Disclaimer: Los personajes de está historia son propiedad de Masashi Kishimoto
De tríos y malos entendidos
Sarada Uchiha estaba preocupada. Muy preocupada.
Se levantó pensando en que haría, pensando en que si bien no era tan adolescente ella no iba a poder con la responsabilidad de lo que le indicaba su cuerpo venía en camino y se presentaría en unos meses más. No era como si no confiara en el padre de la criatura que supuestamente crecía en su vientre ¿o padres?, si, Sarada Uchiha estaba embarazada.
En estos momentos se reunirían en la casa de Boruto a petición de ella, era el momento perfecto para informarles la noticia estarían los tres involucrados. Esto era un disparate hasta para ella misma.
Ese día habían bebido tanto en la fiesta de Inojin, la única fiesta a la que probablemente asistiría en toda su vida después de los sucesos que tuvieron lugar allí.
Flashback
El vodka recorría la garganta de Sarada con facilidad, el resto del equipo 7 estaba en las mismas condiciones. Los hombres del grupo algo más que bebidos hablaban y coqueteaban con otras kunoichis, mientras que al lado de Sarada un muchacho que no era ninja intentaba conquistarla. Ella estaba harta pero lo ignoraba como podía. Los chicos no le prestaban atención y que se supone que le habían prometido a su padre que la cuidarían, esa era la única condición para que Sasuke hubiera aceptado su salida.
Ella pensó "Maldito el día en el que tía Ino y tío Sai se fueron de vacaciones"
Se sintió patética unos segundos. Casi todos se estaban divirtiendo menos ella.
Parecía que hasta su mejor amiga se divertía más que ella misma. Chōchō estaba rodeada de "sus hombres" Shikadai e Inojin donde mis ojos te vean, como decía ella. Los tres se la estaban pasando genial, bebían, comían, reían, todos juntos. Sarada sentía envidia, al menos ellos cumplían. Pero sus chicos no estaban con ella. Y quien sabía si luego volverían donde estaba ella o se irían a la casa de aquellas chicas.
-Ni que los necesitara – Exclamó en medio de su ebriedad.
-Eso quería oírte decir, nena – El muchacho se acercó susurrándole y pasando una de sus manos por sus muslos desnudos – Que te parece si… - El golpe no tardó en llegar.
Todos se asustaron al ver a un hombre salir volar por la ventana del patio, suerte que estaba abierta. Corriendo hacía ella se acercó Boruto y Mitsuki.
-¿Qué pasó? –
-Nada… el maldito creía que podía salirse con la suya – Suspiró mientras se acomodaba la ropa que llevaba y el cabello – En fin… ¿y ustedes no estaban tan ocupados? – Comentó molesta, marchándose de allí - Ni que los necesitara para deshacerme de basura como esa -
-Vamos Sarada… ¿estás molesta? – Ella los ignoró mientras la seguían.
-¿Es porque te dejamos sola? Si es eso lo siento – Exclamó Mitsuki siendo el más educado – Me quedaré contigo el resto de la noche, se lo prometí a tu padre y no debí ignorar eso – Al menos había alguien que si sabía lo que era lealtad pero de igual manera ella se sintió un poco mal.
-hey hey, no te pongas en ese plan Mitsu, gracias, agradecería su compañía –
-Mitsuki tienes razón, vinimos con Sarada así que nos quedamos los tres juntos toda la noche, como se lo prometimos a Sasuke-san – Los muchachos asintieron mientras cogían unas copas y se sentaban en un gran sillón arrastrando a Sarada con ellos.
De ahí todo fue viento en popa con el alcohol, y los sentidos se volvieron borrosos al igual que la vista. Comenzaron a lanzarse miradas un poco indiscretas los unos a los otros, bromeando con pequeñas cosas sucias.
De un momento el equipo se metió en una de las tantas habitaciones de la casa de Inojin, nadie se dio cuenta, cada uno estaba en lo suyo.
Boruto tomó del rostro a Sarada besándola con fuerza, para luego bajar delineando su mandíbula con la lengua. Mitsuki por detrás besó el cuello de la chica mientras se sacaba la parte superior de la ropa. Seguía con su intromisión en el cuello de la chica cuando su rubio amigo bajó con su boca por el cuerpo de su amiga quitándole top y brasier en el proceso, Boruto besó el valle entre los senos de Sarada y continuó lamiendo y besando su vientre, mientras Mitsuki apretaba esos blancos montículos, pellizcándoles, provocando sonoros gemidos femeninos, para luego pegar sus caderas a su pelvis.
