Todo es ficción IV

Él se registró a la entrada y le indicó al guardia que veníamos a ver a Randy, yo francamente no presté demasiada atención pues embelesada observaba con atención cada detalle, la elegancia de la luz que traspasaba los ventanales, los sillones de espera, todo aquello era de un derroche de ostentación al que yo no estaba acostumbrada.

Prácticamente fui arrastrada por su mano mientras mis ojos se perdían en los detalles. Siempre me ha llamado la atención a arquitectura pero sobre todo el diseño de los interiores, mi imaginación vuela pensando qué le añadiría a un espació, que detalle le cambiaría, como le pondría mi sello.

La entrada al elevador rompe con la magia y el embeleso, el sentirme de golpe de vuelta a la realidad me disgusta y él lo nota, se pone detrás de mí y me rodea con sus brazos mi cintura y me habla al oído, sabe que cuando hace eso yo soy incapaz de negarme a nada y mucho menos a escucharle, por lo menos no en principio, si insiste y el susurro dura demasiado, entonces me perderé. Controla la duración y proximidad, sabe que estamos pisando terrenos peligrosos cuando de sentir su aliento sobre mi cuello u oído se trata.

-¿Te gusta? Esta puede ser tu nueva casa.

Se refiere a un edificio de oficinas como si realmente pudiera describir un hogar. Mi mente se extraña con su comentario, estoy segura que nunca podría considerar un impersonal edificio de oficinas como mi casa, mucho menos como mi hogar, eso sólo se encuentra en las personas, no en los sitios. Desconozco hasta qué piso nos dirigimos, pero el trayecto parece largo a pesar de que el elevador parece correr como en mantequilla, el movimiento es casi imperceptible. Sólo un problema tengo con la duración del viaje y es que al paso que voy y si él continúa haciendo lo que hace, corro el riesgo de detener la maldita caja en movimiento y perderme junto con él en ella.

Para mi fortuna o desgracia hemos llegado. El timbre indica el arribo al piso, él me suelta de inmediato y se coloca formalmente a mi lado. El gesto me causa gracia, pareciera que juega a algo que no reconozco, su cara de falsa seriedad comienza a hacerme cosquillas en el estómago, siento que estoy a punto de soltar una carcajada y que no podré detenerla. Coloca sus manos detrás de su espalda, parece un policía de guardia y sus labios toman una forma mortalmente sexy y simpática a la vez, pareciera que besara a la nada. Comienzo a inhalar y exhalar aire, pues creo que no podré controlarme, pero las puertas de abren y nos dejan al descubierto frente a un mostrados y una sonriente señorita detrás de él.

Él camina dos pasos delante de mí y su ausencia por primera vez desde que llegué a esta cuidad hace que me recorra un escalofrío, hasta ahora no había sido consciente de que prácticamente era la primera vez que me dejaba atrás, que caminaba sin mí. La parálisis se apoderó de mi por un instante, pero la deseché al momento. Fue tan sólo un segundo en el que una realidad de la que no me había querido percatar me golpeaba de frente, mi cuerpo ya era adicto a ese hombre, extrañaba su contacto aunque su ausencia tan sólo durara un instante. Me aterró la idea de dependencia, de que el dolor fuera físico al no sentí su mano sobre mi cintura y que eso me nublara la consciencia por un segundo.

Las puertas comenzaron a cerrarse y me apresuré a alcanzarlo, me coloqué detrás de él mientras se dirigía a la señorita del mostrador. Me asomé tímidamente por detrás de su espalda y la reacción de la recepcionista fue de sorpresa, evidentemente no me había visto. Hizo una pausa al diálogo que ya tenía entablado con él.

-El señor Stone se encuentra atendiendo una llamada, pero me pidió lo hiciera pasar de inmediato… ¿La señorita viene con usted?

Yo no sé si es el exceso de felicidad o que a mí en general todo me casusa gracia últimamente, pero me imaginé la escena vista desde la óptica de la recepcionista y nuevamente un cosquilleo aparición en mi estómago. Este hermoso hombre delante de ella y de repente sin previo aviso se asomara por detrás una diminuta mujer a la que no habías visto por estar detrás de la inmensa y escultural espalda del adorable hombre en cuestión. Mientras la señorita se dirigía a la puerta de la oficina y nos guiaba hacia ésta, no pude contenerla mas y una risa ahogada en mi garganta hizo su aparición. David se giró y sus pequeños ojos se abrieron en demasía, se regresó sobre sus pasos, pasó su brazo sobre mi hombro y yo hundí mi rostro en su pecho, el estallido empeoró.

No pude ver el rostro de la famosa secretaria pues solamente me dejé guiar por David, únicamente escuché a lo lejos la puerta cerrarse detrás de nosotros y finalmente logré controlar aquella risa inoportuna. Separé un poco mi rostro del su pecho, sólo para caer presa de nuevo del arranque. Vi a Randy sosteniendo el teléfono y sus hermosos ojos infantiles me miraban desde lejos ofreciéndome una enorme sonrisa, así que volví a refugiarme en su pecho a esperar que pasara. La voz controlada de Randy llegaba hasta mis oídos y de a pocos sus palabras comenzaron a revestir de seriedad la situación.

