Buenas... aquí vengo a dejarles dos capítulos de la historia en disculpa por las faltas hehe. Sus reviews me hacen tan super feliz, en serio. Me incitan a seguir escribiendo.
ACLARACIONES Y ADVERTENCIAS: Tal vez los personajes quedaron un poco OoC y es AU
DISCLAIMER: Ni Bleach ni sus personajes me pertenecen son obra de Tite-sama
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AISHITERU SENPAI
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CAPITULO 4
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La clase aún seguía. Pero la pelinegra estaba aún sobre los brazos de su hermano. Tratando de recuperar un poco el aliento. No podía soportar sentirse así de mal.
— Etto… Kuchiki-san — la llamó Urahara-sensei
Ella se levantó de con su hermano para después ayudarlo a levantarse, se giró para después encontrarse con una cara llena de tristeza y arrepentimiento. La de Ichigo.
— Ulquiorra, yo… — hizo una breve pausa — pensé que tú y Rukia eran…
— No… somos hermanos
Una fuerte confesión en la que todos sufrieron completamente un patatús. Urahara miraba entretenido los rostros de sus alumnos, pero más el de cierto peli naranja al cual le estaba costando mucho trabajo disculparse. Le parecía divertida la expresión del pelo pincho.
— Vamos Ichigo, no seas idiota… en serio no sabías que Ulquiorra tenía a una hermana menor — recriminó con sorna Grimmjow
Las cuatro miradas se encontraron, la de Rukia con la Ichigo y la de Ulquiorra con la de Inoue, ignorando todo lo que se encontraba a su alrededor. El peli naranja se acercó a Rukia y tomó sus pequeñas y tersas manos entre las suyas, se arrodilló enfrente de ella y depositó un suave beso sobre su mano.
— Goumen, Rukia… yo… Goumen…
— Tonto…
Le sonrió para después sorprenderlo con un suave beso en los labios.
Ulquiorra al ver tal acto, se sorprendió 'Así que esto era lo que ocultabas, Nee-san' Pero no le dio más tiempo de seguir pensando en ello, ya que Inoue se acercó a él y le dio un beso en la mejilla, con el que no pudo evitar sonrojarse.
Todos estaban con la mandíbula casi llegándoles hasta el suelo. Urahara sólo tenía un pensamiento en la cabeza 'El amor es hermoso y más en la juventud' Mientras miraba atento las acciones de los 4 jóvenes que se encontraban ahí, mostrándole una drámatica obra de amor.
Ya todos sabían con quien iría Ichigo realmente y también Ulquiorra.
Se separó de Rukia y le sonrió alegre.
— No puedo creer que me puse celoso de mi mejor amigo, jamás pensé pasar por esto — dijo el peli naranja mirando al pelinegro algo sonrojado — Pero bueno, aún no te permito salir con Orihime, ¿entiendes? — preguntó con voz sobreportectora
— Ya te permití a Rukia, así que sólo calla — reprendió el pellinegro
— Aw que lindo — dijo Ishida con tono sarcástico — Ichigo tenemos trabajo pendiente, aún quedan muchos grupos — finalizó acomodándose sus gafas
— Si jaja — rió nervioso el pelo pincho
Salieron del aula y se fueron a seguir anunciando el baile de bienvenida, los líderes dando decepciones a las chicas y Tatsuki a los chicos. Después de todo ella era sólo de Sado, aunque aún lo mantenían en secreto, no se les hacía fácil decírselo a sus amigos.
Ulquiorra tenía que abrir su corazón a alguien más, tenía que enamorarse, no sólo iba estar siendo amable con Rukia, ahora ya tenía a su gran amor, Inoue. Por otro lado Ichigo estaba algo intranquilo, desde que le había hecho la propuesta a Rukia sobre lo de amigos con derechos, ella no respondió nada.
Al terminar el horario de clases, Ichigo buscó a Rukia por todos lados y la encontró a lado de Ulquiorra.
— ¿Me la prestas un momento, Ulquiorra? — preguntó el peli naranja
— Si, está bien, no tardes
Tomó a Rukia de la mano y se la llevó a atrás del primer árbol que se encontró, por suerte era uno demasiado frondoso.
— No respondiste a mi pregunta — dijo el peli naranja acercándose peligrosamente a los labios de Rukia
— Tú no terminaste de explicar — reprendió ella con tono juguetón
— Oh, en serio
Seguía acercando su rostro al de la chica. Hasta que ella se cansó y terminó por tomarlo por el rostro, rosando la suave piel de sus manos contra sus mejillas. Acercó sus labios a los del chico para comenzar a besarlo con delicadeza.