El rubio se quitó la ropa quedando solo en sus interiores mostrando su trabajado cuerpo haciendo sonrojar a la morena. Mitsuki imitó a su amigo y luego entre ambos bajaron aquel short que cubría a la chica lentamente, Boruto por detrás subía con su lengua y boca por la espalda de ella dando suaves mordiscos, y Mitsuki por delante mordía sus caderas y bajaba a sus muslos lamiendo terreno.
El peliceleste la tomó repentinamente y la sentó encima de él en la cama haciéndola sentir su dureza chocando con su intimidad por encima de la tela, moviéndose apropósito, ambos gemían a ratos con el rose que se provocaba. Boruto no quiso quedar atrás, se acercó con su boca, succionó y mordió los pechos de su amiga lentamente, volviéndola loca con tantas sensaciones, degustándose con la textura de esos pezones en su boca, y entre sentir a Mitsuki debajo de ella y Boruto haciéndole todo lo que le estaba haciendo llego que en cualquier momento llegaría al orgasmo con tan solo aquella atención. Iba a perder la razón.
Cerró sus ojos y estiró su cabeza hacia atrás mientras él rubio sacaba sus bragas y se acercaba peligrosamente a esa zona sensible depositando besos cortos en sus muslos internos.
Lo siguiente que la chica recuerda fue a los tres en esa gran cama desnudos, con el sol anunciando la mañana y lo cometido la noche anterior. Ella los despertó, todos se observaron y acordaron olvidarse de lo que allí había pasado.
Fin Flashback
Así estaban las cosas de complicadas en estos momentos. Habían pasado unos dos meses de aquello. Dos meses angustiadores.
Caminó hasta la casa del Hokage, golpeando la puerta para que un Boruto sonriente le abriera.
-Oh, Sara-chan… Pasa – Cuando ella entró vio a Mitsuki ahí ya sentado en el living tomando una limonada.
-Hola Sarada… - Comenta el chico de ojos miel observando el comportamiento de su compañera.
Los tres sentados en aquel sofá Boruto y Mitsuki frente a Sarada, crean un ambiente de lo más tenso, haciendo que la chica apenas pueda hablar de los nervios que siente. Pero para eso no había ido, tenía que decirles lo que había descubierto, tenía que decirles lo que pasaba… osino nunca sabría de quien es.
-Estoy embarazada…- Soltó.
Los dos hombres la miraron pálidos, luego se observaron ambos, luego a ella.
-¿Estás segura? –
-¿De quién es? –
-Esta mañana me hice un test, y créanme que si supiera de cuál de los dos es no estaría aquí hablando con ustedes – Ambos sabían que Sarada no mantenía relaciones con ni un chico. Salvo esa noche con ellos.
-Pero no es seguro… ¿o sí? – Comentó Boruto nervioso, tomándose la cabeza.
-No lo sé – Ella comenzó a llorar.
-Hey, no llores – Mitsuki se acercó a su lado y la abrazó dejando que ella se apoyara en su pecho – Tienes todo mi apoyo Sarada, lo juro, siempre voy a estar, si el bebé es mío o no, no te preocupes, nunca jamás te dejaré sola – Ella lloró más aferrándose al chico - Eres mi amiga y mi compañera de equipo, sería estúpido de mi parte si no estuviera para ti, es mi función en tu vida - Le acarició las mejillas mojada con su pulgar frío.
Boruto se acercó y se sentó a su lado un poco choqueado. No era igual que su padre con respecto a estas cosas. Él era un poquito más maduro y rápido.
-Sara-chan… yo también estaré para ti, aunque no sea mío – Su voz tembló - Lo juro - Le sonrió aunque ni el mismo estuviera creyendo en la situación en la que se habían metido.
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Los días pasaron y los chicos eran los mejores con ella, nunca habían sido tan atentos.
Hoy era el día en el que tenía cita con el médico. Que por cierto era una de las amigas de Mitsuki dentro del hospital. Sakura no podía enterarse de lo que estaba pasando, al menos no aún. Por esta razón habían recurrido a una amiga del chico, necesitaban a alguien de confianza que no le pasara por tinta y papel, o al menos el informe del paciente a la madre de Sarada.
Cuando los tres estuvieron en el lobby del hospital una joven enfermera llegó y saludo a Mitsuki con gracia, para luego conducirlos hacia uno de los consultorios donde le indicó a la Uchiha que se recostara en la camilla mientras sus amigos la observaban con especial cuidado desde una distancia prudente temiendo invadir su espacio personal.
