Capítulo 4

Light Town: Meeting a thif

Un hormigueo recorría su cuerpo causando un frío escalofrío que impedía su libre movimiento, no podía esquivar el ataque, pero tampoco quería correr y que pensara que era una cobarde. Estaba parada congelada del miedo en frente de una persona completamente desconocida. En instantes Riku se abalanzó sobre ella dispuesto a atacarla. Pero sorprendentemente ella lo esquivó. El peliplata masculló un segundo antes de volver a atacar, ella a duras penas se escabulló del golpe. Casi sin sentir o pensar la pelirroja comenzó a esquivar cualquier golpe que su amigo lanzaba, mientras lo hacía retrocedía sin darse cuenta y en cuestión de segundos retrocedió lo más que pudo hasta encontrarse con un árbol que le impedía seguir el retroceso, Riku dio un brinco hacía atrás alejándose de la joven a una distancia sorprendente, solo para ponerse en guardia y correr hacia ella, la joven cerró sus ojos y espero el crudo y frío impacto en su cuerpo. Pero en lugar de sentir el impacto en su piel, solo escuchó el ruido del metal internándose en la madera. Sintió como otro cuerpo la aprisionaba contra el árbol y verdaderamente la dejaba sin salida. Un respiración calentaba su cuello, era un aire de misterio que causaba una desesperación porque no sabía que esperar ahora.

Posó sus manos en el árbol, apretó con fuerza hasta el punto de sentir como sus uñas se desquebrajaban en la corteza del árbol carcelero. Mordió su labio inferior, cerró sus ojos con aún más fuerza esperando el impredecible final. Por otro lado el peliplata se encontraba aprisionándola con su cuerpo, con su Keyblade encarnada en la corteza, ocultaba su cabeza en el hombro de la joven.

- No tengas miedo de salir huyendo – le susurró en el oído, provocando que la pelirroja abriera sus ojos sorprendida

- Qué quieres decir – balbuceó a regañadientes

Separándose de su amiga y haciendo desaparecer su keyblade, quedó en frente de ella con el mismo semblante de siempre – En medio de una batalla, no importa cuantas veces tu enemigo te diga que no seas cobarde, o lo mucho que te sorprendan sus ataques – pausó para comprobar si Kairi le comprendía, al ver que ella había captado todo lo dicho recobró el aliento – si es necesario correr hazlo, la valentía no significa arriesgarse a tal punto de perder la vida, con el ataque que hice pude haberte matado – sorprendida la joven mostró rostro inconsciente a las palabras de Riku y luego de unos segundo acabó de asimilarla y asintió con la cabeza

- Entiendo – aclaró su garganta – Lo consideré al principio pero – suspiró – creí que estaba equivocada – alzó su visto fijándola en el punto más lejano que podía – creí que era correcto correr el riesgo

- Créeme – respondió el peliplata – es imperdonable, no sabes el daño que puedes causar al tomar ese riesgo

- No, no lo sé, pero – respondió sibilina captando la atención del susodicho – mmm ¡¿Cómo has podido hacerme eso?!...me has dado un susto de muerte – se quejo a tal punto que Riku la miró incrédulo, ella no había sido capaz de usar esa rabia en la batalla y la verdad de cierta forma le hacía sentir un miedo brutal.

- Te dije que esto no es un juego – respondió – de no haber sido yo, cualquier otro enemigo hubiera acabado contigo

- Y si yo no esquivaba ¿Qué hubiera pasado? – pregunto segura de su victoria

- Ciertamente me sorprendió como lo esquivaste….pero – pausó – esos golpes en realidad solo daban al aire, ni siquiera se acercaron a ti, solo era una ilusión causada por la velocidad del ataque – terminó dejando perpleja a la joven que solo se encontraba a unos pasos de él y según ella de estar más cerca lo hubiera golpeado. Lastima que no estaba a su lado.

Ocupados en sus diferencias, no se fijaron en que alguien los observaba. Entre los matorrales frente a los jóvenes, una sombra oscura se ocultaba, los observaba desde los espacios entre las hojas.

El crujido de una rama retumbó por todo el sector, alertó a Kairi, quien más próxima al centro de origen del ruido estaba. Escabulléndose tras el resguardo del sostén de los árboles más gruesos, acechaba y ponía en guardia su posición. Con la vista fija en el origen del ruido el joven se puso en pie en guardia mientras advertía a su compañera haciéndola retroceder con una mano. Empuñó su arma, listo para atacar en cuanto se diera la oportunidad y, como si un relámpago hubiese impactado en la superficie terrestre apareció el acechador con una mirada amenazante haciendo que ambos jóvenes saltaran hacia atrás.

