En algún punto su breve reencuentro fue interrumpido cuando alguien solicitó la presencia inmediata del director. Éste aunque dubitativo se marchó no sin antes mirarla una vez más, casi rogándole que no desapareciera de nuevo.
Una vez sola Kirke se levantó de la cama notando el frío suelo bajo sus pies. Apartando la sábana de ella, única prenda de tela que cubría su cuerpo hasta ese momento, caminó a la ventana más cercana y contempló la vista a través de los cristales ligeramente empañados por el frío.
Fue entonces cuando notó la presencia de su preciado compañero quien con inquietud surcaba el cielo con su batir de alas buscándola. Bastaron escasos segundos para que sus miradas se encontraran a pesar de la notoria lejanía que había entre ambos.
Al tiempo que ella abría la ventana con la intención de dejar pasar a su querido amigo de plumaje blanco, Severus se hallaba cruzando el umbral de la puerta de la estancia.
Por un momento, sujetando aún el tirador de la puerta, Snape se paró cuando la imagen del desnudo cuerpo de la joven se plantó al fondo de su campo de visión. Era innecesario resaltar que ya la había visto desnuda, sin embargo pensó que en esta ocasión en la que ella estaba consciente era diferente.
Ella sigue igual de joven que aquella vez en Godric's Hollow.- Fue lo que pensó cuando la vio de pie junto a la ventana.
Sin embargo algo más llamó la atención del profesor de pociones. Un magnifico ejemplar de cuervo blanco de gran belleza entrando por la ventana. No recordaba haber visto ninguno por aquella zona, por lo que presenciarlo por primera vez y tan cerca le impresionó un poco.
Tuvo un sentimiento similar al desencanto cuando descubrió que se trataba de un animago. Ante la joven se alzó el cuerpo de una persona varón cuyo pelo era del mismo blanco que el plumaje de su versión animal y sus ojos en ese momento eran tan oscuros como el Vantablack.
Kirke giró levemente su cuerpo cuando sintió la presencia del profesor parado a la altura de la entrada, el breve tropiezo de sus miradas fue interrumpido por la intervención del ondeo de la sábana que en ese momento envolvía el cuerpo de la joven.
Severus con varita en mano regresó la atención al chico que sostenía entre sus manos la sábana que envolvía a la joven. El profesor se dio cuenta de la contradictoria expresión del joven: sus mejillas estaban sonrojadas posiblemente apenado por la desnudez de su compañera, pero sus ojos mostraban una desmesurada preocupación y a la vez alivio al verla.
Bastaron apenas unos segundos para que la sábana se transformara en un elegante pero simple vestido que ciñó a la perfección la silueta de Kirke.
-Me ha tenido tan preocupado, Lady Kirk. - murmuró el más joven mientras alzaba las manos para atrapar entre ellas el rostro de la muchacha quien en un gesto de cariño acarició el brazo de su compañero.
Con ese movimiento Snape pudo distinguir unas marcas tatuadas en las falanges de la mano de ella de las que hasta ese momento no se había percatado. Pero tan rápido como se había fijado en ellas, desaparecieron casi burlándose de él dándole la sensación de que había sido fruto de su imaginación.
-Señor, le pediría que se abstenga empuñar su varita en nuestra dirección- comenzó la suave voz de Kirke dirigiéndose con una sonrisa hacia el profesor Snape.- Estoy segura que tenga tantas preguntas tanto usted como Albus como yo lagunas en este momento, de este modo pido que le comunique de mi parte que pronto contactaré con él.
Antes de que pudiera replicar desaparecieron ante él. Severus apretó el puño en un claro signo de irritación y con disgusto regresó por el mismo camino que había llegado.