-…sí Peter, estoy en eso. ¿Ya conseguirte a la persona que necesitamos?... Sí, te digo que ya estoy en eso, ahora mismo está aquí conmigo…Sí, también hablé con ella… ya sé que es muy importante para Bill, estoy en eso… Yo te mantengo informado.

Cuelga el auricular y comienza a reír, abre los brazos de par en par y se dirige a nosotros para envolvernos en un abrazo tripartita. Besa la mejilla de David y acaricia mi rostro haciendo un lado un mechón de mi alborotado cabello.

-¡Estoy feliz! Pero siéntense. ¿Qué te pasó allá afuera? Tienes la risa más contagiosa que haya escuchado en mi vida ¿sabías?, casi no puedo terminar con mi llamada, estuve a punto de reírme en la cara de Peter Roth y ¿sabes lo que significaría eso?. ¡Pero por el amor de Dios! ¿cómo puede caber tanta simpatía en un cuerpecito tan pequeño? ¿No es adorable? Casi tanto como mi Jodie.

Yo no entiendo nada, pero su tono festivo y genuinamente divertido me reconforta, me brinda seguridad y me siento libre. Él posee un espíritu tan infantil como el mío, los niños de corazón nos reconocemos.

-Estuve pensando en ti toda la noche, Jodie me platicó lo simpática que eres, creo que me quedarías perfecta para algo así como comedia, algo fresco y juvenil. Estás llena de vida ¿sabías? Tu mirada salvaje es penetrante y divertida a la vez. ¡Hay algo! No sé que es, pero algo en ti que me… no sé, me mueves…. Y tú muchacho suertudo, contigo tengo asuntos menos divertidos que tratar.

David se remueve un poco en la silla, a partir de ese momento el tono festivo desaparece y el Randy festivo se transforma en el ejecutivo con el que nos venimos a reunir.

-Te dije ayer que está este proyecto, lo que no te pude decir es la importancia que tiene y el por qué no nos podemos negar. Sabes que las cosas se están moviendo, nuestra pareja de oro está tocando las puertas del paraíso y tienen proyectos e intereses muy claros. Hilary ha hecho especial hincapié en éste en especial, no sé si lo sepas y supongo que sí pues ha sido tema de plática en más de una de nuestras reuniones, los dos comparten intereses particularmente… precisos.

Me siento estúpida, inculta o en definitiva soy en este momento un pez fuera del agua. No entiendo una palabra de lo que ha dicho, no sé a qué o quiénes se refiere. Quiero pensar que está hablando de algún tipo de producción y como no tengo conocimiento alguno del medio, prefiero guardar silencio, escuchar y tratar de entender. David suspira, nuevamente se acomoda en la silla, cubre sus ojos con la mano y contesta.

-Así que de eso se trata, los chicos de oro ya están en la carrera y éste proyecto es de ellos, pero déjame entender una cosa, ¿por qué en este medio, qué importancia puede tener el espectáculo si ellos alcanzan su meta?

Randy se reclina en su silla, sonríe un poco y toma un bolígrafo para comenzar a trazar líneas sobre una hoja en blanco.

-Me extraña que tengas tanto tiempo en esto y no lo tengas claro. En nuestro grupo sabemos que existen niveles de poder y cosas que te lo proporcionan; El dinero, la política y por encima de todo eso "La opinión pública", el manejo de los medios. Los medios masivos controlan opinión, dirigen los gustos comerciales, las vidas de los televidente y les dice qué pensar. Yo sé que tú eres un romántico que cree que las letras son el alimento del espíritu humano y yo concuerdo contigo, pero esto no se trata de arte o de expresión artística, se trata de poder.

Mi nivel de estupefacción o de estupidez no conoce límites, me derrumbo en el despeñadero de mi absoluta ignorancia. ¿Qué diablos tiene que ver el mundo del espectáculo, la actuación o el entretenimiento con todo esto que Randy está diciendo? No tengo manera de alcanzar pensamientos tan elevados o que a mis oídos suenan como un mundo inmenso de estupideces.

-En conclusión mi querido David, como te dije ayer, no tenemos opción, no nos están preguntando y tenemos que hacerlo… Claro, si todo sale como está planeado. Todos estamos a bordo y Peter acaba de conseguir un espécimen maravilloso californiano, que es un completo desconocido… bueno, no tanto, pero que no tiene absolutamente nada que ver con la temática de la que hablamos. Es surfista, ¿te imaginas? ¡Qué genialidad! Otro que como tú ha fracasado en su intento en la comedia y que terminará detrás de un escritorio de producción si no rescatamos su talento. Por lo menos parece inteligente, eso dice Roth y si Peter lo dice debemos confiar en él. El surfista ya tiene los lineamientos y creo que ya comenzó a trabajar en ello.

