¡Hola bitches! Lo sé! No tengo excusa! T_T bueno si :v pero la leerán abajo~

Fairy tail no me pertenece, le pertenece al sensual Hiro Mashima Troll c:


—¿¡Y por qué diablos no!? —gritó Natsu golpeando con el puño la mesa frente a él.

—¡Es lo que yo dije!—respondió Lisanna.

La albina le había contado al gremio la conversación que tuvo con Lucy y todos estaban igual de confundidos.

¿Qué problema tenía Lucy?

—Según lo que sabemos, Lucy no puede ser la novia de Natsu pero por lo que le dijo a Lisanna si quiere serlo ósea que hay algo más importante que sus propios sentimientos—razonó Erza.

—O tiene sentimientos confusos—completó Mirajane.

—¿Y cuál va a ser el plan B?—preguntó Gray.

—Si Lu-chan tiene sentimientos confusos necesitamos un plan que le ayude a aclarar todas sus dudas—propuso Levy.

—Pero si no sabemos porque está confundida no podemos idear un plan—argumentó Cana.

Natsu pegó su cara a la mesa totalmente derrotado.

—¿Qué voy a hacer?—lloriqueó el peli rosado.

—Dale pescado—respondió con simpleza Happy.

Todos lo miraron con la expresión de "¿En serio?" tatuada en la frente.

El minino se encogió de hombros y siguió comiendo su pescado con la conciencia limpia.

Natsu se jaló los cabellos desesperado.

Y se deprimió.

¿Por qué Lucy no lo aceptaba? ¿Por qué no le contaba sus problemas? Ella sabe que siempre la vamos a apoyar, entonces ¿por qué?

De repente las puertas del gremio se abrieron y todos voltearon.

—¿Qué se le ofrece?—preguntó el maestro.

—Traigo un paquete para la señorita…—el hombre revisó la etiqueta del paquete—Lucy Heartfilia.

Natsu se levantó y caminó hacia el hombre.

—Yo se lo entrego.

—Gracias, ¿podrías firmar aquí?

Después de firmar el cartero se dio la vuelta y salió por donde vino dejando a Fairy Tail con una nueva duda.

¿Quién había enviado el paquete?

Natsu puso el paquete en una mesa y todos rodearon el mueble.

—¿Quién lo envió?—preguntó Gray.

Levy se acercó un poco para poder leer la etiqueta del remitente.

—Zeev Walker—leyó en voz alta la peli azul.

—¿Quién es ese?—preguntó con molestia el oji jade.

—Juvia cree que es el rival de amor de Natsu-san—opinó la Loxar.

Natsu frunció el ceño.

¿Quién era ese tipo?

—Ábrelo—dijo Gajeel.

—¡No podemos abrirlo!—exclamó Levy—tal vez sea algo privado…

—¿Y?

—¡Gajeel!—regañó la maga de escritura.

El peli negro se encogió de hombros desinteresadamente.

—¿Pero y si ahí hay una pista de lo que le pasa a Lucy?—argumentó la Strauss menor.

—Podría ser—concordó la otra albina.

—No lo sabremos porque no lo abriremos—siguió defendiendo la Mcgarden—tenemos que dárselo a Lu-chan y si ella nos cuenta pues bien y si no, no.

—Venga enana que tú también quieres saber—dijo el Redfox.

Levy se sonrojó un poco…la verdad era que sí tenía curiosidad pero no creía correcto invadir la privacidad de su amiga.

—¿Y si votamos?—propuso Erza.

—¿Votar?—cuestionó Gray.

—Sí, cada quien escribe si debemos abrirlo o no, después contamos los votos y lo que diga la mayoría eso haremos.

—Parece justo.

Y así todo el gremio escribió su voto en un papel y lo echaron en un barril pequeño de cerveza de Cana.

—¿Ya votaron todos?—preguntó Erza recibiendo un "si" colectivo—Entonces ahora hay que contar los votos.

—Yo lo hago—se ofreció Mira.

—Te lo encargo.

Todos esperaron tan pacientemente como Fairy Tail puede hacerlo a que Mira terminara de contar los votos.

La peliblanca se acercó con una sonrisa a donde estaba casi todo el gremio reunido y se plantó frente a ellos.

—¿Y bien?—preguntó Levy.

Mira abrió la boca lentamente y todos se hacían lentamente para adelante esperando la respuesta.

—Empate.

Todos se fueron para atrás.

—¿¡Cómo que empate!?—preguntó Cana.

—No somos número par—cuestionó Macarov.

—No lo somos, pero como Lucy no está entonces si quedamos en número par—respondió la Strauss.

Cana suspiró.

—Entonces quedamos en las mismas

PONER RAYA AQUÍ.

—¿Dónde está? ¿Dónde está? ¿Dónde está?

Lucy andaba de un lado a otro preguntándose lo mismo.

Le había dicho que el paquete le llegaría hoy, entonces…

¿¡Donde estaba!?

¿Se habrá retrasado?

¿Se lo habrá quedado el cartero?

La rubia se despeinó en señal de desesperación.

Inhaló y exhaló repetidas veces hasta que sintió que ya no podía tragar más aire y volvió a pasearse por la sala de su departamento.

Tal vez debía tomarse un baño para relajarse, el paquete ya vendría cuando tuviera que llegar.

Con ese optimismo se dirigió a la ducha, llenó la bañera y sumergió su cuerpo hasta el cuello.

—Ahh—suspiró la Heartfilia.

Nada como un buen baño para dejar salir el estrés.

Se hundió un poco más.

Solo esperaba que nadie le interrumpiera ese momento de gloria.

