DISCLAIMER: Los personajes de "Buffy the Vampire Slayer" no me pertenecen, son propiedad de Joss Whedon y Mutant Enemy Company, yo solo suelo tomarlos prestados en esencia a veces para crear con ellos historias románticas sin fines de lucro (en especial Spuffys) con finales felices, como la que concluyo a continuación.

CAPÍTULO IV

-Doce y media-

Buffy despertó cuando concluyó su intervención quirúrgica para retirarle la bala con la voz del médico cantando la hora y enseguida, mientras se sentía embriagada por los últimos efectos de la anestesia, percibió cuando era cambiada de la mesa de operaciones a la camilla para ser llevada luego a la sala post cirugía, en la cual le dejaron descansar un rato previo a conducirla a la habitación de planta. Se dijo así en su interior que estaría siempre agradecida con sus amigos por haberle costeado la atención en el área de pensionado de un hospital y no podía esperar para decírselos, más un sopor a causa de los medicamentos que le administraran le venció una vez más, sumiéndola en un letargo profundo y sin sueños, y para cuando despertó al sentir la voz de su mejor amiga llamándola mientras apretaba su mano, notó que estaba ya cayendo la tarde. Sólo entonces, además, se dio cuenta por la extraña piel o apariencia de algunos médicos o enfermeras que pasaban cerca de la puerta que no se hallaba en el Hospital General de Sunnydale ni en cualquier otra clínica normal.

-¿Dónde… dónde estoy?- quiso saber con voz todavía un tanto adormecida al tiempo que regresaba de a poco a la realidad.

-Buff, que alegría que ya despiertes- expresó Willow con emoción, sentada en un borde de la cama, Tara sonrió del otro lado y a Buffy le llenó de alivio enterarse que ambas se encontraban bien.

Estamos en una clínica "secreta" puede decirse, pero la atención es de primera, te lo podemos asegurar- la brujita castaña se encargó de empezar a explicarle y su novia continuó

-Un centro médico exclusivo para seres especiales, con habilidades y dones extraordinarios… como los tuyos, ya sabes con procesos de curación acelerados y todo eso… ¿si me comprendes, verdad?- la chica pelirroja le compartió con una sonrisa de aprieto, tratando de no parecer grosera en su alusión para no hacerla sentir como un bicho raro.

-Entiendo- por todo profirió Buffy sin sentirse para nada ofendida, en tanto se incorporaba con un poco de dificultad para quedar sentada arrimada al almohadón –Y ¿los demás?, ¿alguien más salió herido?- con preocupación consultó.

-No lo vas a creer pero…- Willow de tal modo comenzó a contarle -Xander y Spike trabajaron juntos para atrapar a Warren y lo lograron. Al principio el muy cobarde escapó pero gracias a un contacto del submundo de Spike, dedicado al oficio de médium, consiguieron dar con su paradero-

-Spike le avisó entonces a Xander para que se contactara con la policía y diera la información correspondiente- Tara continuó -Detuvieron a Warren horas después en las afueras de la ciudad y ya se presentaron cargos. Según lo que las autoridades nos adelantaron, pasará mucho antes de que pueda salir libre-

Enterarse de aquello para Buffy constituyó una satisfacción y no pudo evitar exhalar un suspiro de alivio.

-Son excelentes noticias- comentó y Willow compartió su opinión

-¡Y vaya que sí lo son!, no quiero ni imaginarme que hubiese sucedido de no detenerle- comentó preocupada de tan sólo pensar en posibles situaciones –Pero bueno, lo importante es que no pasó- agregó retomando su buen ánimo –Y sabes, esto nos permitió darnos cuenta además de algo- adicionó por último con un tinte de emoción

-Uhm… déjenme ver- Buffy simuló pensar, siguiéndoles el juego – ¿Les permitió darse cuenta que no pueden vivir la una sin la otra?-

Ambas chicas se sonrojaron al ser pilladas en el secreto que para más tarde planeaban confesar y se miraron entre ellas con ilusión

-¡Sí!- Tara soltando la risa fue la primera que valientemente lo admitió –Pero esa es otra historia-

Willow entonces retomó la palabra en esta ocasión con seriedad para dirigirse a su rubia amiga

-Lo que te queremos decir es que ahora sabemos que Spike sí te ama-

Buffy se sorprendió de lo mencionado, más Tara asintió para corroborarlo.

-Es cierto, él mismo ideó y direccionó todo el plan para la captura de Warren, estuvo muy preocupado por ti-

-Chicas…respecto a aquello, no sé la verdad bien qué pensar- sin poder dejar de lado su desconfianza innata de policía, Buffy les dejó saber. No obstante, antes de que pudiera explayarse al igual que desahogarse de la larga lista de razones que se lo impedían, alguien que tampoco esperaba asomó en la habitación.

-¡Oh Buffy, gracias al cielo estás bien!- exclamó Anya ni bien ingresar, yendo enseguida a abrazarla, incrementando de tal forma más su asombro por enterarse de súbito cuánto la apreciaba –El que perdieras la conciencia nos asustó mucho a todos- añadió la ex demonio de forma llorosa

-Cierto, Anya fue quien se encargó de realizar los trámites necesarios para tu admisión en la clínica- antes de que pudiesen continuarWillow adicionó con una visible mirada de desaprobación por la repentina irrupción, a espaldas de la recién llegada, dándole a Buffy la certeza para la sospecha que siempre tuviera de que únicamente la toleraba sin que llegara a caerle del todo bien.

-¡Y es lo menos que podía hacer!- admitió Anyanka de manera algo dramática, dejando el abrazo para mirarla a Buffy de frente mientras la sostenía de los hombros –… ¡Después de que me acosté con tu chico vampiro!- expresó como siempre sin medirse, muy directa. Hubo incomodidad general pero ella ajena a eso prosiguió en busca del perdón que le hacía falta -Yo no tenía la intención de hacerlo pero ese día estaba tan desolada y él llegó pareciendo estar en la misma situación que yo y aparte olía tan bien…-

-De acuerdo, no necesito enterarme de los detalles- Buffy profirió apresurada.

Willow a su vez tosió de adrede levantándose de inmediato seguida de Tara, luego de ponerse ambas de acuerdo mediante miradas en que no les correspondía seguir presentes dentro de aquella conversación delicada.

-Creemos que tienen mucho por platicar así que esperaremos afuera- resolvió la bruja pelirroja

-Sí, iremos por un refrigerio y volveremos luego- añadió Tara para que Buffy no creyera que iban a dejarle pasar la noche sola allí

-Gracias- expresó la cazavampiros en tanto las veía caminar hacia la puerta, entrecerrándola al salir. Anya tomó asiento así en el lugar donde antes estuviera Willow y no esperó ni un segundo para concluir su defensa en el tema que trajera a colación.

-Buffy tienes que creerme, de verdad lo siento. Yo no sabía que Spike y tú tenían algo- expuso con tal angustia que a la cazadora le permitió percibir su sinceridad

-En realidad, él y yo ya no estábamos juntos… pero igual dolió- Buffy tuvo que explicar y sobre todo admitir.

-Yo sólo quería sexo, lo necesitaba- Anya ensimismada en su problema interior, prosiguió –Después de más de un milenio como demonio soy ahora una mujer hermosa en toda la flor de la vida y tengo mis necesidades. Tú me entiendes… pero no planeé que fuera con él- confesócon su natural franqueza y aunque Buffy no hubiese querido que continuara, se obligó a escuchar –Él apareció en la Caja Mágica cuando faltaba poco para cerrar. Lucía muy atractivo, como siempre, pero también para variar sumamente triste. Me contó entonces que se encontraba en busca de un hechizo para dopar sus sentimientos hacia una chica que lo hacía sufrir… y yo no tenía idea de que esa chica fueras tú-

-Anya, es suficiente- Buffy insistió con una punzada de tristeza en el alma –…Además en ningún momento te he juzgado a ti- aclaró

-Lo que en resumen intento decir es que Spike en todo momento pensó en ti. Nos pasamos de copas, no estábamos en nuestros completos cabales cuando sucedió lo que sucedió, pero sí mantuvimos claro en todo momento que lo hacíamos para olvidar, para anestesiar un poco el dolor de saber perdidas a las personas que amamos- Anya adicionó necesitando culminar lo que estaba sacando a la luz. La aludida en ese instante tuvo que bajar la cabeza sintiendo en sí el peso de su propia culpa al motivarlo a él al fin y al cabo a actuar así.

-Y… ¿qué hay de él, cómo se encuentra?, ¿el chip no le causó mucho daño?- al final tuvo que consultar preocupada. Anya estaba a punto de responder más la contestación llegó de pronto del propio susodicho.

-Bien Pet, gracias por interesarte-

El corazón de Buffy se aceleró al instante, de repente Spike se encontraba parado en el umbral de la puerta y ella por estar atenta a la plática al igual que cargada de remordimiento, no había siquiera reparado en su llegada. Se preguntó así cuánto de la conversación desde afuera había escuchado.

