CAPITULO 4: REALIDAD

Pov bella:

Hoy era uno de esos días que me sentía como mierda, no sabía la razón de porque tuve este decaimiento de nuevo, bueno si lo sabía, tenía nombre y apellido, pero no quería pensar en eso, ya era demasiado ver como pasaban los días sin ningún acontecimiento nuevo, sin que mi vida cambiara ni un ápice y que la felicidad huyera de mi como si estará infectada.

Habían pasado exactamente 4 meses, sin tener al lado a Mi Edward, que aunque me doliera decirlo una parte pequeña de mi decía que él era mío, que era mi destino, mi vida, mi futuro y que por más hechos que hayan pasado aquí no se acabó nada, que quedan muchas cosas por pasar y que la realidad puede ser muy dura.

Tenía aproximadamente 4 meses y medio de embarazo, me faltaba solo una semana para que a mi pequeño bebe le quedaran 4 meses para nacer, para tenerlo en mis brazos, era tan feliz de sentir como crecía en mi interior, de ver día a día mi abultado vientre que aunque no se notaba del toda se apreciaba que ya mi estómago estaba más hinchado, mi pequeño bebe era el único que aportaba paz y felicidad a mi vida, luchaba y vivía por él, porque sabía que si yo sufría o me deprimía los daños mayores serian para él, lo intentaba con todas mis fuerzas aunque varios días parecía que el alma se me iba del cuerpo y no podía retener los recuerdos que se agolpaban en mi cabeza, pero por mi bebe haría lo que fuera, el solo hecho de mirarme al espejo y ver como había crecido mi vientre, sentir a mi bebe moverse en mi interior ponía una sonrisa en mi rostro, la cual nunca pensé utilizar por lo que paso con Edward.

Aún recuerdo el día que supe que estaba embarazada, al principio fue como un shock pero luego cuando reaccione tuve la alegría más grande de mi vida

. . . FLASH BACK. . . (Hace 4 meses)

Ya había pasado una semana de todo el lío que tuve con Edward, la semana más dura que nunca pensé vivir, parecía que mi vida nos trascurría y que el reloj tenía las agujas paradas, todo era dolor, amargura, tristeza y llanto, sobre todo llanto, pensé que con el tiempo se arreglaría confiaba en la típica frase de el tiempo todo lo cura pero seguramente no había pasado suficiente tiempo, al fin y al cabo una semana no era mucho aunque para mí se me hacía eterna, no tenerlo a mi lado era lo peor que jamás pensé vivir, sabia de sobra que el destino no nos tenía preparado un camino juntos, esa era la realidad él era demasiado para mí y por eso mismo nuestra relación no acabo con un vivieron felices para siempre pero lo peor de todo era la forma en la que se había acabado…

No existía día que no llorara, minuto que no sufriera y segundo que no recordara todo, era un vaivén de recuerdos a cada uno peor que otro

Había estado tan encerrada en mi propio mundo que me olvidé de todo lo que había en el exterior, de mi familia e incluso de mis amigas Alice y Rosalie, no quería apoyo de nadie porque sabía de sobra solo sería una carga más.

En ese periodo de tiempo casi no dormida ya que el llanto y sufrimiento acaparaba todo mi tiempo, comía menos que dormida y lo poco que entraba en mi estómago no tardaba en salir violentamente y desaparecer por el retrete, tenía muchos mareos e intensos dolores de cabeza, no había acudido al médico por pura vergüenza, no podía ir y decir "doctor no como ni duermo porque me la paso llorando todo el día porque mi estúpido ex prometido rompió mi corazón en mil", dicho así sonaba patético así que simplemente dejaba que esa rutina diaria de dolores y malestares trascurriera, sabía que mi cuerpo se resentía por mi mala alimentación y malos hábitos en general pero por más que intentaba cambiarlos me era imposible.

El viernes de la misma semana tenía como ¨100¨ llamadas en mi móvil de Alice y Rosalie, sabía que estaban preocupadas pero no tenía ánimos de nada.

