El último rayo de luz se desvaneció en el horizonte, pintando las nubes arreboladas de un matiz rojizo, semejante al fuego. La lluvia había cesado para dar paso al frío.
Lisa Hayes terminaba de vestirse, estaba sentada ante el tocador poniendo color en sus mejillas con aire distraído, preguntándose si era correcto hablar con Rick para expresarle sus sentimientos. La simple idea le aterraba. Le aterraba saber que una gran posibilidad era que él le dijera: " muchas gracias, me halagas pero yo aún amo a Minmei. Sería posible que él pudiera contestarle algo semejante? Se cubrió la cara con ambas manos aguantando las ganas de ponerse a llorar. Iba a ser un gran desastre si se presentaba ante los Sterlings con ojos de vampiro. Suspiró profundamente levantando el rostro y al hacerlo descubrió el reflejo de Rick parado en la puerta de su habitación desde el espejo.
-Ocurre algo malo, Lisa?_ consultó con verdadera preocupación- te sientes mal?
No…-contestó poniéndose de pie para acercarse a saludarlo-el no pudo evitar sentirse complacido con la visión de ella en esos jeans ajustados; la esperó casi con los brazos abiertos y ella alzó el rostro para recibir ese beso tímido que amenazaba con tomar fuerza…
-Realmente tenemos que ir? –bromeó mientras le daba una mirada de pies a cabeza y la hacía ruborizar-bueno, sí… Sería un pecado privar a nuestros amigos de nuestra presencia, verdad?
-Rick!- sonrió ella ante la mirada traviesa del piloto que había hecho que sus cuerpos quedaran más que unidos en un abrazo posesivo
-No sería tan mala idea…-murmuró inclinándose a besarla reviviendo esa agradable sensación que sintió cuando la rescató de la Base Alaska. Esa sensación de ser los únicos en el planeta.
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Tal como Max lo hubo adelantado, la celebración del cumpleaños de su esposa era más bien privada, EL capitán Gloval si bien no había asistido le hizo llegar a la festejada un hermoso ramo de flores a través de Vanessa, a quién consideraba la más sensata del trío de amigas. Ella como Kim y Sammie estaban en la casa de los Sterlings, al igual que Claudia. A nadie le sorprendió ver llegar juntos a la pareja, si bien todos tenían la vaga idea de que ellos podrían alguna vez terminar en una relación sólo Claudia conocía los detalles más sabrosos de la misma, gracias a la amistad que la unía a Lisa. Rick se sentía algo aprensivo respecto a eso, porque le buscaba una explicación a su actitud un tanto condescendiente con él. Claudia y él eran cercanos pero no recordaba de ella otra cosa que ligeros empujoncitos sicológicos para hacerle caer en cuenta de los sentimientos que él o su amiga pudieran sentir por el otro, nunca había sido directa pero siempre había dejado las ideas echadas sobre la mesa como el par de ases que te hacen falta para terminar gloriosamente con un Full de dos reyes.
Sí; Claudia Grant bromeaba con el teniente Hunter de un modo en que pudiera hacerlo con un viejo amigo, dándole implícitamente la bienvenida al círculo más cerrado de la Capitana Hayes y dicho honor parecía poner una valla más en el camino del piloto puesto que creía que era otra cosa dentro del mundo de Lisa en el cual quizá no podría encajar. Claudia venía a ser como la hermana mayor de ella, como si hacerle algo a Lisa, aunque fuese involuntariamente rebotaría en Claudia y entonces debería aguantar dos sermones. No entendía aún que ella con esa cercanía le estaba entregando la felicidad de su más querida amiga, dejándola en sus manos, para que él se hiciera responsable de su parte, de la parte que debía haber tomado hacía ya bastante tiempo.
-Llegamos a la conclusión…-explicaba Max parado junto a su amigo ante el arrimo donde estaba el ponche y los vasos- de que lo importante no es la edad sino la celebración de un nuevo año.
-Es sensato- aceptó Claudia.
