Capítulo 4
¡Ayy que ilusión me hacen vuestros comentarios! Me alegro mucho de que os estén gustando… en este capítulo prometo meter un poquito de acción J
¡Y tranquilas que prometo seguirlo!
Los días pasaban poco a poco y Hermione tenía que reconocer que estaba aprendiendo muchísimo, sin embargo, aunque entendía la forma de ser de su profesor y cada día que pasaba le admiraba más, la hacía sentir un poco incómoda, ya que se dio cuenta de que la gustaría poder hablar con él, y poder aprender de forma más cercana.
Pasaba muchas horas junto a Hagrid, observando las nuevas adquisiciones para su clase de cuidado de criaturas mágicas… algunas muy peligrosas según la forma de ver de Hermione.
En Octubre se preparó la primera salida a Hosmeade, Hermione estaba entusiasmada, y pensó que iría a visitar a Aberforth, el hermano de su antiguo director, al "cabeza de puerco". No era un sitio precisamente acogedor, pero seguro que le hacía mucha ilusión.
Por el camino fue charlando animadamente con Hagrid y Minerva y fueron a tomar una cerveza de mantequilla a las 3 escobas. Los alumnos reían y enseñaban las cosas maravillosas que habían comprando en Zonko y Hermione por primera vez se sintió realmente muy muy feliz.
-Bueno señorita Granger- le dijo la profesora McGonagall.-¿Qué tal se está sientiendo en el colegio?
-Por favor profesora tutéeme, me siento más cómoda.-Sonrió a la profesora.- Pues la verdad es que estoy encantada, estoy aprendiendo una barbaridad y todos son muy amables conmigo, estoy como en casa.
-Y el profesor Snape, ¿te trata bien?
-Si… a su manera supongo.
-No se lo tengas en cuenta, es una persona muy cerrada, mira todo lo que ha tenido que pasar en su vida. Nunca ha mostrado sus sentimientos con gestos ni nada, sin embargo, nos ha demostrado a todos que tiene un gran corazón.
-Si, le admiro muchísimo, aunque reconozco que sería más fácil si fuera un poco más… persona.- Ambas rieron. Hermione se dio cuenta de que había algo misterioso en su profesor que la llamaba mucho la atención. Era normal que tuviera en parte ese carácter tan reservado, la vida le había deparado cosas muy oscuras y difíciles.
"¿Qué pasaría si intentase sacarle todo lo que tiene dentro?" pensaba Hermione mientras tomaba un trago de su cerveza "Seguro que no sería muy amable, por cierto ¿ dónde se habrá metido? Le vi camino de Hosmeade pero no a dónde fue…. Bueno, ¿y a mi que me importa?" Ahí fue cuando se dio cuenta que Snape empezaba a pasar mucho tiempo dentro de su cabeza.
Se despidió de la profesora McGonagall y se dirigió camino de la taberna "Cabeza de puerco". Cuando entró no miro a las 3 únicas personas que estaban en la barra, solo a Aberforth.
-¡Vaya vaya, la gran Hermione Granger!
-¡Aberforth! ¿ que tal estas?
-Pues no me puedo quejar y ¿tu? ¿Que haces por estos lugares?
-Estoy de aprendiz en Hogwarts.
-No esperaba otra cosa de la gran Hermione.
Hermione estuvo un rato charlando con él y cuando se ausentó Aberforth se fijó en las personas que estaban en el bar, entre ellos el profesor Snape.
"Cómo no"pensó "desde luego le pega mucho más este sitio que las 3 escobas."
-Profesor no le había visto.
-Era la intención, si no ¿Qué iba a hacer aquí?
Estaba allí sentado, leyendo con un vaso de whiskey de fuego en la mano. No volvieron a hablar, pero Hermione empezaba a cansarse de sus contestaciones, por mucho que fuera su superior no tenía que tratarla con ese desdén. Sin embargo no se atrevió a decirle nada, se sentía intimidada y… sometida a él, cosa que, sorprendentemente para ella, no la desagradaba del todo.
Esa misma noche Hermione y Snape tenían la primera ronda nocturna.