-Bien, aquí vamos – Dicho esto la enfermera esparció un liquido azul en el vientre descubierto de Sarada, para luego pasar una pequeña máquina por sobre el – Veras todo borroso al principio pero la imagen se aclarará luego – Le comentó con una sonrisa vivida.
Sarada se encontraba expectante, observaba el rostro de la enfermera con cuidado, hasta que la chica hizo un gesto que la extrañó.
-¿Pasa algo? – Comentó Mitsuki preocupado porque algo pudiera estar mal con su bebé.
-No, exactamente nada, por eso mi reacción –
-Entonces… - Siguió Boruto.
-No estás embarazada –
Todos se quedaron en silencio.
Para luego romperlo estruendosamente.
-¡¿QUE?! -
-Así como lo oyen, debió ser un falso positivo, no se preocupen – Comentó la joven con una sonrisa tranquila y comprensiva.
La enfermera ordenó todo en aquel consultorio, mientras Sarada suspiraba aliviada mientras se limpiaba el vientre.
Los guió hasta la salida.
-Y bieeeen… Mitsuki – Se acercó a él mirándolo sonriente – ¿Hoy? A las siete –
-Pero por supuesto, te vengo a buscar – Ella asintió yéndose.
Mitsuki se unió con sus amigos.
-¿Y eso que fue? – Preguntó Boruto.
-Nada de tu incumbencia – Sonrió.
No hablaron nada, pero el ambiente claramente estaba más ligero y hasta los pajaritos se escuchaban mejor que los días anteriores donde llegaba la noche y todos los pensamientos los abrumaban con violencia.
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El trío InoShikaCho se dirigió a su sitio preferido a comer algo.
- Chōchō basta, Mitsuki y Boruto no se gustan, y mucho menos andan juntos, que te dije acerca de las novelas esas que andas leyendo por ahí, el boys love no sirve entre ellos – Comentaba un aproblemado Shikadai a su exaltada amiga.
La chica llevaba demasiadas semanas así, como nunca antes. Hablando de que hacían buena pareja, de que ambos estaban re buenos y que ese era el motivo perfecto para que tuvieran sexo salvaje, expresando que ella quería observar cuando esto sucediera de nuevo. Para mucha molestia de Shikadai. Inojin era otro tema. Desde la fiesta que estaba muy callado con ellos. Como si estuviera enfadado.
-¡Hey! Mama's boy, ¿andas solo? Eres un problemático – El pelinegro se rascó la cabeza.
-Claro que no, entremos a comer de una vez, Chōchō debe estar muriendo de hambre – Hasta ni con sobrenombres se dirigía a su amiga.
Buscaron una mesa entre la multitud, una alejada al lado de un ventanal y ordenaron – como siempre- mucha comida. Y en esta oportunidad no era Chōchō la que comía en demasía, era Inojin. Para Shikadai toda esta situación era problemática. Más que en otras ocasiones.
-Imagínense aquí en una cita a Boruto y Mitsuki, que romántico sería –
-Súper – Comentó sarcástico el Nara.
-Y tendrían bebés hermosos y…-
Ella seguía hablando. Y por la puerta apareció el equipo siete riendo.
Inojin tensó todo su cuerpo.
-¡Miren son los chicos! Sarada, por aquí – Chōchō gritó y en ese momento el equipo siete alegremente se sentó con ellos.
Comenzaron a hablar alegremente de la vida, pero la emoción que ponía la morena cada vez que los chicos o completaban sus frases para referirse a algo vívido o se sonreían, porque ¡vamos! los amigos se sonríen todo el tiempo.
Inojin seguía tenso aun después de que llegara la comida de todos y comenzara a echarse de todo a la boca. Al Nara le parecía extraño y hasta le daba asco la forma en la que su rubio amigo últimamente comía.
-Chicos como lo hacen para tener tanta química, los tres se llevan muy bien – Comentó Chōchō.
-¿Acaso nosotros no nos llevamos bien? ¿Eso es lo que quieres decir? – Expresó Shikadai un poco molesto – Y yo que te consideraba mi mejor amiga –
-No seas gruñón y problemático – Comentó la chica riéndose y tirando de su coleta alta. Todos rieron.
-Inojin sigue tan callado – Comentó Boruto.
Inojin no aguantó más. Y dejó todo de lado. Tragándose lo que comía.
Puso sus manos con fuerza en la mesa, golpeándola.
