Disclaimer: Happy Tree Friends no me pertenece si no a Mondo Media, aquí lo único mío es la historia y el Oc que participa. Hecho sin fines de lucro y de una fan para fans.

Ahora todo se pondrá cursi, ¡pero tranquilxs! será proporcional al número de veces en las que Splendid muere, ótsea muy poco uvu.

Sin más que decir, Enjoy!


De contraparte a contrapartes

Summary:
Cuando Lumpy mira a ese héroe, lo único que pasa por su retrasada mente son muchas preguntas; como ¿es él un humano? ¿por qué está dotado de poderes? ¿podré yo tener esos poderes? Lumpy era todo, menos un genio y aún sabiendo eso, había decidido llevar su plan para obtener o duplicar esos poderes, lo que nunca esperó de su experimento es que este saliera demasiado mal, creando a otro ente similar a Splendid.


-Idiota-
Otro desastre andante

Su cara reflejaba frustración, ya se había ganado un tic en el ojo izquierdo por estrés, ¡Es que Dios! Esa chica era más idiota que Splendid, además de bipolar. Es decir, unas veces estaba tranquila y pasiva, siendo también muy amable y de repente, ya estaba dándose a puñetazos con Splendid o intentando propinarle una buena patada a él. Abrió una de las repisas, él absolutamente no se llevaba bien con Flippy, sin embargo, le había pedido unos cuantos medicamentos para el estrés; el exsoldado lo había mirado algo raro, un héroe no se medicaba porque bueno, los héroes no necesitaban de eso, se tragó la cápsula y unas cuantas pastillas. Esa chiquilla era un dolor de cabeza y jamás respetaba el espacio personal de nadie, solo el de Lumpy que era su padre.

«— ¿En serio no conoces que es el espacio personal?

No —Se acercó más a su rostro, esto hizo retroceder a Splendont algo ruborizado. Ella tocó su mejilla y bruscamente movió la cabeza con la misma mano.— Tienes una herida aquí —Su dedo hizo contacto con su cuello.

Tomó su muñeca y la alejó de él, rápidamente.— No la toques, por favor, ya sanará.

Ella entrecerró los ojos y desapareció, dejando su estela azul celeste, un poco más clara que la de Splendid. Splendont suspiró por la nariz, ya se había ido y eso realmente le producía gran alivio. Siempre se sentía incomodo con ella, fuera a donde fuera, pero ella no parecía notarlo en lo absoluto, como si le faltara pudor.

Toma. —Le lanzó unas vendas sueltas en la cara.— Quizás así dejes de manchar el suelo. —Insultó y finalmente, se fue, dejándolo sólo en el parque en el que hace minutos había sucedido otra riña con Splendid.»

Se mojó la cara, eso había sido hace minutos y la chica parecía burlarse de él cada que podía, aún cuando gracias a que él detenía la batalla con su propio cuerpo para que no saliera tan herida.

Se tiró a su cama y se agarró la cabeza con las manos, las pastillas y la cápsula ya estaban haciendo efecto, calmándolo y regulando su pulso. Esa chica si que era una idiota, parecía que no notaba su herida que hasta un estúpido como Splendid notaba, pero ella lo trataba como la misma mierda, como a todos los demás. No tenía compasión de él.

«— Siento… haberte gritado —Se disculpó avergonzado, era claro que ella aun no sabía de su corazón roto y que aun intentaba sanar.

Lo ignoró y siguió volando, rumbo a su casa.— …

¡No seas infantil! Me estoy disculpando, ¿no puedes apreciarlo?

Eres la misma mierda, todos sufrimos y no por eso nos echaremos a llorar, ¿qué quieres que te diga? "¡Oh, pobrecito! Sufres mucho" ¡No! Despierta, la vida es injusta, sweetie. —Exclamó, sin dirigirle la mirada.

Esto dejó sin aliento a Splendont y mudo también, ¿por qué alguien tan idiota podía decir algo tan sabio? Cuando intentó buscarla, ella, como ya parecía ser costumbre, desapareció sin decirle adiós o algún insulto.»

Miró el techo, como si se tratara de lo más interesante de toda la habitación. Cerró los ojos y espero a que Hipnos o Morfeo se dignaran a hacerlo dormir, con paz y tranquilidad.


Ató sus cabellos en una coleta, pero realmente, ese peinado aun no le terminaba de convencer, quizás debería ir a que le rebajaran las puntas, últimamente estaban más fuera de control que de costumbre, incluso más que los de esa miedosa con caspa. No le simpatizaba para nada, ni siquiera su loco novio-lobo-guardián de cabello verde, es que eran tan ¡agh! ¡empalagoso! Podía resbalarse con la miel que derramaban en el suelo, ese par le daba diabetes.

