Some say ya troubled boy
Just because you like to destroy
All the things that bring the idiots joy
Well,
What's wrong with a little destruction?

Kyle's POV

No me arrepiento de nada. Tal vez no fue una buena idea, pero no me arrepiento de nada.

En ese momento, estaba dando vueltas en mi cama como un retrasado.

El viernes, a penas puse un pie en la casa, mi madre comenzó a gritarme como loca.

Al parecer, llamaron de la escuela diciendo que me había ido porque me sentía enfermo. Por supuesto, ya que eso era mentira, se quedó esperándome, preocupada porque, además, no atendía el celular.

Tuve que decirle que era mentira, y hasta terminé aceptando que estuve con Craig. Lo que no le hizo nada de gracia.

Claro que llegar apestando a cigarro no ayudó en nada.

Me castigó hasta el 3000. No podía salir, me quitó el teléfono, la computadora y sólo podía juntarme con Craig en la casa, para el puto trabajo de química.

Creo que está de más decir que solo asentí y me fui, sin prestarle verdadera atención a lo que decía.

Ese fue el fin de semana más aburrido de mi vida.

Con el celular de emergencia que tenía en una gaveta, para casos como ese, pude hablar un rato con Stan. Pero iba a salir con Wendy, así que fueron solo unos minutos.

Kenny me entretuve un poco más. Hasta que me negué a mandarle fotos "provocativas" y él, como estaba caliente, decidió hacerlo.

Tenía suficientes fotos como para hacerle una revista a lo Play Boy, y mantenerla por un año.

Por primera vez, deseé que fuese lunes.

Después de ese eterno fin de semana, ya me encontraba camino al salón de química.

-¡Darling!- ese tono meloso me hizo estremecer, pero no alcancé a darme la vuelta cuando Kenny me saltó encima y ambos caímos al suelo, justo en la puerta del salón.

-¡Kenny, quítate! ¡Mierda!- grité, tratando de sacudirme al rubio.

-¡Ky! ¿Te gustaron mis fotos? ¡A que son toda una obra de arte!- dijo, ignorándome completamente.

-Si unas fotos pervertidas tomadas con un celular pueden considerarse arte, entonces sí, eres todo un talento- contesté-. Ahora quítate.

-¡Pero se está tan bien!- Canturreó, abrazándome más fuerte.

-Kenny, creí que ya habíamos hablado esto- comentó Stan.

-Sólo lo estoy abrazando…Estoy completamente vestido, mira.

-Stan, ¿podrías ayudar?- pedí. Ya tenía los brazos cansados.

Era tan débil.

Pero Stan no contestó. Siguió hablando con Kenny.

Desde mi posición (Es decir: la cara contra el piso y el 95% del cuerpo inmovilizado debajo de Kenny) podía ver a Cartman grabando, a Bebe y Wendy riendo, a Clyde babeando detrás de Bebe, a Token con cara de decepción y a Tweek tomando café, seguramente el tercero esa mañana.

Pero nadie hacía nada con la más mínima intención de ayudarme.

Suspiré, resignado, y esperé a que Kenny decidiera levantarse.

Lo cual pasó, que raro, mucho más rápido de lo que esperaba.

Casi como si lo hubiesen empujado…

-¡Auch! Tucker, que violento- se quejó Kenny, sobándose el costado.

…O pateado, en este caso.

Me levanté de golpe y me encontré cara a cara con Craig.

-Estorbabas- contestó, como si yo no estuviese entre Kenny y él.

Entró al salón, ignorando lo que sea que le hubiese dicho el rubio.

La profesora llegó 5 segundos después, y todos entramos tras ella.

-Bien, estoy segura de que nadie lo hizo, pero para hoy era el informe del proyecto- dijo, a penas todos estuvimos sentados.

Abrí los ojos como platos y sentí como palidecía.

-Kyle, ¿estás bien?- me susurró Stan.

No contesté.

-Creo que olvidó el informe- contestó Wendy.

Lo había olvidado. Por completo.

-No creo…Kyle no olvidaría algo que vale la mitad de la nota- le dijo Stan.

Gracias, eso me hacía sentir mucho mejor. Maldición.

-Sí lo olvidé- admití.