David se muestra francamente molesto y lo expresa con todo su cuerpo, su labio inferior queda atrapado debajo del superior y yo reconozco esa expresión.

-¿Y mi carrera? Que diablos va a pasar con mi carrera. ¿Por qué yo y no cualquier otro? Yo no quiero empeñar mi futuro en un proyecto así, me importa un bledo si lo harán el éxito del milenio, ¿A qué costo?

La plática abandona el terreno amistoso y entra en tonalidades ríspidas, obviamente yo apoyaré la posición de David aunque no entienda nada o peor aún, que nadie esté preguntando mi opinión al respecto, cosa que agradezco pues no tengo una.

-Tú porque formas parte del círculo, no pueden darse el lujo de confiar en nadie y lo sabes. Aquí habrá que aguantar muchas cosas, tendremos que hacer cosas que quizás estén fuer de toda línea convencional y nadie lo aceptaría. Por tu carrera no te preocupes hombre, ya encontraremos la manera de negociar lo más posible. Te lo dije ayer, hasta cierto punto tendremos muchas… ¿cómo decirlo? Contraprestaciones…

David estira su mano y parece que busca la mía, me da la impresión de que necesita asirse a algo, que necesita de mi soporte en este momento. Tomo su mano y él aprieta con fuerza.

-¿Y la cadena? Qué pasa con la cadena Randy, sabes que son republicanos, que no apoyarán un proyecto demócrata.

Randy ríe abiertamente y se levanta de su silla para ponerse detrás de David y susurrarle al oído lo suficientemente fuerte como para que llegue a los míos.

-El poder del dinero no es ni demócrata ni republicano, lo sabes de sobra. "La cadena" sólo tiene un Dios y ese es el dinero… recuerdas los niveles… hay niveles David y la cadena no está en la cima, además aquí estamos Peter y yo, no tienes nada de qué preocuparte, tú dedícate a disfrutar de la vida con esta hermosura y de lo demás nos encargaremos otros.

Ahora se dirige hacia mí y se coloca detrás posando sus manos sobre mis hombros. David se levanta de golpe y comienza a caminar como león enjaulado.

-Ella no Randy, ella no.

Su tono raya en la desesperación y me preocupa sobremanera, ya escuché muchas cosas de las cuales no pude entender una palabra, pero lo qué sí entiendo es su lenguaje y ese me dice muchas cosas.

-¿Por qué no David?, sería perfecto. Píenselo así, ahora las ideas acaban de caer en mi cabeza, tú quieres que la apoyemos y qué mejor manera que sea bajo tu propia protección. Sabes que este medio puede ser muy duro y ella evidentemente no lo conoce, no te parece que sería peor dejarla a la deriva en manos de desconocidos y que emprenda una carrera errática de la mano de un productor a otro.

La implicación de sus palabras ahora sí me ha sonado familiar, es evidente a lo que se refiere y no quiere decirlo con todas sus letras, "Saltar de propuesta en propuesta" o peor aún "…de cama en cama".

-Si tú estás ahí para ella entonces no tendrás nada de que preocuparte, ¿estás de acuerdo? Jenn dijo algo anoche a lo que no le había prestado atención y que ahora cobra sentido, ella sería perfecta como tu compañera... Es que no te lo he dicho aún, pero serás nuevamente un agente del FBI y tendrás una compañera, ya te imaginarás los parámetros que La Cadena buscará para eso. Cambiemos el esquema, hagamos que ella sea tu compañera en la vida real y en la ficticia. Se ven divinos juntos y no me puedes negar que yo tengo un ojo clínico para eso como ningún otro, soy "El Rey Midas" del casting, por algo estoy aquí. Te lo dije, ella tiene algo y además se parece a mi Jodie.

David se detiene, es posible que lo analice con calma. Se ancla a mis ojos y pareciera buscar algo; ¿Aprobación? ¿Permiso? ¿Una respuesta? Yo no atino más que acceder al primer impulso que nace de mis entrañas.

-Yo estoy para ti en lo que necesites, te apoyo sin condiciones. ¿Qué tengo que hacer?

Mi respuesta ha sido tomada por Randy como si fuera dirigida a él y no a los ojos de David, él sabe que lo hago por él y porque de ninguna manera me permitiré ser un obstáculo en su carrera, si hemos de estar juntos será hasta las últimas consecuencias. Así soy yo y si no me conoce en este sentido, es momento de que comience a hacerlo. Randy reacciona a su equivocada percepción de mi afirmación.

-¡Listo! Así se habla hermosa. ¿Te he dicho David que este pedacito de mujer es una hermosura?

Deposita un beso en mi mejilla y se regresa al punto original de donde partió, reanuda desde la silla detrás de su escritorio los planes a seguir.

