta pequeña.
– ¿A dónde vas?
–A mi casa.
– ¿Que?
– he recibido una carta de mi mamá. Parece que mi papá esta muy enfermo… – trataba de decir mientras colocaba la maleta sobre su cabeza en una gaveta –… y hay mucho trabajo en la nueva casa…
– ¿Te has vuelto loca? ¿Has recibido esa carta y así de la nada te vas? – de día Shaoran quitándole la maleta muy serio – Pues no te vas a ninguna parte.
–Shaoran espera… – trataba de decir Sakura siguiendo a Shaoran.
– ¿Cómo que te vas a ir sin siquiera terminar el semestre? – forcejeaba Shaoran un poco asustado ante la expectativa de que ella se machara, y ahora tratando de llevar la maleta consigo, ya que Sakura lo había detenido tomándola ella también.
–Shaoran por favor…
–Te podrás ir después que acabes el semestre.
–Shaoran debo irme.
–Puedes irte después de los exámenes.
–Shaoran… puede ser que ya no regrese a acabar el curso.
– ¡¿Qué?! – ahora si que el joven estaba asustado y no pudo evitar quedarse mudo ante lo dicho por Sakura.
– No volveré Shaoran.
El se enfado un poco por su actitud.
–Oh! Con que así están las cosas. Dejas el colegio. Me dejas y ni siquiera me has hablado de eso. Bien… – le decía soltando la maleta y devolviéndosela con fuerza, algo que hizo tambalear un poco a Sakura –... Ok…
–Shaoran por favor… – Sakura sabía que estaba muy enfadado con ella.
–No… no te preocupes… – le decía bajando del bus. – Ya no quiero saber nada…
Shaoran bajó del bus y ella volvió a su sitio y salió por una ventana.
–¡Shaoran me voy..! – su voz sonada estrangulada.
– ¡Vete!
– ¡Shaoran!
– ¡Que esperas lárgate ya!
– ¡Shaoran ya no volveré!
– ¡No me importa!
Sakura sentía dolor y las lágrimas volvían a sus ojos, ya rojos.
Megumi aparece delante de Shaoran y él la toma del brazo
–Ya no tenemos nada que hacer aquí. – le decía este no volviendo su vista a Sakura. Megumi lo miraba a él y luego miraba el rostro surcado por las lágrimas de Sakura, comprendiendo todo.
Se quedaron mirando mutuamente y Sakura no podía evitar llorar más, estaba segura que Megumi sabía de sus sentimientos hacia Shaoran. Cerró los ojos por un momento y tomó su chal. Que le lanzo a Megumi. Dándole así su corazón. Dándole su primer amor. Entregándole a Shaoran. Megumi la recibió entre sus manos cuando, gracias al aire, el chal llegaba cerca de ella. Comprendía muy bien ese gesto silencioso.
De repente Shaoran escucha el motor del bus que se encendía y se movía lentamente, viendo a Sakura que se alejaba de sus vida.
– ¡Maldición!
Soltaba a Megumi y trotaba detrás del bus.
– ¡Sakura!
Ella lo miraba sollozante, mientras corría a su lado.
–Por favor Sakura, no te fallas. ¿Con quien voy a jugar básquet?
–Peor si perdías todos los días.
– ¿Pero por que te vas?
–Necesito a mis padres.
– ¿Y no me necesitas?
–Ve a molestar a Megumi que a mí ya me has enojado bastante.
–Fastidiar.
–¡Eso!
–Sakura…
–Ahora que ya no voy a estar vas a poder conquistar a todas esas muchachitas tontas.
– ¡Ey! – decía Shaoran señalándola, como solía hacerlo.
– ¡Ey! – Sakura lo imitaba.
Shaoran ya no pudo correr más y se detuvo.
– ¡Te voy a extrañar mucho Sakura!
– ¡Yo también Shaoran!
–Siempre serás mi primer y mejor amiga.
– Y tú siempre serás mi primer amor. – decía Sakura susurrando – ¡Adiós Shaoran! – Sakura levantaba un brazo y lo agitaba sobre la cabeza.
– ¡Adiós Sakura!
La japonesa lloró una vez más con mucho dolor. Y a Shaoran se le podían ver los ojos llorosos, de lágrimas comprimidas.