Ninguno dijo nada, pero estaba seguro de que me miraban incrédulos y confundidos.

Eso no me pasaba NUNCA.

-A ver, los trabajos en el escritorio, por favor- pidió la profesora.

Para su sorpresa, y mi mala suerte, yo parecía ser el único que lo había olvidado.

Porque, claro, ¿Cómo iban a olvidar algo que valía la mitad de la nota?

Coño, había tenido todo el fin de semana para hacerlo! Pero no, preferí rodar en la cama y ver a Kenny semidesnudo.

Entonces…

Craig se levantó con el dichoso trabajo y lo dejó sobre el escritorio.

-Espero que hayas trabajado en esto, Tucker- amenazó la profesora-. Dejarle el trabajo a Broflovski y poner tu nombre no cuenta.

Craig le sacó el dedo y se fue a sentar.

Lo seguí con la mirada, completamente sorprendido. Se sentó con los pies en el pupitre y los brazos cruzados detrás de la cabeza.

Me miró, sonrió de lado, me guiñó un ojo y volvió a desviar la mirada. Todo tan rápido que pareció mentira.

Enrojecí. No quería, pero me sonrojé hasta las orejas.

Y no fue un sonrojo común, de esos que me subían cuando Kenny se me insinuaba o Cartman me hacía molestar.

Mi corazón latió a mil por hora gracias a su estúpida y efímera sonrisa.

-Kyle, hoy haces de semáforo- se burló Stan.

-¿Ah?- pregunté, aturdido.

-Pues que cambiaste de color como diez veces en un minuto- se explicó.

Oculté mi rostro con mis manos y lo escuché reír.

A mi no me daba nada de risa…Craig Tucker me acababa de hacer sentir como colegiala con algo tan simple como un intento de sonrisa y un guiño.

Craig's POV

Su cara lo había valido todo.

El haber malgastado el fin de semana frente a la computadora, con un libro en las piernas. El haber soportado las estúpidas burlas de Ruby. El no haber fumado todo el sábado.

Todo.

Porque el ver a Kyle tan pálido y nerviosos por no traer la tarea no tenía precio.

La sonrisa fue automática, porque su cara de aturdido era simplemente épica. El guiño…involuntario. Nunca hubiese hecho semejante ridiculez, pero no lo decidí.

Desvié la mirada rápidamente para no terminar lanzándole un beso, o haciendo alguna homosexualidad mayor.

Sacudí un poco la cabeza y suspiré.

No se en que momento me dormí, pero me despertó un golpe contra la mesa.

Casi me caigo hacia atrás, ya que no estaba en la posición más cómoda para dormir.

Al levantar la vista, la profesora me miraba con odio.

Para variar…

-Tucker, parece que el tema no le resulta interesante- levanté una ceja-. Pase a la pizarra, por favor.

-No me jodas, que Clyde se duerme todas las clases!- protesté.

-¡A la pizarra!- repitió.

Bufé, tomé la tiza y caminé al frente.

Sólo tenía que balancear, un juego de niños.

-Ya- dije, dejando la tiza sobre su escritorio.

Pero la puta esa me seguía mirando mal.

-Vuélvelas a hacer- dijo.

-¿Por qué? ¿Está mal?

-No, pero quiero que lo hagas de nuevo- la miré, incrédulo. Se acercó-. Repítelo, Tucker.

-¿Crees que me copié?- pregunté, sarcástico.

-Te dije que lo repitas.

-Lo hice bien, así que no voy a repetir un carajo- contesté, cruzándome de brazos.

-Yo soy la profesora, y te digo que lo repitas.

-No me da la puta gana de repetir nada. Nos han dado la misma mierda desde tercero, y yo no soy estúpido, ¿sabes?- la campana sonó, así que salí del salón sin pensarlo dos veces.

Me daba completamente igual lo que pensaran y dijeran de mí. Pero si había algo que me jodía, era que me dijesen que hacer.

Sobretodo si era un adulto tan estúpido como la profesora.

Yo hacía lo que me daba la gana.

Si mis padres no me mandaban, no iba a venir cualquiera a tratar de controlarme.

Nunca.

Fui insultando a la profesora en mi cabeza por toda la escuela, hasta el patio trasero.

