Hola a todos, perdonen por el retraso pero estuve muy atareado esta semana, ya tenía el capítulo pero tenían partes que no me convencían mucho y siguen sin convencerme pero no se me ocurrió una mejor idea, sin más blablablá aquí les traigo el siguiente capítulo.

Chapter 4: Confusión.

Mientras mantis, tigresa, mono y Po (quien seguía un poco decaído) bajaban al valle, notaron que los pobladores se juntaban en un solo punto, los guerreros se extrañaron al ver eso, y decidieron ir a investigar, tigresa solo movía al panda agarrándole de la espalda y lo dirigía al caminar. Po solo miraba el piso, analizando el sueño, y solo levanto la cabeza para poder observar el valle, despertó de sus pensamientos, es como si algo lo hubiese hecho sobresaltar, inmediatamente corrió hacia el punto en donde se reunían los pobladores, sus amigos, impresionados ante la reacción del panda, corrieron detrás suyo para ver qué fue lo que lo sorprendió, y al apartar a la gente y observar que paso, vieron a los 3 jabalíes bandidos, uno solo estaba inconsciente, pero los demás eran una escena diferente, uno de ellos estaba tirado en el piso sangrando, se notaba un fuerte golpe en el estómago y el piso resquebrajado en el que se encontraba, la sangre le brotaba de la boca, tosiendo, con dificultades para respirar, en cambio el otro parecía que lloraba pero en silencio, estaba arrodillado, es como si hubiese vivido toda una experiencia de pesadilla, parecía estar paralizado, nada lo movía, ni siquiera los compasivos pobladores que trataban de levantarlo.

Los 4 guerreros, impactados, decidieron preguntar a los pobladores que había sucedido.

-Estos 3 jabalíes nos arrebataban las pertenencias, solo logramos escuchar una voz extraña para nosotros, era un guepardo, quien junto con la maestra víbora peleaban contra ellos, 2 de los cerdos dejaron inconsciente a la maestra víbora, pero el guepardo se deshizo de uno de ellos. –Decía el conejo mientras señalaba al cerdo que se encontraba en mejores condiciones. –Todo pasó muy rápido para mí, solo pude observar al guepardo que miraba a los otros 2 jabalíes con rabia, todo paso en un parpadeo, el guepardo ya había dejado al uno de ellos en el piso, lo último que pude ver antes de que la nube de humo eran los ojos del guepardo, era muy extraño, sus ojos eran de color rojo…

Los 4 guerreros habían entrado en shock, especialmente Po, quien recordaba en su sueño como Yang tenía los ojos rojos, al panda se le vino un escalofrió de pies a cabeza. Tigresa, mono y mantis al principio no lo podían creer, al principio pensaron que la pesadilla de Po era una mala pasada, pero al escuchar la frase "sus ojos eran de color rojo" ya todo había cambiado, inmediatamente preguntaron hacia donde se había ido, pero nadie sabía, hasta que se percataron de que víbora tampoco estaba.

-Mono, mantis, ayuden a los pobladores a llevar a los bandidos, Po y yo iremos a buscar a Yang, de seguro encontraremos a víbora con el.-Decía tigresa en un tono de preocupación, los demás solo asintieron mientras tomaban diferentes senderos.

Mientras tanto, muy lejas del valle por las montañas, Yang corría sin rumbo fijo alguno para que víbora no lo alcanzara, hasta que noto que ella había perdido su rastro. Se detuvo a pensar un poco y darse cuenta en donde estaba, hasta que noto un pequeño lago que rodeaba una gran roca de forma extraña, había llegado al estanque de lágrimas sagradas. Yang solo se sentó en el borde, dejando que el agua moje un poco sus patas, agacho la cabeza cerrando sus ojos, sumiéndose en sus pensamientos confusos.

Según la perspectiva de Yang.

