Capítulo 6: Niguete.
Hola. Estoy de regreso, sobreviví a estas semanas, y espero sobrevivir las que vienen, ya que el cuatrimestre está a punto de acabar. Pasando a otra cosa, estoy muy feliz por todos los reviews que tan amablemente me han dejado, nunca pensé que mi primer historia les gustara tanto, muchas gracias, tengan por seguro que haré todo lo que esté a mi alcance para terminarla, de hecho ya tengo escrito hasta el capitulo 11, (les advertí que estaría larga) pero aún estoy haciendo correcciones, no acaban por convencerme. Otra cosa más, me mencionaron en algunos de sus reviews que les pareció que mi capítulo tenia cierta semejanza con El Hobbit de J. R. R Tolkien, el capítulo al que se refieren se llama "Moscas y Arañas", en el Bilbo se pone a retar a las arañas cantándoles para hacerlas enojar, pero no esperen ver, más bien leer en este que Inuyasha da de brincos y les canta con su hermosa voz a todas ellas para salvar a Kagome, mis arañas son un poco más sádicas y no les gusta que les canten, tampoco a las de Tolkien, pero bueno..... Mr. Tolkien es mi autor favorito, me encanta su narrativa y la grandiosa imaginación que tenia, aunque también decidí que los atacantes serian arañas, por que cuando escribía el capítulo estaba pensando en mi primillo de 3 años, y él tiene la costumbre de sentarse con su papá a ver los nidos de arañas, que hay en una pared de piedra. Pero aun así no fue una burda copia verdad ¡Díganme que no! (carraspeo) Bueno tras todo este choro, digo que ni Inuyasha ni compañía son míos. Son de Rumiko Takahashi sensei.
¡Gracias por leer mi historia!
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La tranquilidad de esa parte del bosque fue abruptamente rota por gritos y cientos de patas que pasaron por ahí. Una araña iba huyendo de otras tantas, tratando de burlarlas para darse un banquete con los humanos que había logrado atrapar. Sango y Miroku eran el banquete, pero ellos aún no se resignaban a serlo. Estaban siendo arrastrados tan rápidamente que solo podían sentir que troncos y ramas pasaban zumbando a un lado de ellos, tan peligrosamente cerca que en cualquier momento uno podría darles un horrible golpe.
Aún y con ese peligro no se podían quedar ni un rato quietos, Miroku trataba desesperadamente de sacar aunque sea un brazo de su atadura, pero había sido fuertemente enlazado. Fuera por suerte o no, una afilada y puntiaguda rama pasó junto a el rasgándole la red junto con ropa y piel, causándole una herida que de inmediato escurrió sangre, pero casi ni lo sintió y si lo hizo no le prestó atención, al verse libre de la mano ayudó a su mujer que intentaba montar a horcajadas a la criatura.
Esta, tan entretenida estaba en huir, que no se percató de lo que trataban de hacer sus presas hasta que fue muy tarde para ella. Sango, después de mucho trabajo, ya se encontraba encima de ella y había desenvainado su espada, tomándola con las dos manos la elevó para después dejarla caer con todas sus fuerzas hasta la empuñadura sobre la bestia, atravesándola. Esta, al sentir el acero desgarrándola emitió un agudo chillido de dolor y furia e inmediatamente hizo un movimiento brusco para tratar de hacer que la Taijiya cayera, todo esto sin dejar de huir de sus congeneres. Con su experiencia como exterminadora, Sango se aferró fuertemente de los grotesco pelos que salían del lomo del animal, perdió un poco el equilibrio y casi sale volando pero volvió a montarla, y obstinadamente la criatura seguía tratando de deshacerse de ella, sin lograrlo.