Tenía diez minutos antes de la siguiente clase, pero podría tomarme un poco de tiempo.

Me senté en un columpio y encendí un cigarro.

-Dejaste esto- giré la cabeza.

Kyle tenía mi bolso y sonreía ligeramente.

Lo agarré.

-Gracias- dije, volviendo a girarme.

Se sentó en el columpio de al lado.

-La profesora estaba a punto de escupirle- comentó-. No le hace mucha gracia que la reten.

-Ella comenzó- dije, restándole importancia.

Kyle rió un poco.

-Si- comenzó a mecerse suavemente-. Los ejercicios estaban bien- agregó

-Lo sé- lo miré-. Te dije que se me daba la química.

-Pensé que lo tuyo era lo experimental.

-Se me da mejor- admití.

Se me quedó mirando por un largo minuto, en el que me sentí demasiado expuesto.

-Me castigaron- dijo, al fin-. Por escaparme de la escuela, por mentir, por no atender el celular y por llegar apestando a cigarro.

Reí.

-¿Por cuánto tiempo? Todo eso me suena a pena de muerte- admití.

-Bueno, creo que estaré encerrado por…- comenzó a hacer cuentas con los dedos-…Para siempre- dijo, asintiendo-. Pero me lo esperaba.

-Deberías ir a clases, Broflovski- sugerí.

-Debería- admitió-. Debería hacer muchas cosas…Como el reporte- boté el cigarro.

-No es tú proyecto- recordé-. Es nuestro.

-¿Cuándo fue la última vez que entregaste un reporte?- preguntó. Me encogí de hombros.

-Podrías decir "gracias"- dije-, y ya.

-También podría haber dejado tu bolso…O podría estar con Stan- se comenzó a mecer más rápido-. Pero no quiero.

No dije nada, y el siguió columpiándose, cada vez más alto.

Cuando estaba en el punto máximo, saltó hacia adelante.

Casi grito.

Kyle calló y rodó unos dos metros en la nieve. Se quedó en posición fetal, y por un momento pensé que estaba llorando, pero luego se acostó boca arriba y descubrí que se reía como un maniático.

-¿Estás loco?- pregunté, acercándome.

-¡Es divertido! Inténtalo.

-Ya no tenemos ocho años.

-Sigue siendo divertido- aseguró, sentándose.

-Prefiero otros juegos- dije, sentándome de nuevo en el columpio.

Tenía la intención de prender otro cigarro, pero una bola de nieve en la cara me lo impidió.

Ni siquiera lo pensé. De un salto, caí en el suelo y le devolví el ataque.

Kyle se lanzó al piso, riendo, y volvió a lanzar. Yo lo imité, esquivando su ataque.

Y así comencé una épica batalla de bolas de nieve. La más divertida en mucho tiempo.

No se por cuanto tiempo estuvimos jugando, tal vez quince minutos.

Luego, el conserje apareció y nos llevó arrastrados a la dirección.

-Kyle, no se que sucedió- dijo el consejero-, pero deberías ser tú quien influencie a Craig, no al revés- Kyle miraba hacia la ventana, todavía sonriendo-. Y tú, Craig- me miró-. ¿Cuántas veces hemos hablado de escapar de las clases?

-Demasiadas- admití-. Y creo que quedó claro que no le voy a hacer caso.

El hombre suspiró.

-Pues nos seguiremos viendo, porque no me rendiré- sonrió-. Eres un buen chico, Craig. Solo tienes que esforzarte un poco.

Bufé.

-Creo que deben quedarse castigados, hoy en la tarde- firmó el papel-. Ahora, a su clase, por favor.

Salimos de la oficina y caminamos hacia el salón de Biología.

-Eres un buen chico- se burló Kyle-. Quién lo diría, todavía hay esperanzas en ti.

-Si, el consejero y yo somos buenos amigos- contesté, en el mismo tono-. Jugamos cartas, vamos a fiestas y vemos los partidos de football juntos.

Rió y abrió la puerta del salón.

Stan's POV

Si bien, al principio, me tenía preocupado el que Kyle hubiese desaparecido, verlo llegar con Tucker, riendo y mojado de los pies a la cabeza, hizo desaparecer todas mis preocupaciones.

