Este capítulo está dedicado a Irene-senpai, y bueno, ya sabes que esta historia es para ti :D Gracias a Nephtys Hime por tu review :)

CAPÍTULO 4: La espía.

Ya acabábamos de desayunar, cuando Yamato me llamó mientras recogía los platos. Sentí cierta intriga hacia lo que él quería preguntar, pero supuse que querría hablar sobre la misión de espiar a Akatsuki. Dejando los platos en el fregadero, fui a su encuentro.

-Pasa, Hinata – respondió cuando llamé a la puerta de su cuarto.

-Capitán Yamato – dije mientras cerraba la puerta.

-Cuéntame Hinata sobre estos dos días. Kakashi-senpai me dijo que habías encontrado algo, pero quiero que me lo cuentes tú misma.

-Pues...encontré a Sasori y a Deidara el primer día...y no pasó nada interesante, pero hablaron algo sobre los planes de Pain, que supongo que es el líder, porque lo llamaban ''Pain-sama''. Anoche encontré a Tobi, a Kisame y...y a nadie más. Tampoco dijeron nada del otro mundo, solo estuvieron hablando y luego se pusieron a descansar, pero los perdí de vista más tarde. Así que esta noche volveré a buscar.

-Muy bien, Hinata. Lo estás haciendo genial, mantédnos informados.

-¡Sí! - me disponía a salir, cuando me acordé de algo - ¿Cap...Capitán Yamato?

-Dime.

-¿Qué hay...de nuestra misión? ¿Hay alguna novedad? - pregunté tímida.

-Me alegro de que preguntes. Uno de los dibujos de Sai y un clon mío parecen haber encontrado algo. No lo sabemos seguro, pero nos cercioraremos.

-Está bien...Una cosa más, ¿puedo ir mañana en el equipo con Naruto-kun y Sai-san? No me gusta ir sola.

-¿Ya no quieres continuar sola? Me parece bien. Entonces, mañana podéis ir los tres.

-¡Naruto-kun! - saludé.

-Hola, Hinata. El Capitán Yamato me comentó que vendrías con nosotros. ¿Qué tal estás? - sonrió él.

Su sonrisa hizo que me sonrojara.

-Hola – saludó Sai en cuanto llegó.

Partimos los tres de camino a la misión, saltando de árbol en árbol. Sai dibujó un fénix de papel y se subió en él, haciendo que Naruto le pusiera mala cara.

-Hinata, ¿quieres subirte conmigo? - preguntó Sai.

-¿Eh? - me sonrojé. Como si no fuese suficiente que Naruto me sonriera de aquella forma, ahora Sai tenía que preguntarme aquello.

-He preguntado que si querías subirte conmigo al fénix. Pareces cansada – repitió.

-¡¿Por qué ella si y yo no, dattebayo?! - gritó Naruto enfadado.

Sai le fulminó con la mirada.

-A diferencia de ti, ella es más tranquila y no hará que el fénix salga ardiendo.

-Seguro que es por eso Sai. ¿No será que te pongo o algo así?

No pude evitar reírme, y conseguí una gran sonrisa de parte de Naruto.

-Por supuesto, haces que me hierva la sangre. Por lo que el fénix saldría ardiendo.

-Vamos, que no te sale de donde yo te diga dejarme que me monte.

-Al menos lo mío es más grande que lo tuyo.

La conversación comenzó a ponerse un poco incómoda en este tramo, pero aún así era divertido ver como esos dos se peleaban.

No pude evitar pensar en esos momentos sobre Itachi y cuestionarme qué estaría haciendo. ¿Se acordaría de mi? No, eso era imposible. Él solo me estaba utilizando. Sentí un nudo en el estómago al pensar que esta noche tendría que contarle sobre Naruto y Sai. Aunque era para su bien, no me servía de excusa, pues al fin y al cabo, los estaba traicionando.

Llegamos al lugar indicado por el clon de Yamato, pero no había ni rastro de Sasuke. Con mi byakugan buscamos en todos los lugares cercanos, pero no encontramos nada. Era como si se lo hubiera tragado la tierra. Como estaba anocheciendo, nos encontramos con el Capitán Yamato y Sakura y decidimos volver a la cabaña, que ahora se sentía como un hogar para nosotros.

Después de una copiosa cena, Naruto cayó rendido en el suelo del salón y el Capitán Yamato tuvo que llevarlo en brazos a su cuarto. Sai, por otro lado, estaba en un lugar apartado de la habitación dibujando en lo que parecía un cuaderno de dibujos. Y Sakura y yo comenzamos a recoger la mesa.

Ya en la cocina, Sakura habló:

-Hinata.

-¿Sí, Sakura? - pregunté.

-Tenemos que hablar. En mi cuarto.

Cuando subimos a su habitación, vi que la cama estaba abierta y que las cosas de su mochila estaban esparcidas por el suelo. Me puse nerviosa cuando ella cerró la puerta.

-Hinata... - comenzó - no creas que no sé lo que intentas.

-¿Qué quieres decir, Sakura?

-Sé lo que haces todos los días...

-¿Cómo? - pregunté muy nerviosa y asustada. ¿Sabría Sakura sobre...?

-Sé que espías a Naruto y que estás intentando algo con él.

Mi corazón volvió a latir en ese momento.