Continuó con el fugaz contacto, era mucho mejor que le primero que tuvieron, pero no le importaba como fuera, mientras fuera ella con quien compartía sus labios, no había problema alguno. Le satisfacía por completo que ella tomara la iniciativa. Aún así eso no era una respuesta favorable. La separó de él por un momento para volver a preguntar.
— ¿Y qué dices entonces?
— Digo que no quiero ser tu amiga con derechos...
— Ahora que lo dices... Eso sería muy poco... ¿Qué te parece si aceptas ser mi novia, Rukia? — preguntó con determinación en sus ojos.
— Lo intentaré
Sonrió satisfecho al escuchar la respuesta que anhelaba. La besó de nuevo antes de que ella soltara otra palabra de su boca, pero ella se lo permitió aferrándose a él con vehemencia.
Fue un lindo momento. Disfrutando cada instante del beso sabor fresa, comenzó a volverlo más intenso. Se deleitaba con el dulzor de sus labios, con la pasión con la que la besaba.
Aprovechó el momento al máximo, cada instante, esas cosas sólo ocurrían una vez en la vida. Continuó deleitándose con la suave textura de los labios de la chica, quería experimentar con ellos. Se separó un poco para después lamer su labio inferior, ganándose con ello un gemido gustoso por parte de la muchacha. Después le mordió delicadamente. Abrió sus ojos para encontrarse con el hermoso rostro de Rukia demasiado rojo. Agradado miraba los ojos de la Kuchiki algo apretados, su cabello un poco revuelto y ese sonrojo que le gustaba encender en la cara de la Kuchiki. Cerró sus ojos de nuevo para comenzar con un nuevo roce.
Se separó de él lentamente, y le miro directo a los ojos. Haciendo una mezcla entre el avellana y el violeta.
— Bien, me tengo que ir — dijo la chica retirándose un poco
— Ha-Hai — dijo el peli naranja tratando de recuperar el aire que Rukia le robó.
Pero antes de que se separara un poco más de el, volvió a besarla antes de que ella saliera corriendo en dirección a donde se encontraba Ulquiorra.
Estiró sus brazos antes de caminar hacía la puerta de la salida. Ese había sido un día agotador, pero lindo gracias a ella. Al final obtuvo una satisfactoria respuesta.
Ella llegó a con su hermano y se fue inmediatamente de ahí, aunque Ichigo le había vuelto feliz, era hora de ponerse a pensar en las consecuencias de sus actos, pero no había nada malo entre ellos, aunque para ojos de su padre, eso sería como deshonrar a la familia, y lo sabía muy bien, sólo esperaba que su padre aceptara a Ichigo.
Ulquiorra traía en su cabeza tantas cosas que le tensaban, primero… ¿Cómo iba a reaccionar su padre si se enteraba? Miro de reojo a Rukia, la cual también iba pensando en lo mismo que él. Seguían caminando directo a casa, de todas formas aún tenía un par de días para planear una gran excusa para usar en contra de su padre.
Llegaron a casa y cada uno se dirigió a su habitación, era hora de ponerse a pensar.
Salieron después de como media hora y se dirigieron a la mesa a comer.
Ulquiorra preparó la comida mientras Rukia le esperaba ansiosa. Se giró para ver la cara de su hermana menor, se notaba una gran preocupación.
— Como en los viejos tiempos, verdad Nee-san
— Hai
Terminó de preparar la comida y se sentó con Rukia. Tenían que comenzar a crear un plan para que Byakuya no se enterara de eso. Aunque prácticamente era algo imposible, para engañar a Kuchiki Byakuya tenía que usar toda la fuerza mundial.
— Nee-san
— ¿Hai?
— Tenemos que planear que decirle a Otto-san
— Hai… Etto — dijo la chica mientras ponía su dedo índice sobre su barbilla en forma pensativa — Sólo le diremos que son amigos y ya
— Pero… Sabes que clase de hombre es él. Y una simple respuesta como esa no será suficiente para satisfacerle
Era cierto, el orgulloso hombre de negocios no se daría por vencido, pero había un mayor problema, el sabía perfectamente cuando sus hijos le mentían, a pesar de que Ulquiorra no tenía ningún lazo de sangre con él, le conocía perfectamente. Y le descubría primero a él que a su hija de sangre Rukia.
— De todas formas, mi relación con Ichigo está comenzando. No creo que se de cuenta tan rápido.