La araña iba dejando un viscoso líquido sanguinolento a su paso, las demás lo notaron y se lanzaron mucho más rápidas en su persecución, tratando de aprovechar la oportunidad. Sango elevó una vez mas su espada y la clavó en la criatura una otra vez con rápidos movimientos, desesperada por matarla. Los estridentes chillidos del animal resonaban en los alrededores, mientras se retorcía hasta que por fin se desplomó de una rama, moribunda. Sango se asió a el grande cuerpo que amortiguó, afortunadamente, un poco la caída de ambos, rápidamente cortó las ataduras que quedaban del monje y ayudándole a pararse se echaron a correr tratando de escapar de las otras criaturas que iban tras ellos. Pero por más que corrieran no podrían escapar de ellas que conocían muy bien el bosque y estaban acostumbradas a la obscuridad, y ellos lo sabían. ++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
Kagome cayó pesadamente al suelo, en su prisa por huir la araña que la había capturado no la envolvió lo suficiente mente bien y con los golpes y rasguños que sufrió durante el trayecto le ayudaron a liberarse de ese asqueroso tejido. Ahora sentada en el suelo podía huir en cualquier momento pero el terror no le dejaba hacer nada. Distinguía como se estaban matando unas a otras por ella, e irónicamente parecía que la habían olvidado. Se obligó a cerrar los ojos ante aquel espectáculo tan nauseabundo y darse la vuelta para correr lo más rápidamente posible, a buscar a algún lugar que pudiera servirle de refugio
En su mano llevaba el arco de Kaede y unas flechas que había logrado recoger del suelo antes de que fuera capturada, debía ser cuidadosa y usarlas inteligentemente. Seguía corriendo pensando en huir para salvarse; no tenia idea de donde podía estar y donde pudieran estar los demás, rezó por que estuvieran bien por encima de todo. Trató de escudriñar la obscuridad, buscando refugio, pero esa parte del bosque era menos tupida de árboles y el suelo era menos irregular. Más atrás las arañas por fin se dieron cuenta de su ausencia y echando espuma por lo que seria su boca, fueron tras ella furiosamente. Con sus sentidos de sacerdotisa agudizados al máximo, Kagome las pudo percibir y trató de apretar mas su carrera pero el cansancio era ya imposible de soportar.
Decidió que si la mataban al menos se llevaría a unas con ella. Se escondió detrás de un árbol respirando hondamente tratando de recuperar el aliento. Preparó una saeta y escudada tras el árbol apuntó hacia la dirección en que sabría que vendrían. Sintió que un valor irracional empezaba a recorrer su cuerpo, antes había estado en situaciones igual de peligrosas. ¿No había sido ella quien ayudó a derrotar a Mennomaru y a Naraku? Comparadas con ellos estas cosas solo eran basura, pensó para darse valor.
Hincó una pierna en el suelo y tensó el arco, lo más que pudo. Los rabiosos animales brotaron de entre la obscuridad y al verla trataron de ser cada uno la primera en llegar. -Asquerosas. Dijo Kagome con asco y disparó la flecha, que de inmediato fue rodeada por una fuerte luz sagrada, atravesó el primer blanco limpiamente y sin reducir la velocidad hizo lo mismo con las que estaban en su dirección. Sin perder tiempo preparó la segunda sagita, disparó cuando estaban casi encima de ella. y tan rápido como pudo, aprovechando que los animales estaban perplejos, se levantó de ahí para volver a huir. Estaban acostumbradas a la obscuridad y nunca habían visto una luz tan fuerte como la que rodeó a las flechas, así que sus múltiples y sensibles ojos fueron lastimados seriamente, pero después de un momento de estupor se lanzaron de nuevo en persecución de la presa.
Kagome continuaba corriendo inspirada por esa racha de valentía, y al mismo tiempo buscaba algún refugio. Pero la suerte no estaba de su lado en esos momentos. Una sensación de intenso frió se fue apoderando de la joven , mientras un agudo dolor crecía en su pecho junto con unas horribles nauseas, haciéndola olvidar por un momento hasta del por que estaba huyendo. Sus piernas no pudieron soportar más el peso de su cuerpo y trastabillando se fue hacia delante, a una zanja honda. Cayo en ella dando tumbos, pero no sentía el daño de la caída, el horrible dolor en su pecho era mucho más fuerte, tanto que no podía soportarlo. Cuando llegó abajo seguía arqueándose de dolor y justo cuando creyó que iba a perder el sentido el calor fue regresando a ella y la punzada en su pecho casi había desaparecido. No tenia fuerzas ya para hacer nada, se quedó en la misma posición oyendo como se acercaban a ella.
Miroku se colocó protectoramente enfrente de Sango. Situó su Shajaku delante de él, horizontalmente utilizando sus últimas fuerzas para hacer un campo de energía que pudiera detener a las bestias. Sin embargo, para su desgracia este empezó a ceder muy pronto, las arañas se estrellaban salvajemente en contra de él, sin descanso algunas tan fuertemente que se rompían las extremidades. Una de ellas encontró el lado más débil de su campo y con su pata hizo un pequeño agujero que siguió creciendo logrando meter casi medio cuerpo. Sango la rebanó en dos, pero del otro lado otras habían empezado a hacer lo mismo.