-Necesitamos ponerla en la mira, debo hacerla visible. Ya se me ocurrirá algo, al fin y al cabo aún tenemos suficiente tiempo para ello…

Se torna pensativo mientras David no ha recobrado la compostura y aún se niega a tomar asiento, con sus dos manos en la cintura y su respiración agitada pareciera preguntarme ¿Por qué? Y yo hago un esfuerzo sobrehumano por responderle con mis ojos y mi cuerpo entero "Por ti, sólo por ti". Randy retoma su soliloquio mental y lo hace audible.

-…Creo que no puedo decirles que ella es la elegida, la cadena se pondrá a la defensiva de inmediato. Seguramente querrán una Pamela Anderson para algo así. Esto no se puede denigrar a ese grado, pero seguramente lo pensarán. David, ayúdame a pensar, quiénes tenemos a la mano, a quién podemos llamar y que sepa a lo que viene.

David vuelve a su ritual de león y comienza a soltar nombres a diestra y siniestra, tácitamente está aceptando mi ofrecimiento y yo siento que mis pulmones pueden volver a llenarse. Finalmente llega a un nombre que yo puedo reconocer y no por otro motivo más que el día de ayer lo mencionó y soy capaz de relacionarlo con alguna imagen mental.

-Jennifer Beals, ella seguramente entenderá, además no creo que tenga ningún interés real en incorporarse a la televisión en este momento. Además ella le debe lo mismo al grupo que yo y cuando hay que alinearse se alinea. Es nuestra amiga.

Randy ha hecho la lista en físico de los nombres que han salido de los hermosos labios de David y cuando han llegado al de Beals se detiene.

-¿Crees que Jenn no tenga inconveniente? Recuerda que es especial, aunque por otra parte sería perfecto, yo la presento como tu primera y única propuesta, ellos evidentemente la rechazarán con los ojos cerrados sólo por demostrar su poderío y que tú no puedes imponer ninguna condición de entrada. ¡Maravilloso! Es perfecto, ella tiene nombre, trayectoria y peso suficiente como para que les encante mandarla al carajo de inmediato. Les haremos sentir que ganaron la primera batalla y como caballo de Troya, yo me encargo de infiltrar a Gill… ¿Te puedo decir Gill?...

El maldito diminutivo lo odio con todo mi ser, quizás un poco más que el "Gigi", sólo a mi familia le he permitido decirme de esa manera, pero no me parece momento oportuno para manifestarlo en este momento, así que simplemente guardo silencio y es evidente que él tampoco esperaba una respuesta de mi parte.

-…En cuanto tenga listo el proceso de casting entonces taremos a Jenn como única propuesta y condición tuya. Ahora quiero que vayamos a la oficina de Peter, no creo que nos espere pero me parece importante que la vea ahora mismo. Esperen, antes debo hacer un par de llamadas, tengo que arreglar el que ella aparezca en pantalla antes de que todo esto comience.

Levanta el auricular, toma una agenda y comienza a discar con rapidez, lo que le permite a David aproximarse, se pone en cuclillas delante de mí, toma mis manos y posa sus labios sobre ellas.

-No es necesario que hagas esto por mí, no quiero que hagas nada de lo que no estés convencida. No era esto lo que tenía pensado, simplemente creí que Randy te podía conseguir alguna oportunidad y comenzar tu carrera aquí, pero…

Lo detengo pues no quiero verlo así, no me gusta en absoluto que se disculpe por algo que yo misma he decidido sin la coacción de nadie. Yo quiero estar con él y a su lado todo el tiempo que sea humanamente posible y lo que Randy propone no es más que eso, no pienso desperdiciar una posibilidad así.

-Es mi decisión, aquí nadie me está presionando. ¿Qué de malo puede tener estar a tu lado todo el tiempo? Y además es la posibilidad de comenzar a hacer algo en este medio, ¿Cuánto puede durar?

Me sonríe con ese par de hermosos ojos verdes, no importa lo que diga o lo que haga, lo que sea que produzca una mirada así en él me es suficiente para sentir que el universo entero valió la pena por ese instante. Me susurra con mis manos entre sus labios y yo no puedo más que concentrarme en la sensación.

-Es vedad. En el fondo creo que esto no va a ninguna parte, no me parece que sea ni remotamente lo que Randy piensa que puede ser. Es un niño entusiasmado como siempre, su espíritu infantil le permite emocionarse a ese grado casi con cualquier cosa. Ya veremos que pasa, pero como dices, mientras estemos juntos ¿qué de malo puede pasar?

Le respondo con una amplia sonrisa y nuestro momento íntimo se ve abruptamente suspendido por el grito de un emocionado Randy, si es que es posible un grado mayor de emoción al que ya nos había mostrado.

-¡Lo tengo! "Class of '96"… Nadie sabrá que yo la metí ahí, es un personaje pequeño, una minúscula aparición, pero será suficiente para ponerla en el tintero. Esto ya comenzó y no habrá quien nos pare. ¡Mis tortolitos! Vengan y denme un fuerte abrazo que acabamos de comenzar una aventura como ninguna otra.

