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Capítulo 4
"Egoísmo"
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Kai no tuvo otra opción, su amigo había sido muy insistente y lo convenció de acompañarlo a comer. Durante el trayecto al restaurante ninguno de los dos dijo nada, la plática se reanudaría durante la comida. Tala iba manejando y Kai solo admiraba el paisaje que le ofrecía la ciudad. No era necesario ponerse de acuerdo sobre el lugar a donde irían a comer, ya que como buenos hombres de costumbres siempre iban al mismo lugar.
Cuando llegaron, fueron recibidos por el capitán de meseros, quien les asigno la mejor mesa del restaurant. La atención que recibieron fue excelente y no era para menos, pues son unos de los mejores clientes del lugar.
Señor Ivanov, señor Hiwatari, es un gusto recibirlos nuevamente – decía el capitán mientras los guiaba a una mesa – permítanme llevarlos a su mesa favorita y cualquier cosa que necesiten, no duden en pedirla. Recuerden que es un placer poder serviles.
A Kai no le gustaba este tipo de atenciones exageradas, sabía que la mayoría de las personas solo lo trataban así por su posición económica, pocas eran las personas que él consideraba como sus amigos y en las cuales podía confiar. Uno de ellos era Tala, que desde la infancia se conocían muy bien y era al único que le permitía meterse en su vida y acudía a él cuando no sabía que hacer. Tala fue el primero en enterarse de su relación con Hilary.
Le pediré a mis mejores meseros que los atiendan – la voz maestre lo saco de sus pensamientos – cualquier cosa no duden en pedirla – el capitán llamo algunos jóvenes con unas señas – atiendan a los señores que son clientes distinguidos.
Gracias – dijo Tala – ahora solo revisaremos la carta – él quería hablar con su amigo, pero al ver que los meseros no se iban, empezó a revisar el menú.
Después de unos minutos, fueron tomadas sus órdenes y ellos dos quedaron solos. Este era el momento para hablar.
Y bueno ¿Qué es lo que tienes¿Qué pasa contigo? – Tala no le daría vueltas al asunto, si quería hablar con Kai debía ser ahora, tenía que aprovechar que su amigo había bajado la guardia – no has sido el mismo desde que llegaste, algo te esta sucediendo y no me digas que nada, porque no te lo creo. Recuerda que yo no soy como tus otros amiguitos que se creen todo lo que les dices o que tiene miedo de enfrentarte.
Kai suspiro fuertemente, sabía que no podía mentirle a su mejor amigo, él lo conocía muy bien y no podría engañarlo fácilmente, más que aun amigo lo consideraba como a un hermano. Pensó que esta era una oportunidad de hablar con alguien que lo entendiera un poco, tal vez así podría poner en orden sus ideas. En ocasiones las opiniones de un tercero pueden ayudar. Pero no era fácil para él expresar lo que siente, así que intento desviar la conversación.
Venimos a comer – dijo Kai – después hablamos.
No evadas el tema, que sabías bien a que veníamos – le respondió Tala ya algo molesto.
No tengo otra opción, verdad – Kai debía resignarse, esta vez no tendría ninguna escusa para evadir a su amigo – esta bien tu ganaste. Estas felices.
Una sonrisa se dibujo en el rostro de Tala, sabía que le había ganado a Kai. Y esto no era algo fácil.
Bueno creo que eso de merece un brindis, por que no todos los días Kai Hiwatari acepta que fue vencido – decía Tala mientras levantaba un copa – lastima que aun no traen el vino.
Que gracioso eres – hablo sarcásticamente Kai, ya que no le gustaba el comentario de su amigo.
Se hace lo que se puede, pero dime que es lo que te tiene de ese humor, porque no es normal que verte tan molesto – Tala coloco la copa en su lugar y se puso serio.
Kai guardo silencio un momento y no porque estuviera pensando en lo que diría, sino porque no sabía como empezar.
No lo se, son muchas cosas las que tengo en la cabeza, no me gusta como van los negocios, el trabajo esta adsorbiendo todo mi tiempo, mi abuelo no me deja en paz, la empresa esta pasando por una mala racha – hizo una pequeña pausa – y Hilary.
Vaya que si son muchas cosas, aunque a ti no te importa ni la empresa, ni los negocios, si quieres le haces caso al loco de tu abuelo o lo ignoras como es tu costumbre, pero que pasa con Hilary, creí que las cosas entre ustedes iban bien.
Yo también lo creía, pero en estos últimos meses ella ha cambiado, se ha vuelo más exigente, según ella quiere que me comprometa más.
Y eso es lo que te molesta – le pregunto Tala.
Si… creo que sí, sabes que no me gusta que me presionen y que me digan lo que debo hacer. A mi me gusta nuestra relación tal y como esta, no quiero que nada cambie. Además yo fui muy honesto con ella cuando comenzamos a salir, sabía bien que esta relación no sería fácil.
