El cuestionamiento de Sunset:

—Bueno, eso fue intenso — dijo muy divertida Pinkie Pie humana saltando de un lado a otro alegremente. — ¿Qué hacemos ahora maestros?

Kirito se encogió de hombros.

—Regresaremos al Palacio para que se desconecten; recuerden que todos reaparecerán justo en donde se desconectaron en este mundo, y no lo más recomendable es hacerlo en las zonas seguras.

—Se ve que eres todo un experto en videojuegos — comentó Flash. — En fin, no te culpo. Si en nuestro mundo hubiera tecnología tan interesante como el NerveGear yo mismo sería un gamer; todo esto es algo increíble, cada sensación que tengo es tan real.

—Comenzando porque no están en un videojuego sino que es en nuestro mundo — recordó Applejack poni. — ¡Vaya! En serio que me están dando ganas de probar ese chisme de Asuna y Kirito sólo para ver qué tan diferente es el mundo de nuestros otros yos.

—Y hablando de diferente — recordó de pronto Rarity humana mirando a Twilight. — ¿Qué hay de ese simpático perrito tuyo, Spike? ¿Es cierto que aquí es un feroz dragón que escupe fuego?

Twilight rio divertida.

—Que es un dragón y que escupe fuego es cierto; pero en lo de feroz... no le digan que yo les dije esto pero es tan feroz como un conejito simpático. Es una ternura.

Tanto humanas como ponis se rieron recordando al bueno de Spike, quien de casualidad estaba dando una vuelta cerca.

—¡Ey! — Se maravilló Twilight. — Y hablando del diablo. ¡Spike! ¡Estamos por aquí!

Spike se volvió y ladeó la cabeza. Eso de ver a las versiones tanto humanas como ponis de sus amigas sí que no se lo esperaba; pero para sorpresa de todos, hizo un gesto de entendimiento al ver a Asuna y Kirito.

—¡Ey, hola! — Saludó él. — ¿Qué hacen paseando por el viejo Canterlot?

—Spike, ¿no te sorprende ni un poquito que; bueno, estén aquí tanto mis amigas humanas como mis amigas ponis? — Preguntó Twilight incrédula.

El pequeño dragón se encogió de hombros.

—Si Asuna y Kirito están contigo, me imagino que es cosa del NerveGear. De hecho, yo mismo lo usé una vez con Pina. Les pedí que me lo prestaran para explorar un videojuego de los que tanto hablan y encontramos uno para parejas muy bueno y...

—¿Me estás diciendo que tú ya sabías que la Guardia Lunar hacía experimentos con esta cosa? — Preguntó Twilight escandalizada. — ¿Y por qué no me dijiste Spike? Soy una Princesa de Equestria y más importante: tu mamá adoptiva, merezco saber cosas tan importantes y...

—Twilight, no te dije nada porque la Princesa Luna me ordenó silencio. Además si sé de esto es porque cuando Luna y Kayaba estaban trabajando en la versión equestre del NerveGear pidieron ayuda a todos los que fueron seres virtuales. Y bueno, ya sabes que Pina fue un ser virtual y que al ser tan cercanos me contó y...

Rarity poni no pudo evitar bufar a la mención de Pina. No era que le cayera mal la pequeña dragona, pero desde que llegó se sentía muy celosa; sobre todo porque Spike rápidamente se olvidó del amor juvenil que sentía por ella y ahora volcaba todas sus atenciones especiales a la dragona azul venida de Aincrad.

Por su parte Rarity humana sólo se rio con ternura.

—¡Vaya! Sí que nos hemos perdido de mucho. Y dime Spikey Wikey, ¿quién es esta Pina? ¿Es tu dragoncita especial?

Spike se sonrojó un poco.

—Bueno sí... y precisamente iba a encontrarme con ella en cuanto saliera de mi trabajo. Y...si me disculpan...

Entonces notó que el HP de las humanas estaba bajo. Simplemente se acercó y usó su aliento sanador para recuperar aunque sea parte del HP de los jugadores. Esto sí que los sorprendió mucho.

—Vaya, no sabía que los dragones podían hacer eso — dijo Sunset-

—Bueno, aprendí una o dos cosas de Pina — se sonrojó Spike. — Ahora sí, si me disculpan no voy a dejar a mi dama esperando por mí mucho tiempo; después de todo acordé encontrarme con ella en cuanto terminara mi turno en el trabajo.

Dicho esto, el dragón púrpura desapareció por una esquina.

—¿El trabajo? — Preguntó Applejack humana. — ¿Qué no era tu asistente Twi?

Twilight sólo se encogió de hombros.

—Hace poco comenzó a buscar trabajos de medio tiempo, dice que quiere comprar una joya para Pina pero que tiene que ser con su propio dinero y con lo que le pagaba yo no le alcanzaba.

—Y eso que le he ofrecido todo tipo de joyas que tengo en mi tienda, pero él insiste en que sólo puede usar una que compre él mismo — se quejó Rarity poni. — Pero en fin, no sé qué pretende...

Asuna y Kirito compartieron una risita, pues ellos sí sabían lo que pretendía Spike; después de todo Spike era muy cercano a ellos. Gracias a su relación con Pina, Spike era un amigo bastante cercano de los gamers que visitaban Equestria. La familia de Yui, Asuna y Kirito era parte de su grupo de amigos; pero los amigos humanos de éstos terminaban de formar el alegre grupo: Klein, amigo de Kirito; Silica, amiga de Asuna; Leafa, hermana de Kirito, Lizbeth, amiga de Asuna y Egil; amigo de ambos guerreros. Todos ellos jóvenes humanos que los guerreros conocieron durante su traumática experiencia en el Sword Art Online y que regularmente visitaban a sus amigos que quedaron atrapados en Equestria con ayuda del NerveGear original, desarrollado por Kayaba.

—Llegamos — anunció Asuna por fin. — El Palacio.

Cuando entraron en la sala en donde se materializaron, una pequeña potrilla salió a recibir a Asuna y Kirito.

—¡Mamá! ¡Papá! — Saludó alegremente. — Finalmente llegan.

—Yui-chan — saludó Asuna abrazando muy emocionada a la potrilla. — ¿Qué haces por aquí? ¿No deberías estar en la escuela?
—Yo las mandé a llamar, Asuna — dijo Luna llegando a la sala. — Y trajo noticias preocupantes. De cualquier modo, será mejor que lo discutamos otro día; pues nuestros invitados deben desconectarse ya. Pero mañana cuando sean ustedes los que se conecten junto a Twilight Sparkle podrán aclararles la situación.

—Entendido — dijeron ambos capitanes de la Guardia Lunar.

Sabiendo que no podrían hacer mucho más por aquel día, los humanos se desconectaron. Todo el asunto estaba bastante raro, pero como les dijeron antes; todo era para proteger ambos mundos de un peligro inimaginable. Todos menos Sunset Shimmer que permaneció parada en donde estaba.

—¿Se te ofrece algo todavía, Sunset Shimmer? — Preguntó la Princesa Celestia.

Ella asintió.

—¿Podemos hablar en privado?

La Princesa Celestia sonrió con complicidad, en momentos así recordaba por qué Sunset era su alumna.

—Por supuesto. Yui, pon a tus padres al corriente de la situación y Luna ya decidirá qué hacer. Por mi parte terminamos. Por aquí Sunset.

La ex unicornio la siguió en silencio a una parte alejada del Palacio. Los guardias las dejaron a una señal de su Princesa y Celestia le indicó a Sunset que podía hablar.

—Sparkle es Princesa a pesar que no está al corriente de todo con respecto a los Elementos — dijo Sunset tras un incómodo silencio. — ¿Por cuánto tiempo pensará en dejarla en suspenso en cuanto a aquello?

Celestia suspiró con pesadez.

—Por experiencia con cierta pupila que tuve antes de Twilight Sparkle, me di cuenta que el revelar todos mis planes sólo puede contribuir a que la impaciencia y otros factores terminen por corromper un corazón puro. ¿Sabes de qué hablo, no Sunset?