— Eso quiere decir que no me ayudarás con Inoue
— No, si te ayudare, si tu prometes que no le dirás nada sobre lo de Ichigo
— Trato hecho
Tomaron sus manos y las estrecharon fuertemente, el trato estaba hecho, ninguno revelaría su relación a nadie, aunque tarde o temprano tendrían que aceptarlo.
Terminaron de comer y se fueron a sus habitaciones. Tenían que planear a la perfección sus argumentos, si querían ganarle a Kuchiki Byakuya por primera vez.
Sin pensarlo más ambos se quedaron dormidos hasta la mañana siguiente, sólo faltaba poco para la gran llegada de Byakuya y Hisana. Salieron de casa para ir al instituto. Recorrieron el largo tramo para llegar al dichoso lugar. Al llegar se encontraron con Inoue e Ichigo.
— Ohayo, Kuchiki-san, Ulquiorra-senpai
— Ohayo — contestaron ambos hermanos
Inoue se acercó a Ulquiorra y le dio un suave beso en la mejilla, ocasionando un fuerte sonrojo en la cara del chico de piel pálida, para después pasar adentro, dejando atrás al peli naranja y a la pelinegra. Ichigo y Rukia esperaron a que ellos se alejaran lo suficiente para poder darse su bienvenida.
La cargó por la cintura y la besó en los labios, el peli naranja se tomaba muy en serio su relación con ella, por que estaba terriblemente enamorado de su enana, jamás pensó que le propondría ser amigos con derechos, cuando se trataban como algo más que eso.
Respondió al beso que el peli naranja le otorgaba con suavidad. Se separaron y entraron juntos al lugar. Se separaron ahí dentro, cada uno se fue a su curso, a pesar de haber tenido un grandísimo malentendido con el otro, siguieron adelante.
Ya había una mejor comunicación entre ellos, realmente no querían volver a pasar por lo mismo. Sin darse cuenta de como el tiempo pasaba tan rápido, salieron de sus aulas y se dirigieron a la azotea.
Ahí se encontraban el gran grupo de amigos del 3er curso y sólo dos jóvenes chicas del 1º. Ya habían perdido completamente el miedo, incluso Tatsuki y Sado revelaron su relación al grupo de amigos. Eran 9 personas las que se encontraban en ese grandísimo espacio, platicando de cosas cualquiera, pero a los cuatro enamorados principales se les vino a la cabeza que tenían que crear un plan en contra de Byakuya.
— Etto… ahora que están todos aquí reunidos, me gustaría, bueno a mi y a mi hermano que nos ayudaran en algo
— ¿En qué? — preguntaron todos los jóvenes mostrando interés
— Con mi padre — dijo el chico de ojos verdes
Todos se sorprendieron, ¿Qué tenia que ver su padre en todo eso? Pero se ofrecieron inmediatamente a ver una tristeza claramente reflejada en los ojos de Kuchiki y Cifer. Se veía que esos chicos necesitaban ayuda, y rápido. Porque a parte de a cara llena de tristeza, notaban un nivel de desesperación bastante alto.
— Yo ayudaré a mi princesa Rukia — se ofreció el chico de cabello y ojos azul-celeste
— Dirás mi princesa Rukia, bastardo — comentó en chico peli rojo
Rukia comenzó a decirles en que necesitaba de su ayuda, mientras ellos asentían con la cabeza. Su plan tenia que estar listo para ya, porque no sabía cuando llegarían sus padres. Todos los amigos de Ulquiorra conocían a Kuchiki Byakuya, sabían que tipo de hombre era, así que se ofrecieron a ayudar. 'Todo por nuestra princesa Rukia' Se escuchaban voces bajas.
Pasaron todo el horario de receso planeando que hacer, realizaron un plan que según ellos iba a funcionar a la perfección.
Pero aún así cierto peli naranja no estaba conforme con la decisión de Rukia, ni con Ulquiorra. ¿Por qué ocultar su relación? ' ¿Qué tipo de hombre es Kuchiki Byakuya?' Pensó. ¿Por qué los amigos de Ulquiorra le temían? Incluso su hermana le conocía. Siguió haciéndose preguntas a sí mismo hasta que Rukia interrumpió sus pensamientos.
— ¿Qué dices Ichigo, nos ayudarás?
— Ha-Hai
— Me alegro
Le sonrió sutilmente para después sorprenderlo con un beso y con un cálido abrazo.
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¿Que les parecio? Esperen el siguiente. Ando de buenas hehe.
