Capítulo 3 ¿POR QUÉ NO ME SIENTO FELIZ?

La sorpresa se dejó ver en sus rostros, cuando oyeron a Rose, inmediatamente Rey trato de bajarse de los brazos de Ben, en donde tan a gusto, se sentía; el caballero de Ren bajo a la chica de Jakku y esta pronto se alejó, ambos sintieron como si estuvieran haciendo algo prohibido, y rieron para sí, Rey por su parte estaba más que nerviosa, tomo el libro de donde lo había dejado y se puso como que a tocar la pared, aparentado que estaba buscando algo; lo más llamativo de todo, es que Ben seguí ahí, la estaba viendo, con risa divertida.

— ¿Rey, con quien hablabas? pensaras que estoy loca, pero te vi elevada, como si estuvieras flotando

La cara de Rey se sorprendió, al escuchar esto y dijo con la más fingida serenidad que le fuera posible.

—Rose, para nada; estaba aquí,—pasaba de una hoja a otra del libro de forma algo nerviosa— leyendo, digo buscando lo que decía el libro, ya ves te dije que no me acompañaras, te hizo daño el que caminaras hasta estos lugares— dijo tratando de esquivar la mirada de Rose.

Ben sonrió al escuchar esto, y pensó, —ahora el caminar en exceso te hace tener visiones—, sonrió un poco más fuerte, casi burlándose; Rey volteo al lugar donde él se encontraba, y le dirigió una mirada de enojo e irritación, Ben se puso serio otra vez, pero alzando las comisuras levemente, tratando de no reír otra vez.

Rose sabía que su nueva amiga era rara, además de ser una Jedi, y Rose no era una Jedi, pero ella no era tonta, ese característica, no era parte de Rose.

—Rey, estoy bien de salud, ya te dije, me hizo bien caminar; pero si no me quieres decir con quien estabas, está bien, no me digas, no hay problema.

— ¿y con quien estaría yo?, ¿según tu Rose?—

— ¿no se?, quizá con el fantasma de tu maestro Luke

Al Líder Supremo no le cayó en gracia esto último que dijo Rose, ¿Qué tendría que hacer Luke visitando a Rey? Y Torció la boca ligeramente

— ¿y porque estaría hablando con Luke? Rose

—Las leyendas dicen que cuando Obi Wan Kenobi, murió, este se le seguía apareciendo a Luke para guiarlo; unos dicen que hasta el mismísimo maestro Yoda, después de su muerte, visitaba a tu maestro, así que me imagine, que a lo mejor— Rose, puso cara de emocionada. Era la emoción de una niña— él te buscaría, Imagínate Rey, ¿si el viniera para guiarte?, por favor dime si el viene a visitarte, para guiarte en el camino de la Fuerza— dijo la chica de Otomok en tono de súplica.

Ben Solo no dejaba de escuchar, la conversación se había tornado interesante. Y él Meditaba las palabras de Rose.

—Pues no, Rose, lamento desilusionarte, mi maestro no ha venido a visitarte, y si viene te prometo decírtelo ¿de acuerdo?

—Más que de acuerdo, ¿te falta mucho por buscar Rey?, es que ahora si es muy tarde, yo sé que tú nos defenderías si alguien nos tratara de atacar, pero Leia se puede preocupar, si no nos ve— dijo con preocupación genuina.

—Si ya voy, solo espérame unos minutos afuera, ahorita salgo, ¿sí?

—ok, ¡no tardes!

Ben camino hacia Rey, con su elegante figura alta, su personalidad penetrante, se veía más apuesto que de costumbre pensó Rey.

— ¿Quién es?—inquirió con suspicacia, con esa voz tan profunda que el tiene

Ella volteo para ver el camino por donde se había ido Rose y contesto

—Es la novia de Finn— manifestó con una sonrisa clara y transparente, Ben la observo y amo esa sonrisa.

—¡ El traidor! Que listo me salió, no pierde el tiempo—

— ¡Oye, tu tampoco!— dijo esto golpeando fingidamente, con su puño del pecho de Ben.

—Ni tu —sonrió, otra vez… esa maldita sonrisa, simplemente derritió la chica de Jakku

Rey lo vio a los ojos, y orgullosa se giró y camino, sin decirle nada al Líder Supremo, esto lo consterno un poco, esperaba algo más de ella y cuando llevaba unos pasos de distancia entre él y ella, Rey volteo y le dijo

— ¡Esto no ha terminado!— le dijo de una manera desafiante, Ben la admiró y respondió.

— ¡En eso tienes razón!—

Rey salía de la cueva, con su báculo, su libro, su iluminador y algo más; la certeza de volver ver a Ben nuevamente, se mordió el labio al pensar en esto último, y con una sonrisa más que radiante, vio la vida misma distinta, la esperanza, su esperanza volvía arder como antorcha, iluminando todo a su paso.

Se escuchó el ruido de un motor, era el motor de un Deslizador V-19, clase Speeder, característico de Naboo, este se acercaba a toda velocidad a ellas; Rose le pregunto a Rey, que quien seria y esta negó saber, pero pronto su pregunta tendría respuesta, era Finn.

— ¡por la Fuerza! Ustedes están locas— dijo el conductor del deslizador, bajando del mismo, en cuanto llego a las chicas dijo— ¿qué horas son estas de vagar? Y tu Rose deberías de estar en cama— se dirigió a Rose, inclinándose sobre ella, la intento cargar.