Hace días que no iba al gremio desde que pasó lo de Natsu, tal vez fuera mañana pero aún no estaba segura si sería buena idea, además, no sabía cómo tratar a su compañero de equipo.

¿Lo debería tratar como siempre?

¿Ignorarlo?

¿Cambiar de tema?

Ninguna opción sonaba muy razonable.

¿Qué estaría haciendo el gremio en este momento?

¿El gremio?...

—¡EL GREMIO!—Gritó Lucy levantándose de golpe de la tina y envolviéndose rápidamente con una toalla para luego cambiarse a la velocidad de la luz.

Lucy salió de su departamento y corrió en dirección al gremio.

—No,no,no—pensó la rubia—el paquete no puede llegar al gremio ¿verdad? Debe de llegar a su casa ¿verdad?

Siguió corriendo ignorando las miradas de los habitantes de Magnolia que nunca había visto a la maga tan apurada.

Cuando llegó, azotó las puertas respirando agitadamente.

Paseó la mirada por sus amigos y se encontró con los magos rodeando una mesa donde Levy y Wendy tenían un paquete en lo alto.

Su temor se había hecho realidad.

Todos la voltearon a ver súbitamente y observaron como la Heartfilia recuperaba el aliento para luego dirigirse hacia la mesa que sus compañeros rodeaban.

—Wendy, ¿puedes darme el paquete?

—Si…

Cuando Lucy tuvo el paquete en sus manos lo abrazó como si su vida dependiera de ellos y suspiró sacando todas las emociones que había retenido.

Se fijó bien y había papelitos tirados por todas partes, se agachó y levantó uno ante la mirada asustada de sus amigos.

Abrirlo

Juntó otro papel.

No abrirlo

—¿Qué es todo esto?—preguntó la rubia girando su cabeza como si del exorcista se tratara.

Todos dieron un respingo ante la mirada matadora de la rubia.

—Nosotros…

—¿Si Gray?

Gray tragó duro.

—Nosotros votamos.

—¿Para qué?

—Para ver si debíamos abrir tú paquete o no—contestó por fin.

—¿¡Ustedes qué!?

—¡Pero fue un empate así que no lo abrimos!—se apresuró a decir Natsu.

—Ósea que si hubiera salido que sí, si lo abren ¿no?

No recibió respuesta de nadie.

—¡Son mi familia y los amo pero eso no les da derecho a meterse en mis cosas! —regañó Lucy.

—¡Estábamos preocupados por ti!—gritó el mago de fuego.

—¡Pudieron haberme preguntado!

—¡No nos hubieras dicho que te pasaba! ¡Estas muy rara últimamente!

Lucy se mordió el labio temblando de la rabia.

Rabia hacía sí misma.

—Lo siento Lucy—habló Erza—yo propuse que votáramos.

Lucy negó con la cabeza.

—No fue tu culpa Erza, de nadie, yo me exalté….lo siento—se disculpó la rubia agachando la cabeza.

—Tampoco fue tu culpa Luce—dijo Natsu.

Después el gremio quedó en un silencio incomodo que nadie sabía cómo romper.

—Y…¿Qué hay en el paquete?—preguntó el peli rosado.

Rápidamente la rubia escondió el paquete detrás de ella como si así fuera a evitar el tema.

—Vamos Lucy ¿no nos dirás que hay en el paquete?—preguntó Gray.

—No se lo merecen—dijo Lucy sacándole la lengua a sus amigos.

—¡A ella!—gritó Lisanna haciendo que todos se fueran contra la Heartfilia que sacó la llave de Leo y lo invocó.

Y con una luz dorada el espíritu de Loke hizo presencia.

—¿Qué está pasando aquí?—preguntó el peli naranja arreglándose sus gafas.

—¡Lucy no nos quiere decir que hay en el paquete!—gritó Levy.

Loke giró su cabeza rápidamente en dirección a su dueña.

—¿¡Ya te llegó el paquete!?—preguntó Loke exaltado.

—Em…

—¡A ella!—gritaron nuevamente ahora con Loke del lado del gremio.

Lucy retrocedió unos pasos y corrió en dirección a la salida del gremio y luego en dirección a su casa.

Cuando llegó azotó la puerta y clavó tablas para que evitar que su gremio pasara y subió tranquilamente a su habitación encontrándose con una sorpresa.

Natsu sentado en su cama.

—¿¡Por qué no cierro esa jodida ventana!?— se preguntó Lucy mentalmente.

—¿Qué en la caja Lucy?—repitió el peli rosado con una seriedad que muy pocas se veía en él.

—Nada…

—Luce te comportas más raro de lo normal, no vas al gremio, no sales a misiones ¡Casi ni sales de tu casa! ¿Qué pasa? ¡Y no me digas "nada"!

Lucy apretó el paquete que mantenía detrás de su espalda incapaz de responder los argumentos de Natsu.

—Yo… yo…

Y apretó el paquete demasiado.

Y cedió tirando su contenido en el piso.

Una carta y una pequeña cajita de terciopelo.


Buaano~ Mi excusa es que ya tenía casi todo el capitulo escrito completo en mi laptop solo me faltaba el final y cuando lo iba a terminar ¡Oh sorpresa! Se me jode la compu ¬¬ y la mandaron a arreglar 2 veces y no sirvió c: así que estoy en la laptop de mi hermana mientras no está porque si la toco arde troya e_e Por lo mismo tal vez tarde un poco más en actualizar D:

Espero que le dejen un review a esta autora desamparada T_T

Plis(?

Plisssssssssssss(?

Gracias c: