Capitulo 4: Relación complicada.

-¡¿no puedes hacer nada bien?!-gritó Khan a la temblorosa figura aovillada en su cama.

-yo…Yooo.-tartamudeo McGivers.

-te escucho.-siseó Khan

-son esas mejoras, los controles... ¡por favor!-rogó al ver el brazo de Khan alzarse de nuevo sobre él, amenazador, ya le había paseado por toda la habitación a fuerza de golpes.

Pero en lugar de golpearle Khan lo levantó por las solapas de la bata de dormir.

-prácticamente te he puesto por encima de mi tripulación, he tenido que aguantar sus quejas, bien justificadas, por tu ineptitud e inferioridad con los nuevos controles.-masticó Khan cada palabra.-me has decepcionado.-y dicho esto arrojó al tembloroso chico contra el suelo.

-lo...siento.-murmuró Mark alzando la cabeza, ahora ensangrentada, del suelo.

-díselo a quien le importe.

-señor, por favor...

-cuando inventaron el perdón también inventaron las fallas.-espetó Khan.-largo de mi vista.-ordenó Khan conciente de que, si ese chico seguía ahí, le mataría.

Mark ahogó un sollozo, salir de ese camarote implicaba el estar a merced de cualquier ataque.

Ese temor se manifestó en sus ojos.

-debiste pensarlo antes de fallarme.-dijo Khan con simpleza.-LARGO.

Tropezando con sus propios pies Mark salió de la habitación y se apoyó en la puerta, que se cerró a su espalda, respirando con dificultad.

Se sentía culpable por fallarle así a su protector y amante. Debía ser superior, esforzarse en serlo, debía merecer la confianza que Khan ponía en él.

Y ser objeto de su aprecio de nuevo.

Decidido caminó hasta la sala de simulaciones, tenía toda la noche para aprender a usar los controles.

Su paseo no estuvo exento de peligro, en cada pasillo y ascensor temía encontrarse con algún tripulante, tuvo que esconderse varias veces en los tubos jefferies, con el corazón en la boca, cuando escuchaba las fuertes y decididas pisadas de algún superhombre o supermujer.

Finalmente llegó a su destino, respirando aliviado, aseguró la puerta, para luego sentarse frente a los controles y programar varios escenarios de combate en el simulador y las nuevas especificaciones de las mejoras.

Pasó ahí toda la noche, sentado, trabajando arduamente, sin importarle las ampollas que salían en sus manos e ignorando los dolores de espalda y cuello que crecían exponencialmente con el paso de las horas y las molestias propias de las heridas que Khan le había causado en su arranque de ira.

Al inicio del turno Gamma siguiente, Khan al entrar al puente miró extrañado el puesto de timonel, ocupado ahora por uno se sus hombres y no por Mark, ese chico jamás se retrazaba.

Quizás había sido un poco duro con el.

-Soto relevará a Mark de su puesto el tiempo que sea necesario.-ordenó, regresando sobre sus pasos.

-si señor.

Una ligera angustia se había posado en el pecho de Khan, Mark podía estar en peligro, si es que había sobrevivido a la noche fuera del camarote, o bien podía haberse quedado dormido en algún otro lugar.

Prefirió que fueran las dos primeras opciones las válidas y no la última, o tendría que castigar más duramente a ese chico por huir de sus deberes.

-computadora.-ordenó dentro del ascensor.-ubique al teniente McGivers.

-el teniente McGivers se encuentra en la sala de simulación.-contestó la eficiente máquina.

Y hacia allí dirigió Khan sus pasos.

Y un extraño sentimiento lo embargó al encontrarlo dormido sobre el panel de control, con el rostro contraído de dolor y cansancio.

Khan toqueteó aquí y allá y se sorprendió de la cantidad de practicas que había echo Mark en sólo una noche, casi el mismo numero que se realizaba en la academia durante los 4 años de estudio.

Incluso había desarrollado una brillante estrategia para enfrentar a la USS Enterprise, ese archivo tenía una nota anexa.

"Perdóname Khan"

Rodando los ojos Khan alzó el ligero cuerpo del chico en sus brazos y lo llevó a su camarote.

