Baby Hades: Pues hace mucho que realmente no posteaba en fanfiction, la ultima historia que había subido hace años y fue justamente la de "el amor todo lo puede" de harry potter y este año empece de nuevo, con las de las Tortugas ninjas y de repente me dije y por que no traer también a este foro la de "La persona que yo amé" de Saint seiya y por eso esta aquí, y ahora traere otra que se llama la cabaña jaja. También un Shion x Dohko.
Y cuando encuentre lso cuadernos continuaré las otras jaja.
Y veo que eres de México al igual que yo jaja, vivo en Morelos.
Antes que lo olvide: Gracias por decir que mis historias son buenas jaja.
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Capítulo 6
Cuando terminaron las clases a las 6 de la tarde (aunque a las dos comían), para ese entonces y a pesar de que fue el primer día que lo conoció, Shion ya no podía alejara a Dohko de su mente, es más, quería verlo de nuevo.
-Diablos, sin darme cuenta se me cayó algo en las habitaciones de allá arriba, al rato los veo -los demás le creyeron y Shion subió.
Shion llegó hasta la habitación de Dohko y llamó a la puerta, pero al no obtener respuesta, la abrió y lo vio de nuevo tapadito en la cama hasta la cabeza, Dohko se destapó un poquito.
-¿Shion? -le dijo.
-Hola pequeño -lo saludó -¿No quieres salir un ratito?.
-No -dijo y se tapó con las cobijas.
-Bueno -Shion se acercó a la cama -entonces veamos -se sentó en la silla que estaba a lado de la cama -. OK sé que te sonará infantil pero ¿No quieres que te cuente un cuento? -Al no obtener respuesta Shion se prestó a contárselo
(n/a es el de Hansel y Gretel, no sé en que año salio pero este es un fic y aparte o había escrito en mi cuaderno, pero como me da hueva mejor lo copio de Internet Jeje el cuento lo pongo en cursiva y negrita por si quieren brincarlo y con la letra normal es el fic)
Allá a lo lejos, en una choza próxima al bosque vivía un leñador con su esposa y sus dos hijos: Hansel y Gretel. El hombre era muy pobre. Tanto, que aún en las épocas en que ganaba más dinero apenas si alcanzaba para comer. Pero un buen día no les quedó ni una moneda para comprar comida ni un poquito de harina para hacer pan.
"Nuestros hijos morirán de hambre", se lamentó el pobre esa noche.
"Solo hay un remedio -dijo la mamá llorando-. Tenemos que dejarlos en el bosque, cerca del palacio del rey. Alguna persona de la corte los recogerá y cuidará".
Hansel y Gretel, que no se habían podido dormir de hambre, oyeron la conversación. Gretel se echó a llorar, pero Hansel la consoló así: "No temas. Tengo un plan para encontrar el camino de regreso. Prefiero pasar hambre aquí a vivir con lujos entre desconocidos".
Al día siguiente la mamá los despertó temprano. "Tenemos que ir al bosque a buscar frutas y huevos -les dijo-; de lo contrario, no tendremos que comer". Hansel, que había encontrado un trozo de pan duro en un rincón, se quedó un poco atrás para ir sembrando trocitos por el camino.
Cuando llegaron a un claro próximo al palacio, la mamá les pidió a los niños que descansaran mientras ella y su esposo buscaban algo para comer. Los muchachitos no tardaron en quedarse dormidos, pues habían madrugado y caminado mucho, y aprovechando eso, sus padres los dejaron.
Shion prosiguió su historia y al parecer Dohko no lo escuchaba, cuando de pronto el chinito se destapó, se giró a verlo y preguntó.
-¿Qué pasó con los niños?
Los pobres niños estaban tan cansados y débiles que durmieron sin parar hasta el día siguiente, mientras los ángeles de la guarda velaban su sueño.
Al despertar, lo primero que hizo Hansel fue buscar los trozos de pan para recorrer el camino de regreso; pero no pudo encontrar ni uno: los pájaros se los habían comido. Tanto buscar y buscar se fueron alejando del claro, y por fin comprendieron que estaban perdidos del todo.
Anduvieron y anduvieron hasta que llegaron a otro claro. A que no saben que vieron allí? Pues una casita toda hecha de galletitas y caramelos.
Los pobres chicos, que estaban muertos de hambre, corrieron a arrancar trozos de cerca y de persianas, pero en ese momento apareció una anciana. Con una sonrisa muy amable los invitó a pasar y les ofreció una espléndida comida.
Hansel y Gretel comieron hasta hartarse. Luego la viejecita les preparó la cama y los arropó cariñosamente.