Aún le dolían un poco los puños por el primer encuentro con Splendid y Splendont, por suerte sus guantes negros ocultaban las vendas que llevaba envueltas, no quería preocupar a sus padres. Esos idiotas. Deshizo el peinado y tiró la liga lejos. Ahora que lo pensaba, no había visto al idiota despechado llorón de rojo, quizás una visita no le haría daño, parecía ser muy aislado.

09:37 p.m.

Lumpy no la dejaría salir, porque a pesar de ser un completo descuidado, intentaba ser un padre muy exigente y con mucha razón, no la dejaría salir a estas horas de la noche. Pensó, ¿Cómo salir de aquí? Y entonces miró la ventana, ¿por qué no? La abrió en silencio y tomó su sudadera de siempre y antes de salir, miró a ambos lado, tal vez su padre estaba afuera. El antifaz colgaba de su cuello, como un pañuelo rojo.

— Allá voy. —Murmuró y saltó de la ventana, para volar a casa de Splendont, ahora que se ponía a pensar ¿dónde vivía?— Mierda. —Dijo entre dientes.

Descendió en el parque, a esas horas de la noche estaba bastante desolado. Comenzó a caminar, olvidando el hecho de que había olvidado atarse su antifaz. Entonces se encontró con quien menos esperaba, al mismo novio-lobo-guardián que tanto le fastidiaba, pero ahora estaba bastante distinto. Sus ojos. Eran dorados, quizás más brillosos que los de ella y estaba manchado de sangre que suponía no era suya.

Si las miradas matasen, ella estaría mas que muerta.— ¿No ha pasado ya tu hora de dormir?

Frunció el ceño y torció los labios.— ¿Eso a ti que te importa?

Su rostro se tornó a uno molesto.— No deberías tratar así a tus mayores, niña.

— Tu no eres nada mío, además ¿por qué no le dices eso a la quejica que tienes por novia?

Esto sin lugar a dudas molestó a Fliqpy, nadie hablaría así de su novia aún él, ellos estuviera muerto.— Lumpy debió enseñarte a cerrar la boca.

Se comenzó a levantar, amenazante e intentando intimidar a la chica, esta no se inmutó en lo absoluto, incluso ella se acercó más a él, sorprendiendo momentáneamente a Fliqpy.

— Te mataré tan lenta y dolorosamente que habrás deseado no haber salido a caminar y de ser posible, nacer.

— Yo no pedí nacer. —Retó.


Pateó contra el árbol a la chica, con más que furia. Escupió sangre y sonrió ante el asesino que quizás acabaría con su vida ese día.

— Dime, ¿sigue sin dolerte? ¿eh? —Se burló, encestando otras patadas en el estómago.

Tomó su pierna y la empujó, levantando el rostro y dando la cara.— Ni siquiera lo siento, pateas como niña. —Mantuvo el orgullo en lo más alto.

Se levantó con las piernas temblorosas y mientras ponía una pose de pelea y él la imitaba, golpeó su entrepierna. Fliqpy cayó al suelo, retorciéndose del dolor. Tambaleándose, caminó por su lado y cuando sentía la libertad rozar la yema de sus dedos, la tomó por el tobillo, apresándola en un fuerte agarre. Ella intentó liberarse, pero Fliqpy ya había clavado su navaja de caza en uno de sus músculos y por fin, por primera vez en toda la noche, gritó de agonizante dolor. Un grito que Fliqpy disfrutó, había logrado su cometido.

Ese grito alertó a la pelirroja que buscaba a su amado, corrió y observó la situación. Se llevó las manos a la boca.

— ¡Fliqpy! ¡Detente! —El aludido dejó de hurgar y moler los músculos arriba del tobillo de la peliazul y levantó la mirada.— Por favor, d-déjala.

— ¿Qué recibo a cambio?

— No seas infantil —Hizo un puchero adorable a ojos de Fliqpy y empalagoso para Smiling, le dolía la pierna, sí, pero seguía siendo ella.— Va-vamos, p-por f-favor, yo… yo… me… pr-preocupé p-por… por ti…

Chasqueó la lengua y miró a los arbustos, donde un Toothy a medio enterrar se situaba, muerto, luego a la chica frente a él, a su hermosa pelirroja. Se había preocupado por él, no por el imbécil de su contraparte, si no él, Fliqpy. Sonrió mostrando los colmillos y se levantó, olvidando la navaja y caminando sin problemas, se dirigió hacia la chica.

Tomó su rostro entre sus manos y la besó, de manera desesperada, susurró unas palabras que hicieron ruborizar a la chica y pasó su brazo sobre los hombros desnudos debido a la blusa de ella. Smiling los miró alejarse y antes de ser ya casi indetectables, Flaky giró la cabeza y con sus labios formuló un "lo siento", Smiling asintió con la cabeza, agradecida. ¿Cómo es que semejante chica podía estar con alguien así? Se preguntó, debía ser difícil.

Con la poca fuerza que le quedaba, se elevó lo suficiente para intentar buscar la casa de Splendont.