Anya comprendió en tanto que había llegado la hora de retirarse

-Mejor voy a ver qué está haciendo Xander- apuró a exponer mientras se levantaba para dejarlos solos –Mi pedazo de cobarde infeliz, lo dejé en la cafetería merendando junto a Dawnie antes de venir aquí- comentó

-Es bueno saber que se están arreglando las cosas entre ustedes- Buffy opinó contenta de percatarse de aquello y en especial de que se debiera en parte por ella, al haberse unido de nuevo para ayudarla, aunque para esto hubiese tenido que sufrir una situación desfavorable.

-¡Gracias!- contestó la ex demonio y con su imprudente sinceridad y entusiasmo añadió sonriendo ampliamente y levantando los pulgares antes de salir – ¡Y espero que en su caso sea igual!-

Los colores le subieron al rostro de inmediato a Buffy, más no tuvo mucho tiempo para pensar en ello porque Spike intervino al instante siguiente.

-Tuvimos que recurrir en su ayuda para pudieran hospitalizarte aquí rápidamente. Hay que admitir que la chica es buena moviendo contactos- Spike le compartió, provocándole a ella fruncir de cejas al recordar su comportamiento semental y traidor de las últimas semanas, sin embargo se abstuvo de realizar comentarios al respecto para tratar de llevar la fiesta en paz en esa ocasión.

-¿Tú le pediste que viniera a hablar conmigo?- en su lugar le consultó sin preámbulos

-No, sólo le pedí que cuando tuviera tiempo te explicara cómo se habían dado las cosas- se defendió él encogiéndose de hombros sin complicarse, por lo que ella tuvo que desviarle la mirada para soportar la incomodidad que recordar lo ocurrido le causaba. Con todo, no podía negar que estaba en deuda con él por su gran ayuda al detener al desenfrenado de Warren y eso era lo más relevante entonces.

-…Gracias- musitó de tal forma, sorprendiéndolo

-Lo dices en serio, ¿funcionó?- él quiso saber, emocionándose de que lo hubiera perdonado, más ella se encargó enseguida de aclarar las cosas

-Por ayudarme a capturar a Warren- explicó y aparte reconoció –Es posible que no me hubiese resultado fácil detenerlo sin ti-

Spike sobrecogido por sus palabras que le develaban que estaba recobrando el buen concepto de él y le fortalecían de tal modo esperanza, ya no se reprimió más y decidió hablarle con el corazón en la mano.

-¡Bloody hell! nena, yo…- temblando y por una vez en su eternidad pugnando por coordinar las frases a decir, tomó asiento en la cama para intentar enseguida tomarle una de las menudas manos entre las suyas por adicionarle formalidad al asunto, más Buffy en un respingo la apartó. Reacción que le hirió a él de sobremanera al recordarle su última pérfida acción y también al mismo tiempo le trajo a la mente aquel inolvidable momento cuando ella permitiera que le sostuviera ambas manos entre las suyas por primera vez, luego de resucitar. Su primer voto de confianza hacia él, cuando se había jurado a sí mismo hacer cualquier cosa, incluso dar su vida eterna misma con tal de protegerla.

-Recuerdo la primera vez que confiaste de verdad en mí… Fue la noche en que regresaste a la vida… hasta que de repente tus amigos irrumpieron en tu casa acaparando tu atención y apartándote de mi lado… - comentó con nostalgia y cierto pesar – Deseé entonces tan sólo que se marcharan y mi instinto asesino quiso en aquellos instantes más que nunca ser libre… Honey, cuando vi que habías vuelto supe que haría cualquier cosa con tal de lograr que me concedieras una oportunidad– le confesó –…y lo hiciste. Mi mayor anhelo se convirtió en realidad pero yo lo eché todo a perder. Lo siento amor, cuánto quisiera haber encontrado esa noche en la tienda de magia no únicamente el hechizo para aliviarme del dolor de ya no tenerte que buscaba sino algún otro para retroceder el tiempo, para poder remediar mis excesos, las cosas que hice mal contigo, inclusive para poder regresar al día en que te conocí, a empezar de cero y hacerlo todo diferente… Tal vez así podría lograr que olvidaras del todo a Ángel o hubiese podido evitar que te involucraras con ese gilipollas de la universidad y después con el Capitán de cartón…-

Buffy un poco contrariada con la exposición de sus amoríos por último le tomó ella misma la mano para evitar que continuara

-Está bien, ya entendí – le dejó en claro con seriedad más no tardó en hacer a un lado aquella pose y sonrió relajándose, disfrutando de ya no tener ese fastidioso peso de la amenaza de los nerds encima después de todo. Él fascinado así de contemplar de nuevo su sonrisa cargada de buen ánimo, apretó su mano y se aventuró conmovido a concluir lo que tenía que decirle.

-Te juro Pet que sería capaz de estacarme yo mismo aquí y ahora antes de volver siquiera a intentar herirte con el pétalo de una rosa, y entiendo además el que ya no desees seguir queriéndome, que es entendible, pero te pido entonces que al menos me dejes a mí quererte, que no me apartes de tu lado… Yo seré paciente, no te obligaré a nada y si algún día me lo permites, si vuelves a confiar en mí y me concedes otra oportunidad, puedo enseñarte a amar de nuevo…-

Buffy en respuesta levantó el índice sutilmente contra su boca para dejarle saber que consideraba era suficiente y se tomó unos momentos para sopesar lo que le expusiera antes de decir algo

-Es insólito- profirió al fin ya no de tan fría manera

-¿Qué cosa?- quiso saber él contemplándola con total devoción

-El hecho que me hagas sentir ternura, rabia y deseo a la vez- De forma frontal ella admitió y él que la conocía bien leyó así en sus ojos que ya lo había perdonado. El brillo de ilusión que amaba apareció de nuevo en su verde mirada, avivando aún más el fuego que por su causa incendiaba su pecho, por lo que sin dudarlo ni un segundo o esperar a que pudiera retractarse, impulsivo como siempre, posó sus labios sobre los suyos robándole un apasionado beso. Contacto que ambos por igual disfrutaron habiéndose extrañado en realidad tanto y que sin más ataduras en ese rato se demostraron, hasta que ella con su paciencia para con él en las artes amatorias, acariciándole la nuca y luego la espalda supo conducirle de la euforia a la calma, hasta hacer que sólo predominara el amor de por medio.

-Debemos parecer una pareja muy patética- susurró después riendo contra su boca al abrir los ojos ni bien se separaran, contenta al punto de derramar algunas lágrimas que él enseguida con dulzura se encargó de secarle en medio de caricias. Sólo que aquel tierno gesto no alcanzaba a quitarle de la cabeza la vergüenza acerca de lo que pudieran estar pensando los entendidos en su mundo y en el de él sobre su turbio, prohibido y por supuesto llamativo romance, lleno aparte de peleas y reconciliaciones.

-Sí, pero eso es lo que hay, ¡wooh!- exclamó él haciendo una señal rockera con el puño de su mano. Estaba inmensamente feliz.

Buffy no pudo más que sonreír de nuevo y movió la cabeza para unos instantes después acercarse hacia él en actitud de gatita cariñosa y apoyar su frente en su pecho. Spike de inmediato la cobijó entre sus brazos, besándole la coronilla.

-Mi pequeña Slayer- murmuró estrechándola con ternura

-¿Ya no te irás, verdad?- ella necesitó comprobar con un poco de temor de que no hubiese cambiado esa resolución, más la rápida respuesta que enseguida el rubio vampiro sin dudarlo profirió, terminó de tranquilizarla a totalidad

-¡Nunca! Me quedaré contigo pase lo que pase siempre a tu lado…o al menos hasta que tú así lo quieras- al final para no presionarla, corrigió. Ella dándose cuenta de lo considerado de sus palabras, levantó de a poco la cabeza en busca de su mirada al igual que de sus labios. Beso que él gustoso le correspondió, lleno de júbilo por volver a sentirla suya.

-Te amo Buffy Summers, tenlo siempre presente- agregó con mucha seriedad, algo que ella por su parte no dudó de que fuese cierto pues conocía la personalidad de William, el Sangriento cuando de amor se trataba, y nunca con chip o sin chip, ni en sus locos delirios en las épocas de Drusilla, le había visto esa mirada tan cargada de sentimientos. Por lo tanto asintió, aceptándolo y volviendo a apoyarse en su recio pecho donde lograba como en ningún otro lugar sentirse segura a plenitud.

Había tenido tanto miedo de volver a enamorarse y fracasar, en especial sabiendo que el candidato era él y sin embargo allí iba de nuevo, ya no podía negarlo. Resolvió así que ya no huiría de sus sentimientos y que dejaría de escondérselos, únicamente reservándose para sí misma aquel par de palabras que el ansiaba escuchar como trofeo hasta que le hiciera sentirse a totalidad segura de que las merecía, lo cual no dudaba que sucedería pronto.

-Lo sé- susurró, sintiendo empero al instante que el abrazo de él se volvía más fuerte al percibir aún sin que le respondiese de la misma forma que el sentimiento en realidad era recíproco.

"Algún día yo también te lo diré" pensó para sus adentros y en ese momento bañada de una repentina claridad interior supo que estaba exactamente en el lugar donde debía estar, sintiéndose de nuevo como no lo hiciera en mucho tiempo, como una chica normal en los brazos de su amor.

FIN


A todos quienes hayan llegado hasta aquí ¡muchas gracias por leer!, hasta una próxima aventura. Un abrazo.

Belén