-Sí, imagínense! La suerte de Miriya que no tendrá a sus espaldas el peso de un nuevo año expresado en números….yo no sé qué haré cuando llegue a los Treinta!- Sammie se sentó entre C laudia y Kim para unirse a la conversación
-Vaya! Gracias Sammie!- le palmeó en la espalda Claudia. _ no creí que tener más de treinta fuese un delito
-Ay Claudia, perdón…-murmuró sonrojándose come era su costumbre cuando metía la pata – es que pienso que de los treinta a los cincuenta hay solo un paso!
-Sammie…No arregles las cosas! .sonrió Max
Uy está bien mejor me callo…-bebió un sorbo de su copa-
-pues mejor te callas con otra cosa que si sigues así con el ponche no quiero saber qué barbaridades hablarás dentro de un rato- la regaño Claudia con diversión y la chica quiso que el sofá se la tragara de vergüenza…
-que bocota la tuya!-rio Kim mientras se levantaba a buscar unas galletas para entregárselas a la pelirroja- ten, para que no nos avergüences dentro de una hora, - le guiñó el ojo y todos se rieron incluso ella
-Esto de las reuniones sociales humanas me parece algo tan genial, -observó Miriya que venía de la cocina junto a Lisa, trayendo un par de bandejas con canapés- y más aún contar con amigos como ustedes para disfrutarlas.
-gracias, pero es un privilegio para nosotros contar con alguien como tú como amiga…no es así!? .sonrió Lisa mientras dejaba la bandeja en la mesita de centro, todos asintieron
-Salud por Miriya! –exclamó Kim alzando su copa…
Salud!
Respondieron todos a coro para brindar
-hey Rick,- observó Max en un susurro haciendo que el inclinara el rostro para que lo oyera- no te has fijado en lo bien que se ve Lisa en esos jeans? No quiero sonar desconsiderado o un sinvergüenza pero tú sabes, hay cosas que no se pueden negar.- Rick sintió que se ponía rojo de pronto
-Bue-bueno, sí, ya lo había notado –le contestó tratando de desviar la mirada y que Max no notara su repentina ofuscación
-y tú qué opinas?
Que qué opino de qué?
Max le miró con una expresión incomprensible
-Pues de Lisa, es de ella que estamos hablando, no?
-bueno…-murmuró volviéndose a observarla-creo que se ve…"hermosa"- la última palabra sonó como un suspiro y Max no pudo evitar una sonrisa entre divertida y satisfecha.
-no crees que tú y ella podrían hacer una muy linda pareja?
-Eh..Max . Yo… de verdad…
-relájate, amigo, es solo una idea que se me pasa por la mente cada cierto tiempo cuando te veo esa expresión en la cara. Me imagino que Lisa realmente te provoca algo mientras tú insistes en esperar que algún evento sobrenatural te devuelva a Minmei. Vi esa misma cara que me estás poniendo esa vez que la Capitana fue asignada a la Base Alaska y tú te quedaste con nosotros en la Fortaleza. Vi esa expresión cuando te ordenó besarla en la operación para capturar el Satélite Fábrica…no sé amigo. Si Lisa usara menos uniformes y más jeans, puedo apostar a que se acabaría su soltería…-Rick negaba silenciosamente sin poder dar crédito a lo que estaba oyendo-… ambos sabemos muy bien los comentarios de pasillo acerca de sus piernas. - .Rick volvió a enrojecer…comentarios de pasillo? De qué hablaba Max? Qué comentarios!? Max comprendió la cara de ignorancia en Rick y es que había caído en la cuenta que los comentarios de pasillo también lo incluían a él, desde hacía mucho tiempo, como el no confirmado amante la Oficial y por lo mismo dichos comentarios jamás iban a ser reproducidos en su presencia- oh! Eso ¡ imagino que no lo sabes porque también quienes comentan sobre sus piernas comentan que tú eres algo así como su " novio secreto"
-Que? –exclamó ahogadamente
-Eso mismo…Rick, si media Base murmura algo no creo que sea por murmurar…No creo que seas lo que ellos dicen pero si lo dicen es por algo que ellos ven y tú no.. . me explico?