Yo comienzo a reír a carcajadas, el entusiasmo de Randy es contagioso, pero es más chistoso su actuar. Él ríe junto conmigo mientras abre sus brazos y se levanta para abrazarnos a los dos.

-¡Que risa tan hermosa! Hombre David, de verdad que encontraste un tesoro, no lo eches a perder. Que esa risa no se apague nunca y que siga contagiando a espíritus de niños como el mío.

Nos abraza con mucha fuerza y permanecemos así por unos instantes hasta que él mismo rompe el abrazo y veo como limpia un par de lágrimas que ruedan por su mejilla, es verdaderamente un hombre emotivo.

-Bueno, bueno. Ahora a ver a Peter que ya nos debe estar esperando y a demás les tengo una sorpresa.

Se levanta y nos toma de las manos a los dos, evidentemente le encanta el contacto físico y lo demuestra sin reparos. David me sonríe y toma mi mano libre, hace con ella lo que acostumbra. Randy observa el gesto y se detiene de golpe.

-Mmmm, no lo sé. Por el momento dejamos las expresiones de cariño de todos y nos comportemos como todos unos profesionales, nada de toqueteos ni besos innecesarios.

Ríe al tiempo que toma el rostro de David con sus dos manos y le planta un beso en los labios, mientras mis ojos se abren descomunalmente sólo para verme sorprendida de inmediato por un gesto igual, toma mi rostro y besa mis labios al igual que lo hizo con mi David.

-Sólo detrás de las puertas y en mi oficina, ¿entendido?

Continua riendo en tanto atraviesa el umbral de la puerta y nosotros le seguimos. David se limita a hacer un gesto divertido de resignación encogiendo los hombros y yo me limito a seguirlos.

Nuestro recorrido hasta la siguiente oficina me indica que en este edificio no hay democracia, los rangos se determinan por alturas y la oficina del Sr. Roth se encuentra en uno de los pisos más altos.

A estas alturas los tres nos hemos envestido se seriedad y un personaje en mí comienza a tomar forma. Siempre he sido introvertida, lo que me ha permitido desarrollar una fuerte armadura revestida de seriedad y una cabeza despistada que fácilmente se confunde con frialdad. Simplemente hay momentos en los que no estoy, en los que mi mente divaga a los confines más alejados del universo y eso fácilmente se presta para que las personas den por hecho que interpongo una barrera y que encuentren algo distante en mí. Una falsa apreciación de la que he sido víctima en incontables ocasiones y generalmente rota por una carcajada inconsciente de mi parte.

Si mi mente había considerado la oficina de Randy como de alto nivel ejecutivo, se equivocó por mucho. La oficina a la que nos ingresan es verdaderamente espectacular, o por lo menos esa impresión me da. Obviamente no cuento con ninguna otra referencia previa, no tengo punto de comparación con nada, pero no puedo ocultar mi asombro y la seriedad se apodera de mi rostro, apenas si soy consciente del momento en le que me presentan a los dos personajes que se encuentran en la oficina. Algo me saca de mi letargo y es la una voz que envuelve el ambiente.

-…justamente antes de que entraran por la puerta, Cris me acaba de entregar el proyecto del que estamos hablando y me sorprende sobremanera la manera en la que el universo conspira. ¿No lo crees así Cris?

Me recrimino nuevamente por enésima ocasión en el día de hoy pues nuevamente desconozco de lo que están hablando, no sé si me he perdido algún tipo de referencia o es que realmente no estoy preparada para este mundo en el que los hombres hablan de cosas que yo no sé. Me descubro con la mirada fija en el hombre que a su vez me observa con detenimiento, el rubio de su cabello raya en el blanco y sus varoniles facciones me detienen a observarlo con calma hasta que descubro que el escrutinio es mutuo. Me sonríe y desconozco el motivo, por eso mi cerebro no responde al gesto.

-Sin duda es ella Peter. Ni en mis más locos sueños pensé en encontrarla así, sin previo aviso y sin siquiera buscarla.

Mi rostro debe ser un poema o en él debe haberse dibujado un enorme signo de interrogación. Siento mi ceja levantarse como aquella actriz mexicana a la que he admirado y por la que sospecho he adoptado e imitado tan característico gesto, pero no por otra razón más que la de no entender en absoluto a qué se refieren aquellos hombres. El hombre de cabello platinado se levanta de su silla de golpe.

-Es ella. Mira esa ceja, la frialdad con que me ve, su mirada profunda. ¡Es ella!

Necesito algo a que asirme, me urge que alguien me explique, que me indique por lo menos qué es lo que está pasando pues evidentemente me he perdido de algo. Mis ojos buscan con premura los de David, necesito saber qué sucede o por lo menos que él me guie si es que estoy haciendo algo indebido. Los encuentro y entonces me siento aliviada, finalmente logro anclarme a algo, sé que él está aquí para mí y eso es suficiente. Sus ojos me hablan, sé que ahora todo estará bien, que puedo dejar todo en sus manos aunque yo no tenga idea de lo que se trata, pero al instante me percato que el silencio invade el espacio. Ambos salimos del embrujo al que nos tenían ancladas nuestras miradas y finalmente reparamos en el entorno. El hombre rubio es el que finalmente y con cierto grado de suspicacia pregunta.