Hermione se encargó, insconscientemente, de ponerse el pijama más atrevido que tenía, era rosa muy clarito con un pantalón corto y una camiseta de tirantes con puntilla, eso sí se puso una bata cortita tranparentosa por encima, no vaya a ser que tuviera frío…
El profesor la dijo que empezarían por las mazmorras así que bajo hasta el despacho de Snape y tocó la puerta. Cuando el profesor abrió, clavo la mirada en ella y la recorrió de arriba abajo, cosa que la hizo sentir un poco incómoda y ¿excitada? -"Hermione ¿Qué te pasa? Excitada solo porque un hombre te mira?espera espera ¿excitada porque Snape te mira? Por favor ¿es que estoy loca?, es viejo, y me trata fatal, lo que me pasa es que estoy un poco necesitada".- Pesnsaba Hermione.
De todas formas los pensamientos del profesor eran bastante parecidos a los de la chica – "Ese pijama no es nada adecuado… pero no seré yo quien se lo diga, al menos me alegrará la vista un rato, siempre que este callada".
Llevaban 15 minutos y ninguno de los dos había abierto la boca todavía. Cuando doblaron la esquina escondidos entre unas columnas encontraron a dos alumnos de 6º, el chico de Ravenclaw y la chica de Slytherin, a punto de pasar a algo más que hacer manitas.
El profesor Snape carraspeó y los dos alumnos intentaron salir corriendo, pero Snape les pillo con un hechizo.
-¿A dónde.. se creen que van? O sea que, no solo les pillo fornicando como animales en un pasillo en plena noche, si no que encima pretenden huir… triple falta grave… Lo más probable es que sean… expulsados unos cuántos días, a ver qué les parecen a sus padres los motivos de la expulsión, sobretodo a los de usted señorita Black.
La chica lloraba desconsolada, incapaz de levantar la mirada del suelo.
-Mañana les comunicaré la decisión de la directora, ahora… largo de aquí.
Se fueron corriendo como alma que lleva el diablo y Snape y Hermione continuaron su trayectoria.
-Profesor, No les van a expulsar ¿verdad?.
-Granger, si a usted le parece normal andar fornicando por las esquinas y más con esa edad…
Hermione soltó una risita. Snape la miró con odio.
-Profesor, les queda menos de un año para ser mayores de edad, yo creo que es bastante normal que…
-Usted que sabrá.
Por primera vez Hermione le plantó cara.
-Espero tener más reciente haber hecho el amor en los pasillos que usted, profesor.
Snape la miró estupefacto - "¿pero esta niñata que se cree? ¿Qué puede habalr conmigo como si fuera un amigo suyo? ¿de mis relaciones sexuales?, ¿estaba ella queriendo decir que también hacía esas cosas?"- y sin querer se la imaginó pegada a la pared, con ese diminuto pijama… "¿Qué haces viejo verde?"- pensó, y sintió asco de sí mismo.
-Bueno, quizás usted las tiene más recientes Granger, pero dudo mucho que la experiencia sea la misma .- "bien, ahora te picas como un niño pequeño, genial Severus, genial".
-Dejémoslo en que esa persona y yo estábamos en igualdad de condiciones, nadie me ha podido enseñar nada.- "Hermione, pero ¿A él que le importa lo que tu sepas o dejes de saber…?"- De todas formas, dime de que presumes, y te diré de que careces…- Se estaba poniendo chula y no sabía las consecuencias.
Snape se paró y giró hacia Hermione haciéndola retroceder hasta chocar con la pared, la chica experimentó una mezcla de miedo y excitación muy placentera, su pecho se movía con rapidez por la respiración entrecortada que la provocaba la situación.
-Granger, déjeme que la de un consejo- cerca. Se acercó a su oído y paso el brazo apoyándose en la pared.- No tenga una contestación absolutamente para todo y, no hable de lo que no sabe.- Hermione podía notar la respiración de su profesor en su cuello, y se mordió el labio inferior. Hacía tanto tiempo que no notaba el calor de otra persona de esta forma, de hecho, ni si quiera con Ron se había sentido nunca tan embriagada, la daba la impresión de estar hipnotizada, o ebria, mareada. Podía notar el calor que emanaba el cuerpo de su profesor. Cuando Snape se apartó la recorrió con la miraba, no pudo evitar reparar en como se marcaban los pezones de la chica a través de la fina tela del pijama, ni en como cruzaba las piernas probablemente porque estaba excitada, ni en como le miraba, ni en como se mordía el labio inferior " Severus contrólate, puedes controlarte"- se dijo para sus adentros, y acto seguido se dio la media vuelta y continuó con la ronda.
-Granger, váyase a descansar, yo continuaré la ronda.