-Escúchenme… Sé muy bien que se están acostando los tres ¡SI!, los tres – Todos quedaron de piedra, ambos equipos – Los vi el otro día de la fiesta en la cama de mis padres, ¿no pudieron tener la decencia de hacerlo en otra habitación? Me he estado guardando esto por ya dos meses, no es costumbre tener secretos con mis camaradas – Suspiró y calló en el asiento aliviado - Un trío en mi casa, en mi decente casa - "Seguro decente" comentó Shikadai observando lo que iba a pasar.
-No-nosotros podemos explicarlo – intentó Mitsuki sonrojado al igual que todos los presentes.
-Espera Inojin… - Continuó Chōchō – Esa mañana yo tambien los vi, pero solo a Boruto y Mitsuki, ¿estás teniendo visiones acaso? Sarada es mi amiga, me hubiera dicho – Sarada se sonrojó a más no poder – Yo solo vi a estos dos galanes como Dios los trajo al mundo en aquellas sabanas blancas – Y la perdieron.
-Chicos por favor, no hablen tan fuerte – Siguió Sarada – Nosotros… en serio, no fue a propósito – Confirmó la Uchiha.
-Sara-chan tiene razón, estábamos ebrios – Boruto estaba tan sonrojado como lo hace su madre.
-No sabíamos que hacíamos – Le terminó la frase Mitsuki.
Todos callaron.
-Así que es verdad… - Continuo la Akimichi desanimada ni siquiera porque su amiga no le hubiera dicho, sino porque su OTP había desaparecido en el aire.
El silencio otra vez se hizo presente.
...
...
Shikadai de un momento a otro comenzó a reír.
Nunca antes le habían escuchado tan estruendosa risa.
Los presentes se le quedaron mirando hasta que la chica de su equipo le mandó un tirón de pelo.
-¿Qué es lo gracioso de la situación? – Expresó un enojado Uzumaki.
Shikadai los miró y volvió a reír, para recibir ahora un palmetazo en el rostro.
-Ay ay ay, tan violenta –
-Y bien… -
-No puedo creer que crean que todo eso pasó… -
-¿Que es lo que dices? –
-Chicos, no pasó nada, esa noche ustedes estaban tan borrachos que de seguro se besaron un poco pero nada más, los encontré casi inconscientes en la pieza de los padres de Inojin, si, estaban sin ropa, pero les juro que intenté no ver nada – Los jóvenes no daban crédito a lo que estaban escuchando, tanto problema se habían armado por algo que en realidad no había sido y que ahora estaban seguro que no sería nunca jamás, incluso un casi embarazo los asustó - Aunque fue imposible, los acosté en la cama, no encontraba otra solución, los arropé y me fui, yo estaba seguro de que nadie entraría allí, pero parece que las cosas no siempre son como uno espera que sean… ¿no es así chicos? – Finalizó con una sonrisa.
Nadie daba crédito a todo lo que había sucedido en tan solo una mañana.
-Vales oro Shikadai - Dijo el equipo siete casi llorando, ahora definitivamente podrían seguir con su amistad como siempre, sin momentos incómodos.
-Eres el mejor definitivamente – Continuaron sus compañeros.
-Ustedes son unos problemáticos, eso es lo que son -
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Caía la tarde en Konohagakure y el trío InoShikaCho estaba relajado en la casa de los Akimichi, en la que se encontraban solo ellos.
-Nunca más haré una fiesta – El rubio se echó en la cama de su amiga reflexionando al respecto.
-Definitivamente – Continuó Shikadai acostándose a su lado.
-Son unos aburridos –
Quedaron en silencio sonrojándose por el recuerdo de sus amigos y el supuesto trío que habían hecho. El ambiente se tornó caluroso.
-Deberíamos intentarlo algún día – La morena sonrojada lo mencionó.
-Sip – El rubio asintió.
-Definitivamente – Sentenció Shikadai.
¿Por que no?
FIN
Hola! :) luego de pasar todo el fin de semana estudiando y aún así arreglármelas para subir capítulo ayer y bueno ahora hoy, puedo decir que me he superado a mi misma. Ayer fue un día horrendo todo salía mal, me quebré, lloré y sentía que no podía más con tantas cosas en la universidad pero al final descubrí que en realidad no tengo que desesperarme. Y que debo escribir para liberar tensiones.
Ando con muchas ganas de publicar cositas jajajaja y pucha hoy se me metió la coshináh en la mente y dije al igual que al final de este fic "¿Por que no?" al principio iba a escribir un Lemmon full, pero era mucho y como esta era la idea original, no quise complicarme mucho y me apegué a lo del principio. Espero que sea de su agrado.
Gracias por los reviews chicas, ustedes saben quienes son.
-Se despide, Fran.