Tocaron la puerta con desesperación, Splendont corrió a abrirla, bastante molesto ¿quién visitaba a estás horas? Enfurruñado, abrió la puerta esperando a todos, menos a una herida Smiling.

— Hola… —Saludó, riendo nerviosamente.

Arqueó una ceja.— ¿Qué haces aquí?

Parpadeó.— ¿Me ayudas?

Suspiró por la boca y se hizo a un lado, dejándola pasar.— Aún no respondes, ¿qué haces aquí?

Se dejó caer en el sofá negro, miró detalladamente toda la casa.— Tienes buen gusto —Puso el pie sobre la mesa y antes de que Splendont pudiera replicar. — Por esto estoy aquí. —Apuntó el tobillo, donde aún estaba enterrada la navaja.

— ¿Lumpy no sabe que estás aquí, verdad?

— ¿Ahora es ilegal salir a pasear?

Soltó un gruñido a modo de respuesta y se dirigió al baño por el botiquín. Él no lo necesitaba; sin embargo cuando Flaky lo visitaba, antes, ella siempre llegaba lastimada y con heridas bastante serias, generalmente en los hombros, claro, todo esto no le cuadraba hasta que la pelirroja le confesó de manera animosa, su relación con Flippy y fue ahí que todo se fue a la mierda.

— ¡Moriré desangrada! —Exclamó, limpiándose un hilito de sangre que salía de su boca con el dorso de su mano. Splendont se sorprendió de no notar eso cuando llegó.

Tomó un cojín rojo y lo puso debajo del pie de Smiling.— No seas llorona —Retiró el tenis con delicadeza.

Soltó un gemido, como dolía.— ¡Cuidado! ¡Duele!

— Lo siento.

— ¿Por qu… —Ella misma se interrumpió con un grito. Había sacado de golpe la navaja y eso había dolido más que un carajo.— ¡Animal! —Agarró uno de los cojines y se lo tiró a la cara.

— ¡Tranquila!

— ¿¡Tranquila!? ¡Vete a la mierda!

Frunció el ceño.— Lo peor ya pasó, deja de lloriquear, se supone que eres un héroe, ¿no?

Calló de repente.— ... —Bajó la mirada.— Yo no soy un héroe, solo protejo a papá, gracias por quitar la navaja. —Comenzó a caminar, cojeando.

Splendont dejó la navaja en la mesa y atrapó su muñeca, en un fuerte agarre. ¿Por qué se preocupaba por ella? Smiling no era nada más que una perra con él, pero podría decirse que también era su única amiga. Tiró de ella, regresándola al sofá.

— No te irás de aquí, no todavía. —Agarró la misma navaja de caza y se la mostró.— ¿De dónde sacaste esto?

— El estúpido soldado me la clavó.

— ¿Cómo escapaste de Fliqpy? —Vio la confusión que la cara mostraba la chica. Ella no sabía de él.— No sabes quien es.

— Se enojó porque llamé "quejica" a su novia —Hizo énfasis con los dedos a las comillas invisibles.

Apretó la quijada.— ¿Hablas de Flaky?

— ¿Conoces a otra quejica más aparte de ella?

— Si —Smiling abrió los ojos.— A ti.

— Si te enterraran una navaja de caza llorarías, ¿sabes? No es nada agradable.

Splendont dejó soltar una carcajada con ganas, mientras sacaba algo para desinfectar la herida de la chica. Iba a ser una curación muy entretenida si seguía diciendo cosas como esas.

— Serás idiota.

— Lo mismo digo, eres igual de idiota que yo.

Splendont sonrió.— Creo que ambos somos idiotas.


Notas de autora: ¿Qué? Si esperaban un beso, lo siento UuU yo no soy así :v

Amé describir la mini pelea entre Fliqpy y Smiling, ¿a que sí?
¿Qué le habrá dicho Flaky a Fliqpy para calmarlo tanto que olvidó su navajita? ¿No les pica el gusanito de la curiosidad? ¡Porque a mi si, jé xD!

Aclaraciones: Llevo días investigando y como anteriormente dije, Smiling sufre de trastorno de bipolaridad, estudie mucho la enfermedad y debo decir que encaja perfectamente con ella UvU.
En este capítulo ya transcurrieron meses desde el "nacimiento" de Smiling, quizá un año, eso se los dejo a su imaginación oVo pero deben ser cuestión de meses o un año casi completo, comprenderán en el siguiente y último cap, habrá una pareja sorpresa 7u7 además, Smiling es un anti-héroe, quizás nunca la ponga de villana, pero ella no "salvará" a alguien que no sea Lumpy, a menos que la convenga en algo o deba algún favor, porque es Smiling xD
Hipnos es el Dios del Sueño en la mitología griega y Morfeo es su hijo, realmente.(cofcofseleyócasitodalamitologíagriegacofcof)

Esta historia ya casi llega a su fin y agradezco de todo corazón a quienes leen, en especial a SarEma29 y edpol, el siguiente capítulo es el final.

¡Gracias por leer!

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