Capítulo 3: Doble cara.
Abrí los ojos lentamente, eran las siete de la mañana, pero ni era una mañana cualquiera, era mí cumpleaños, me senté en la cama y desate mi cabello que estaba amarrado en una coleta, Layla seguía profundamente dormida, salí de la cama y la acomode antes de tomar mi ropa y entrar al baño para ducharme y cambiar mi ropa, que constaba de un pantalón negro entallado, una blusa negra de manga larga con en pequeño escote en V y unos guantes de medio dedo. Intentaba mentalizarme a la idea de ver a Layla con mi hermano, le había prometido por lo menos sobrellevarla, salí del baño y ella ya estaba despierta me senté en la cama para peinarme, siempre llevo una coleta alta, me es increíblemente cómodo ese peinado, Layla solo me veía atentamente.
-Layla- dije primero molesta pero me controle e intente sonreír -¿Por qué no me dejas de ver?-
-¿Has intentado usar, no sé ropa mas colorida y un peinado diferente?- pregunto con ese tono de voz insoportable.
-Me gusta mi estilo actual- respondí cortante.
-Tal vez te favorezca algo de maquillaje- negué con la cabeza ¿Porqué no? Seguro que te veras linda ademas le gustará a Mells, a los chicos les gustan las chicas femeninas- gruñí levemente.
-Primero Layla, no necesitó maquillaje para verme bien, segundo, solo yo llamo a Mello "Mells" y tercero a mi novio le gustó como soy- dije casi gritando.
-Ya no me grites- se quejo con voz de niña.
-Cielos, yo solo me voy- salí de la habitación y me tope de frente con la cara de Mello.
-Que cara, pareciera que vas a matar a alguien- se burlo.
-¿Tu crees? ¿Que te trae tan temprano por aquí?- pregunte cerrando la puerta tras de mí.
-Bueno, quería ser el primero en desearte feliz cumpleaños- sonreí y lo me abrazo por la cintura -además te tengo un regalo-
-Te dije que no me compararas nada- me quejé de inmediato.
-No gaste nada, ademas no te permitiré que lo rechaces- dijo antes de sacar una gargantilla del bolsillo de su pantalón.
La gargantilla era de plata, cada eslabón estaba unido con corazones, en ellos habían pequeñas piedritas, tenía un colgante en forma de rombo con una piedrita preciosa en el centro, vi a Mello sorprendida.
-Mello es demasiado, yo no puedo...- Mello me interrumpió y me volteó para ponerme la gargantilla.
-Hasta donde recuerdo mi padre dijo que esta la uso mi madre el día de su boda, me gustaría que tu la tengas ahora- sonreí y observe cuidadosamente el colgante.
-Gracias Mells, te prometo cuidarla bien- volteé a ver a Mello puse mis manos en sus hombros.
Mello de inmediato tomó mi cintura y me acercó más a él, me tomé un momento para ver sus lindos ojos azules, como un enorme cielo, me acerqué poco a poco a sus labios, sentía su suave respiración, podía oler el aroma de su piel, era chocolate, bese la comisura de sus labios, Mello de inmediato me tomo de la nuca y me beso, respondí el beso con ansias, me perdí en lo que me hacía sentir el estar entre sus brazos, enterré mis manos en su cabellera rubia y lo abracé con más fuerza, nos separamos y nos quedamos viéndonos a los ojos, aferrados uno de otro, como si de un momento a otro alguien fuera a llegar a separarnos para siempre. Nos separamos por completo cuando la puerta de mi habitación se abrió y de ella salió Layla.
-Oh disculpen ¿Interrumpí algo? Como sea, iré a ver a mi Matty, nos veremos más tarde- dijo yéndose sin más.
-¿La chica debería de saber que nuestra habitación es por el otro lado?- pregunto Mello riendo.
-No dejémoslo, aunque ahora que lo menciona ¿Matt aún no se despertaba?-
-No, cuando salí seguía dormido, creo que se quedo hasta tarde jugando- reí levemente -Deberíamos despertarlo para ir a desayunar o llegaremos tarde a clases- Mello asintió y caminamos por el pasillo hasta llegar a su cuarto, el cual estaba vacío.
-Habrá bajado mientras estábamos por tu habitación, ven o llegaremos tarde nosotros- tome a Mello de la mano y bajamos juntos al comedor.
Cuando bajamos Matt estaba sentado junto a Layla en una mesa, este la estaba abrazando mientras ella tenia entre sus manos una consola Nintendo, en cuanto me vio mi hermano de inmediato se levantó y me abrazo levantándome ligeramente del piso, Layla solo puso una expresión de fastidio al ver que la atención de Matt ya no era solo suya, lo abracé más con fuerza solo para fastidiarla un poco.
-Feliz cumpleaños Kendra- me dijo Matt llamándome por mi verdadero nombre.
-Gracias hermanito- agradecí entre sus brazos.
-Se que me dijiste que no, pero ya lo había comprado desde hace hace una semana- dijo entregándome una pulsera sencilla adornada con una flor.
-Gracias Matt- dije abrazándole.
-Vamos a desayunar ya, se esta haciendo tarde- dijo Mello llegando con una bandeja con dos desayunos, uno para el y uno para mí.
-Gracias Mells- agradecí el gestó.
Los tres nos sentamos, Matt a lado de Layla y Mello y yo juntos, el ambiente seguía siendo tenso pero por lo menos ahora hablábamos, era difícil la situación ya que Layla no me agradaba y Matt aun no se hacia a la idea de que Mello y yo fuéramos novios. Layla solo me veía con disimulo de forma agresiva, pero cada vez que alguno de los chicos la veían cambiaba su expresión a una de niña buena, eso no me gustaba.
Cuando dieron las ocho de la mañana los cuatro nos dirigimos a nuestra clase, era lenguas extranjeras, luego tuvimos matemáticas donde como siempre Mello quería demostrar que era el mejor, pero Near al final de cuentas salió mejor en el examen que el, era a veces divertido verlo enojado, pero no cuando se trataba de un enojo producido por el albino, luego en la clase de leyes empeoraron las cosas, el profesor nos asigno por parejas, a mi me toco trabajar con Near, no me molesta a hacer equipo con él, de hecho es muy similar a hablar con L de cierto modo, Matt se le asignó con un chico llamado Peter y a Mello le toco Layla y eso no me terminaba de gustar.
Solo los observaba atenta mientras leí el caso ficticio que se nos asigno, no me agradaba que la chica se acerca tanto a Mello, murmuraba por lo bajo insultos.
-¿Has encontrado algo?- pregunte a Near lo más tranquila que pude.
-Estoy en ello- respondió de forma monótona enrollando un mechón de cabello en su dedo.
Volví a ver en dirección a Mello y Layla, esta al parecer se iba acercando más y más a Mello, soli tome otra hoja y seguí leyendo.
El caso hablaba de un hombre asesinado por un apuñalamiento y con algunas otras heridas de un arma punzó cortante, solo se había encontrado el arma homicida, que se trataba de un cuchillo de cocina, algunas fibras de cabello y una especie de piedra y los sospechosos eran su novia, un amigo y un hombre de su trabajo, leí y releí detenidamente sin saber que hacer, hasta que me decidí a formular una hipótesis.
-Los registros dicen que su cuerpo fue encontrado fuera de su casa, asi que debe de ser alguien que conocía bien a la víctima, pero la novia no fue ya que los cabellos son de hombre sin embargó el cuchillo es de la casa de la victima- Near asintió.
-Según la declaración de la novia discutieron antes de que el se fuera a trabajar- añadió Near -y algunos vecinos dicen que ella apareció sé veía con el amigo todas las mañanas-
-¿Nos dieron huellas dactilares encontradas en el cuchillo y de los sospechosos?- pregunte viendo de reojo a Mello que sonreía triunfante.
-Si, solo debemos compararlas y tendemos a nuestro culpable- revisamos las huella y coincidieron con las de...
-La novia fue e intento incriminar al amigo- dije casi gritando haciendo que todos voltearan a nuestro lugar, el profesor se acerco a nosotros.
-¿Ya acabaron?- asentimos -Explíquenme como lo hicieron-
Ambos a explicamos el procedimiento que seguimos, el profesor nos sonrió y nos felicito antes de permitirnos dejar el salón para ir a comer. Salí y me quede sentada a un lado de la puerta esperando a Mello, el cual salió al poco tiempo en compañía de Layla, venían hablando, me levente y entonces Layla me volteó a ver.
-Bueno Mells, debo ir a la biblioteca los veo luego- dijo antes de abrazar a Mello e irse por el pasillo.
-Vaya que esa chica es rara- comento acercándose a mi, somo gruñí como toda respuesta -¿Que tienes?-
-No me gusta esa chica- dije sin más.
-No me digas que estas celosa- dijo Mello con algo de burla en su voz -Tranquila, solo tengo ojos para ti- dijo abrazandome.
-Ella no merece a Matt, le dejare bien en claro que nadie juega así con los sentimientos de mi hermano mayor- dije antes de separarme de Mello e ir por el pasillo para alcanzar a Layla.
Camine hasta que encontré a la chica riéndose con un grupo de chicas, en cuanto me acerqué todas se fueron a excepción de Layla.
-Tu escúchame bien, te advierto que si solo estas usando a mi hermano para...- ella me interrumpió.
-Oh tranquila Luka, Matty es alguien a quien quiero, pero igual tengo derecho a pensar que algún otro chico es guapo- gruñí y me acerqué amenazante a ella.
-Aléjate de Mello- advertí.
-Ya veras que te pasa cuando las personas me amenazan- dijo poniendo cara de puchero y empezando a fingir un llanto a tiempo que llagaba Matt.
Iba jugando asi quemó escucho lo demás de la conversación a excepción de ese llanto que hizo que de inmediato guardara su consola y acudiera a abrazarla, solo rodeé los ojos.
-¿Que tienes princesa?- Layla lloriqueo.
-Ella...- dijo señalándome -yo no se que hice para caerle mal, es tan mala conmigo siempre- Layla continuo con su llanto fingido.
-Tranquila ven vámonos- dijo Matt empezando a caminar y viéndome enojado.
-La odio- dije antes de caminar en dirección al jardín del orfanato.
N/A: Hola, este, yo espero que les haya gustado y espero no ser asesinada por las admiradoras de Matt.
Adiosito :33