-¿Se conocen?

Yo hago el amago de contestar, pero me veo interrumpida de inmediato por el señor dueño de la oficina y que se encuentra parado detrás de su escritorio.

-No, no Chris. Ella está aquí para unas pruebas, va a participar en una serie juvenil… ¿Verdad Randy? Es a él al que quería que conocieras, por lo que leí me parece perfecto para el personaje principal, ¿qué opinas? En cuanto leí el guión, el primero que se me vino a la mente fue él… Su brillante participación en Twin Peaks nos ha encantado. Mira la estatura, el porte… Creo que es simplemente perfecto. Ella es una opción claro está, pero evidentemente tendremos que abrir un casting. Randy se encargará de todo, tú no te preocupes por eso Chris, dedícate a terminar el guión y ya. Va muy bien, lo que me trajiste recoge todas las ideas básicas que te comenté.

En tanto el señor habla, el tal Chris no retira la vista de nosotros. Revisa absolutamente todo, parece no escuchar lo que el hombre dice más asiente de cuando en cuando, su grado de concentración me asusta, pero más me desconciertan las mentiras dichas por el hombre detrás del escritorio. Veo a David achicar los ojos con cada afirmación, su ya característico gesto de duda me hace notar que él siente lo mismo que yo, pero guarda silencio, así que hago lo propio.

-David, dinos quién te gustaría como compañera de reparto. Aceptamos cualquier sugerencia, lo que más nos importa es que te encuentres a gusto con el proyecto. Le comentaba a Chris y a Randy que me interesa mucho que el proyecto sea lo más armónico y perfectamente cohesionado… ¿Me explico? No quiero cabos sueltos, tú me entiendes.

La que no entiende soy yo, pero espero su respuesta al igual que el resto. Me impresiona que su actitud corporal cambia de inmediato y pone una barrera fría y distante entre nosotros dos. Surge un arrogante tono de su voz y todo su cuerpo habla en un lenguaje que desconozco por completo.

-Así es mi querido Peter, sabes que en este medio es muy desagradable trabajar por obligación con alguien con el que no compaginamos…

Hace una pausa y me mira como si estuviera haciendo referencia directa a mi persona, vuelve la mirada nuevamente al tal Peter y alterna entre los otros dos ignorándome como si yo no existiera en el espacio.

-…afortunadamente tengo un par de "buenas amigas"…

Todos ríen al unísono entendiendo el doble sentido de las palabras de David, pero a mí se me hiela la sangre en ese momento y nuevamente siento como mi ceja casi alcanza el nacimiento de mi cabello, pero él continúa, evidentemente me ignora como lo hace el resto.

-…en la que mayor interés tengo en Jennifer Beals, ustedes saben, de esos casos no resueltos que uno tiene desde la universidad, demasiado cuidada por "mami" la chica, claro que tengo una lista mucho más extensa, pero ya me pondré de acuerdo con mi querido Randy para eso.

Mi corazón se estruja con cada gesto, cada palabra que sala de su boca es una puñalada que se clava en lo más profundo de mi alma, pero la estocada final es su actitud, le desconozco completamente, este hombre que veo se acerca a aquél que imaginé que era el primer día que lo vi rodeado de sus amigos burlándose de mí en la cafetería en New York. No se detiene, parece no importarle lo que haga conmigo.

-En New York tengo más conocidas, pero aquí… no me quejo, ya saben que hay mucha chica guapa esperando la "gran oportunidad" y yo puedo facilitarles el camino… ya saben a dónde.

Todos siguen riendo y yo tengo unas ganas inmensas de partirles la cara a cada uno, salir corriendo o gritarles, pero ninguna de ellas sale de mí, estoy paralizada por el enojo y la estupefacción. Randy me rodea con su brazo por el hombro y me sacude ligeramente y lo que dice después me aterriza.

-Perdónanos pequeña, ya sabes que estas pláticas entre hombres de pronto nos hacen olvidar los modales. Señores, estamos delante de una dama y me parece que merece todo nuestro respeto, que nuestras hormonas no nos hagan olvidar que somos caballeros y que estamos hablando de delicadas damas, aunque nos encanten debemos guardar las formas.

No sé si reír o llorar, escuchar hablar a Randy de su "gusto por las damas" me parece hilarante, es el homosexual más divino que conozco y no entiendo el por qué debe refugiarse detrás de ese disfraz de macho, pero se lo agradezco en el alma pues hasta ese momento entiendo el juego al que mi propio David está jugando así que los sigo, ahora sin mayor problema aunque no entiendo del todo los motivos, pero recuerdo que algo así se discutió momentos antes en la oficina de Randy. No sé qué papel desempeña cada cual, pero decido esperar a que sea David el que me aclare el camino cuando estemos solos. Chris lanza una mirada suspicaz, me parece que el tipo es más inteligente de lo que parece.

