Cap. 4

Malos entendidos

Una vez que estaban en casa. No podía dejar de pensar en el por qué de la reacción de Inuyasha.

Jakotsu: ya le dejé en su cama, es posible que mañana se levante con resaca, por lo cual te pido que la cuides, por mí ¿sí?

Kagome: (acompañándolo a la salida) ¿podrías decirme que le pasó a Inuyasha… él parecía otro?

Jakotsu: (sonrió con ironía) ya veo que no sabes casi nada de tu novio, pero descuida ya lo irás conociendo. Hasta otro día Kagome.

Como ya era tarde, me aliste para ir a dormir, pero en cuanto estaba a punto de irme a la cama, mi celular sonó y ¡oh sorpresa, era Taisho!

Kagome: ¿qué es lo que quieres?

Inuyasha: estoy en la puerta, abre por favor.

Kagome: ¿para qué? Para que me grites o para qué te cerciores que estoy sola.

Inuyasha: (gruñó) ¡ush! Sólo abre… por favor

Kagome: ¡listo! ¿Qué quieres? (me abrazó sorpresivamente de forma cariñosa)

Inuyasha: te extrañé, te extrañé muchísimo, pequeña.

Kagome: (no sabía si llorar o largarlo) yo… también te extrañé mucho (le correspondí el abrazo) pero… ¿por qué no me contactaste todo este tiempo?

Inuyasha: intenté hacerlo, pero olvidé mi celular y aún no he memorizado el tuyo, así como tampoco me diste tu mail, por lo que no sabía cómo contactarte y creyendo que el bastardo de Jakotsu, podría ayudarme, me dijo que lo sentía mucho, pero que había perdido el número de Sango y no sabía su mail, porque nunca le escribía.

Kagome: ¡¿qué?! Pero si le di mi número a Jakotsu y le pedí que en cuanto tuviera noticias tuyas, me las hiciera saber.

Inuyasha: por eso me enojé tanto cuando los vi juntos, ya que él sabía lo desesperado que estaba por contactarte y él me negó esa posibilidad.

Kagome: (suspiré) ya no importa nada, lo único que interesa es que estás acá, pero… ¿por qué fue que te fuiste?

Inuyasha: mi hermano mayor sufrió un accidente en moto y necesitaba que alguien se hiciera cargo de él. Estuvo en coma 6 días y obvio no podía permitir que mis padres estuvieran solos con él. Fue una emergencia.

Ese día estaba alistándome para venir a verte cuando recibí la llamada del hospital y grande fue el lío que se armó, ya que a mi madre se le subió la presión y mi padre se desesperó, por sentirse atado de pies y manos.

Kagome: ¡Cuánto lo siento!... pero, tu hermano… ¿está bien?

Inuyasha: ayer fue trasladado a un hospital cercano, el vive en otro estado y para mi familia y para mí estar lejos de casa mucho tiempo es muy costoso, por lo que cuando estuvo estable, pedimos su traslado. Tiene fracturas múltiples y deberá estar en cama por varios meses y llevar rehabilitación física.

Kagome: ¡wuo! ¡Pobre! Tus padres deben estar devastados, y tú también.

Inuyasha: el accidente de mi hermano lo cambia todo, ya que deberé reducir la cantidad de cursos que llevo en la universidad y ponerme a trabajar y… me han ofrecido un trabajo muy bueno… fuera del país.

Kagome: (sentí mi corazón partirse a la mitad) eso quiere decir… que… ¿nos separaremos?

Inuyasha: (agachó la cabeza) me iré en un crucero en 2 semanas, durante 6 meses y en cuanto toque tierra de nuevo, haré un semestre en la universidad y me volveré a ir.

Kagome: comprendo, en ese caso, creo que lo mejor será que terminemos nuestra relación (una traidora lágrima rodó por mi mejilla)

Inuyasha: ¿de verdad quieres terminar conmigo… de nuevo?

Kagome: ¡no, no quiero! Pero una relación a la distancia, no es una relación. Tú y yo recién estamos empezando por lo que será sencillo olvidarnos uno de otro ¿no crees?

