Aquí el nuevo cap.

Nota: no poseo ningún personaje de las sagas HP o PJO/HoO

Capítulo 4

Percy

En el sueño estaba en un callejón sin salida, había gente pasando fuera del mismo pero la parte importante estaba en el callejón. Un hombre con el pelo negro y largo había arrinconado a otro que estaba arrodillado en el piso, pidiendo piedad. Al ver que el otro hombre no le haría caso, tuvo una idea.

-¿A Lily y a James, Sirius?- gritó el hombre- ¿Cómo pudiste?

Luego de eso hubo una explosión y todo se volvió negro.

Al despertar mi madre acababa de entrar al cuarto.

-Percy- me dijo- alistate rápido que tenemos que llegar temprano al ministerio por el traslador.

-Claro- dije mientras me levantaba de la cama, estaba ansioso por conocer más acerca de este mundo mágico.

Una vez salí de la ducha y me hube vestido, me dirijí a la cocina por desayuno, que mi estómago estaba deseando mucho. Al llegar a la cocina, mi madre estaba sirviendo el desayuno, unos huevos azules con tocino azul.

-Percy, desayuna rápido que el traslador sale en dos horas y toca completar los formularios, nos quedaremos en Londres hasta que se acaben las vacaciones, así que alista una maleta con tus cosas, después de todo arreglé con Dumbledore que los profesores vayan al sitio de hospedaje para que te adelantes en los temas de los otros años.

-Esta bien- le respondí mientras me embutía la mitad de la comida.

Luego de desayunar me dirijí a mi cuarto a alistar mi maleta. En otras palabras, agarré la primera mochila que encontré y le metí una muda de ropa, unas cosas de aseo, el resto de la carta de Hogwarts, una bolsita con Dracmas, una hermética con cuadrados de ambrosía y un termo con nectar. Al salir de mi habitación, mi madre me estaba esperando en la sala diciendo que el taxi que pidió ya estaba por llegar, así que bajamos rápidamente.

Al llegar al Empire State recordé hace menos de un mes cuando subí al Olimpo a devolver el rayo maestro, me estremecí de solo pensar en lo que hubiera sucedido de no haberlo devuelto a tiempo. Nos acercamos al mostrador y mi mama le dijo:

-Queremos bajar al ministerio de magia, oficina de transportes mágicos, por favor.

-De acuerdo- dijo mientras nos alcanzaba una tarjeta metálica- pásenla por la ranura y asegúrense de que no haya nadie con ustedes en el ascensor, piso -4.

Cuando llegamos al asensor mi madre hizo lo pedido y el ascensor bajo por debajo del nivel del suelo.

-Cuando subí al Olimpo el portero casi no me deja pasar- comenté.

-Eso es porque es un autómata- dijo- esta programado para que guarde mejor el secreto del Olimpo.

-¿Y hay muchos magos que sepan sobre los dioses?-pregunté.

-No muchos, pero Dumbledore lo sabe, el combina los linajes de Atenea, por su madre, y Hécate, por su padre.

-¿Es el hijo de dos semidioses?- pregunté sorprendido- creía que era muy raro que los semidioses llegaran a tal edad.

-Percy, ten en cuenta de que sus escencias no llaman mucho la atención, además de que en el Reino Unido la cantidad de monstruos que cazan semidioses es mínima.

No me dí cuenta de que ya estábamos en la oficina de transportes mágicos, sea lo que sea eso. Una vez dentro nos acercamos a un mostrador en el que mi madre pidió un formulario y nos sentamos en la sala de espera a que lo llenara.

-Percy- me dijo- hay algunas cosas que te tengo que contar antes de tomar el traslador. Primero, solo Dumbledore sabe de tu ascendencia, así que dí que tu padre, quien de ahora en adelante mientras estemos en ese mundo se llamará Peter Jackson, esta muerto, diles que murió asesinado por Voldemort. Segundo, no le digas a nadie que estamos relacionados con Harry, Dumbledore me explicó que Lily, quien era consciente de mi situación de ocultarme, con su último aliento realizó un hechizo de protección de muy alto nivel sobre Harry, el cual comenzó a hacer efecto desde que se quedó a vivir con Petunia y su familia. El encantamiento es cuestión sirve para protegerlo de Voldemort, quien según Dumbledore sigue "vivo", y solo tiene efecto si va a la casa de Petunia a quedarse mínimo una vez al año durante al menos dos semanas*, y solo si piensa en ese sitio como su hogar, teniendo en cuenta que hogar se refiere a familia. Si Harry se fuera a vivir con nosotros el encantamiento se romerá y perderá esa protección, lo que lo pondría en un gran peligro.

-Esta bien mamá, prometo cumplir con esas dos reglas.

Luego de eso nos quedamos en silencio hasta que acabó de llenar el formulario. Una vez le devolvimos el formulario al encargado, quien nos dirijió a una habitación a través de una puerta que no había visto antes. La habitación estaba vacía a exepción de un monton de basura en un rincón. Con un movimiento de varita el encargado sacó del monton una lata de atún. Acto seguido murmuró unas palabras que no alcanzé a escuchar y la lata comenzó a emitir un brillo azulado.