Miroku no pensaba rendirse, nunca lo haría, protegería a Sango hasta las últimas consecuencias, y, como adivinando sus pensamientos ella le tomó de la mano y le sonrió y él hizo lo mismo. En el mismo instante en que lograron penetrar su débil campo de fuerza sintieron una ráfaga de viento, que los impulsó hacia atrás, haciéndoles cerrar los ojos. Al abrirlos vieron asombrados que los cuerpos destrozados de los que estuvieron a punto de matarles se hallaban regados por el suelo en todas partes. Y más allá se hallaba la silueta de un hombre, ambos lo reconocieron al instante.
-Inuyasha...
-Están bien- fue su escueta pregunta.
-Si, gracias- dijo Sango suspirando y aún tomando al monje de la mano.
-¡Pareces niño Miroku!-dijo alzando la voz- les dije que solo tenían que evitar problemas y fue lo primero que hicieron.
-¡Inuyasha, ve...!- Miroku no pudo terminar la frase se desplomó y Sango lo agarró al vilo.
Inuyasha sin prestarle atención oteó levemente el aire.
-¿Dónde está Shippo?
-Por allá- dijo Sango señalando con el dedo- Inuyasha...
Este no le hizo caso, acercándose a un árbol lo derribó con sus garras e hizo lo mismo con otros tantos, logrando que la tenue luz de la luna cayera en un pequeño círculo.
-Quédense aquí, esas criaturas le temen a la luz, aunque dudo mucho que vengan más a atacarlos.- sin más envainó a Tessaiga dando un salto se alejó de ahí.
-¡Inuyasha, espera!
Sango emitió un suspiro, "ese necio- pensó-nunca escucha, vaya sorpresa que se va a llevar."
Bajó la mirada para observar a Miroku que dormía placidamente en sus brazos.
Shippo se encontraba todavía inconsciente cuando Inuyasha llegó a su lado, al parecer no le habían prestado atención a él, ya que había caído en medio delos cuerpos de dos grandes arañas, quedando semi oculto, y al no verlo las demás se habían lanzado a perseguir a las que se habían llevado a los demás. Pero no por eso se encontraba mejor, había empezado a sudar frió y estaba temblando incontrolablemente, el veneno era demasiado fuerte inclusive para un Youkay como él.
-¡Amo Inuyasha! ¡Tiene fiebre!
-Sí.
-¡No se preocupe, que yo lo arreglaré!
Dicho esto Mioga se pegó al cuello del Kitzune absorbiendo rápidamente la sangre. Aparentemente le hizo bien ya que entre abrió los ojos lentamente.
-Inu...- dijo al reconocerlo.
-Guarda silencio, en un momento te sentirás mejor.
-No...Ka...- trato de pararse, pero el Hanyou le empujó de nuevo hacia el suelo, sin delicadeza.
-¡No te muevas!
-Ve con...
-¿Con quién? Sango y Miroku están bien.
-Ka...go...me.
-¿Kagome? Estas delirando, ella no está aquí.
-Si ..ella...- no pudo decir más se desmayó nuevamente.
Inuyasha se levantó mirando a Shippo, ¿que había dicho?, ¿que Kagome estaba aquí?, eso era imposible. Se quedó parado sumido en sus pensamientos, una leve brisa de aire le acarició el plateado cabello y también le trajo un agradable olor, mezclado con el miedo y sangre. Sintió que se quedaba sin aire ¡ese olor era de .... ¡
-¡MALDICIÓN!
Tomó a Shippo de la cintura y sin delicadeza lo colocó sobre su hombro, mientras Mioga se aferraba de la última hebra de pelo que pudo encontrar. "¡Maldición, maldición, maldición!"
Kagome no podía distinguir bien los sonidos a su alrededor, oiga chillidos, horribles chillidos, ¿de quién serian?. Estuvo un rato entre el sueño y la vigilia, no sabia que tanto tiempo había estado ahí, pero solo aguardaba que alguna criatura la descubriera, para matarla, por fin.
La curiosidad pudo más y lentamente haciendo un gran esfuerzo se levantó y miró hacia arriba, el cielo podía distinguirse un poco más en esta parte del bosque, y la luna ya se había ocultado, faltaba poco para que amaneciera. No podría trepar para salir de ahí, con gusto se hubiera echado de nuevo para dormir pero una sensación de intranquilidad había empezado a invadirla. Y es que ya no se oía ningún ruido, todo estaba en absoluto silencio. Impotente, se sentó de nuevo sin dejar de observar hacia arriba.
Seguía percibiendo aquel miedo y sangre en el aire, llegó a el lugar donde Kagome había arrojado las flechas, vio los cuerpos atravesados por las flechas, sin ninguna expresión en el rostro, supo que Kagome había hecho eso, entonces había logrado escapar, pero todavía muchas seguían persiguiéndola. No podía confiarse. Con miles de interrogantes en la cabeza siguió avanzando lo más rápido que podía. El sol empezaba a salir por el horizonte, la niebla que cubría el piso del suelo estaba empezando a disiparse y podía distinguirse todo con más claridad. Llegó a una zona más despejada y se detuvo en seco.
El campo se hallaba cubierto de los cuerpos sin vida horriblemente masacrados y despedazados sin piedad de aquellas espantosas criaturas . Ni siquiera el hubiera sido capaz de hacer algo así. ¿Kagome había hecho esto? Eso era imposible....pero no podía detectar la presencia de nadie más, ni un rastro o algún olor que revelara que había sido otra persona o cosa que había hecho esto. Fijó la vista en la zanja que había caído Kagome y se dirigió hacia allá.
El sol empezó a entrar más por el surco y Kagome sintió más fuerzas y se animó a trepar por la pared, trabajosamente, dispuesta a enfrentar lo que fuera. Al llegar arriba se quedó sin reparación, ante ella se hallaban las arañas, todas horriblemente muertas, cerró fuertemente la boca en una dura expresión y con una mirada que no delataba nada de lástima y horror. Oyó un ruido a su derecha y giró la cabeza.
Inuyasha la vio salir de la brecha y se quedo parado observándola, no vio nada en su rostro que pudiera delatar asombro, solo se limitaba a observar el horrible panorama. Avanzo un poco más y rompió una rama que estaba ahí, ella volteó la cabeza y fijó sus grandes ojos en él.
tzu su ku...
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Lo prometido es deuda, la tan esperada aparición de Inuyasha, Ahora díganme que les pareció. creo que esta vez no se parece tanto a Tolkien ¿verdad? Ya saben que me encanta recibir reviews.
AGRADECIMIENTOS:
Meikyo: Doomo Arigatou!! Crees eso de Shippo? ..bueno espera a ver los siguientes capitulos..¡uh! ¡No dije nada!.
Gaby : Muchas Gracias, somos tocayas!! Je! Shippo no pudo hacer gran cosa esta vez, pero mas adelantae lo pondrè en acciòn. Eso espero. No me creas nada. ¡Gracias por tu review!
Rosalyn: Gracias por tus dos reviews me haces muy feliz. Y que te pareciò esta parte, a mi la verdad si me gusto, . De nuevo muchas gracias. Y ahora mismo estoy mandadndo a un maestro al demonio, el pobre.
Megumi Sagara 1: Jo! Pobre Kikyo nadie la quiere, La verdad amì si me cae bièn la tipa, por que es muy fria, aparte de que es muy poderosa. Es un personaje interesante. Bueno, muchas Gracias por tu review!!
Sheila Ruiz: No te preocupez, me da alegra que te haya gustado mi ataque,. Espero que este capitulo, ya no se paresca tanto. ¡Gracias por tus comentarios!
Sweet- Dreams- and- Dark- nig: Si!! Ya apareciò.. ! Espero que no les haya decepcionado. Y de la otra vez te pregunte por la historia que ya habias terminado, es que no habia visto que habias ya actualizado. ¡Tonta de mi! D e verdad gracias por que te guste mi historietilla. Coolis 16: Eres muy buena conmigo!!! Muchas gracias cuando leì tu review mi ego estuvo a punto de estallar, no podia dejar de reir, en serio. Meda mucho gusto que te guste je! Eres muy linda. ¡Gracias por tu review!
Neo- Cristal Serenity: Muchas Gracias, me trdè un poquito pero aquì esta por fin, prometo subir la otra lo màs ràpido que pueda. Espero que te haya gustado este capìtulo
Ali_chan : Lo siento si me he tardado, pero no he tenido la culpa, los maestro se pusieron màs locos de lo que esperaba, en fin Mandame tu opinión de este capitulo, lo que sea. ¡Gracias por leerlo!
Kathy: Gracias, gracias, gracias. ¡Y ya apareciò!, ¡La verdad pense una y mil formas de hacerlo, pero esta fue la que màs que convencio, A ti te ha gustado? ¡Gracias por tu review! Ah, y yo tambièn lo amo, aunque amo màs ami Yue.
Naviky Potter 8: A que este no lo has leido, bueno si, lo cambiè un poco, la ùltima parte, pero seguro no te acuerdas. Mejor lo dejamos asì, lo de la culpa..y ¡JA, JA, JA, JA,! (Carraspeo) Y por ùltimo si lo entiendo, ya no te traumes. Gracias por tu review manis.
Hola. Estoy de regreso, sobreviví a estas semanas, y espero sobrevivir las que vienen, ya que el cuatrimestre está a punto de acabar. Pasando a otra cosa, estoy muy feliz por todos los reviews que tan amablemente me han dejado, nunca pensé que mi primer historia les gustara tanto, muchas gracias, tengan por seguro que haré todo lo que esté a mi alcance para terminarla, de hecho ya tengo escrito hasta el capitulo 11, (les advertí que estaría larga) pero aún estoy haciendo correcciones, no acaban por convencerme. Otra cosa más, me mencionaron en algunos de sus reviews que les pareció que mi capítulo tenia cierta semejanza con El Hobbit de J. R. R Tolkien, el capítulo al que se refieren se llama "Moscas y Arañas", en el Bilbo se pone a retar a las arañas cantándoles para hacerlas enojar, pero no esperen ver, más bien leer en este que Inuyasha da de brincos y les canta con su hermosa voz a todas ellas para salvar a Kagome, mis arañas son un poco más sádicas y no les gusta que les canten, tampoco a las de Tolkien, pero bueno..... Mr. Tolkien es mi autor favorito, me encanta su narrativa y la grandiosa imaginación que tenia, aunque también decidí que los atacantes serian arañas, por que cuando escribía el capítulo estaba pensando en mi primillo de 3 años, y él tiene la costumbre de sentarse con su papá a ver los nidos de arañas, que hay en una pared de piedra. Pero aun así no fue una burda copia verdad ¡Díganme que no! (carraspeo) Bueno tras todo este choro, digo que ni Inuyasha ni compañía son míos. Son de Rumiko Takahashi sensei.
¡Gracias por leer mi historia!
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La tranquilidad de esa parte del bosque fue abruptamente rota por gritos y cientos de patas que pasaron por ahí. Una araña iba huyendo de otras tantas, tratando de burlarlas para darse un banquete con los humanos que había logrado atrapar. Sango y Miroku eran el banquete, pero ellos aún no se resignaban a serlo. Estaban siendo arrastrados tan rápidamente que solo podían sentir que troncos y ramas pasaban zumbando a un lado de ellos, tan peligrosamente cerca que en cualquier momento uno podría darles un horrible golpe.
Aún y con ese peligro no se podían quedar ni un rato quietos, Miroku trataba desesperadamente de sacar aunque sea un brazo de su atadura, pero había sido fuertemente enlazado. Fuera por suerte o no, una afilada y puntiaguda rama pasó junto a el rasgándole la red junto con ropa y piel, causándole una herida que de inmediato escurrió sangre, pero casi ni lo sintió y si lo hizo no le prestó atención, al verse libre de la mano ayudó a su mujer que intentaba montar a horcajadas a la criatura.
Esta, tan entretenida estaba en huir, que no se percató de lo que trataban de hacer sus presas hasta que fue muy tarde para ella. Sango, después de mucho trabajo, ya se encontraba encima de ella y había desenvainado su espada, tomándola con las dos manos la elevó para después dejarla caer con todas sus fuerzas hasta la empuñadura sobre la bestia, atravesándola. Esta, al sentir el acero desgarrándola emitió un agudo chillido de dolor y furia e inmediatamente hizo un movimiento brusco para tratar de hacer que la Taijiya cayera, todo esto sin dejar de huir de sus congeneres. Con su experiencia como exterminadora, Sango se aferró fuertemente de los grotesco pelos que salían del lomo del animal, perdió un poco el equilibrio y casi sale volando pero volvió a montarla, y obstinadamente la criatura seguía tratando de deshacerse de ella, sin lograrlo.