Vamos Kai, escucha lo que dices, no crees que estas siendo algo egoísta con ella, deberás ceder un poco – Tala seguía teniendo una actitud seria, aunque deseaba reírse por la actitud de su amigo, sabia que si lo hacia tal vez no volvería a ver la luz del sol.
Creí que tu si me entenderías, pero ya veo que no es así – Kai parecía un niño que se queja cuando no le dan la razón.
Solo porque no este de acuerdo con lo que dices, no quiere decir que no entienda por lo que estas pasando, yo también tengo mis problemas pero no dejo que ellos gobiernen mi vida, sino que trato de solucionarlos y tu te estas ahogando en un vaso de agua con pequeño problema.
No es un pequeño problema – dijo Kai ya muy molesto.
Entonces que es – pregunto nuevamente Tala.
Ya no ni lo que es – fue lo único que pudo decir, porque en ese momento llegó el servicio.
La próxima vez que quiera hablar con él, no escogeré este lugar – pensaba Tala, mientras veía como los meseros colocaban los platos.
Desean algo más – preguntaba un mesero mientras llenaba una copa.
No, pueden retirarse – dijo Tala
Creo que ya no tengo hambre – Kai miraba el plato de comida sin mucho interés, ya que pensaba en las palabras de su amigo – yo no soy egoísta, he hecho mí mejor esfuerzo.
Pero que fue lo que pediste, sopa de cebolla – Tala no podía creer lo que su amigo había pedido para comer – últimamente estas comiendo cosas raras, en el desayuno le pusiste mermelada al tocino y has estado comiendo mantequilla de maní y tu odiabas el cacahuate, si fueras mujer pensaría que son antojos por estar embarazada.
Deja de decir tonterías – Kai deseaba arrojarle el plato a Tala, por el comentario que acababa de hacer.
Si que estas de mal humor hoy, necesitas arreglar tus problemas para mejorar tu actitud – Tala comenzó a comer, sabía que Kai jamás aceptaría que esta cometiendo un error. Necesitaría de un milagro para hacerlo cambiar.
Como si fuera tan fácil.
Habla con ella y dile como te sientes, se que te entenderá, se ve que te quiere mucho porque soportar tu carácter por mas de un año, eso si es difícil.
Kai no dijo nada, su amigo tenía razón lo mejor sería hablar con ella ya que el distanciamiento no había servido de nada. Ahora estaba más confundido, por que se había dado cuenta de lo importante que era ella para él, pero no estaba seguro de amarla como ella a él. No quería lastimarla con su indecisión, lo mejor sería darse un tiempo.
Tengo una idea – la voz de su amigo lo distrajo – porque no salimos esta noche con los muchachos, así podrás distraerte. Solo has estado trabajando desde que llegaste.
No lo se, pensaba regresar hoy a Japón.
Puedes irte mañana, además tiene mucho tiempo de que no hemos ido los cuatro a divertirnos un rato.
Esta bien, creo que es una buena idea, regresare a la oficina para terminar lo que estaba haciendo y los veré en la noche, solo dime el lugar.
Deja que llame a los chicos, Spencer me comento que hay un sitio, donde se la pasa uno bien y hay alcohol hasta para terminar ahogados – Tala saco su teléfono – no me di cuenta, se le acabo la pila a esta porquería, me prestas el tuyo.
Kai le dio su teléfono.
Mira esta apagado, con razón cuando te llama uno jamás entra la llamada – Tala prendió el teléfono – tienes algunas llamadas.
No debe ser nada importante – dijo Kai
Tala llamo a su amigo, no le costo trabajo convencerlo para que saliera con ellos. Spencer le dio el nombre del lugar y quedo de llamar a Bryan.
Después de terminar de comer, Kai regreso a su oficina.
Alguien llamo mientras yo no estaba – le pregunto a la secretaria.
El señor Voltaire lo quiere ver, dijo que es urgente y alguien llamo pero no dejo recado.
Llame a mi abuelo y dígale que no tengo tiempo y reserve un boleto de avión para mañana a primera hora a Tokio, necesito arreglar un asunto importante.
Pero su abuelo me pidió que le dijera que… – no pudo seguir hablando
Haga lo que le pedí.
Como usted diga – la joven salió de la oficina.
Mañana hablare con Hilary, esto ya no puede seguir así, será difícil pero es por el bien de los dos.
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Nuevamente pido disculpas por actualizar hasta ahora y se que el capítulo no es muy bueno, pero ando con mucho trabajo y con falta de inspiración. Y esto es una mala combinación
Gracias a las personas que han leído y dejado su opinión.
En el próximo capitulo él ya se enterara de lo que le esta pasando a Hilary.
¿Cómo quieren que reaccione? Enojado, sorprendido, molesto, etc. Espero sus sugerencias.
Nos leemos pronto.
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