Sobre las 6 de la tarde timbraron a mi puerta y como no eran ellas, me miraban con un poco de recelo y disgusto pero poco me importó, hablamos largo y tendido sobre cosas sin importancia, pensaba que estar con ellas iba a ser peor pero fue todo lo contrario lo pase bastante bien, en ningún momento tocaron el tema de Edward y nada relacionada con el tema, así que la tarde fue muy divertida, esa noche se quedarían en mi casa a dormir, acepté gustosa ya que así no me sentiría tan sola, no lo había notado pero la ausencia de personas era peor, con alguien a mi lado el tiempo pasaba muy rápido y ya no tenía ese tremendo pesar porque las horas se quedaran estancadas.

Ya entrada la noche los malestares volvieron a aparecer en mi cuerpo y mientras ellas preparan la cena yo recogía un poco mi desordenada casa, todo iba bien pero un fuerte dolor de cabeza me golpeó de repente y un mareo hizo que sin poder evitarlo cayera al suelo y que no recordara nada más.

No sabía cuánto tiempo había pasado, pero cuando desperté lo hice en una cama pequeña e incómoda y al observar un poco el pequeño lugar reconocí que estaba en un hospital, al poco tiempo entraron por la puerta mis amigas con caras de angustia y preocupación

-¿Qué ha pasado?- pregunté con voz pastosa y cansada

-te has desmayado

-¿ha sido muy grave?

-no lo sabemos del todo, no has sufrido daños, pero para salir de dudas tienen que hacerte unas pruebas de sangre, ya que no es normal que te desmayes sin ninguna causa

-¿cuándo me las harán?

-la doctora llegará enseguida- solo asentí y espere, solo había sido otro desmayo de unos 4 que había tenido en esta rutina de malestares

Al poco tiempo apareció la doctora y un enfermero, me sacaron sangre y me hicieron algunas pruebas más, me dijeron que los resultados los tendría en una hora y que mientras tomara reposo

Esperé impaciente que trascurriera el tiempo…

-Isabella Swan correcto- pregunto una doctora distinta entrando en la habitación

-si- respondí

-has tenido un desmayo repentino y por las pruebas de sangre que te realizamos antes aquí veo que…- me dejo con la intriga mientras observaba los folios de mi expediente médico, sonrió…

-Felicidades Isabella, estás embarazada de 2 semanas- mis ojos se abrieron como platos

-¿Queeeeeee?-pregunté casi en un grito, estaba alucinada

-a eso se debe el desmayo y apuesto a que has estado con malestares

-sii…iii.. un poco- dije entrecortadamente

-ohhh…- exclamaron sorprendidas Alice y Rosalie que se encontraban en la habitación

-¿es una mala noticia Isabella?- en cuanto formulo esa pregunta toda mi coherencia volvió a mí y me hizo reaccionar, era la mejor noticia del mundo, yo embarazada… aun no me lo creía, instintivamente lleve mis manos a mi vientre

-la mejor del mundo doctora- le dije sonriendo mientras una enorme alegría y paz atravesaba mi cuerpo, me parecía irreal

-por lo que veo en los resultados el desmayo no solo ha sido por el embarazo ya que con solo dos semanas es raro que sientas los estragos del embarazo, aquí pone que estas baja en hierro y calcio- me miro seria- tienes que alimentarte Isabella, piensa que ahora ya no solo eres tú, sino que tu bebé también depende de ti, te mandare unas vitaminas y una estricta dieta que debes cumplir para que todos tus niveles de hierro y calcio vuelvan a la normalidad

-lo se doctora, he pasado por una mala racha, pero intentare cumplir todo tal y como debe ser

-así mejor, con optimismo- después de mandarme unas vitaminas y la dieta además de unos consejos para que mi falta de vitaminas no le afectara al bebé me dispuse a salir

-recuerda pasarte en 1 mes para una revisión para comprobar que todo está bien- asentí y me termine de arreglar para ir de nuevo a mi cómodo hogar…

-¡Bella felicidades!- exclamaron efusivas mis dos amigas

-gracias- les dije con una gran sonrisa, nos abrazamos y reímos felices, la alegría era palpable en el ambiente, estaba tan emocionada que si no estuviera tan cansada saltaría de alegría, aun no me creía que estaba embarazada, pero por una parte mi conciencia me decía que era porque mi bebé era una prueba física de todo el amor y los buenos momentos con Edward, una prueba más de todo lo que siento por él y de lo que sentiré siempre… me había regalado lo más hermoso del mundo…