Megumi miró el rostro de Sakura, quien ya se alejaba en aquel bus que la llevaría al aeropuerto de China para volver a Japón. Se acercó lentamente a Shaoran., quien no pudo evitar volverse a ella y abrazarla llorando en silencio.
--"Ese día entendí que puedes ser que me halla interpuesto entre Sakura y Shaoran… Puede ser que halla separado a dos mejores amigos… El silencio de Sakura me lo dijo todo. Ese día estaba segura… que ella amaba a tu padre… Puede ser que aun mas que yo" --
Por el rostro de la pequeña Sakura corrían las lágrimas, mientras seguía leyendo:
--"Sakura no escribió, no llamó por teléfono. Había desaparecido de nuestras vidas… para siempre. Y tu padre siempre decía: 'El amor es la amistad'. Estoy muy segura que estaba su amiga, pero nunca volvió a estar su mejor amiga. Ahora que falto en su vida, se que tu padre se sentirá muy solo, pero por su forma de ser, jamás dirá nada. Él necesita una amiga, necesita al amor. Y esa amiga es Sakura. Ese amor es Sakura. Regresa a Sakura a la vida de Shaoran. Regresarle a Sakura su primer amor. Sakura y Shaoran son el uno para el otro. Esa es la pura verdad… y también es mi sueño" –
Paso a la siguiente hoja, encontrando esta vez, no palabras, si no una foto que mostraba a una joven castaña, de hermosos ojos verdes. Tenía su cabello amarrado en un lazo azul, vestía ropa deportiva y miraba muy sonriente a la cámara. Sakura tomó entre sus manos aquella foto y acercándose al cuadro de su madre, leyó las últimas frases.
--"…Regresarle a Sakura su primer amor. Sakura y Shaoran son el uno para el otro. Esa es la pura verdad… y también es mi sueño… ¿Cumplirás el sueño de tu madre?... Regresa a Sakura a la vida de Shaoran… Realiza mi sueño…"
Sonia: Como estan?? de nuevo aca con otro cap más... tengo mi tiempo reducido así que decidí subir este capitulo, espero que dentro de dos días, Dios mediante, pueda subir el capitulo de Vidas Complicadas, ya la tengo casi lista así que ruego que se me de la oportunidad. Bueno cuidense...
A si por cierto gracias por los reviews...
A: Karin(palabra corta, pero agradable, sigue leyendo!); any (si aca otra vez en una de mis locas ideas, agradesco tu gusto por mi Fic, y por los demás, con tus reviews haces que me de gusto seguir con eso, nos vemos... cuidate) ; Sasha Kinoli (no tengo fecha exacta de actualización, gracias por leer mi fic, la verdad es que con lo de la Universidad mi tiempo queda demasiado reducido pero hago malabrares para poder al menos subir un capitulo, cuidate y nos leemos luego); ZURY (una nueva lectora, gracias por pasarte por mi historia, Si esta es la ultima del pasado y luego paso al presnete, agradesco tu interes por mi historia. Voy a ver la pelicula que me recomensate, cuidate! ); LMUndine (ola.. como estas? espero que excelente... si algo paso... que ya revele en ese cap. nos vemos); Emiko Hime-sama(me alegra que te haya gustado esta locura mia, gracias por tu review... me gusto mucho... perdon si te deje con la intriga, espero que con este cap. puedas despejar tus dudas, nos leemos... A bueno eso del mandarin creo que no logre corregirlo, una amiga me dijo lo mismo y creo que es el Cantones.. trataré de corregirlo.. jeje... perdon se me paso ese dato... a por cierto en donde estan es en China... otro dato que se me paso... gomen... ); fanycka(si... no eres la unica que me lo dice... jeje.. bueno ps... nos leemos y cuidate tambien).
Luego de haber contestado sus review a la velocidad de la Luz (me sonó como frase de Superheroe y me hizo acrodar a mi profesor de Fisica) me despido de todos, no sin antes recordarles que se pasen por mis otras locuras, comenten y así ver si escribir es lo mio o dejarlo de una vez por todas. Espero que no sean duros conmigo y me traten con cariño.. jeje... Me despido... deseandoles toda la salud por que con eso de la Gripe Porcina ya ni se sabe...
Nos vemos...
Cuidense!