— ¿Qué haces Finn?— Rose lo alejo con disgusto y sorpresa a la vez— ¿estás loco?, ¿por qué me quieres cargar?, ya te dije que estoy bien—

— ¿Eso es lo que tú crees?, ahora no pongas resistencia— y sin importarle la respuesta de Rose, la cargo y la puso en el asiento del copiloto, Rey solo se divirtió con esta escena, a lo que le dijo a Finn

—Yo le dije que no me acompañara, Finn—

—Rey, tu no hables, te conozco eres impulsiva y no mides las consecuencias, tú también te expones, la Primera Orden puede encontrarnos y atacarte a ti, ¿no se? tantas cosas que pueden pasar, es cierto Naboo, es el mejor refugio para iniciar nuestra luchar, pero no se expongan. —Rey solo abrió más los ojos al escuchar como su amigo lo regañaba y se defendió

—Tienes razón Finn, pero no te pongas paranoico, necesitaba venir a la cuevas, por el sable y Rose me descubrió cuando salió y bueno ni modo de dejarla ahí— dijo esto con sonrisa inocente y subiéndose al Deslizador V-19

—Gracias Rey por la aventura de caminar hasta estas cuevas y que Finn me haya cargado en contra de mi voluntad— dijo esto último en tono acusatorio y sarcástico, mientras veía a Finn.

—Bueno chicas vámonos a la Casa donde vivió alguna vez la Reina Amidala.

El Líder Supremo se encontraba en sus aposentos, todo a su alrededor estaba en tono gris, se encontraba en su cama, y sin esa ropa oscura, parecía más joven de lo que era realmente, estaba sin camisa, solo en bóxer; se disponía a dormir, pero algo no lo dejaba, la había visto, nuevamente, a esa chica de Jakku; lo peor es que no lo había rechazado, se habían besado, atreves de la fuerza; si lo hubiera rechazado tendría motivo para odiarla, ¿pero no? Rey se había convertido una ladrona, robaba sus horas de dormir, se levantó de la cama, no iba a dormir, eso lo sabía; tenía mucho en que pensar; tomo un hologramas de sus proyectos, para mantener la galaxia en su puño; reconoció que al menos su plan era bueno; primero que nada, no destruir planetas, como Snoke lo hizo, que estúpido era; recordó cuando le dijo que no lo hiciera, que le diera tiempo, pero este imbécil, hizo caso omiso y recordó la impotencia en él, al ver como el rayo destruía a Hosnia Prime; le dolió en el alma, pero no pudo hacer nada, no estaba en sus manos; ahora era distinto, no más destrucción, se pueden lograr muchas cosas, sin destruir planetas; segundo, terminar lo que su abuelo empezó, ahora el seria el Líder Supremo, no serviría a nadie, como su abuelo, con el emperador. No, ahora él, era el Emperador, por así decirlo, nada mal; pero se detuvo ante este pensamiento, y se hizo una pregunta, que su mente le gritaba y quizá alguien más, ¿Por qué no me siento feliz?

La belleza del Sol entrando por las ventanas, el viento que movía levemente las cortinas, el aire que se podía respirar tan puro, el ambiente mismo que se vivía, Rey nunca experimento esto, tan bien como ahora; no sabía porque, pero no lo había disfrutado hasta este momento, quizá angustia y la búsqueda de aliados, no le permitieron ver lo que se veía; pero hoy, es el mismo día de ayer, seguimos buscando aliados, pero esa tranquilidad, que vivía, era algo que no comprendía; en estos diecisiete días, se despertó ahí en esa fastuosa recamara, pero hasta ahora, no había reparado que era algo. Realmente hermoso.

Se dispuso a abajar y se dirigió a la improvisada base de operaciones, que era uno de los enormes salones de la casa, todo el mundo estaba en sus asuntos, Poe se encontraba con el capitán Snap Wexley, hablando de los territorios que visito junto con el escuadrón Negro, para tener aliados; Leia por su parte estaba con Chewbacca y uno de los pocos capitanes que quedo de la Resistencia revisando unos planos en el Holograma Proyector, la teniente Connix estaba platicando con Rose y Finn; cuando Leia vio que entraba Rey, pronto se acercó a ella.

—Buenos días Leia— sonrió Rey al saludarla.

—Rey, que alegría me da verte, sabes cuando llegamos aquí nos recibió el gobernador de Naboo, pero faltaba alguien más, la persona que verdaderamente nos ayudó y nos está ayudando.

Rey se sorprendió y alegro al escuchar esto, realmente había gente que creía en la Resistencia

—ella estaba en otro planeta, cuando escucho la señal que emitimos en Crait, pero estaba sola, no tenía los medios para ayudarnos, pero se comunicó con Otho el actual gobernador de Naboo, para decirle que ella nos podía ayudar, le dijo que tenían que luchar por la libertad, como alguna vez lo hizo mi madre; Otho tiene miedo de la Primera Orden, por obvias razones, pero esta persona que te digo fue lo bastante arriesgada, se comunicó con Snap y casi obligo a Otho a brindarnos la ayuda. Y bueno como Varykino está abandonado desde hacer décadas, y esta Villa era de mi madre, ella me dijo que por lógica era mi herencia por eso estamos aquí Rey.

— ¿y donde esta esa persona? — pregunto la joven castaña

—Precisamente hoy llega Rey, mira de hecho ya está llegando, vamos Rey —

Se acercaron a la entrada de la enorme Villa, esa casa de aspecto señorial; una comitiva se dirigía al umbral de la Villa, y atrás de la comitiva, venia la persona que le había dado esperanza y ayuda a la Resistencia, Rey observo atentamente con curiosidad, cuando entraron el grupo de personas, estas se separaron, para dar paso a la persona que los había ayudado; Rey se asombró de la persona que encontró. Sin duda no era lo que esperaba ver.