La araña iba dejando un viscoso líquido sanguinolento a su paso, las demás lo notaron y se lanzaron mucho más rápidas en su persecución, tratando de aprovechar la oportunidad. Sango elevó una vez mas su espada y la clavó en la criatura una otra vez con rápidos movimientos, desesperada por matarla. Los estridentes chillidos del animal resonaban en los alrededores, mientras se retorcía hasta que por fin se desplomó de una rama, moribunda. Sango se asió a el grande cuerpo que amortiguó, afortunadamente, un poco la caída de ambos, rápidamente cortó las ataduras que quedaban del monje y ayudándole a pararse se echaron a correr tratando de escapar de las otras criaturas que iban tras ellos. Pero por más que corrieran no podrían escapar de ellas que conocían muy bien el bosque y estaban acostumbradas a la obscuridad, y ellos lo sabían. ++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
Kagome cayó pesadamente al suelo, en su prisa por huir la araña que la había capturado no la envolvió lo suficiente mente bien y con los golpes y rasguños que sufrió durante el trayecto le ayudaron a liberarse de ese asqueroso tejido. Ahora sentada en el suelo podía huir en cualquier momento pero el terror no le dejaba hacer nada. Distinguía como se estaban matando unas a otras por ella, e irónicamente parecía que la habían olvidado. Se obligó a cerrar los ojos ante aquel espectáculo tan nauseabundo y darse la vuelta para correr lo más rápidamente posible, a buscar a algún lugar que pudiera servirle de refugio
En su mano llevaba el arco de Kaede y unas flechas que había logrado recoger del suelo antes de que fuera capturada, debía ser cuidadosa y usarlas inteligentemente. Seguía corriendo pensando en huir para salvarse; no tenia idea de donde podía estar y donde pudieran estar los demás, rezó por que estuvieran bien por encima de todo. Trató de escudriñar la obscuridad, buscando refugio, pero esa parte del bosque era menos tupida de árboles y el suelo era menos irregular. Más atrás las arañas por fin se dieron cuenta de su ausencia y echando espuma por lo que seria su boca, fueron tras ella furiosamente. Con sus sentidos de sacerdotisa agudizados al máximo, Kagome las pudo percibir y trató de apretar mas su carrera pero el cansancio era ya imposible de soportar.
Decidió que si la mataban al menos se llevaría a unas con ella. Se escondió detrás de un árbol respirando hondamente tratando de recuperar el aliento. Preparó una saeta y escudada tras el árbol apuntó hacia la dirección en que sabría que vendrían. Sintió que un valor irracional empezaba a recorrer su cuerpo, antes había estado en situaciones igual de peligrosas. ¿No había sido ella quien ayudó a derrotar a Mennomaru y a Naraku? Comparadas con ellos estas cosas solo eran basura, pensó para darse valor.
Hincó una pierna en el suelo y tensó el arco, lo más que pudo. Los rabiosos animales brotaron de entre la obscuridad y al verla trataron de ser cada uno la primera en llegar. -Asquerosas. Dijo Kagome con asco y disparó la flecha, que de inmediato fue rodeada por una fuerte luz sagrada, atravesó el primer blanco limpiamente y sin reducir la velocidad hizo lo mismo con las que estaban en su dirección. Sin perder tiempo preparó la segunda sagita, disparó cuando estaban casi encima de ella. y tan rápido como pudo, aprovechando que los animales estaban perplejos, se levantó de ahí para volver a huir. Estaban acostumbradas a la obscuridad y nunca habían visto una luz tan fuerte como la que rodeó a las flechas, así que sus múltiples y sensibles ojos fueron lastimados seriamente, pero después de un momento de estupor se lanzaron de nuevo en persecución de la presa.
Kagome continuaba corriendo inspirada por esa racha de valentía, y al mismo tiempo buscaba algún refugio. Pero la suerte no estaba de su lado en esos momentos. Una sensación de intenso frió se fue apoderando de la joven , mientras un agudo dolor crecía en su pecho junto con unas horribles nauseas, haciéndola olvidar por un momento hasta del por que estaba huyendo. Sus piernas no pudieron soportar más el peso de su cuerpo y trastabillando se fue hacia delante, a una zanja honda. Cayo en ella dando tumbos, pero no sentía el daño de la caída, el horrible dolor en su pecho era mucho más fuerte, tanto que no podía soportarlo. Cuando llegó abajo seguía arqueándose de dolor y justo cuando creyó que iba a perder el sentido el calor fue regresando a ella y la punzada en su pecho casi había desaparecido. No tenia fuerzas ya para hacer nada, se quedó en la misma posición oyendo como se acercaban a ella.
Miroku se colocó protectoramente enfrente de Sango. Situó su Shajaku delante de él, horizontalmente utilizando sus últimas fuerzas para hacer un campo de energía que pudiera detener a las bestias. Sin embargo, para su desgracia este empezó a ceder muy pronto, las arañas se estrellaban salvajemente en contra de él, sin descanso algunas tan fuertemente que se rompían las extremidades. Una de ellas encontró el lado más débil de su campo y con su pata hizo un pequeño agujero que siguió creciendo logrando meter casi medio cuerpo. Sango la rebanó en dos, pero del otro lado otras habían empezado a hacer lo mismo.