Al llegar aseguró la puerta, lo recostó en la cama y empezó a desvestirlo.

Con el movimiento Mark despertó, algo aturdido miró a su alrededor y al ver a Khan algo de miedo se reflejó en su mirada, ¡se había quedado dormido! ¡El turno Gamma! ¡Khan lo mataría!

-¡señor! Lo siento.-exclamó tratando de incorporarse, mas sin embargo su cuerpo estaba tan agarrotado que con una punzada de advertencia lo envió sobre el colchón de nuevo.

-no importa.-gruñó Khan ayudándolo a incorporarse más lentamente.-estuviste ocupado toda la noche, tomaré eso como tu servicio durante el turno Gamma.

-gracias.-sonrió Mark alzando los brazos para que Khan le quitara mejor la camisa del pijama.

Khan se quedó repentinamente rígido al tenerlo desnudo ante si.

Algunos moratones recorrían el cuerpo de Mark, el capitán cerró su mano y comparó su puño con uno de los moretones que adornaban las costillas del teniente.

Por primera vez Khan sintió algo de culpa y Mark lo notó.

-es nada, yo... lo merecía.-admitió esbozando una mueca cuando Khan pasó sus fríos y estilizados dedos por sobre, la casi negra, marca.

-ve a darte una ducha sónica.-ordenó Khan alzándose.-volveré en unos momentos.

Y tras decir eso salió rápidamente de la habitación.

Los pasos de Khan resonaban por el pasillo, el súper hombre se sentía por vez primera, culpable de unas heridas causadas durante un castigo necesario.

Mark era inferior, por eso estaba herido.

O talvez había sido muy duro con el.

"a todas estas, ¿por qué me importa si lo golpeé de más? Se lo merecía"

Pero no pudo engañarse totalmente cuando vio a donde lo habían llevado sus pies.

A la enfermería.

"Ya que estoy aquí, mejor busco algunas medicinas, Mark puede estar seriamente herido y…"

Dando un grito, sobrepasado por la confusión y la rabia, no sabía si consigo mismo o con Mark, que hasta en eso estaba confuso, entró a la enfermería.

Cuando finalmente volvió a su camarote, Mark ya salía del baño, eficientemente limpio y afeitado, cubierto por su bata de baño.

-acuéstate.-le indicó Khan tratando de sonar menos duro mientras dejaba la bandeja que llevaba en sus manos, en la mesa de noche, había decidido que si, se sentía culpable y que era ahora su deber el cuidar a ese pequeño y débil humano.

Mark asintió y se acostó en la cama y dando un suspiro de satisfacción cerró los ojos, Khan ya no estaba enfadado con él, pensó aliviado.

Escuchó a Khan activar un dermoregenerador sobre su cuero cabelludo, curando la herida que le había echo al arrojarlo contra el suelo.

Luego Khan le abrió la bata y le aplicó algún tipo de gel sobre cada moretón, dando masajes a cada uno, arrancándole ligeros gritos y gemidos de dolor a Mark, quien se sentía avergonzado por mostrar tal debilidad. Tras sentir que las manos de Khan le abandonaban, escuchó el siseo de un hypospray, al ser activado en su brazo, dejando una sensación de ardor en la zona tras ser retirado, abrió los ojos, curioso.

-es un relajante muscular.-le explicó Khan ordenando la bandeja, luego se volteó y analizó a Mark con la mirada, buscando alguna otra lesión que hubiera pasado por alto.

Satisfecho con su examen visual, se subió de rodillas a la cama ante la mirada interrogante de Mark.

-date vuelta.-ordenó.

Mark alzó una ceja, pero obedeció lo más rápido que le permitió su cuerpo.

Khan le quitó la bata, y la bajó con lentitud hasta solo cubrirle los glúteos y las piernas, se inclinó hacia la bandeja y vació un envase de aceite en sus manos, luego se sentó sobre las caderas del joven, con las piernas a cada lado, y apoyó sus manos, llenas de aceite, sobre los omoplatos de Mark.

McGivers contuvo un gemido, aquello le estaba poniendo irremediablemente cachondo, el solo peso de Khan sobre su cadera lo estaba enloqueciendo.

