Holaaa ¿Cómo están?

Primero que nada quería pedir una ENORME DISCULPA

Por haberme tardado tanto en hacer este capítulo. Mis múltiples ocupaciones y la falta de inspiración fueron las culpables.

Muchísimas gracias por sus comentarios y por haberse tomado el tiempo de leer esta historia xD

Bueno sin más las dejo leer

*Nota: Oohhh ya ha pasado mucho tiempo así que recomiendo lean, si pueden, el capi anterior para refrescar la memoria xDDD*

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Luego de sacar arrastrando a esa tonta mujer irresponsable de la cafetería donde se encontraba en medio de una cita con el fullback de los Bando Spiders, Hayato Akaba, Hiruma ensimismado en sus propios pensamientos parecía no poder calmarse. Mientras llevaba casi a jalones a la ojiazul por los angostos senderos del extenso parque seguía repitiéndose ¿cómo era posible que esa estúpida muchacha no pudiera tener un poco de autocontrol y cuidarse de exponer su maldita debilidad ante otras personas?...

-Hiruma-kun ¡suéltame por favor!-

"O tal vez no había sido su intención. Si solo ordenó un té, quizás no tenía idea que esa jodida bebida pudiera tener más cafeína que un café normal"…. Youichi seguía intentando darle forma a la estupidez de la castaña tratando de justificar su absurdo comportamiento. "Pero ¿por qué se arriesga así y frente a personas que apenas conoce?... Aaarrgghh ¡Mierda!"...-

Para el ojiverde era muy obvio y por eso no podía sacarse de la mente que el muy hijo de perra de Akaba, como era una estúpida copia fiel de su ex novio, a ella seguramente le parecía atractivo. De hecho podía apostar que realmente le gustaba tanto o más que aquel infiel. Porque si no recordaba mal, de todas las investigaciones que hizo de su manager, ese tal "Daiki-kun" la había engañado con una tipeja extranjera en una borrachera que se metió cuando comenzaba el primer semestre del segundo año de instituto y aunque después le rogó por meses que lo perdonara Anezaki no lo hizo…. "Je, por lo menos hizo algo bien esta jodida manager"….

-¡Por favor, ya suéltame!-

-Cállate ya maldita manager…-

Estaba realmente fastidiado. Se sentía tan molesto y furioso, y no solo por insinuar que ese hijo de put* de los Spiders le gustaba a esa chica sino la propia actitud descuidada de la castaña, que el ojiverde no notó que ya se encontraban en medio del extenso parque de la zona. Un parque que él particularmente conocía muy bien ya que quedaba a pocas calles de su casa….

-¿Por qué eres tan jodidamente irresponsable maldita manager?- el quarterback se detiene súbitamente y la empotra suavemente contra un gran árbol….

Hubo un pequeño intervalo de silencio mientras el capitán observaba a la chica inmóvil que tenía la mirada fija en el suelo. De repente, esa voz… la que hacía que al malhumorado y tan temido quarterback de los Demon Devil Bats se le estremeciera la piel….

-Hiruma….kun….-

-Diablos….-el rubio mencionó aturdido al ver cómo de nueva cuenta la maldita cafeína comenzaba hacer efecto en la muchacha… La castaña suavemente elevaba una de sus manos y comenzaba a acariciar la mejilla del quarterback

-Corta con eso maldita manager, debes….controlarte- Hiruma exclamaba sutilmente mientras retiraba la suave mano de Mamori, intentando no clavar sus ojos en los hermosos ojos azules de ella ya que eso significaría una total y jodida perdición

-Es que…. no puedo…- Anezaki le susurró al oído con la respiración entrecortada mientras se arrimaba con todo su cuerpo dejándolo sentir la total calidez de su firme pecho sobre él

-De…tente maldita… manager-

Youichi intentaba exclamar calmado mientras la ojiazul atrapaba en un delicado beso el lóbulo de su oreja pero… fue inútil… sobre todo luego de oírle exclamar suavemente sobre su cuello…. "Te deseo Hiruma…kun"

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Te deseo…

Solo la simple frase que escapó de la manager resonaba como un profundo eco en la mente del demonio de Demon. Hiruma, en estado de estupefacción, cerró sus ojos mientras sentía como los labios de Anezaki recorrían suavemente su cuello dándole sutiles roces que provocaban que todo su cuerpo se estremeciera.

La situación de repente se tornó peligrosa en el sentido que comenzaba a ponerse igual de candente que aquella vez en la habitación del club por lo que el rubio se auto convenció que solo tenía dos opciones, o eso es lo único que pudo rescatar de su implacable análisis ya que la castaña no paraba de nublarle la mente con el roce de sus labios junto a unas suaves caricias las cuales cada vez se tornaban más y más incontenibles.

Primera opción: esperar a que el efecto de la cafeína se pasase allí en el parque, en medio del frió que todavía azotaba a la ciudad y frente a uno que otro transeúnte valiente que osaba salir con ese clima o segunda opción y la más arriesgada de todas: llevarla a su departamento que quedaba a pocas calles de ahí….