Miroku no pensaba rendirse, nunca lo haría, protegería a Sango hasta las últimas consecuencias, y, como adivinando sus pensamientos ella le tomó de la mano y le sonrió y él hizo lo mismo. En el mismo instante en que lograron penetrar su débil campo de fuerza sintieron una ráfaga de viento, que los impulsó hacia atrás, haciéndoles cerrar los ojos. Al abrirlos vieron asombrados que los cuerpos destrozados de los que estuvieron a punto de matarles se hallaban regados por el suelo en todas partes. Y más allá se hallaba la silueta de un hombre, ambos lo reconocieron al instante.
-Inuyasha...
-Están bien- fue su escueta pregunta.
-Si, gracias- dijo Sango suspirando y aún tomando al monje de la mano.
-¡Pareces niño Miroku!-dijo alzando la voz- les dije que solo tenían que evitar problemas y fue lo primero que hicieron.
-¡Inuyasha, ve...!- Miroku no pudo terminar la frase se desplomó y Sango lo agarró al vilo.
Inuyasha sin prestarle atención oteó levemente el aire.
-¿Dónde está Shippo?
-Por allá- dijo Sango señalando con el dedo- Inuyasha...
Este no le hizo caso, acercándose a un árbol lo derribó con sus garras e hizo lo mismo con otros tantos, logrando que la tenue luz de la luna cayera en un pequeño círculo.
-Quédense aquí, esas criaturas le temen a la luz, aunque dudo mucho que vengan más a atacarlos.- sin más envainó a Tessaiga dando un salto se alejó de ahí.
-¡Inuyasha, espera!
Sango emitió un suspiro, "ese necio- pensó-nunca escucha, vaya sorpresa que se va a llevar."
Bajó la mirada para observar a Miroku que dormía placidamente en sus brazos.
Shippo se encontraba todavía inconsciente cuando Inuyasha llegó a su lado, al parecer no le habían prestado atención a él, ya que había caído en medio delos cuerpos de dos grandes arañas, quedando semi oculto, y al no verlo las demás se habían lanzado a perseguir a las que se habían llevado a los demás. Pero no por eso se encontraba mejor, había empezado a sudar frió y estaba temblando incontrolablemente, el veneno era demasiado fuerte inclusive para un Youkay como él.
-¡Amo Inuyasha! ¡Tiene fiebre!
-Sí.
-¡No se preocupe, que yo lo arreglaré!
Dicho esto Mioga se pegó al cuello del Kitzune absorbiendo rápidamente la sangre. Aparentemente le hizo bien ya que entre abrió los ojos lentamente.
-Inu...- dijo al reconocerlo.
-Guarda silencio, en un momento te sentirás mejor.
-No...Ka...- trato de pararse, pero el Hanyou le empujó de nuevo hacia el suelo, sin delicadeza.
-¡No te muevas!
-Ve con...
-¿Con quién? Sango y Miroku están bien.
-Ka...go...me.
-¿Kagome? Estas delirando, ella no está aquí.
-Si ..ella...- no pudo decir más se desmayó nuevamente.
Inuyasha se levantó mirando a Shippo, ¿que había dicho?, ¿que Kagome estaba aquí?, eso era imposible. Se quedó parado sumido en sus pensamientos, una leve brisa de aire le acarició el plateado cabello y también le trajo un agradable olor, mezclado con el miedo y sangre. Sintió que se quedaba sin aire ¡ese olor era de .... ¡
-¡MALDICIÓN!
Tomó a Shippo de la cintura y sin delicadeza lo colocó sobre su hombro, mientras Mioga se aferraba de la última hebra de pelo que pudo encontrar. "¡Maldición, maldición, maldición!"
Kagome no podía distinguir bien los sonidos a su alrededor, oiga chillidos, horribles chillidos, ¿de quién serian?. Estuvo un rato entre el sueño y la vigilia, no sabia que tanto tiempo había estado ahí, pero solo aguardaba que alguna criatura la descubriera, para matarla, por fin.
La curiosidad pudo más y lentamente haciendo un gran esfuerzo se levantó y miró hacia arriba, el cielo podía distinguirse un poco más en esta parte del bosque, y la luna ya se había ocultado, faltaba poco para que amaneciera. No podría trepar para salir de ahí, con gusto se hubiera echado de nuevo para dormir pero una sensación de intranquilidad había empezado a invadirla. Y es que ya no se oía ningún ruido, todo estaba en absoluto silencio. Impotente, se sentó de nuevo sin dejar de observar hacia arriba.