-ehh… Bella… tu… que vas a decirle a Edward- preguntó Alice cautelosa

-nada no le voy a decir nada- dije firme

-pero él tiene derecho a saberlo- habló esta vez Rosalie

-¿derecho?- le dije con incredulidad- ¿Qué derecho?, el que perdió cuando me hecho de su vida o el que perdió cuando me trato como una cualquiera, explícame que derecho tiene si yo en su vida no existo- les dije mirándolas fijamente mientras las lágrimas luchaban por salir- este bebé es mío y solo mío

-Pero no le puedes privar de saber que es padre, de conocer a su hijo… eso es ser egoísta

-pensé que como mis mejores amigas me entendían, pero ya veo que no, si yo soy la egoísta donde queda el, ahora resultó ser el bueno de la película, me hecho de su vida, pues ya esta es lo que estoy haciendo desaparecer y mi bebé es solo mío y yo decido sobre él

-pero…

-sin peros- esto me molestaba y mucho- nunca sabrá de mi bebé ni por mi parte ni por la de ustedes, no se les ocurrirá decirle nada, porque se mueren para mí- les dije lo último en un tono frió, tal vez me había pasado y lo comprobé con sus caras de asombro pero no podía dejar que el supiera nada- que se piensan que si le digo va a pensar que es suyo, que es su hijo, no, estoy totalmente segura de que no, me dirá que solo lo quiero engatusar y que es de otro, ya no quiero que me humille más, me dejo muy claro que solo fui una zorra más que sirvió para calentar su cama, para que va a querer el hijo de una zorra…- una lagrima traicionera surcó mi rostro, rápidamente la limpie, mi prometí no más sufrimiento y lo cumpliría

-pero…

-¡Nada!- chille, ya estaba al borde de explotar

-está bien Bella, no diremos nada- dijeron con la mirada baja

-bien…-conteste antes de salir de la pequeña habitación

. . . FIN DEL FLASH BACK. . .

Esa fue la noticia más maravillosa de mi vida, por fin una luz al final de mi negro camino, sabía que me quedaban muchas experiencias que vivir junto a mí bebe y la más cercana empezaba dentro de 30 minutos…

-¡llego tarde!- exclame en un grito en la soledad de mi casa, rápidamente me arregle un poco para quedar más decente y salí casi corriendo a la calle, tenía menos de 25 minutos para llegar al hospital, el cual quedaba a 45 minutos, tanto pensar se había llevado todo mi tiempo, encima no tenía ni el coche porque estaba en el taller, casi iba corriendo por las calles, estaba muy nerviosa y más aun con las prisas, mi cita con el ginecólogo era dentro de poco tiempo y de seguro llegaba demasiado tarde, hoy por fin sabría el sexo de mi bebé, estaba impaciente, por fin sabría si tendría una preciosa nenita o un pequeño pateador, me daba igual el sexo, yo amaría a mi bebe sea lo que sea, pero estaba más impaciente de lo que esperaba por saber que sería…

Iba como en las nubes, entre las prisas y el pensar en todo lo que me deparaba este día, ya había pensado hasta futuros nombres para mi angelito, crucé la calle principal que quedaba a menos de 5 minutos del hospital, ni siquiera me fije en el trafico ni en los acontecimientos, solo escuche el chirrido de las ruedas de un coche y en dos segundos en los cuales no me dio tiempo a reaccionar, vi una melena rubia dentro del coche mirándome fijamente y en nada de tiempo un fuerte impacto acompañado con un dolor intenso y que todo a mi alrededor se volvió negro y perdí la conciencia de todo lo que pasó después…

EDWARD POV:

Estaba acostado en mi cama pensando en todo o quizás en nada, ni yo mismo sabía lo que pasaba por mi cabeza, todo era tan confuso y complicado de entender que ya no sabía ni que opinar al respecto.