- Max, pero cuando…?
_Hey ustedes dos! Dejen de cuchichear y acérquense, es de mala educación murmurar ante terceros!- exclamó Miriya llamándoles la atención
-Lo siento! Estábamos discutiendo algo realmente importante, querida!- se acercó a ella para sentarse a su lado y darle un beso amoroso en la mejilla. Rick avanzó pensativo…quizá Max tenía razón, quizá sólo ellos estaban negándose a ver algo tan evidente como sus propios sentimientos.- se acercó al grupo y por inercia se sentó junto a ella quien le hizo un espacio mientras le sonreía con ternura al ver su rostro asustado, cosa que atribuyó al sonoro grito de Miriya como el resto de las chicas…-Estar con Lisa, en la intimidad, no podía ser solamente la consecuencia de soledades compartidas…se sentía tan bien que volvió a pensar en ella como algo más que una amante ocasional…el mero hecho de darle ese adjetivo era chocante, sería que Lisa…sería que él…?
-Ponche..? le preguntó cediéndole el vaso que llenase para él mismo, ella sonrió en respuesta recibiéndolo, volviéndose a contestar una pregunta que le hacía Claudia y que él no había alcanzado a oír, y frente a ellos , Miriya les miraba con una sonrisa de satisfacción en los labios comprobando que sus dudas respecto a la pareja estaban resueltas.
OOOOOO
Rato después las risas y conversaciones habían subido de nivel en cuanto a volumen, todos estaban realmente a gusto en aquella reunión y los anfitriones no podían sentirse más que satisfechos por ese cumpleaños organizado tan apresuradamente pero tan agradable y acertado. Habían cantado el "cumpleaños feliz" tan universalmente desafinado como la canción lo permitía y Miriya había apagado la única vela, ahora partía el pastel junto a Max en la mesa mientras el resto continuaba bromeando con una Sammie y una Kim más sonrosadas y tartamudas de lo que nunca habían sido en presencia del grupo…
Me agrada mucho ver que Rick y Lisa han superado sus diferencias…
Es verdad- contestaba él mientras le iba pasando los platos. Verlos juntos tan seguido y sin pelearse es mucho más de lo que podríamos pedirles, verdad, amor?
.amor…es que no te has dado cuenta…?-cuchicheó sin querer ser oída
-No amor…de qué me hablas?
-hace un momento Rick le ofreció su vaso…y ella aceptó sin agradecer, sólo con una sonrisa…
Max se quedó pensativo mientras sostenía otro plato para que ella le pusiera un trozo del pastel
-Y…?
Su esposa le miro por un momento, entendiendo que para Max eso no podía ser obvio como para ella, porque para ella jamás terminaba la etapa de aprendizaje. Ella como no era humana, podía ver que esa misma conducta era la que ellos tenían a diario, ninguno de los dos necesitaba agradecer verbalmente al otro porque estaban tan compenetrados que las palabras estaban implícitas en el gesto. Creía que Max podría haber prestado atención a la actitud de la pareja, dado el rato en que su esposo había estado murmurando con Rick y en el que ella estaba convencida que habían hablado de eso por la expresión en su compañero y Líder
-Max…ellos están actuando como nosotros. Sólo Fíjate…- tomó el plato que él sostenía y lo puso en la bandeja junto a los demás y avanzó con ellos hasta sus invitados que la recibieron con una ovación. EL pastel se veía delicioso y todos pudieron comprobar que lo estaba cuando las fresas y el chocolate se deshacían en la boca. Max trató de ver con los ojos de su esposa pero no pudo, su objetividad humana le ocultaba lo obvio y era que por más que quisiera ver alguna señal tenía demasiado presente que Rick penaba por Minmei y que de suceder algo, su mejor amigo no podría estárselo ocultando…o sí¨?
OOOOOOOOOO
La velada finalizó tarde, lo último que hizo la festejada fue abrir sus regalos y lo hizo con una emoción casi infantil. El trío fue el primero en abandonar la casa con una Sammie bastante mareada y alegre. Abordaron un taxi en medio de un gran alboroto.
Lisa y Claudia se ofrecieron a ayudar a Claudia con la limpieza mientras Max y Rick tomaban un café. Miriya les confesaba en la cocina que esa noche sin la pequeña Dana, a quien habían dejado en la guardería de la Base para no incomodarla con el ruido, había sido un poco triste pero que les hacía falta un tiempo para ellos, a solas, sin tener que estar pendientes de que la pequeña destruyera la casa.
Es normal- le decía Claudia con esa sabiduría que a Lisa a veces le parecía milenaria- ustedes son una pareja joven y necesitan estar solos de vez en cuando
Si. -Aceptó la zentraedi pensativamente- pero no puedo evitar sentirme culpable.
No seas boba…aprovéchalo- le guiño un ojo
Claudia! –exclamaron ambas echándose a reir mientras salían de la cocina puesto que ya habían terminado su labor.
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EL Matrimonio los despidió desde la puerta agradeciendo la velada y Rick se ofreció a acompañarlas a sus respectivas casas pero Claudia se negó rotundamente mientras hacía parar un taxi
.-Gracias Hunter…le decía mientras ponía un pie dentro del auto y este le sostenía la puerta.-pero prefiero que acompañes a Lisa…sabes a lo que me refiero, teniente. –terminó en un susurro mientras le guiñaba el ojo derecho y cerraba la puerta …
Lisa se encogió de hombros mientras sonreía con timidez y nerviosismo
-Discúlpala, sé que no quiso ser indiscreta, creo que todos celebramos demasiado esta noche.
Rick se acercó a ella mientras la hacía tomar su brazo
-Lo sé.- le contestó-te parece si caminamos hasta que venga un taxi…?
-Me encanta la idea…
- A mí también, me agrada recordar en que terminamos la última vez que dimos un paseo tan tarde.
-Oh…Rick…!-sonrió empujándolo pero él volvió a atraparla y la tomó de la mano, caminaron un par de metros cuando un auto paso junto a ellos y lo abordaron aun riendo.
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Rick la tomó por las manos y aprisionó su cuerpo contra la puerta con el suyo , mientras la besaba apasionadamente, Lisa apretaba sus dedos, mientras se sentía gratamente acorralada, las manos sobre la cabeza, parecía una presa que el cazador no quería liberar. Había tanto del gato y el ratón en ese juego que habían comenzado, a Rick le enloquecía saber que podía tenerla solo para él, en una renuncia a todo su control, en esos momentos en que era tan mujer y parecía serlo sólo por él y para él…
Lisa se pudo liberar de sus manos luego de un juguetón forcejeo lleno de suspiros y jadeos, para empezar con la batalla de quién descubría más piel en menos tiempo, Rick no podía olvidar las palabras de Max respecto de los comentarios acerca de las piernas de Lisa, esas largas y bien torneadas piernas que iba dejando al descubierto mientras le quitaba ese endiablado denim que hasta había hecho que el reservado de Max Sterling se fijara en ellas…y sintió aún más deseos de poseerla, como si con eso dejara suficientemente claro para sí mismo que la Capitana Hayes era una mujer con la que ningún otro podía siquiera soñar, porque tenía dueño…porque él era su dueño…
Había entrado en ella sin aviso y de un modo casi desesperado, sin siquiera acabar de desnudarla, arrancándole un gemido de placer repentino tan desquiciante como la misma urgencia que tenía de ella…"Por Diós,- pensaba mientras trataba de mantenerse cuerdo sumergido en esa ola de placer y de poder …- esto no puede ser solo sexo…"