-¿Y entonces por qué la han traído a ella a la reunión?

Randy con voz varonil y libre de cualquier tipo de gesto que lo delate, toma las riendas del asunto aunque me parece que el rubio Chris no es tan fácil de envolver. Se limita a escuchar pero desconozco hasta qué punto cree lo que le dicen pues se niega a retirar la mirada que ha posado sobre mí desde el primer instante.

-Te lo dijo Peter, afortunadas casualidades. Un conocido me pidió que la valorara para participar en un capítulo de una serie en la que trabaja, no están muy seguros de que ella sea la adecuada, pero aquí entre amigos, déjame decirte que me ha impresionado su talento. Se le nota las tablas en el escenario, es posible que sea demasiado para un simple personaje juvenil, eso puede ser, pero me parece que la chica tiene fuerza y yo le pienso dar mi visto bueno. Justo hacia allá nos dirigíamos cuando Peter me pidió traer a David a esta reunión. De hecho la señorita y yo nos retiramos, pues tenemos trabajo que hacer. Los dejamos para que continúen. Mi querido Peter, misión cumplida.

Me toma del brazo y yo me dejo llevar, me despido de los presentes con un simple gesto y no hago ningún amague de negarme a ser guiada por la mano de Randy. Ahora no hago ni el más mínimo intento por encontrarme con la mirada de David, con frialdad lo salto deliberadamente pues no quiero que el corazón se me salga por los ojos en un momento tan inoportuno como éste, ahora entiendo el por qué me deben sacar de ahí cuanto antes.

Camino de vuelta a la oficina de Randy no cruzamos palabra alguna, ni siquiera mientras esperamos el descenso en el elevador, es hasta que alcanzamos el refugio de su oficina y tras cerrar la puerta que él parece liberarse de un peso y yo de otro.

-Lo siento mucho pequeña, no tuve tiempo de advertirte con suficiente precisión. No sabía que el surfista estaría en la oficina de Peter, él evidentemente no sabe nada ni debe saberlo por el momento. Hasta que todo esté listo, no creo que sea conveniente hacerlo partícipe de todo esto. Peter sabrá como manejarlo cuando sea pertinente, él lo trajo aquí y supongo que por lo menos el agradecimiento servirá de respaldo por un tiempo. Mira que lo rescató de Disney, yo le estaría eternamente agradecido por eso, además de que le está entregando una mina de oro en sus manos y él aún no lo sabe.

A pesar de que apenas ha pasado menos de un día de conocerlo, Randy me genera la suficiente confianza como para preguntar abiertamente sin resquemor, aparte de que todo ha sucedido demasiado rápido y que me cuesta seguir el hilo de las cosas por poner atención en otras que no debo.

-Randy, me puedes explicar por qué no es conveniente que él sepa que David y yo…

Él me interrumpe rápidamente, creo que sabe perfectamente a dónde va dirigida mi pregunta y el por qué me asaltan este tipo de dudas.

-No es por él pequeña, es por la cadena en sí. Lo comentamos antes aquí, si la cadena se entera de que ustedes tienen una relación se interpondrán en el asunto y por muchas razones. La primera que puedo ver es que no tienes experiencia en el medio y por más que yo intente ponerte en un lugar visible para ellos, no podemos fabricar una carrera de la nada que respalde la decisión y menos si te sienten como una imposición por parte de David.

Algo sigue sin hacerme sentido en todo esto, si como dicen ellos tiene el proyecto asegurado y respaldado por quién sabe quién con la suficiente fuerza como para que él esté seguro de que se realizará, por que no simplemente decir que el señor ese Peter o el mismo Randy son los que me eligieron.

-Y si dicen que fueron tú o el otro señor de la oficina grande, ¿no crees que les sería suficiente?

Su mirada me indica que quizás me he acercado mucho a que mi razonamiento se aproxime en demasía a la ingenuidad, pero tenía que preguntar de todas formas, no pensaba quedarme con la duda clavada en el pecho y la mente.

-No es tan sencillo, qué más quisiera yo que este medio fuera así de simple. La cadena tiene intereses y para ellos un nombre visible o reconocible lo es todo porque significa dinero y ni Peter Roth ni yo tendríamos fundamento alguno como para sostener que tú eres la indicada. Nuestra aparición "casual" en la oficina de Peter no tiene más intención que hacerte visible ante el productor que tendrá que defender "su proyecto" ante los ejecutivos de la cadena. Es un juego complicado de ajedrez, muy parecido a la política y algo que hace años aprendí y se llama "herejía", que no es otra cosa que atacar al sistema desde el propio sistema, con sus mismas armas y en el mismo terreno, algo así como el caballo de Troya. Además eso es irrelevante, Peter y yo ya veremos como hacemos para convencer a los ejecutivos y si tenemos a Carter de nuestro lado pues qué mejor. Aquí lo que necesito realmente es que David se sienta seguro y acompañado, es evidente que el asunto no lo hace feliz en lo absoluto y lo necesito en esto, créeme que de otra forma no se lo pediría, es un asunto muy importante y hasta cierto punto delicado, hay muchos intereses de por medio e incluso quizás algunos temas que ni yo alcance a comprender del todo. Los necesito a los dos en el barco, no sé para los demás, pero para mí es de suma importancia el contar con ustedes en el proyecto. Me hacen sentir seguro de que lo que tenemos que hacer esté bien hecho y protegido en todos los sentidos, no me puedo dar el lujo de confiar en desconocidos y si el corazón de David le dice que tú eres la indicada, entonces para mí eres la elegida sin lugar a dudas. Él te necesita ahí y yo también, créeme que esto puede ser el proyecto más importante de su vida, ayúdame a que no lo deje escapar.