-Ah, vaya, Tucker- dijo el profesor-. Y…¿Broflovski?- preguntó, extrañado.

Kyle sonrió y entró, seguido de Craig.

El pelirrojo le entregó un papel al profesor, el cual lo firmó, algo confundido.

Luego, ambos se sentaron.

-¿Qué pasó?- pregunté.

-Una pelea de bolas de nieve- contestó, sin borrar esa molesta sonrisa.

-¿Con Tucker?- asintió-. ¿Los castigaron?

-Si- suspiró-. Me van a aumentar a dos cadenas perpetuas cuando llegue a casa- creo que se estaba lamentando, pero era difícil decirlo si no dejaba de sonreír.

-Kyle, ¿qué haces?- pregunté-. Tucker no es bueno para ti, y lo sabes.

-Lo sé- admitió-. El chocolate tampoco es bueno para mi, pero igual lo como- me miró-. ¿Sabes por qué, Stan? Porque me gusta- sonrió-. Me encanta el chocolate- me dedicó la sonrisa más sensual que había visto en toda mi vida, dejándome helado.

Volvió a su cuaderno, sin dejar de sonreír, y comenzó a garabatear cosas en él.

Un escalofrío me recorrió la espalda, y me sentí más estúpido que nunca por haber apostado con Craig.

Las cosas iban a terminar mal, lo sabía, e iba a ser todo por mi culpa.

Kyle's POV

-Ky, ¿te castigaron por llegar tarde?- canturreó Kenny.

-No, lo castigaron por revolcarse con Tucker en el parque- contestó Cartman.

Bufé.

-No nos revolcamos en ningún lado- dije, revolviendo mi comida-. Estábamos jugando con nieve.

-¿¡Por qué no juegas conmigo!?- preguntó Kenny, indignado.

-Porque tenemos maneras muy diferentes de "jugar"- contesté.

El rubio sonrió y asintió, para luego comenzar a comer.

-Oigan, la fiesta de Clyde será mañana- dijo Stan, sentándose a mi lado.

-Es martes- recordé.

-¿Y? ¡Hemos estado hablando de esta fiesta por mucho tiempo!- dijo Kenny.

-Sí, la escuela se puede joder- secundó Cartman.

-Bueno…Igual no puedo ir- suspiré-. Sigo castigado. Y la cosa será peor ahora que también me castigan en la escuela.

-¡No puedes faltar! ¡Hasta te conseguí el disfraz de gatito!- dijo Kenny, haciendo un puchero demasiado tierno para ser él.

-Kenny, que digas "gatito" no lo hace menos pervertido- dije-. Se que es un traje de puta, te conozco.

-¡Pero está lindo!

-No- repetí puedo ir.

-Ña ña ña, Kyle no va a ir- canturreó Cartman.

-Vamos, seguro logras convencer a tu mamá.

-Ña ña ña, porque es un judío sometido.

-Stan, pareciera que no conocieras a mi madre.

-Ña ña ña, y los judíos sometidos son estúpidos.

-Sí…Lo siento- admitió Stan.

-Bah, ¡Vamos! ¡No podemos dejar que Ky se pierda la fiesta!- dijo Kenny-. Tranquilo, honey, vamos a sacarte de ese búnker que llamas casa.

Stan sonrió, y supe que no era mentira.

Me iban a llevar a la fiesta, castigado y todo

Sin embargo, también sonreí.

Últimamente, me estaba metiendo en más problemas de los que debía. Pero, sinceramente, no podía importarme menos.

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HOLAAAAAAAAA! Este capítulo está recién sacadito del horno :3

He estado todo el fic (bueno...solo han sido cuatro capítulos, pero igual) esperando para poder escribir la fiestaaaaaaa! Y todo lo que sigue después *1313*

Pero bueno, NADA DE SPOILERS c:

No se si lo notaron...pero cambié el resumen ^ ^

Sus comentarios me hacen felíz, así que...Denme amorsh! 3

El primer pedacito del cap. es una canción de Franz Ferdinand, se llama The Fallen y puse mi verso favorito :)

Hasta el jueveeeeeeeeees! Besos :D