Lo que siento en este momento es algo inexplicable. Tengo frio y calor, siento alegría y tristeza, con ganas de llorar pero a la vez con ganas de sonreír. Todo en mi cabeza es confuso, trato de controlar la oscuridad dentro de mí, me habla, trata de dominar mi mente, no me imagino la cantidad de veces que me he tratado de quitar la vida para que el mundo se deshaga de mi para siempre, pero me es imposible, cada vez que intento tirarme por un precipicio, clavarme algo en el corazón, es demasiado arriesgado, siempre que lo intentaba, mi oscuridad se opone, sentía como la ira y el dolor me dominaban, cada vez que lo intentaba se hacía más fuerte, no me puedo arriesgar más, poner en peligro a la gente que admiro y aprecio, a veces desearía no haber nacido nunca, ni siquiera sé cuál es mi origen, si tan solo lo supiese tal vez hallaría la forma de deshacerme de esta oscuridad.

-Créeme, jamás te desharás de mí. – Abrí mis ojos, ya no estaba en ese estanque, no veía más que oscuridad a mí alrededor, y un espejo que estaba delante de mí, me observaba, los ojos que siempre odiaba ver, lo que la gente describía como una maldición, eran de color rojo. -El mal corre por tus venas Yang, la sed de sangre, el deseo de escuchar las voces inocentes de los niños quienes fueron victima nuestra.

-¡Dirás tuyas! Jamás he querido lastimar a alguien que no lo mereciera, me desharé de ti cueste lo que cueste… -Pero fui interrumpido abruptamente por mi otro yo. –Tú sabes que yo lo impediría, acéptalo Yang, tú nunca te desharás de mí. –El espejo desapareció, mi otro yo estaba detrás de mí, la oscuridad se desvanecía, de repente la imagen se distorsionaba. –Recuerda lo que nos hicieron, lo que nos consideraron, tú sabes más quien lo pago, nuestro hermano.

Me encontraba en un pueblo por el cual rondamos yo y mi hermano, mientras veía como los animales nos observaba de pequeños con la cara de indiferencia, no entendíamos porque nos observaban así, hasta que logre recordar un folleto puesto en los edificios y postes del pueblo, nos buscaban por ladrones, divagábamos de pueblo en pueblo para conseguir comida y así evitar problemas. –Aquí es donde todo paso, mira como los animales nos observaba, a nosotros y a nuestro hermano, hacíamos todo lo necesario para sobrevivir pero nadie lo comprendía, para ellos no éramos más que vagabundos. –No le hice mucho caso, sabía que es lo que intentaba con esto, pero la imagen cambio, de repente estaba en una escena en la que nos había rodeado todos, era de noche, la gente nos venía de todas partes, no había salida, estábamos lado a lado tratando de defendernos mientras nos arrojaban objetos, no sabíamos que hacer, mi hermano trataba de calmarlos. –Tranquilos, no queremos problemas, no les hicimos nada. –Pero no lo escucharon, al parecer temían a que les robásemos como lo hicimos con los otros pueblos, se acercaban , lanzábamos patadas y golpes que hacían retroceder un poco a los pobladores, pero se notaba que no éramos expertos, los animales se abalanzaron hacia nosotros, me agache, pero no sentía nada, inmediatamente abrí mis ojos mientras mi hermano me cubría con su cuerpo, yo solo lo observaba mientras el aguantaba los golpes, la sangre le empezó a brotar de la boca, él me sonreía, las últimas palabras que escuche de él y que siempre resonarían en mi mente: "Te quiero hermano". Mi hermano ya no pudo aguantar más, se colapsó, me enfurecí, mis ojos se tornaron rojos y podía sentir la ira que había sentido hace 5 años, me deshice de algunos, agarrándolos y botándolos con golpes y patadas, pero era inútil, no era el guerrero que soy ahora, me hicieron caer, me golpeaban sin cesar, solo veía el rostro de mi hermano con los ojos cerrados y con la sangre que le brotaba de la boca, las esperanzas de sobrevivir eran nulas. –Mira como nos lo arrebataron, la única persona la cual nos comprendía, muerta a manos de unos simples campesinos. – Lo decía con voz de pena, lo cual me extraño, la actitud de mi otro yo había cambiado en algo. Pero de repente apareció ella, una imagen distinta a la de los otros animales, una guepardo, me defendía, hacia tratar de entrar en razón a los animales del pueblo, pero algunos no obedecieron, tuvo que pelear con algunos de esos, mientras yo trataba de acercarme a mi hermano. Trataba de despertarlo moviéndolo con la pata, pero era inútil, no reaccionaba, trataba de escuchar si respiraba pero no fue así, estaba tieso y frio. Estaba débil, ya no tenía sentido para mí vivir más, había perdido a la única familia que tenía, solté una lágrima, me desvanecía, la vista se me hacía borrosa.