Pero esa anciana que parecía tan buena era una bruja que quería hacerlos trabajar. Gretel tenía que cocinar y hacer toda la limpieza.
Para Hansel la bruja tenía otros planes: quería que tirara de su carro!. Pero el niño estaba demasiado flaco y debilucho para semejante tarea, así que decidió encerrarlo en una jaula hasta que engordara.
Se imaginan que Gretel no podía escapar y dejar a su hermanito encerrado!.
Entretanto, el niño recibía tanta comida que, aunque había pasado siempre mucha hambre, no podía terminar todo lo que le llevaba.
Como la bruja no veía más allá de su nariz, cuando se acercaba a la jaula de Hansel le pedía que sacara un dedo para saber si estaba engordando.
Hansel ya se había dado cuenta de que la mujer estaba casi ciega, así que todos los días le extendía un huesito de pollo.
"Todavía estás muy flaco -decía entonces la vieja-. Esperaré unos días más!".
Por fin, cansada de aguardar a que Hansel engordara, decidió atarlo al carro de cualquier manera.
Los niños comprendieron que había llegado el momento de escapar.
Como era día de amasar pan, la bruja había ordenado a Gretel que calentara bien el horno.
Pero la niña había oído en su casa que las brujas se convierten en polvo cuando aspiran humo de tilo, de modo que preparó un gran fuego con esa madera.
"Yo nunca he calentado un horno -dijo entonces a la bruja-. Por que no mira el fuego y me dice si esta bien?".
"Sal de ahí, pedazo de tonta! -chilló la mujer-. Yo misma lo vigilaré!". Y abrió la puerta de hierro para mirar.
En ese instante salió una bocanada de humo y la bruja se deshizo.
Solo quedaron un puñado de polvo y un manojo de llaves. Gretel recogió las llaves y corrió a liberar a su hermanito.
Antes de huir de la casa, los dos niños buscaron comida para el viaje. Pero, cual sería su sorpresa cuando encontraron montones de cofres con oro y piedras preciosas!. Recogieron todo lo que pudieron y huyeron rápidamente.
Tras mucho andar llegaron a un enorme lago y se sentaron tristes junto al agua, mirando la otra orilla. Estaba tan lejos!.
"Quieren que los cruce?", preguntó de pronto una voz entre los juncos. Era un enorme cisne blanco, que en un santiamén los dejó en la otra orilla. Y adivinen quien estaba cortando leña justamente en ese lugar?. El papá de los chicos!.
Sí, el papá que lloró de alegría al verlos sanos y salvos. Después de los abrazos y los besos, Hansel y Gretel le mostraron las riquezas que traían, y tras agradecer al cisne su oportuna ayuda, corrieron todos a reunirse con la mamá.
FIN
-Años después -Shion le puso un epílogo a la historia cuando ya ambos eran adultos, me encontré con ellos, los cuales al saber que los dulces eran mágicos y que durarían toda la vida hasta que fueran comidos, decidieron repartirlos.
"Gretel me dijo que hundiera la mano en el saco de dulces y tomará uno y que cuando encontrará una persona que comenzara a ser tan especial para mi le diera ese dulce, el cual era un chocolate –Del bolsillo de su traje sacó un chocolate – Ten" –se lo tendió y Dohko estaba sorprendido.
-¿Me estás regalando tu chocolate? –le preguntó sorprendido.
-Sí, porque estás empezando a ser muy especial para mi.
-Gracias y también por el cuento, me gusto mucho ¿me lo puedo comer?.
-Claro, es tuyo –Dohko se sentó en la cama y lo abrió, poco a poquito comenzó a saborearlo.
Shion lo observó y vio que era muy inocente y comenzó a odiar a aquel desgraciado que lo había hecho sufrir.
-Está muy rico –le dijo.
-Me alegro que te guste… Dohko ¿Puedo pedirte un favor?
-¿Cuál? -Dohko se giró a verlo.
-Que salgas –le dijo sin más -. Tus compañeros te extrañan mucho "Y yo quiero que estés junto a mi" –lo de comillas lo pensó.
Ante eso Dohko agachó la cabeza.
-Si salgo ¿volverás a contarme otro cuento? –ante eso Shion asintió.
-Los que quieras –le dijo.
-Gracias –Dohko guardó la envoltura en un cajón y volvió a acostarse.
-Bien, dejaré que descanses ya mañana nos veremos.
-Hasta mañana –dijo Dohko y Shion salió.
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Capítulo 7
A la mañana siguiente era sábado y todos a excepción de Shion y de Dohko quien aún no bajaba se peleaban en el comedor por el último trozo de tarta de melaza.