Inuyasha: no para mí, porque yo (me tomó del rostro para que lo viera directamente a los ojos) te amo Kagome. Eres la primera chica de la cual me enamoro perdidamente en poco tiempo.

Kagome: (no pude evitar llorar) yo también te amo y me va a doler mucho estar lejos de ti por tanto tiempo.

Inuyasha: (la abracé como queriendo retenerla) Te prometo que me comunicaré todo el tiempo; que pensaré en ti a cada instante; te lo prometo.

Kagome: (empecé a llorar en su hombro) si no verte 2 semanas, me ha dolido mucho, no me puedo imaginar que será no verte durante meses, pero te prometo que seré fuerte y contaré los días para volver a verte (estábamos a punto de besarnos, cuando sonó su celular)

Inuyasha: sí ya voy.

-lo sé.

- ok, no te preocupes.

-ya, ya voy en este instante, no estoy lejos.

Lo siento, era mi madre, salí de casa con la excusa de conseguir los medicamentos para mi hermano y como me estoy tardando cree que ya me pasó algo.

Kagome: lo entiendo, ya no preocupes a tu madre y ve a casa (le di un fugaz besó y él me besó con efusividad)

Inuyasha: te amo Kagome, no lo dudes. Volveré mañana por la noche, quizá sólo unos minutos, pero vendré a verte todos los días hasta que me vaya.

Kagome: (contuve las lagrimas) ok… ve a casa, te veré mañana (sonreí para disimular mi pena)

En cuanto se fue, me puse a llorar, puesto que ya lo extrañaba mucho.

A la mañana siguiente, me desperté gracias a los quejidos de Sango. A pesar que el baño se encontraba por lo menos a 4 metros de la habitación, sus desgarradores gritos se escuchaban por toda la casa. Se me hizo raro que gritará con tanto dolor por una simple resaca, por lo que de inmediato la fui a auxiliar.

Sango: Kagome, ¡me muero! Me duele mucho (señalándose el lado derecho bajo del abdomen)

Kagome: ¿qué es lo que sientes exactamente?

Sango: me duele mucho el costado, siento que no me voy a partir en dos, me duele mucho, ¡mucho! (Empezó a vomitar de nuevo)

Kagome: llamaré a Miroku para que nos ayude (lo llamé de forma desesperada y eran tales mis nervios que no entendió nada de lo que le dije y me respondió que estaba fuera de la ciudad) ¡maldición! ¿Qué hago, que hago? (escuché a Sango volver a quejarse) resiste un poco Sango, encontraré ayuda (llamé a Inuyasha y no contestó, por lo que llamé a Jakotsu)

Jakotsu: ¿qué sucede? Déjate de gritar que no te entiendo

Kagome: es Sango, está muy enferma y no sé qué hacer.

Jakotsu: ok, voy para allá. Mientras llama a una ambulancia.

Kagome: ¡no sé cuál es el número, por eso te llamo!, tú estudias para ser paramédico ¿o no?

Jakotsu: en lo que llegó mantenla cómoda, no dejes que se quede inconsciente y trata de calmarla, estoy en camino.

Kagome: ok, ok, haré lo que me pides.

Sango: ¡Kagome! Ayúdame, me duele demasiado, no aguanto más.

Kagome: ya viene Jakotsu, él sabrá que hacer. Mientras debes soportar un poco más ok.

Llamaré a tus padres, para que estén al tanto.

Sango: ¡no lo hagas, no los quiero preocupar!

Kagome: en ese caso, vamos a la habitación para que te recuestes, en lo que llega la ayuda (con dificultad, logró arrastrare hasta la cama)

A los pocos minutos llegó Jakotsu con sus colegas en una ambulancia y fui con ellos hasta el hospital.

En cuanto llegamos, el médico a cargo la auscultó y la preparó para ser operada, estaba sufriendo de apendicitis.

Las horas transcurrieron hasta que la operación terminó y por fin Sango fue llevada a un cuarto de recuperación. La acompañé toda la tarde y parte de la noche.