No supo cómo o en qué momento sucedió pero para cuando el capitán de los Devil Bats reaccionó luego de plantearse los pro y contra de ambas opciones, se encontraba abriendo la puerta de su casa con la ojiazul detrás de él acariciando su espalda.

"Soy un perfecto idiota" – el ojiverde se ajusticiaba mentalmente mientras entraba y encendía la luz del pasillo que separaba el gran living de los demás dormitorios. Mientras dejaba sus llaves sobre la pequeña mesita que estaba justo a su derecha escuchó un delicado y sensual suspiro por parte de la castaña. Volteó a verla. Ella lo observaba con seductora intención apoyada en la puerta mientras suavemente la cerraba a sus espaldas.

-Hiruma Youichi….-

Mamori se acercaba al rubio como si de un felino se tratase…

-No tiene caso que te resistas a toda esta situación-

Hiruma contemplaba su andar intentando permanecer apacible ante ella aunque le resultaba absolutamente absurdo e imposible mientras veía como la manager, mientras avanzaba hacia él se desabrochaba uno a uno los botones de su camisa…

-TÚ vas a ser mío…-

Y dejó caer la delicada prenda al piso….En ese momento el poco auto control que procuraba el tan afamado demonio de Demon se fue al carajo. Mamori se había acercado lo suficiente como para que él pudiera percibir su embriagante fragancia mientras ella, tan sugestivamente como ese jodido desajuste hormonal lo permitía, con los delicados dedos de su mano derecha acariciaba su cuerpo desde sus labios hasta, de nueva cuenta, la hebilla de su cinturón. A su paso y lentamente abría cada uno de los botones de la camisa del quarterback mientras besaba suavemente el lugar que dejaba a la vista el primer botón desabrochado dejando que el demonio sintiera a propósito la total calidez de su pecho aun cubierto por su negra ropa interior… Youichi suspiró profundo… De momento no se movía, solo se dejaba acariciar por la hermosa mujer que tenía enfrente.

"Mierda…"- declaraba mentalmente y con sus ojos cerrado mirando al cielo raso mientras sentía como la castaña rozaba su cuerpo impidiéndole a cada segundo que éste pudiera controlarse para no rasgar sus ropas y hacerla suya en ese preciso lugar…

Finalmente los botones de la prenda del quarterback habían sido abiertos y Mamori, con un delicado movimiento de ambas manos, la desliza sobre sus brazos hasta quedar al descubierto completamente el torso del capitán de Demon…

-Eres perfecto Hiruma-kun- susurró la manager sobre su pecho mientras rozaba delicadamente su lengua en él

El rubio estaba idiotizado. No estaba seguro de cómo reaccionar ante toda esa retorcida situación. La manager definitivamente le gustaba pero tenía dudas sobre lo que sucedería esa noche con ella. Sabía que la ojiazul no era 100% consiente de lo que hacía por lo que debía desistir y alejarla lo más pronto posible pero le era imposible resistirse a tal tentación y más cuando la muy jodida con sus manos juguetonas abren la hebilla del cinturón del pantalón que traía puesto con intenciones de invadir su privacidad y rozar ligeramente su intimidad latente…

No pudo más. En ese jodido segundo las dudas se disiparon como por arte de magia y alzó a la manager quien enrolló sus piernas en un abrazo a la cintura del chico y comiéndose a besos lo poco que dejaba ver el sostén de la muchacha, se encaminó hacia su cuarto, a su cama...

Una vez allí, ambos cayeron en ella como si hubieran sido empujados al vacío. Hiruma velozmente reaccionó primero, y luego de quitarse totalmente la camisa que traía enredada en las muñecas comenzó a deleitarse con la exquisita piel blanca de su manager. Besaba cada parte de su cuello sin dejar pasar desapercibidos sus hermosos labios rosa los cuales momentos atrás saciaban su sed con su pecho.

Mientras el capitán recorría toda la extensión de sus hombros y descendía hacia sus senos aun cubiertos, Mamori acaricia todo lo que podía del rubio. Sus cabellos dorados que tanto amaba, la robusta espalda del demonio; esa que tanto la hacía suspirar y, más abajo, su afilada cadera que, infortunadamente y al igual que la de ella, todavía estaba cubierta con su pantalón.

Deseaba arrancarle lo poco que le quedaba de ropa... La ojiazul parecía perderse de momentos en fugaces espasmos de lujuria por lo que intentaba desesperadamente avanzar al siguiente nivel. Hiruma lo sabía… Su jodido desajuste hormonal la desesperaba por lo que con un movimiento ligero algo rudo decidió ayudar a calmar esa sensación y bajó su sostén hasta que dejó asomarse su tan exquisito y voluptuoso pecho. Un suave gemido soltó la castaña al sentir la lengua del quarterback en su parte recién liberada… "Dios…." susurró al cielo raso con su espalda arqueada al momento que Youichi, aun besando intensamente sus senos, recorrió su mano con ligereza y se introdujo dentro de su pantalón y sobre la prenda íntima acaricio muy sutilmente la intimidad de ella…

Caricias, roces, besos, gemidos ligeros y suspiros profundos no daba abasto en ese mágico momento…

De a poco comenzaron a aumentar la intensidad del acercamiento. Ambos desaparecieron las pocas ropas que le quedaban al otro mientras que más besos y caricias, aún más candentes que antes, teñidas de una suave lujuria se hacían presentes.