Como un sabueso listo para atacar al ciervo desprevenido, aterrizó frente a ellos con las patas delanteras separadas y las traseras acomodadas para brincar, el pelo en su cabeza caía por su frente, con hocico arrugado mostraba sus dientes presionados y zozobraba su respiración respingona y acelerada. Tal y como salió en guarda resopló resignado recostándose en el pasto dejando a sus "víctimas" sorprendidas y desconcertadas – un caballo – intervino la pelirroja acercándose a lo que ciertamente era un caballo, y no uno cualquiera, traía puesto la silla de montar, colocadas las riendas que se sujetaban a su hocico; su pelaje era blanco con toques platinados que brillaban al ras de la luz solar que le llegaban – estás perdido muchacho – preguntó acariciando al animal que mansamente se dejaba tocar por la cálida mano de Kairi.

- Qué está haciendo un caballo sin su jinete por estos lados – se preguntó Riku observado ambos lados en vista de alguna respuesta

- Seguramente su jineta ha bajado y se ha extraviado – ante la respuesta el animal se puso en pie sacudió su cabeza a manera de negación, resoplando comenzó a olfatear como lo haría un perro rastreador - ¿Debería tomarlo como un no? – preguntó divertida a lo que Riku únicamente recogió sus hombros.

- De estar buscando algo, y no creo que sea a su dueño – siguieron sus ojos los movimientos del caballo hasta que este desapareció entre los arbustos – sea como sea no es nuestro problema

- No quiero dejarlo – impuso severamente atrayendo su atención – Cómo puedo dejar a un ser que evidentemente necesita ayuda, además si algo sé es que si estás perdido te toca confiar en los seres más extraños que veas.

- Si, pero el parece estar bien – contradijo la voluntad de su amiga, que se había acercado al camino por donde el animal había pasado.

- la verdad hablaba de nosotros, porque no es como que tengamos un rumbo – respondió, tenía ganas de hacia mucho tiempo lograr contradecir a su irrefutable compañero, tal vez lo había conseguido, especialmente cuando Riku lanzando un suspiro de resignación murmuró secamente la locura de su amiga

- Entonces quieres seguirlo

- Sí – afirmó entusiasta. Tras la pista del misterioso caballo anduvieron entre la gigantesca arboleada a su alrededor. Kairi parecía estar prendida por la curiosidad mientras que Riku solo podía seguirla, aún sorprendido por la calma de su amiga – "Creí que había sido un momento traumático, eso me dijo ella, y ahora está como si nada" – pensó resoplando un casi audible suspiro – "Jamás voy a entender a las mujeres"


Los matices del cielo no habían cambiado, parecía que el sol no se había movido nada y parecía que el tiempo hubiese avanzado por largo tiempo. No se habían movido desde que les llegó el informe de la situación y la paciencia de uno de los entes se estaba terminando

- ¿Están ya cerca? – Preguntó intrigado levantado su vista al cielo, sus inquietos dedos emitían sonidos al contacto con el filo del balcón.

- No, aun les falta para llegar, no podemos adelantar las cosas – una voz femenina contestó la dichosa pregunta – pero, si podemos darle un pequeño empujón.

- Sedina – Murmuró inconforme y casi haciendo puchero

- Llama a Sora otra vez, sé que responderá más fuerte ahora – hizo una seña con su mano, el joven, resignado, únicamente hizo la reverencia y salió de la habitación; dirigió su vista la mujer al vacío, cerró sus ojos y murmuró algo que no se alcanzó a escuchar. Entre zarzas de fuego frente a sus ojos giraron formando un torbellino de energía, enseñando al elegido por la Keyblade como dormía tranquilamente bajo la sombra de su reino – Aún hay esperanza, no te preocupes mi niño, ella está cerca, pronto.


Se paró en seco, girando su cabeza para ver si aún lo seguían, bufó al comprobarlo y siguió con su camino rastreando un olor muy conocido y que de hecho buscaba percibir.

- No creo que le agrade que lo sigamos – afirmó Riku esperando comenzar una conversación con su amiga que miraba maravillada al semental poco usual.

- ¿Y eso Qué? – Masculló – yo odiaba que siempre me dejaran al último cuando competían pero jamás me escucharon.