Jakotsu se ofreció a llevarme a casa, y en cuanto llegamos, vimos a Inuyasha sentado en la entrada y en cuanto éste me vio llegar con Jakotsu, lo golpeó enérgicamente sin siquiera escuchar explicaciones.

Jakotsu: (lo miré con rabia mientras limpiaba la sangre de mi labio) eres un verdadero idiota, de seguir así la terminaras perdiendo (iba a darme otro golpe, cuando Kagome se interpuso)

Kagome: ¡¿qué demonios te ocurre?! ¡¿Por qué reaccionas así?!

Inuyasha: te he llamado todo el condenado día y te veo llegar con este tipo, a esta hora ¡¿qué quieres que piense?!

Kagome: estuvimos todo el día en el hospital, Sango fue operada de emergencia y fue Jakotsu el único que nos pudo ayudar. Y si llegamos juntos, es porque Jakotsu se ofreció a traerme.

No sé qué demonios tienes en contra de él, pero una cosa si te digo, si te vuelves a comportar así, ¡terminamos! ¿Entendiste? (me metí a la casa muy enojada)

Jakotsu: ¿tan inseguro te sientes, que me agredes cada vez que me ves cerca de ella? (sonreí con sorna) eres patético.

Inuyasha: (lo tomé con ira del cuello de la camisa) ¡no permitiré que te le acerques! ¿Entendiste? ¡No te dejaré quitármela, como lo hiciste con Yura!

Jakotsu: yo no te la quité, ella me prefirió a mí, porque yo sí sabía hacerla feliz, no como tú que desconfías, hasta de tu propia sombra.

Inuyasha: ¡lárgate de una vez! No quiero verte cerca de mi novia de nuevo.

Al día siguiente me levanté a primera hora y llamé a Jakotsu para que me llevara al hospital, pero me respondió, que mejor fuera con Miroku o con Inuyasha, ya que estaba muy ocupado y no me podría ayudar.

Llamé a Inuyasha y en el acto me fue a buscar, cosa que se me hizo raro, ya que el mismo me había dicho que debía cuidar de su hermano.

Kagome: (al oír el timbre supuse que era Inuyasha, pero eran… ¡los padres de Sango!) Buen día señor y señora Hiray (las piernas me flaquearon de los nervios)

Señora Hiray: ¿por qué no, nos dijiste lo que le ocurrió a Sango?

Señor Hiray: Jakotsu nos llamó muy preocupado, ya que se le hizo extraño que no estuviéramos con nuestra hija.

Kagome: bueno, eso fue porque… porque… Sango no los quería preocupar.

Señora Hiray: Me daré un baño rápido e iré a ver a mi hija, y Kagome… para cuando vuelva… no quiero que sigas acá. Nos ocultaste que Sango estaba enferma y eso demuestra que eres una mala amiga.

Kagome: yo… esto… como Ud. Diga señora Hiray (sonó el timbre y el señor Hiray abrió la puerta)

Señor Hiray: ese muchacho ¿Qué hace acá?

Kagome: él… es mi novio y ha venido a llevarme a ver a Sango.

Señor Hiray: ¿cómo puedes ser novia de ese vándalo? ¿Desde cuándo está frecuentando está casa?

Kagome: señor disculpe que lo contradiga, pero Inuyasha no es lo que Ud, dice, el es muy amable, atento y…

Señor Hiray: y es un mujeriego empedernido, que se ha metido con todas las jovencitas de los alrededores e incluso le quitó la novia a Jakotsu, ha estado o está en drogas, le gusta embriagarse y hacer escándalos públicos.

Te creí más inteligente Kagome, ese sujeto sólo te terminará lastimando.

Mil y un veces le he dicho a Sango que corte esa amistad, pero por lo que veo, me ha hecho caso omiso. En fin, ya estás bastante grande para saber qué haces con tu vida, pero sigue mi consejo, ese joven no te llevará a nada bueno.

Kagome: me retiro señor y como no creo que tenga tiempo para volver por mis cosas, me las llevaré de una vez.

Empaqué lo más rápido que pude, me despedí de los señores Hiray y salí sin ánimos de volver a esa casa, donde era mal vista y mi novio también.