Seguía percibiendo aquel miedo y sangre en el aire, llegó a el lugar donde Kagome había arrojado las flechas, vio los cuerpos atravesados por las flechas, sin ninguna expresión en el rostro, supo que Kagome había hecho eso, entonces había logrado escapar, pero todavía muchas seguían persiguiéndola. No podía confiarse. Con miles de interrogantes en la cabeza siguió avanzando lo más rápido que podía. El sol empezaba a salir por el horizonte, la niebla que cubría el piso del suelo estaba empezando a disiparse y podía distinguirse todo con más claridad. Llegó a una zona más despejada y se detuvo en seco.
El campo se hallaba cubierto de los cuerpos sin vida horriblemente masacrados y despedazados sin piedad de aquellas espantosas criaturas . Ni siquiera el hubiera sido capaz de hacer algo así. ¿Kagome había hecho esto? Eso era imposible....pero no podía detectar la presencia de nadie más, ni un rastro o algún olor que revelara que había sido otra persona o cosa que había hecho esto. Fijó la vista en la zanja que había caído Kagome y se dirigió hacia allá.
El sol empezó a entrar más por el surco y Kagome sintió más fuerzas y se animó a trepar por la pared, trabajosamente, dispuesta a enfrentar lo que fuera. Al llegar arriba se quedó sin reparación, ante ella se hallaban las arañas, todas horriblemente muertas, cerró fuertemente la boca en una dura expresión y con una mirada que no delataba nada de lástima y horror. Oyó un ruido a su derecha y giró la cabeza.
Inuyasha la vio salir de la brecha y se quedo parado observándola, no vio nada en su rostro que pudiera delatar asombro, solo se limitaba a observar el horrible panorama. Avanzo un poco más y rompió una rama que estaba ahí, ella volteó la cabeza y fijó sus grandes ojos en él.
tzu su ku...
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Lo prometido es deuda, la tan esperada aparición de Inuyasha, Ahora díganme que les pareció. creo que esta vez no se parece tanto a Tolkien ¿verdad? Ya saben que me encanta recibir reviews.
AGRADECIMIENTOS:
Meikyo: Doomo Arigatou!! Crees eso de Shippo? ..bueno espera a ver los siguientes capitulos..¡uh! ¡No dije nada!.
Gaby : Muchas Gracias, somos tocayas!! Je! Shippo no pudo hacer gran cosa esta vez, pero mas adelantae lo pondrè en acciòn. Eso espero. No me creas nada. ¡Gracias por tu review!
Rosalyn: Gracias por tus dos reviews me haces muy feliz. Y que te pareciò esta parte, a mi la verdad si me gusto, . De nuevo muchas gracias. Y ahora mismo estoy mandadndo a un maestro al demonio, el pobre.
Megumi Sagara 1: Jo! Pobre Kikyo nadie la quiere, La verdad amì si me cae bièn la tipa, por que es muy fria, aparte de que es muy poderosa. Es un personaje interesante. Bueno, muchas Gracias por tu review!!
Sheila Ruiz: No te preocupez, me da alegra que te haya gustado mi ataque,. Espero que este capitulo, ya no se paresca tanto. ¡Gracias por tus comentarios!
Sweet- Dreams- and- Dark- nig: Si!! Ya apareciò.. ! Espero que no les haya decepcionado. Y de la otra vez te pregunte por la historia que ya habias terminado, es que no habia visto que habias ya actualizado. ¡Tonta de mi! D e verdad gracias por que te guste mi historietilla. Coolis 16: Eres muy buena conmigo!!! Muchas gracias cuando leì tu review mi ego estuvo a punto de estallar, no podia dejar de reir, en serio. Meda mucho gusto que te guste je! Eres muy linda. ¡Gracias por tu review!
Neo- Cristal Serenity: Muchas Gracias, me trdè un poquito pero aquì esta por fin, prometo subir la otra lo màs ràpido que pueda. Espero que te haya gustado este capìtulo
Ali_chan : Lo siento si me he tardado, pero no he tenido la culpa, los maestro se pusieron màs locos de lo que esperaba, en fin Mandame tu opinión de este capitulo, lo que sea. ¡Gracias por leerlo!
Kathy: Gracias, gracias, gracias. ¡Y ya apareciò!, ¡La verdad pense una y mil formas de hacerlo, pero esta fue la que màs que convencio, A ti te ha gustado? ¡Gracias por tu review! Ah, y yo tambièn lo amo, aunque amo màs ami Yue.
Naviky Potter 8: A que este no lo has leido, bueno si, lo cambiè un poco, la ùltima parte, pero seguro no te acuerdas. Mejor lo dejamos asì, lo de la culpa..y ¡JA, JA, JA, JA,! (Carraspeo) Y por ùltimo si lo entiendo, ya no te traumes. Gracias por tu review manis.