- Eso es diferente y no se aplica al caso, porque tú eres tú y Él – señaló con la cabeza al animal – es Él – No obtuvo más que una mirada incrédula de su amiga – Bien, es la última vez que hago un comentario

- No puedes evitarlo, está en ti ser sarcástico y observador – habló acercándose a su amigo para propinarle un golpe en el hombro – y créeme que no podrás cambiar eso – Dicho y hecho se dio la vuelta y volvió a perseguir al caballo.

Riku miró resignado, si así iban a ser las cosas no soportaría, por esa razón es que Sora siempre estaba con ellos. Cuando se encontraban solos no hacían más que lanzarse acusaciones uno al otro y el castaño era el único que podía cambiar de tema. ¿Y ahora que Sora no estaba? Cansado de pensar se tiró al llano, y observó a su amiga acariciar al animal que había hecho lo mismo que él: tirarse al suelo resignado. Aunque el aquel animal se encontraba regocijado por las palabras de Kairi, él no alcanzaba a escucharla.

- Maximus - nombró llamando la atención del peliplata que se había quedado mirando perdidamente el techo arboleado.

- ¿Qué? – Preguntó

- Así se llama – señalo entre risas – iba a ponerle Riku por ser igual de cascarrabias que tú cuando me he fijado en su collar – volvió a señalar pero esta vez en dirección al mencionado collar.

- Muy graciosa – bufó perezosamente acomodándose de mejor manera.

- Sigues con sueño, ¿Qué no dormiste suficiente? – Preguntó aunque no obtuvo respuesta - ¿Riku? – lo llamó al ver como su amigo tomaba una hoja pegada a un tronco y la observaba con detenimiento

- Parece que hay un buscado por la policía en este bosque – comentó intrigando a la joven que se acercó a ver la imagen

- Es verdad, y creo que sería un ladrón muy atractivo si no tuviera es nariz tan respingona – comentó la joven detenidamente. Y al finalizar su observación el semental se encontraba parado a lado del peliplata. Lanzó un respiró sonoro asustando a ambos jóvenes. Maximus se acercó a la hoja y tapó con una de sus pesuñas la nariz del dibujo del buscado. Instintivamente al reconocer el rostro destruyó la hoja con sus dientes. Por su puesto Riku tuvo que soltar la hoja por temor que el caballo lo mordiera.

- Bueno ya sabemos que busca – asimiló – y tengo la intención de saber como termina esto, pero creo que sería mejor que encontráramos a esa persona nosotros primero.

- En serio – preguntó sorprendida – si tú lo dices….. y creo estar de acuerdo – terminó, comenzaron alejarse del animal que estaba aún aplastando a unos pedazos de papel.

Pasado un tiempo desde que se separaron de Maximus, Kairi se detuvo haciendo de paso que su amigo pare - ¿Qué pasa? – preguntó el peliplata

- No lo vamos a encontrar así, debemos separarnos será más sencillo – propuso

- Ah No, no, no – negó repetitivamente – es una mala, NO, PÉSIMA idea

- ¿Por qué? No hemos conseguido nada y además hemos pasado tantas veces por este sitio que ya sé el camino de memoria

- y si te pasa algo, cómo se supone que te encuentre – advirtió

- Bueno, es simple si no encontramos nada en media hora regresamos aquí – dijo simplonamente

- no lo creo, prefiero seguir con el plan inicial o mejor olvidamos el plan y buscamos algún pueblo o una ciudad – dijo considerando la segunda opción

- bueno, tienes suerte de no se el único que decida, yo también puedo pensar sabes y quiero encontrar a esa persona, porque la verdad no lucía como un ladrón y no creo que me haga daño – habló

- ¿Crees? ¿Y si te hace daño? ¿Si es peligroso? – preguntó el joven cruzándose de brazos.

- Saldré huyendo, como me ensañaste ¿No? – observó sibilinamente. Riku nuevamente se resigno, no cabía duda de que Kairi era mucho más astuta que él

- Bien, Media Hora oíste – dio énfasis a la palabra, recalcando su importancia

- Seguro – dio la espalda – Bye - Bye - Se despidió perdiéndose entre los arbustos. Riku solo pudo sonreír inconscientemente, Kairi podía ser a veces tan persuasiva y a la vez seguir siendo dulce y original.

El joven siguió su camino, pero no anduvo ni diez minutos cuando notó que algo comenzaba a surgir de la tierra. Reconoció a ese seres que emergieron – Heartless – afirmó llamando su Keyblade. No le tomó mucho tiempo acabar con ellos, pero su aparición le preocupó, Kairi no podía llamar a su llave espada aún!.

Desesperadamente comenzó a llamarla, y un grito se hizo presente, no era Kairi, la voz era masculina y necesitaba ayuda. Desviándose del camino siguió la voz esperando tal vez encontrarse con Kairi. Pero en su lugar un muchacho se encontraba en el piso protegiendo una bolsa entre sus manos. El peliplata reconoció su rostro, era aquel ladrón que Maximus buscaba y estaba un aprieto. Riku llamó la atención de los Heartless, quienes al verlo lo atacaron de inmediato. Plegándose a la tierra se aferraron a las piernas de Riku dejándolo inmóvil, pero no fue suficiente por que en un santiamén se soltó de ello y los acabó de un golpe.

- Uf, Gracias amigo, casi no la cuento – agradeció cierto joven de cabello castaño liso, vestía un chaleco azul y por dentro una camisa blanca, unos pantalones marrón y unas botas del mismo color. Lo miró entusiasta pero al ver que Riku lo miraba con cierto aire de desconfianza solamente aclaró su garganta – Me llamo Flynn Rider es un placer

- Riku – contestó – y no soy tu amigo, se puede saber, por qué te busca la policía – preguntó con cierta violencia mientras Flynn solo lo veía desconcertado

- Pues, ¿Riku? – Pausó para verlo asentir – No te han dicho lo amargado que eres

- Muchas veces, pero aún no contestas a mi pregunta

- Pues, no me robé nada, ¿sí?, esto es mío, cielo todo mundo en este bosque cree que soy un ladrón – afirmó entre risas, Riku solo se limitó a levantar una ceja en señal de desaprobación – bueno no todo el mundo solo la rojita y tú…..y ese maldito caballo del infierno que no deja de seguirme – agregó entre dientes

- ¿Qué dijiste? – preguntó llamando la atención del castaño

- La rojita, tú y el caballo – contestó

- ¿Dónde la viste? ¿eh, Flynn? – volvió a preguntar

- No lo recuerdo, la vi pelear creo que en el claro del bosque – respondió rascándose la nuca

- ¿Pelear? – Comentó – ¿estás seguro? – preguntó acercándose

- Eso creo amigo y… - Se vio interrumpido por Riku que lo había tomado del cuello de su camisa

- Habla claro – propuso

- Oye – dijo soltándose – ella esta bien, la vi pelear con un arma parecida a la tuya

- "Logró llamar a su Keyblade" – Pensó – gracias – dicho esto le dio la espalda y siguió su camino

- Si seguro, oye salúdame a tu novia de mi parte ¿quieres? – pidió Flynn mientras se aseguraba de colocar bien su bolsa.

Riku se paró en seco sin girarse - ¿Qué fue lo que dijiste? – preguntó. Flynn solo se limitó a lanzar una carcajada - ¿De qué te ríes? – Preguntó volviéndose al joven.

- Relájate ¿Sí? Solo estaba jugando – confesó aún riendo descontroladamente – Pero si te has puesto todo rojo – comentó

Riku no se había percatado de ello, pero en cuanto Flynn dijo eso se había puesto algo nervioso y se había comenzado a sonrojar poco a poco – Cállate, no sabes lo que dices, mejor preocúpate por ese caballo ¿quieres?

- Sip, tienes razón debo buscar un lugar donde ocultar la coro….digo mis cosas – rio alejándose del camino.

-"No tiene por qué confundirse…..no hay motivos para eso" – pensó y se propuso a buscar a su amiga.


Nikolas Sur: Si me gustaría actualizar más rápido pero creeme que este año si me han llenado de trabajos, y ahora estay más cargad de trabajos pero traté de actualizar así que espero que te guste.

Achlys-chan666: Bueno ya vimos las trampa de Riku XD, gracias por comentar espero que te guste y siento no poder actualizar pronto.

Risu-chan: Gracias por comentar y siento no poder actualizar tan rápido, estoy con muchos responsabilidades, espero que lo entiendas. aun así tu idea me gusta mucho sobre mostrar la historia de Sora por otro lado, pero la mostraré un en mismo capitulo, así poco poco como en este cualquier sugerencia me la dices, una vez más gracias por comentar.

Littlecraykairi: Gracias por comentar, me alegro que te haya gustado y espero que este cap te guste