-¡Atrás, atrás! -. Decía la cocinera con las tenazas frente a ella y Shion sólo se reía de sus compañeros en lo que comía un poco de pan tostado con mermelada - ¡Yo sabré a quien darle este trozo de tarta!
-¡Ñam, ñam! -Emir intentó morder el plato.
-¡Aléjate! -le dijo la cocinera -. este plato será para...
-¡Yo, yo, yo! -dijeron todos.
-¡Mío porque yo le escupí el otro día! -dijo Lot.
-Aja sí como no, lo hice hoy para tu información -. Bien, es para... -en ese momento las puerta del comedor se abrieron -La torta es para... -la cocinera se quedó de repente sin habla al ver a Dohko parado en las puertas del comedor -¡Mi chiquillo adorado que por fin sale de su cuarto! -rodeó al chinito con uno de sus fuertes brazos y le besó la cabeza, luego le entrego el platito con el pedazo de torta de melaza.
-Gracias -dijo y se acercó a Shion. Él no había notado su presencia porque estaba estudiando matemáticas y pasando los apuntes de las otras materias -. Hola -se acercó y Shion alzó la vista y al ver a Dohko se quedó con la boca abierta: El chinito lucía un traje típico de su tierra natal de un color verde que combinaba perfecto con él.
Shion sintió que en esos momentos estallaría, Dohko se veía precioso así vestido.
-¿Puedo sentarme contigo? -le preguntó.
-Adelante -le dijo.
-Gracias -se sentó y puso el platito de melaza frente a él.
-¿Que quiere desayunar, mi niño lindo? -le preguntó la cocinera.
-Unos blanquillos con salchicha -respondió.
-En un ratito te los traigo.
-Sí, gracias -sus demás compañeros se acercaron a él.
-Que bueno que saliste Dohkito -dijo Emir.
-Sí, te extrañamos bastante -Roy secundó a su compañero.
-Gracias y lamento haber hecho que se preocuparan.
-Y que lo digas -respondió Anubis, pero Diego le dio un codazo en las costillas -Auch -se sobó.
-Eso ya no importa -dijo Dohko con un susurro -. Ahora sé que nadie va a querer estar conmigo -sus ojos comenzaron a cristalizarse -Juro ya no volver a enamorarme y creer en el amor de pareja -dos lágrimas recorrieron sus mejillas.
-Dohkito, no digas eso -le pidió Emir.
-¿Para qué creo en él? ¿Para qué vuelvan a jugar conmigo? -Shion lo escuchó y sintió un nudo en la garganta e incluso también sintió impulsos de decirle que él lo amaba y que nunca jugaría con él, pero no se atrevió aparte de que aun no era el momento indicado -Creí que me amaba, pero sólo quería acostarse conmigo.
-No supo valorarte y cuando sepa que fue lo que perdió, será demasiado tarde -Diego lo vio fijamente.
-Incluso yo sé de alguien que se muere por estar tu lado y que ya te está valorando más que a ninguna otra cosa en el mundo -le dijo Shion.
-Aquí está su desayuno, mi niño -le puso el plato de blanquillos enfrente
-Gracias -dijo y ella se fue a la cocina.
-El dios Apolo -dijo Luan al verlo entrar.
-¿Apolo? -Shion alzó la vista.
-Me informaron que ya habías salido Dohko y eso es bueno -se acercó a él.
-Gracias Sr. -le respondió.
--Cuando termines tu desayuno me gustaría tener unas cuantas palabras contigo.
-Sí -dijo. comió un poco de desayuno y al finalizar se fue tras el dios.
-Se ve que el dios lo quiere -dijo Shion.
-El lo trajo al santuario -respondió Kurt.
-¿Recuerdan cuándo llegó? -preguntó Lete.
-Sí el gran patriarca lo llevó al salón y Emir pregunto que quien era esa píldora.
-Es que Dohkito está muy chiquito aparte de que tiene 16 años.
-¿16? -preguntó Shion.
-Sí y el 20 de octubre cumple 17, y ya sólo faltan unos días.
-Cierto -dijo Diego.
-Pero ojalá que terremotito recupere su alegría pronto y ande como trompo chillador y brincando por todas partes, aunque cuando toma café ahí si nadie lo para.
-¿Y quién le da café? -preguntó Shion divertido.
-Pues todos, cuando anda de flojito, para que despierte, pero luego nos arrepentimos de eso porque son las 3 de la mañana y no se duerme -ante eso Shion sonrió.
-Me lo imagino -dijo.
-Sí, y así era hasta que conoció a ese desgraciado y lo que pasó finalmente no se lo perdonaremos nunca
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Continuará…