Había llegado el momento.

Era tal la excitación que ambos dejaban aflorar entre tantos contactos íntimos y apasionados que no podía haber vuelta atrás por más consiente que estuviera el chico demonio de que lo que hacía no era totalmente correcto. Se detuvo un instante y elevó su mirada jade para encontrarse directamente con la azul de ella… "Si tan solo fuera real"- recitaba mentalmente Youichi mientras acaricia suavemente la mejilla de Mamori. Ella sonrió tiernamente y él comprendió que, sin duda alguna, ese era el momento en el que sus almas y sus cuerpos se fundirían en uno solo.

Despacio… con calma abrumadora… dejándose llevar por la pasión Hiruma la hace suya.

Con un beso apasionado mientras ella se aferra vehementemente a su espalda, Youichi se apodera de su cuerpo llegando hasta lo más profundo de su ser arrancándole un sonoro gemido el cual encendería aún más al mariscal de Demon.

"Mmm….Youichi…"- dejaba escapar la castaña mientras entrelazaba sus dedos entre los dorados cabellos del demonio al momento que éste, sin miramiento, traspasaba la barrera de la pasión con movimientos impetuosos hasta llegar a la locura.

"Nnnmmgh… Aahhh…. Mamori…."

"Hiruma….k….un….Dios…. Mmnnn"

Gemidos…. Las sabanas de esa cama parecían que en cualquier momento serían arrancadas por la manager por la fuerte forma en como las estrujaba e Hiruma no daba descanso. Ambos fundían sus cuerpos a tal punto que parecían una sola persona con ambos nombres ya que se podían oírlos mientras se llamaban mutuamente sin descanso antes de la profunda calma. Estaban cerca. Él lo sabía, ella lo sentía. La ojiazul no dejaba que su demonio apaciguara la intensidad de sus movimientos. Quería llegar, quería hacerlo ahora!

Hirma por su parte no soportaba el exquisito suplicio de estar en ella. Sentía que moría con cada movimiento y ella pedía más. El mismo deseaba más, hasta que en el clímax de la situación, en la culminación del acto más maravilloso que ambos hubieran vivido Youichi se aferra a con una mano a la cintura de su manager y con la otra en la cansada almohada que hubiera presenciado lo más bello de un encuentro entre un hombre y una mujer y en un grito ahogado, él exclamando su nombre muere en ella mientras que la bella castaña, abrazándose a su perfecto demonio, su cuerpo le avisa que a partir de ese instante su vida, su alma y todo su ser le pertenecen completamente a Hiruma Youichi…

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Una sosegada calma reinaba en el cuarto del quarterback de Demon. El ojiverde recostado sobre la manager escondía su rostro en el cuello de ella mientras que la castaña acariciaba con las pocas fuerzas que le quedaban la espalda del chico demonio.

Un largo suspiro emanó de entre los labios del rubio y Mamori se sintió feliz. Tan hermoso fue lo que acababa de vivir junto a ese demonio que no le importó ser directa y sincera con sus sentimientos y en ese momento exclamó suevamente…

-Te amo Hiruma-kun-

Silencio…. Incómodo silencio.…

Youichi no levantaba su cara del escondite y Mamori no sabía porque sucedía. Ella creyó que era el momento perfecto para confesarle sus sentimientos al mariscal de su equipo ¿fue un error? No entendía por qué ya que, fuera la respuesta que fuera él debería decir algo o por lo menos reaccionar. Pero no lo hizo. Sino hasta varios minutos después Hiruma levanta el rostro y entrega una mirada fugaz a la chica que esperaba ansiosa alguna palabra sobre su anterior confesión.

Youichi se incorpora de sobre la manager y se sienta a orillas de la cama. La castaña por su parte se sienta en su lugar intentando cubrir su cuerpo desnudo con las sabanas mientras observa al chico a quien le había confesado su amor… y cuando en el instante en que ella levanta su delicada mano con intenciones de tomar su hombro y preguntar si todo estaba bien, el capitán de Demon exclama sin voltear…

-No quiero que vuelvas a decirlo. No quiero que alguien se entere que esto pasó. Olvídate de todo esto….-

Y sin más, se levanta y avanza en dirección al tocador dejando atrás a la maldita manager enamorada abrazada a sus propias piernas sollozando desconsolada.}}.

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T^T

Jodido demonio ¿Qué le sucede? Pobre Mamori u_u

Bueno minna sé que me he desaparecido pero planeo actualizar rápido para finalizar esta historia. No me gusta dejar las cosas a la mitad así que esperen prontito el desenlace.

Gracias por leer

:D