.Oh, Rick….jadeaba ella apenas los besos se lo permitían, tratando se sostenerse de él, de su espalda húmeda, del frio muro, – Rick….y él entraba y salía de ella, apretándose cuanto podía a su suave piel, como si quiera fundirse con ella, Lisa cerro sus brazos contra su rostro mientras la humedad de la boca de Rick trazaba una tibia línea sobre su pecho, mientras la alzaba ante él para llevarla justo donde la quería, ella cerró las piernas tras su cintura, apretó los ojos y arqueó su espalda para facilitarle el trabajo a su boca mientras toda ella temblaba tratando de no ser tan violenta al aferrarse de sus cabellos…por un momento Rick disminuyó la intensidad de sus movimientos, dejándola sobre el piso mientras la miraba tan intensamente que Lisa creyó iba a descubrir todo lo que podía estar en su cabeza, se acercó otra vez, como imponiéndose a ella mientras tomaba su barbilla y la mordía suavemente desde allí, hasta llegar a su cuello, y subir de nuevo hasta donde nacía el lóbulo de su oreja mientras la hacía girar sobre si misma. Ella suspiró en anticipación mientras con una mano se sostenía de la pared y con la otra sostenía su mejilla en un intento de ambos de continuar con un beso que parecía imposible…
.mía…-alcanzó a oír ella en medio del ronco gemido de Rick contra su ido, mientras la invadía nuevamente con una lentitud desesperante,
-SSS-í …- alcanzó a oír él en el quejido de ella, ese que lo descolocaba, ese que se escapa de su garganta cada vez que entraba en ella…y entonces ambos entendieron que estaban perdidos…
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." Creo que ya es hora de decirte lo que siento, Rick Hunter" pensó ella, cuando ya estaban en el cuarto; cerrados los ojos, enfrentados uno con el otro, descansando frente con frente en silencio
"Creo que ya es hora de aceptar que me gustas demasiado, Lisa Hayes" .pensó el, mientras suspiraba y abrazaba protectoramente a la mujer que compartía su lecho
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Hacía tiempo que Rick no se detenía a disfrutar del maravilloso renacer de la naturaleza y ese día, parecía que todo resplandecía. Las nubes grises habían retrocedido dando paso a un cielo limpio y brillante, el sol en todo su esplendor hacía que las hojas de los árboles del bosque que sobrevolaba en ese momento mostraran sus más bellas tonalidades de verde. Si Lisa estuviera ahí para disfrutarlo…
.-Aquí Skull 1, aquí Skull 1, cambio, voy de regreso a la base.
La pantalla se encendió dejando a una Lisa que sonreía cando contestó
-Afirmativo, tiene pista libre para aterrizar…. Rick le sonrió, qué hermosa se veía sonriéndole de ese modo,
-gracias, Capitana- contestó haciendo un rápido saludo militar –Por cierto, tienes algún plan para mañana
-Oh..-Su impulso fue decirle que no, cualquiera fuese la intención de la pregunta, pero dadas las circunstancias de la noche anterior, imaginó que más obviedades no podía permitirse, al menos no mientras su conversación estaba siendo escuchada por sus compañeras en el puente - tal vez,-contestó finalmente. Por qué lo preguntas?
_ Bueno,…- Dio una mirada al exterior.- Es que estoy volando sobre un precioso bosque y pensé que te gustaría venir a almorzar mañana conmigo.- creía saber que no estaba tan equivocado al pensarlo
.Rick, estupendo,- exclamó sin poder ocultar su entusiasmo- claro, me encantaría…!
.Entonces en eso quedamos.- le contestó en medio de una sonrisa
-Seguro
-te llamaré después- avisó mientras desviaba la trayectoria de su veritech puesto que ya tenía a la vista las plomizas pistas con sus luces intermitentes. Hubo una pausa en la comunicación, que ella rompió al decirle casi en un susurro:
-Gracias Rick… creo que será inolvidable.
No podía haberse dado una situación mejor considerando lo que tenía que decirle, EL trío tuvo que aguantar las ganas de suspirar luego de oír aquella conversación y se conformaron cruzar miradas emocionadas. Ella misma cerró la transmisión y se sentó silenciosamente ante su consola mirando el azul del cielo tras la ventana panorámica sin contener su emoción y olvidándose de las muchachas tras su espalda, sentía que estaba en las nubes. Sí, se repitió mentalmente, será inolvidable…
Y no estaba equivocada…
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