Khan sonrió de lado, orgulloso por las reacciones que causaba en el cuerpo de SU Mark.

Y empezó con el masaje, dejando correr sus manos sobre los músculos y vértebras cansados del joven, sonsacándole sonidos de placer.

Un pitido interrumpió el momento.

-adelante.-dijo Khan con una mueca de fastidio, Mark trató de levantarse azorado pero su masajista lo empujó con las caderas y su peso contra la cama.

-señor.-saludó una súper mujer entrando al camarote, ignorando por completo a Mark.-tengo los resultados de las pruebas con los nuevos phaser.

Pero Mark no podía ignorarla, era hermosísima y Khan parecía comérsela con la mirada, sintió celos, ganas de robarle a Khan un beso frente a esa tipa y demostrar así que este era suyo, pero no se atrevía a hacerlo.

Claro, ¿qué tenía el para competir contra esa exponente del género súper femenino? Pensó alicaído.

Tan sumido estaba en su depresión y celos que no se percató de cuando la mujer salió ni cuando las manos de Khan volvieron a trabajar sobre su espalda y brazos.

Khan conciente de la falta de sonidos por parte de Mark se detuvo.

-¿qué ocurre?-preguntó acariciando la espalda baja del teniente.

-nada.-contestó el chico esquivo.

¡Ah! Sonrió Khan atando cabos por su cuenta, celos, simples celos.

Sus manos volvieron a iniciar el masaje, esta vez más abajo y más abajo, ya cerca de la cadera de Mark.

-Khan...-se quejó Mark tratando de contener un gemido.-no estoy para estos juegos.

-¿no?-se burló Khan bajándose de la cadera del joven y sacando la bata de su cuerpo, para así alcanzar sus glúteos y masajearlos.

-oh dios.-dejó escapar el chico.

-mientes muy mal, y odio que me mientan, así que dime, ¿qué pasa?-exigió mientras separaba las nalgas del joven, dejando sus dedos recorrer la hendidura.

-yoo... yo estaba celoso.-admitió Mark entre jadeos.

-¿de la comandante?-quiso saber Khan.

-siiii.-admitió Mark al sentir un dedo juguetón de Khan acariciar su entrada.

-tu eres mío, pero yo no soy tuyo para que me celes.-sentenció Khan introduciendo el dedo lentamente.

-soyy tuyo...pero te quiero...para mi.-admitió Mark rendido a las caricias que estaba dejando ese dedo en su interior.-no quiero que... me... dejes.-logró pronunciar entre gemidos.

Khan sonrió e introdujo otro dedo, logrando que Mark encorvara la espalda.

-no te dejaré.-dijo con voz suave en el oído del teniente.-te marcaré, cada vez que sea necesario, como mío.-prometió con la voz peligrosa, metiendo un tercer dedo de improviso.-te tomaré y haré que grites mi nombre en alabanza.-sentenció mientras sus dedos entraban y salían sin compasión.

-Khan por favor...-rogó el chico sintiendo como su erecto miembro palpitaba incómodo contra la cama.-tómame ya...

-yo decido cuando te tomo.-dijo lamiendo su cuello.-cuando, como y donde.

-si si si, por favor...-rogó el chico empezando a acompañar el movimiento de vaivén de los dedos de su sexy torturador.

Y Khan no soportó más, liberó su deseoso pene, lo embadurnó en aceite y de una estocada penetró a Mark, arrancándole un grito, mitad de dolor y mitad de placer.

-tu lo habías pedido.-justificó acomodándose sobre la espalda de Mark mordiendo su cuello y hombros moviéndose lentamente, esperando a que su pareja se acostumbrase.

-más rápido.-pidió Mark tras unos minutos.-Khan por favor más rápido.

Khan lo complació

Cuando Mark despertó estuvo seguro de que había dormido al menos durante dos turnos seguidos, algo rígido se estiró y desperezó buscando a Khan con la mirada.

Mas sin embargo el súper hombre no se encontraba en la habitación.

Mark sonrió ante el recuerdo de la última actividad realizada, y aun algo aturdido pidió su desayuno al replicador.