-"Hermano…" – Fue la última palabra que solté antes de caer desvanecido, la imagen del cadáver de mi hermano me perseguirá por siempre.

Fuera de la perspectiva de Yang y de su sueño.

Yang había despertado de golpe, respiraba agitado, miraba por todas partes para asegurarse de que realmente había despertado, hasta que se dio cuenta de que víbora estaba a lado suyo, fue extraño, no pensó que la serpiente lograse hallarlo.

–Yang, ¿estás bien? – Pregunto víbora con una voz dulce, el guepardo solo se frotaba la cabeza mientras trataba de responderle a la serpiente.

–…Víbora, no deberías estar aquí, y menos aún sola aquí conmigo… -Víbora solo miraba al guepardo quien se había despertado agitado, le puso su cola en el hombro, aunque no comprendía lo que paso sabía que Yang no era así, lo cual era extraño, apenas se conocen de un día, o es al menos lo que ella pensaba.

–Yang, no te preocupes, lo único que querías hacer era ayudar, no fue tu culpa…- Pero fue interrumpido abruptamente por Yang. –No víbora, fue mi culpa, sabía que tenía que controlarme pero no lo hice… ¡mucha gente hubiese salido lastimada y todo hubiese sido por causa mía! –Yang suspiro, se quería disculpar con víbora, la verdad era culpa suya que se preocupara por él, pero víbora hablo primero.

– Tú lo dijiste Yang, el pasado es solo un recuerdo, lo que importa ahora es el presente. –Yang abrió los ojos como platos, le había impresionado la frase que le había dicho víbora, es la misma frase que le dijo en el restaurante. El guepardo se paró, estaba sonriendo, miraba a víbora en señal de gratitud.

–Gracias víbora, no sé qué hubiese pasado si no estabas aquí.

-Para eso están los amigos Yang.- Víbora le devolvió la sonrisa, y ya calmado Yang le hizo una simple pregunta. –Y…víbora, ¿Cómo me encontraste?

-No fue fácil, al principio perdí tu rastro pero vi el piso y habían huellas en el camino. –Decía víbora soltando una pequeña risa al ver que Yang se dio la vuelta para comprobar el camino que había tomado, era cierto. –"¿En serio?". –Se decía Yang en sus pensamientos mientras arqueaba una ceja. –Bueno…será mejor que nos vayamos, los demás deben estar preocupados. – Decía Yang mientras caminaba para que víbora lo siguiera., aunque seguía teniendo la curiosidad de lo que había sucedido abajo, pensó que no era el mejor momento para preguntarlo.

A lo lejos en el valle, Po y Tigresa estaban buscando al guepardo, salían del pueblo (las huellas no estaban, al parecer alguien las había borrado) y se adentraron en los bosques de bambú, alejándose más de su objetivo. Po iba primero ya que iba más rápido que tigresa, para ella era extraño, jamás le había ganado el panda en correr, al parecer era demasiado serio para el panda buscar al guepardo. Habían recorrido bastante, Po no decía ninguna palabra, y que era el que comenzaba las conversaciones (que por supuesto a tigresa le molestaba un poco en los viajes), tigresa estaba preocupada, nunca había tomado algo tan serio el panda a menos de que fuese algo realmente importante por el cual preocuparse, se estaba cansando, le faltaba un poco el aire, al parecer no podía seguir el ritmo de la velocidad del panda, necesitaba descansar, pero no quería verse débil ante su amigo el cual no la miraba, únicamente movía la cabeza de lado a lado para para inspeccionar la zona y hallar a Yang. Tigresa estaba cansada, solo podía observar como el panda se empezaba a alejar de ella, Po no se daba cuenta de la distancia que ya había recorrido, llego a un rio el cual lo detuvo. –Ah, creo que no busque bien, no creo que haya ido tan lejos, ya puedes descansar tigresa. –Decía Po con un tono serio. Tigresa se sorprendió, es la primera vez que el panda le dice eso, pero no podía negar nada, estaba cansada, no sabía de donde sacaba esa nueva resistencia, se acercó al rio a tomar un poco de agua y recuperar sus fuerzas, el panda solo la observaba para poder continuar.

-Creo que estas mejor, sigamos. –Decía el panda con frialdad, la actitud amable y cálida del panda habían desaparecido.

-Po, ¿no crees que te lo estás tomando personal?-Decía tigresa aun agitada por no haber descansado lo suficiente. –Tigresa, ya viste lo que es capaz, si no lo detenemos nos pasara lo mismo, o incluso peor. –Pero Po, tu peleaste con él, por alguna razón él no te golpeo.- Decía tigresa mientras el panda le quería interrumpir, pero lo dejo continuar, tenía razón en eso, Yang podía vencerlo fácilmente con esa velocidad, pero no lo hizo, solo espero a que se cansase.

-Tal vez incluso vino al palacio de jade por ayuda, no porque cambie el color de sus ojos significa que sea malo, como por ejemplo tú, Po, tú nos enseñaste eso, al principio pensamos que eras un panda bueno para nada, gordo, torpe, inmaduro, sin seriedad...

-Está bien, ya entendí tu punto Tigresa…aj, tienes razón, no debí juzgarlo de esa manera, pero ese sueño era demasiado real para mí, el haberlos perdido a todos ustedes, y sin haber hecho nada, me sentí todo un inútil, no quiero que eso pase, Tigresa, mi vida ya no tendría sentido sin ustedes. – Decía Po mientras bajaba su cabeza observando su reflejo en el rio.

-No te preocupes Po, sé que si llega ese día nos salvaras a todos, y estaremos a tu lado para ayudarte.-Decía tigresa mientras le puso la pata en el hombro. Po solo la veía mientras le sonreía.

–Gracias tigresa, siempre cuento contigo en los momentos más difíciles.

-Para eso están los amigos Po, ahora tenemos que volver al palacio de jade…- Decía tigresa mientras levantaba su pata y observaba la zona para averiguar en donde estaban.

-Ah…sii… ¿sabes en dónde estamos?

-Tú dímelo, yo solo te seguí. – Po solo se rascaba la cabeza riéndose en señal de vergüenza, mientras tigresa caminaba observando la zona que reconoció poco después.

-Muy bien, conozco ese pueblo, supongo que llegaremos antes del atardecer…-Decía tigresa, Pero de repente el estómago de Po gruño, no había almorzado. –Po no tenemos tiempo para comer… -Pero el estómago de tigresa también había rugido, Po sonreía y arqueo una ceja mientras observaba a tigresa. –Está bien, supongo que comer ahora no nos caerá mal. – Ambos se dirigieron al pueblo, por suerte tigresa tenía el dinero para poder pagar el almuerzo.

Era un pueblo normal, había cierta cantidad de animales que diferían en especie pero no había nada extraño, hasta que notaron un edificio destruido, junto con algunos escombros que los pobladores alzaban, había sangre que no había sido limpiada aun, los 2 guerreros se dispusieron a averiguar qué fue lo que había pasado. –Solo pudimos ver una imagen encapuchada que se deshizo de 3 bandidos, no sabemos si estar agradecidos o asustados, miren como dejo nuestro pueblo. –Decía el cerdo a quien le habían preguntado.

-¿Y dónde están los bandidos? –Pregunto Po con curiosidad.

-2 de ellos están muertos, el otro tuvo la suerte de escapar.

-¿Y sabe a dónde se dirigía? –Pregunto esta vez tigresa.

-Solo lo vimos ir a esa dirección. –El cerdo señalaba la ruta la cual se dirigía al valle de la paz, no había duda, era Yang, Po de lo que estaba calmado ahora estaba consternado e inquieto, quería irse de una vez al valle sin perder el tiempo, pero tigresa estaba analizando la situación.

-Po, ¿te has dado cuenta de que lo único que ataca Yang son bandidos? –Decía tigresa mientras miraba al panda, tal vez eso lo calmaría, y lo hizo, pero Po también analizó la situación.

-Tigresa, mira lo que hizo, mato a 2 bandidos, es lo que jamás haríamos nosotros…

-Si pero también dejamos rastro de destrucción. –Decía tigresa al interrumpirlo, no podía negarlo, era cierto, pero a Po jamás le gustó la idea de matar a alguien, incluso aún se sentía culpable por la muerte de Sheng.

-Aj…entiendo tu punto tigresa, pero la idea de matar a alguien no es digna de un guerrero, nosotros no hacemos eso y nunca lo haremos. –Decía Po con tono serio.

-Y es por eso que debemos ayudarlo Po, aclararemos la situación al llegar al valle, pero antes tenemos que comer algo, nos retrasaríamos más si nos detuviésemos a medio camino con hambre buscando comida.

Po no tuvo otra opción más que aceptar, pero tuvo una duda respecto a lo que les dijo el cerdo. -¿Uno de ellos logro escapar? –Se decía Po en la mente.

Mientras tanto en el valle, víbora y Yang estaban a unos kilometros del valle, nadie se decía nada, víbora quería hacerle algunas preguntas acerca de lo ocurrido, pero pensaban que eran temas muy delicados para Yang, pero se arriesgó para hacerle una pregunta.

-Y Yang, ¿Por qué viniste al palacio de jade? –Yang se impactó ante esa pregunta, pero también sabía que le debía algunas explicaciones a su nueva amiga, aunque la verdad no era tan nueva.

-… bueno…algún día tendría que contárselos. Estoy aquí para controlar la oscuridad que hay en mí, mis superiores me dijeron que aquí podría hallar a lo que ustedes llaman "paz interior"…

Víbora se quedó muda ante la respuesta –"¿Oscuridad interior?"

-Bueno, es todo lo que puedo decirte, víbora, Shifu les explicara más acerca de esto. –Decía Yang mientras observaba ya el valle.

-¿Y porque tus ojos cambian de color?

-Eso ni yo lo se víbora, trate de averiguar toda mi vida acerca de eso, libros, pergaminos, rollos, pero nada, no he encontrado más que solo movimientos e historias respecto al Kung Fu.-Decía Yang mientras agachaba la cabeza.

-No te preocupes Yang, nosotros te ayudaremos, especialmente Po, él ya consiguió la paz interior.-Decía víbora mientras miraba a Yang sonriéndole.

El guepardo sonrió ante esa respuesta, sabía que podía contar con nuevos amigos. Ambos habían llegado al valle unas cuantas horas antes del atardecer, al caminar, notaron la mirada de todos los animales del valle, pero estas eran diferente a las anteriores miradas, al parecer tenían miedo, algunos se escondían en sus casas al ver al guepardo, otros solo se ocultaban en sus puestos, los dos guerreros sabían la razón de ese miedo, a Yang no le importaba mucho, ya estaba acostumbrado a esas miradas. Más adelante lograron observar a mono y mantis hablando con algunos de los animales que los habían ayudado a llevar a los tres jabalíes. Víbora no dudo en acercarse a los dos guerreros que ya se habían percatado de su presencia, se acercaron tratando de evitar sospechas acerca de Yang, todo estaba bien, solo estaban agradecidos de que su amiga estuviese ilesa.

-Chicos, ¿Dónde se habían metido? –Preguntaba mono confundido.

-Tranquilo mono, solo estábamos en el estanque de lágrimas sagradas. –Decía víbora tranquila, en cambio mono y mantis estaban algo alterados por lo sucedido. -¿Dónde están Po y tigresa?

-Fueron a buscarlos a las afueras del valle, no sabemos su posición exacta, pensábamos que ya los habían encontrado y que se estaban reuniendo con ellos. –Mentía mantis acerca de reunirse, sabían que la actitud de Po los llevaría a una pelea, por suerte no se encontraron.

-Bueno, será mejor que yo y mantis comamos algo, no almorzamos. –Decía mono con el estómago gruñendo al igual que el de mantis.

Mientras tanto en el palacio, grulla ya había llegado volando a ocultas a su cuarto, aun seguía pensando sobre quedarse en el palacio o irse con Mei-Ling a entrenar en Lee Da, lo único que evitaba su decisión era víbora, la duda lo estaba matando, había pensado eso durante todo ese tiempo. –"¿Por qué? ¿Por qué dudo en irme? Si yo fui quien rechazo a víbora, y si le digo lo que siento pensara que soy un loco, y lo peor de todo es que me recordara que fue lo que le dije antes, no lo hice por querer, era porque ya tenía un compromiso. NO PUEDO AMAR A DOS CHICAS ESO ESTA MAL, TENGO QUE TOMAR UNA DECISIÓN Y YA". –Grulla pensaba que estaba loco, le rugía el estómago por no haber almorzado, y se extrañó al notar que sus amigos todavía no habían llegado, eso no era común en ellos, a menos de que el maestro Shifu les haya dado el día libre. Saliendo de su cuarto con una sola pata (ya que la otra estaba rota) fue a buscar a Shifu a preguntarle qué es lo que había pasado, fue a su habitación, pero lo más raro es que no estaba, al analizar bien el cuarto noto que había una carta sellada con su marca, sin dudarlo abrió la carta leyendo esto:

"Mis estudiantes, si alguno de ustedes lee esta carta quiere decir que me fui a una misión importante, traten bien al nuevo alumno, nos veremos en tres días

Shifu. "

Grulla dejo la carta en la cama de Shifu, estaba algo feliz por los tres días libres, aunque seguia preocupado por sus amigos, no podía hacer nada, quería ir a buscarlos, pero el movimiento del vuelo hacia que su pata se lastimara mucho, provocándole dolor, ya había volado desde la montaña hasta el palacio 2 veces, estaba algo agotado, no pudo hacer nada más que esperarlos e ir a comer algo.

En la espera, Yang, víbora, mono y mantis ya estaban llegando al palacio, y detrás de ellos aparecieron de repente Po y tigresa, estaban algo agitados por la distancia recorrida, los demás solo los miraban confundidos, menos mantis y mono que los veían con caras picaras.

-¿A dónde fueron ustedes dos? –Preguntaba víbora como si les estuviera regañando.

-Fuimos…a buscarte…a ti y a Yang…- Decía Po jadeando por el cansancio.

-¿Y hasta donde fueron?-Decía Yang arqueando una ceja.

-Fuimos…hasta un pueblo a quince kilómetros del valle. –Esta vez respondió tigresa, Po aun dudaba de Yang respecto a su sueño y el acontecimiento con los bandidos de ambos pueblos.

-¿Y porque fueron tan lejos tan lejos?- Preguntaba víbora confusa.

-No…los pudimos…encontrar…en el valle…aj…esperen…denme un respiro…-Decía Po jadeando, la resistencia que había impresionado a tigresa desapareció junto con su seriedad.

-No importa, con tal de que estén aquí todo está bien, ahora tenemos que subir al palacio, seguramente Shifu nos castigara por llegar muy tarde. – Decía víbora suspirando con los demás al saber lo que les iba a esperar, menos Yang, era nuevo, no sabía el tipo de castigo que les imponía a los demás. Los 6 guerreros se disponían a subir al palacio corriendo, al llegar notaron que el maestro Shifu no los estaba esperando en la puerta, eso era extraño, normalmente cuando se retrasaban Shifu siempre esperaba en la puerta para regañarnos, con la duda, los 6 guerreros se dispusieron a entrar y buscar a Shifu en su habitación, pensando que estaba más molesto que nunca y los estaba esperando en su cuarto, pero tampoco fue así.

De repente, grulla habia aparecido de sorpresa detrás de ellos, los habia escuchado llegar asi que les quería dar las buenas noticias.

-Chicos, al fin llegaron, el maestro Shifu no está, nos dio 3 días libres en lo que llegara de una misión, si no me creen lean esa carta encima su cama.

Po fue el que abrió la carta para afirmar lo que les habia dicho grulla, y era cierto, los demás solo festejaban de por fin tener 3 dias libres seguidos, menos tigresa.

-Chicos, el hecho de que Shifu se vaya no quiere decir que nos haya dado esos días libres, no veo que en la carta lo diga. –Decía tigresa mientras los demás la empezaron a observar.

-Vamos tigresa, no estaría mal descansar unos cuantos días del entrenamiento, además Shifu no se enterara. –Decía Po con la alegría de un niño.

-Está bien, pero el hecho de que ustedes no entrenen no quiere decir que yo también lo haga. –Decía tigresa con seriedad.

-Ahhh, vamos tigresa, no me dirás que le tienes miedo a los días libres. –Decía Po con tono de desafío.

-Eso no es cierto.

-Bueno, tendrás que probarlo, haremos una apuesta, si no pasa estos 3 días libres con al menos uno de nosotros sin entrenar, harás…ummm…ah, harás que víbora te vista de forma muy femenina durante un mes, a menos de que tengas miedo. –Los demás no pudieron resistir las risas al imaginarse a tigresa con un vestido o kimono puesto, tigresa solo los observo con una mirada fría, lo cual hizo que se callaran, menos víbora y Yang los cuales no se reían, víbora quería vestirla así desde que se conocieron, y Yang no sabía cuál era el problema, pensaba que era normal en una chica vestirse a veces de esa forma.

-Yo nunca tengo miedo, acepto, pero para ti, si pierdes, despertaras a la misma hora que despierta Shifu, entrenaras sin parar y solo tendrás 2 minutos para comer, durante 1 mes. –La crueldad de tigresa hacia Po fue extrema, sabía que el panda no se despertaba temprano, incluso le costaba, y comer en solo 2 minutos, era demasiado, pero Po no tenía más opción que aceptar, sabía que tigresa iba a perder la apuesta, o al menos era con lo que contaba.

-Entonces es una apuesta. –Decía Po mientras le estrechaba la mano para así cerrar su acuerdo.

-Oigan, si ya terminaron de coquetearse, vamos a la cocina para comer algo. –Decía víbora mientras los observaba a los dos.

-¡VIBORA!-Dijeron al unísono Po y tigresa mientras alejaban sus miradas con las caras sonrojadas, víbora solo soltó una pequeña risa al notar la actitud de ambos guerreros, en tanto los demás solo se reían a ocultas para evitar que tigresa los asesinara, pero a todos (menos grulla, Po y tigresa) les rugía el estómago, el sol ya se había ocultado y se morían de hambre, Po al notar esto se dirigía a la cocina, evitando mirar a tigresa, y viceversa, preparo la cena, pero grulla la rechazo, el ya había comido, se fue a acostar mientras seguía con la duda de irse o no, sin el maestro Shifu aquí no podía irse, en cambio los demás al terminar de cenar se dispusieron a ir a dormir, pero Yang llamo a vibora mientras los demas se adelantaban. -Vibora, acerca de lo que te conte, no les digas aun.-Decia el guepardo susurrando para que los demas no los escucharan.

-Yang, si no les digo no se como podriamos ayudarte.-Susurraba vibora al igual que Yang.

-Guarda el secreto hasta que llegue el maestro Shifu, por favor.-Susurro Yang con un tono algo melancolico.

-De acuerdo Yang, no se lo dire a nadie, pero con la condicion de que se lo digas al menos a Po.-Esa ultima respuesta de vibora hizo que Yang se sintiera mejor y a la vez algo incomodo, sabia que su amiga trataba de ayudarlo, el problema era la reaccion que iba a recibir Po ante esa noticia (especialmente despues de ese sueño que el aun no sabia), Yang suspiro.

-Esta bien, se lo dire mañana...-Decia Yang mientra se dirigia a su cuarto, víbora evito que Yang que entrara agarrándolo de su pata.

-No olvides el acuerdo Yang, mañana te mostrare el resto del valle y sus alrededores. –Decía víbora sonriendo mientras Yang la veía un poco nervioso.

-Ah…si...supongo…un trato es un trato…- Decía Yang mientras se dirigía a su cuarto al igual que víbora mientras lo soltaba, en cambio tigresa se dirigió al cuarto de víbora el cual la estaba a punto de cerrar.

-Víbora tienes que ayudarme, no quiero perder la apuesta, tienes que acompañarme. –Decía tigresa mientras vibora cerraba su puerta para tener un poco de privacidad.

-Yo quisiera tigresa, pero estos 3 días estaré ocupada, ¿Por qué no le pides a Po? – Decía víbora tratando de ocultar que estaría con Yang esos 3 días.

-No puedo, si le pido tratara de hacer lo posible para que no gane, y dime ¿en que estarás ocupada? –Decía tigresa cruzando los brazos.

-Ah…no nada, solo haciendo cosas…-Decía víbora con un tono algo nervioso.

-¿Entonces no te importara que le pida a Yang que me acompañe?–Decia tigresa mostrando una sonrisa de triunfo.

-Nooo, aj está bien, Yang estará conmigo esos 3 días, ¿contenta? –Decía víbora un poco molesta por haber sido descubierta. –De acuerdo, pero con la condición de que vengas también con Po.

Tigresa no tuvo otra opción más que aceptar, no quería estar sola con Po, era mejor que estuvieran en grupo, pero víbora tenía una idea de cómo separarse y dejarlos a solas. – De acuerdo, con tal de ganar la apuesta, está bien para mí. –Decía tigresa algo molesta saliendo del cuarto de víbora.

¿Y bien? ¿Qué les pareció? A mí no me convenció mucho este capítulo pero bueno supongo que está listo, aquí tengo algunas respuestas de los reviews.

Gianella: te pasaste T-T oh bueno con tal de que lo leas y te guste me siento feliz :D

Por cierto me gustó mucho tu historia, continúala estas comenzando muy bien, mejor que yo la verdad.

Ah casi mi olvido, le quería poner de casi todos, grulla, Mei-Ling, vibora, tigresa, Po pero no me dejaba, solo ponía Po y tigresa, así que solo pondré al personaje que es más importante para mí en esta historia, víbora.

Le corregi varias cosas a la historia, le agregue la apariencia y vestimenta de Yang en los capitulos 2 y 3, para los que lo leyeron esta cuando estan en el restaurante conociendolo, el otro esta cuando grulla lo mira con rabia, y le corregi la conversacion de Po y tigresa acerca del sueño, cuando dice

-"Tigresa...estas bien...solo" -Hay me equivoque, solo le borre la palabra solo, no tenia sentido

Bueno aquí los dejo por hoy, se despide Cl0n3r.