—Sparkle ya pasó la prueba, el que la convirtiera en alicornio también lo muestra — dijo Sunset. — Pero no me ha respondido. ¿Acaso piensa revelarle lo de aquello alguna vez o esperará a que la situación la obligue a contarle todo lo que sabe igual que siempre? La situación es demasiado delicada y si esperamos mucho esto no va a terminar bien.

—Mi estilo con Twilight es dejar que ella descubra por sí misma las cosas. Pero en cuanto al Séptimo Elemento de la Armonía, prefiero guardar silencio hasta que se confirmen mis sospechas quiénes lo portan en realidad. Recuerda que es el Elemento más poderoso y que por lo mismo debe ser llevado por dos personas en vez de una.

Sunset sonrió.

—Pero sospecha de alguien, ¿cierto?

Ella asintió.

—Tal vez no lo portaran desde un principio, pero luego de todo lo que pasó estoy segura que el Elemento los encontró dignos de él.

—Princesa Celestia, no podemos darnos el lujo de esperar ahora que existe la amenaza de los Elementos de las Tinieblas — dijo Sunset después de un rato. — Si no le revela a Twilight la verdad sobre el Séptimo Elemento yo lo haré.

—Sunset Shimmer, como tu maestra...

—Ex maestra — dijo Sunset con firmeza. — Recuerde que mi estilo es siempre por mi cuenta sin consultar a nadie.

Celestia sólo suspiró. Cierto, ahora no podía decirle a Sunset qué hacer.

—De acuerdo, pero entonces déjame pedirte como amiga que esperes un poco. Tú misma dijiste que la situación es delicada, y así como no podemos darnos el lujo de esperar demasiado tampoco podemos darnos el lujo de actuar sin pensar. Tenemos que actuar en el momento justo.

Sunset pareció considerarlo un poco.

—Por como está la situación, según lo que he escuchado, parece que el enemigo ha estado vigilándonos y puede que siga haciéndolo. Nuestra ventaja ahora es que en vez de actuar como unidad estamos actuando como bandos separados y como resultado, lo que se haga de nuestro lado es impredecible.

—¿Entonces es tu decisión final? ¿Harás lo que te plazca como siempre?

—Sí, pero tomaré en cuenta su petición. No le revelaré a Sparkle nada sobre el Séptimo Elemento por ahora; pero lo haré cuando lo considere necesario y usted sólo sabrá que lo hice cuando Twilight la confronte directamente.

Y sin darle oportunidad de responder, Sunset accedió a la opción de Log-Out y desapareció.

—La única ventaja que tenemos ahora es que el Elemento más poderoso nunca fue tocado por Kayaba y por tanto Nightmare no lo pudo replicar. Ahora sólo espero por el bien de todos que mis sospechas sean correctas — murmuró ella a nadie en particular.

Canterlot High, al día siguiente:

Faltaba poco para que comenzaran las clases, pero ni la directora ni la subdirectora estaban en sus respectivas oficinas. No, estaban entre las ruinas de la cafetería, en donde la subdirectora le enseñaba a la directora el desastre ocasionado por la lucha contra los monstruos de cristal del día anterior.

—¿Qué te parece, hermana? — Preguntó la subdirectora mostrándole a su hermana mayor lo que quedaba de la cafetería. — Puede que no tenga la culpa pero Twilight Sparkle es toda una experta en atraer los problemas; que curiosamente siempre tienen que ver con Elementos Mágicos de su mundo.

—Pues qué se le va a hacer — murmuró la directora Celestia. — Por lo menos la niña logró escapar con bien gracias a la intervención de los estudiantes de intercambio, que al final resultaron ser mucho más que eso. De cualquier modo, si tiene algo de sentido común, esta será la última vez que Twilight Sparkle visite Canterlot High.

Luna no pudo sino estar de acuerdo con su hermana y mirar al vacío pensando en qué sería de la chica... cuando unos cuadrados de luz azul aparecieron y poco a poco formaron la silueta de tres personas: dos chicas y un chico. Twilight Sparkle, acompañada de Kirito el Espadachín Negro y Asuna el Destello Veloz aparecieron en Canterlot High.

—Bien — dijo Asuna una vez se terminaron de materializar. — Ponga atención Princesa Twilight, así es como se llaman a las opciones del jugador.

Dicho esto, hizo un pase rápido con los dedos, haciendo aparecer la pantalla blanca de la última vez.

—Aquí aparecen todas las opciones que tienes, desde comprobar sus habilidades como acceder a su inventario para acceder a un arma en caso de emergencia Lo más básico es la espada y el escudo; y por petición especia de la Princesa Luna hemos programado una espada de alto nivel especialmente para usted acompañada de un escudo igualmente de alta categoría. Prácticamente tiene los mismos parámetros de fuerza y agilidad que Kirito y yo, úselosbien.

—Pero lo ideal es que no entre en combate a menos que sea absolutamente necesario — aclaró Kirito. — Pase lo que pase, no se separe de nosotros. Estaremos listos para defenderla sin importar qué; así que entre a nuestras mismas clases y siéntese lo más cerca que pueda. Esto es cuestión de vida o muerte... y tratándose del NerveGear lo digo literalmente.

Twilight tragó saliva, pero aun así asintió valientemente mientras seguía las órdenes de su instructor y accedía de entre sus opciones del jugador para activar su inventario y con él su armadura y su espada. Al igual que la armadura de sus amigas humanas, ésta tenía diseños que la marcaban a ella como líder de la guardia de la magia; presentando una armadura morada con detalles blancos y magentas, mostrando como tema principal del diseño su Cutie Mark. Estaba muy emocionada, al principio quiso probar si podía acceder a más opciones de armadura, pensando en seleccionar una que la distinguiera como parte de la guardia de su mentora; pero no la encontró.

—¿Por qué no tengo más opciones de armadura? — Preguntó a sus instructores.

—Imagino porque usted es la Princesa — dijo Kirito. — No tiene por qué usar las armaduras de las demás guardias, usted misma dirigirá su guardia personal. Es algo muy noble si me lo preguntan...

Twilight no estaba de humor para discutir, así que sólo asintió ligeramente. Entonces Asuna y Kirito deseleccionaron sus armaduras para quedarse con su uniforme escolar, el mismo que utilizaban cuando vivían en Japón.

—¿Qué hacen ustedes dos? — Preguntó Twilight.

—Pues estamos en una escuela y no creo que a los profesores les haga gracia que entremos con estas ropas y mucho menos armas tan peligrosas — bromeó Kirito.

—Y dentro de nada tendremos examen de matemáticas así que mejor nos ponemos en camino — agregó Asuna seleccionando su calculadora científica de sus opciones del jugador. — Dese prisa y prepárese también, Princesa Twilight.

Los dos guerreros comenzaron a caminar dejando a Twilight confundida, pero al final soltó un gemido de exasperación y los siguió tras deseleccionar sus armas y armadura.

Entonces se cruzaron por las hermanas que dirigían la secundaria.

—Buenos días, señorita directora; señorita subdirectora — dijo Asuna respetuosamente.

—Sí, buenos días — agregó Kirito de muy buen humor. — Lamentamos habernos aparecido aquí, pero cada vez que nos conectemos apareceremos justo en donde nos desconectamos la última vez.

Twilight sólo acertó a hacer un gesto de saludo algo nervioso y caminó detrás de sus amigos.

Kirito se paró en seco y le guiñó el ojo a la subdirectora.

—Y por cierto señorita subdirectora, en cuanto a las muestras de afecto, Asuna no es mi novia sino mi esposa. Hasta tenemos una hija en Equestria; así que si me paso de afectuoso... lo lamento, es que ya nos acostumbrados en nuestra vida de casados.

Siguió caminando ante las sorprendidas educadoras. Asuna se sonrojó y le dio un ligero golpe a su marido; Kirito era irritante cuando quería.


Y esta vez traté de recuperar un poco el estilo casual y despreocupado que le daba a ciertos capítulos en el fic anterior, pero siempre agregando elementos importantes a la historia. En fin, espero les haya gustado y bueno... es difícil saber cómo era Sunset con Celestia, pero según la película su actitud es más bien confrontativa así que he aquí el resultado.

Sin nada más que agregar:

Chao; nos leemo!