Tras haber comido y haberse aseado observó la hora, aun faltaban algunas horas para el nuevo turno Gamma así que salió en busca de Khan, sin temer esta vez, el encontrarse con algún furioso miembro de su tripulación.

Encontró a Khan en una de las salas de observación, con la mirada perdida en el cosmos, anhelante de tiempos antiguos y mejores.

-no tenemos porque vengarnos.-se atrevió a decir Mark.-podemos ir a donde queramos, establecernos en un planeta, colonizarlo y empezar un imperio.-opinó deteniéndose a su lado.

-Kirk me hizo sufrir, me derrotó y humilló, no puedo dejar esa cuenta sin saldar.-contestó Khan con la voz contenida de furia.-solo cuando este congelado en el frío del espacio, descansaré y haremos todo eso que dijiste, construiremos un futuro.

Mark sonrió y se apretó un poco contra Khan, buscando su calidez.

Khan alzó una ceja y rodeó al joven con un brazo, besando su cabeza con ¿cariño?

Mark cerró los ojos ante el contacto, y emitió un ruido parecido a un ronroneo.

-creo que estamos listos para volver al espacio de la Federación, para encontrar a Kirk.-afirmó Khan girando para quedar frente a frente con Mark.-y entonces crearemos nuestro imperio.

Khan unió sus labios, en el que sin saberlo, sería el último beso en circunstancias normales, un beso, previa promesa de la estabilidad de una relación donde no sólo dominaría lo físico.

Mark se dio cuenta de ello, el beso no era rudo ni dominante, solo un lento vals de labios y lenguas que buscaba agradar al contrario más que someterlo.

Al separarse Khan lo tomó por los hombros y lo evaluó con la mirada, ¿quién iba a decirle que terminaría emparejado con un humano normal?

¿Qué este sería la luz de sus ojos?

¿Qué sería capaz de dar su vida a cambio de la de él?

Mark tembló ante el significado de lo profundo de esa mirada.

Y al salir de la cubierta de observación, tuvo la certeza de que ya eran algo más.

-pon rumbo a espacio de la federación.-ordenó Khan a Mark.

-enseguida señor.

En la USS Enterprise

-Khan vendrá a usted, no es necesario buscarle.

-necesito buscarlo, necesito acabar con esto ahora mismo.-contestó Kirk a un muy tranquilo Sherlock.

-entonces ordene patrullar las fronteras del espacio de la federación, particularmente el que este cerca de las coordenadas 23 76 21 89, tengo informes muy confiables sobre la ubicación de Khan en esa zona.

-¿cómo?

-piratas espaciales, cargueros ilegales, Ferengis, suelen ser más habilidosos en conseguir información que los oficiales de la Federación, considérelos mi red de ilegales.-sonrió Sherlock con suficiencia.-Khan a tenido que abastecer su nave capitán Kirk.

Kirk se inclinó sobre el comunicador y le ordenó a Sulu poner rumbo a la zona descrita.

-si no me equivoco, Khan aparecerá en cuestión de minutos capitán.

USS Eagle.

-pronto estaremos en espacio de la Federación, no espero que Kirk me encuentre pronto, sin embargo… hay que estar alertas.-aconsejó Khan.

Mark asintió, llevando el control de la nave con suavidad.

Surcaron el cosmos durante unos minutos, hasta que:

-señor, la USS Enterprise esta a 1 año luz de distancia, puedo visualizarlos en los sensores.-informó el oficial táctico.

-dirígete hacia ellos, Alerta roja, todos los escudos arriba y las armas listas, llegaremos disparando, Teniente McGivers ponga en marcha su excelente estrategia de batalla.-Mark sonrió orgulloso, casi atragantándose por la felicidad asintió.

Khan le dirigió una mirada que solo podía significar "estoy muy orgulloso de tu estrategia, en cuanto acabemos con Kirk iremos a mi camarote y te haré olvidar hasta de tu nombre"

La tensión se hizo en el puente ante el halago de Khan hacia Mark.

-¿algún problema señores?-preguntó con voz cortante.

-no señor.

Y pronto se encontraron con la USS Enterprise.