Ya habían pasado cuatro meses y aún tenía la cabeza que me explotaba de tanto darle vueltas al asunto, no me quería imaginar cómo sería dentro de un año, dos o más, incluso puede que nunca más la vuelva a ver en la vida, se me hacía raro pensar aún en ella, pareciera que mi subconsciente no la quisiera olvidar, como si algo malo le fuera a pasar y yo me terminaría arrepintiendo de todos mis hechos, aunque sabía que eso era imposible, todo estaba dicho y hecho y no había vuelta a atrás, solo de imaginarme la estúpida idea que pasaba por mi cabeza de ir por ella y perdonarla, de pasar todo lo que hizo por un simple desliz o un momento de desesperación, claro que todo el mundo se equivoca, por ello somos humanos y no maquinas perfectas.

Mi lado débil me guiaba al camino que daba a su casa, pero mi lado común me decía todo lo contrario, que no la perdonara, que la olvidara del todo como si nunca hubiera existido y ya tenía clara la decisión tomada, le haría caso a mi lado común, ella se acostó con otro tipo sin importarle mi persona, pues a mí no tiene por qué importarme la suya.

Había tenido todo tipo de pensamientos y recuerdos con Bella, no había una sola noche en la que no soñara con ella, definitivamente mi subconsciente la recordaba como si la estuviera viendo en carne y hueso día tras día.

Cada acontecimiento vivido se repetía una y mil veces en mi mente, en mis sueños y hasta en mi imaginación, ni siquiera los momentos que vivimos como amantes, esos momentos de placer mutuo, esa entrega que teníamos el uno por el otro, ese todo que nos complementaba… nada de eso desaparecía de mi mente, pareciera como si viera rutinariamente una película.

Si además a todo eso le agregábamos las malditas preguntas que mi conciencia me hacía o que yo inconscientemente las formulaba era peor, las peguntas tipo:

¿Sería ella feliz?, seguramente si, para ella solo fui un estorbo, así que sin mi tiene la vida más fácil

¿Estaría en una relación más formal con Mike?- seguramente sí, porque a mí me engañó por él, así que ahora estarían felizmente juntos

¿Cuántas veces se habían acostado juntos antes de yo enterarme de todo su engaño? – De seguro muchas, ya que Tanya me afirmo eso, y desde ahora sé que ella no mentía.

Y muchas otras más que ni si quiera quería recordar porque cada pregunta era como 1000 puñales en mi corazón.

-DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG, DING-DONG…-

Llamaron insistentemente a la puerta de mi casa, me levanté rápidamente porque el sonido me estaba perforando los oídos…

-¿Quién?- pregunté de malas maneras al abrir la puerta

-Edward- Habló mi padre

-¿Qué pasa Carlisle?- le dije haciéndolo pasar dentro

-Tengo malas noticias- ahora que me fijaba bien su rostro era de total preocupación y se sobaba las manos nerviosamente.

-¿Qué sucede?, ¿están todos bien?

-bueno…

-sin rodeos, ¿Qué sucede?- me estaba poniendo de los nervios

-es que…

-Habla Carlisle- le dije

-Es sobre… Bella- dijo mirándome fijamente, mi rostro cambio automáticamente

-He dicho que no quiero saber nada de ella

-pero… es grave…- que tanto le podía haber sucedido

-me da igual… que no entienden lo que es querer olvidar…

-hijo…- dijo colocando una mano en mi hombro…- escúchame por favor

-no papa, sabes que no puedo…, ya te lo repetí unas y mil veces, no quiero saber nada de ella

-pero…

-nada Carlisle…

-escúchame es demasiado importante

-no quiero saber nada de ella, ella sabrá lo que hace con su vida y las consecuencias que le traen

-bueno ya deja de comportarte como un crio que se encierra en su habitación para poder olvidar

-tu no lo entiendes

-me vas a escuchar quieras o no- eso me recordó a cuando era pequeño y me regañaba

-5 Carlisle, 5 minutos tienes para decírmelo

-de acuerdo… ella… ella… ha sufrido un grave accidente… - ¿Queeeeeee?- pregunté en mi interior, eso no me lo esperaba, no podía ser verdad

-me da igual- intente sonar indiferente ante lo que me había contado, sabía que me importaba más de lo que me esperaba, ante todo ella era mi vida

-Edward, para… esto es grave

-no me importa

-¡Basta!- exclamo fuerte, estaba bastante enfadado

-Edward… ella… está en coma

-¡¿Qué!- pregunte en un grito… algo se rompió dentro de mi…