-El traslador partirá en treinta segundos- nos dijo el encargado- agarrenlo bien y cuiden de sus objetos personales durante el viaje. No nos hacemos responsables por pérdidas de objetos. Les deseo un felíz viaje.

Luego de decirnos esas palabras, el encargado salió de la habitación y nos apresuramos a agarrar la lata, que pensé era el traslador, para no perderlo. Una vez se activó, empezamos a girar en el aire. Al detenernos, unos pocos segundos después, caí al piso por el mareo y miré a mi alrededor. Estábamos en una habitación exactamente igual a la anterior, solo que en esta cada pocos segundos aparecía gente con un destello azulado.

-Percy- me dijo mi madre- bienvenido a Londres.

-Eso fue rápido- comenté- ¿y por qué el traslador era una lata de atún?

-Es que usualmente los trasladores son objetos considerados como basura para que los muggles no los anden recogiendo. Es un problema tener que borrarles la memoria. Por ahora, Percy, concentrémonos en salir de aquí, iremos al Caldero Chorreante, la posada en la que nos quedaremos hasta que comienze el curso en Hogwarts.

-¿Qué harás después de eso?

-Volveré a Nueva York, alguien tiene que trabajar en la tienda, después de todo al haber tenido un hijo con tu padre, cada vez que hago magia hay un riesgo de que atraiga monstruos.

-¿Y yo al ser su hijo no atraeré más monstruos?

-No te preocupes por eso. Ya te dije que aquí no hay casi monstruos que busquen mestizos, por mucha magia que hagas no los atraeras. Eso sí, cuando se acabe el curso tendrás que hacer la menor cantidad de magia posible.

En lo que hablábamos, no me dí cuenta que ya estábamos saliendo del ministerio de magia Británico. Al salir fuimos a la estación de metro y tomamos el primer tren que pasó, después de todo según mi mama, todos los trenes que pasan por esta estación pasan por la estación más cercana al Caldero Chorreante. Unas cinco paradas después, nos bajamos del tren y salimos de la estación. Al salir me di cuenta que los muggles/mortales pasaban al frente de un edificio, pero nadie lo volteaba a ver.

-¿Ese es...-comenzé a decir señalando el edificio.

-Así es, Percy, ese es el Caldero Chorreante. Mira como los muggles lo evitan, es gracias a un encantamiento creado por un descendiente de Hécate que es lo más cercano a la niebla que tenemos. Después de todo los muggles pueden ver lo que pasa en el mundo mágico.

Una vez entramos nos dirijimos a la barra, porque además de posada era un bar, y mi madre le pidió al cantinero una habitación para dos.

-¿Para dos?- nos contestó- claro, dejen sus cosas en la habitación 12, el pago se hace al salir.

-Gracias, Tom- agradeció mi madre.

-Si, gracias.

Al subir al segundo piso seguimos el letrero que decía las habitaciones que estaban en los pasillos y llegamos. La habitación estaba al fondo del pasillo y al lado estaba la habitacón 13, que parecía vacía. Por dentro, la habitación era amplia, la ventana tenía vista al Londres muggle y había dos camas gemelas a cada lado de la habitación, cada cama con su respectivo armario.

-Percy, deja tus cosas en la cama y saca tu lista de cosas, tenemos que comprar las cosas hoy aprovechando que no hay mucha gente comprando.

Eso hice, del bolsillo pequeño de mi maleta saqué el sobre. Al sacar la lista me di cuenta de que solo quedaba en el sobre: el permiso firmado de mi madre para ir a Hogsmade, y un tiquete del tren que sale a las 11 de la mañana el primero de septiembre, anden nueve y tres cuartos.

-¿Nueve y tres cuartos?- dije- los ingleses tienen mucha imaginación para los adenes de la estación de tren.

-No es eso, Percy, es un andén secreto. Se entra atravezando la pared entre los andenes nueve y diez, después de todo sería problemático que loa muggles se enteraran de Hogwarts por error.

-Claro, ¿vamos saliendo?

Al bajar ne nuevo al bar, mi mama me dirijió por un pasillo al fondo de la taberna, al otro lado de la puerta a la calle. el pasillo acababa en una pared de ladrillos, uno de esos ladrillos estaba marcado, como si hubiera recibido muchos golpes a lo largo de los años. Mi madre sacó su varita y golpeó suavemente el ladrillo. Inmediatamente los ladrillos se comenzaron a mover dando paso a una calle.

-Bienvenido al callejón Diagon.

Aquí acaba el cuarto capítulo de este fic.

En primer lugar me disculpo por no haber podido actualizar el fic en este tiempo, tenía cosas de vital importancia para hacer (cough cough, maratón de Star Wars, cough cough).

También traigo una mala noticia, la próxima semana comienzo exámenes de final de año, duran tres semanas y luego porfín vacaciones.

Otra mala noticia, una vez salga a vacaciones me iré a un sitio sin internet por un mes, osea hasta Enero sin poder actualizar, pero trataré de actualizar lo más pronto posible antes de salir, y también trataré de escribir los capítulos en las vacaciones, así sea en un cuaderno, para en Enero actualizar más de un cap.

Me despido

arepa28-2