Los rayos láser y torpedos de fotones salieron disparados de la USS Eagle en cantidades mucho mayores a las normales para una nave clase Constitution, Khan vociferaba ordenes excitado, tenía a Kirk en bandeja de plata, estaba destrozando a su amada Enterprise y masacrando a su amada tripulación.

La estrategia de Mark era sublime porque se adelantaba a cualquier movimiento que pudiera aplicar Kirk, después de todo, ambos había estudiado en la academia.

Sin embargo no contó con la astucia de alguien a bordo de la nave enemiga.

Pronto sus escudos cayeron y sus armas quedaron inutilizadas sin razón alguna.

Khan se pateó mentalmente al ver la nave de Kirk posicionarse para atacar.

¡Había olvidado cambiar los códigos de comandos!

Una andanada de rayos láser impacto a la USS Eagle, inutilizando sus motores y armas.

Khan estaba furioso.

Sus hombres empezaban a ser transportados.

Con el miedo a una nueva criogenización brillando en sus miradas, reproche, ira, dolor, todo expresado en cuestión de segundos.

Y ese silencio, que solo lo da la certeza absoluta de haber cometido una falla garrafal inundó a Khan.

Sintiéndose mareado y enfermo por primera vez en su vida.

Una explosión en el puente rompió esa quietud.

La consola de timonel había volado en pedazos, seguro, por una sobrecarga en los circuitos que la unían a los motores de la nave.

Mark.

Khan esquivó los escombros que decoraban cada centímetro del puente hasta llegar a Mark.

O lo que quedaba de él.

-Mark.-susurró arrodillándose al lado del cuerpo calcinado y destrozado de su amante.

-Khan…lo siento…mi estrategia falló.-se disculpó el chico con la mirada perdida, tratando de enfocar a Khan.

-fui yo el que fallé, no esperaba este giro de los acontecimientos yo…-Khan no tenía palabras, desde un principio todo esto era su culpa, él se había obsesionado con vengarse de Kirk, con destrozarlo.

Sin tomar en cuenta los deseos de su amada tripulación.

Ni escuchar los sabios consejos del joven que ahora moría en sus brazos.

-Khan…no te culpes…

"No soy perfecto, al menos no en todo, pero trataré de serlo solo durante unos segundos".

"El aceptar que puedo amar a este nivel y fallar garrafalmente me hace perfecto".

-te e destruido Mark.-admitió Khan.-te e llevado a la muerte.-admitió permitiendo que gruesas lágrimas bajaran por sus mejillas.

-no llores Khan, un líder nunca debe llorar.

-ya no soy líder de nadie, he perdido.

-Khan.-le llamó Mark, con la urgencia que solo tiene una persona que se sabe próxima a morir.-solo dímelo, dímelo para poder irme en paz y sin miedo.

Khan se perdió en los orbes casi dorados del chico, tratando de grabar en su memoria única, cada detalle, antes de que estos empezaran a apagarse con la oscuridad de la muerte.

-te amo Mark, como nunca llegaré a amar a nadie.-confesó.

Y Mark sonrió y con sus últimas fuerzas se acercó a los labios de Khan, besándolo con cariño.

Un beso de despedida.

Khan ahogó un sollozo y contestó el beso.

Finalmente este se rompió, el cuerpo de Mark cayó hacia atrás, frío, vacío ya de su alma.

Khan se alzó tembloroso y resbaló con la sangre, cayendo sobre la consola semiderruida, hiriéndose en la cabeza.

Sintió la cálida sangre bajarle por la frente y rodar sobre su rostro.

Arrastró una mano y activó unos comandos, una de sus mejoras, un transportador independiente de toda fuente de energía de la nave.

Transportaría a cualquier oficial del puente del Enterprise.

Y si llegaba a ser Kirk, lo desollaría con sus propias manos.

Tan pronto como escuchó el haz transportador materializarse, activó una señal de interferencia, también independiente, que rodeó a la nave como si de un escudo se tratase.

Se giró lentamente.

Kirk le hablaba, desde la destrozada pantalla, burlándose, tratando de jugar con su mente.

Pero Khan no se lo permitió, porque en esos momentos tenia frente a si, al responsable de toda aquella tragedia.

Sherlock Holmes.