No sé qué tanto ha aclarado mis dudas o más bien las ha ampliado, lo único que ha resonado por todo mi ser es que debo estar a su lado y eso para mí no da lugar a cuestionamiento alguno. A final de cuentas, ni mi carrera ínfima o inexistente, ni los intereses de los que habla Randy son importantes, el corazón es lo que me guía y no pienso poner en duda uno de los impulsos que ha movido mi universo desde que tengo memoria.

Escucho la puerta abrirse, me giro pues supongo de quién se trata y al verlo su rostro me lo dice todo, no necesito más que eso. Está angustiado, casi podría decir que desesperado. Me levanto mientras él cierra la puerta y corre hacia mí, toma mi rostro con sus dos manos y comienza a repartir besos por todos lados; en mis ojos, mejillas, labios, manos, al tiempo que suplica.

-Perdóname, no quise decir lo que dije… debía hacerlo, no vuelve a suceder, no quiero volver a ver esos ojitos azules llenos de sorpresa y dudas… Perdóname, si quieres ahora mismo nos vamos de aquí, esto no es lo único que hay, te prometo que encontraremos algo más, a mí no me importa un carajo el proyecto ni nada más que tú, sólo tú me importas…

Coloca una de sus manos sobre mi pecho y la mantiene ahí mientras guarda un instante de silencio, sólo para continuar después.

-…No quiero que este corazón lata a este ritmo por otra razón que no sea yo. No quise lastimarte, no quiero que nada de lo que diga o haga te lastime, ¿lo sabes verdad?

Tomo su mano que reposa sobre mi pecho a la altura de mi corazón y la acerco a mis labios, la beso en repetidas ocasiones y después tomo su rostro con mis dos manos, lo beso con calma, quiero que respire tranquilo pues podrá perderlo todo en la vida, menos mi corazón y mi alma, necesito que lo sepa, debe tener la certeza y no conozco lenguaje más elocuente que el de mis labios. Siento como un suspiro de alivio escapa de su boca mientras le beso, me envuelve con sus dos brazos y aprieta con fuerza mi cuerpo contra el suyo, nuevamente pareciera que quiere absorberme, hacerme una con él, como el primer día y como siempre espero que suceda. Me separo sólo lo necesario para verle a los ojos y que pueda leer en mi mirada la determinación con la que le diré lo que pienso.

-Nunca me podrás lastimar mientras tu corazón lata a ese ritmo por mí. Esto es importante para ti, entonces lo es para mí. No tenemos que abandonar nada, sólo tengo que acostumbrarme al ritmo y al medio, es todo. Quizás me lleve tiempo, pero te aseguro que lo lograré, además como dijo Randy, mientras esté a tu lado nada me pasará y no hay otro lugar en el universo donde quiera estar más que a tu lado, no me importa si es debajo de un puente o el la cima de una montaña. Si yo de alguna manera puedo ayudar para que un proyecto tuyo alcance el éxito que estoy segura te mereces, entonces ahí estaré cueste lo que cueste. Vamos a hacerlo, juntos tú y yo…

El sonido se un pequeño sollozo llega hasta mis oídos y me distrae por completo de la burbuja en la que nos habíamos metido, es evidente que el universo entero desaparece para nosotros cuando estamos juntos, así que de pronto la vida y la realidad reaparece de nueva ante nuestros ojos. Randy está llorando, literalmente solloza como niño y a mi me produce un sentimiento de ternura incalculable, quisiera abrazar a ese hombre-niño con todas mis fuerzas, protegerlo y envolverlo de mucho amor, pues es evidente que su sensibilidad lo rebaza, pero la voz de David me retira del impulso.

-Deja de llorar hombre y dime, a todas estas cómo diablos se llama el maldito proyecto en el que nos acabas de embarcar.

Randy saca un pañuelo de uno de los cajones de su escritorio, pareciera que es de lágrima fácil pues aparentemente está preparado para ello. Hace un gesto de falsa molestia con el comentario de David y apenas con un hilo de voz alcanza a contestar.

-Eres un maldito insensible, no sé como esta hermosa mujer te puede amar tanto. Eres un brusco… X-Files, el proyecto se llama The X-Files.

Continuará…