-¿Y...yo? - titubeé.

-Sí, tú. Pero quiero que sepas que Naruto es mío. Te prohíbo que te acerques a él.

-¿Sakura...? Yo pensaba que te gustaba Sasuke...

-Y lo hace. Pero como él no está, aprovecharé con Naruto.

Definitivamente, lo que pensé en ese momento fue: será zorra.

-¿Cómo haces eso, Sakura? Naruto tiene sentimientos.

-Sí, pero él me quiere. Así que usaré eso.

-No seas idiota, Sakura. Naruto aprecia más a Sasuke que a ti, y lo sabes.

-Lo sé, pero aprovecharé a Naruto para poner celoso a Sasuke.

-¿Estás diciendo que vas a ponerlos en contra? Eres demasiado ingenua si piensas que Naruto dejará a Sasuke por ti.

-Oh, eventualmente, lo hará – respondió con una sonrisa malvada.

-Estás muy mal, en serio. No voy a dejar que le hagas daño a Naruto – asentí firmemente y me fui.

La noche cayó oscura, pero más cálida que la anterior. Pude salir solo con mis guantes puestos. Anduve despacio sobre la hierba mojada por la humedad del ambiente y con las manos en los bolsillos de mi chaqueta. Estaba muy nerviosa de volver a encontrarme con Itachi y un poco asustada. Era imposible predecir lo que podría pasar. Y lo que yo realmente debería hacer era ignorar al chico y seguir con la misión, pero no podía arriesgarme, porque sabía que Itachi era muy fuerte. Lo que no comprendía era cómo no había conseguido engatusarme con su Mangekyo Sharingan el otro día...se suponía que esa técnica ilusoria podía con todos, incluso pudo con Kakashi-sensei. ¿Por qué no la usó conmigo?

Sin darme cuenta, llegué al lugar indicado. Y era un lugar precioso, para que mentir. La Luna se reflejaba en el lago formado por la cascada, la cual caía de forma suave, sin mucha fuerza. Había varias rocas gigantes alrededor del lago, en el cual una podría sentarse perfectamente. Y así lo hice. Intentando no resbalarme, me senté en una de ellas, cerca del agua. Pude ver varios pececillos saltando en el agua y una pequeña rana en una roca cercana a la mía. Solo se escuchaban el sonido del agua al caer y de aquellos pequeños animalitos, cuando él apareció.

-¿Disfrutando del paisaje, gatita? - preguntó sentándose cerca de mi, pero dejando una prudente distancia entre nosotros que el día anterior había faltado.

Yo asentí.

-La verdad es que es muy bonito...siempre me gustó este lugar... - susurró él.

Hubo unos momentos de silencio, y me dediqué a mirarlo con delicadeza, para que no se diera cuenta. La capa de Akatsuki estaba un poco abierta en la parte superior y mostraba la típica malla ninja y un collar. Su pelo estaba recogido en una coleta, pero se perdía dentro de su capa. El flequillo le caía rebeldemente por el rostro, tapándole un poco. Sus ojos oscuros brillaban mucho con el reflejo de la Luna, y yo contuve la respiración, porque incluso siendo el chico Itachi Uchiha, se veía hermoso. Y quiero decir hermoso de verdad. No solo caliente (que no niego que no lo fuera), pero tan...único. Su cabeza se giró despacio hasta que sus ojos hicieron contacto con los míos. Por unos momentos juré que iba a usar el genjutsu conmigo, pero no sucedió nada. Itachi se acercó lentamente hasta mi, pero sin llegar a tocarnos, y nuestras miradas nunca se desvanecieron.

-¡Mierda! - exclamó él separándose de mi velozmente - ¿Por qué coño no funciona?

-¿Fun...funcionar? - mi cerebro hizo click - ¡Estabas usando el Mangekyo conmigo!

-Sí. Pero por alguna inexplicable razón no puedo hacerlo. Eres la primera persona con la que me pasa eso. ¡No puede ser posible! - gritó enfadado.

-Yo...yo ni siquiera sabía que estabas usando el genjutsu...¿Por qué lo has hecho?

-Quería que me contaras todo lo que sabes – respondió él.

-Te...te lo iba a contar de...de todos modos...

-¿En serio? - me miró extrañado – No pensaba que fueras a hacerlo.

-Si no lo fuera a hacer, no hubiera venido...y realmente no quiero que les hagas daño a mis amigos...

-Buena chica, gatita. Ahora cuéntame todo lo que sabes.

Y, por desgracia, eso hice.

-¿Naruto todavía sigue buscando a Sasuke? - preguntó Itachi extrañado cuando acabé de contarle todo.

-Sí...no creo que pare hasta encontrarlo – contesté volviendo a mirarlo.

-Ese Naruto...en fin, creo que me iré ya. Mañana nos vemos.

Pero antes de que él pudiera ponerse en pie, mi micrófono vibró y la voz de la Godaime resonó por todo el lugar.

-¡HINATA HYUGA! ¡Has traicionado a la Hoja! ¿Cómo se te ocurre contarle todo al enemigo? ¡A Itachi Uchiha!

-Mierda – murmuramos los dos a la vez.

No me odiéis por esto, jaja (eh irene ¬¬), dejad vuestros reviews para ver que pensáis, intentaré actualizar lo más pronto posible - Cris, xx